LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2022, Volumen 3, Número 2, p. 213.
DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v4i1.239
Teoría del estado para Latinoamérica: sus contenidos y
dificultades
Theory of the State for Latin America: Its Contents and Difficulties
Diana Dueñas Roque
Universidad Nacional del Altiplano
dianad@unap.edu.pe
Artículo recibido: día 1 de diciembre de 2022. Aceptado para publicación: 19 de enero 2023.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.
Resumen
Comprender las diferencias entre la Teoría del Estado -clásico- y la Teoría del Estado para
Latinoamérica es reivindicar el ejercicio de valores ancestrales como el “respeto por la vida
natural”, idea que engloba el respeto por la madre tierra (flora y fauna), ríos, lagos, mares,
atmósfera y conexos. Los objetivos específicos son comparar la Teoría del Estado elaborada en
Europa con la propuesta sobre una Teoría del Estado para Latinoamérica y analizar la viabilidad
de los elementos diferenciadores entre la Teoría europea y la Teoría latina. Los métodos
empleados son el método deductivo inductivo y analítico sintético. Para el primer objetivo
específico se utilizó el método deductivo inductivo; y, respecto al segundo objetivo específico
se empleó el analítico sintético. El resultado consiste en proponer elementos de la Teoría del
Estado para Latinoamérica como: i) el respeto por la vida natural, ii) poder socio-político, iii)
pueblos (diversidad cultural); y, iv) Naturaleza (Madre tierra). La conclusión consiste en que el
reconocimiento de los pueblos indígenas a nivel internacional es un factor importante para
construir una Teoría del Estado para Latinoamérica.
Palabras clave: culturas, estado, Latinoamérica, naturaleza, poder político, pueblos,
territorio, vida
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Como citar: Dueñas Roque, D. (2023). Teoría del estado para Latinoamérica: sus contenidos y
dificultades. LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades 4(1), 213
227. https://doi.org/10.56712/latam.v4i1.239
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Abstract
Understanding the differences between the Theory of the State -classic- and the Theory of the
State for Latin America is to vindicate the exercise of ancestral values such as “respect for natural
life, an idea that encompasses respect for Mother Earth (flora and fauna), rivers, lakes, seas,
atmosphere and related. The specific objectives are to compare the Theory of the State
elaborated in Europe with the proposal on a Theory of the State for Latin America and to analyze
the viability of the differentiating elements between the European Theory and the Latin Theory.
The methods used are the deductive - inductive and analytical - synthetic method. For the first
specific objective, the deductive-inductive method was used; and, regarding the second specific
objective, the analytical-synthetic one was used. The result consists of proposing elements of the
State Theory for Latin America such as: i) respect for natural life, ii) socio-political power, iii)
peoples (cultural diversity); and, iv) Nature (Mother Earth). The conclusion is that recognition of
indigenous peoples at the international level is an important factor in building a Theory of the
State for Latin America.
Keywords: cultures, state, Latin America, nature, political power, peoples, territory, life
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INTRODUCCIÓN
Todo discurso jurídico pertenece a una cultura, es decir, existe un sin número de culturas, las
cuales cuentan con un discurso jurídico particular, dinamizador, autónomo y cierto. Examinando
más atentamente el fenómeno, apunta el profesor de Coimbra, que el pluralismo jurídico legal
reside en dos situaciones concretas, con sus posibles desdoblamientos históricos: a) origen
colonial. El pluralismo jurídico se desarrolla en países que fueron dominados económica y
políticamente, siendo obligados a aceptar las normas jurídicas de las metrópolis (colonialismo
inglés, portugués, etc.). Con esto, se impuso, forzosamente la unificación y administración de la
colonia, posibilitando la coexistencia, en un mismo espacio, del “Derecho del Estado colonizador
y de los derechos tradicionales”, autóctonos, convivencia ésta que se volvió, en algunos
momentos, factor de “conflictos y de acomodaciones precarias”; b) origen no colonial.
