LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2022, Volumen 3, Número 2, p. 1673.
INTRODUCCIÓN
La organización policial, tradicional y conceptualmente, poseyó un fin establecido en la certeza y
en la tranquilidad, por parte de la población, a un conjunto de efectivos que ejecutaron las tareas
de cuidado y prevención, de los delitos y crímenes, en una comunidad cualquiera (Björn, 2012).
En ellos recayó el poder monopólico del Estado, en lo que significó la administración de la
violencia legal, en un territorio, en lo referente al orden público y a la cohesión de los ciudadanos,
unión que se fundamentó en el objetivo común de conseguir "seguridad" (Sotelo de Andreau,
2004). Así, teóricamente hablando, el agente fue la materialización del contrato social, elemento
de consenso e imagen de confianza.
La realidad paraguaya, sin embargo, mostró lo contrario. La policía de este país se descubrió en
una institución contradictoria y llena de vicios (Albaladalejo, 2018).
Por un lado, diversos estudios históricos, la situaron en los dominios de una entidad relacionada
con autoritarismos, arbitrariedades, violación a los derechos humanos y complicidades con
regímenes no democráticos (Yore, 1995; Rodríguez, 2012; Soler, 2012; Boccia, 2021).
Segundamente, ya en la actualidad y en plena democracia, continuaron los abusos a grupos
vulnerables, y además se sumaron noticias que ubicaron a oficiales en hechos de corrupción,
narcotráfico, contrabando e ilegalidades varias (Palau, 2014; Albaladalejo, 2018). Por último,
según datos del Banco Interamericano de Desarrollo, publicados en enero de 2022, a nivel
nacional el 50% de los encuestados percibieron a los policías como individuos “no confiables”, y
el 70% mencionaron que no hicieron sus denuncias en las comisarías ya que “no quisieron perder
el tiempo” (BID, 2022).
Ante lo planteado, se pensó en una corporación con un fin noble y fundamental en la sociedad
paraguaya, pero configurada de una manera inversa a lo idealizado: “algunos efectivos
autoritarios, corruptos e ineficientes que provocaron la imagen de una policía sinónimo de
transgresiones e intranquilidades en la ciudadanía”. A la situación contradictoria presentada, así
mismo, emergieron un conjunto de teorías que abordaron dicha problemática, especialmente
desde pensadores latinoamericanos que estudiaron a sus respectivas fuerzas de seguridad
internas con una disposición muy parecida a la del Paraguay.
Mariana Galvani, en su libro “Cómo se construye un policía”, planteó que no solo la institución de
vigilancia fue contradictoria, sino también la sociedad. Los efectivos se hallaron inmersos,
haciendo y ejerciendo su profesión diariamente, en una colectividad que les exigió protección y
respeto, pero cuyos habitantes no asumieron e incorporaron tales conductas demandadas
(2016). Los análisis de la socióloga argentina se radicaron en fundamentales pues se colocó en
la observación dos elementos clave: a) la policía fue un fenómeno que se hizo desde la
cotidianeidad, y b) fue el fiel reflejo de una comunidad determinada, no se halló aislada, irradió al
conjunto: el oficial con los mismos vicios y virtudes que un médico, abogado o cualquier clase
de ciudadano.
Sabina Frederic y otros autores, en el material académico llamado “De armas llevar”, expusieron
que, aunque se tuvo la percepción común de una organización uniforme, ordenada y obediente,
en verdad fue lo contrario ya que existieron opiniones y acciones disidentes en el núcleo de la
entidad (2013). Los agentes que compusieron al cuerpo fueron seres humanos con
motivaciones, ideas previas, impresiones, cosmovisiones actuales y preferencias, tanto políticas
e ideológicas. Así, antes de hablar de algo homogéneo, quizás haya sido más conveniente
investigar a la formación como un grupo heterogéneo, uno hasta en disputa y en desacuerdo
interno, manifestado o latente.
Este trabajo científico consideró válidos los aportes conceptuales recién explicados. En
definitiva, se buscó demostrar que la policía nacional fue una corporación edificada por: a) las
interacciones diarias, b) internamente disímil por el pensamiento de sus miembros, c)
establecida mediante la coyuntura paraguaya.