LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 5595.

DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v4i2.1004

Endocarditis infecciosa asociada a marcapasos: Reporte
de caso pediátrico

Infective endocarditis associated with pacemaker: Report of
pediatric case


Sara Lorena Polo Calle
sarapoloc@hotmail.es

https://orcid.org/0009-0009-7106-5649
Universidad Católica de Cuenca

Cuenca – Ecuador

Adriana Evelyn Rubio Ramírez
evelyn_2r@hotmail.com

https://orcid.org/0000-0002-3772-6257
Universidad Católica de Cuenca

Cuenca – Ecuador

Susana Janeth Peña Cordero
spena@ucacue.edu.ec

https://orcid.org/0000-0002-6526-2437
Universidad Católica de Cuenca

Cuenca – Ecuador

Benigno Enrique Polo Calle
benignopolo@hotmail.com

https://orcid.org/0009-0005-7235-9658
Médico General

Cuenca – Ecuador

Víctor Patricio Polo Calle
vitorrpolo291@gmail.com

https://orcid.org/0009-0003-6003-0025
Médico General

Cuenca – Ecuador

Artículo recibido: 03 de agosto de 2023. Aceptado para publicación: 21 de agosto de 2023.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.


Resumen
La endocarditis infecciosa es una afección en la que bacterias o hongos infectan el tejido o las
válvulas cardíacas, resultando en daño cardíaco. Aunque es rara, con una incidencia de 0.26% en
niños, su mortalidad es alta y se asocia a menudo con problemas cardíacos congénitos y
dispositivos implantables. Un caso ilustrativo es el de un niño de 5 años con un marcapasos, que
presentó fiebre alta resistente al tratamiento con antibióticos. Un ecocardiograma reveló
lesiones sospechosas de ser vegetaciones infecciosas. A pesar del tratamiento, las lesiones no
disminuyeron, lo que llevó a una intervención quirúrgica para retirar el electrodo del marcapasos.
Además, se identificó una infección fúngica, que requirió tratamiento adicional. La pronta
identificación y tratamiento, incluida la cirugía, son cruciales, aunque conllevan riesgos
significativos.

Palabras clave: endocarditis, pediatría, cándida, staphylococcus hominis


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 5596.

Abstract
Infective endocarditis is a condition in which bacteria or fungi infect the tissue or heart valves,
resulting in cardiac damage. Although rare, with an incidence of 0.26% in children, its mortality is
high and is often associated with congenital heart problems and implantable devices. An
illustrative case is that of a 5-year-old boy with a pacemaker, who presented with a high fever
resistant to antibiotic treatment. An echocardiogram revealed lesions suspected to be infective
vegetations. Despite treatment, the lesions did not decrease, leading to surgical intervention to
remove the pacemaker electrode. Additionally, a fungal infection was identified, requiring further
treatment. Prompt identification and treatment, including surgery, are crucial, although they carry
significant risks.

Keywords: endocarditis, pediatrics, cândida, staphylococcus hominis
























Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades,
publicados en este sitio está disponibles bajo Licencia Creative Commons .

Como citar: Polo Calle, S. L., Rubio Ramírez, A. E., Peña Cordero, S. J., Polo Calle, B. E., & Polo
Calle, V. P. (2023). Endocarditis infecciosa asociada a marcapasos: Reporte de caso pediátrico.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades 4(2), 5595–5610.
https://doi.org/10.56712/latam.v4i2.1004


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 5597.

INTRODUCCIÓN

La endocarditis infecciosa es una patología poco estudiada en pediatría, la información es
limitada y la mayoría de casos son de presentación atípica. El desarrollo de tecnología médica
en las últimas décadas ha incrementado la presentación de endocarditis asociada a dispositivos
cardiacos. La mortalidad que se asocia es significativamente alta y además los costos de
hospitalización y tratamiento asociado a infecciones representan uno de los más altos a nivel
del sistema de salud convirtiéndose evidentemente en un problema de salud pública.

La endocarditis fúngica, es una presentación muy poco común representa del 2 al 4% de los
casos totales, con un índice de mortalidad que varía entre en 30 al 50%, la mayoría de ellos se
presenta en individuos con factores de riesgo o inmunosupresión, casi siempre su etiología está
asociada a Cándida o Aspergillus.

Ante el impacto sanitario a continuación se presenta el caso de un paciente de 5 años de edad
quien cumple con los criterios previamente mencionados.

