LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1532.
DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v5i4.2358
Contribución de la familia para el desarrollo de las
habilidades básicas del pensamiento
Contribution of the family to the development of basic thinking skills
Gladys Adriana Chicaiza Taipe
gchicaizat@est.ups.edu.ec
https://orcid.org/0009-0004-5589-2007
Universidad Politécnica Salesiana
Quito – Ecuador
Jessica Lourdes Villamar Muñoz
jvillamar@ups.edu.ec
https://orcid.org/0000-0003-2326-0051
Grupo GIFE, Universidad Politécnica Salesiana
Quito – Ecuador
Artículo recibido: 28 de mayo de 2024. Aceptado para publicación: 13 de julio de 2024.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.
Resumen
La presente investigación titulada Contribución de la familia para el desarrollo de las habilidades
básicas del pensamiento, enfatiza la importancia de la familia como un agente educativo activo, que
es capaz de generar entornos enriquecidos que favorezcan el desarrollo intelectual y emocional de
sus miembros. Así mismo, se destaca el rol decisivo que tiene la familia en la educación y en el
fortalecimiento de las capacidades cognitivas en niños y jóvenes. Este documento resalta, que
recuperar ciertas dinámicas y actividades en el hogar, como juegos de mesa, lectura compartida y
discusiones reflexivas, fomentan habilidades esenciales para el pensamiento crítico. Así mismo, se
presentan propuestas para fortalecer el rol de la familia en el proceso educativo, revalorizando
prácticas familiares tradicionales y contemporáneas. La investigación utiliza un enfoque
metodológico mixto, armoniza, la revisión histórica corrientes pedagógicas y el rol de la familia en los
mismos; se realiza una descripción y el respectivo análisis de datos obtenidos de encuestas realizadas
a padres y madres. Los resultados subrayan que la participación activa de la familia en actividades
educativas cotidianas no solo mejora la conexión y el bienestar familiar, sino que también estimula
efectivamente el pensamiento crítico y creativo de los niños y adolescentes.
Palabras clave: familia, desarrollo, habilidades básicas, pensamiento
Abstract
This research, entitled Contribution of the Family to the Development of Basic Thinking Skills,
emphasizes the importance of the family as an active educational agent capable of generating
enriched environments that favor the intellectual and emotional growth of its members. It also
highlights the decisive role of the family in education and in strengthening the cognitive abilities of
children and young people. This document highlights that recovering certain dynamics and activities
at home, such as board games, shared reading, and reflective discussions, fosters essential skills for
critical thinking. It also presents proposals to strengthen the role of the family in the educational
process, revaluing traditional and contemporary family practices. The research uses a mixed
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1533.
methodological approach, harmonizing the historical review of pedagogical currents and the role of
the family in them; a description and the respective analysis of data obtained from surveys conducted
with fathers and mothers is carried out. The results underline that the active participation of the family
in daily educational activities not only improves family connection and well-being but also effectively
stimulates the critical and creative thinking of children and adolescents
Keywords: family, development, basic skills, thinking
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades,
publicados en este sitio está disponibles bajo Licencia Creative Commons .
Cómo citar: Chicaiza Taipe, G. A., & Villamar Muñoz, J. L. (2024). Contribución de la familia para el
desarrollo de las habilidades básicas del pensamiento. LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias
Sociales y Humanidades 5 (4), 1532 – 1550. https://doi.org/10.56712/latam.v5i4.2358
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1534.
INTRODUCCIÓN
La educación, es concebida como una experiencia integral que comienza en el núcleo familiar, el cual
constituye el cimiento sobre el que se establecen las estructuras del pensamiento, la personalidad y
las competencias sociales de los individuos. Desde la antigüedad, la familia es reconocida como la
primera instancia de socialización y educación, un espacio donde se transmiten valores, se modelan
comportamientos y se facilita el desarrollo cognitivo. En este contexto, este trabajo investigativo, se
adentra en la exploración de cómo las dinámicas familiares, los ambientes de aprendizaje en el hogar
y las actividades específicas realizadas en este entorno contribuyen de manera significativa al
fortalecimiento de capacidades cognitivas fundamentales en niños y jóvenes, además de determinar
las maneras en que el entorno familiar actúa como un catalizador en el desarrollo de habilidades de
pensamiento esenciales tales como la observación, el análisis, la síntesis y la evaluación crítica.
Apoyándose en un enfoque metodológico mixto que combina la revisión histórica y descriptiva con un
análisis analítico-sintético, esta investigación se sustenta de encuestas aplicadas a padres y madres
de familia para recoger datos primarios sobre las prácticas educativas en el hogar. A través del análisis
de estas prácticas, en esta investigación se subraya cómo las actividades tales como los juegos de
mesa, la lectura compartida, las discusiones reflexivas, la participación en actividades comunitarias,
no solo fomentan la cohesión y el bienestar familiar, sino que también estimulan de manera efectiva el
pensamiento crítico y creativo.
Así mismo, este artículo destaca la importancia de considerar a la familia no solo como un apoyo
emocional y social sino también como un ente educativo activo que mediante su participación y
generación de un ambiente o clima enriquecido puede influir positivamente en el desarrollo intelectual
y emocional de sus miembros. Este trabajo, ofrece propuestas sobre cómo fortalecer el rol de la familia
en el proceso educativo, proponiendo una revalorización de las prácticas familiares en el fomento de
las habilidades de pensamiento en el actual contexto.
Familia y educación antecedentes históricos
El término familia procede de la palabra latina famulus, que significa servidor o esclavo doméstico,
desde su sentido original se refiere a los esclavos y sirvientes pertenecientes a una persona. En la
sociedad romana, la figura del pater familias ostentaba el control absoluto, incluyendo el poder sobre
la vida y la muerte no solo de sus esclavos, sino también de sus hijos. En el transcurso del tiempo, la
concepción de la familia ha tenido diversos cambios influenciados por distintas perspectivas
científicas que ha llevado a la creación de múltiples definiciones con diversos alcances. Así, la
Organización Mundial de la Salud define a la familia como los miembros del hogar relacionados por la
sangre, la adopción o el matrimonio. Así mismo, se puede indicar, que la familia es un grupo de
personas que conviven bajo la autoridad de una de ellas, incluyendo a todos los ascendientes,
descendientes, parientes colaterales y afines; de igual manera, se la considera como una experiencia
compartida (Gervilla, 2016).
Así mismo, se la puede definir como la experiencia en la que la persona desarrolla sus sentimientos de
identidad y de independencia. Desde esta perspectiva, se plantea a la familia enfocada en su papel
central que permite el desarrollo personal, destacando que es el contexto donde se moldean la
identidad y la autonomía del individuo. La identidad se ve reforzada por el sentido de pertenencia y
conexión con la familia, lo que subraya cómo el entorno familiar influye en la concepción que una
persona tiene de sí misma. Por otro lado, la independencia se da en las interacciones dentro de
distintos niveles o subsistemas de la familia, así como las experiencias adquiridas en ambientes y
grupos fuera del núcleo familiar.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1535.
