LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2024, Volumen V, Número 4 p 3309.
DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v5i4.2496
Actualización en el manejo de preeclampsia: Artículo de
revisión
Update on the management of preeclampsia: Review article
Anderson Esteban Vaca Yánez
andersonn88vy@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0001-6639-2743
Universidad Técnica Equinoccial
Quito – Ecuador
Heidi Yaritza Guanoluisa Romero
heidiguanoluisa@gmail.com
https://orcid.org/0009-0001-9587-6771
Universidad Técnica Equinoccial
Quito – Ecuador
Diana Carolina Villamarin Cisneros
dianavillamarin30@gmail.com
https://orcid.org/0009-0008-6583-9006
Universidad Central del Ecuador
Quito – Ecuador
Samanta Berenice Aguirre Rosales
samy.aguirre.rosales@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0007-5101-2748
Pontificia Universidad Católica del Ecuador
Quito – Ecuador
Doris Consuelo Túquerres Chicaiza
doristuquerres@gmail.com
https://orcid.org/0009-0003-4123-2107
Universidad Central del Ecuador
Quito – Ecuador
Sarah Alejandrina Palacios Vallejo
sarahalepv@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0009-0299-353X
Universidad Central del Ecuador
Quito – Ecuador
Joao Mauricio Bustamante Celi
joao_bs69@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0000-2665-7084
Universidad Central del Ecuador
Quito – Ecuador
Artículo recibido: 01 de agosto de 2024. Aceptado para publicación: 12 de agosto de 2024.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.
Resumen
La preeclampsia (PE) es un grave trastorno del embarazo que afecta al 2-3% de las mujeres y es una
de las principales causas de muerte materna. A pesar de los avances médicos, su diagnóstico y
manejo no han cambiado significativamente, dejando a las mujeres en riesgo de complicaciones
graves. El objetivo principal es actualizar conocimientos sobre la PE. En julio del 2024 se realizó un
artículo de revisión sobre preeclampsia, este está basado en estudios de los últimos 4 años
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2024, Volumen V, Número 4 p 3310.
encontrados en base de datos como PubMed, MEDLINE, EMBASE y Google Académico. Se
identificaron 35 estudios que cumplen con los criterios de inclusión e incluyen definición, etiología,
fisiopatología, manejo y complicaciones del tema descrito. La preeclampsia es una enfermedad grave
del embarazo que puede afectar tanto a la madre como al feto, requiriendo atención médica
especializada. La vigilancia prenatal y el manejo temprano son esenciales para reducir el riesgo de
condiciones severas como el síndrome HELLP y la eclampsia.
Palabras clave: preeclampsia, hipertensión arterial, proteinuria
Abstract
Preeclampsia (PE) is a serious pregnancy disorder that affects 2-3% of women and is one of the
leading causes of maternal death. Despite medical advances, its diagnosis and management have not
changed significantly, leaving women at risk for serious complications. The primary objective is to
update knowledge about PE. In July 2024, a review article on preeclampsia was published, based on
studies from the last four years found in databases such as PubMed, MEDLINE, EMBASE, and Google
Scholar. A total of 35 studies that met the inclusion criteria were identified, covering the definition,
etiology, pathophysiology, management, and complications of the topic. Preeclampsia is a serious
pregnancy condition that can affect both the mother and the fetus, requiring specialized medical
attention. Prenatal monitoring and early management are essential to reduce the risk of severe
conditions such as HELLP syndrome and eclampsia.
Keywords: preeclampsia, arterial hypertension, proteinuria
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades,
publicado en este sitio está disponibles bajo Licencia Creative Commons .
Cómo citar: Vaca Yánez, A. E., Guanoluisa Romero, H. Y., Villamarin Cisneros, D. C., Aguirre Rosales, S.
B., Túquerres Chicaiza, D. C., Palacios Vallejo, S. A., & Bustamante Celi, J. M. (2024). Actualización en
el manejo de preeclampsia: Artículo de revisión. LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales
y Humanidades 5 (4), 3309 – 3323. https://doi.org/10.56712/latam.v5i4.2496
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2024, Volumen V, Número 4 p 3311.
INTRODUCCIÓN
La preeclampsia (PE) es un trastorno grave del embarazo y es una de las principales causas de muertes
maternas y prematuridad asociada a trastornos hipertensivos del embarazo que afecta a muchas
mujeres embarazadas en todo el mundo. Se calcula que aproximadamente el 2%-3% de las mujeres
embarazadas sufren de esta enfermedad, lo que la convierte en una condición de alta prevalencia a
nivel global.
A pesar de los importantes avances que se han logrado en áreas como genómica, biología molecular,
farmacología, procedimientos mínimamente invasivos, ultrasonografía y medicina materno-fetal, el
diagnóstico y manejo estándar de la PE no ha sufrido grandes modificaciones.
Esto nos coloca en una posición difícil, ya que las complicaciones pueden ser potencialmente mortales,
además que están en riesgo de sufrir graves complicaciones a mediano y largo plazo: como
insuficiencia renal, enfermedades cerebrovasculares, enfermedad cardíaca y presión arterial alta
crónica. Estas comorbilidades pueden tener un gran impacto en su calidad de vida y salud en general.
Es esencial mencionar que existen causas de muerte materna como: ataques cerebrovasculares, falla
orgánica múltiple y hemorragia. Sin embargo, es importante destacar que la principal causa de muerte
materna es la preeclampsia con hemorragia asociada, pudiéndose prevenir con un adecuado manejo.
Esto significa que es crucial que los profesionales médicos estén capacitados y preparados para tratar
y controlar la preeclampsia de manera efectiva.
En resumen, la preeclampsia es un trastorno grave del embarazo que presenta desafíos significativos
en su manejo y prevención. Aunque hemos logrado avances importantes en la comprensión de esta
enfermedad, aún queda mucho trabajo por hacer para mejorar el manejo estándar y prevenir su impacto
devastador.
