LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1801.
DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v5i4.2376
Aprendizaje cooperativo en el desarrollo de habilidades
matemáticas en estudiantes de octavo grado
Cooperative Learning in the Development of Mathematical Skills in Eighth
Grade Students
Héctor Crespo
hectorupse@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0000-6589-9625
Universidad Estatal Península de Santa Elena
La Libertad Ecuador
Marianela Silva
msilva@upse.edu.ec
https://orcid.org/0000-0002-0775-6826.
Universidad Estatal Península de Santa Elena
La Libertad Ecuador
Artículo recibido: 19 de junio de 2024. Aceptado para publicación: 16 de julio de 2024.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.
Resumen
El aprendizaje cooperativo como metodología educativa dentro del aula de clase, tiene el propósito de
desarrollar las habilidades matemáticas en los estudiantes tales como la resolución de problemas, la
comprensión de conceptos y la toma de decisiones. En ese sentido, esta investigación tuvo como
objetivo demostrar la influencia de la implementación de esta metodología en el rendimiento
académico de los estudiantes de octavo grado. En cuanto al “Aprendizaje Cooperativo” en el aula,
como estrategia de enseñanza se empleó el Juego de Roles y Peer Tutoring (tutoría entre iguales). Se
presentan los resultados que evidencian un incremento en el desarrollo de habilidades matemáticas
puesto que, mejoraron el rendimiento académico. La comprensión de conceptos abstractos tuvo una
mejora significativa, lo que sugiere que la interacción entre pares favorece a la resolución de
problemas cada vez más complejos. Además, se despertó el interés y disposición positiva por la
asignatura.
Palabras clave: aprendizaje cooperativo, habilidades matemáticas, disposición matemática,
conceptos abstractos
Abstract
Cooperative learning as an educational methodology within the classroom has the purpose of
developing mathematical skills in students such as problem solving, understanding of concepts and
decision making. It was investigated how the implementation of this methodology influences the
academic performance of eighth grade students. Regarding “Cooperative Learning” in the classroom,
Role Play and Peer Tutoring were used as a teaching strategy. The author presented the results
collected from the research where an increase in the development of mathematical skills was evident
since they improved academic performance. The understanding of abstract concepts had a significant
improvement, which suggests that peer interaction favors the resolution of increasingly complex
problems. In addition, interest and positive disposition towards the subject was awakened.
Keywords: cooperative learning, mathematical skills, mathematical disposition, abstract
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concepts
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Cómo citar: Crespo, H., & Silva, M. (2024). Aprendizaje cooperativo en el desarrollo de habilidades
matemáticas en estudiantes de octavo grado. LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y
Humanidades 5 (4), 1801 1817. https://doi.org/10.56712/latam.v5i4.2376
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INTRODUCCIÓN
Los métodos y estrategias de enseñanza tradicionales en la educación, desde la experiencia práctica,
han reducido la capacidad de desarrollar en la mayoría de la población estudiantil de secundaria
habilidades matemáticas tales como: resolución de problemas, comprensión de conceptos abstractos,
creatividad, capacidad crítica, adaptación al cambio, toma de decisiones, liderazgo, paciencia y gestión
de la frustración.
Frente a esta situación, surge la necesidad de aplicar metodologías de enseñanza que ayuden a los
estudiantes a comprometerse de manera positiva con la matemática. En ese sentido, el Aprendizaje
Cooperativo (AC) es una estrategia que promueve la colaboración entre pares para el logro de metas
comunes potenciando la responsabilidad individual e interdependencia positiva.
El presente articulo tuvo como objetivo general demostrar la influencia que tiene el AC en el desarrollo
de habilidades matemáticas en estudiantes de octavo grado y la posibilidad de mejorar su seguridad y
confianza en mismo. Para ello, se consideró necesario analizar en qué medida aporta el AC a la
comprensión de conceptos abstractos, examinar el cambio de actitud hacia las matemáticas por parte
de los estudiantes después de trabajar en actividades conjuntas del AC, determinar como el AC
estimula el desarrollo de habilidades sociales como la comunicación interpersonal (escuchar
activamente, felicitar, animar, entre otras), el liderazgo (dirigir, explicar, orientar) o de gestión (mediar,
compartir, respetar), tan necesarias en la sociedad del siglo XXI y evaluar los resultados del rendimiento
académico en matemática y el desarrollo de sus habilidades.