Los elementos que anteceden, subrayan la importancia de la familia como un núcleo para la identidad,
para el apoyo emocional y la seguridad, además de ser el espacio de socialización primaria, donde las
personas aprenden a dirigirse por relaciones y roles complejos. Los subsistemas intrafamiliares
indican que dentro de una familia las dinámicas y relaciones varían, ofreciendo diferentes
oportunidades de aprendizaje y desarrollo de la autonomía. La interacción con grupos extrafamiliares
amplía este desarrollo, al exponer a la persona a una diversidad de perspectivas y desafíos,
fomentando así su capacidad para funcionar de manera independiente en la sociedad.
La implicación de la familia en la educación es clave para el desarrollo integral de niños y jóvenes,
proporcionando una sólida base tanto para el éxito académico como para el desarrollo personal. La
asociación entre familia y escuela es esencial para proporcionar una educación enriquecedora, esta
búsqueda se ha contemplado desde el inicio de la humanidad; a continuación, se plasman pinceladas
de su participación en diversas sociedades además de inferir su participación desde distintos modelos
y enfoques pedagógicos.
La familia en la educación espartana
El sistema educativo espartano estaba claramente enfocado hacia el servicio militar. Inmediatamente
después de nacer, se evaluaban las condiciones físicas del infante espartano. Aquellos que
presentaban deformidades o debilidad eran eliminados, reflejando la importancia crucial que Esparta
otorgaba a la fortaleza física de su población, lo cual era coherente con sus objetivos políticos y
educativos. Esta práctica era tan intensa que se puede decir que en Esparta se llevaron a cabo prácticas
eugenésicas. Las leyes espartanas incluso llegaban a restringir los matrimonios entre personas con
una gran diferencia de edad, buscando preservar esta robustez física(Abbagnano & Visalberghi, 2020).
Dentro de la estructura familiar espartana, los niños que eran considerados físicamente aptos para
convertirse en guerreros eficientes permanecían bajo el cuidado de sus familias hasta los siete años;
después de alcanzar esta edad, pasaban a ser responsabilidad de la ciudad-estado, las polis, una
transición que simbolizaba que pasaban a ser más propiedad del estado que de sus propios padres. A
partir de ese momento, comenzaba su educación pública obligatoria, la cual estaba dirigida a niños y
niñas por igual. El desarrollo y supervisión de esta formación estaban a cargo del Paidonomo(maestro
de los niños), quien contaba con la asistencia de varios ayudantes para garantizar el cumplimiento de
los objetivos educativos(Gadotti, 2003).
Se puede destacar que, en Esparta, la educación estaba profundamente entrelazada con los objetivos
del estado, principalmente el servicio militar, ya que, desde el nacimiento, los espartanos eran
sometidos a un proceso de selección basado en su fortaleza física, un reflejo de la prioridad espartana
de mantener una sociedad guerrera robusta. En Esparta la familia jugaba un papel inicial en la crianza
de los niños hasta los siete años, momento en el cual la responsabilidad educativa se trasladaban al
estado; en este traspaso se da una disminución de la influencia de los padres sobre la educación de
sus hijos, destacando la primacía del colectivo sobre el individuo y la familia. La participación de la
familia en la etapa inicial de la vida es decisiva para establecer las bases de la resiliencia y la
preparación física; sin embargo, la práctica de entregar a los niños al estado refleja una visión de la
educación como un medio para lograr objetivos estatales más amplios, aislando el papel de la familia
a un segundo plano en el proceso educativo(Moreno et al., 1986).
Educación Ateniense
El ideal de un espíritu cultivado en un cuerpo desarrollado es el sentido que daban al aprendizaje de las
letras, principio de la sabiduría. La paideia orientaba la difusión de la cultura y preparaba la aparición
de la escuela; tuvo carácter privado la escuela ateniense, el Estado proporcionaba los locales y vigilaba
e impulsaba su eficacia. El Estado ateniense respetó el derecho de la familia a la educación de los
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1536.
hijos. Esta venia obligada por las leyes a educar espiritual y corporalmente (música y gimnasia) a sus
hijos, cualquiera que fuese su clase social, si bien las desigualdades económicas influían en el grado
de instrucción que reciban los niños, no rebasando de ordinario los hijos de los artesanos los elementos
de lectura, escritura y cálculos en cambio los de la clase acomodada podían dedicarse a una completa
educación del cuerpo y del espíritu(Careaga, 2001)
El niño, hasta los siete años, permanecía en el hogar junto a la madre la cual en familias pudientes era
ayudada por una nodriza. El padre apenas ejercía influencia. En este período tenía gran importancia el
juego, los niños griegos jugaban con el trompo, la cuerda, los zancos y los columpios. Las etapas
educativas, a partir de los siete años, se desarrollaban de la siguiente manera: a los siete años se
confiaba el niño a un pedagogo, a menudo era éste un esclavo encargado de vigilar sus costumbres y
de conducirle a la palestra a las clases del gramatista; al cumplir los trece años también a las del
citarista. El pedagogo llevaba los libros, las tablillas, la lira. En ocasiones asistía a la clase del
estudiante y le repetía luego en casa las lecciones de la escuela(Abbagnano Nicola; Visalberghi, 2020).
A los quince o dieciséis años el joven podía acudir a los gimnasios públicos, ya sin los cuidados del
pedagogo, gozando de la compañía y amistad de otros jóvenes y de los adultos con los que adquiere
el conocimiento de las leyes y costumbres. Allí se practicaba la gimnasia y el ejercicio intelectual
mediante obras musicales, declamación de poemas, discursos, conferencias. Estos centros
funcionaban bajo la protección estatal y estaban al cuidado de un gimnasiarca. Cada gimnasio
comprendía cuatro pórticos de forma cuadrangular, tres de ellos destinados al ocio y paseantes, y el
otro a ejercicios. Poseían además bibliotecas y jardines, e incluso teatro y estadio para carreras. En los
gimnasios comenzó la enseñanza filosófica y puede decirse que eran a modo de centros de segunda
enseñanza. A los dieciocho años el joven pasaba a la efebía, especie de servicio militar, que duraba
hasta los veinte años. En la época de la grandeza ática, el joven recibía preparación gimnástica con
destino exclusivo al desarrollo de la fuerza y armonía de cuerpo y espíritu. Se practicaba además del
pentathlon (lucha, carrera, salto, lanzamiento de disco y el de jabalina o dardo), la lucha libre, la lucha
con armas, el manejo del arco y la equitación. La educación intelectual de los efebos no rebasaba el
programa de formación secundaria. Al terminar este periodo de tipo militar, cumplidos los veinte años,
alcanzaban la plenitud de derechos cívicos(Moreno et al., 1986).