METODOLOGÍA
En Julio del 2024 realizamos un artículo de revisión sobre preeclampsia, la búsqueda se realizó en las
bases de datos de PubMed, MEDLINE, EMBASE y Google Académico de los últimos 4 años, en su
mayoría trabajos a partir del año 2021. Se identificaron estudios relacionados con definición, etiología,
fisiopatología, manejo y complicaciones del tema descrito. Entre 2020 y 2024 se encontró un total de
treinta y cinco artículos que cumplían con los criterios de inclusión, básicamente que sean basadas en
pacientes embarazadas con valores de tensión arterial altas, proteinuria y signos de gravedad que
permitan diagnosticar preeclampsia, sus complicaciones asociadas y tratamientos sugeridos. Se
excluyeron los estudios que no cumplieron con los criterios anteriores.
Definición y Epidemiología
La preeclampsia se define como la presencia de una elevación arterial después de la semana 20 con
disfunción endotelial, y que puede estar acompañada por daño en órganos blancos, incluyendo:
cerebro, hígado y trombocitopenia. Este trastorno ha sido previamente vinculado con enfermedades
cardiovasculares, cerebrovasculares y hepáticas, así como también con trastornos en el sistema de
conductos biliares. Además, se ha descubierto que la preeclampsia puede llegar a afectar entre el 3.4%
y el 4.1% de las mujeres en edad reproductiva alrededor del mundo, y es responsable de cerca del 14%
de los abortos intencionales.
La PE es una complicación del embarazo que afecta a muchas mujeres en todo el mundo. A diferencia
de lo que muchas personas creen, esta enfermedad no se limita únicamente a una etapa específica,
sino que tiene características dinámicas y se manifiesta en diferentes fenotipos. Cada uno de estos
fenotipos tiene su propio mecanismo placentario, que puede ser temprano o tardío.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2024, Volumen V, Número 4 p 3312.
Puede presentarse en mujeres de todas las edades, no solo en aquellas que están en una fase
avanzada del embarazo. Además, se ha observado que existe un componente genético en su
desarrollo, con un 90% de los casos relacionados con herencia y un 10% asociado a factores
adquiridos.
Esta enfermedad puede tener consecuencias importantes tanto para la madre como para el feto.
Algunas de las complicaciones más comunes incluyen: rechazo paterno, síndrome compresivo del
cuello uterino, hipoperfusión placentaria, hipoxia placentaria y disfunción endotelial.
Es importante destacar que la preeclampsia puede manifestarse de diferentes formas, desde una
forma leve hasta una forma grave. Los síntomas más comunes incluyen hipertensión arterial,
proteinuria y edema. Es fundamental que las mujeres embarazadas estén atentas a cualquier signo de
esta enfermedad y que reciban un seguimiento médico adecuado para garantizar un buen resultado
clínico tanto para ellas como para sus bebés.
Fisiopatología
No se comprende completamente, pero los estudios indican que se debe a una combinación de
múltiples factores genéticos, ambientales y placentación anormal. Se evidencia que esta patología se
divide en dos etapas. En la etapa temprana existe una mala placentación causado por una invasión
anormal del trofoblasto y remodelación de la arteria espiral, derivando en un mal flujo sanguíneo de la
arteria uterina que ocasionará un defecto en el crecimiento fetal. Subsecuentemente da paso a la
segunda etapa donde existe una lesión placentaria isquémica y la respuesta del sistema inmunológico
materno.
Estos procesos aumentan la síntesis y liberación de factores antiangiogénicos e insuficientes niveles
de factores proangiogénicos, produciendo un desequilibrio. Existe una sobreproducción de factores
proinflamatorios lo que da una respuesta inflamatoria materna exagerada, acompañado de una
disfunción endotelial que tiene por consecuencia una mala activación del sistema de coagulación,
mayor agregación plaquetaria y aumento vascular sistémico.
Existen dos factores antiangiogénicos que tienen sobreproducción en la placenta de mujeres con PE:
soluble fms-like tyrosine kinase-1 (s-Flt-1) y endoglina soluble (sEng), generan vasoconstricción e
hipertensión materna. En cuanto a los factores proangiogénicos hay una escasa concentración sérica
del factor de crecimiento placentario (PIGF) y factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF) materno
reforzó la teoría del desequilibrio antiangiogénico.
La activación de la ciclooxigenasa (COX) como respuesta a la inflamación, eleva los niveles de
tromboxano A2 (TxA2) y disminuye los de prostaciclina (PGI2) en las células endoteliales. El TxA2
incrementa la agregación de plaquetas y causa vasoconstricción, mientras que la PGI2 actúa como un
contrarresto a dichos efectos. Así, la respuesta inflamatoria también juega un papel en el desarrollo
del fenotipo.
La placenta activa una variedad de factores trombogénicos: Tromboxano, que junto con la inflamación
produce lesión endotelial que contribuye a que el útero empiece con las invasiones deficientes del
músculo liso, lo que resulta en un trombo moderado en la arteria espiral (15,16). Esta deficiencia es
multifactorial e involucra la inhibición del óxido nítrico (NO) debido a la inhibición de la sintetasa, así
como la destrucción por el peróxido derivado del metabolismo de la xantina y el ácido úrico producido.
Además, el endotelio intacto reacciona liberando una endotelina, que es un potente vasoconstrictor.
Esta situación contribuye aún más a la limitada invasión placentaria y a la disminución general de la
función del tejido placentario.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2024, Volumen V, Número 4 p 3313.