Las principales razones para abordar esta investigación y promover el aprendizaje cooperativo como
estrategia de enseñanza, es buscar soluciones para ayudar a los estudiantes en el mejoramiento de su
bajo rendimiento académico en la asignatura de matemática, de tal manera que puedan actuar con
seguridad en el ámbito estudiantil. Es importante reconocer, que el AC puede convertirse en una
estrategia clave en la actualidad ya que la cohesión de saberes entre alumnos en la búsqueda de
respuestas y resultados satisfactorios se dinamiza con el aporte individual y asertivo de cada miembro
del equipo y la labor docente tiene la responsabilidad de acompañar y guiarlos durante ese proceso
para asegurar el logro de sus objetivos comunes.
El AC posibilita que los estudiantes desarrollen la disposición matemática positiva y habilidades de
autorregulación, lo que puede ayudarlos a tener éxito en el aprendizaje de las matemáticas, incluso
para aquellos que nunca tuvieron afinidad con la asignatura, así como a enfrentar las diversas
dificultades que presenta la vida diaria (Rafi & Setyaningrum, 2019).
De acuerdo con Johnson & Johnson (2014), para que el AC funcione de manera eficaz existen cinco
elementos o dimensiones esenciales que deben ser incluidos en las actividades diseñadas para el
trabajo grupal: (a) la interdependencia positiva entre los miembros del equipo reconociendo el
beneficio del esfuerzo que realicen de manera individual y grupal, (b) interacción promotora cara a cara
donde se promueve el éxito de los demás, (c) responsabilidad individual y grupal para asegurar el
compromiso propio y respaldo al grupo, (d) procesamiento grupal de la información disponible o
evaluación grupal que permitan analizar hasta qué punto se han logrado las metas planteadas, y (e)
habilidades sociales que son capaces de desarrollar de manera individual como consecuencia de las
anteriores. Es importante resaltar que “la cooperación no tiene por qué ser un complemento de la clase
competitiva tradicional, sino que puede utilizarse para sustituirla en gran medida” (Slavin R. E., 1980).
Por lo antes expuesto, la investigación sugiere adoptar el aprendizaje cooperativo como metodología
activa en el aula para el fortalecimiento y desarrollo de habilidades matemáticas.
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DESARROLLO
De acuerdo con la investigación de Serrano et al. (2023), el aprendizaje cooperativo ha tenido una
trayectoria de cuatrocientos años de evolución. Además, postulan cuatro momentos importantes en la
evolución del AC: (a) durante el siglo XVI que sitúa a Pestalozzi (pedagogo y educador suizo) y la
enseñanza mutua como el primer paso de la cooperación intra aula, (b) con los inicios de la psicología
científica y los movimientos post-roussonianos a finales del siglo XIX desembocan en el funcionalismo
de Dewey (ideas basadas en que los procesos mentales y conductas del os seres vivos colaboran en
su adaptación al medio), (c) a mediados del siglo XX con el surgimiento de la psicología social se
aterriza en los conceptos actuales de aprendizaje cooperativo, y (d) el anhelo de conseguir un futuro
efectivo y prometedor con estrategias de AC basadas en las teorías de Piaget y Vigotsky.
Durante el siglo XX, en Estados Unidos el aprendizaje cooperativo se introduce en los sistemas
educativos tradicionales con el propósito de desterrar la antigua práctica individualista, competitiva y
memorista que promovía la desunión y falta de empatía. Para tal efecto, muchos investigadores
empezaron a emplear cnicas de interacción e integración entre pares que promovía la igualdad y
respeto por las diferentes etnias, lenguas, religiones e incluso culturas. Uno de los principios de la
democracia y pilares del AC es la interdependencia positiva, mencionada por Parker en 1894, al
expresar que “El principal principio de la democracia es la responsabilidad de cada uno con todos y de
todos con cada uno”. Este postulado nos lleva a la reflexión sobre la importancia de inculcar en los
estudiantes desde las aulas la responsabilidad propia y hacia los demás en edades tempranas.
En pleno siglo XXI, el enfoque de la educación ha evolucionado, desde los sistemas tradicionales de
enseñanza monopólicos de estructuras unidireccionales con un solo ente rector, hacia metodologías
más dinámicas, donde el profesor dentro del aula de clase ya no es el protagonista en el proceso de
enseñanza y aprendizaje, sino un acompañante o mediador, reconociendo la importancia de la
participación activa del estudiante para el desarrollo de habilidades como el trabajo en equipo, la
comunicación asertiva y la resolución eficiente de problemas en conjunto. En ese escenario, el
aprendizaje cooperativo surge como alternativa pedagógica para potenciar el desarrollo de habilidades
matemáticas en los estudiantes. Esta investigación pretende determinar la influencia del aprendizaje
cooperativo en los estudiantes de octavo grado, partiendo de una revisión bibliográfica minuciosa de
diversos autores y varios estudios realizados (Ricce et al., 2022).