En la palestra, el pedotriba (etinológicamente significa maestro o guía del niño) ejercita al alumno en
la gimnasia y cultivo del cuerpo. Ante todo, se practicaba el "pentathlon". Al comienzo de los ejercicios
se ungía con óleo a los participantes. El encargado de la vigilancia moral era el sofronista. El gramatista
es el maestro (didáscalos) encargado de enseñar a leer, escribir y contar. El local donde enseña, la
escuela, es la didascaleia. Los métodos del gramatista en la enseñanza de la lectura consiste en partir
de las letras para formar sílabas y palabras (método alfabético). La participación de la familia en la
educación espartana y ateniense refleja dos paradigmas educativos distintos en el contexto de las
antiguas ciudades estado griegas, cada uno con implicaciones únicas para el desarrollo de habilidades
y la transmisión de valores sociales. Las prácticas educativas realizadas en cada una de estas
ciudades reflejan los objetivos y valores predominantes de cada sociedad (Perelló, 1995).
La educación en Atenas, se concebía como un medio para cultivar un individuo equilibrado: mental,
física y moralmente preparado para participar en la vida cívica. A diferencia de Esparta, la familia
ateniense tenía un papel más destacado y continuo en la educación de sus hijos. El estado supervisa
que esta se diera, pero respetaba el derecho de la familia a educar a sus hijos. La educación en Atenas
reflejaba y reforzaba las desigualdades sociales, pero, aun así, todos los niños recibían algún nivel de
educación en lectura, escritura y cálculo, así como entrenamiento físico
La familia era el núcleo donde se iniciaba la educación con la madre y en familias pudientes una nodriza
quienes desempeñan roles clave en los primeros años. La figura del pedagogo, a menudo un esclavo,
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1537.
jugaba un papel esencial en la supervisión de la educación formal y el comportamiento de los niños,
acompañándolos en su formación académica y física. Esta estructura refleja la importancia de la
educación en el desarrollo del ciudadano ateniense, con la familia como un participante activo en este
proceso.
En ambos sistemas educativos, aunque diferentes en enfoque y objetivos, se puede indicar que la
familia tenía importancia en la formación inicial de los sujetos, preparándose para cumplir sus roles
dentro de sus respectivas sociedades. Estas diferencias muestran cómo la educación puede ser un
reflejo de los valores y prioridades sociales, con la familia como piedra angular en el desarrollo de la
juventud.
El rol de la familia desde las tendencias pedagógicas contemporáneas
La escuela nueva o activa nace como respuesta crítica a la educación tradicional que era rígida, pasiva
y se centraba en el maestro. Algunos teóricos destacados de este movimiento contribuyeron con
valiosos aportes, promoviendo una educación centrada en el estudiante, activa y experiencial.
María Montessori, destacó la importancia del ambiente preparado, organizado, los materiales
didácticos específicos y la autoeducación. Su propuesta promueve la autonomía del niño, el
aprendizaje a través de la exploración y el respeto al ritmo de aprendizaje individual. Desde la propuesta
de este método, la familia está llamada a crear entornos en casa que reflejan el ambiente preparado
de las aulas para promover la independencia y respetar la capacidad y los intereses de sus hijos. Esto
incluye proveer materiales y actividades apropiados a su nivel de desarrollo. Así mismo, Dewey
defendió una educación que considerara la experiencia y los intereses del estudiante como bases
fundamentales para el aprendizaje. Su visión implicaba un aprendizaje activo, la importancia de la
comunidad y la educación como un proceso de vivir. Desde esta perspectiva la familia debe fomentar
un ambiente de aprendizaje experiencial, donde las actividades cotidianas se conviertan en
oportunidades de aprendizaje. Desde la óptica las familias deben involucrar a los niños en la
planificación y reflexión de sus actividades además de conectar estas experiencias con los elementos
de su entorno para fortalecer sus aprendizajes(Moreno et al., 1986)..
Ovide Decroly, desarrolló la pedagogía de la acción, que centraba el aprendizaje entorno a los centros
de interés del niño y la integración del currículo, promovía el aprendizaje basado en la observación
directa para conectar el conocimiento escolar con la vida real. Desde estas perspectivas, las familias
deben estimular la curiosidad de los niños, impulsar la exploración de sus intereses y aplicar el
aprendizaje a situaciones de la vida real. El apoyo en proyectos de interés para el niño y la promoción
de la observación y experimentación en entornos naturales serían prácticas que animarían el
aprendizaje, de igual manera, Decroly, expresa que la educación entre sus fines debe promover e
inculcar el amor y respeto a la vida; lograr que la persona alcance el desarrollo de su
potencial(Tu ̈nnermann, 2008)
Édouard Claparede, subrayó la necesidad de una educación que partiera de las necesidades e intereses
del niño, considerando el juego como una actividad educativa clave, promovió una educación funcional
que preparara a los niños para la vida, centrada en la acción y la experiencia. Este enfoque propone
que las familias incorporen el juego como una herramienta de aprendizaje, reconociendo su valor
educativo y promoviendo actividades que sean significativas y relevantes para el niño. La participación
activa de los padres en el juego y el aprendizaje basado en la acción resguardará el desarrollo integral
del niño(Moreno et al., 1986).
Paulo Freire, propone la pedagogía liberadora, que se centra en el diálogo como medio para la
concientización y la liberación(Freire, 2015). Freire defendía una educación que viera a los estudiantes
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1538.
como co creadores del conocimiento; fomenta un aprendizaje crítico sobre la realidad social(Freire,
2004). Esta propuesta pedagógica fomenta la conciencia crítica sobre las estructuras de poder y la
desigualdad en la sociedad, siendo la educación una herramienta para el cambio social. Desde esta
perspectiva, el rol de la familia es animar a los hijos a ser críticos con la información que reciben; la
familia debe animar el diálogo crítico en casa, impulsando a los hijos a cuestionar y reflexionar sobre
su entorno y promover la lectura de la realidad que les rodea (Villamar, 2022).Tomando en cuenta esta
óptica, se debe suscitar la participación en la comunidad y debatir sobre las diversas situaciones de
injusticia social, promoviendo una actitud de compromiso, de solidaridad, de cambio y acción social.
Además de debatir temas sociales, políticos y culturales, y fomentando una actitud de cuestionamiento
y análisis crítico.
La perspectiva cognoscitivista se centra en los procesos de pensamiento que subyacen al aprendizaje,
esta perspectiva se enfoca en cómo la persona comprende, conceptualiza y recuerda la información, y
cómo se integra en el aprendizaje; se plantea construir aprendizajes significativos mediante el
aprendizaje experimental(Moreira et al., 2021). La familia puede ayudar facilitando un ambiente
estimulante que desafíe y promueva el desarrollo cognitivo, además de utilizar estrategias que mejoren
la memoria, la atención y la resolución de problemas.
