LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2022, Volumen 3, Número 2, p. 1017.
El currículum como proceso, en el enfoque socio crítico, refiere al diseño pedagógico curricular
con sus componentes de plan de estudios, epistemología, enfoque metodológicos, recursos para
el aprendizaje, jornadas escolares, evaluación (Andrade-, 2018), debe necesariamente considerar
la contextualización en función al estudiante y a las necesidades propias de la sociedad en que
se desenvuelve, constituido por elementos culturales y valores como la participación, la
comunicación, la humanización, la transformación y la contextualización de todos los sujetos y
elementos constitutivos de la educación. (Beltrán., 2013).
El curriculum, en este paradigma, introduce la ideología de forma explícita y la autorreflexión
crítica en los procesos del conocimiento. Su finalidad es la transformación de la estructura de
las relaciones sociales y dar respuestas a determinados problemas generados de estas,
partiendo de la acción-reflexión de los integrantes de la comunidad. (Alvarado y García, 2008).
Por otra parte, Giroux (1968), citado en Mc Laren, sostiene que la teoría educativa tradicional se
respalda en el supuesto de un Curriculum con procedimientos y objetivos centrados en
conocimientos como verdades indiscutibles, que pone todo su énfasis en los objetivos que se
deben alcanzar en los procesos educativos, es decir, en la administración del conocimiento, un
conocimiento que es predefinido. Por tanto, las escuelas son consideradas como lugares
exclusivamente instruccionales, este postulado del autor se inspira principalmente en la
psicología del aprendizaje y el funcionamiento estructuralista; y no considera la manera en que
“el poder influye en la conformación de ideologías, y cómo estas inciden en la formación del
conocimiento; en consecuencia, la ideología se evapora, desaparece, y es reemplazada por un
supuesto conocimiento científico y objetivo, es decir, neutral”. (Contreras, 2019, p.6)
Freire (1975), plantea que:
Esta racionalidad reconoce la necesidad de superar el currículo oculto, pero reduce esta
problemática a un nivel psicológico de desarrollo cognitivo, descartando un análisis
desde la sociología crítica o de la teoría política, donde el currículo revela la naturaleza y
la estructura de las relaciones prácticas que ocurren en la sociedad. (p. 239).
Como consecuencia, la concepción crítica, recoge como una de sus características
fundamentales, que la intervención o estudio sobre la práctica local, se lleve a cabo, a través de
procesos de autorreflexión, que generen cambios y transformaciones de los actores
protagonistas, a nivel social y educativo (Melero, 2012)
La didáctica como ciencia enfocada en la producción de conocimientos contextualizados, la
creatividad y el desarrollo del pensamiento, proponiendo metodologías dialógicas, activas, de
participación colectiva. (Beltrán., 2013). Las estrategias pedagógicas y didácticas que generen
aprendizajes en forma lúdica, activa, constructiva y productiva motivan la participación de
estudiantes. Se destaca el debate como manera de la teoría de la acción comunicativa de
Habermas. En la relación docente estudiante, hay interacción, ambos participan en procesos
reflexivos, requiere del docente el papel mediador contribuyendo al desarrollo en el estudiante de
sus capacidades de pensar y reflexionar.
El docente, un investigador permanente de su práctica pedagógica, capaz de innovar y vincularse
a la comunidad, a la institución, al generar procesos de participación. Las estrategias para
desarrollar pensamiento crítico de los estudiantes es el trabajo sobre la base de la investigación
y problematización para exponer a los estudiantes a procesos de indagación partiendo de
problemáticas que le son significativos. (Andrade-, 2018) Las estrategias de aula se desarrollan
mediante la interacción de la acción y reflexión, que son elementos constitutivos de la acción
pedagógica que integra la práctica y la teoría, que promueven transformaciones significativas
que afectan la vida del estudiante, del docente, de la institución y del entorno. (Grundy, 1998,
p.172). La elección de las metodologías y estrategias en la interacción en el aula debe tomar en
cuenta “la conciencia crítica para liberar la educación “(como se citó en Andrade, 2018)