Marco teórico

El compromiso patológico o infección del endocardio por agentes bacterianos o fúngicos se
conoce como Endocarditis infecciosa (EI), una enfermedad rara que se caracteriza por la
formación de vegetaciones, que no son más que la agrupación de plaquetas adheridas a un
coágulo de fibrina infestado del agente etiológico y que además tienen la capacidad de destruir
tejidos adyacentes como las válvulas cardiacas. La EI a pesar de la evolución médica se asocia
a un diagnóstico difícil, alta morbilidad y mortalidad intra y extra hospitalaria tanto a corto como
a largo plazo, la incidencia crece cada vez más y se asocia a pacientes tratados de otras
afecciones con prótesis o dispositivos cardiacos.

Durante los últimos años se ha evidenciado cambios epidemiológicos que predisponen a la
enfermedad en niños, se estima que la incidencia de EI en estados unidos de América es de 3,3
por cada 100.000 lactantes menores a 1 año de edad y de 0,3 a 0,8 por cada 100.000 niños
mayores o adolescentes, actualmente presenta una letalidad del 5% que afecta principalmente a
niños con patología cardiaca subyacente.

Dentro de los factores de riesgo en niños se identifican las cardiopatías congénitas (CC), uso de
catéteres venosos o cirugía cardiaca, además de procesos asociados a infección bucal o de vías
respiratorias altas en personas con riesgo o inmunosupresión.

Para el diagnóstico una historia clínica detallada para identificar factores predisponentes, como
anormalidad cardiaca subyacente o defectos valvulares, teniendo en cuenta que la presentación
clínica puede ser variable, presentando afecciones renales, oftalmológicas, dermatológicas, las
más comunes engloban fiebre mayor o igual a 38 grados centígrados, anormalidades vasculares
como embolismo arterial, hemorragias conjuntivales, lesiones de Janeway, anormalidades
inmunológicas como nódulos de Osler o manchas de Roth. Los criterios de Duke modificados
son una de las principales herramientas diagnósticas para esta patología, con una sensibilidad
del 80%, se debe tomar en cuenta que en pacientes con válvula protésica o dispositivos
electrónicos implantables esta cifra disminuye considerablemente. El método imagenológico de
primera elección en EI con dispositivos es el ecocardiograma transesofagico (ETE) y la
angiografía por tomografía computarizada (CTA) activada por electrocardiografía.

Otro punto importante en el diagnóstico es la toma de hemocultivos seriados, mediante medidas
de asepsia adecuadas para la identificación del microorganismo causante y así dirigir la mejor
terapia posible.


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 5598.

El tratamiento de la endocarditis infecciosa tanto bacteriana como fúngica, es un verdadero reto
para el personal de salud, en la actualidad no hay un esquema universal que pueda ser indicado
en esta patología sin embargo la identificación del microorganismo causante orientará a la
terapia más adecuada, el tratamiento se basa en esquemas antibióticos y antifúngicos de tiempo
prolongado, y en los casos que lo requieran cirugía. En pacientes con cultivos negativos o
administración antibiótica previa a la toma de los mismos se debe orientar a la posible causa del
cuadro clínico, se debe tener en cuenta la terapia antifúngica, ya que, al tener menor incidencia,
es poco investigada y diagnosticada, la terapia antibiótica no será efectiva en estos casos.

Caso clínico

Paciente masculino de 5 años de edad procedente y residente de la ciudad de Sucua, con
antecedentes patológicos de comunicación interventricular perimembranosa, que en primera
instancia se realizó cierre de defecto de 10 mm a los 4 años de edad, en el postoperatorio
inmediato paciente presentó bloqueo auriculo ventricular completo intermitente, por lo que el
servicio de electrofisiología realizó un holter de 24 horas donde se evidenció alteración del
sistema de conducción: bloqueo auriculoventricular completo intermitente, presentando síncope
de reposo, donde tuvo indicación I para estimulación cardiaca artificial o marcapasos definitivo
unicameral sin complicaciones a los 5 años de edad, acude por cuadro clínico de inicio súbito 7
días previos a su ingreso, caracterizado por fiebre cuantificada de 39.9 grados centígrados,
tratado con amoxicilina más ácido clavulanico (dosis 80mg/kg/día) y antitérmicos sin mejoría.

Al examen físico los hallazgos significativos fueron frecuencia cardiaca de 110 latidos por
minuto, frecuencia respiratoria de 48 respiraciones por minuto, temperatura axilar de 38.2,
faringe eritematosa, ruidos cardiacos con reforzamiento del segundo ruido, soplo holosistolico,
abdomen globoso, blando, depresible, doloroso a la palpación superficial y profunda, ruidos
hidroaereos presentes, presencia de petequias en extremidad superior derecha (Figura 1) y
miembros inferiores, nódulo en tercer dedo de mano derecha y palma.














LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 5599.

Figura 1

Petequias en extremidad superior derecha


Fuente: Sra. Jessica Alvarado.