Encontramos tres situaciones distintas. En primer lugar, países con culturas y tradiciones
normativas propias, que acaban adoptando el derecho europeo como forma de modernización y
consolidación del régimen político (Turquía, Etiopía, etc.). Por otro lado, se trata de la hipótesis
en que determinados países, después de sufrir el impacto de una revolución política, continúan
manteniendo por algún tiempo su antiguo Derecho a pesar de haber sido abolido por el nuevo
derecho revolucionario (repúblicas islámicas incorporadas por la antigua URSS). Finalmente,
aquella situación en que poblaciones indígenas o nativas no totalmente exterminadas o
sometidas a las leyes coercitivas de los invasores, adquieren la autorización de mantener y
conservar su Derecho tradicional (poblaciones autóctonas de América del Norte y de Oceanía)
(Sousa, 1988, p.383).
La adopción del Convenio 169 de la OIT, se da en el contexto del cuestionamiento internacional
a los quinientos años del “descubrimiento/Invasión”, donde los movimiento de reivindicación de
derechos de los pueblos indígenas, cuestionan tres aspectos fundamentales que dirigen su
destino político, cultural, económico, jurídico, etcétera, y concomitantemente plantean sus
respectivas soluciones: a) Los pueblos indígenas considerados como objetos de políticas, b)
Juridicidad republicana; y c) El modelo económico neoliberal. Con respecto al primer punto, los
pueblos indígenas no desean existir como meros objetos políticos, por el contrario prefieren ser
sujetos con derecho a controlar sus propias instituciones y autodefinir sus destinos, ello implica
la ruptura de la ideología sobre la inferioridad y la fantasmagoría concretizada en el mundo real,
por intereses de élites económicos, sobre la “necesidad de tutela estatal” troquelada en la colonia
con la finalidad de legitimar la subordinación política y la explotación económica de los pueblos
originarios; el segundo aspecto contiene los binomios Estado-Nación y Estado-Derecho, los
cuales no se adecuan a una realidad tan dinámica y compleja como la nuestra y otras existentes,
entonces como consecuencia inmediata se quiebra la idea de que el Estado representa una sola
nación y que, además, es homogénea en cuanto a su identidad cultural, idioma, religión, ettera;
luego, se atraviesa a un nuevo espacio donde se advierte plenamente la diversidad cultural,
lingüística y legal; y de esa manera se les reconoce a los pueblos y comunidades indígenas-
campesinas, el derecho de poseer su propio orden jurídico, autoridades y formas de justicia. El
tercer apartado se refiere al modelo económico neoliberal, que tiene como una de sus finalidades
crear mecanismos de desregulación para facilitar las transacciones internacionales, se soslaya
la función del Estado de proteger a sus habitantes y procurar su bienestar. En atención al
planteamiento neoliberal se ha justificado la presencia y actividad de empresas transnacionales
y multinacionales de extracción forestal, minera, petrolera, etcétera, en territorios indígenas,
lamentablemente los Estados han sido muy benévolos con los fines de la economía neoliberal,
ya que, han creado con su actuar, un clima hostil entre empresas transnacionales, corporaciones
de interés, organismos no gubernamentales, entre otros; y los pueblos indígenas, mientras que
los Estados, por un lado, dan una amplia gama de facultades a las referidas empresas, por el otro,
limitan y a veces desconocen los derechos y atribuciones de los pobladores indígenas, entonces
se ha preterido o se pretende relegar intencionalmente de varias formas los intereses de estos
ciudadanos (Irigoyen, 2000).
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En palabras del autor peruano Vargas (1988): Y además, tienen un conocimiento profundo y
sutil de cosas que nosotros hemos olvidado, la relación del hombre y la naturaleza, por ejemplo,
el hombre y el árbol, el hombre y el pájaro, el hombre y el o, el hombre y la tierra, el hombre y el
cielo. El hombre y Dios también. Esa armonía que existe entre ellos y esas cosas nosotros ni
sabemos lo que es, pues la hemos roto para siempre “(p.98). De lo referido, se colige el propósito
de no olvidar nuestra diversidad étnica, social, cultural y lingüística, lo que colisiona con la
identificación entre la Nación y una cultura única, sólo de esa manera se tenderá a introducir ese
espíritu reivindicativo de los propios pueblos indígenas, que reposa en la matriz de su evolución
histórica, en las constituciones de los países con sociedades plurales y su oportuna ratificación
del Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales en países independientes,
instrumento legal del cual se desprenden tres temas primordiales: el derecho consuetudinario o
potestad normativa o reguladora de los pueblos y comunidades indígenas y campesinas, la
función jurisdiccional especial y la potestad de gobernarse
1
por sus propias instituciones de
autogobierno, incluidos los mecanismos propios de designación, cambio y legitimación de
autoridades.