Este trastorno se desarrolla debido a una hiperactivación del tejido placentario, específicamente de los
miofilamentos o filamentos de actina y miosina presentes en el útero. Cuando estos miofilamentos
llegan a la placenta y se activan por ciertos estímulos, experimentan una transformación en la actina a
la miosina "cadena pesada", lo que da lugar a la formación de un complejo proteico que aumenta la
contractilidad del músculo liso de las arterias, lo que conlleva a una disminución en su capacidad de
relajarse frente a estímulos que normalmente producirían una vasodilatación.
La efectividad de la vasoconstricción lleva asociado el incremento del gasto cardíaco por lo que se
produce un aumento de la presión. En la preeclampsia, la liberación de citocinas pro-vasoconstrictoras
a nivel placentario o la liberación excesiva de actina a nivel materno, junto a la isquemia placentaria,
aparecen alteraciones posteriores en el sistema de segundos mensajeros, entre ellos, el incremento de
las concentraciones citosólicas de Ca++.
En resumen, la preeclampsia es un trastorno complejo que involucra la activación de múltiples
mecanismos fisiológicos y procesos inflamatorios. Gran parte de estos mecanismos están mediados
por un complejo proteico que se forma a partir de la transformación de la actina en miosina "cadena
pesada". Contribuye al incremento de la contractilidad de las arterias y a la producción de TxA2, lo que
resulta en una elevación de la presión arterial y una disminución del flujo sanguíneo placentario. Estos
cambios pueden ser perjudiciales tanto para la madre como para el feto, y requieren una atención
médica oportuna y especializada.
Factores de Riesgo
Los factores de riesgo incluyen historia de hipertensión arterial crónica (HTA) materna, diabetes,
embarazo gemelar, trillizos, etc. También, disfunción endotelial caracterizada por la disminución de los
efectos vaso-renales tisulares por la alteración de la función de las células endoteliales.
Las pacientes embarazadas con antecedentes de diabetes mellitus tienen mayor riesgo de desarrollar esta
enfermedad. Un adecuado tratamiento de diabetes gestacional que incluya una dieta adecuada, actividad física,
insulina o metformina reduce el riesgo de padecerla. Mayormente el uso de metformina reduce la probabilidad
de preeclampsia en un 95%. Así mismo un índice de masa corporal ≥ 30 kg/m2 es considerado un factor de riesgo
modificable. Al referirnos a síndrome metabólico incluye obesidad central, resistencia a la insulina, dislipidemia
e hipertensión. La cual genera: estrés oxidativo, inflamación sistémica y disfunción endotelial, mismas
características que encontramos en la preeclampsia.
Clasificación de la Preeclampsia
La escala de la OMS para clasificar la severidad de esta patología es dependiente del grado de tensión
arterial, proteinuria, laboratorio y el desarrollo de eclampsia. La proteinuria es un criterio principal para
clasificar el cuadro de severidad. Se debe tomar signos vitales cada 15 minutos durante 4 horas
después de nacido el neonato y, a partir de estas 4 primeras horas, a cada hora lectura de signos vitales.
La preeclampsia severa (PS) ha sido definida por la Asociación de Ginecoobstetricia de Costa Rica (AGOCR, 2014),
las NICE-GBS y el Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología (ACOG, 2013) como la TA sistólica de ≥160
mmHg o diastólica ≥110 mmHg, en ≥2 tomas separadas por 4 horas y una pérdida diurética superior a 300 mg/dl
en 24 horas. También se define la PS como un síndrome hipertensivo con desarrollo de un síndrome hemolítico
urémico con proteinuria.
Se puede clasificar según el tiempo de aparecimiento en: temprana, cuando aparece antes de las 34
semanas, y tardía, al presentarse después de las 34 semanas de gestación. Se considera que después
de las 34 semanas la morbilidad neonatal se reduce. Es por esta condición que en pacientes con
preeclampsia grave se recomienda la inducción del embarazo después de esta edad gestacional.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2024, Volumen V, Número 4 p 3314.
Existe mayor probabilidad de desarrollar síndrome de HELLP, aterosis, lesiones placentarias por mala
perfusión vascular materna y RCIU si se diagnostica PE antes de las 34 semanas de gestación (30).
Clasificación de ACOG y NICE
Preeclampsia leve (PE leve): TA ≥ 140/90 mmHg, en presencia de proteinuria ≥ 300 mg/24 h, 1+ o más en tiras
reactivas o cociente proteinuria/creatinuria ≥ 0,3 y sin signos de disfunción orgánica.
Preeclampsia severa (PS): TA ≥ 160/110 mmHg, en presencia de proteinuria ≥ 2 g/24 h, 2+ o más en tiras reactivas
y signos de disfunción orgánica que incluyen: dolor de cabeza, alteraciones visuales, dolor el cuadrante superior
derecho del abdomen, elevación de enzimas hepáticas, insuficiencia renal, trombocitopenia.
Signos y Síntomas Clínicos
La aparición de los signos característicos de la preeclampsia ocurre en un mínimo período de seis
horas a cuatro semanas antes del parto. Pero la PE antes del período de viabilidad fetal del tercer
trimestre de la gestación, tiene un 58% de mortalidad perinatal y morbilidad neonatal entre 22-28
semanas de gestación. El evento hipertensivo crónico puede aparecer de manera previa a la gestación
y hacer el diagnóstico clínico porque el aumento de la presión arterial impide que la gestación progrese
o porque las alteraciones hormonales y bioquímicas de las madres hipertensas provoquen la
incompetencia del remodelado del lecho vascular uterino.
Los síntomas clínicos incluyen: convulsiones, visión borrosa, o escotomas, dolor en hipocondrio
derecho (16,17). Los signos clínicos son la hipertensión arterial sistémica, la proteinuria y el edema. El
evento hipertensivo es definido como una TA ≥140/90 mm Hg de sistólica, dos tomas con un intervalo
de tiempo mínimo de cuatro horas. Se debe tener en cuenta que en un período corto de tiempo estos
signos clínicos pueden aparecer, progresar rápidamente a síndrome HELLP con microangiopatía de los
vasos e insuficiencia renal aguda o con el desarrollo del desencadenamiento impredecible de un evento
vaso-espasmódico severo, disfunción endotelial y trombosis.