En los exámenes de laboratorio destacó trombocitopenia con contaje manual de plaquetas
86.000, resto de exámenes dentro de rango. Se realizó radiografía de tórax (Figura 1) donde se
evidencio dispositivo de marcapasos unicameral y cardiomegalia. Ecocardiograma transtorácico
(Figura 2) con evidencia de lesiones hiperecogénicas cerca de marcapasos lo cual se relaciona
con posibles vegetaciones o trombos sépticos, por lo que se decidió ingreso hospitalario por
diagnóstico presuntivo de endocarditis bacteriana vs trombos sépticos.

Figura 2

Radiografía de tórax Anteroposterior que evidencia marcapasos unicameral


Fuente: Sara Polo.



LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 5600.


Figura 3

Ecocardiograma transtorácico con evidencia de lesiones hiperecogénicas cerca de marcapasos


Fuente: Md Daniela Guerrero.

El paciente recibió tratamiento empírico inicial con VANCOMICINA (Dosis: 60mg/kg/día),
GENTAMICINA (dosis 5 mg/kg/día) y ENOXAPARINA (dosis 1 mg /kg/día).

Hemocultivo aislado tomado previo al inicio de la antibioticoterapia reportó MICROCOCCUS
LUTEUS que se reporta como muestra contaminada, posteriormente se tomaron hemocultivos
en picos febriles de paciente los cuales fueron negativos a los 5 días, sin embargo, uno de ellos
reportó 12 días después del ingreso STAPHYLOCOCCUS HOMINIS METICILINORESISTENTE
sensible a LINEZOLID, VANCOMICINA, RIFAMPICINA TETRACICLINA RESISTENTE OXACILINA
PELNICILINA CLOTROMOXAZOL y CLINIDAMICINA. Por lo que se agregó MEROPENEM (60
mg/kilo/día) y LINEZOLID (30 mg/kilo/día) a tratamiento previo, esquema que cumplió durante
34 días, con la medicación se logró controlar picos febriles sin embargo se realizó
ecocardiograma de control que reveló vegetación de aproximadamente 6 mm cerca de cables
de marcapasos.

Con ello se evidencia necesidad de tratamiento quirúrgico para retiro de electrodo de
marcapasos por parte del servicio de cirugía cardiotorácica, mismo que se realizó mediante
esternotomia media (Figura 4) para introducción de circulación extracorpórea que se mantuvo
por 22 minutos a una temperatura de 36.5 grados centígrados, realización de toracotomía
derecha con levantamiento de válvula tricúspide e identificación de defecto para corrección con
parche de pericardio bovino, procedimiento con desenlace exitoso. (Figura 3)






LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 5601.


Figura 4

Esternotomia media para introducción de circulación extracorpórea Fig. 5: Atriotomia derecha con
levantamiento de válvula tricúspide e identificación de defecto para corrección con parche de
pericardio bovino


Fuente: Md Lady Marín, Sara Polo

Se envían cables de marcapasos y vegetación para realización de cultivos, mismos que se
obtienen posteriormente con resultados negativos. Posterior al procedimiento paciente egresa
en choque séptico y cardiogenico manejado en unidad de cuidados intensivos pediátricos (UCIP)
con LINEZOLID, MEROPENEN Y AMIKACINA por 15 días sin presentar episodios de fiebre
paciente egresa de UCIP a piso de pediatría donde se mantuvo 8 días más afebril, sin embargo
al día 50 de hospitalización por síndrome febril y tiempo de hospitalización se inicia fluconazol
150 mg vía oral cada día por dos días y se realiza nuevo ecocardiograma transesofagico que
indica imagen pediculada móvil de aproximadamente 4 x 7.67 mm vinculada a endocarditis
verrugosa, en el anillo tricúspide a nivel de velo septal, imagen redundante móvil de 2.5 x 2 mm
sugestiva de lesión endocarditica, en la desembocadura de la vena pulmonar inferior izquierda
se observa imagen redondeada heterogénea móvil de aproximadamente 6 x 9.7 mm que pudiere
corresponder a verruga vs trombo, se policultivo a paciente con resultados de coprocultivo,
urocultivo y hemocultivos negativos e hisopado rectal con colonización por KLEBSIELLA
PNEUMONIAE.

A la valoración por infectologia pediátrica se indica suspender antibioticoterapia MEROPENEM +
VANCOMICINA + FLUCONAZOL durante 2 - 3 días para toma de nuevos hemocultivos x 3 cada
12 horas a partir de las 48 horas de suspensión de fármacos, posteriormente iniciar esquema
antibiótico con VANCOMICINA (dosis 60mg/kg/día), CIPROFLOXACINA (20mg/kg/día).

