LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2024, Volumen V, Número 4 p 3324.
DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v5i4.2497
Actualización en el manejo de las quemaduras: Artículo de
revisión
Update on burn management: Review article
Aylín Carolina Andrade Ponce
aylin22andrade@outlook.es
https://orcid.org/0009-0009-0161-0939
Escuela Superior Politécnica de Chimborazo
Quito – Ecuador
Carol Estefanía Soria Álvarez
lilacarol23@hotmail.com
https://orcid.org/0000-0002-3936-2119
Universidad Central del Ecuador
Quito – Ecuador
Karla Lisbeth Aguirre Esparza
kycespin@hotmail.es
https://orcid.org/0009-0002-7677-6852
Universidad Nacional de Loja
Quito – Ecuador
María José Viteri Calvopiña
marijose.08.mjv@gmail.com
https://orcid.org/0009-0007-5480-9867
Universidad Central del Ecuador
Quito – Ecuador
Carla Mishell Ramírez Barba
carlitamishell93@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0008-2961-3819
Universidad Central del Ecuador
Quito – Ecuador
Cesar David Calvopiña Alvarez
cesarc386@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0008-2566-8804
Universidad Tecnológica Equinoccial
Quito – Ecuador
Doris Consuelo Túquerres Chicaiza
doristuquerres@gmail.com
https://orcid.org/0009-0003-4123-2107
Universidad Central del Ecuador
Quito – Ecuador
Artículo recibido: 02 de agosto de 2024. Aceptado para publicación: 12 de agosto de 2024.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.
Resumen
Las lesiones por quemaduras son un desafío global de salud pública, afectando a millones cada año
y causando alrededor de 180,000 muertes anuales. La clasificación de las quemaduras es crucial para
guiar el tratamiento y prevenir complicaciones graves. El objetivo principal es actualizar
conocimientos sobre el manejo de quemaduras en adultos. En junio del 2024 se realizó un artículo de
revisión sobre lesiones por quemaduras, este está basado en estudios de los últimos 5 años
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2024, Volumen V, Número 4 p 3325.
encontrados en base de datos como PubMed, MEDLINE, EMBASE y Google Académico. Se
identificaron 20 estudios que cumplen con los criterios de inclusión e incluyen definición, etiología,
fisiopatología, manejo y complicaciones del tema descrito. Las quemaduras son lesiones graves. Su
manejo adecuado requiere entender su epidemiología y respuesta inflamatoria, que puede causar
complicaciones. La estabilización hemodinámica y el control del dolor son esenciales en el
tratamiento inicial y complementario, como las basadas en células madre, muestran promesas para
la regeneración de tejidos.
Palabras clave: quemadura, trasplante de piel, desbridamiento
Abstract
Burn injuries are a global public health challenge, affecting millions each year and causing around
180,000 deaths annually. Burn classification is crucial to guide treatment and prevent serious
complications. The main objective is to update knowledge on burn management in adults. In July 2024,
a review article on burn injuries was carried out, this is based on studies from the last 5 years found in
databases such as PubMed, MEDLINE, EMBASE and Google Scholar. 20 studies were identified that
meet the inclusion criteria and include definition, etiology, pathophysiology, management and
complications of the described topic. Burns are serious injuries. Their proper management requires
understanding their epidemiology and inflammatory response, which can cause complications.
Hemodynamic stabilization and pain control are essential in initial and complementary treatment, such
as stem cell-based treatments, which show promise for tissue regeneration.
Keywords: burn, skin transplantation, debridement
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Cómo citar: Andrade Ponce, A. C., Soria Álvarez, C. E., Aguirre Esparza, K. L., Viteri Calvopiña, M. J.,
Ramírez Barba, C. M., Calvopiña Alvarez, C. D., & Túquerres Chicaiza, D. C. (2024). Actualización en el
manejo de las quemaduras: Artículo de revisión. LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales
y Humanidades 5 (4), 3324– 3337. https://doi.org/10.56712/latam.v5i4.2497
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2024, Volumen V, Número 4 p 3326.
INTRODUCCIÓN
Las lesiones por quemaduras representan un desafío significativo para la salud pública a nivel mundial,
afectando a millones de personas cada año. Definidas como daños en la piel u otros tejidos orgánicos
causados por traumatismos térmicos, estas lesiones pueden resultar de diversas fuentes, incluyendo
calor, productos químicos, electricidad y radiación. Aunque en los países de altos ingresos se ha
observado una disminución en la incidencia de quemaduras, en regiones de ingresos bajos y
moderados, estas siguen siendo comunes y a menudo subestimadas.