Diagnóstico
En pacientes preeclámpticas de bajo riesgo, una evaluación basal debe incluir historia clínica, examen
físico, medición de tensión arterial (TA) y exámenes de laboratorio, con el objetivo de documentar un
daño de órgano blanco, estratificar el nivel de riesgo materno y fetal, así como determinar el
tratamiento más apropiado.
La tensión arterial (TA) diastólica, medida de la presión arterial en el corazón cuando este está en
relajación, es considerada alta si es ≥90 mmHg. Por otro lado, la TA sistólica, medida de la presión
arterial cuando el corazón se contrae, es alta si es ≥140 mmHg. Si se presentan estos valores a partir
de las 20 semanas de gestación, y además se detecta la presencia de proteinuria de 300 mg o más en
una muestra de orina recogida durante 24 horas o mediante la utilización de una tira reactiva con un
resultado positivo de 1+, se puede diagnosticar preeclampsia.
Es importante tener en cuenta que cualquier sospecha diagnóstica anterior a las 20 semanas de
gestación se considera una preeclampsia temprana inminente. Cuando el diagnóstico clínico se realiza
antes de las 34 semanas de gestación, se debe ajustar la edad gestacional entre 20 semanas y 33
semanas y 6 días. Es decir, en estos casos se considera que el feto tiene una edad gestacional
compatible con el rango mencionado. Puede tener graves consecuencias, incluyendo una mortalidad
perinatal del 20% y un riesgo de daño neurológico que oscila entre el 20% y el 34%.
Los recién nacidos afectados por la preeclampsia suelen ser prematuros extremos, lo que implica un
mayor riesgo de sufrir secuelas neurológicas y retraso en el desarrollo. De hecho, se estima que el 12%
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2024, Volumen V, Número 4 p 3315.
de estos niños presentarán complicaciones a largo plazo, especialmente en términos de su desarrollo
neurológico.
Parámetros de Laboratorio
Se debe evaluar a través de hemograma, estudio de coagulación, enzimas hepáticas y función renal.
En algunos casos será importante el recuento de eritrocitos y la prueba de coombs indirecta, prueba
inmunológica, para descartar hemólisis y/o anemia hemolítica autoinmunológica o no inmunológica.
La gravedad de cada uno de los anteriores cambios es proporcional al deterioro de la preeclampsia,
especialmente con respecto a la plaquetopenia. Todos los cambios se deben normalizar tras el parto.
Los siguientes parámetros de laboratorio confirman en diagnóstico:
AST (SGOT) y/o ALT (SGPT) ≤ 40 U/L.
LDH ≤ 600 U/L.
Urea ≤ 20 mg/dL.
Creatinina ≤ 1.0 mg/dL.
Recuento de plaquetas ≥ 100 x 103/µL.
Albúmina ≤ 3 g/dL.
Tiempo parcial de tromboplastina (PTT) ≤ 27 seg.
Tiempo de protrombina (PT) ≥ 14 s.
Proteinuria > 0.3 g.
Evaluar cuidadosamente todos estos parámetros de laboratorio contribuirá a un diagnóstico preciso
de la preeclampsia. Es importante recordar que cada uno de ellos desempeña un papel crucial en la
evaluación de la condición de la paciente.
Tratamiento
Entre los medicamentos que se recomiendan está un fármaco antiinflamatorio no esteroideo que
contrarresta la preeclampsia es la aspirina, tiene por mecanismo de acción el inhibir de forma no
selectiva e irreversible a la COX, es decir, tiene efecto antiplaquetario y antiinflamatorio porque impide
la conversión del ácido araquidónico en tromboxano y prostaglandinas, adicionalmente disminuye la
sobreproducción de sFlt-1. Se debe prescribir en dosis entre 50-150 mg diarios teniendo mayor
beneficio si se lo administra antes de la semana 16 de gestación y continuarlo hasta el fin del mismo.
El uso de metformina en pacientes diabéticas y embarazadas es beneficioso porque inhiben la
gluconeogénesis hepática, reduce la absorción gastrointestinal de glucosa y la aumenta en tejido
periférico, adicionalmente disminuye los factores antiangiogénicos porque inhibe a sFlt-1 y sEng en
consecuencia disminuye la perfusión placentaria anormal. Es seguro utilizarlo Enel embarazo, sin
embargo, no existen los suficientes estudios que avalen sus efectos en desarrollo neurológico a largo
plazo.
Manejo en el Primer Trimestre: La preeclampsia tiene asociado un déficit de células madre circulantes,
y se puede revertir esta situación con la administración de 400 UI al día de vitaminas y 500 de ácido
fólico a cada embarazada. Su administración disminuyó aproximadamente a la mitad las
tromboplastias de primer trimestre. Por lo tanto, toda paciente con preeclampsia antes de las 20
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2024, Volumen V, Número 4 p 3316.
semanas, en toda enfermedad circulante de la circulación uteroplacentaria previa a la enfermedad
placentaria y el Doppler.
Manejo en el Segundo y Tercer Trimestre: Con respecto a la terapia antihipertensiva, existen pocos
estudios randomizados que comparen las ventajas de la terapia farmacológica debido a la limitación
ética de realizar estudios de comparación de medicamentos en embarazadas. Según la ACOG, las
pacientes con cifras de TA >160/105 mmHg deberían recibir terapia antihipertensiva con el objetivo de
prevenir las complicaciones maternas. Por otra parte, NICE propone comenzar la terapia
antihipertensiva en mujeres hospitalizadas con cifras >150/100 mmHg de tensión arterial.