Las bases teóricas explicadas nos ayudan a plantear una propuesta que nos permita construir
una Teoría del Estado para Latinoamérica basada en las culturas de los pueblos indígenas, cuyas
prácticas de valores, como el respeto profundo por la vida natural, permiten pensar en la
sostenibilidad de la vida humana. Con esta premisa podemos explicar la colisión entre modelos
económicos: Neoliberalismo versus Desarrollismo en rminos de progreso; modelos políticos:
elementos clásicos del Estado versus elementos del Estado Latinoamericano; modelos jurídicos:
Justicia ordinaria versus Justicia indígena.
MÉTODO
Lugar de estudios
En la actualidad sobre los diversos estudios del Estado, a nivel doctrinario, contamos con Teorías
del Estado elaboradas para países europeos, por ejemplo, tenemos a Herman Heller, quien en su
producción intelectual explicó que las bases teóricas que sistematizó fueron pensadas para
Alemania y no para América Latina, por lo tanto, los países latinos tienen la tarea pendiente de
usar sus propios postulados, por tales razones, debemos de pensar en la construcción de una
Teoría del Estado para América Latina (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica,
Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay,
Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela) siendo que el desarrollo cultura de los países
de Latinoamérica son ciertamente similares, es decir, somos culturas colonizadas.
Consideramos que existen diversos factores que se deben tener en cuenta para pensar en una
Teoría del Estado para Latinoamérica como lo económico, social, cultura, antropogico, jurídico,
político, etc.
El Estado latinoamericano atravesó una crisis fiscal, de funcionamiento del aparato
administrativo y una crisis de legitimidad política. La expansión del Estado desde la década de
1930 se había asentado en Argentina, Chile y Uruguay, que contaban con capacidades
administrativas y recursos humanos calificados, y log consolidarse también en Brasil,
Colombia, Costa Rica y México, que establecieron una gran red de organismos públicos
relativamente eficaces. En la cada de 1980, en la mayoría de países los aparatos
administrativos alcanzaron la complejidad mediante la burocratización, es decir, el exceso de
empleo público, y deterioro de la calidad de los servicios de educación, salud, agua, electricidad
y telecomunicaciones.
1
Se debe tener en cuenta que la justicia ordinaria deberá de inhibirse cuando exista un proceso con
características propias del pluralismo jurídico, aun cuando puedan actuar de oficio, pues de no hacerlo
estarían actuando inconstitucionalmente.
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En los países con capacidades burocráticas e instituciones públicas débiles, no sólo eran
evidentes las deficiencias de cobertura y calidad, sino también se presentaban problemas de
corrupción y desperdicio de recursos; y en algunos el dominio de las políticas económicas por
parte de los grupos de interés y los sectores vinculados al poder. La crisis de legitimidad del
Estado tuvo expresiones muy diversas dependiendo de los contextos políticos. Las democracias
mono o bipartidistas y excluyentes de Colombia, xico y Venezuela se vieron forzadas a abrir
espacios de participación a los grupos políticos y sociales marginados, lo que a la postre dio
lugar a cambios profundos en los regímenes políticos de estos países en los años noventa.
Algunos de los países centroamericanos más pobres, manejados todavía por gobiernos de corte
patrimonialista, atravesaron por guerras civiles e inestabilidad política, como antesala a la
democracia (Lora, 2007).
Las deficiencias en la burocratización, empleo público, servicios públicos, corrupción, manejo de
recursos, dinámica de los grupos de interés poder, surgimiento de las clases dominadas y otros
fenómenos han contribuido para que los Estados Nación de Latinoamérica estén en crisis
permanente, lo cual no ha favorecido para que puedan gozar de una autonomía plena y pretender
progresos significativos.