La Organización Mundial de la Salud estima que anualmente se registran alrededor de 11 millones de
casos de quemaduras, con una alarmante cifra de 180,000 muertes asociadas. Este documento aborda
la epidemiología, etiología, clasificación, fisiopatología y manejo de las quemaduras, proporcionando
una visión integral de esta problemática de salud, así como de las complicaciones y tratamientos
disponibles para mejorar la atención de los pacientes afectados.
La clasificación de las quemaduras es esencial para determinar la gravedad de la lesión y guiar el
tratamiento adecuado. Las quemaduras se clasifican según su extensión, profundidad y gravedad, lo
que permite a los profesionales de la salud comunicar de manera efectiva el estado del paciente y
establecer protocolos de manejo. La respuesta inflamatoria que se produce tras una quemadura puede
desencadenar complicaciones graves, como infecciones y disfunción orgánica, lo que subraya la
importancia de una atención médica oportuna y adecuada.
En este contexto, es fundamental que los sistemas de salud implementen políticas efectivas de
prevención y educación, así como protocolos de atención estandarizados, para abordar el problema de
las quemaduras de manera integral. La concienciación sobre los riesgos y las medidas de prevención,
junto con el acceso a atención médica de calidad, son esenciales para reducir la incidencia de
quemaduras y sus consecuencias devastadoras en la vida de las personas afectadas y sus familias.
METODOLOGÍA
Entre junio del 2024 realizamos un artículo de revisión sobre manejo de las quemaduras, la búsqueda
se realizó en las bases de datos de PubMed, MEDLINE, EMBASE y Google Académico de los últimos 5
años, en su mayoría trabajos a partir del año 2020. Se identificaron estudios relacionados con la
fisiopatología, los factores de riesgo, el diagnóstico y el tratamiento de las quemaduras. Entre 2019 y
2024 se encontró un total de veinte artículos que cumplían con los criterios de inclusión, básicamente
que sean basadas en pacientes con quemaduras de primer, segundo y tercer grado causados por
diversos mecanismos de producción de esta lesión. Se excluyeron los estudios que no cumplieron con
los criterios anteriores.
Definición y Epidemiología
Se define como una lesión en la piel u otro tejido orgánico causada por un traumatismo térmico a
menudo son subestimadas y perjudican a personas de todo el mundo. Aunque el daño puede ser
causado por fricción, frío, calor, radiación, productos químicos o electricidad, las principales causas
son por calor de líquidos, sólidos o fuego. El daño involucra una destrucción de tejido por transferencia
de energía, las diferentes causas ocasionan varios tipos de respuestas fisiológicas y fisiopatológicas.
En los países de altos ingresos, el número de quemaduras está disminuyendo, pero en otros lugares
sigue siendo común. Alrededor del 90% de las lesiones por quemaduras ocurren en áreas de ingresos
bajos y moderados. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se registran en el
mundo 11 millones de tipos diferentes de quemaduras, de las cuales 180.000 mueren. El cuarto puesto
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de traumas a nivel mundial es para las quemaduras y según la OMS tiene una prevalencia 7 veces
mayor en países de desarrollo.
Todas las lesiones por quemaduras en los Estados Unidos tienen una distribución por edad bimodal, y
la mayoría de las lesiones ocurren en niños pequeños entre 1 -15 años y en personas en edad laboral
de 20 a 59 años. En todos los países, las lesiones por quemaduras pediátricas son iguales entre niños
y niñas. Sin embargo, en la mayoría de los países esta proporción cambia con la edad: las lesiones en
hombres doblan a mujeres.
Según la American Burn Association (ABA), la mayoría de las lesiones en los Estados Unidos siguen
siendo quemaduras por fuego en un 41%, en segundo lugar, las escaldaduras con 31%. Menos
comunes con 3.6% son las quemaduras químicas y las quemaduras eléctricas en 3,6%. La mayoría de
las quemaduras en niños menores de 5 años son escaldaduras y las quemaduras relacionadas con
llamas aumentan con la edad.
Etiología
Según la causa de la quemadura se orientará cada tratamiento. Un ejemplo claro son las quemaduras
térmicas profundas cuyo tratamiento es mediante intervención quirúrgica lo más rápido posible, en
cambio si la causa es por congelación el manejo es por recalentamiento, terapia de trombólisis y
observación.