Aunque se mencionó que tuvo sus inicios en el campo de la pedagogía con Pestalozzi, este tipo de
aprendizaje tiene rasgos bien asentados en el campo de la Psicología social. Existen tres escuelas que
deben ser consideradas cuando se habla de aprendizaje cooperativo, a saber: la escuela de Ginebra
con su representante Jean Piaget, la escuela soviética con Lev Vygotsky y la escuela norteamericana
con Johnson & Johnson.
Piaget, psicólogo y epistemólogo suizo, considerado el padre de la psicología evolutiva, refiriéndose en
una de sus teorías sobre las etapas del desarrollo cognitivo en los niños, creó un sistema teórico y
complejo que intenta explicar la forma de como aprende el cerebro de un niño. Según Piaget, la
reestructuración del conocimiento es la base del desarrollo intelectual, ya que al percibir cambios o
modificaciones sobre lo que se conoce, crea en el aprendiz conflictos y desequilibrios cognitivos en su
cerebro, llevándolos a reconstruir nuevos escenarios, esquemas o ideas cada vez más complejos y al
cual el ser humano se va adaptando (Saldarriaga-Zambrano et al., 2016). En este contexto, para que tal
proceso exista debe haber interacción con el medio que lo rodea y en consecuencia con las relaciones
sociales que se vayan generando durante el proceso.
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De acuerdo con Lev Vigotsky, quién fue un psicólogo ruso de origen judío fundador de la teoría
sociocultural, el rol de la interacción social en el proceso de aprendizaje cuya idea principal es que el
conocimiento está determinado por el contexto social donde se produce. Se consideran las tres
premisas de la teoría sociocultural de Vigotsky citado por (Palomino et al., 2022):
“(a) toda forma de actividad mental humana de orden superior es derivada de contextos sociales y
culturales; (b) dicha actividad mental es compartida por los miembros de un determinado contexto; y,
(c) los procesos mentales, al ser ajustables, conducen al conocimiento y a la obtención de las destrezas
esenciales para lograr el éxito dentro de una cultura particular” (p. 30).
Los planteamientos mencionados, llevan a comprender que la interacción social y de forma específica
la cooperación en el contexto educativo, son importantes para el desarrollo cognitivo de los niños, ya
que la construcción del conocimiento no es un proceso individual, sino más bien de índole social y
colectivo donde las funciones mentales de orden superior, mencionadas por Vygotsky, son el resultado
de la actividad que es mediada por la sociedad.
En el contexto de lo antes expuesto, se incorporan otros estudios realizados por Johnson & Johnson
(2014), quienes refieren que el aprendizaje cooperativo promueve la construcción colaborativa del
conocimiento, generando un ambiente de aprendizaje dinámico y participativo donde los estudiantes
pueden interactuar con libertad para compartir ideas; además, resolver problemas complejos y
construir conceptos en equipo (Medina, 2022). Fomentar ambientes de libertad en el contexto
educativo, puede proporcionar ambientes más democráticos y mejores oportunidades de participación
para todos.
La investigación de Slavin (1996), un investigador educativo y psicólogo estadounidense conocido por
ser director del Centro para la Investigación y Reforma en Educación de la Universidad Johns Hopkins,
destacó que el aprendizaje cooperativo, aparte de mejorar el rendimiento académico en matemáticas,
también contribuye al desarrollo de habilidades sociales y afectivas en los estudiantes. Al trabajar en
equipo los estudiantes aprenden a comunicarse de manera efectiva, a tomar decisiones consensuadas
y a valorar la diversidad de ideas y perspectivas. Estas habilidades son esenciales en el mundo actual,
donde la colaboración y el trabajo en equipo son cada vez más valorados en entornos laborales y
sociales.
Como complemento a lo mencionado, Spencer Kagan (1999) citado por Pulido et al. (2019), realizó
diferentes estudios y en la edición del libro “Cooperative learning” publicó diferentes estructuras o
técnicas cooperativas, como, por ejemplo: Aprender juntos, Grupos de investigación, Estructuras de
controversia o el método cooperativo CO-OP CO-OP. Otras estrategias cooperativas incluyen el "Juego
de Roles2, donde al alumno se le asigna u rol dentro del grupo cooperativo, así como también las
“Tutorías entre iguales” o Peer Tutoring en la cual al estudiante con mejores habilidades ayuda al grupo
desde la práctica, beneficiándose ambos ya que el estudiante tutor refuerza su conocimiento mientras
que los otros reciben apoyo personalizado.