Esta crisis multidimensional del Estado contribuyó en forma decisiva a producir tres fenómenos
comunes a todos los países latinoamericanos en temas de economía y política: 1) la
democratización, 2) la estabilización macroeconómica (es decir la reducción de la inflación y el
control de los grandes desórdenes fiscales a ella asociados); y, 3) la apertura de los países al
comercio internacional mediante la reducción de aranceles y otras trabas al comercio. De los 18
países latinoamericanos, en 1980 solamente seis eran gobernados por presidentes elegidos
popularmente. Dos décadas más tarde, todos los países tenían elecciones regulares, y aunque
11 presidentes fueron depuestos entre 1992 y 2005 (Stein et al., 2005), en todos los casos fueron
remplazados en pocos días o semanas con arreglo a los mecanismos constitucionales. La
estabilización fue igualmente generalizada. En otras palabras, las múltiples crisis que ha sufrido
Latinoamérica han contribuido al avance y desarrollo multinivel, claro está, con ciertas
situaciones que aún limitan a los Estados Nación o Estados Plurinacionales.
Descripción detallada por objetivos específicos
Los objetivos de la investigación son:
Objetivo general
- Proponer una Teoría del Estado para Latinoamérica
Objetivos específicos
- Comparar la Teoría del Estado elaborada en Europa con la propuesta sobre una
Teoría del Estado para Latinoamérica
- Analizar la viabilidad de los elementos diferenciadores entre la Teoría europea y la
Teoría latina.
El objeto de estudio o de conocimiento es la Teoría del Estado.
Las variables vinculadas al objeto de estudio son:
- Sistema hipotético deductivo
- Teoría formal y factual
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Los métodos aplicados son el método deductivo inductivo y analítico sintético.
Para el primer objetivo específico se utilizó el todo deductivo inductivo y respecto al
segundo objetivo específico se empleó el analítico sintético.
RESULTADOS
Teoría del Estado y Teoría del Estado para Latinoamérica
La Teoría del Estado elaborada en Europa tiene matices de sociedades uniformes, homogéneas
a nivel cultural, histórico, económico, político y antropológico, por ello, para comprender al Estado
se usa la abstracción y generalización, creando constructos y mecanismos, de esa forma el
filósofo alemán afirma que:
El Estado moderno, o sistema de estados europeos modernos, es el que acabó cuajando
en la Paz de Westfalia del año 1648, la cual pone fin a la Guerra de los Treinta os (y
recibió su configuración última en las revoluciones estadunidense y francesa). Es el
Estado pacificador, según Hobbes, un "artefacto" fabricado por los hombres para aplazar
la muerte hasta que les venga impuesta por la naturaleza y no por la violencia del prójimo.
Ese artefacto está construido sobre la idea y la realidad de la "soberanía", uno de esos
fascinantes inventos que, con su abstracción, dejan todo en el aire y explican las
específicas evoluciones que definen a la modernidad política. Poder soberano es aquel
que se acredita por su capacidad de imponer la paz mediante la imposición del derecho
que él mismo aplica, haciendo abstracción del enfrentamiento entre visiones últimas del
mundo, es decir, colocándose también por encima de algunas visiones del mundo que,
enfrentadas, condujeron al tipo de guerra civil de la que el Estado soberano es la salida
(Habermas, 1999, p. 25).
La soberanía considerada como un elemento del Estado, para algunos autores. En la modernidad
la soberanía era fundamental para todo Estado al momento de tomar decisiones de carácter
interno y externo; sin embargo, en la actualidad esta figura jurídica se ha devaluado por el
desarrollo de la globalización policéntrica.
El Estado tiene una naturaleza neutra y de desarrollo, por esa razón, “El Estado puede ser definido
como un principio de ortodoxia, es decir, un principio oculto que solo puede advertirse en las
manifestaciones del orden público, entendido a la vez como orden físico, como lo contrario del
desorden, de la anarquía, de la guerra civil por ejemplo. Un principio oculto perceptible en las
manifestaciones del orden público, entendido a la vez en sentido físico y en sentido simbólico.