Se recibe cultivo de punta de catéter venoso central con reporte de CÁNDIDA GUILLERMONDI
sensible a CASPOFUNGINA y ANFOTERICINA, se decide inicio de tratamiento con
CASPOFUNGINA (dosis de inicio 70 mg/m2 el primer día) (máximo 70 mg) y (dosis de
mantenimiento 50 mg/m2/día), mismo que cumple por 43 días, paciente afebril, asintomático,
último ecocardiograma sin vegetaciones, con tendencia a formación de trombos por lo que se
indicó anticoagulación con ENOXAPARINA (dosis 25 mg cada 12 horas) y WARFARINA (dosis
0.1 mg/kg/día), administrándose 1 mg cada día, con controles subsecuentes de inr.


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 5602.

Por evolución clínica favorable se decide alta médica con control por consulta externa, siete
meses después de alta médica paciente no ha presentado nuevos episodios febriles, no refiere
sintomatología, se evidencia mejoría en estado nutricional, familia refiere buen apetito y
realización de actividades diarias sin dificultad, reporte de holter y ecocardiograma sin alteración,
al examen físico ruidos cardiacos rítmicos no se auscultan soplos, frecuencia cardiaca 80 latidos
por minuto, pulsos simétricos.

DISCUSIÓN

Se ha determinado un consenso en la definición de Endocarditis infecciosa misma que se
describe como una enfermedad donde el tejido o las válvulas cardíacas son infectados por uno
o varios microorganismos como hongos o más comúnmente bacterias que se asocian a la
formación de vegetaciones.

Gupta, et al. en su estudio realizado de 2000 a 2010 en mencionar que la incidencia global de
endocarditis infecciosa en pediatría fue de 0.43% por cada 100.000 niños y que esta se mantuvo
estable durante los 11 años de estudio. Mahony, et al. quienes realizaron el estudio de 2009 a
2018 si encontraron un patrón creciente de la misma donde se evidenció una incidencia global
de 0.69% por cada 100.000 niños de 2009 a 2013 y 0.99% de 2014 a 2018, con un valor global de
84%, Luca, et al. indicó una incidencia de 0.26% por cada 100.000 pacientes entre 2007 y 2020
sin embargo los estudios fueron realizados en países de diferentes continentes y en diferentes
periodos de tiempo. Los tres autores concuerdan con una mayor prevalencia en pacientes
masculinos, más alto en pacientes rurales o isleños que provenientes de zonas urbanas, y en
todos los casos más del 50% de los participantes presentaban patología cardiaca congénita con
o sin cirugía previa.

Se presenta el caso clínico de un niño de 5 años quien engloba varios factores predisponentes
para la presentación de EI, el conocimiento de los mismos radica en la importancia de un
diagnóstico y manejo correcto de la patología, lo cual podría mejorar el pronóstico del paciente.

Snygg-Martin, et al. realizó un estudio de casos y controles titulado “Incidencia acumulada de
endocarditis infecciosa en pacientes con cardiopatías congénitas: un estudio de casos y
controles a nivel nacional durante nueve décadas” qué incluye 89.541 pacientes, estableció que
la presentación de EI en paciente con CC fue de 65.5%. Cahill et al. quienes también se enfocaron
en la predisposición frente a cardiopatía congénita concuerdan que el 50 al 70% de los pacientes
con EII en pediatría son casos de cardiopatía congénita, por lo que la misma se considera el
principal factor de riesgo, mismo que va asociado a la cirugía cardiaca reciente que implica un
tiempo menor a 6 meses posterior al procedimiento, sin embargo pacientes con defectos
cardíacos residuales después de la cirugía correctiva y pacientes con dispositivos cardiacos,
catéteres o material protésico se consideran de alto riesgo. Udo et al. en el estudio “Followpace”,
dieron seguimiento a 1571 pacientes con marcapasos y reportaron que el 0.2% presentaron
signos de endocarditis dentro de los primeros 6 meses posteriores a la colocación. En Cuenca,
Ecuador Secaira et al. establecen que la prevalencia de la implantación de marcapasos es del
7,1% anual.

En el estudio realizado por Luca et al. las manifestaciones clínicas que predominaron fueron
soplos cardíacos de nueva aparición en un 100% de la muestra, seguido de fiebre en el 83,33%,
fatiga en un 61,11%, pérdida de apetito relatada en el 57,40% de la muestra y disnea en un 51,85%.
Se presentaron en menor porcentaje manifestaciones cutáneas como petequias, lesiones de
Janeway y manchas de Roth, pérdida de peso y finalmente otros síntomas como tos, cefalea,
vértigo y mialgias se reportaron en algunos casos.


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 5603.