En la actualidad lograr que el estudiante tenga disposición matemática positiva es un gran desafío,
debido a la inseguridad que presentan para resolver problemas, generando una situación que se ha
denominado ansiedad matemática, que según Villamizar et al. (2020):
“Es una situación especial que se presenta cuando se conjugan factores de personalidad, ambientales
e intelectuales. Entre los factores personalidad se encuentran la baja autoestima y el temor para
preguntar; entre los ambientales, las experiencias negativas en el aprendizaje de las matemáticas, y las
actitudes negativas tanto de padres de familia como de profesores; y entre los intelectuales, la
sensación de incompetencia para aprender matemáticas” (p. 3).
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De las diversas posiciones y principios presentados, se desprende que el AC es esencial para fomentar
experiencias positivas a los estudiantes, aumento de su motivación, confianza y apego hacia esta
asignatura. Según Retamal et al. (2020), “los estudiantes no obtienen las compensaciones
emocionales que puede tener un matemático creador, no provoca grandes satisfacciones en los
estudiantes, por lo menos, no las suficientes para tenerlos altamente motivados”. Cuando los
estudiantes interactúan en grupos, su motivación aumenta lo que se puede aprovechar en al ámbito
del aprendizaje de las matemáticas.
En pleno siglo XXI “la interacción humana es cada vez más valorada en contextos escolares (…), como
una estrategia de integración humana que puede mejorar los procesos de aprendizaje, contribuir al
conocimiento mutuo, facilitar la resolución de problemas (…), y fomentar el aprendizaje permanente”
(León-Pereira & Heredia-Escoza, 2020). Tal como se ha mencionado hasta ahora, el intercambio de
saberes en un escenario de interacción grupal se vuelve útil para el logro de objetivos comunes y el
fortalecimiento colectivo.
Es importante, actualmente rediseñar los espacios educativos y la manera en que se lleva a cabo la
práctica educativa del docente, tal como lo expone (Abad et al., 2019):
“Existen causas que hacen de la enseñanza y aprendizaje de las matemáticas un proceso monótono y
poco significativo (…), los espacios para la interacción entre docente y estudiantes; (…), los recursos
didácticos no son pertinentes o no se cuenta con ellos en el momento oportuno (…), las pedagogías y
metodologías no están en consonancia con los objetivos” (p. 453).
Por las razones presentadas, las estrategias cooperativas pueden convertirse en una alternativa de
innovación dentro del aula que mejore los procesos de acompañamiento a los estudiantes y por ende
a su formación integral. En concordancia, diversos autores han investigado sobre el AC y los resultados
obtenidos después de experimentar en sus contextos han sido los siguientes:
Zurita (2020), en su investigación sobre “El aprendizaje cooperativo y el desarrollo de las habilidades
cognitivas”, encontró que el aprendizaje cooperativo promueve la interacción, les da seguridad para
desarrollar actividades de explicación, descripción, ejemplificación y contextualización. Esto sugiere
que el AC promueve en el estudiante la comprensión desde el punto de vista práctico y las
implicaciones de la asignatura en la vida cotidiana.
En otra investigación, Tarira et al. (2020), determinaron que los estudiantes mostraron una alta
aceptación a la aplicación del aprendizaje cooperativo, es decir, se sintieron a gusto y motivados, ya
que según el estudio se “fomenta la interdependencia positiva, responsabilidad individual y grupal, la
interacción con los demás, las técnicas interpersonales y la evaluación grupal en los estudiantes”, que
son los elementos del AC que mencionan Johnson y Johnson (2014) en sus estudios.
Con respecto a los componentes del AC, Paredes & Ramos (2020), en sus conclusiones hallaron que
estos se correlacionan entre y “forman un engranaje fluído y eficiente al momento de trabajar”. Los
autores sugieren introducir el AC como una asignatura más debido al grado de dificultad que resulta
en dominar las estrategias, ya que existen muchas estructuras cooperativas que se pueden aplicar
pero que es necesario estudiarlas y comprenderlas para aterrizarlas en las aulas de clase. Por último,
mencionan que el éxito se logra con el involucramiento de los docentes y estudiantes.
