LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 6226.
DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v4i2.1046
Análisis de la participación ciudadana en Chile el caso del
Reglamento Regional en el Biobío
Analysis of Citizen Participation in Chile: The Case of the Regional
Regulation in Biobío
Eduardo Leiva Zumelzu
e.leivazumelzu@gmail.com
https://orcid.org/0000-0002-1599-8825
Centro de Estudios Estratégicos y de Negocios
Concepción – Chile
Francisco Santibáñez Soto
francisco.santibanez.soto@gmail.com
https://orcid.org/0009-0008-2642-6743
Centro de Estudios Estratégicos y de Negocios
Puerto Montt – Chile
Artículo recibido: 15 de agosto de 2023. Aceptado para publicación: 30 de agosto de 2023.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.
Resumen
El contexto sociopolítico actual exige más y mejores mecanismos de acercamiento a la gestión
pública, así como mayor vinculación con las decisiones. Este estudio pretende conocer in situ
cómo a través de una acción de gobierno se impulsó a las regiones hacia la conformación de
políticas y reglamentos que tengan una normativa vigente en materias de participación
ciudadana en estos órganos autónomos. Ante la inexistencia de este instrumento de
participación ciudadana en los Gobiernos Regionales, hoy la región del Biobío cuenta con su
reglamento, de ahí la importancia de conocer y analizar de qué manera se desarrolló la
participación ciudadana en el proceso de establecimiento de este instrumento. Para la
realización del trabajo, se utilizaron métodos cualitativos, cuyo instrumento de recolección de
información fue la entrevista, realizada a actores claves que fueron parte del proceso de la
elaboración del instrumento regional, entre ellos, funcionarios públicos, sociedad civil y la
consultora a cargo del diseño del documento. Los principales resultados obtenidos en este
estudio a partir de la percepción de los actores claves es la valoración del proceso en el sentido
que cubrió territorialmente la región, un ejercicio cívico exploratorio en temáticas a nivel
regional, pero que no es conocido por la ciudadanía, que solo logró convocar a las personas que
tienen mayor cercanía y vinculación a los temas de participación ciudadana.
Palabras clave: participación ciudadana, democracia participativa, gobernanza
territorial
Abstract
The current sociopolitical context demands more and enhanced mechanisms for engaging with
public administration, as well as a greater connection to decision-making processes. This study
aims to gain an in-depth understanding of how, through a government action, regions were
prompted towards the establishment of policies and regulations that encompass current norms
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 6227.
related to citizen participation within these autonomous bodies. Given the absence of this citizen
participation instrument in Regional Governments, the Biobío region now boasts its own
regulations, underscoring the significance of comprehending and analyzing how citizen
participation unfolded throughout the process of establishing this instrument. Qualitative
methods were employed for the execution of this study, utilizing interviews as the information
gathering tool. Key actors who played a part in the development of the regional instrument were
interviewed, including public officials, civil society members, and the consulting firm responsible
for the document's design. The primary findings derived from this study, as perceived by the key
actors, highlight the evaluation of the process in terms of it’s territorial coverage of the region.
It served as an exploratory civic exercise addressing regional-level topics; however, it remains
unfamiliar to the general public. The process only managed to attract individuals who have a
closer proximity and connection to citizen participation matters.
Keywords: citizen participation, participatory democracy, territorial governance
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades,
publicados en este sitio está disponibles bajo Licencia Creative Commons .
Como citar: Leiva Zumelzu, E., & Santibáñez Soto, F. (2023). Análisis de participación
ciudadana en Chile el caso del Reglamento Regional en el Biobío. LATAM Revista
Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades 4(2), 6226–6244.
https://doi.org/10.56712/latam.v4i2.1046
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 6228.
INTRODUCCIÓN
El interés por hacerse preguntas y tratar de responderlas desde el punto de vista de la
investigación científica, es un desafío no solo intelectual, sino también profesional. A través de
este trabajo, se pretende dejar expreso, la intención de abordar una temática que ha estado
presente, tanto como a nivel discursivo como en la exigencia concreta de la sociedad civil
organizada: participación ciudadana. Cabe preguntar: ¿Qué se ha hecho desde la
institucionalidad pública en Chile a lo largo de estos años en estas materias? ¿Cómo se puede
generar una mayor sintonía en las relaciones de la ciudadanía con el Estado en un contexto de
crisis de confianza? ¿Es la apertura y distribución del poder un espacio para los procesos de co-
gobernanza en los asuntos públicos?
Más allá de las preguntas que anteriormente se expresan, hay elementos que se deben aterrizar,
entre ellos, sin duda el primero es la participación ciudadana en la gestión pública, el sistema
de gobierno que permite que exista no solo un control y vigilancia que es la democracia. Es
menester también plantearse el concepto de ciudadanía y observar las capacidades de nuestras
administraciones públicas en estos nuevos desafíos, ya que por más que el gobernante o
legislador introduzca y procese las demandas de la base social, sin que exista una real
capacidad operativa en el brazo ejecutor de las políticas públicas, que son precisamente las
administraciones públicas, difícilmente se podrá concretar esa dicotomía entre demandas y
deseos de mejora.
En lo concreto, este proyecto de investigación lo que busca es presentar la inquietud del
investigador respecto a una materia de corte específico, que se nutre de un conjunto de
elementos que han ido siendo parte del debate público y una constante exigencia de la sociedad
civil en los últimos años: la participación ciudadana en los asuntos públicos. Para este caso, se
propone trabajar a través de la realización de un análisis del programa INCIDE que implementó
la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo en el gobierno de la ex presidenta
Michelle Bachelet, con el fin de incentivar a estos órganos que sean parte del proceso de
incorporación y construcción de las políticas regionales de participación ciudadana, todo en un
contexto de cambios legales que apuntan también a uno de los desafíos para 2021, el proceso
de elección de gobernadores regionales en Chile.
Para ello, el propósito es mostrar una breve presentación respecto al planteamiento del
problema, algunos antecedentes referenciales que permitan ir contextualizando lo
anteriormente descrito, un marco teórico que ahonde en los conceptos de participación
ciudadana, democracia participativa, ciudadanía y gobernanza.
Por último, presentar la perspectiva metodológica del trabajo, la propuesta de avance en
cronograma y el compromiso ético del investigador en el proceso de realización del trabajo.
METODOLOGÍA
El presente trabajo se sustentó en la siguiente pregunta de investigación:
¿Cómo fue la participación ciudadana en el reglamento regional en Biobío?
El estudio llevó a cabo una metodología de carácter cualitativo, de acuerdo a la definición
correspondiente esta tipología de método; representan un conjunto de procesos sistemáticos,
empíricos y críticos de investigación e implican la recolección y el análisis de datos
cuantitativos y cualitativos, así como su integración y discusión conjunta, para realizar
inferencias producto de toda la información recabada (meta inferencias) y lograr un mayor
entendimiento del fenómeno bajo estudio (Hernández, Fernández, & Baptista, 2006)
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 6229.