La pedagogía operatoria se sustenta en la teoría del desarrollo cognitivo de Jean Piaget, esta
pedagogía se enfoca en las estructuras del pensamiento y cómo estas evolucionan a través de la
interacción con el entorno, destacando las etapas del desarrollo cognitivo.
Tabla 1
Etapas del desarrollo cognitivo
Período Edad Características Principales
Período
Sensomotor
0-2 años - El conocimiento del mundo se adquiere a través de los
sentidos y la acción motora.
Desarrollo de la noción de permanencia del objeto.
Comienza la capacidad de formar representaciones mentales.
Período
Preoperacional
2-7 años Emergen las habilidades simbólicas.
Pensamiento egocéntrico y centrado en uno mismo.
Dificultad para entender las perspectivas de los demás.
Pensamiento intuitivo más que lógico.
Período de las
Operaciones
Concretas
7-11/12 años Desarrollo de la capacidad para pensar de manera lógica
sobre objetos y eventos concretos.
Mejora en la comprensión de la conservación y la
reversibilidad.
Capacidad para clasificar, seriar y realizar operaciones
matemáticas básicas.
Período de las
Operaciones
Formales
12 años en
adelante
Capacidad para el pensamiento abstracto y lógico.
Desarrollo de la capacidad para formular hipótesis y razonar
sobre posibilidades.
Pensamiento más sistemático y reflexivo sobre conceptos
morales, políticos, sociales, y filosóficos.
Fuente: Sandoval, 2009.
Desde lo que antecede, es importante indicar que las familias deben proporcionar experiencias y
materiales que sean adecuados a la etapa de desarrollo de sus hijos promoviendo actividades que
estimulen el pensamiento lógico y operacional.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1539.
El constructivismo propone el aprendizaje como un proceso activo en el que los estudiantes construyen
nuevos conocimientos a partir de sus experiencias previas. El rol del educador es facilitar experiencias
que promuevan este aprendizaje constructivo. Desde esta perspectiva, la familia debe proporcionar un
entorno rico en experiencias de aprendizaje, permitiendo que los niños exploren, pregunten y
construyan su entendimiento del mundo y apoyando su capacidad para hacer conexiones entre
experiencias nuevas y conocimientos previos(Woolfolk, 2010).
El enfoque histórico cultural, propuesto por Lev Vygotsky, pone énfasis en el papel de la cultura y el
lenguaje en el desarrollo cognitivo, destacando la importancia de las interacciones sociales en el
aprendizaje(Woolfolk, 2010). Desde este enfoque, la familia puede involucrarse proporcionando el
soporte social y cultural, suscitando el uso del lenguaje y el diálogo como herramientas fundamentales
para el desarrollo cognitivo.
El paradigma ecológico y la educación como ecosistema, se inspira en la visión ecológica, ve a la
educación como un ecosistema interconectado donde todos los elementos (estudiantes, educadores,
familias, comunidades) interactúan e influyen mutuamente. Esta perspectiva enfatiza la sostenibilidad,
la interdependencia y la importancia de un enfoque holístico en la educación. El paradigma ecológico,
crea ambientes de aprendizaje que reflejan la diversidad y la complejidad de los ecosistemas naturales,
fomenta la resiliencia, la adaptabilidad y el aprendizaje integrado (Luengo, 2018). Este enfoque
promueve el aprendizaje basado en proyectos, el trabajo colaborativo y la exploración de soluciones
sostenibles a problemas reales.
Figura 1
Aporte de la familia desde el horizonte del paradigma ecológico
El paradigma ecológico en educación invita a las familias a ser parte activa del ecosistema educativo
de sus hijos, conectándonos con comunidades más amplias y el entorno natural.Las familias pueden
potenciar el paradigma ecológico en su vida diaria adoptando prácticas sostenibles y fomentando una
conciencia ecológica en sus miembros; puede contribuir cuando integra costumbres como el reciclaje,
la reducción del consumo de plásticos, el uso de energías renovables y la conservación de recursos
naturales, las familias pueden educar a sus hijos en la importancia de la biodiversidad, el respeto por
Fomentar la conciencia ecológica: Las familias pueden ayudar a desarrollar en sus hijos
una conciencia sobre la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente, integrando
prácticas ecológicas en la vida cotidiana.
Promover el aprendizaje experiencial: debe alentar a los niños a explorar su entorno,
participar en actividades al aire libre y proyectos comunitarios que promuevan la
sostenibilidad y la comprensión ecológica.
Crear conexiones con la comunidad y el entorno: pueden involucrar a los hijos en
iniciativas locales que aborden problemas ecológicos, fomentando una sensación de
responsabilidad y conexión con su comunidad y el mundo natural.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1540.
la naturaleza, el aprecio y la realización por las interconexiones entre los seres vivos que inspiran
valores ecológicos desde edades tempranas. Este enfoque resalta la importancia de preparar a los
estudiantes no solo para el éxito académico, sino también para ser ciudadanos conscientes y
responsables en un mundo interconectado y ecológicamente diverso.
Desde lo que antecede, es importante acercarse a los desafíos de la educación familiar.
La educación familiar
La educación familiar hace referencia del proceso de crianza y formación de los niños, usualmente
llevado a cabo generalmente por los padres de los niños (Tedesco, 2003). Este proceso abarca un
conjunto de acciones y prácticas sociales realizadas por los padres en el ambiente familia, dirigidas
tanto hacia los niños como hacia la misma familia. Esta educación incluye intervenciones realizadas
por profesionales en el ámbito socioeducativo, las cuales están orientadas a ofrecer formación a los
padres (Durning & Pourtois, 1994).
La educación familiar destaca la importancia de la educación de los niños no solo como una
responsabilidad de los padres, sino también como una actividad que puede beneficiarse de la
intervención de profesionales en educación y bienestar social. La idea es que la educación comienza
en casa, pero su éxito y efectividad pueden ser potenciados con el apoyo externo; esta propuesta,
permite que los niños se desarrollen de manera integral, además de proporcionar a los padres
herramientas y conocimientos para mejorar sus métodos de crianza.
Habilidades básicas para el desarrollo del pensamiento
El desarrollo del pensamiento es un área fundamental en la psicología cognitiva y la educación, ya que
se enfoca en cómo las personas aprenden a pensar, razonar, resolver problemas y comprender el
mundo. Las habilidades básicas del pensamiento son esenciales para el aprendizaje y para la vida
cotidiana ya que les permite a las personas analizar situaciones, tomar decisiones informadas y crear
conocimiento nuevo.
Figura 2
Habilidades básicas del pensamiento
1. Observación
2. Clasificación
3. Comparación
4. Relación
5. Análisis
6. Síntesis 7. Evaluación
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1541.