La investigación de Barriga (2021), sobre el “El aprendizaje cooperativo en el aula: revisión
bibliográfica”, resumió que el AC mejora las relaciones entre grupos y fortalece las actitudes positivas
para enfrentar con mayor eficacia las situaciones de la vida. Además, afirma que “los niños terminan
siendo conscientes de lo importante que es el trabajo de todos para que se logre conseguir el éxito de
grupo y aprenden que es necesario aportar soluciones a los compañeros que tengan alguna dificultad”.
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Esto resalta la importancia de valorar a los miembros del equipo, fomentar la autoestima y subraya que
el aporte individual es crucial para el logro de sus metas comunes.
Por su parte, Franco et al. (2022), reconocen la importancia del AC cuando concluyen en su
investigación sobre “Estrategia Didáctica para alcanzar Aprendizaje Cooperativo de matemática en la
Educación General Básica”, que “mejora el desarrollo cognoscitivo de los estudiantes, convirtiéndolos
en ayudantes pedagógicos para el aprendizaje mancomunado”. De acuerdo a lo expuesto, los
estudiantes pueden ayudarse mutuamente en el proceso de aprendizaje aprovechando esos espacios
de interacción y confianza mutua. De igual manera, consideran relevante escoger a los docentes más
competentes para ayudar a los menos capacitados en aplicar estrategias de AC que promuevan en el
aula el aprender a aprender.
Existe evidencia científica que sostiene que el aprendizaje cooperativo es una metodología que mejora
el aprendizaje de las matemáticas, sin embargo, las investigaciones sobre el tema continúan, ya que el
AC también depende de la correcta aplicación de técnicas cooperativas, de los contextos culturales y
sociales donde se apliquen, posibilitando la calidad de éxito de acuerdo con cada espacio situacional.
Los aportes de estudio sobre la temática de AC de las matemáticas, los enfoques y perspectivas de
cada autor tienen en común que el AC mejora las capacidades de aprendizaje, promueve la interacción
social y potencia sus habilidades para enfrentarse a problemas de la cotidianidad.
METODOLOGÍA
La investigación se basó en el paradigma positivista que sostiene que el aprendizaje y enseñanza solo
acepta conocimiento mensurable, medible y comprobable; se utilizó un diseño probado por la ciencia
para la comprensión de fenómenos (sociales, educativos, entre otros), ya que considera dos
momentos: antes y después del evento o intervención.
Además, el alcance de la investigación es de tipo exploratorio ya que se recogen experiencias sobre el
AC de otros autores en diversos contextos; también, es descriptiva puesto que pretende detallar los
elementos de lo que se investiga. En el caso de esta investigación, el impacto del AC en el desarrollo
de habilidades matemáticas sobre un grupo de estudiantes de edades y contextos específicos, que
permitió obtener información comparable con otras fuentes.
El diseño de la investigación fue experimental pretest - postest con grupo de control, el mismo que fue
necesario para evaluar el aporte del AC en el desarrollo de habilidades matemáticas de los estudiantes
de octavo grado (Herrada & Baños, 2018).
El enfoque de la investigación fue cuantitativo ya que permitió recopilar datos de la experiencia de
aprendizaje. El muestreo probabilístico por estrato estuvo compuesto por 38 estudiantes de octavo
grado a los cuales se preguntaron características particulares de cada uno de ellos, tales como la edad,
su situación socioeconómica y el rendimiento escolar. Los participantes fueron asignados de forma
aleatoria a uno de dos grupos: el grupo uno fue el experimental y estuvo conformado por 19 estudiantes
y participaron de las sesiones de aprendizaje cooperativo; el grupo dos fue de control, formado por los
restantes 19 estudiantes y siguió un plan de estudio tradicional con las clases magistrales. Se
recopilaron datos antes y después del experimento para determinar el impacto del AC en el desarrollo
de habilidades matemáticas.
El método utilizado fue el deductivo ya que a través de la recolección de datos y procedimientos
experimentales se determinaron los resultados que privilegian la lógica debido a que se deducen del
experimento aplicado; como también se consideró el método analítico al momento de comparar
resultados entre los grupos.