En este sentido, se utilizaron entrevistas dirigidas a algunos actores claves, por ende, en la
presente investigación se llevará a cabo la técnica de recolección de información de corte
primario; ya que las “fuentes primarias, son todas aquellas de las cuales se obtiene información
directa, es decir, de donde se origina la información” (Bernal & Muñoz, 2010, p.191)
En la realización de esta investigación, la muestra es de tipo no probabilístico, se usó el
muestreo por conveniencia, ya que “simplemente casos disponibles a los cuales tenemos
acceso” (Hernández, et al., 2010, p.390). Se procedió a la caracterización y selección de actores
quienes fueron parte activa del proceso de diseño de propuesta de Reglamento Regional de
Participación Ciudadana en el marco del Programa de Participación Ciudadana de la SUBDERE.
Por ende, se decidió definir los siguientes perfiles de participantes:
● Funcionarios públicos del Gobierno Regional del Biobío
● Académicos consultores del Centro de Políticas Públicas y Ciudadanía de la Universidad
del Biobío.
● Actores de la sociedad civil de la región del Biobío que fueron parte del trabajo en
talleres en el proceso de construcción del Reglamento Regional de Participación
Ciudadana.
Tabla 1
Categorías de análisis
Objetivo de la investigación Categorías Subcategorías
Analizar el proceso de construcción del
reglamento regional de participación
ciudadana.
Proceso de
construcción del
reglamento.
Hitos del proceso
Metodología de trabajo
en la elaboración del
reglamento.
Conocer la percepción de actores claves
que participaron en el reglamento regional
de participación ciudadana.
Participación
ciudadana
Niveles de participación
ciudadana.
Democracia
participativa
Principios de
participación
ciudadana.
Gobernanza
territorial
Cooperación entre
actores.
Identificar las principales fortalezas y
debilidades de la realización del proceso de
participación ciudadana en el reglamento
regional en Biobío.
Fortalezas /
debilidades.
Fuente: Elaboración propia.
La participación ciudadana en la gestión pública en chile, contexto y realidad
En Chile, hace bastantes años que se viene dando un fenómeno relacionado con la desconexión
entre las élites políticas y la ciudadanía. Estos hechos se evidencian en una distancia de la
ciudadanía con sus instituciones públicas, elevada desconfianza, así como una evidente crisis
de representación (Programa para las Naciones Unidas para el Desarrollo, 2017). Diversos
documentos constantemente están suministrando información, mediciones y percepciones
respecto a cómo están los elementos antes mencionados. Lo cierto es que hay una ciudadanía
con mayor acceso a la información y, a través de ella, las administraciones públicas han tenido
que ir adaptando sus nuevas relaciones con sus usuarios. Por otra parte, la sociedad civil
organizada demanda más y mejores mecanismos de participación en los asuntos públicos, lo
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 6230.
cual se plasma en sus constantes esfuerzos que a lo largo de los últimos años han ido
impulsando, de tal manera que los gobiernos incorporen en sus ejes de trabajo la participación
ciudadana en la gestión pública.
Desde el punto de vista del planteamiento del problema público, es menester destacar que los
esfuerzos que se han ido haciendo desde la sociedad civil organizada y la academia para que el
Estado abra espacios y profundice la democracia participativa, a través de la participación
ciudadana en la gestión pública, ha tenido como resultado instalar en la agenda pública esta
propuesta, ejemplo de ello es el trabajo que documentó el estado de la participación ciudadana
presentada por el Consejo Nacional de Participación y Fortalecimiento de la Sociedad Civil
(2017). Una vez recobrada la democracia en Chile, se avanzó en materia de participaciones
ciudadana en la gestión pública, a través de instructivos presidenciales, reglamentos, leyes,
planes y programas; sin embargo, en el contexto regional no se ha llevado un trabajo simultáneo
en comparación con los demás órganos de la Administración del Estado. Durante el segundo
gobierno de Michelle Bachelet, en el año 2016, se implementó un programa piloto denominado
INCIDE en cinco regiones de Chile, orientado a establecer “un conjunto de medidas que buscan
avanzar en que cada región determine un Reglamento Regional de Participación Ciudadana,
impulsando como principal mecanismo los Consejos de la Sociedad Civil”. Una de las regiones
piloto fue Biobío. Uno de los principales productos de este programa era la de contar con un
reglamento de participación ciudadana.
Las manifestaciones y descontentos presentados por la ciudadanía ante múltiples acciones que
el Estado no ha realizado, o bien, no ha tenido la capacidad a través de sus gobiernos en
encauzar la agenda pública a soluciones a través de las políticas públicas, para así reducir,
resolver o contener los problemas públicos expresados, invitan a reflexionar en torno a la
institucionalidad política del país, de si es capaz de llevar a buen puerto esa lista de necesidades,
problemas y anhelos ciudadanos en pos de una mejor calidad de vida. Respaldo de ello, son las
constantes mediciones que realizan los centros de estudios respecto a cuáles son las
principales preocupaciones de la sociedad chilena, entre ellas, la seguridad ciudadana,
pensiones y salud (Centro de Estudios Públicos, 2019).
En este nuevo escenario político-social, desde las administraciones públicas no solo debe
generarse el debate, sino la acción en cómo este ente que es el brazo ejecutor del gobierno
tendrá que adaptarse y generar los espacios correspondientes para institucionalizar las
demandas expresadas por la ciudadanía.
En lo concerniente a la participación ciudadana en la gestión pública, el Estado de Chile, a lo
largo de los últimos años, ha venido realizando una serie de intervenciones con el fin de ir
ampliando esta “redistribución del poder”, que ha sido impulsada principalmente por la
academia y la sociedad civil organizada. Sin duda la génesis de la participación en un Estado
democrático no solo es la acción correspondiente al cumplimiento de las leyes, sino también a
las recomendaciones internacionales de los organismos de los cuales son parte los Estados.
Contextualización del Programa de Participación Ciudadana en los Gobiernos Regionales
INCIDE
La elaboración del Reglamento Regional de participación ciudadana en la región del Biobío está
inmersa en el programa de participación ciudadana en los gobiernos regionales, que a su vez
depende del Programa de Apoyo a la Descentralización Regional (ADR) de la SUBDERE,
programa que tenía como objetivo “fortalecer las capacidades de las instituciones regionales
para que los gobiernos regionales puedan ejercer efectivamente sus competencias, liderando y
articulando el desarrollo de sus territorios” (Subsecretaría de Desarrollo Regional y
Administrativo, 2016).
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 6231.
En ese sentido, es importante destacar que para efectos de la aplicación del programa de
participación ciudadana en los gobiernos regionales INCIDE se consideran dos grandes
procesos; por una parte, la elaboración de una política y/o reglamento regional de participación
ciudadana y por otra, la conformación de los Consejos Regionales de la Sociedad Civil.