Por muchas décadas han existido los criterios de Duke siendo utilizados como herramienta
diagnóstica de EI, sin embargo, en 2019 se desarrollaron los nuevos criterios internacionales de
infección por dispositivo electrónico implantable cardíaco (CIED) los cuales se basan en los
criterios modificados de las pautas de Duke y los de la Sociedad Europea de cardiología (ESC)
2015, mejorando su valor diagnóstico y mejor dirigido a la etiología del paciente.

Tabla 1

Recomendaciones para el diagnóstico de infecciones CIED y/o endocarditis infecciosa: los nuevos
criterios internacionales de infección CIED 2019

Criterios Mayores
Microbiología Hemocultivos positivos para microorganismos típicos encontrados en

infección por CIED y/o EI por estafilococos coagulasa negativos o S.
Aureus)
Microorganismos concordantes con EI de 2 hemocultivos separados:
A: Streptococcus viridans, Streptococcus gallolyticus (S. bovis), grupo
HACEK, S. Aureus
B: Enterococos adquiridos en la comunidad, en ausencia de un foco
primario
Microorganismos concordantes con EI de hemocultivos que persisten
positivos:
A: En hemocultivos tomados con 12 horas de diferencia, La positividad
de dos o más de ellos.
B: Tres de cuatro o la mayoría en más de cuatro cultivos de sangre
positivos, mismos donde exista mínimo una hora de diferencia entre la
toma de la primera y la última muestra.
C: Un hemocultivo positivo para Coxiella burnetii

Imágenes positivas
para infección CIED
o EI

Diagnóstico por ecocardiograma incluido ecocardiograma
intracardiaco
A: infección CIED:
a. Infección clínica de generador
b. Vegetación
B: Endocarditis infecciosa en válvulas
a. Vegetaciones
b. Absceso, pseudoaneurisma, fístula intracardiaca
c. Perforación valvular o aneurisma
d. Nueva dehiscencia parcial de la válvula protésica
Fluorodesoxiglucosa tomografía por emisión de positrones (FDG
PET/TC) o la gammagrafía con leucocitos marcados con tomografía
por emisión de fotón único (WBC SPECT/CT) radiomarcadores con
detección de actividad anormal en el sitio del generador, a lo largo de
los cables o en el sitio de la válvula.
*Tener precaución en casos de implantación reciente
Evidencia de fuga para valvular en tomografía computarizada cardiaca

Criterios Menores
Factor
predisponente

Patología cardiaca congénita
Lesión cardiaca previa
Uso de drogas inyectables

Fiebre Temperatura >38°C
Lesiones
vasculares

Embolias arteriales importantes
Embolias pulmonares sépticas
Aneurisma infeccioso (micótico)
Hemorragia intracraneal
Hemorragias conjuntivales
Lesiones de Janeway


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 5604.

Microbiología
(evidencia)

Hemocultivo positivo que no cumple con un criterio principal como se
indicó anteriormente
Evidencia serológica de infección activa con el organismo consistente
con EI Cultivo de generador o lead de marcapasos (extraídos por una
vía no infectada)

Interpretación
Infección definitiva
de CIED

Se evidencia eritema, calor, dolor, descarga purulenta, deformidad,
exposición o erosión en el bolsillo del generador.

EI definitiva Presencia de dos criterios mayores
Presencia de un criterio mayor y tres criterios menores

Posible EI Un criterio mayor más un criterio menor
Tres criterios menores

Negativo para EI Pacientes que no cumplan con los criterios mencionados anteriormente

Fuente: Carina Blomström-Lundqvist.

Estadounidense de Cardiología /Asociación Estadounidense del Corazón recomiendan que es
fundamental la identificación del microrganismo para así determinar la sensibilidad a los
antibióticos y guiar un esquema adecuado, con ello la importancia de una toma correcta de
hemocultivos. Ante la sospecha de EI en pacientes de 0 a 14 meses, se recomienda la recolección
de 1 a 3 ml de sangre, posteriormente la cantidad de sangre recolectada aumentará dependiendo
de la edad del paciente, incluso hasta obtener 3 hemocultivos de 20 ml cada uno, en diferente
sitio de punción fresco, con adecuadas medidas de asepsia y con por lo menos 6 horas de
diferencia entre cada uno de ellos, se ha demostrado que no es necesaria la toma de
hemocultivos en pico febril ya que la mayoría de pacientes presentan bacteriemia continua. Sin
embargo, un punto importante si es el uso de antibioticoterapia previa, en pacientes que no han
recibido antibióticos y se ha tomado adecuadamente las muestras suelen ser positivos 3
hemocultivos o un cultivo positivo en el 99% de los casos.