Térmicas: Causadas principalmente por contacto directo con objetos o líquidos calientes con la piel,
también se incluyen el fuego o las llamas. Es el tipo más común con un 80% de todas las quemaduras,
producen desnaturalización de proteínas y destrucción de membrana plasmática.
Productos químicos: Las quemaduras ácidas provocan necrosis por coagulación, que preserva la
estructura del tejido muerto, mientras que las sustancias químicas alcalinas provocan necrosis por
licuefacción, donde el tejido se convierte en una sustancia líquida viscosa.
Eléctricas: Son significativamente diferentes porque producen más daño a los tejidos profundos que
daño visible a la piel. La intensidad del campo eléctrico está relacionada con el daño tisular en el trauma
eléctrico. Sin embargo, para facilitar la comprensión, a menudo se utiliza la intensidad del voltaje,
menor o mayor a 1000 V, para describir la situación traumática.
Congelación/frío: El frío también puede causar daños térmicos. El daño celular directo causado por los
cristales de agua en los tejidos y el daño indirecto causado por la isquemia y la reperfusión son dos de
los muchos mecanismos que causan la congelación, dando como resultado una necrosis de la piel y
daño a los tejidos profundos.
Radioactivas: A este grupo pertenecen las de etiología solar, se debe a la exposición por largo tiempo
y de forma continua a ondas electromagnéticas. Pueden ser penetrantes y afectan al tejido tisular.
Clasificación
Se clasifica según la extensión de la superficie corporal quemada expresada en porcentaje-extensión,
profundidad y gravedad. En los primeros estudios publicados se indicaba que todo paciente con 40-
50% de la superficie corporal quemada moría por dichas quemaduras. La razón de utilizar este
porcentaje estaba basada en el cálculo de la cantidad de piel que por un lado perdía continuidad y
como consecuencia fallecería por lesiones con la piel desnuda, bien por pérdida de agua, bien por
infección.
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En la actualidad, la forma más frecuente de calcular el porcentaje para clasificarle según su extensión
de quemaduras es la fórmula de Wallace, modificada por Alvarado o fórmula de los 9 de Wallace.
Pueden utilizarse otras fórmulas, si bien todas ellas tienen en común que ajustan la superficie de los
segmentos corporales a un número par de superficie total. Lo más frecuente es que ajusten al 0,5%
final, aumentando o disminuyendo los intervalos de superficie de los segmentos corporales a los que
se refieren. Otra clasificación divide las lesiones por quemaduras en grados según su profundidad:
Primer grado: Afecta a la epidermis, capa superior de la piel, se observa enrojecimiento, descamación
y dolor con duración limitada.
Segundo grado:
Dermis superficial (2A): Son lesiones muy dolorosas, rojizas, presencia de flictenas, exudado y puede
dejar cicatriz, pero no requieren cirugía, se las trata mediante vendajes.
Dermis profunda (2B): Son menos dolorosas porque existe una destrucción incompleta de los
nociceptores, su apariencia es lisa, brillante, exudativa, requieren ser intervenidas quirúrgicamente.
Tercer grado: Implica una lesión de tejidos profundos que incluyen músculos, tendones y huesos No
son dolorosas a causa del daño de las terminaciones nerviosas, de aspecto anacarado o negruzco, su
manejo es por cirugía e inclusive requieren un injerto de piel y se debe cubrir la herida para aminorar el
riesgo de infecciones.
Fisiopatología
La lesión por quemadura puede ocasionarse por múltiples causas, sin embargo, cualquier mecanismo
desencadena una respuesta inflamatoria a las pocas horas del suceso. Esta reacción puede ser
exagerada y descontrolada produciendo destrucción del tejido del paciente y aumenta el riesgo de
disfunción del órgano, pudiendo terminar en muerte.
Lesión inicial
Al poco tiempo de la quemadura, se compone de una zona de coagulación definida por la parte más
cercana de la lesión al elemento radiante que siempre es irreversible porque las proteínas de los tejidos
han coagulado. Seguida de la zona de estasis donde las células, aunque han recibido un daño
metabólico con elementos histológicos reversibles, activable para injertos y pudiendo cicatrizar
espontáneamente. Finalmente, una zona de hiperemia que son los límites que el día de la lesión,
caracterizada por una vasodilatación inflamatoria. La zona de lesión puede abarcar desde la autofagia
celular dada en las primeras 24 horas, apoptosis entre 24-48 horas y presencia de estrés oxidativo
reversible.