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En la investigación se utilizó la técnica de la encuesta y como instrumentos el cuestionario de AC y
evaluaciones estandarizadas con temas generales del grado cursado para medir el rendimiento
académico cuantitativo antes y después de la intervención a todos los estudiantes, de tal manera que
sea posible comparar los resultados entre los dos grupos. El cuestionario de AC fue de 20 preguntas y
se ejecutó finalizado el experimento para recopilar datos claves sobre su percepción, la autoeficacia y
su experiencia durante la intervención del AC. Los datos obtenidos de las evaluaciones y del
cuestionario de AC se procesaron con el software Excel, para luego ser interpretados y conocer la
influencia del AC al objeto de estudio. El cuestionario de AC, ya validado, que se consideró pertinente
aplicar para la investigación, recoge los elementos o dimensiones fundamentales que deben estar
intrínsecas durante la aplicación de las estrategias cooperativas para aumentar las posibilidades de
éxito según Johnson y Johnson (2014). Dichos elementos permitieron medir de manera objetiva las
percepciones de los participantes en el experimento.
Los elementos considerados en el cuestionario se estructuraron de acuerdo con los numerales
establecidos en la tabla 1 y son los siguientes: Habilidades sociales: 1, 6, 11, 16; Procesamiento grupal:
2, 7, 12, 17; Interdependencia positiva: 3, 8, 13, 18; Interacción promotora: 4, 9, 14, 19; Responsabilidad
individual: 5, 10, 15, 20. El formato de respuesta seleccionado fue la escala Likert de 5 puntos
(1=totalmente en desacuerdo, 2=en desacuerdo, 3=indiferente, 4=de acuerdo, 5=totalmente en
desacuerdo), propicio para la edad de los encuestados, así como la facilidad de aplicación y tabulación
de datos. El cuestionario constó de veinte preguntas, las cuales fueron previamente analizadas,
considerando una ligera modificación de la pregunta 2 por situaciones de interpretación que pueda
confundir a los estudiantes intervenidos. La expresión “Hacemos puestas en común”, fue reemplazada
por “Compartimos ideas” ya que se considera más sencilla de entender para estudiantes de octavo
grado.
Tabla 1
Cuestionario de Aprendizaje Cooperativo (CAC)
En clase…
1.
Trabajamos el diálogo, la capacidad de escucha y/o el debate
1
2
3
4
5
2.
Compartimos ideas en común para que todo el grupo conozca lo que
se está haciendo
1
2
3
4
5
3.
Es importante la ayuda de mis compañeros para completar las tareas
1
2
3
4
5
4.
Los compañeros de grupo se relacionan e interactúan durante las
tareas
1
2
3
4
5
5.
Cada miembro del grupo debe participar en las tareas del grupo
1
2
3
4
5
6.
Exponemos y defendemos ideas, conocimientos y puntos de vista
ante los compañeros
1
2
3
4
5
7.
Tomamos decisiones de forma consensuada entre los compañeros
del grupo
1
2
3
4
5
8.
No podemos terminar una actividad sin las aportaciones de los
compañeros
1
2
3
4
5
9.
La interacción entre compañeros de grupo es necesaria para hacer la
tarea
1
2
3
4
5
10.
Cada componente del grupo debe esforzarse en las actividades del
grupo
1
2
3
4
5
11.
Escuchamos las opiniones y los puntos de vista de los compañeros
1
2
3
4
5
12.
Debatimos las ideas entre los miembros del grupo
1
2
3
4
5
13.
Es importante compartir materiales, información… para hacer las
tareas
1
2
3
4
5
14.
Nos relacionamos unos con otros para hacer las actividades
1
2
3
4
5
15.
Cada miembro del grupo debe tratar de participar, aunque no le guste
la tarea
1
2
3
4
5
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16.
Llegamos a acuerdos ante opiniones diferentes o conflictos
1
2
3
4
5
17.
Reflexionamos de manera individual y de manera conjunta dentro del
grupo
1
2
3
4
5
18.
Cuanto mejor hace su tarea cada miembro del grupo, mejor resultado
obtiene el grupo
1
2
3
4
5
19.
Trabajamos de manera directa unos con otros
1
2
3
4
5
20.
Cada miembro del grupo debe hacer su parte del trabajo del grupo
para completar la tarea
1
2
3
4
5
Fuente: Fernandez-Rio, Cecchini, Méndez-Giménez, Méndez-Alonso, & Prieto (2017)
RESULTADOS
De acuerdo con los datos obtenidos de la aplicación de la prueba diagnóstica del área de matemáticas,
se pudo determinar que el 0% de estudiantes pudo alcanzar calificaciones entre 7 y 10; luego se
observó que el 11% de los estudiantes, según los estándares educativos, tuvieron una calificación entre
4,01 a 6,99 puntos lo que significa que están próximos a alcanzar los aprendizajes; además, las pruebas
mostraron que el 89% de la población total intervenida de octavo grado obtuvieron un puntaje de 4 o
menos en su calificación, lo que sugiere que no alcanzan los aprendizajes esperados.