En Las formas elementales de la vida religiosa, Durkheim distingue entre la integración lógica y
la integración moral” (Bourdieu, 2014, p.7). De esa misma forma se puede definir al Estado como:
un campo de poder marcado por el uso y la amenaza de violencia y conformado por 1) la imagen
de una organización dominante coherente en un territorio, que es una representación de las
personas que pertenecen a ese territorio, y 2) las prácticas reales de sus múltiples partes”
(Migdal, 2011, p.15).
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Las teorías clásicas sobre el Estado desarrolladas por Hobbes y Locke propugnaban el servicio
al bien común, y el gobierno, al bien del pueblo, en ese sentido el jurista francés afirmó lo
siguiente:
En cierta medida, el Estado sería el lugar neutro o, más exactamente por emplear la
analogía de Leibniz, quien decía que Dios es el lugar geométrico de todas las
perspectivas antagonistas, el punto de vista de los puntos de vista vistos desde arriba,
que ya no es un punto de vista, puesto que es en relación con el como se organizan todos
los puntos de vista: es capaz de destacar un punto de vista sobre todos los demás.
Esta visión del Estado como cuasi Dios subyace en la tradición de la teoría clásica y es el
fundamento de la sociología espontánea del Estado que se expresa en lo que a veces se llama
la ciencia administrativa, es decir, el discurso que los agentes del Estado producen a propósito
del Estado, verdadera ideología del servicio público y del bien público (Bourdieu, 2014, p.7).
Al considerar al Estado como lugar neutro o geométrico, da lugar al manejo de la pluralidad de
sentidos o definiciones de la palabra Estado, a se puede entender al Estado como aparato
burocrático de gestión de intereses colectivos, asimismo, como sentido de resorte en el que se
ejerce la autoridad de este aparato.
Asimismo, se debe distinguir entre sociedades occidentales y sociedades segmentadas, porque
se trata, de hecho, de dos modelos sociales diferentes. Un paradigma es un marco de
pensamiento fijo, de esa forma se debe entender que:
El paradigma dominante en las sociedades occidentales se basa en la heteronomía, o lo
que es lo mismo, en un modelo de gestión impuesta y de gobierno externo. El paradigma
dominante en las sociedades segmentadas y pueblos sin Estados es la autonomía: se
trata de un modelo basado en la autogestión y la autoorganización, por lo que se
desarrolla entre iguales (hay, por tanto, un rechazo de la heteronomía). Un problema de
las mentalidades occidentales son las ideas filosóficas que asocian estructuras sociales
horizontales a fracaso político. La idea de que debe haber una persona (rey, presidente)
o una institución (gobierno, Estado) que organice la vida social está tan interiorizada que
la heteronomía se presenta como algo obvio en nuestra mentalidad. Con respecto a la
cuestión del paradigma y la interiorización de determinados valores, dos áreas de
reflexión son importantes para examinar con más detalle el tema de sociedad libre de
dominio: 1. La visión liberal y la imagen humana libertaria. 2. La cuestión del derecho y
de la coerción. Si se aspira a un cambio de paradigma, se debe estar preparado para
pensar en términos distintos de los habituales en un determinado campo. Esta
disposición depende de la voluntad y la capacidad de reconsiderar una perspectiva
antigua enormemente arraigada. Esto se relaciona con la visión de la condición humana
que se nos inculca y de esa visión se deriva una determinada concepción del derecho.
En este contexto, resulta sorprendente descubrir que lo que constituye la realidad de una
persona (por ejemplo, para los miembros de las sociedades policéfalas) aparece como
un nuevo paradigma para otra (Holterman, 2020, pp.79 - 80).
Por otro lado, es importante desarrollar los elementos clásicos del Estado, como el poder político,
población y territorio.
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El poder político puede contar con diversos medios para imponerse, pero la idea esencial
predicable del mismo es la que se trata del único poder con posibilidad legítima de emplear la
coacción, esto es, posee el monopolio del uso legítimo de la fuerza, por ello, el poder del Estado
es un poder soberano, entonces la soberanía vendría a ser el poder del Estado. El poder soberano
no es ilimitado, no es absoluto, no es indivisible y no es supremo. Formalmente se mantiene la
idea de que cada Estado cuenta con una soberanía única, aunque debe quedar claro que esta se
desglosa en un complejo entramado de poderes. En la actualidad la soberanía entró en crisis, no
obstante, continúa teniendo vigencia mediante la existencia de los Estados; existen tendencias
que desean desaparecer a los Estados, lo cual no es factible por múltiples razones, una de ellas
es que al sistema global de sociedades es mantenido y estructurado a través de los Estados, es
decir, por medio de los Estados se puede efectuar el dominio a escala global (Díaz, 2018, pp. 150
- 154).
