LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2022, Volumen 3, Número 2, p. 1082.
A los hombres se les representa también de acuerdo con los roles tradicionales, dado que su
principal atributo es su alto índice de competencia. No obstante, se maneja al alto índice de
afecto como la segunda característica más señalada en los protagonistas masculinos. De este
modo, existe un margen de ruptura que permite la caracterización de hombres expresivos en un
aspecto social. Lo anterior propone un distanciamiento a la imagen del macho alejado de sus
sentimientos, para establecer una masculinidad acorde a los esquemas de empatía y solidaridad
que requiere la educación en valores que se propone en los Planes y Programas de Estudio
oficiales en México. A pesar de esto, no se puede afirmar que el afecto sea considerado como
parte de la esencia masculina, puesto que los personajes que presentan bajo índice de afecto
también son recurrentes. Más bien, se presenta al varón desde dos posturas: la del macho
tradicional y la del hombre empático.
COMENTARIOS FINALES
Los libros de texto de lecturas para la educación primaria caracterizan a los personajes
masculinos y femeninos siguiendo los estereotipos tradicionales de género. De esta forma, en
todos los volúmenes revisados, la mayoría de los hombres se presentan con un alto índice de
competencia, mientras las mujeres son mostradas con un alto índice de afecto. A pesar de esta
semejanza, encontramos algunas particularidades que distinguen la representación de los
personajes femeninos y masculinos, en los textos destinados para los primeros grados de los
textos para los últimos grados de primaria.
En los primeros grados la presencia de los personajes femeninos es mínima; poco a poco se va
extendiendo, pero este aumento no es tan significativo si se considera la proporción de lecturas
analizadas en cada grado escolar y que en los últimos grados vuelve a disminuir el número de
protagonistas femeninos. Lo que sí muestra una variación importante es la caracterización que
tienen los personajes. En el primer grado solamente se alude a la mujer con alto índice de afecto;
posteriormente, se introducen los elementos de competencia y de belleza. Los protagonistas
femeninos generalmente se muestran con altos índices de afecto, de belleza y de competencia,
en ese orden de relevancia. El afecto se constituye en el atributo primordial del ser femenino
desde los primeros grados; conforme avanzamos en los otros grados escolares, observamos
también una preponderancia de la belleza como valor de la mujer. De este modo, las
protagonistas de estas lecturas refieren a estereotipos relacionados con los cuentos
tradicionales infantiles, en los que las protagonistas son hermosas y cariñosas.
Los personajes masculinos también siguen los roles de género tradicionales; por esto, la
representación se centra en un alto índice de competencia, aunque los textos destinados para
los niños mayores empiezan hacer énfasis en la importancia del afecto. Algo interesante en el
caso de los personajes masculinos es la variedad de su caracterización. Mientras las mujeres se
representan, sobre todo, con altos índices ya sea de competencia, afecto o belleza; los
personajes masculinos pueden ser asociados con altos y bajos índices de estos tres elementos
en mayor o menor medida. En este sentido, se puede observar una masculinidad no solamente
centrada en la competencia, sino mucho más compleja que la feminidad.
Los distintos contextos económicos y sociales han provocado una transformación en los roles
de género que mujeres y hombres desempeñan en situaciones distintas, tanto en lo privado como
en lo público. Pese a esto, las lecturas de los libros de texto siguen representando a los
personajes masculinos y femeninos desde una postura tradicional. Aunque hay lecturas donde
las mujeres tienen altos índices de competitividad, éstas se acompañan de otras tantas que las
presentan con bajos índices de competitividad; lo mismo ocurre con los hombres en el caso del
afecto. El cambio más notorio que podemos observar entre los libros de texto es que, conforme
avanza el grado escolar, se presenta una mayor variedad en los roles que asumen los personajes.
Lecturas con protagonistas más complejos, que permitan problematizar los estereotipos de
género, son una propuesta incipiente que los libros de texto gratuitos deben fortalecer para
constituirse en un material de apoyo a la formación de los estudiantes con una perspectiva de
género acorde sustentada en la equidad entre hombres y mujeres.