Tabla 2
Calificación examen diagnóstico
Fuente: Crespo (2024)
Derivado de lo antes expuesto, se plantea la oportunidad de demostrar la influencia que la
implementación de nuevas estrategias, como el aprendizaje cooperativo, pudo provocar en el
rendimiento académico de los estudiantes. Después de la aplicación de la estrategia de AC en el aula,
durante un periodo de tres semanas, se obtuvieron resultados satisfactorios. A continuación, se
muestran los resultados:
Tabla 3
Calificación examen post -diagnóstico
Fuente: Crespo (2024)
Nota
9,00-10
7,00-8,99
4,01-6,99
4 o menos
Total
Nota
9,00-10
7,00-8,99
4,01-6,99
4 o menos
Total
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La tabla 3 muestra un aumento significativo en el rendimiento académico de forma positiva, puesto
que el 21% de los estudiantes consiguió notas entre 9 y 10; se observa, además, que el 32% de los
estudiantes alcanzaron puntajes entre 7 y 8,99; con respecto al 29% del aula de clase aún están en
proceso de alcanzar los aprendizajes ya que se estuvo un puntaje entre 4,01 y 6,99; finalmente, se
evidencia una reducción considerable en el número de estudiantes que no alcanzan los aprendizajes
con un porcentaje del 18%.
Para complementar el estudio, re recopiló información aplicando la técnica de la encuesta, utilizando
como instrumento el Cuestionario de Aprendizaje Cooperativo (AC) al grupo experimental formado por
19 estudiantes de octavo grado a los cuales se les hizo la intervención con la estrategia de AC. En esta
encuesta se recogieron las percepciones de los estudiantes con respecto a las cinco dimensiones
importantes de la estrategia aplicada. Los resultados más relevantes se muestran a continuación:
Habilidades sociales
Tabla 4
Trabajamos el diálogo, la capacidad de escucha y/o el debate
1. Totalmente en
desacuerdo
2. En desacuerdo
3. Indiferente
4. De acuerdo
5. Totalmente de
acuerdo
0
2
2
6
9
Fuente: Crespo (2024)
Gráfico 1
Trabajamos el diálogo, la capacidad de escucha y/o el debate
De acuerdo con la pregunta 1, el 47% de los estudiantes está totalmente de acuerdo; el 32% está de
acuerdo en que al realizar actividades de grupo se fomenta el diálogo y la escucha activa, sin embargo,
el 11% se mostró indiferente y en desacuerdo solo el 10%, por lo cual se seguireforzando la estrategia
para mejorar dichos indicadores.
0%
10%
11%
32%
47%
1. Totalmente desacuerdo
2. En desacuerdo
3. Indiferente
4. De acuerdo
5. Totalmente de acuerdo
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Procesamiento grupal
Tabla 5
Compartimos ideas en común para que todo el grupo conozca lo que se está haciendo
1. Totalmente en
desacuerdo
2. En desacuerdo
3. Indiferente
4. De acuerdo
5. Totalmente de
acuerdo
0
3
0
5
11
Fuente: Crespo (2024)
Gráfico 2
Compartimos ideas en común para que todo el grupo conozca lo que se está haciendo
Como parte del desarrollo de la estrategia, se evidencia que los estudiantes en un 58% están totalmente
de acuerdo, el 26% de acuerdo, resaltándose en la pregunta 2 que es relevante compartir experiencias
en lo equipos cooperativos para asegurar el éxito en el trabajo; aún se debe reforzar la idea en un 16%
que no está de acuerdo.
Responsabilidad individual
Tabla 6
Cada componente del grupo debe esforzarse en las actividades del grupo
1. Totalmente en
desacuerdo
2. En desacuerdo
3. Indiferente
4. De acuerdo
5. Totalmente de
acuerdo
0
0
2
3
14
Fuente: Crespo (2024)
0%
16%
0%
26%58%
1. Totalmente desacuerdo
2. En desacuerdo
3. Indiferente
4. De acuerdo
5. Totalmente de acuerdo
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1812.