El manejo de embarazadas con diagnóstico de preeclampsia es controversial. Algunos autores
sostienen que toda mujer debe ser remitida a un servicio de maternidad de mayor complejidad, ya que
el pronóstico materno y perinatal depende de la severidad del padecimiento, mientras que otros creen
que el manejo debería dirigirse en base a los resultados de los exámenes complementarios.
Control Prenatal y Monitoreo Fetal
El monitoreo de líquido amniótico se realiza según cada protocolo institucional, pero recientes estudios
recomiendan considerarlo en pacientes con diagnóstico de preeclampsia y RCIU para lo cual el
ultrasonido es el método ideal de imagen de elección para el análisis del líquido amniótico. En general,
la mayoría de los embarazos una vez que alcanzan las 36 - 38 semanas son intervenidos con la toma
de decisión basada en la evaluación de madurez pulmonar fetal al considerar un manejo expectante.
La evidencia aportada por algunos metanálisis indica que las maduraciones pulmonares individuales
con corticoides a las 26-34 semanas de gestación pueden aumentar el riesgo y la gravedad del
desarrollo de preeclampsia y están asociadas con un efecto terapéutico deficiente. A las 15-24
semanas de gestación, un metanálisis señaló que las administraciones individuales de
corticosteroides no parecieron tener los efectos adversos observados más adelante en el embarazo,
pero los tamaños de las poblaciones y los eventos individuales no bajaron de ese umbral.
También se ha observado una dilatación de la arteria coronaria derecha transitoria y en arterias
umbilicales un aumento de la síntesis de la molécula de adhesión de células vasculares 1 (VCAM-1)
son frecuentes en recién nacidos de madres preeclámpticas, que aumenta el riesgo de padecer
enfermedades cardiovasculares a largo plazo de los mismos.
Manejo del Parto y Puerperio
Una vez terminado el período de la conducción del trabajo del parto, en caso de presentarse ruptura
ovular o detención del descenso del plano de nacimiento, se procederá al desprendimiento dirigido de
la placenta. Es importante considerar que el alto tono intravascular no permite comprimir los vasos
bajo la inserción del cordón, por lo que se recomienda la aplicación de cribado plano a desarrollar
apenas hayan salido hombros y cabeza del feto para evitar este fenómeno. Si la paciente tiene
anestesia epidural, administrar la oxitocina a nivel lumbar en etapas hasta que sea posible acelerar el
parto.
Está justificada la cesárea en circunstancias apropiadas; sin embargo, ya que ésta puede incrementar
la morbimortalidad materna, deberá recomendarse un intento de parto vaginal en la mayoría de las
pacientes con preeclampsia. La decisión por la modalidad de parto debe ser individualizada,
balanceando los factores de riesgo y beneficio, considerando la situación de la madre y el feto. Para
efectos de reducir la reabsorción del edema intravascular y reducir el síndrome restrictivo intravascular.
En los casos de mujeres menores de 32 semanas con urgencia iatrogénica materna, dado que a veces
una elección eficiente del método de parto y un manejo adecuado del mismo previene la aparición de
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2024, Volumen V, Número 4 p 3317.
histerorragia, y otros riesgos asociados. En general en estos casos intentamos manejo expectante de
la anestesia atendido a la respuesta aguda de la madre. Esta posición es que surge amplio consenso
en la comunidad científica, ya que en estos casos el procedimiento parece prematuro y evita beneficios
hacia al neonato, pero a su vez debe esperarse en exceso podría constituir un riesgo hacia la madre.
En los casos con situaciones clínicas severas, independientemente de la edad gestacional, hay que
considerar una velocidad de desarrollo de la iatrogenia materna, ya que generalmente son pacientes
con afección a órgano. Las pautas para tratamiento general sólo sirven como una orientación de base
para el manejo, pero el desarrollo de las mismas debe ser individual, con base en la respuesta clínica y
resultados de diferentes estudios de constitución materna-investigación, generalmente asociados a
unidades de Orden de Tercer Nivel.
Unidades de Cuidados Intensivos
El principal objeto de atención en UCI es aumentar el pronóstico seguro de la madre y el feto. Esto
puede ser conseguido mediante la corrección de alteraciones metabólicas, síntesis de factores
vasoactivos u otras alteraciones que resulten fatales. Incluye: proveer una perfusión placentaria
adecuada, evitar el trauma cerebral secundario y preservar la circulación uterina rentable.
Un factor relevante es la elección de la vía de parto en función de la edad gestacional, estado materno-
fetal, monitorización y condiciones del cuello uterino no existiendo vertido para favorecer con métodos
premonitorios la expulsión del feto.
Complicaciones Maternas y Fetales
En imágenes ecográficas puede evidenciarse RCIU y la existencia de regresión espontánea de la onda
"a" miocárdica fetal a esta evidencia, que representa un marcador precoz de insuficiencia placentaria.
En la madre se observar microangiopatía renal que manifiesta proteinuria, edema agudo de pulmón
con insuficiencia cardiaca congestiva, congestión pulmonar, derrame pleural septado compartamental
o síndrome de distrés respiratorio del adulto (SDRA), granuloma placentario edematoso o
sarcoidosiforme, hemorragia alveolar pulmonar ascendente, ruptura esplénica, rotura hepática
hemorragia, hematoma hepático, desprendimiento hepático, hematoma subcapsular hepático (29).
Eclampsia y Síndrome HELLP
Una revisión sistemática que evaluó la anestesia regional versus general encontró que la anestesia
regional disminuye la presión arterial, la pérdida sanguínea, el uso de oxitocina y la necesidad de
transfusión en pacientes con preeclampsia y gestación a término, disminuyendo el riesgo de
hemorragias por atonía uterina.
La preeclampsia/eclampsia es la causa más común de emergencia hipertensiva durante el embarazo.