Referencias teóricas
Participación ciudadana
En la discusión teórica relacionada con los aspectos fundamentales que caracterizan a la
ciudadanía, nos encontramos con elementos en común, entre ellos, comunidad, deberes,
obligaciones, libertad de expresión, derechos, etc. Lo cierto es que ello no puede existir si no se
da en el contexto democrático, más aún si le adicionamos lo relacionado con el impulso y
compromiso individual y colectivo de ser parte de los asuntos públicos. En ese sentido, la esfera
democrática de los Estados, es indispensable, ya que “la participación ciudadana es un
fenómeno que guarda estrecha relación con la noción de democracia” (Programa de las
Naciones Unidas para el Desarrollo, 2018, p.4). De ahí, surge la inquietud de ¿con qué fin
ponemos estos atributos en el accionar público?, y la respuesta de ello es el acercamiento que
se tiene de aquellos que tienen interés en ser parte de la cosa pública, proceso de relaciones
sociales que se da a través de la participación ciudadana.
Ante esto, es indispensable situarnos en un sistema de gobernanza donde interactúen los
elementos fundamentales en la configuración de las relaciones entre la sociedad civil y su
Estado que es la tríada de participación, ciudadanía y gestión pública, lo cual se da en
democracia.
En relación con la discusión de la teoría democrática, se ha debatido en torno al rol que deben
tener los ciudadanos en este sistema de gobierno, lo cual para Dahl (1997), en sus dos
dimensiones teóricas de la democratización, plantea en una de ellas que:
En el pasado y el presente los regímenes varían también según el número de personas
facultadas para participar, en un plano de mayor o menor igualdad, en el control y discusión de
la política del gobierno: Participar, es decir tener voz en un sistema de debate público. Así, por
ejemplo, el derecho a votar en las elecciones libres e imparciales reúne dos dimensiones.
Cuando un régimen garantiza este derecho a algunos ciudadanos, se abre un debate público
más amplio. Pero el régimen será ́ tanto más representativo cuanto mayor sea el número de
ciudadanos que gocen de este derecho (p.15).
De acuerdo con el planteamiento teórico de Dahl, la expresión de participar en la vida pública
debe ser considerada un derecho, lo cual sin duda tiene que estar presente en las garantías
constitucionales de las naciones democráticas, aunque sí es necesario destacar que este
derecho, no debe limitarse a una única relación entendida, por ejemplo, con la participación
electoral, lo cual restringe el ámbito de acción cívica, el que debe extenderse a un sentido amplio.
Por otro lado, se debe destacar el prisma por el cual la ciudadanía asume un rol protagónico en
el sentido de pertenencia a su comunidad y al ámbito de acción pública, en ese sentido, cabe
preguntarse ¿qué significa participar?, de ahí que esta definición, emplaza a quienes asumen
este compromiso, según Durston & Miranda (2002) participar es:
El proceso voluntario asumido conscientemente por un grupo de individuos y que adquiere un
desarrollo sistemático en el tiempo y el espacio con el fin de alcanzar objetivos de interés
colectivo y cuya estrategia debe tener como instrumento fundamental a la organización (p.13).
De acuerdo con esta referencia conceptual de autores de la CEPAL, ya no basta con que la
institucionalidad pública establezca el derecho de participar, sino que es necesario que las y los
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 6232.
ciudadanos de manera libre y voluntaria se organicen, así se producirá una organización sin que
sea necesaria el establecimiento de este derecho desde el poder, lo cual permitirá el
involucramiento y desarrollo de las personas en los asuntos públicos.
Al enhebrar estos dos conceptos, ciudadanía y participación se puede comenzar a visualizar el
impacto que la participación ciudadana tiene en la gestión de los Estados y sus
administraciones públicas, dejando de lado los paradigmas de la administración tradicional y
esa donde el usuario receptor de los servicios del Estado es un cliente, a un modelo de
gobernanza mixto, con una perspectiva moderna y de énfasis en el ciudadano (Naser, Ramírez,
& Rosales, 2017).
De acuerdo con esto, es que los Estados, en especial Chile que es el caso por revisar, han ido
generando los espacios correspondientes para que los ciudadanos y ciudadanas se acerquen a
sus administraciones públicas. Cunill (1991) autora que ha trabajado estas materias, hace la
clasificación de los elementos básicos de la participación ciudadana en dos dimensiones: como
medio de socialización de la política y como forma de ampliar el campo de lo público hacia
esferas de la sociedad civil. En ese sentido, expresa que, para efectos de la relación con el
Estado, por intermedio de las administraciones públicas, la participación ciudadana se
caracteriza básicamente por a) Una falta de control hacia las mismas administraciones
públicas, b) para que estas, [las administraciones públicas] conozcan de mejor manera las
necesidades de los ciudadanos y c) sustituir al Estado en algunas materias.
En ese sentido, es indispensable darle valor al rol que cumple en el fortalecimiento de la gestión
pública la participación ciudadana sobre todo en un contexto de mayor demanda ciudadana por
ser parte de los procesos y el cambio de paradigmas a la cual los Estados están llamados a
servir. Es cierto que desde el punto de vista jurídico, tanto legal como constitucional en el plano
regional, diversos países han incluido a la participación ciudadana en el eje de sus derechos; no
obstante para el caso de Chile, la carta fundamental no establece como un derecho humano en
la gestión pública ni tampoco reconoce adecuadamente el aporte de actividades de las
organizaciones de la sociedad civil a la democracia y el desarrollo (Consejo Nacional de
Participación Ciudadana y Fortalecimiento de la Sociedad Civil, 2017). De ahí la importancia que
los Estados, en especial sus administraciones públicas integren este precepto, ya que:
A partir de ello existirá gobernabilidad democrática y desarrollo humano, integrándole a la
participación ciudadana mecanismos formales, informales, directos e indirectos, que viabilicen
el involucramiento de la gente como forma de potenciar la administración pública, de exigir al
funcionario resultados, de legitimar la actuación de la Administración a través del control social
y de procurar que el ciudadano colabore y asuma responsabilidad en el proceso administrativo.
(Montero, 2017, p.60)
Democracia Participativa
La discusión teórica respecto a los tipos y formas de la democracia es sin duda una constante.
Los principales autores clásicos en la filosofía como Platón, Aristóteles y los contemporáneos
de la ciencia política, entre ellos Robert Dahl, Giovanni Sartori y Guillermo O´Donnell han
expresado sus planteamientos en torno a este “sistema de gobierno” a través de sus teorías
acerca de la democracia. En la actualidad, parece que para profundizar una mejor relación entre
los Estados y la ciudadanía es indispensable contar con una cantidad de mecanismos que sean
capaces de convocar a la ciudadanía a ser parte de sus procesos tanto de control como de
participación. En ese sentido, algunos plantean que la democracia moderna debe ser no
solamente representativa, sino también participativa. “Participativa, en elementos como, por
ejemplo: iniciativa popular de ley, plebiscitos, consultas populares y referéndum revocatorio”
(Squella, 2019).