La observación es la capacidad de notar y percibir detalles del entorno o de un conjunto de información;
como un proceso mental implica la identificación de las características de los estímulos (objetos o
situaciones) y la integración de estas características en un todo que represente la imagen mental del
objeto o situación. La observación de un estímulo generalmente ocurre en dos etapas: a) identificación
de características y b) combinación de las características en un todo significativo. En algunos casos,
cuando las personas tienen experiencia con el objeto o situación observados, el proceso puede
invertirse y en lugar de iniciar la observación por la identificación de las características, se obtiene
primero la representación mental global del objeto y luego la representación particular de sus
características. El camino por seguir también depende del estilo cognitivo de la persona; implica el uso
atento de los sentidos para recoger datos o características específicas de objetos, personas,
situaciones o fenómenos (Amestoy, 2010). Desarrollar la observación es fundamental para el
aprendizaje, ya que, esta habilidad permite recoge la información primaria sobre la cual se construirán
análisis, interpretaciones y conclusiones. La calidad de la observación determina en gran medida la
precisión de los procesos cognitivos subsiguientes.
La clasificación radica en la habilidad para agrupar objetos, ideas o información en categorías basadas
en características comunes o criterios definidos. La clasificación ayuda a organizar el conocimiento
de manera que sea más accesible y útil para el pensamiento. Al clasificar, se simplifican los elementos
complejos y se facilita la comprensión, el recuerdo y la aplicación de la información en diferentes
contextos (Lugo et al., 2020).
La comparación permite identificar similitudes y diferencias entre dos o más elementos; éstos pueden
ser aplicados a objetos, ideas, situaciones (Amestoy, 2010). Desarrollar actividades para generar, la
comparación es esencial para el desarrollo de habilidades analíticas, ya que permite evaluar relaciones,
establecer conexiones y discernir patrones. Esta habilidad es crucial para la toma de decisiones
informadas, permitiendo evaluar opciones en base a criterios de comparación relevantes.
La relación es la capacidad para identificar conexiones o relaciones causales entre diferentes
elementos o eventos. Comprender cómo se relacionan entre sí distintos aspectos de una situación o
problema es clave para el pensamiento sistémico y la resolución de problemas (Tumal & Martínez,
2015) (Amestoy, 2010). Esta habilidad permite construir conocimiento integrado y aplicar aprendizajes
de una situación a otra.
El análisis lleva a descomponer un todo en sus partes para examinarlas y entender su estructura y
función (Amestoy, 2010). El análisis es fundamental para el pensamiento crítico, ya que permite
examinar detalladamente la estructura de argumentos, la lógica de problemas o la organización de
sistemas. Facilita la identificación de errores de razonamiento, suposiciones implícitas y relaciones
subyacentes entre conceptos.
La síntesis se basa en integrar partes o elementos dispares para formar un todo coherente o crear algo
nuevo. La síntesis es concluyente para la creatividad y la innovación; ya que se requiere la habilidad de
ver más allá de los componentes individuales y entender cómo pueden combinarse de maneras
significativas. Promueve la generación de soluciones originales a problemas y la creación de
conceptos o productos nuevos (Amestoy, 2010).
La evaluación consciente atribuir el valor o la calidad de algo basándose en criterios y estándares. La
evaluación es esencial para la toma de decisiones consciente y el desarrollo de juicios críticos
(Amestoy, 2010). Permite discernir la calidad de la información, la solidez de argumentos y la eficacia
de soluciones, promoviendo un pensamiento reflexivo y fundado.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1542.
Estas habilidades no son independientes, sino que se entrelazan y potencian mutuamente en el
proceso de pensamiento. El desarrollo de estas habilidades desde una edad temprana es fundamental
en la educación, ya que provee a las personas de las herramientas necesarias para dirigirse y plantear
soluciones en un mundo complejo y en constante cambio. Es importante reflexionar que la familia y el
entorno educativo juegan un papel crucial en formar y provocar estas habilidades a través de la
interacción, el juego, la resolución de problemas cotidianos y la exploración del mundo.
METODOLOGÍA
En el desarrollo de esta investigación, se adoptó un enfoque metodológico mixto; se utilizaron
contribuciones del método histórico-descriptivo, facilitando la elección y análisis de la bibliografía
centradas en las relaciones familiares y desarrollo de las habilidades básicas del pensamiento. Esto
permitió tanto la conceptualización y contextualización del tema como la identificación de elementos
claves para su entendimiento. Además, se aplicaron técnicas derivadas del método analítico-sintético
para la exposición de los hallazgos; esta aproximación enriquece el análisis, robustece la
argumentación, promueve la innovación y garantiza la calidad en la evaluación crítica del contenido,
alineándose con los objetivos de la investigación.
La recolección de datos se llevó a cabo mediante una encuesta dirigida a familias que tienen hijos en
la educación general básica y que pertenecen a la zona urbana y rural de la ciudad de Latacunga de la
provincia de Cotopaxi. Se diseñó y elaboró un cuestionario en google forms. En esta encuesta
participaron 84 padres y madres de familias, de los cuales el 89.8% pertenecen a la zona urbana y el
19,2% a la zona rural. La encuesta aplicada a las familias estuvo organizada para obtener información
detallada sobre la dinámica familiar y su impacto en el desarrollo cognitivo de los estudiantes. Este
instrumento consultó sobre el tipo de familia; las relaciones familiares cotidianas que contribuyen al
desarrollo de habilidades de pensamiento crítico; se indagó sobre quién asume mayoritariamente la
responsabilidad de acompañar la vida escolar. También se explora las estrategias de enseñanza en el
hogar; se incluye preguntas sobre cómo algunas prácticas familiares contribuyen al desarrollo del
pensamiento crítico y la comprensión lectora.
De igual manera, se tabularon las respuestas de la encuesta, que proveyeron datos primarios para la
información detallada y específica sobre los elementos que desarrollan en el hogar y cómo éstos
contribuyen para el desarrollo de las habilidades básicas del pensamiento. consecutivamente, se
organizó y sistematizó la información pertinente para este estudio.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
En esta sección se analizan algunos elementos que permiten comprender la contribución de la familia
en el desarrollo de las habilidades básicas del pensamiento. En primer momento se solicitó a los
participantes identificar el tipo de familia a la que pertenecen, el 71,2% reconocen que es un tipo de
familia nuclear y extensa en un 11,5%. Estos datos permiten interpretar que la familia es y sigue siendo
la célula básica de la sociedad en la que se cultivan todas las relaciones sociales, la familia es el
espacio que permite a sus miembros cultivar actitudes que generan el afecto y la identidad.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1543.
Gráfico 1
Acompañamiento de la vida escolar de los hijos
Los datos que subrayan el gráfico 2 expresan que el acompañamiento familiar lo hacen los padres y
madres; ellos se constituyen en el soporte a sus hijos dentro del hogar.