La población se define a partir del concepto de ciudadanía, la misma que es esencial para
entender la población como elemento del Estado contemporáneo. Todo ciudadano debe cumplir
sus deberes y debe ejercer sus derechos, es el único que participa de la formación de la voluntad
estatal, empero, en un Estado constitucional se prioriza a la persona, sin importar que sea
ciudadano o no ciudadano, lo cierto es que en cada Estado se piensa en los derechos de
participación política y deberes constitucionales, entonces, corresponde en revalorar a la persona
incluyendo algunos rasgos de ciudadanía que se vincula con el desarrollo de los Estados (Díaz,
2018, p.156).
El territorio es la zona geogfica cerrada que posibilita y estimula en alto grado la creación de
una entidad social política también cerrada. Los hombres que viven en la misma tierra están
sometidos a una relativa semejanza de condiciones espaciales de ordenación y de vida, la cual
puede superar disparidades sociales, nacionales y de otras clases. Existen Estados cuyo
territorio está dividido en espacios geográficamente separados. Los rasgos esenciales del
Estado aparecen condicionados por la peculiaridad de las fronteras geográficas y el carácter
individual del territorio delimitado por ellas. La importancia geopolítica del clima se debe a su
acción directa sobre los hombres, el mucho o poco calor, la luz o la humedad pueden influir de
modo esencial en el desenvolvimiento del Estado, es decir, en el ámbito económico y
especialmente por su influjo en el desarrollo de la fauna y flora (Heller, 1971, pp.161-163).
Tabla 1
Europa meridional o Europa del Sur
País
Elementos del Estado
Poder
político
Pueblo
Territorio
Albania
X
X
X
Andorra
X
X
X
Bosnia y
Herzegonina
X
X
X
Croacia
X
X
X
Eslovenia
X
X
X
España
X
X
X
Grecia
X
X
X
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ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2022, Volumen 3, Número 2, p. 221.
Italia
X
X
X
Macedonia del
Norte
X
X
X
Malta
X
X
X
Montenegro
X
X
X
Portugal
X
X
X
San Marino
X
X
X
Serbia
X
X
X
Vaticano
X
X
X
Kosovo
X
X
X
Turquía
X
X
X
Fuente: (Arévalo & Arévalo, 2005).
Se aprecia de la Tabla 1 que los países que conforman Europa del Sur tienen los tres elementos
del Estado: poder político, pueblo y territorio.
Tabla 2
Europa oriental o Europa del Este
País
Elementos del Estado
Poder
político
Pueblo
Territorio
Armenia
X
X
X
Azerbaiyán
X
X
X
Bielorrusia
X
X
X
Bulgaria
X
X
X
Eslovaquia
X
X
X
Bulgaria
X
X
X
Eslovaquia
X
X
X
Georgia
X
X
X
Hungría
X
X
X
Moldavia
X
X
X
Polonia
X
X
X
República
Checa
X
X
X
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2022, Volumen 3, Número 2, p. 222.
Rumania
X
X
X
Rusia
X
X
X
Ucrania
X
X
X
Kazajstán
X
X
X
Fuente: (Arévalo & Arévalo, 2005).
Se aprecia de la Tabla 2 que los países que conforman Europa del Este tienen los tres elementos
del Estado: poder político, pueblo y territorio.
Tabla 3
Europa occidental o Europa del Oeste
País
Poder
político
Pueblo
Territorio
Alemania
X
X
X
Austria
X
X
X
Bélgica
X
X
X
Francia
X
X
X
Liechtenstein
X
X
X
Luxemburgo
X
X
X
Mónaco
X
X
X
Países bajos
X
X
X
Suiza
X
X
X
Fuente: (Arévalo & Arévalo, 2005).