Es un evento importante de riesgo de enfermedad placentaria y, por ende, de la evolución adecuada del
embarazo. La eclampsia es una complicación grave que puede poner en peligro la vida de la madre y
el feto. Se caracteriza por convulsiones acompañadas de hipertensión arterial y proteinuria.
En el caso de la eclampsia, es fundamental una detección temprana y un manejo adecuado para
prevenir complicaciones graves. El control regular de la presión arterial y la monitorización de los
niveles de proteínas en la orina son herramientas vitales en el seguimiento de las mujeres embarazadas
en riesgo. El tratamiento puede incluir oxigenoterapia, la administración de medicamentos
antihipertensivos, corticosteroides para mejorar la función placentaria y la interrupción del embarazo
de manera segura.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2024, Volumen V, Número 4 p 3318.
Ante una saturación por debajo de 93% se realiza una gasometría y en caso de acidosis administrar
bicarbonatos, si es necesario se llega a intubación endotraqueal. Entre los fármacos antihipertensivos
de primera línea están: hidralazina, labetalol y nifedipina. Se debe individualizar la elección del
medicamento para cada paciente. La Hidralazina reduce la resistencia de los vasos por su acción
vasodilatadora y a su vez reduce la poscarga, mejorando el flujo sanguíneo materno-fetal. Se le atribuye
un efecto adicional de dilatación de la vena umbilical y en el espacio intervelloso un aumento de
circulación sanguínea. Su efecto adverso principal es la hipotensión repentina por lo que su
administración debe ser de forma cuidadosa.
El labetalol pertenece al grupo de betabloqueantes no selectivos, además de inhibir los receptores alfa
1. Reduce la resistencia vascular periférica, inhibe la captación neuronal de norepinefrina lo que
disminuye la frecuencia cardiaca y presión arterial. Tiene un perfil de seguridad apropiado para
pacientes con insuficiencia cardiaca congestiva. Su principal efecto secundario es la bradicardia
materno-fetal.
Como fármaco de profilaxis el sulfato de magnesio (MgSO4) es de primera línea, eficaz en
convulsiones de eclampsia, su mecanismo de vasodilatación hace que reduzca la resistencia
periférica, protege el endotelio capilar a nivel central inhibe los receptores NMDA (N-metil-D-aspartato)
y bloquea la transmisión neuromuscular deteniendo y previniendo las convulsiones. La carga de
MgSO4 es de 4-6 g en 15-20 minutos y después a infusión de 1-2 g por hora y mantenerla por 24 horas.
El síndrome HELLP es una variante de la preeclampsia que afecta el hígado y las plaquetas sanguíneas
que se caracteriza por presentar: hemólisis, enzimas hepáticas elevadas y recuento bajo de plaquetas,
que puede estar presente en la eclampsia y se relaciona con una pobre evolución de la paciente, por
ende, un mal pronóstico de la evolución del embarazo.
El síndrome HELLP, aunque menos frecuente que la eclampsia, requiere una atención médica urgente.
Los síntomas pueden incluir dolor abdominal intenso, náuseas, vómitos, fatiga extrema y hemorragia.
Se debe realizar una evaluación exhaustiva de la función hepática y el recuento de plaquetas para
confirmar el diagnóstico (28). Su diagnóstico depende de exámenes de laboratorio alterados como:
Bilirrubina sérica superior a 1,2 mg/dl, presencia de esquistocitos en el frotis periférico, aumento de
LDH y anemia grave no relacionada con la pérdida de sangre.
Aumento de los niveles de enzimas hepáticas
Menos de 100.000 plaquetas en la sangre.
El tratamiento se debe administrar MgSO4. La hipertensión grave debe tratarse con agentes
antihipertensivos como labetalol, hidralazina, alfa-metildopa, nifedipina (CBB). Embarazos mayores o
iguales a 34 semanas, el parto de la gestación debe realizarse después de la estabilización materna.
Para embarazos de menos de 34 semanas se considera el parto después de maduración pulmonar.
En conclusión, tanto la eclampsia como el síndrome HELLP son complicaciones graves del embarazo
que requieren una atención médica oportuna y adecuada. El seguimiento regular durante el embarazo,
la detección temprana de signos y síntomas, y un manejo cuidadoso son cruciales para garantizar la
evolución positiva tanto de la madre como del bebé.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
La preeclampsia es un trastorno del embarazo que se presenta con una combinación de hipertensión
arterial y disfunción endotelial, generalmente después de la semana 20 de gestación. Este trastorno no
solo afecta a la madre, sino que también tiene implicaciones significativas para el feto, lo que lo
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2024, Volumen V, Número 4 p 3319.
convierte en un tema de gran relevancia en la atención prenatal. La prevalencia de la preeclampsia, que
se estima entre el 3.4% y el 4.1% de las mujeres en edad reproductiva, subraya la necesidad de una
mayor conciencia y vigilancia en la atención prenatal.
La fisiopatología de la preeclampsia es compleja y multifactorial. Se ha identificado que la enfermedad
se desarrolla en dos etapas: la primera involucra una mala placentación debido a la invasión anormal
del trofoblasto y la remodelación inadecuada de las arterias espirales, lo que resulta en un flujo
sanguíneo deficiente hacia la placenta. Esta alteración inicial desencadena una serie de respuestas
inflamatorias y vasoconstrictoras que culminan en la segunda etapa, donde se observa una lesión
placentaria isquémica y una respuesta inmune materna exacerbada. Este proceso se asocia con un
desequilibrio en los factores angiogénicos, donde se observa una sobreproducción de factores
antiangiogénicos como el s-Flt-1 y la endoglina soluble, que contribuyen a la hipertensión materna y a
la disfunción endotelial.
Los factores de riesgo identificados, como la hipertensión arterial crónica, diabetes, obesidad y
antecedentes de preeclampsia, subrayan la importancia de un control prenatal riguroso y la necesidad
de intervenciones tempranas. La clasificación de la preeclampsia según su severidad y el momento de
aparición es fundamental para guiar el tratamiento y las decisiones sobre el manejo del parto.