Gráfico 2
La educación en el hogar fortalece el Pensamiento analítico
Promover el pensamiento analítico en los hijos dentro del ámbito familiar a través de actividades
específicas constituye una estrategia educativa de gran valor impactando positivamente el desarrollo
cognitivo y la capacidad de los estudiantes para enfrentar desafíos complejos a lo largo de su vida. Los
juegos de lógica y los puzzles estimulan el pensamiento analítico al desafiar a los niños a resolver
problemas mediante la identificación de patrones, la secuenciación lógica y la deducción; estas
actividades ayudan a desarrollar habilidades críticas como el razonamiento espacial, la atención a los
pormenores y la perseverancia ante tareas complejas. Desde la perspectiva de Piaget, estas
actividades fomentan las operaciones concretas y formales, permitiendo a los niños manipular y
transformar información de manera lógica.
De igual manera, la lectura comprensiva y la discusión posterior de libros enriquecen el vocabulario y
conocimientos generales de los niños, además promueven habilidades de análisis crítico, ya que, al
analizar tramas, motivaciones de personajes y argumentos, los niños, adolescentes y jóvenes aprenden
a construir interpretaciones coherentes y a evaluar críticamente diferentes perspectivas (García, 2022).
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1544.
Vygotsky destaca la importancia del lenguaje y la interacción social en el desarrollo cognitivo,
aludiendo que estas actividades discursivas son esenciales para el desarrollo del pensamiento
analítico.
Las actividades artísticas y creativas se asocian frecuentemente con el pensamiento divergente pero
también fortalecen el pensamiento analítico al requerir que los niños planifiquen, evalúen y hagan
ajustes en sus creaciones artísticas. El proceso de creación artística implica la toma de decisiones
basada en criterios estéticos y funcionales, promoviendo la forma de razonamiento analítico aplicado
al dominio artístico.
La tecnología educativa ofrece herramientas interactivas y recursos que pueden adaptarse a diferentes
niveles de dificultad, permitiendo a los niños enfrentar desafíos que requieren pensamiento analítico.
Desde simuladores hasta juegos educativos y plataformas de aprendizaje, la tecnología puede
proporcionar contextos ricos y variados para el desarrollo de habilidades de razonamiento lógico,
resolución de problemas y toma de decisiones basada en datos (Robles, 2019).
Los juegos tradicionales como el ajedrez, damas, incluido algunos juegos de cartas, fomentan el
pensamiento estratégico, la anticipación de movimientos y la evaluación de consecuencias, todos
elementos clave del pensamiento analítico; estos juegos requieren que los niños piensen de manera
lógica y secuencial, y desarrollen la capacidad de planificar a corto y largo plazo.
Las tareas y proyectos escolares que los estudiantes prolongan o perfeccionan en casa sirven como
un puente entre los conocimientos adquiridos en la escuela y su aplicación en un contexto familiar
(García, 2022). Al trabajar en estas actividades en casa, con el apoyo y la guía de sus familiares, los
niños pueden profundizar en su comprensión de los conceptos, aplicar el pensamiento analítico a
problemas prácticos y desarrollar un aprendizaje más autónomo y reflexivo.
Estas actividades incorporan un enfoque holístico hacia el desarrollo del pensamiento analítico, ya que
proporcionan a los estudiantes variedad de contextos y herramientas para fortalecer sus habilidades
cognitivas. La implicación activa de la familia en estas actividades refuerza el aprendizaje escolar
además de promover el desarrollo de un pensamiento crítico y reflexivo que son esenciales para
resolver problemas y tomar decisiones.
Gráfico 3
El ambiente en el hogar que elemento aporta para el desarrollo de habilidades de pensamiento creativo
El ambiente de aprendizaje en el hogar es importante porque proporciona estímulos necesarios para el
aprendizaje e influye en la disposición emocional y cognitiva hacia la exploración y la experimentación
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1545.
creativa. La disponibilidad de un espacio dedicado al aprendizaje, provisto con materiales didácticos,
es fundamental para fomentar el pensamiento creativo. Los materiales didácticos actúan como
motivadores del proceso creativo, invitando a la exploración, el descubrimiento y la
experimentación(Paredes & Sanabria, 2015). Contar con un entorno equipado estimula la curiosidad
natural y permite a los niños y jóvenes manipular objetos concretos para dar forma a ideas abstractas,
que es una actividad central en el desarrollo del pensamiento creativo.
Por el contrario, el no contar con espacio suficiente puede representar un desafío para el desarrollo del
pensamiento creativo, sin embargo, este desafío puede superarse con creatividad y adaptabilidad,
utilizando el espacio disponible de manera eficiente y optando por materiales didácticos que requieran
menos espacio(Castro, 2019). Así mismo, las diversas limitaciones (como es el caso de la gran mayoría
de familias) enseña a los niños y jóvenes a ser creativos, ya que la creatividad constantemente surge
de la necesidad de resolver problemas dentro de restricciones específicas.
Asegurar un entorno tranquilo y ordenado es favorable para el aprendizaje y el pensamiento creativo
debido a que la calma y el silencio reduce las distracciones, permitiendo una concentración más
profunda; de igual manera, el orden disminuye la ansiedad y facilita la organización del pensamiento.
Un ambiente ordenado y tranquilo promueve una mentalidad reflexiva, que es necesaria para el
pensamiento creativo, ya que permite al estudiante calar en sus procesos creativos sin interrupciones
(Rojas, 2024).
Los recursos tecnológicos son herramientas para el desarrollo del pensamiento creativo, debido a que
permiten el acceso a una extensa cantidad de información, además de ofrecer plataformas para la
creación digital, la colaboración en línea y la experimentación con nuevos medios. La tecnología puede
ampliar los horizontes creativos de los niños y jóvenes, permitiéndoles explorar áreas de interés que
van más allá de los límites de su entorno inmediato y aplicar soluciones creativas a problemas
complejos.
Gráfico 4
Actividades que realizan para el desarrollo de habilidades de pensamiento creativo
Los juegos de mesa que implican estrategia estimulan el pensamiento creativo al requerir que los
jugadores inventen soluciones novedosas a problemas complejos, anticipen movimientos del
oponente y desarrollen tácticas flexibles; estos juegos fomentan la adaptabilidad mental y la capacidad
de pensar en múltiples posibilidades (Gorozabel et al., 2020).
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1546.
La lectura compartida expande la imaginación de los niños, los introduce a nuevos mundos, personajes
y situaciones. Al discutir las historias, se promueve la empatía y la capacidad de ver las situaciones
desde diferentes perspectivas, un aspecto crucial del pensamiento creativo (Castro, 2019). Debatir
sobre diversos temas fomenta la apertura de la mente y la habilidad para generar ideas innovadoras.
Al enfrentar y argumentar distintos puntos de vista, los niños aprenden a cuestionar supuestos,
identificar falacias y construir argumentos sólidos, desarrollando así su capacidad de pensamiento
divergente (Paredes & Sanabria, 2015). Afrontar desafíos que no tienen una solución única estimula la
creatividad. Al buscar soluciones innovadoras, los niños practican el pensamiento lateral, aprenden a
combinar conocimientos de diversas áreas y desarrollan una mentalidad flexible y abierta a
experimentar.