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 6233.
Independiente de cuántos más o menos mecanismos existan, no hay duda que debe haber un
fundamento mínimo para la existencia de éstos, y de ahí la importancia de recalcar que no es
suficiente que exista la democracia liberal representativa, la cual claramente señala
mecanismos de participación electoral, articulados a través de la competencia de partidos, sino
también se hace indispensable cierta oferta de oportunidades de participación que permita la
inclusión de los grupos y asociaciones civiles en los procesos de toma de decisiones.
Razón de esto, es que la ciudadanía por intermedio de los diversos mecanismos que el Estado
establezca, estos puedan acercarse no solo a través de los niveles de participación ciudadana
antes expuestos, sino también se genere un tejido cívico de vínculos y corresponsabilidad en
las políticas públicas.
Actualmente, existe una percepción generalizada de que la efectividad de la democracia
representativa se ha visto en jaque, esto, debido a una serie de acciones que han dejado en
evidencia fenómenos tales como actos de corrupción, abusos de poder y la incapacidad del
Estado en dar respuesta las demandas de la población, ello ha generado como consecuencia
una desafección de los ciudadanos por los asuntos públicos, esta situación puede explicarse
sobre la base de la disonancia entre las expectativas que genera el sistema democrático
representativo y las respuestas que otorga.
Considerado lo anterior, es necesario señalar que cada vez se aprecia con mayor frecuencia la
manifestación de un interés tácito por parte de la ciudadanía respecto a que sus países transiten
a sistemas de democracia participativa, ya que implica la consideración de su perspectiva en
los asuntos que les afecten, esta situación es valorada como “la oportunidad de conseguir una
democracia participativa donde sea el propio ciudadano quien ejerza la capacidad para tomar
decisiones (Brugué & Martí i Puig, 2011, p. 25).
Hasta ahora se ha abordado el contexto y valoración ciudadana respecto a la democracia
participativa, sin embargo, esta tiene distintas definiciones y, por lo tanto, diferentes
interpretaciones, para ello, es necesario dejar claro el concepto para no generar ambigüedades
al respecto, se puede entender entonces a la democracia participativa como:
Una serie de instrumentos o mecanismos jurídicos-referendos, iniciativas populares, etc.- cuya
introducción se pretende en la democracia representativa con el objetivo y la voluntad de
complementar haciéndola más participativa al ampliar la participación popular en el gobierno
de la comunidad, con el deseo de no sólo acercar el gobierno a los ciudadanos y profundizar en
el derecho de los mismos a la participación política, sino también con la voluntad de controlar
mejor a los gobernantes, de someterlos, mediante dichos instrumentos de participación popular
a una mayor transparencia y a un control más severo por parte de los ciudadanos (Ramírez,
2009, p. 113).
Tal como arguye Ramírez, la democracia participativa es entonces la generación de espacios
para el involucramiento de la comunidad en la toma de decisiones, basado en un marco jurídico
que se encargue de velar y garantizar su debido cumplimiento, es importante, también, rescatar
la idea de un ciudadano comprometido con una concepción holística de la democracia
participativa, de tal manera que no solo se limite a la incidencia en las decisiones, sino, que a su
vez genere una supervisión constante de sus gobernantes, de tal manera que sean capaces de
ejercer control social sobre los actos públicos.
Queda de manifiesto que en diversos países se han ido implementando diferentes estrategias
correctivas de la actual situación, con la lógica de fomentar el interés de las personas en los
asuntos del Estado, no obstante, se debe tener presente que esto implica un aproximación del
ciudadano en sus diferentes niveles, expresado de otra manera, se hace referencia a que “en la
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 6234.
búsqueda de la participación, se han creado en la región miles de espacios para el acercamiento
entre los ciudadanos y el Estado, fundamentalmente alrededor de la gestión de los gobiernos
municipales y regionales” (Mascareño, 2011, p. 184).
El autor esboza la importancia de implementar mecanismos de participación a distintas escalas
(Nivel central, regional y municipal), sin embargo, se aprecia mayor ahínco en los dos últimos,
ello hace bastante sentido si consideramos que estas instituciones (Gobiernos regionales y
municipalidades) son los órganos de la administración del Estado más cercano a los
ciudadanos.
Ahora bien, es necesario hacer un análisis en torno a que si bien se gestionan las instancias
para la contribución ciudadana ¿Son estas realmente efectivas? Es cierto que existe un marco
jurídico que vela por el debido cumplimiento de la ley, pero a pesar de ello existe un factor común
que representa una falencia en la mayoría de las democracias que aplican estrategias
participativas, ello tiene relación con la limitada capacidad de intervención con la que cuentan
las personas al momento de tomar decisiones en el espectro público, esto se explica ya que si
bien la ley obliga a los entes a brindar espacios de interacción con la ciudadanía, éstos no son
vinculantes; es decir, se permite expresar su opinión, sin embargo, nada asegura que esta sea
considerada por más que tenga un amplio respaldo de la población, ello deja entrever que
realmente son las autoridades quienes tienen la real y completa facultad en la toma de
decisiones, recayendo en su disposición el atender o no lo propuesto por la sociedad civil. Lo
antedicho se ve reforzado por Peralta (2014), indicando que estas “permiten o posibilitan la
opinión, pero no existe obligación de que esta sea tomada en cuenta para definir o modificar
una acción o política relevante” (p. 40).
Es entonces necesario hablar de un Estado que otorgue una mayor valoración a los procesos
participativos en los cuales se involucra la sociedad civil, y no uno que gestione meramente
espacios de carácter consultivo, expresado de otra forma, se requiere avanzar a una
institucionalidad que promueva mecanismos de co-gestión, esto, lleva a repensar la interacción
entre las instituciones y la ciudadanía, considerando esta dinámica se entiende que “Tenemos
que revalorar el contenido y la relevancia de la civilidad y política como ordenadoras cotidianas
de las decisiones de la sociedad, para que la democracia pueda aportar soluciones al desarrollo”
(Peralta, 2014, p. 38)
Gobernanza Territorial
Para que exista una colaboración entre el Estado y sus ciudadanos es pertinente que se dé la
triada: democracia, participación y gobernanza. Sin duda en un contexto de baja legitimidad
democrática en el aparato institucional del Estado, y para efectos de esta investigación, en los
territorios precisamente, plasmados en las regiones, es indispensable plantearse que exista una
relación de “complementariedad y no de sustitución” (Instituto Nacional de Administración
Pública, 2005) entre la democracia y la gobernanza. Una relación sin duda compleja
considerando el “enfermo centralismo”1 y la baja confianza en el capital humano regional. En
ese sentido, es indispensable ver esta relación desde un punto de vista histórico, ya que “las
disputas entre federalistas y centralistas fueron generalizadas en los países latinoamericanos
recién independizados, que buscaban un dominio territorial y la construcción y consolidación
1 Expresión manifestada en el punto n° 1 del “Manifiesto de las Regiones por la Descentralización”,
documento elaborado por las principales organizaciones sindicales, gremiales, poder Legislativo, cuerpos
profesionales colegiados, academia, sociedad civil, etc. Disponible en la web en:
https://www.corecoquimbo.cl/corecoquimbo/site/artic/20151116/asocfile/20151116164757/manifiest
o_de_las_regiones_por_la_descentralizaci__n_de_chile.pdf
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 6235.
de sus propias identidades nacionales, al tiempo que intentaban superar los esquemas
virreinales de la Colonia” (Hernández, 2017, p.341).