Se aprecia de la Tabla 3 que los países que conforman Europa del Oeste tienen los tres elementos
del Estado: poder político, pueblo y territorio.
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Tabla 4
Europa septentrional o Europa del Norte
País
Elementos del Estado
Poder
político
Pueblo
Territorio
Dinamarca
X
X
X
Estonia
X
X
X
Finlandia
X
X
X
Irlanda
X
X
X
Islandia
X
X
X
Letonia
X
X
X
Lituania
X
X
X
Noruega
X
X
X
Reino Unido
X
X
X
Suecia
X
X
X
Fuente: (Arévalo & Arévalo, 2005).
Se aprecia de la Tabla 4 que los países que conforman Europa del Norte tienen los tres elementos
del Estado: poder político, pueblo y territorio.
Viabilidad de los elementos de la Teoría del Estado para Latinoamérica
Los Estados de Latinoamérica desde siempre se han sometido al capitalismo considerado como
sistema mundial hegemónico, es así, que América Latina se ha convertido en uno de los
escenarios para la aplicación de las políticas de liberalización económica del Consenso de
Washington a partir aproximadamente de los os 80, empero los resultados no fueron nada
positivos, sin embargo, para algunos analistas es posible rescatar aspectos positivos de la
implementación de las políticas de liberalización como el control de la inflación, reducción de los
déficit fiscales, disciplina presupuestaria, confianza en las autoridades macroeconómicas que
influyen en los bancos centrales autónomos, expansión de las exportaciones y se logró que los
países latinos atraigan la inversión extranjera directa (Ocampo, 2005, p. 9).
Se indicó, líneas arriba, que fue un fracaso la implementación del Consenso de Washington
porque los resultados económicos fueron un triunfo para los capitales extranjeros, pero no fue
así para los pobladores, pues son ellos la razón de ser de un Estado, más aún si las estratégicas
política, económica, jurídicas, sociales y otras están diseñadas para países que cuentan con una
sola nación, lo cual no concebible, debido a que muchos de los países latinoamericanos poseen
una pluralidad de culturas, lo que hace pensar que estamos frente a Estados Plurinacionales.
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ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2022, Volumen 3, Número 2, p. 224.
Algunos de los países reivindicaron su realidad histórica cultural como Bolivia y Ecuador, los
cuales se preocuparon de darle connotación constitucional a la existencia de diversidad de
culturas, pero existen otros países que desconocen ciertas realidades como la Pachamama o
madre tierra (respeto a la naturaleza), interculturalidad, razonamientos que pretenden dar
solución a los problemas sociales o llamado pluralismo jurídico (Justicia Comunal o Derecho
Indígena), dignidad animal, los ríos y lagos como sujetos de derecho. En realidad, son
complejidades que la cultura europea o antropocéntrica no compre ni comprenderá a menos que
interactúe con los hombres de nuestras culturas, por ello, existe una serie de colisiones cuando
se pretende imponer la jerarquía de intereses del neoliberalismo a países altamente diversos,
pues la ubicación de sus intereses no siempre coincide con las estrategias impuestas para
América latina. De esa forma, podemos deducir que las poblaciones se han fatigado de las
fallidas políticas económicas instauradas es sus econoas, además, que en sus contextos
prevalecen rezagos coloniales como la discriminación, corrupción, brechas profundas entre
ciertas élites y los pueblos marginados cuantitativa y cualitativamente.
Por tales razones, decidieron elegir a presidentes que encarnen sus demandas y prioricen el
desarrollo de las naciones, dejando de lado el enriquecimiento desmedido de las empresas
transnacionales. Hasta este punto, podemos apreciar que los pueblos marginados han tratado
de canalizar sus requerimientos a través de las reformas constitucionales, que en parte pueden
ser grandes aciertos, sin embargo, no necesariamente son la panacea a la infinidad de resquicios
existentes en sus culturas complejas y contingentes.
Las sociedades latinas son “cada vez más reflexiva y crítica que pone en tela de juicio la
legitimidad de las intervenciones públicas” (Cano, 2008, p. 152). En esa línea, el Estado debe dar
respuestas a las transformaciones progresivas que impone la globalización para construir
sociedades más justas e igualitarias con democracias sólidas, promoviendo la participación de
los actores sociales (Di Palma, 2014, p. 41).