Las actividades artísticas permiten la libre expresión de ideas y emociones, siendo una fuente directa
de desarrollo creativo. La experimentación con diferentes materiales y técnicas artísticas fomenta la
originalidad y la capacidad de visualizar y concretar ideas abstractas. Explorar el entorno promueve la
curiosidad y la capacidad de hacer preguntas novedosas, observar patrones y establecer conexiones
inesperadas. Esta actitud de descubrimiento es esencial para el desarrollo del pensamiento creativo.
Escribir reseñas y reflexionar sobre libros, películas o experiencias ayuda a los niños a articular sus
pensamientos y opiniones de manera original. Esta práctica estimula la autoexpresión y la evaluación
crítica, componentes claves del pensamiento creativo.
El juego simbólico, en el que los niños crean mundos y personajes imaginarios, es fundamental para el
desarrollo creativo. A través de estos juegos, practican el pensamiento abstracto, la narrativa y la
capacidad de idear soluciones creativas a situaciones ficticias.
Aprender a resolver conflictos de manera constructiva y pacífica implica creatividad para encontrar
soluciones que satisfagan a todas las partes. Este proceso fomenta la empatía, la negociación y el
pensamiento fuera de lo convencional.
La planificación de actividades y la organización del tiempo y recursos desarrollan habilidades de
pensamiento crítico y creativo al requerir la anticipación de necesidades, la optimización de recursos
y la adaptabilidad ante cambios (Villamar, 2022). La falta de tiempo puede ser un obstáculo para
realizar actividades que fomenten el pensamiento creativo. Sin embargo, integrar pequeñas prácticas
creativas en la rutina diaria, como juegos de pensamiento rápido o discusiones breves sobre temas de
interés, puede ayudar a mitigar este desafío. Estas actividades enriquecen el desarrollo cognitivo y
emocional de los niños y jóvenes, además de fortalecer los lazos familiares, creando un ambiente
propicio para el crecimiento personal y la innovación.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1547.
Gráfico 5
En el hogar que mecanismo potencial para despertar el desarrollo de habilidades de pensamiento
creativo
Las cenas familiares son una oportunidad para fomentar el diálogo y la reflexión; recuperar está
práctica en la familia es de suma importancia debido a que en este momento la familia aúna y establece
la sinergia y lazos de unión. Por ello, es menester plantear preguntas reflexivas sobre temas diversos
estimula a los participantes a pensar de manera crítica, analizar diferentes perspectivas y justificar sus
opiniones. Este intercambio promueve habilidades de razonamiento, argumentación y evaluación
crítica de ideas, fundamentales para el pensamiento crítico.
Los momentos de silencio y reflexión diarios permiten a las personas procesar sus experiencias,
pensamientos y emociones de manera más profunda. Esta práctica puede ayudar a desarrollar una
mayor conciencia de uno mismo y de los demás, favoreciendo la capacidad de analizar críticamente
situaciones personales y externas (Padilla Faneytt, 2022). La introspección es una herramienta valiosa
para el pensamiento crítico, ya que permite cuestionar suposiciones y explorar diferentes ángulos de
una situación (Rojas, 2024). Actualmente, se cuenta con herramientas como el mindfulness, el mismo
que es visto como un elemento regulador del sistema familiar y contribuye a una educación positiva
basada en vínculos seguros (Colomina, 2017).
Leer y reflexionar libros en familia ofrece oportunidades para analizar temas, personajes y conflictos
desde varias perspectivas. Esta actividad fomenta habilidades de comprensión lectora crítica,
interpretación de textos y debate constructivo, componentes esenciales del pensamiento crítico. Las
salidas a la naturaleza, acompañadas de preguntas reflexivas sobre el entorno, la ecología y la
interacción humana con el medio ambiente, pueden despertar la curiosidad y promover una
comprensión más profunda del mundo. Esta actividad estimula la observación detallada, el
cuestionamiento de conceptos y la evaluación de impactos ambientales, fomentando así el
pensamiento crítico aplicado a situaciones reales (Baldeón, 2019).
Mantener un diario de gratitud compartido promueve la reflexión sobre las experiencias diarias,
ayudando a identificar y apreciar aspectos positivos de la vida. Esta práctica puede fortalecer el
pensamiento crítico al incentivar la evaluación de las propias experiencias y percepciones,
desarrollando una actitud reflexiva y crítica hacia la realidad personal y colectiva. La realización de
proyectos creativos en familia, como la construcción de objetos, arte o soluciones a problemas
domésticos, requiere planificación, análisis y evaluación (Villamar et al., 2022). Estos proyectos
fomentan el pensamiento divergente y crítico al desafiar a los participantes a considerar múltiples
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1548.
soluciones, evaluar la viabilidad y aplicar criterios de selección para implementar la mejor opción. Así
mismo, participar en actividades de voluntariado o mingas en la comunidad enseña a los niños y
jóvenes a entender y cuestionar las dinámicas sociales, económicas y culturales de su entorno. Esta
experiencia promueve el desarrollo de una conciencia crítica sobre las necesidades y problemas
sociales, fomentando la empatía, la responsabilidad social y la capacidad para analizar críticamente
las causas y consecuencias de diversos fenómenos sociales.
Examinar cómo las diversas prácticas y ambientes familiares influyen en el desarrollo cognitivo de
niños y jóvenes, particularmente en las habilidades de pensamiento crítico y creativo. El entorno
familiar tiene un rol fundamental para el desarrollo de las habilidades de pensamiento esenciales, ya
que la familia, como primera institución educativa en la vida de un individuo, tiene la responsabilidad y
la capacidad de moldear las facultades cognitivas desde las etapas tempranas.
La familia juega un papel indispensable en el desarrollo del pensamiento, actuando como el primer y
más influyente agente educativo en la vida de un individuo. La educación familiar debe aportar para el
desarrollo integral de la persona, destacando prácticas familiares conscientes y orientadas hacia el
fomento de la curiosidad, la reflexión, y la creatividad.
CONCLUSIÓN
La familia tiene un rol decisivo y de apoyo, basado en la creación de ambientes ricos en estímulos que
promuevan la autonomía, la exploración y el aprendizaje significativo. Ellas deben proporcionar un
ambiente de respeto, ya que la familia proporciona el primer entorno de aprendizaje y establece las
bases para habilidades de pensamiento crítico y creativo a través de interacciones cotidianas y
actividades dirigidas.
Los hallazgos destacan la relevancia de crear un ambiente familiar que promueva la curiosidad, la
exploración y el aprendizaje significativo. Esto incluye la disponibilidad de espacios dedicados,
materiales didácticos, y recursos tecnológicos, así como un entorno ordenado y tranquilo que facilita
la concentración y el pensamiento reflexivo
La diversidad de actividades propuestas, desde juegos de mesa y lectura en familia hasta la resolución
de problemas y proyectos creativos, demuestra su efectividad en estimular el pensamiento analítico y
creativo. Estas actividades son fundamentales para el desarrollo de habilidades cognitivas superiores
y la adaptabilidad frente a desafíos complejos.