Gupta et al. se ha determinado como principal agente infeccioso al Staphylococcus Aureus en
niños sin enfermedad preexistente y estreptococo viridans en pacientes con patología previa.
Dadas las características del caso es posible que debido a la terapia antibiótica inicial no se pudo
identificar el agente etiológico, y se obtuvieron múltiples cultivos negativos, sin embargo, la
etiología nosocomial involucra otro tipo de agentes microbiológicos, en mayor frecuencia
infecciones por estafilococos coagulasa negativos y cándida, lo que justificaría la aparición
tardía de cándida albicans y Staphylococcus hominis.

La asociación americana del corazón público en 2015 las guías actualizadas para el tratamiento
farmacológico de endocarditis infecciosa en pacientes pediátricos, donde se presentaron como
fármacos recomendados la vancomicina, betalactamicos y aminoglucosidos, Nichols et al.
Realizaron un estudio sobre estas guías y concluyeron que las recomendaciones en cuanto a
dosificación y seguimiento estaban orientadas por la opinión de expertos más no por la evidencia
científica disponible que tome en cuenta la farmacocinética y la farmacodinamia para una
correcta optimización de dosis.

El tratamiento farmacológico es indispensable en endocarditis y en algunos casos puede requerir
de procedimiento quirúrgico. Davierwala et al. establece que los antimicrobianos pueden ser
efectivos contra microorganismos en sangre sin embargo no son relevantes frente a
vegetaciones, abscesos o material protésico por lo que recomienda la realización de cirugía tanto
para extracción de material como cardiaca reconstructiva lo más temprano posible tras la
valoración y confirmación de necesidad de la misma. Blostrom et al. realizaron el consenso
internacional de la asociación de ritmo cardíaco donde se indica que la clave para un tratamiento
exitoso asociado a EI por dispositivos implantables es la extracción de todas y cada una de las


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 5605.

partes del sistema incluidos cables activos, epicardicos, fragmentos o cables abandonados
además de cualquier tipo de catéter vascular que se haya colocado. Le et al. en su estudio
retrospectivo donde incluyeron 416 pacientes en esta condición, determinaron que la terapia
farmacológica sin retiro del dispositivo se asoció a una mortalidad siete veces mayor en 30 días.

CONCLUSIÓN

La endocarditis infecciosa es una patología potencialmente grave, lamentablemente asociada a
una alta mortalidad en adultos e incluso cada vez más en niños. Se ha demostrado su asociación
directa con patologías cardiacas congénitas o dispositivos electrónicos implantables como
marcapasos. El diagnóstico puede llegar a ser complejo en algunos casos, tras la sospecha por
factores predisponentes, interpretar correctamente una presentación clínica compatible, y la
utilización adecuada y temprana de hemocultivos y ecocardiografía, se puede establecer una
terapia adecuada y dirigida al microorganismo etiológico, considerando que en pacientes con
marcapasos o valvulopatias congénitas o adquiridas debe evitarse el uso de antibioticoterapia
empírica, así previniendo en la mayoría de casos la necesidad de cirugía y mejorando el
pronóstico.

Recomendamos para estudios futuros se considere el adecuado manejo de los fármacos en
pediatría, para buscar la prevención de toxicidad e inmunosupresión y con ello las sobre
infecciones tanto de sitio quirúrgico como nosocomiales.


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 5606.

REFERENCIAS

Alonso E, Leguizamón G, Malan K, Zabala C, Pirez MC, Alonso E, et al. Characterization of children
hospitalized with infective endocarditis in a Pediatric Reference Center of Uruguay, 2011-2018.
Revista chilena de infectología. noviembre de 2020;37(5):570-6.

Ammannaya GKK, Sripad N. Fungal endocarditis: what do we know in 2019? Kardiologia Polska
(Polish Heart Journal). 2019;77(7-8):670-3.

Blomström-Lundqvist C, Traykov V, Erba PA, Burri H, Nielsen JC, Bongiorni MG, et al. European
Heart Rhythm Association (EHRA) international consensus document on how to prevent,
diagnose, and treat cardiac implantable electronic device infections— endorsed by the Heart
Rhythm Society (HRS), the Asia Pacific Heart Rhythm Society (APHRS), the Latin American Heart
Rhythm Society (LAHRS), International Society for Cardiovascular Infectious Diseases (ISCVID)
and the European Society of Clinical Microbiology and Infectious Diseases (ESCMID) in
collaboration with the European Association for Cardio-Thoracic Surgery (EACTS). EP Europace.
1 de abril de 2020;22(4):515-49.

Braï MA, Hannachi N, El Gueddari N, Baudoin JP, Dahmani A, Lepidi H, et al. The Role of Platelets
in Infective Endocarditis. Int J Mol Sci. 19 de abril de 2023;24(8):7540.

