LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2022, Volumen 3, Número 2, p. 529.
Al preguntar si padecen de una enfermedad crónica y si esta patología incrementó el riesgo de
desarrollar complicaciones, 60% de los entrevistados informaron no tener enfermedades
crónicas, mientras que 20% mencionó que sus problemas de salud y complicaciones no se
agravaron por el covid-19 sino por el consumo de medicamentos recetados para esta patología
como analgésicos.
La presencia de las enfermedades crónicas en pacientes infectados por covid-19 juega un papel
importantísimo para el desarrollo de complicaciones. Se estima que la mayor tasa de mortalidad
se observa en adultos mayores afectados por hipertensión arterial, obesidad, diabetes mellitus,
enfermedad renal crónica, neoplasias, entre otras.
Los mecanismos fisiopatológicos por los que las enfermedades crónicas estarían causando
complicaciones en enfermos por covid-19, se basarían fundamentalmente por la tormenta de
citoquinas y quimiocinas del proceso inflamatorio generalizado durante el covid-19 y el daño
endotelial de los vasos sanguíneos sobre todo en pacientes con patología cardiovascular. Esto
llevaría a complicaciones graves producidas por la coagulación intersticial diseminada. En
pacientes diabéticos además se ha observado el aumento del riesgo de infecciones tanto
bacteriano, parasitario, viral, micóticas, etc. Asociadas a la afectación del sistema inmunológico
propias ya de esta patología y que se agravarían con la infección por covid-19 (Ángel, 2020)
En diferentes investigaciones se observa que aumentó considerablemente la automedicación
durante la pandemia de covid-19. En una encuesta realizada a 8777 personas en 12 países de
América Latina se concluyó que el consumo de Aines entre los que destacan el paracetamol e
ibuprofeno y de antibióticos aumentaron considerablemente, además del consumo de otros
medicamentos no recomendados para la infección por covid-19 (Miñan-Tapia Armando, 2020)
Además, se observa una relación entre el consumo de aines y el desarrollo de gastritis u otros
síntomas digestivos durante la pandemia convi-19 más presentes sobre todo en pacientes que
recurrían a la automedicación de forma frecuente (Ingaruca, 2021).
La población entrevistada en nuestra investigación en su mayor parte perteneció a un grupo
poblacional joven por lo que la ausencia de enfermedades crónicas fue notoria, esto limitaría el
alcance de nuestra investigación sobre este tema entendiendo la estrecha relación
fisiopatológica que tiene el covid-19 y las enfermedades crónicas en la generación de
complicaciones y secuelas post covid-19. Además, las variables de análisis consideradas en este
estudio no analizan los diversos factores que podrían generar la presencia de patologías
digestivas entre estas gastritis que fue asociada por lo participantes como efecto al consumo
indiscriminado de analgésicos. No se determinó si la gastritis era una patología de larga data en
los participantes o se generó exclusivamente en la pandemia covid-19.
Al indagar sobre los síntomas más comunes presentados durante su infección por Covid-19, 70%
de los entrevistados reportó haber tenido fiebre, 50% tos, 60% cefalea y 40% Mialgias.
En lo relacionado a las secuelas presentadas por la infección, 30% no presentaron secuelas
posteriores, mientras que 20% informaron continuar con dolor torácico dorsal.
En una revisión sistemática y meta análisis para identificar los síntomas de covid-19 y secuelas,
se revisaron 15577 estudios en donde se incluyó a 15244 pacientes hospitalizados y 9011 no
hospitalizados. Se determinó que la fatiga (63,4%), la tos (60,2%), fiebre (55,3%), Ageusia (46,0%),
anosmia (45,7%), y disnea (44,1%) como los síntomas más frecuentes. Los síntomas en
pacientes no hospitalizados fueron el dolor torácico, mialgias, dolor de garganta, anosmia,
ageusia, diarrea, vómitos entro otros. Mientras que los síntomas que se mantuvieron posterior a
la infección por covid-19 frecuentes fueron fatiga (56,2%), disnea (27,2%), dolor torácico (23.6%),
cefalea (19.8%), dolor articular (19%) y tos (18,9%) (Gutiérrez Bautista Deyanira, 2022).