La aplicación de principios provenientes de diversas corrientes pedagógicas y paradigmas educativos,
como la Escuela Nueva, el Constructivismo, y el Paradigma Ecológico, dentro del contexto familiar,
refuerza la idea de que la educación es un ecosistema interconectado que trasciende los límites del
aula escolar.
Es importante considerar que el entorno familiar actúa como un catalizador fundamental para el
desarrollo de habilidades básicas del pensamiento, y las actividades educativas en el hogar, apoyadas
por recursos materiales y tecnológicos adecuados, contribuyen significativamente al pensamiento
analítico y creativo. Así mismo, la interacción y participación positiva y activa de la familia en el proceso
educativo enriquece el aprendizaje y promueve habilidades de pensamiento crítico y creativo.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1549.
REFERENCIAS
Abbagnano Nicola; Visalberghi, A. (2020). Historia de la pedagogía. In Catálogo editorial.
https://doi.org/10.15765/poli.v1i3.2269
Amestoy, M. (2010). Desarrollo de habilidades el pensamiento.Procesos básicos del Pensamiento.
Baldeón, J. (2019). El sumak kawsay (buen vivir) como identidad y síntesis de una propuesta
pedagógica (Vol. 1, pp. 179–247).
Careaga, A. (2001). Ción De La Práctica Doce. Educere, 5(15), 345–352.
https://www.redalyc.org/pdf/356/35651519.pdf
Castro, M. (2019). Ambientes de aprendizaje. Sophia, 15(2), 40–54.
https://doi.org/10.18634/sophiaj.15v.2i.827
Colomina, B. (2017). Mindfulness para familias. Una maravillosa expedición con miles de estrellas
(Anicca (ed.); 1st ed.).
Durning, P. & Portois, J.P. (1994). Education et familille. Bruselas: Ed. De Boeck
Freire, P. (2004). Pedagogía de la autonomía (P. e T. SA (ed.); Vol. 18, Issue 2).
https://doi.org/10.18634/sophiaj.18v.2i.1137
Freire, P. (2015). Pedagogía liberadora. Catarata.
Gadotti, M. (2003). El Pensamiento Pedagógico Antiautoritario. In Historia De Las Ideas Pedagógicas.
García, C. A. D. (2022). Las habilidades básicas del pensamiento y los hábitos de estudio de estudiantes
normalistas. South Florida Journal of Development, 3(2), 1721–1732.
https://doi.org/10.46932/sfjdv3n2-008
Gervilla, Á. (2016). Familia y educación familiar: conceptos clave, situación actual y valores. Narcea
Ediciones. https://elibro.net/es/lc/ual/titulos/45933
Gorozabel, J. E., Alcívar, T., Moreira, L., & Zambrano, M. (2020). Pensamiento crítico desde el
aprendizaje basado en el juego educativo. Episteme Koinonia, 3(6), 354.
https://doi.org/10.35381/e.k.v3i6.871
Luengo, E. (2019). Las vertientes de la complejidad. Pensamiento sistémico, ciencias de la complejidad,
pensamiento complejo, paradigma ecológico y enfoques holistas, Enrique Luengo-González,
Guadalajara (México), ITESO, 2018. In Nouvelles perspectives en sciences sociales (Vol. 14, Issue 1).
ITESO - Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente.
https://doi.org/10.7202/1056439ar
Lugo, A. A., Torres, A., & Martínez, R. (2020). Habilidades Básicas del Pensamiento como Preámbulo
Epistemológico al Procesamiento Analítico de la Información en la Enseñanza Científica Universitaria.
Saber, Ciencia y Libertad, 15(2), 251–265. https://doi.org/10.18041/2382-
3240/saber.2020v15n2.6733
Moreira, J., Beltron, R., & Beltrón, V. (2021). Aprendizaje significativo una alternativa para transformar
la educación. Ciencias de La Educación, 7(2), 915–924.
https://dominiodelasciencias.com/ojs/index.php/es/article/view/1835/html%0Ahttps://dominiodela
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1550.
sciencias.com/ojs/index.php/es/article/view/1835/xml%0Ahttps://dominiodelasciencias.com/ojs/in
dex.php/es/article/view/1835
Moreno, J., Poblador, A., & Del Río, D. (1986). Historia de la educación : edades antigua, media y
moderna : acción pedagógica contemporánea (4a. ed., Vol. 3). Paraninfo.
https://search.worldcat.org/title/630154503
Padilla Faneytt, E. (2022). Transición de la educación inicial a la primaria: guía para su abordaje. Narcea
Ediciones. https://elibro.net/es/lc/uguayaquil/titulos/219648
Paredes, J., & Sanabria, W. (2015). Ambientes de aprendizaje o ambientes educativos. “Una reflexión
ineludible.” Revista de Investigaciones · UCM, 15(25), 144–158. https://doi.org/10.22383/ri.v15i1.39
Perelló, J. (1995). Apuntes de historia de la educación. Quito: Abya- Yala.
Rojas, M. (2024). Descargar Recupera Tu Mente, Reconquista Tu Vida. Madrid: ESPASA.
Robles, A. (2019). La formación del pensamiento crítico: habilidades básicas, características y modelos
de aplicación en contextos innovadores. ReHuSo: Revista de Ciencias Humanísticas y Sociales, 4(2),
25–35. https://doi.org/10.33936/rehuso.v4i2.2129
Sandoval, S. (2009). Psicologia Del Desallorro Humano I. 1° edición, 251. ©Comp. Socorro Armida
Sandoval Mora
Tumal, Y., & Martínez, V. (2015). Fortalecimiento de las Habilidades Básicas de pensamiento desde el
Proyecto ambienal escolar. 22(1), 49–65.
Tu ̈nnermann, C. (2008). Panorama general sobre la filosofía de educación. In E. Hispamer (Ed.),
Educación (Primera).
Villamar, J. (2022). Concientización y compromisos para la trasformación personal y ciudadana por
COVID-19. In A. Yala (Ed.), Experiencias docentes en tiempo de pandemia (p. 360).
Villamar, J., Cepeda, F., Balladares, J., Arreola, M., Guzmán, E., Maya, E., López, L. R., Miranda, M. I.,
Villacís, D., Narváez, S., Simbaña, V., Rojas, O., & Díaz, J. L. (2022). Genealogía de la familia Volumen 2.
In Abya Yala (Ed.), Genealogía de la familia (Primera, p. 243).
Woolfolk, A. (2010). Psicología educative. In Perfiles Educativos (Vol. 32, Issue 130).
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, publicados en este sitio está
disponibles bajo Licencia Creative Commons .