Trasladando lo anteriormente descrito, para el caso de Chile, la figura que toman los gobiernos
regionales y las municipalidades, tienen escaso margen de acción y son el primer acercamiento
de la ciudadanía con su Estado, ejemplo de ello, es el caso de los municipios. En el contexto
regional, “los gobiernos locales latinoamericanos son espacios complejos de interacción social,
con una mayor demanda ciudadana y una necesidad imperiosa de alcanzar resultados que
afecten de manera positiva el bienestar del territorio” (Hernández, 2017, p.342).
Las relaciones entre el Estado, a través de sus administraciones públicas y los diversos actores
de la sociedad civil en los nuevos paradigmas están en permanente contacto y tensión. Muchas
veces los intereses de los grupos organizados no necesariamente van en una relación simétrica
con las líneas de acción del Estado, lo cual genera que se produzcan diversos actos de protesta
en torno a los ejes que los gobiernos llevan a cabo en el territorio. Llevando lo anteriormente
descrito al plano regional, es posible acercar el concepto de gobernanza a los territorios como
el proceso de “gobernar para lograr objetivos de desarrollo que permitan un sano equilibrio entre
todos los integrantes de una sociedad” (Fundación Chile Descentralizado, Desarrollado., 2017,
p.31). Equilibrio que claramente no se da de la manera más lineal, debido al exceso de
concentración de poder en el proceso de la acción pública gubernamental. En ese sentido, cabe
mencionar lo señalado por Rosas, Calderón, & Campos, (2012) quien afirma que, en relación a la
asimetría de poder existente entre el Estado y los grupos diversos de la sociedad civil, habrá una
mayor ponderación de una parte por sobre otra, ante esto señala que:
Hay fragmentación político-administrativa y muchos actores emergentes, en donde los
primeros ejercen hegemonía y los más poderosos cuentan con más y mejor organización e
información; se trata de regímenes institucionales deficientes, donde otros actores históricos
influyen con más eficacia y legitimidad sobre la gestión de las políticas. (p.124).
Realizando una aproximación teórico conceptual respecto a la gobernanza territorial, podemos
señalar que de acuerdo con Farinós (2008), “se entiende como una práctica/proceso de
organización de las múltiples relaciones que caracterizan las interacciones entre actores e
intereses diversos presentes en el territorio” (p.15)
Farinós, (Como se citó en Rosas, Calderón, & Campos, 2012), complementa el horizonte
conceptual de la gobernanza territorial, ya que hace referencia a una forma de definir la acción
de gobierno e implica un nuevo modelo operativo para los actores y niveles implicados
(supranacional, nacional, regional, local) y para los procesos de decisión a la hora de hacer
política.
En cuanto a lo que menciona el autor, es necesario distinguir los elementos de su planteamiento
conceptual en relación con la realidad regional en Chile, por ende, tomando como ejemplo la
capacidad de los gobiernos regionales en cuanto a su relación entre los diversos actores de la
sociedad regional, es más bien a nivel político, ya que los instrumentos de planificación de estos
organismos, a lo largo de los años han ido modernizando e incorporando elementos de la
gobernanza, no obstante, el elemento centralizador, impide que puedan generar algún tipo de
nexo más que lo que las políticas de nivel central establecen.
En ese sentido, es destacable mencionar las diversas propuestas que se han formulado en torno
a este esquema de relaciones interinstitucionales y con diversos actores de la sociedad civil,
puesto que, si existe capacidad de articulación entre los Gobiernos Regionales, servicios
sectoriales y actores territoriales, a través de objetivos planteados de manera descentralizada
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 6236.
habrá desarrollo en las regiones (Comisión Asesora Presidencial en Descentralización y
Desarrollo Regional, 2014).
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
De acuerdo con las técnicas de recolección de datos y los análisis de información secundaria,
se puede desarrollar y exponer a continuación los resultados de la investigación según las
categorías de análisis establecidas en el diseño metodológico de la presente investigación.
Proceso de elaboración de la propuesta de reglamento regional de participación ciudadana
Figura 1
Aplicación programa INCIDE en Biobío
Fuente: Elaboración propia.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 6237.
Figura 2
Principales etapas en la construcción y aprobación del reglamento regional de participación
ciudadana en Biobío
Fuente: Elaboración propia.
Categoría: Proceso construcción de la propuesta de Reglamento Regional
La importancia de conocer la percepción de los actores sobre el proceso a nivel general y la
metodología de trabajo implementada, permitió visualizar algunas diferencias en torno al
discurso institucional como en lo relacionado con otros participantes.
Por una parte, para la consultora los momentos más importantes de las etapas transitadas en
este proceso tienen relación con la generación de mesas técnicas, búsqueda de información
para delimitar los actores y el trabajo entre académicos con el panel de expertos convocado,
mientras que para los funcionarios entrevistados del Gobierno Regional del Biobío de la época
(que en algunos caso aún son parte de la institución), el foco estuvo presente en la construcción
de relaciones con la ciudadanía, destacando la generación de “consensos”, a propósito de las
expresiones en torno a la multiplicidad de necesidades en sus territorios y el desafío de la
conciliación de los participantes quienes representaban a un territorio conformado por
cincuenta y cuatro comunas.
En relación con la metodología de trabajo que se llevó a cabo en este proceso de construcción
de la propuesta de reglamento regional se aprecia la existencia de dos posiciones opuestas, lo
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 6238.
cual deja de manifiesto que desde el Gobierno Regional se aprecia la realización general de este
proceso, mientras que una funcionaria de otra institución, expresa sus reparos con respecto a
la persona que en ese momento estuvo moderando el proceso participativo.
Tabla 2
Síntesis del trabajo de campo
Categoría Reflexiones y resultados
Proceso
construcció
n del
reglamento
La importancia de conocer la percepción de los actores sobre el proceso a
nivel general y la metodología de trabajo implementada, permitió visualizar
algunas diferencias en torno al discurso institucional como en lo
relacionado con otros participantes.