La clasificación de la preeclampsia según su severidad es esencial para guiar el tratamiento. La
preeclampsia leve y severa se diferencian principalmente por los niveles de presión arterial y la
presencia de proteinuria, así como por la aparición de signos de disfunción orgánica. La identificación
de la severidad de la enfermedad es crucial, ya que la preeclampsia severa está asociada con un mayor
riesgo de complicaciones maternas y fetales, incluyendo el síndrome HELLP y la eclampsia, que son
condiciones que requieren atención médica urgente.
El tratamiento de la preeclampsia se centra en el manejo de la hipertensión y la prevención de
complicaciones. La aspirina, administrada en dosis bajas, ha mostrado eficacia en la reducción del
riesgo de preeclampsia en mujeres con antecedentes de la enfermedad. Además, el manejo
antihipertensivo es fundamental, especialmente en mujeres con cifras de presión arterial superiores a
160/105 mmHg, donde se recomienda iniciar tratamiento para prevenir complicaciones graves. La
monitorización cuidadosa de la madre y el feto es esencial para garantizar un manejo adecuado y
oportuno.
Los resultados de la investigación indican que la detección temprana y el manejo adecuado de la
preeclampsia pueden mejorar significativamente los resultados clínicos. Las mujeres que reciben
atención prenatal regular y son monitoreadas de cerca tienen menos probabilidades de experimentar
complicaciones graves. Además, los recién nacidos de madres con preeclampsia son más propensos
a ser prematuros y pueden enfrentar riesgos a largo plazo en su desarrollo neurológico. Por lo tanto,
es crucial que los profesionales de la salud estén capacitados para reconocer los signos y síntomas
de la preeclampsia y actuar de manera proactiva.
Los parámetros de laboratorio son fundamentales para confirmar el diagnóstico de preeclampsia, y su
evaluación permite estratificar el riesgo materno y fetal. La implementación de un control prenatal
adecuado y la atención médica oportuna pueden reducir significativamente las complicaciones
asociadas, como el síndrome HELLP y la eclampsia, que son complicaciones graves que requieren
atención urgente.
En resumen, la preeclampsia es un trastorno que requiere un enfoque multidisciplinario para su manejo,
y la investigación continua es necesaria para mejorar la comprensión de su fisiopatología y optimizar
los tratamientos disponibles. La detección temprana y el manejo adecuado son esenciales para
mejorar los resultados tanto para la madre como para el feto.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2024, Volumen V, Número 4 p 3320.
CONCLUSIONES
La preeclampsia es un trastorno complejo del embarazo que puede tener consecuencias graves tanto
para la madre como para el feto. Su diagnóstico y manejo requieren una atención médica cuidadosa y
especializada. La identificación temprana de factores de riesgo, como antecedentes de hipertensión,
diabetes y obesidad, es fundamental para implementar estrategias de prevención efectivas.
El tratamiento de la preeclampsia se centra en el control de la presión arterial y la prevención de
complicaciones. La vigilancia prenatal regular y el monitoreo de signos y síntomas son cruciales para
mejorar los resultados clínicos. La detección temprana de la preeclampsia y su manejo adecuado
pueden reducir significativamente el riesgo de complicaciones graves, como el síndrome HELLP y la
eclampsia.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2024, Volumen V, Número 4 p 3321.
REFERENCIAS
AICUA IN. URGENCI EN LA EMBARAZADA. PREECLAMPSIA, ECLAMPSIA, SINDROME DE HELLP Y
PARTO EXTRAHOSPITALARIO.. fundacionberonia.com. . fundacionberonia.com
Akre S, Sharma K, Chakole S, Wanjari MB. Eclampsia and its treatment modalities: A review article.
Cureus [Internet]. 2022; Available from: http://dx.doi.org/10.7759/cureus.29080
Benagiano M, Mancuso S, Brosens JJ, Benagiano G. Long-term consequences of placental vascular
pathology on the maternal and offspring cardiovascular systems. Biomolecules. 2021. mdpi.com
Calvo JP, Rodríguez YP, Figueroa LQ. Actualización en preeclampsia. Revista médica sinergia. 2020
Jan 1;5(1):e340-. revistamedicasinergia.com
Calvo JP, Rodríguez YP, Figueroa LQ. Update in preeclampsia. Revista Médica Sinergia. 2020.
medigraphic.com
Erez O, Romero R, Jung E, Chaemsaithong P, Bosco M, Suksai M, et al. Preeclampsia and eclampsia:
the conceptual evolution of a syndrome. Am J Obstet Gynecol [Internet]. 2022;226(2):S786–803.