Burgos LM, Cracco MA, Oses PF, Iribarren AC, Ronderos R, Nacinovich F. ENDOCARDITIS
INFECCIOSA EN ARGENTINA: ¿QUÉ APRENDIMOS EN LOS ÚLTIMOS 25 AÑOS? 2019;

Cahill T, Jewell P, Denne L, Franklin R, Frigiola A, Orchard E, et al. Contemporary epidemiology of
infective endocarditis in patients with congenital heart disease: A UK prospective study. American
Heart Journal. 1 de septiembre de 2019;215:70-7.

Chen W, Sajadi MM, Dilsizian V. Merits of FDG PET/CT and Functional Molecular Imaging Over
Anatomic Imaging With Echocardiography and CT Angiography for the Diagnosis of Cardiac
Device Infections. JACC Cardiovasc Imaging. noviembre de 2018;11(11):1679-91.

Davierwala PM, Marin-Cuartas M, Misfeld M, Borger MA. The value of an “Endocarditis Team”.
Ann Cardiothorac Surg. noviembre de 2019;8(6):621-9.

Gupta S, Sakhuja A, McGrath E, Asmar B. Trends, microbiology, and outcomes of infective
endocarditis in children during 2000-2010 in the United States. Congenit Heart Dis. marzo de
2017;12(2):196-201.

Habib G, Lancellotti P, Erba PA, Sadeghpour A, Meshaal M, Sambola A, et al. The ESC- EORP EURO-
ENDO (European Infective Endocarditis) registry. European Heart Journal - Quality of Care and
Clinical Outcomes. 1 de julio de 2019;5(3):202-7.

Iversen K, Ihlemann N, Gill SU, Madsen T, Elming H, Jensen KT, et al. Partial Oral versus
Intravenous Antibiotic Treatment of Endocarditis. N Engl J Med. 31 de enero de 2019;380(5):415-
24.

Jaworski R, Kansy A, Maruszewski B. Fungal endocarditis in children and antifungal prophylaxis.
Kardiologia Polska (Polish Heart Journal). 2020;78(1):91-91.

Jiménez Toro I, Rodríguez CA, Zuluaga AF, Jiménez Toro I, Rodríguez CA, Zuluaga AF.
Effectiveness of the antibiotic combinations for enterococcal infections treatment: a critical
review. Revista chilena de infectología. octubre de 2019;36(5):556-64.


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 5607.

Jiménez ZG, Feito ID, Blanco SA. Tromboembolismo pulmonar durante la pandemia de la COVID-
19 con sospecha diagnóstica desde atención primaria. FMC. 2020;27(7):371- 2

Khaledi M, Sameni F, Afkhami H, Hemmati J, Asareh Zadegan Dezfuli A, Sanae MJ, et al. Infective
endocarditis by HACEK: a review. Journal of Cardiothoracic Surgery. 19 de agosto de
2022;17(1):185.

Kristen R. Nichols, Emily N. Israel, Christopher A. Thomas, Chad A. Knoderer, 2016. Optimizing
Guideline-Recommended Antibiotic Doses for Pediatric Infective Endocarditis [Internet].
Disponible en: https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/1060028016635660?url_ver=Z39.88-
2003&rfr_id=ori:rid:crossref.org&rfr_dat=cr_pub%20%200pubmed

Le KY, Sohail MR, Friedman PA, Uslan DZ, Cha SS, Hayes DL, et al. Impact of timing of device
removal on mortality in patients with cardiovascular implantable electronic device infections.
Heart Rhythm. noviembre de 2011;8(11):1678-85.

Luca AC, Curpan AS, Adumitrachioaiei H, Ciobanu I, Dragomirescu C, Manea RS, et al. Difficulties
in Diagnosis and Therapy of Infective Endocarditis in Children and Adolescents—Cohort Study.
Healthcare. junio de 2021;9(6):760.

Mahony M, Lean D, Pham L, Horvath R, Suna J, Ward C, et al. Infective Endocarditis in Children in
Queensland, Australia: Epidemiology, Clinical Features and Outcome. The Pediatric Infectious
Disease Journal. julio de 2021;40(7):617.

Mills MT, Al-Mohammad A, Warriner DR. Changes and advances in the field of infective
endocarditis. Br J Hosp Med (Lond). 2 de marzo de 2022;83(3):1-11.

Moraes M, Franchi R, Idiarte L, Suárez R, Pereira L, Guerra M, et al. Endocarditis infecciosa por
Staphylococcus aureus meticilino sensible en pediatría. Presentación de un caso y revisión de la
literatura. Archivos de Pediatría del Uruguay. :6.

