LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2022, Volumen 3, Número 2, p. 777.
DESARROLLO Y ANÁLISIS
Incidencia de redes sociales en la salud mental
Se llevó a cabo una investigación durante la pandemia por la COVID-19 “salud mental y
coronavirus”, concluye que la exposición permanente a las redes sociales ocasionó problemas a
la salud mental con estrés, ansiedad y depresión en más de un 20% del promedio habitual en
población latinoamericana de adolescentes y jóvenes, las variables desencadenantes fueron:
juegos online, exposición a tareas virtuales y falta de actividad física (Sarabia., 2020). Otra
investigación cuantitativa “Salud en confinamiento” evidencio que los episodios de ansiedad, así
como histeria colectiva, pueden ser atribuidas a noticias falsas, hacinamiento, dificultad para
acceder a clases virtuales y problemas familiares, asimismo recomienda: la autorregulación,
actividad física en casa, establecerse rutinas durante el día (Pimienta., 2020).
Según el estudio cualitativo en estudiantes de educación superior de México concluye, que las
redes sociales brindan información permanente respecto al consumo de alcohol y drogas
mediante publicaciones, páginas web, anuncios de bebidas, ello contribuye a tener una menor
percepción del riesgo en población joven, dejando vulnerable al consumo de alcohol y drogas,
esta investigación sugiere mediante disposiciones legales regular dichos contenidos, evitando
así conductas adictivas. (Montero-Domínguez, et al., 2018). Al respecto una investigación
cuantitativa en escolares de nivel secundario en Perú afirma que las redes sociales refuerzan las
conductas adictivas en estudiantes con impulsividad, perturbando de forma permanente la salud
mental, resaltando como factor condicionado la impulsividad y dependencia a videojuegos.
También, recomienda la regulación adecuada de anuncios con contenido nocivos podría
aminorar los daños colaterales en la salud mental de quienes interactúan en los entornos
virtuales. (Campos, B., 2019).
Asimismo, en la investigación cuantitativa en estudiantes universitarios se corrobora en base al
inventario de depresión Beck la utilización prolongada de entornos virtuales repercuten en la
alteración de estado de ánimo como la depresión con una diversa sintomatología y niveles, no
distingue entre varones y mujeres, sin embargo, se evidencia una particularidad en edades de 17
hasta los 21 años, ya que esta población presenta una sintomatología mayor (Chaparro, J, 2020).
En tiempos de aislamiento el internet y redes sociales difunden de forma recurrente información
respecto al suicidio donde en muchos casos a través de chat, páginas webs, y redes virtuales
fomentan el suicidio, acuñando el término “Ciber suicidio” cuya población en muchos casos
presentan una ideación suicida, dejándolos en situación de vulnerabilidad. La investigación
contribuye a regular medidas legales en la libertad de la información mediante diversas
restricciones que atenten contra la integridad del grupo en mención. (Martínez., 2020). También
en una investigación cuantitativa en adolescentes concluyen que, la alta dependencia a redes
sociales puede activar conductas suicidas, condicionado por variables provenientes de sistema
familiar disfuncional, ciber acoso, estrés y consumo de drogas (Mendoza-Palma & Mera-Holguín.,
2019).
La tesis de análisis relacional afirma que el usar en exceso las redes sociales tienen una alta
incidencia relacional con la ansiedad y depresión, repercutiendo en la persona en su estado
emocional, déficit en sus habilidades sociales, alteración de sus rutinas y bajo rendimiento
académico, sugieren que realizar actividad física, autocuidado e interacción contribuirá a no
generar dependencia (Vera & López., 2021). También el estudio de revisión documentada,
manifiesta que el inicio de la pandemia propicio cuadros recurrentes de estrés ansiedad y
depresión en población adolescente y joven, que estuvo expuesta a noticias de entornos virtuales,
cuyo aporte fue sugerir que regular el contenido y tiempo de los entornos virtuales permitirá gozar
de habilidades sociales adecuadas y regulación emocional, evitando alteraciones en la rutina
diaria de las personas. (Huarcaya-Victoria., 2020).