LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2022, Volumen 3, Número 2, p. 151.
Cada uno de los sectores puede tener diferente postura acerca de la educación y el cuidado
ambiental, las distintas zonas geográficas, sin embargo, ¿por qué tomarlo cómo un problema
universal? La respuesta inmediata es que todos requerimos recursos naturales, no podemos vivir
sin ellos, ¿por qué no cuidarlos?
La visión de la sociedad como el metabolismo conforme se consume y se produce, pero a la
salida ya nada es igual, las relaciones económicas son clave para entender la problemática
ambiental, puesto que la problemática ambiental se encuentra inmersa en la industrial.
“Cada generación hereda, de las pasadas, un nivel ya dado de desarrollo de las fuerzas
productivas, constituido por el saber práctico-científico, el nivel tecnológico, la infraestructura
pre-establecida y un nivel poblacional y formas de organización de la división social del trabajo y
de las clases sociales. A partir de ese bagaje material es que la sociedad humana tiene un grado
de libertad para cambiar las condiciones, pero aquellas condiciones preexistentes limitan las
posibilidades del cambio y presionan por su reproducción.” (Foladori G., 2018)
La crítica de que el crecimiento económico no puede llevar consigo la búsqueda por la calidad
ambiental, siendo la educación la vía para encontrar esos mecanismos y puntos de encuentro
desde donde se enfatizan los proyectos integradores de intereses con una visión transversal.
Desde la visión económica se habla de la curva de Kuznets ambiental (CKA), la cual es retomada
para analizar los incrementos en el ingreso y la calidad ambiental, la cual fue retomada por el
Banco de México en 1992 bajo el título de desarrollo y medio ambiente.
“Desde entonces la mayoría de las investigaciones en torno a la relación entre crecimiento
económico y medio ambiente se han realizado alrededor de la hipótesis de la CKA; la cual
“establece que la relación entre el nivel de ingreso per cápita y el deterioro de la calidad del medio
ambiente se puede representar por una curva con forma de U invertida” (Godínez L., 2021)
De tal manera que a mayor ingreso menor será el deterioro ambiental.
“Con los planteamientos de estos autores se inició el debate acerca de la hipótesis de la CKA, la
cual establece que “el deterioro ambiental es una función creciente del nivel de actividad
económica, en etapas de desarrollo bajas, hasta un determinado punto crítico de ingreso per
cápita (que marca la transición de una sociedad con un crecimiento intenso a otra con un alto
nivel de desarrollo), y a partir del cual, los mayores niveles de renta llevan aparejados niveles
progresivamente menores de degradación del medio ambiente” (Mendaza, 2015)
La tecnología se ve como la vía para la disminución de los daños ecológicos, como una
alternativa para que el sector rural pueda subsanar los daños ocasionados al suelo y la
devastación de los recursos naturales, la postura de que a mayor eficiencia se genera un mayor
bienestar ecológico, frente a otras posturas donde se menciona que:
“Seguramente no necesitamos de más estudios científicos, aunque sean útiles todos los que se
realicen. Lo que se necesita es una nueva actitud que reconozca que no basta simplemente el
conocimiento científico. Es decir, un desplazamiento desde la geografía, la ecología o la
economía hacia la geografía política, la ecología y la economía políticas, por citar solo algunas
ramas del conocimiento. O, mejor aún, simplemente a la política” (Capel, 2003).
En ambos casos se plantea que dentro de las diversas disciplinas se tiene que tener una visión
ambiental que articule las diversas problemáticas y de alguna manera la concreción de esas
propuestas serán dadas a una estructura multidisciplinaria e interdisciplinaria que se reflejen
desde la planeación de los modelos curriculares implementados, donde la educación ambiental
no se vea como u proceso aislado que solamente pertenece a las ciencias naturales, si no, con
la vinculación con las asignaturas sociales o de humanidades.