Gráfico 3
Cada componente del grupo debe esforzarse en las actividades del grupo
Con respecto a la pregunta 10, el 74% está totalmente de acuerdo en que la responsabilidad individual
es vital para la generación de un buen trabajo, un 16% indicó que está de acuerdo y tan solo un 10% se
mostró indiferente. La percepción sobre esta dimensión es bastante importante en el análisis ya que
permite suponer que la mayoría de los estudiantes tienen la idea clara sobre el rol y responsabilidad
propia dentro del equipo cooperativo.
Interdependencia positiva
Tabla 7
Cuanto mejor hace su tarea cada miembro del grupo, mejor resultado obtiene el grupo
1. Totalmente en
desacuerdo
2. En desacuerdo
3. Indiferente
4. De acuerdo
5. Totalmente de
acuerdo
0
0
0
0
19
Fuente: Crespo (2024)
0%0%
10%
16%
74%
1. Totalmente desacuerdo
2. En desacuerdo
3. Indiferente
4. De acuerdo
5. Totalmente de acuerdo
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1813.
Gráfico 4
Cuanto mejor hace su tarea cada miembro del grupo, mejor resultado obtiene el grupo
La pregunta 18 muestra una tendencia bastante positiva, sobre la percepción del alumnado en cuanto
a la importancia de realizar los trabajos con eficacia, ya que eso mejora las posibilidades de obtener
mejores resultados en las actividades académicas. En esta oportunidad el 100% estuvo totalmente de
acuerdo que la calidad del aporte individual es relevante.
Interacción promotora
Tabla 8
Trabajamos de manera directa unos con otros
1. Totalmente en
desacuerdo
2. En desacuerdo
3. Indiferente
4. De acuerdo
5. Totalmente de
acuerdo
0
0
1
2
16
Fuente: Crespo (2024)
0%0%0%0%
100%
1. Totalmente
desacuerdo
2. En desacuerdo
3. Indiferente
4. De acuerdo
5. Totalmente de
acuerdo
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1814.
Gráfico 5
Trabajamos de manera directa unos con otros
De acuerdo con la pregunta 19, el 84% está totalmente de acuerdo que la estrategia aplicada fomen
la interacción directa de los miembros del equipo; el 11% consideró que está de acuerdo y tan solo un
5% se mostró indiferente a la pregunta. Se puede percibir de este grupo que se relacionan de manera
efectiva en las actividades.
DISCUSIÓN
De acuerdo con los resultados de las evaluaciones y el cuestionario cooperativo, se determinó la
influencia del AC como estrategia en el rendimiento académico, mostrando una tendencia positiva
hacia el desarrollo de habilidades matemáticas, ya que de manera objetiva hubo un incremento de las
calificaciones de los estudiantes intervenidos con la estrategia de AC. Esto sugiere que la estrategia
dio buenos resultados en la población de estudiantes intervenida. El docente pudo percibir que
emocionalmente estaban satisfechos aquellos que habían trabajado en equipos cooperativos ya que
mejoraron su rendimiento.
La estrategia de AC no solo permitió mejorar el rendimiento académico de los estudiantes, sino que
también, fomentó la colaboración, el diálogo, la toma de decisiones consensuadas y el liderazgo. La
interacción social es parte fundamental en la construcción del conocimiento y la convierte en
aprendizaje significativo para los estudiantes.
Además, el AC aumentó la confianza y disposición hacia las matemáticas, ya que al trabajar entre pares
pudieron fortalecer sus conocimientos bajo la asistencia de sus compañeros de grupo y la guía del
docente, es decir, los resultados fueron estudiantes comprometidos, participativos, más seguros de sí
mismos y con actitudes positivas frente a la asignatura.
Es importante tener en cuenta, que los contextos y escenarios varían en todas las instituciones
educativas, a pesar de los estándares del currículo, lo cual resalta la importancia de realizar futuras
investigaciones sobre el tema, de tal manera que pueda aplicarse en otras circunstancias y poblaciones
de estudiantes y así explorar si la influencia generada es consistente en otros ambientes educativos.
0%0%
5%
11%
84%
1. Totalmente
desacuerdo
2. En desacuerdo
3. Indiferente
4. De acuerdo
5. Totalmente de
acuerdo
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ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1815.
Finalmente, la sociedad del siglo XXI requiere de personas que hayan desarrollado no solo habilidades
matemáticas, sino también, habilidades sociales, que les permita trabajar en equipos de manera
armónica, con capacidades de gestión, liderazgo y dialógicas para asegurar el éxito de las áreas
laborales donde se vaya a desenvolver en el futuro.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, julio, 2024, Volumen V, Número 4 p 1816.
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