Por una parte, para la consultora los momentos más importantes de las
etapas transitadas en este proceso tienen relación con la generación de
mesas técnicas, búsqueda de información para delimitar los actores y el
trabajo entre académicos con el panel de expertos convocado, mientras que
para los funcionarios entrevistados del Gobierno Regional del Biobío de la
época (que en algunos caso aún son parte de la institución), el foco estuvo
presente en la construcción de relaciones con la ciudadanía, destacando la
generación de “consensos”, a propósito de las expresiones en torno a la
multiplicidad de necesidades en sus territorios y el desafío de la conciliación
de los participantes quienes representaban a un territorio conformado por
cincuenta y cuatro comunas.
En relación con la metodología de trabajo que se llevó a cabo en este
proceso de construcción de la propuesta de reglamento regional se aprecia
la existencia de dos posiciones opuestas, lo cual deja de manifiesto que
desde el Gobierno Regional se aprecia la realización general de este proceso,
mientras que una funcionaria de otra institución, expresa sus reparos con
respecto a la persona que en ese momento estuvo moderando el proceso
participativo.
Participació
n Ciudadana
Si bien la participación ciudadana es el elemento fundamental de análisis en
este estudio, esta variable presenta varios elementos que requieren ser
abordados. Ejemplo de esto, es que para efectos del análisis en la
recolección de los datos se proceda a la subcategorización de los niveles y
principios de participación ciudadana elaborados por la Comisión
Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
En relación al nivel informativo, hay que partir de la base que no fue un
proceso abierto a la ciudadanía, desde el punto de vista de la convocatoria,
ya que las se convocó de acuerdo con la caracterización que el Gobierno
Regional del Biobío y la consultora realizaron. No obstante, existió la
información básica para aquellos que fueron parte del proceso, y a la vez los
canales que se generaron para tales efectos permitieron conocer de alguna
forma qué era lo que se estaba realizando.
La CEPAL recomienda que en el nivel consultivo, para hacer una mejor
práctica del proceso, se hace indispensable que las autoridades comuniquen
el porqué de sus decisiones, -algo que no se dio en el proceso de sanción y
aprobación según relatan los entrevistados-, en ese sentido, la consultora a
cargo del proceso de elaboración de la propuesta fue enfática en señalar que
mientras ellos estuvieron a cargo del proceso de elaboración de propuesta
se realizó un trabajo serio, transparente y participativo. Ahí se destaca que la
brecha comenzó cuando se procedió a la sanción, discusión y aprobación
por parte del órgano político que es el Consejo Regional.
Sin duda a nivel empírico y de legislación, en nuestro país se da la
participación ciudadana en niveles informativos y consultivos. Con los años,
la institucionalidad ha ido generando espacios y mecanismos con el fin de
garantizar el acceso a los asuntos públicos en el Estado. La realidad, -y
prueba de ello es este ejercicio de análisis- es que el nivel decisorio
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 6239.
vinculante no es característico en el accionar de los procesos de gestión de
políticas, planes y programas públicos, aun cuando diversos organismos
internacionales, centros de pensamiento, fundaciones y otras
organizaciones ligadas a estas temáticas concuerdan en que para que haya
mayor profundización de la democracia, no es suficiente solo con generar
mecanismos, sino también niveles de incidencia en la gestión de los asuntos
públicos.
Es importante mencionar que la consultora a cargo de la elaboración de la
propuesta de reglamento fue enfática en señalar que este trabajo obedecía a
los niveles informativo y consultivo en el rango de generación de espacios
de participación ciudadana, según se expresa en la teoría, mientras que,
desde la mirada de la función pública, los entrevistados coinciden en que
este ejercicio no solo se realizó de acuerdo a lo que la ley establece, sino
también que fue más allá.
Por otra parte, en lo relacionado con los principios de participación
ciudadana, se observa un cumplimiento bastante amplio, aunque el principio
de equidad no fue el que mayor expresión tuvo, de acuerdo con lo
manifestado por dos actores, quienes enfatizan en que existió una
desigualdad en cuanto al nivel de conocimiento que presentaron en los
talleres los actores. Cabe destacar el hecho de que existe unanimidad entre
los consultados que, de manera libre y voluntaria, motivados por el
compromiso a servir fueron parte del proceso de elaboración de esta
propuesta. Si bien, existieron diversas apreciaciones en torno a que faltaron
diversos actores para haber tenido mayor solidez el proceso, en ningún caso
se apuntó a que existió algún tipo de discriminación o segregación a
quienes participaron, destacando el respeto por la divergencia y valorando
tanto desde la institucionalidad como de los participantes la generación de
los consensos.
Democracia
Participativa
La profundización de la democracia, es un imperativo presente en la
voluntad de quienes son parte activa de los asuntos públicos. Si bien, la
teoría nos expresa que la democracia participativa de alguna manera viene a
generar los espacios que los ciudadanos deben usar a raíz de las diversas
falencias que la democracia representativa tiene, entre ellas, la desconexión
de los políticos con los ciudadanos, las expectativas no cumplidas por los
agentes del Estado y la necesidad de ejercer un control social permanente a
los gobernantes. Estos elementos son algunos de los cuales están
presentes hoy en un nuevo paradigma de relaciones entre el Estado y sus
ciudadanos. La construcción de una propuesta de reglamento regional,
coinciden los actores entrevistados, vino a generar un espacio de reflexión y
entrega de propuestas para el mapa reglamentario que guiará este
imperativo en la región del Biobío, para muchos un proceso exploratorio
inédito, desde el punto de vista simbólico, considerando que esta región
tiene un historial de procesos desde la institucionalidad regional en materias
de participación ciudadana, pero ahora a través de un documento normativo,
el cual los ciudadanos tendrán que llevar a cabo y velar por su
cumplimiento.
No obstante, también se dio la crítica en relación a que este tipo de
procesos, si bien son esfuerzos en acercar las temáticas ciudadanas a las
organizaciones y así conversar los asuntos de interés público, no debe ser
exclusivo de quienes están en constante ejercicio de actividades o
responsabilidades en estas materias, sino que deben abrirse los canales
para incorporar a más ciudadanos, temáticas, organizaciones que permitan
que la democracia avance a niveles más bien decisorios que simbólicos, de
acuerdo con la percepción recogida en los actores entrevistados.
Gobernanza
territorial
Si bien se ha expresado la importancia de que en el tratamiento de los
asuntos públicos intervenga la colaboración de diversos actores, tanto de la
sociedad civil, la academia, la empresa, entre otros, en el proceso de
elaboración de esta propuesta de reglamento regional no se aprecia una
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 6240.
extensión y materialización de una red de gobernanza que permita perfilar a
los actores en las temáticas de participación de índole regional. Si
consideramos que en momentos donde existe un bajo nivel de desconfianza
en la institucionalidad pública, ésta no debiese ser unilateral, sino que debe
generar las instancias de trabajo colaborativo entre diversos actores
territoriales. Se extraña que en este ejercicio no se considere a la empresa
privada como actor relevante en materias de planificación y participación de
los ciudadanos, además que algunos actores expresan abiertamente que
este proceso les sirvió como generador de redes para sus propias
organizaciones, lo cual deja de manifiesto la mirada intraorganizacional que
existe y no se logró visualizar la integralidad en la incorporación de nuevos
actores en la gobernanza de los territorios.
