LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2022, Volumen 3, Número 2, p. 231.
INTRODUCCIÓN
Las especias y las hierbas son una excelente fuente de compuestos fenólicos (flavonoides, ácido
fenólico, estilbenos, tocoferoles, tocotrienoles), ácido ascórbico y carotenoides que se ha
informado que muestran una buena actividad antioxidante (Zheng y Wang 2001).
El jengibre es una de las especies más relevantes y usadas en la medicina tradicional de países
como India, Japón, China, Grecia y el Mediterráneo en virtud de ciertos constituyentes químicos
que le confieren propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, antieméticas y anticancerígenas,
entre otras. Contiene una serie de antioxidantes como beta-caroteno, ácido ascórbico,
terpenoides, alcaloides y polifenoles como flavonoides, flavonas glucósidos, rutósido, etc. Con
su amplia gama de antioxidantes el jengibre puede ser una fuente importante de antioxidantes
naturales o fitoquímicos (Ghasemzadeh et al., 2010). El rizoma se puede agregar a varios
alimentos como una especia entera, en polvo o extracto. Sin embargo, el uso directo de esta
especia como antioxidante es limitado debido a sus propiedades aromáticas y picantes.
En México el jengibre es un producto llamado comercialmente no tradicional, esto se podría
definir como un producto cuyo conocimiento es limitado y sus niveles de producción y consumo
es modesto. En nuestro país esta especia aromática se cultiva de manera orgánica en los
estados de Oaxaca y Guerrero con una producción anual cerca de 670 toneladas (SAGARPA,
2016).
El aprovechamiento de esta planta y sus propiedades antioxidantes representa un reto para
aportar nuevas ideas en la elaboración de productos de calidad a lo cual este estudio tiene como
objetivo desarrollar galletas a base de harina de trigo y jengibre como un alimento funcional que
contenga una alta actividad antioxidante.
Obtención del extracto de jengibre
El extracto se obtuvo realizando la técnica de maceración con solución hidroalcohólica (96%
etanol) a temperatura ambiente, en el Laboratorio de Investigación del Instituto Tecnológico de
Acapulco. Se colocó 80 g de jengibre fresco rallado en 400 mL de alcohol etílico al 96%. Se dejó
lixiviar durante 5 días y se extrajo el sobre nadante por decantación. La materia prima se trató
nuevamente con 210 mL de alcohol al 96% durante 24 horas. Ambos extractos se llevaron a un
evaporador de sistema a presión reducida, obteniendo así el extracto final.
Obtención de la harina
Para la obtención de la harina, el secado del rizoma se realizó a una temperatura de 37±2°C, para
evitar pérdidas de sustancias volátiles empleando la técnica de secado convencional. La
molienda se llevó a cabo en un procesador de alimentos, posteriormente se tamizó empleando
un diámetro de malla de 0.25 mm.
Formulación de las galletas
En la Tabla 1 se muestran las formulaciones empleadas en la realización de las galletas,
utilizando una base de 100 g de harina de trigo. Los ingredientes empleados en dichas
formulaciones fueron: harina de trigo, harina de jengibre, extracto hidroalcohólico de jengibre,
mantequilla, azúcar, polvo para hornear y huevo.