LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2022, Volumen 3, Número 2, p. 1055.
INTRODUCCIÓN
A nivel internacional, los informes de evaluación aplicados por (PISA, 2003) hacen ver
nuevamente la importancia de la resolución de problemas matemáticos en la educación básica.
Los estudiantes los desarrollan con estrategias mecánicas, con predominio de la memoria,
poseen pocos recursos para modelar y analizar los problemas, no utilizan distintas estrategias
o algoritmos para su resolución, tampoco hacen uso de las diversas propuestas que se le
sugieren para ello (Córcoles y Valls, 2006; Harskamp y Suhre, 2007, Santos, 2008). Por otro lado,
la deficiente atención al aprendizaje de estrategias heurísticas para resolver situaciones
problemáticas en los textos (Schoenfeld, 2007; Pino y Blanco, 2008).
En Latinoamérica, los estudiantes solo lograron ubicarse, con un porcentaje mayor, debajo del
nivel (uno y dos), Sólo Chile alcanzó que sus estudiantes, en reducido porcentaje, se ubique en el
nivel sexto (nueve de cada 10 000 discentes llega al nivel 6
En nuestro país (Perú), la evaluación PISA 2012, nos revela que la tercera parte de los estudiantes
sólo puede identificar y comprender la información registrada en una tabla simple de doble
entrada o en diferentes tipos de gráficos (Minedu, 2015). Además, la Evaluación Censal de
Estudiantes (ECE), a nivel nacional, evalúa las capacidades básicas que deben haber desarrollado
los estudiantes al concluir un determinado ciclo (III_IV), tomando como competencia Resuelve
problemas de cantidad, teniendo en cuenta el desarrollo cognitivo de los estudiantes, quienes,
tendrían que haber alcanzado aprendizajes elementales en relación a la capacidad numérica y
operaciones con los números. Los resultados de las ECE evidencian que en promedio el 76,7 %
de los discentes de cuarto grado se encuentra en nivel de inicio y en proceso, sólo el 23,3%
alcanza el nivel satisfactorio por lo que pueden establecer relaciones de equivalencia para
representar un mismo número, identifican el valor posicional de un dígito en un número, leen e
interpretan información, resuelven problemas aditivos de hasta tres etapas, problemas
multiplicativos que requieren la elección de datos pertinentes o integrar grupos de datos. Estos
niños y niñas pueden resolver problemas no rutinarios, es decir problemas en los que pueden
crear una solución. También aplican estrategias personales, usan esquemas o gráficos no
convencionales. ( Minedu, 2016). A nivel local, los resultados de las ECE de los últimos años a
nivel de la Libertad, refieren que el 72,5% de los estudiantes de primaria (Cuarto), en promedio,
se encuentran en los niveles de inicio y proceso. El 27,5 % de los estudiantes logra el nivel
satisfactorio.
La resolución de problemas permite desarrollar el pensamiento creativo y lógico de los
estudiantes. No obstante, la práctica pedagógica en el aula, en un intento de promover la
resolución de problemas, se ha limitado a la práctica mecánica y repetitiva de procedimientos y
el uso de fórmulas para desarrollar habilidades y destrezas relacionadas a los grandes teóricos
de la resolución de problemas. El matemático George considera a todo esto como operaciones
mecánicas y rutinarias tan igual como comparar al nivel de una receta simple de cocina, donde
el cocinero no usa su juicio ni su imaginación. (Polya 1978)
El Minedu (2016) A través del CNEB, menciona que aprender matemática promueve a formar
personas con capacidad de investigar, seleccionar, analizar y ordenar información para
comprender el mundo, desarrollarse en él, elegir las decisiones más pertinentes y poder resolver
las situaciones problemáticas en las diferentes circunstancias, empleando de manera pertinente
las estrategias y conocimientos matemáticos, en términos heurísticos.