Fuente: Elaboración propia.
CONCLUSIÓN
La aplicación del Programa de Participación Ciudadana en los Gobiernos Regionales en Biobío,
desde el punto de vista simbólico y exploratorio fue desafiante, pero no exento de las críticas
que un proceso de construcción de una política regional lleva. En ese sentido, este trabajo
permitió conocer no solo los aspectos formales, desde el punto de vista técnico y administrativo
-que trajo consigo la construcción de una normativa regional ciudadana-sino también las
resistencias, desafíos y apreciaciones de los principales actores que fueron parte de este
proceso.
Proceso de construcción del reglamento regional de participación ciudadana en Biobío
En materias relacionadas con la metodología de trabajo, al interior de los lugares donde se
convocaba a los actores a participar hubo algunas diferencias, por una parte, funcionarios de
otros servicios públicos, con experiencia en trabajos similares plantean que faltó mayor
rigurosidad a la hora de retroalimentar a los participantes al cerrar las actividades. Por otra
parte, la sociedad civil abiertamente manifiesta que su experiencia en torno a su participación
en las actividades no solamente fue adecuada, si no que les permitió ampliar sus conocimientos
en torno a las temáticas tratadas, donde el elemento de desconocimiento de la ley y el
funcionamiento del Estado fue algo que prevaleció en torno a esos actores, lo cual claramente
marca un desequilibrio en cuanto al principio de equidad de la participación ciudadana,
considerando que no todos los actores se encontraron en igualdad de condiciones, tanto por el
nivel de conocimiento de las materias, como por ejemplo en temáticas relacionadas a la
conectividad, considerando que esto fue una autocrítica realizada por funcionarios del Gobierno
Regional del Biobío, teniendo en consideración la extensión territorial de la región en el momento
de la realización de este proceso.
En la etapa de sanción y aprobación, la sociedad civil manifestó su mayor disconformidad,
puesto que en ésta aseguran no existió la deferencia por parte del cuerpo colegiado de acoger
gran parte de lo trabajado en el proceso realizado entre el Gobierno Regional y la consultora.
Percepción de actores claves en relación con la participación ciudadana, democracia
participativa y gobernanza territorial en la elaboración del reglamento.
En materias de participación de diversos actores, si bien el informe final de la consultora
consideró en su convocatoria a representantes de la comunidad financiera e instituciones de
derecho privado, los actores entrevistados en ningún caso se refieren a estos, más aún en lo
relacionado con la generación de vínculos, lo cual es preocupante desde la mirada de la
gobernanza de los territorios. Si bien la gobernanza plantea la existencia de una
complementariedad entre los diversos órganos de los territorios, claramente en este proceso se
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 6241.
realizó un enfoque más focalizado a actores sociales, produciéndose así una baja en la
incorporación de actores que no necesariamente están involucrados en la participación
ciudadana, pero para efectos de gobernanza territorial deben ser considerados, más aún si
estamos hablando de un proceso de construcción de una normativa regional.
Si bien aún está presente la distancia entre lo que los ciudadanos demandan, que para efectos
de este estudio es la generación de espacios vinculantes, la institucionalidad avanza, pero solo
hasta los niveles consultivos e informativos, lo cual -como expresaron algunos actores- solo
causa frustración entre quienes solicitan sean muchas más las atribuciones que la ciudadanía
organizada debería tener en materias vinculadas a la toma de decisiones en asuntos de carácter
regional. Por otra parte, existe la visión institucional por parte del Gobierno Regional que señala
que este reglamento permite de alguna forma generar participación ciudadana más que en los
niveles recién mencionados, como, por ejemplo, en el Fondo Regional de Iniciativa Local FRIL.
Los actores de la sociedad civil no mostraron mayor profundización en relación con qué
aspectos deberían tener una incidencia directa. Hay actores de las categorías sociedad civil y
funcionarios de otros servicios que expresaron en las entrevistas realizadas que las actividades
a las cuales fueron convocados sintieron que el trabajo ya estaba realizado, por ende, su
participación fue meramente simbólica. No obstante, los dirigentes de la sociedad civil en esa
misma línea, agradecen que se den estos espacios.
Si bien una de las falencias que reconocen desde la institucionalidad es no haber considerado
a algunos actores en este proceso, como las organizaciones medioambientales, eso no significa
que exista una exclusión, debido a que, en la formalidad, la creación del mapa de actores seguía
una línea base de representatividad a través de las organizaciones funcionales de cada comuna,
lo cual claramente en una política regional debió haberse considerado, más aún cuando cada
vez más estas temáticas están siendo impulsadas desde la sociedad civil y la academia. Lo
que sí es importante destacar que en el tiempo que se llevó a cabo este proceso, fueron varias
las comunas que no tenían constituidos sus respectivos Consejos Comunales de la Sociedad
Civil, ya que al no estar constituidos no podían ser parte del mapa de actores, lo cual
inmediatamente dejaba fuera a varias comunas.
Es importante destacar que en este proceso debió haberse explicado mejor a los actores
partícipes la manera en la cual fueron convocados, puesto que se recrimina el hecho que hayan
sido invitaciones dirigidas, según comentan los entrevistados, lo cual genera la percepción de
no haber hecho un proceso de elaboración de actores representativos.
La democracia sigue dando elementos para su discusión, son múltiples los enfoques con que
se puede ver, y es precisamente en este proceso de participación ciudadana que se visualizaron
elementos como la generación de adhesión y compromiso tanto de los actores de la sociedad
civil como del Estado en avanzar en temáticas de creación de una herramienta normativa
regional para acercar a la ciudadanía a los asuntos públicos. Llevando lo anteriormente
mencionado a la democracia participativa tiene una conexión directa, ya que un elemento
esencial de ésta es que en ella sus actores tengan el interés y la generación de ocupación y
preocupación por los asuntos públicos, que es transversalmente el mensaje que la sociedad
civil expresó, no solo en el elemento de voluntariedad de participación, sino también en el trabajo
que por años los dirigentes entrevistados vienen realizando, siendo el trabajo del reglamento
regional un ejemplo de ello.
Por otra parte, este trabajo de realización del reglamento regional dejó fuera materias
relacionadas con un control más profundo a los gobernantes, además que en las
conversaciones con los entrevistados de la sociedad civil esta materia no estuvo presente,
considerando que un buen equilibrio de la democracia participativa tiene relación con la
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 6242.
existencia de un marco jurídico que se encargue de velar por los elementos esenciales junto a
la supervisión y control constante de los ciudadanos sobre los actos públicos.
Si bien, los entrevistados valoran este proceso, son tajantes en decir que contribuye poco al
involucramiento de los asuntos públicos, y es preocupante al visualizar que gran parte de los
actores participantes del proceso son personas que de alguna u otra manera tienen directo
vínculo con los asuntos públicos, crítica que también surge al no ser un proceso de consulta y
trabajo abierto, sino que fue caracterizado a través de un mapa de actores que permitió delimitar
a quienes iban a ser parte del proceso.