Neira BES, Espinosa HME, Martin LE, Torres ZKS, Hinostroza KAA, Noblecilla JJS. Implantación
de marcapasos permanentes en Cuenca-Ecuador, 2017-2018. Revista Latinoamericana de
Hipertensión. 2019;14(2):150-4.

Otto CM, Nishimura RA, Bonow RO, Carabello BA, Erwin JP, Gentile F, et al. 2020 ACC/AHA
Guideline for the Management of Patients With Valvular Heart Disease: A Report of the American
College of Cardiology/American Heart Association Joint Committee on Clinical Practice
Guidelines. Journal of the American College of Cardiology. 2 de febrero de 2021;77(4):e25-197.

Rajani R, Klein JL. Infective endocarditis: A contemporary update. Clinical Medicine. 1 de enero
de 2020;20(1):31-5.

San Román JA, Rubio J. Infección de dispositivos cardiacos: conceptos aceptados y
controvertidos. Rev Esp Cardiol. 1 de mayo de 2017;70(5):320-2.

Slaughter MS, Badhwar V, Ising M, Ganzel BL, Sell-Dottin K, Jawitz OK, et al. Optimum surgical
treatment for tricuspid valve infective endocarditis: An analysis of the Society of Thoracic
Surgeons national database. The Journal of Thoracic and Cardiovascular Surgery. 1 de abril de
2021;161(4):1227-1235.e1.

Snygg-Martin U, Giang KW, Dellborg M, Robertson J, Mandalenakis Z. Cumulative Incidence of
Infective Endocarditis in Patients with Congenital Heart Disease: A Nationwide, Case-Control
Study Over Nine Decades. Clinical Infectious Diseases. 15 de octubre de 2021;73(8):1469-75.


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 5608.

Udo EO, Zuithoff NPA, van Hemel NM, de Cock CC, Hendriks T, Doevendans PA, et al. Incidence
and predictors of short- and long-term complications in pacemaker therapy: The FOLLOWPACE
study. Heart Rhythm. 1 de mayo de 2012;9(5):728-35.

Zabala JI. ENDOCARDITIS INFECCIOSA.

























Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, publicados
en este sitio está disponibles bajo Licencia Creative Commons .


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 5609.

ANEXO

Anexo 1

Abreviaturas

EI: Endocarditis infecciosa

UCIP: unidad de cuidados intensivos pediátricos

CC: cardiopatía congénita

ETE: Ecocardiograma transesofágico

CTA: angiografía por tomografía computarizada

CIED: dispositivo electrónico implantable cardíaco

ESC: Sociedad Europea de cardiología

Agradecimiento

Al Dr. Javier López, Dra. Priscilla Rodríguez, Md Lady Marín, Dra. Evelyn Rubio y la Dra. Susana
Peña por su apoyo y disposición en la realización de este trabajo.

Al servicio de Cirugía Cardiotorácica, Electrofisiología y Pediatría del Hospital de especialidades
José Carrasco Arteaga.

Financiamiento

Autofinanciado.

Disponibilidad de datos y materiales

El presente trabajo consta del reporte de un caso clínico donde se utiliza la historia clínica del
paciente, exámenes de laboratorio, exámenes imagenológicos, evolución y progreso de la
condición clínica, en el sistema AS400 del Hospital José Carrasco Arteaga, además de un
seguimiento continuo durante la hospitalización del paciente más una revisión bibliográfica de
información actualizada que parte de la búsqueda de varios artículos en las diferentes
plataformas de búsquedas científicas como son GOOGLE SCHOLAR, PUBMED, SCOPUS y
ELSEVIER, buscadores donde se utilizó como estrategia de búsqueda PEDIATRIC AND
PACEMAKER AND ENDOCARDITIS, además se aplicaron varios filtros limitantes de búsqueda
como son años de publicación entre 2019-2023, idioma inglés, portugués y español, además de
que se incluyan únicamente publicaciones de texto completo abierto para una mejor
accesibilidad a la información requerida.

Contribuciones de los autores

SP: Idea de investigación, análisis crítico, seguimiento del caso, recolección de información,
revisión bibliográfica, redacción del manuscrito y recopilación del caso.

Información de los autores

Sara Lorena Polo Calle. Egresada de la carrera de medicina de la Universidad Católica de Cuenca.
Cuenca, Azuay-Ecuador.


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 5610.

Aprobación ética y consentimiento de participación

La identidad del paciente fue protegida y reservada durante todas las etapas de desarrollo y
revisión del presente artículo, además se obtuvo un consentimiento firmado por la representante
legal del paciente por tratarse de un menor de edad, la confidencialidad de los datos obtenidos
será reservada por la autora.

Figura 1

Consentimiento informado