LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2022, Volumen 3, Número 2, p. 505.
INTRODUCCIÓN
La presente investigación toma en consideración que el crecimiento económico sostenible
promueve el desarrollo humano cuando utiliza recursos disponibles para mejorar el bienestar y
la calidad de vida de la población mundial (Fuertes Grábalos et al., 2018a).
Mediante este estudio se busca analizar las razones de las diferencias entre los estratos sociales
tales como las modalidades, los rasgos y la estructura que los forman. A partir de ello se puede
obtener pautas educacionales de cada nivel social, posibilidades, características psicológicas de
las personas, actitudes y por ende las consecuencias en la educación u otras dimensiones en los
entes que interactúan en un hogar citado por (Francés García, 2009, p.3).
El nivel socioeconómico es un indicador de importancia en estudios demográficos, que
contempla 3 dimensiones o aspectos básicos: (a) Ingresos económicos, (b) nivel educacional y
(c) ocupación de padres/jefe de hogar; es así que a nivel de estudio socioeconómico, se busca
determinar la diferencia en el nivel de vida de las mujeres y se define en función de: 1) el nivel de
educación del jefe del hogar; 2) nivel educativo de la madre; 3) la fuente de ingresos y 4) las
características de la vivienda.
El estudio analiza las razones de las diferencias entre los estratos sociales tales como las
modalidades, los rasgos y la estructura que los forman. A partir de ello se puede obtener pautas
educacionales de cada nivel social, posibilidades, características psicológicas de las personas,
actitudes y por ende las consecuencias en la educación u otras dimensiones en los entes que
interactúan en un hogar citado por (Francés García, 2009, p. 3).
En la investigación se aplicó el método de Graffar modificado por Méndez Castellano en el año
1994, el cual consideraba cuatro variables, a saber: profesión del jefe de familia, nivel de
instrucción, principal fuente de ingreso de la familia y tipo de vivienda. Se trata de un cuestionario
multidimensional, en función de su contenido; y en función del número de opciones o tipo de
respuestas que puedan dar quienes contesten, éstas son de varias opciones en su mayoría
(Bauce & Córdova R., 2010, p. 4).
A nivel conceptual, es importante retomar el pensamiento de Sen (1995) que concibe al
desarrollo humano como punto de partida para alcanzar la libertad real de la persona, la que
únicamente puede ser garantizada cuando existe un pacto social respaldado por las instituciones
económicas y sociales, dado que la pobreza y tiranía, la escasez de oportunidades, de bienes y
servicios públicos, la intolerancia y la represión del estado son, entre otros, obstáculos para el
desarrollo económico y humano (Fuertes Grábalos et al., 2018).
Para (Espinoza, 2009) el desarrollo humano se concibe como «un proceso mediante el cual se
ofrece a las personas mayores oportunidades»; parafraseando a Sen (p.5, 2009) que describe
varios conceptos, las capacidades son entendidas como las oportunidades reales que se tienen
con relación a la vida que se puede llevar; las realizaciones se refieren a las diversas dimensiones
del ser y del hacer; el autor rechaza al acceso a bienes y servicios como el criterio para definir el
nivel de vida, argumentando que las tasas de transformación de bienes y servicios a
realizaciones, varían de persona a persona de acuerdo a las necesidades de su vida cotidiana.
Por otro lado, como lo señala (Sahuí, 2014) “el desarrollo humano es un proceso en el cual se
amplían las oportunidades del ser humano, a todos los niveles del desarrollo, las tres más
esenciales son: disfrutar de una vida prolongada y saludable, adquirir conocimientos y tener
acceso a los recursos necesarios para lograr un nivel de vida decente” (p. 4).
En el marco del desarrollo humano, se considera como una varible importante el género y
específicamente la violencia de género ligada al nivel socioeconómico y al desarrollo humano.
En ese sentido, la Organización Mundial de la Salud define al género como las características
socialmente construidas para mujeres, hombres, niñas y niños; esto incluye las normas,
conductas y roles relacionados con ser mujer, hombre, niña o niño, y las relaciones entre ellos.