Lo interesante es que algunos actores abiertamente comentaban que estas instancias les
sirvieron para generar redes de contacto para sus organizaciones, donde el trabajo en pos de
fomentar la participación o trabajar para fortalecer la participación ciudadana regional, objeto
central de la normativa trabajada, estuvo absolutamente ausente.
Fortalezas y debilidades del proceso de elaboración del reglamento regional de participación
ciudadana
Otra de las aristas que indaga este estudio fue conocer por parte de los participantes de este
proceso qué detectaron como fortalezas y debilidades, lo cual sin duda serán elementos por
considerar para futuros procesos. En ese sentido, se destaca el ejercicio cívico del proceso,
haber tratado temas normativos, conceptualizaciones y organigrama del Estado, lo cual
permitió a los ciudadanos participantes conocer más de la estructura que nos rige. Por otra
parte, es destacable la cobertura territorial que logró el proceso, considerando la región del
Biobío en ese momento con cincuenta y cuatro comunas y un presupuesto acotado para la
realización de este trabajo.
Una de las debilidades que marcó transversalmente entre los actores consultados de este
proceso, fue la ausencia de las autoridades políticas en este proceso, donde manifiestan
abiertamente elementos que están presente en estas personas, entre ellos: desconocimiento de
la ley, falta de interés y bajo compromiso por incentivar a la población a que existan no solo el
establecimiento de los canales que la ley obliga a generar sino la construcción de un vínculo
entre el Estado y sus ciudadanos.
También queda presente que este instrumento no es conocido por la ciudadanía, considerando
que la política comunicacional de la consultora logró generar algunas notas de prensa, un fan
page con baja cobertura y alcance.
Es importante mencionar que, durante la realización de este estudio, aún en la región del Biobío
no existe un Consejo Regional de la Sociedad Civil conformado, si bien el reglamento lo
contempla, desde el punto de vista normativa, debe crearse otra figura jurídica que regule su
funcionamiento y conformación, de acuerdo con lo que exige la ley en materia de participación
ciudadana en los Gobiernos Regionales, además de lo establecido en su momento por el
programa INCIDE de la SUBDERE.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 6243.
REFERENCIAS
Bernal, C., & Muñoz, C. (2010). Métodos de Investigación. Nauculpan de Júarez, Estado de
México: Pearson Educación.
Brugué, Q., & Martí i Puig, S. (2011). Participación y democracia en el ámbito local. En C. Briseño,
Presupuesto Participativo. Herramientas para la democracia (págs. 15-36). Jalisco: Instituto
Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco.
Centro de Estudios Públicos. (2019). Estudio Nacional de Opinión Pública Nº 83. Santiago.
Comisión Asesora Presidencial en Descentralización y Desarrollo Regional. (2014). Propuesta
de Política de Estado y Agenda para la Descentralización y el Desarrollo Territorial de Chile.
Santiago.
Consejo Nacional de Participación Ciudadana y Fortalecimiento de la Sociedad Civil. (2017).
Estado de la participación ciudadana en Chile y propuestas de reforma a la ley 20.500 sobre
Asociaciones y Participación Ciudadana en la Gestión Pública. Santiago.
Cunill, N. (1991). Participación ciudadana. Dilemas y perspectivas para la democratización de
los Estados latinoamericanos. Caracas: Centro Latinoamericano para la Administración y el
Desarrollo.
Dahl, R. (1997). La poliarquía. Participación y oposición. Madrid: Tecnos.
Durston, J., & Miranda, F. (2002). Experiencias y Metodología de la Investigación Participativa.
Santiago: CEPAL, Naciones Unidas.
Farinós, J. (2008). Gobernanza territorial para el desarrollo sostenible: estado de la cuestión y
agenda. Boletín de la A.G.E. , 11-32.
Fundación Chile Descentralizado, Desarrollado. (2017). Descentralización 2.0 Construyendo la
gobernanza regional que Chile necesita: un desafío país. En H. Von Baer, N. Bravo, D. Portales,
& P. Vergara, Marco político estratégico (págs. 23-42). Temuco: Ediciones Universidad de la
Frontera.
Hernández. (2017). Gobernanza abierta a nivel local: teórica y práctica en América Latina. En A.
Naser, Á. Ramírez, & D. Rosales, Desde el gobierno abierto al Estado abierto en América Latina
y el Caribe (págs. 341-378). Santiago: Comisión Económica para América Latina y el Caribe.
Hernández, R., Fernández, C., & Baptista, P. (2010). Metodología de la Investigación . México: Mc
Graw Hill .
Instituto Nacional de Administración Pública. (2005). La gobernanza hoy: 10 textos de
referencia. Madrid: Estudios Goberna .
Mascareño, C. (2011). Representación y participación ¿Modelos de democracia contrapuesta en
América Latina? En C. Mascareño, E. Montecinos, A. Ford, B. Goldfrank, A. Blas, Y. Welp, . . . M.
Tanaka, DEMOCRACIA PARTICIPATIVA VS. REPRESENTACIÓN, TENSIONES EN AMÉRICA
LATINA (págs. 183-209). Caracas; Osorno: Cendes; Ceder.
Montero, G. (2017). Del gobierno abierto al Estado abierto: la mirada del Centro Latinoamericano
de Administración para el Desarrollo. En A. Naser, Á. Ramírez, & D. Rosales, Desde el gobierno
abierto al Estado abierto en América Latina y el Caribe. (págs. 53-81). Santiago: CEPAL,
Naciones Unidas.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2023, Volumen IV, Número 2 p 6244.
Naser, A., Ramírez, Á., & Rosales, D. (2017). Desde el gobierno abierto al Estado abierto en
América Latina y el Caribe. Santiago: CEPAL, Naciones Unidas.
Peralta, C. (2014). LA COTIDIANIDAD DE LA DEMOCRACIA PARTICIPATIVA (Primera ed.).
Guadalajara: ITESO.
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. (2018). ¿Qué entendemos por
Participación Ciudadana? México: PNUD.
Ramírez, A. (2009). Democracia Participativa. La experiencia Española contemporánea (Tesis
Doctoral). Alicante: Universidad de Alicante.
Rosas, F., Calderón, J., & Campos, H. (2012). Elementos conceptuales para el análisis de la
gobernanza territorial. Quiviera. Revista de Estudios Territoriales, 113-135.
Squella, A. (2019). Democracia. ¿Crisis, decadencia o colapso? Valparaíso: Editorial UV de la
Universidad de Valparaíso.
Subsecretaria de Desarrollo Regional y Administrativo. (2016). Manuel de procedimientos del
Programa de Apoyo a la Descentralización Regional (ADR). Santiago.
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, publicados
en este sitio está disponibles bajo Licencia Creative Commons .