Los países de Venezuela, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Chile han presentado crisis a nivel
político y democrático, por eso, se produjeron nuevos constitucionalismos que incorporan
ciertamente algunas novedades como la protección a la madre tierra, consulta previa, consulta
minera, animales como seres sintientes, nuevos sujetos de derechos (Quinche, 2020), justicia
indígena y diversas concepciones de democracia, etc.; elementos que transforman los tres
elementos clásicos del Estado clásico, construido en Europa, por esa razón, se pueden hacer
distinciones entre los países que conforman América Latina, así lo demostramos en las
siguientes tablas.
Tabla 5
Estados latinos con elementos clásicos
País
Elementos del Estado
Poder
político
Pueblo
Territorio
Cuba
X
X
X
Haití
X
X
X
Puerto Rico
X
X
X
Uruguay
X
X
X
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2022, Volumen 3, Número 2, p. 225.
Se aprecia de la Tabla 5 que los países latinos tienen los tres elementos del Estado clásico: poder
político, pueblo y territorio.
Tabla 6
Estados que construyen una Teoría del Estado para Latinoamérica
Países con
pueblos
indígenas
(**)
Elementos del Estado latino
Respeto
por la
vida
natural
(*)
Poder
socio-
político (*)
Pueblos
(diversidad
cultural)(*)
Naturaleza
(Madre
tierra) (*)
Bolivia
X
X
X
X
Brasil
X
X
X
X
Colombia
X
X
X
X
Costa Rica
X
X
X
X
Ecuador
X
X
X
X
Honduras
X
X
X
X
Nicaragua
X
X
X
X
Panamá
X
X
X
X
Paraguay
X
X
X
X
Guatemala
X
X
X
X
Perú
X
X
X
X
Chile
X
X
X
X
Argentina
X
X
X
X
México
X
X
X
X
Venezuela
X
X
X
X
El Salvador
X
X
X
X
Fuente: Elaboración propia, basada en la CEPAL, Mujeres Indígenas en América Latina.
Dinámicas demográficas y sociales en el marco de los derechos humanos (LC/W.558), Santiago
de Chile, 2013.
(*) descripción de las vivencias indígenas.
(**) (CEPAL, 2014).
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2022, Volumen 3, Número 2, p. 226.
De la Tabla 6 se puede tomar conocimiento de las vivencias de los pueblos indígenas, pues ellos
por ser culturas milenarias desde siempre han respetado la naturaleza o Madre tierra, esto es,
que valoran la vida de la flora y fauna, existe un profundo respeto por el agua, en otras palabras
existe un profundo respeto por la vida”; los integrantes de estos pueblos indígenas tienen una
diversidad cultural, se preocupan por participar en la vida política de sus países, muchos de ellos
han perdido sus objetivos iniciales, siendo víctimas del “sistema”; otros han tratado de efectuar
cambios significativos, lo concretaron, siendo así, existe un optimismo marcado para remarcar
cambios a nivel de la Constitución, cuyo nuevo fenómeno lo denominan Constitucionalismo
Latinoamericano.
CONCLUSIÓN
El reconocimiento de los pueblos indígenas a nivel internacional es un factor importante para
construir una Teoría del Estado para Latinoamérica. Las formas de vivir de estos pueblos son
valiosas para la humanidad, debido que nos hacen comprender el “respeto por la vida natural”.
En la actualidad el hombre se deshumanizó, nos hemos convertido en el hombre sin rostro, lo
que posibilita lo vulneración de múltiples derechos fundamentales; si el ser humano
comprendiera el “respeto por la vida natural”, entonces, el mundo sería otro, por ello, es
importante que Latinoamérica construya un Estado con otros elementos, no clásicos, como: i) el
respeto por la vida natural, ii) poder socio-político, iii) pueblos (diversidad cultural); y, iv)
Naturaleza (Madre tierra). Con los cuatro elementos del Estado latino deben ser internalizados y
desarrollados en el futuro para nuestros hijos, futuras generaciones, caso contrario,
encontraremos únicamente el acabose final.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2022, Volumen 3, Número 2, p. 227.
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