LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2022, Volumen 3, Número 2, p. 495.
INTRODUCCIÓN
En la actualidad, el clima organizacional es un tema sumamente importante para las
organizaciones; se considera como un factor crucial para el desarrollo de las empresas; de ahí
que su estudio, diagnóstico y mejoramiento resultan muy necesarios, puesto que incide de
manera directa en el espíritu de la organización.
El clima organizacional es el entorno donde se relacionan los distintos componentes de una
organización y depende del nivel de motivación y de los estados emocionales, que son el
resultado de cómo se perciben la comunicación, el liderazgo de los jefes, las perspectivas de
desarrollo y el sistema de reconocimiento o compensación (Chiavenato, 2012). Por su parte,
Alcover (2004) señala que el clima organizacional está constituido por las diversas percepciones
que tienen los miembros de una organización con respecto a las políticas, las prácticas y los
procedimientos formales e informales que rigen dentro de ella.
Según Brunet (2002), el clima organizacional es el sentir que tienen los empleados sobre el
ambiente de la empresa, las relaciones que tienen con los demás y su grado de participación, así
como del liderazgo, la comunicación, el trabajo en equipo, la supervisión y el sistema de
remuneración. Al respecto, Brow y Moberg (1990) manifiestan que el clima organizacional hace
referencia a las múltiples características internas de una organización (entorno físico,
comunicación, relaciones interpersonales, etc.) y a la forma en que son percibidas por los
miembros de ella.
De acuerdo con Palma (2004), el clima organizacional es la percepción de los diversos aspectos
relacionados con el ambiente laboral. Asimismo, constituye un aspecto diagnóstico que propicia
acciones de prevención y corrección necesarias a fin de potenciar el idóneo funcionamiento
organizacional. Forehand y Gilmer (1964) indican que el clima organizacional es el conjunto de
rasgos o características permanentes que permiten describir a una empresa; estos rasgos son
los que la diferencian de otras y, a su vez, inciden en el comportamiento de sus empleados.
Desde el punto de vista de Baguer (2009), el clima organizacional está referido al ambiente
humano donde se desenvuelven los miembros de una determinada organización. Alvarado
(2003) plantea que el clima organizacional viene a ser la percepción que se tiene de la empresa
y, más precisamente, del ambiente laboral, y consiste en el nivel favorable o desfavorable del
entorno laboral para los empleados.
A juicio de Pintado (2007), el clima organizacional revela el conjunto de valores, actitudes y
creencias de los miembros de una organización y que, debido a su naturaleza, terminan
transformándose en elementos constitutivos del clima. Litwin y Stringer (1998) refieren que el
clima organizacional está constituido por un conjunto de sentimientos y sensaciones que tienen
los empleados de una empresa con respecto a múltiples aspectos de ella.
Teniendo en cuenta a Rodríguez (2005), el clima organizacional hace referencia a un conjunto de
apreciaciones que tienen los miembros de una organización acerca de su propia experiencia en
el sistema organizacional. De acuerdo con Méndez (2006), el clima organizacional se refiere al
ambiente propio de una empresa, producido y percibido por sus empleados, según las
condiciones que hallan en su proceso de socialización y en la estructura organizacional.
Hall (1996) señala que el clima organizacional viene a ser el conjunto de propiedades del
ambiente organizacional, percibidas de manera directa o indirecta por los miembros de una
determinada organización. Asimismo, este clima puede percibirse en las actitudes de sus
miembros y se ve afectado por todo aquello que ocurre en la organización y, además, por lo que
ocurre fuera de ella. Desde el punto de vista de Hernández (2006), el clima organizacional es el
sistema simbólico que ha sido creado, aprendido y transmitido internamente en una
organización, con el fin de afrontar las demandas del entorno en el cumplimiento de los objetivos
organizacionales.