Available from: http://dx.doi.org/10.1016/j.ajog.2021.12.001
Espinoza Martínez TA. Proceso de atención de enfermería en gestante de 36 semanas de gestación y
preeclampsia severa.. 2023. utb.edu.ec
Farfán-Cano SG, Farfán-Cano HR, Altamirano-Rodas DC, Quinde-Zambrano RM, Loor-Parada WF,
Zambrano-Velasquez JL, Suárez EA. Trastornos hipertensivos del embarazo en adolescentes: Artículo
Original. Ciencia Ecuador. 2022 Apr 5;4(1):22-34. cienciaecuador.com.ec
Feng Y. The long-term effects of extracellular vesicles from normotensive and preeclamptic placentae
on the cardiovascular system. 2024. auckland.ac.nz
Flores MMM, Vélez RSM. Incidencia y severidad de la preeclampsia en el Ecuador. Dominio de las
Ciencias. 2022. unirioja.es
Frimat M, Gnemmi V, Stichelbout M, Provôt F, Fakhouri F. Pregnancy as a susceptible state for
thrombotic microangiopathies. Frontiers in Medicine. 2024 Feb 27;11:1343060. frontiersin.org
Jung E, Romero R, Yeo L, Gomez-Lopez N, Chaemsaithong P, Jaovisidha A, et al. The etiology of
preeclampsia. Am J Obstet Gynecol [Internet]. 2022;226(2):S844–66. Available from:
http://dx.doi.org/10.1016/j.ajog.2021.11.1356
Laskowska M. Prevalence, diagnosis, and management of eclampsia and the need for improved
maternal care: A review. Med Sci Monit [Internet]. 2023;29. Available from:
http://dx.doi.org/10.12659/msm.939919
Lau SY, Groom K, Hisey CL, Chen Q, Barrett C, Chamley LW. Placental extracellular vesicles from early-
onset but not late-onset preeclampsia induce a pro-vasoconstrictive and anti-vasodilatory state in
resistance arteries. BioRxiv. 2024:2024-06. biorxiv.org
Luna SD, Martinovic TC. Hipertensión y embarazo: revisión de la literatura. Revista Médica Clínica Las
Condes. 2023. sciencedirect.com
Ma’ayeh M, Costantine MM. Prevention of preeclampsia. Semin Fetal Neonatal Med [Internet].
2020;25(5):101123. Available from: http://dx.doi.org/10.1016/j.siny.2020.101123
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2024, Volumen V, Número 4 p 3322.
MacDonald TM, Walker SP, Hannan NJ, Tong S, Kaitu’u-Lino TJ. Clinical tools and biomarkers to predict
preeclampsia. EBioMedicine [Internet]. 2022;75(103780):103780. Available from:
http://dx.doi.org/10.1016/j.ebiom.2021.103780
Martínez C, Bowen N, Macas C, Orrego JD, Veliz Y. Factores de riesgo de la preeclampsia. Mediciencias
Uta. 2022 Jan 1;6(1):3-10. uta.edu.ec
Martín-Vázquez C, Rosón-Matilla L. La preeclampsia. La patología gestacional que mata 63.000
gestantes al año.. Enfermeir@ s. 2023. [HTML]
Morales M, José W. Correlación clínica entre cociente Albuminuria/Creatinuria y elevación de cifras
tensionales en pacientes embarazadas de la UMF 28 IMSS, Mexicali, BC. 2022. uabc.mx
Ortega KV, Heredia FR, Peralta SM, Vázquez MJ. La hiperuricemia como predictor y herramienta de
tamizaje para preeclampsia. Salud, Ciencia y Tecnología. 2022 Dec 31;2:220-. saludcyt.ar
Pablo-Moreno JA, Serrano LJ, Revuelta L, Sánchez MJ, Liras A. The vascular endothelium and
coagulation: homeostasis, disease, and treatment, with a focus on the von willebrand factor and factors
VIII and V. International Journal of Molecular Sciences. 2022 Jul 27;23(15):8283. mdpi.com
Parthasarathy S, Soundararajan P, Sakthivelu M, Karuppiah KM, Velusamy P, Gopinath SC, Pachaiappan
R. The role of prognostic biomarkers and their implications in early detection of preeclampsia: A
systematic review. Process Biochemistry. 2023 Mar 1;126:238-51. [HTML]
Peñarreta-Quezada SX, Yanza-Freire JA, Bejarano-Muñoz FV. Actualización sobre las principales guías
clínicas de manejo en trastornos hipertensivos del embarazo. Revista Información Científica. 2023;102.
sld.cu
Peralta FD, Reyes KF, Oliva VV, Alvarado SM. Influencia del periodo intergenésico largo en el riesgo de
preeclampsia. Revista Peruana de Investigación Materno Perinatal. 2022 Sep 20;11(2):21-6.
inmp.gob.pe
Quinteros ASM, Sánchez YMB. Impacto de los factores ambientales en la aparición de preeclampsia
grave. Revista Médica Sinergia. 2022. unirioja.es
Quiroz YLN, Pazmiño KOM, Silva FAM, Morejón MLV. Factores de riesgos de preeclampsia en la primera
gestación de mujeres jóvenes. Más Vita. 2022. acvenisproh.com
Rodríguez LL, Ramírez AJ, Yamunaque YA, Ramos KL. Preeclampsia severa y sus complicaciones a
propósito de un caso. RECIMUNDO: Revista Científica de la Investigación y el Conocimiento.
2020;4(4):343-52. unirioja.es
Smith DD, Costantine MM. The role of statins in the prevention of preeclampsia. American journal of
obstetrics and gynecology. 2022. nih.gov
Tisalema Tisalema MS, Chimborazo Punina FM. Pruebas de laboratorio utilizadas en el diagnóstico de
preeclampsia en el embarazo juvenil.. 2024. unach.edu.ec
Travis OKD. Interleukin 17 Signaling and Natural Killer Cell Activation in Preeclampsia. 2021. [HTML]
Velumania V, Cárdenas CD, Gutiérrez LS. Preeclampsia: una mirada a una enfermedad mortal. Revista
de la Facultad de Medicina UNAM. 2021 Nov 12;64(5):7-18. medigraphic.com
Voto LS, Zeitune MG. Preeclampsia. Perinatology: Evidence-Based Best Practices in Perinatal Medicine.
2022:707-46. [HTML]
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2024, Volumen V, Número 4 p 3323.
Walsh SW, Strauss III JF. The road to low-dose aspirin therapy for the prevention of preeclampsia began
with the placenta. International Journal of Molecular Sciences. 2021. mdpi.com
Yang C, Baker PN, Granger JP, Davidge ST, Tong C. Long-term impacts of preeclampsia on the
cardiovascular system of mother and offspring. Hypertension. 2023 Sep;80(9):1821-33. [HTML]
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, publicados en este sitio está
disponibles bajo Licencia Creative Commons .