Respuesta Inflamatoria
La respuesta inflamatoria desempeña un papel fundamental en la resolución y reparación de las
lesiones, tanto en tejidos blandos como óseos, aunque también puede estar detrás de importantes
lesiones secundarias. Tras una quemadura las respuestas desencadenadas por el daño en el tejido
quemado juntamente con la respuesta secundaria a las lesiones infligidas por otros elementos
térmicos y químicos que no se han modificado.
Desde la bioquímica, las vías inflamatorias sistémicas se cruzan con vías que conducen al
hipermetabolismo. Esta vía comparte algunas características comunes, como niveles elevados de
proteínas de fase aguda, citocinas y quimiocinas, como el factor de necrosis tumoral α (TNF-α), la
interleucina 1β (IL-1β), la interleucina 6 (IL-6), las enzimas similares a la insulina, factor de crecimiento
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1 (IGF -1), el estado hipermetabólico puede durar hasta 36 meses en quemaduras graves y la respuesta
inflamatoria generalmente se resuelve dentro de 5 a 6 semanas después de la lesión inicial.
El inicio de la fase proliferativa que permite restaurar la perfusión vascular y cicatrización está dada
por la activación de queratinocitos y fibroblastos mediadas por citoquinas y factores de crecimiento.
Los depósitos de colágeno y elastina en la herida ayudan a la remodelación, reepitelización, también
llamada la fase final de curación. Al regenerar la dermis y epidermis se forma nuevamente una barrera
cutánea íntegra, funcional y flexible. Dependiendo de la disposición de las fibras de colágeno se pueden
formar cicatrices hipertróficas o queloides.
Alteraciones Hemodinámicas
El primer responsable de las alteraciones hemodinámicas que aparecen en el quemado es la liberación
de sustancias vasoactivas sanguíneas como las catecolaminas, proteínas termolábiles y
prostaglandinas. El traumatismo que supone la lesión activa estos mediadores de la respuesta,
activando el sistema nervioso simpático, el sistema renina-angiotensina, vasopresina y el sistema
endocrino suprarrenal. La activación de la vía dopaminérgica también resulta de gran importancia, ya
que actúa como mediador en la contracción de células de la piel, es un potente mediador cardíaco y
sus niveles plasmáticos se elevarán en proporción a la superficie corporal quemada. Por último, es
importante tener en cuenta la importante hemoconcentración producida por la pérdida de plasma, el
incremento del hematocrito, hipovolemia relativa y la hipoproteinemia.
Otro mecanismo importante que contribuye a las alteraciones hemodinámicas del quemado es el
shock propio de la lesión. Las quemaduras extensas de cara o compromiso de la vía aérea suponen la
primera causa de las mismas. Los vapores presentes en las llamas o los gases calientes son la causa
más frecuente del broncoespasmo que actúan de forma preventiva sobre la intubación adecuada de
los grandes quemados. Asimismo, la pérdida calórica dificulta el mantenimiento de la temperatura
corporal basal y la inversión del gradiente térmico que lleva consigo una alteración importante del
intercambio gaseoso pulmonar (1).
Historia Clínica y Examen Físico
Con frecuencia, estos pacientes llegan con poco o nulo soporte básico, es imprescindible obtener vía
aérea permeable. Una vez corregida la permeabilidad por vía aérea, el siguiente paso fundamental es
la reposición oportuna de líquidos. El esquema de tratamiento se basa en 4 estadíos de manejo
inmediato a un paciente con quemadura, que son los siguientes:
● Valoración y estabilización del estado hemodinámico si se encuentra inestable - catéter
sistémico sin restricciones.
● Determinar la cuantía de superficie corporal quemada.
● Cobertura no oclusiva. Curas diarias de herida.
● Vigilancia de las posibles complicaciones como infecciones, necrosis profunda o necrosis
coagulativa profunda.
Evaluación Clínica
Las clasificaciones ayudan a cuantificar la magnitud de la lesión y son directamente proporcionales a
la gravedad de ésta. El subtipo se refiere a la profundidad de la lesión y el grado a la cantidad de
superficie corporal afectada. Todos los sistemas de clasificación son subjetivos, ninguno refleja
enteramente la sequedad del lecho, el ambiente en el que se forma la escara o comorbilidades que
puedan afectar el pronóstico.
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La metodología americana es la más utilizada y su fórmula es: SGGST = % SGS + % GST (% SGS + %
GST). Donde: SGS corresponde a la Superficie Corporal que se quema de Superficie Corporal Que se
compara en Adultos. GST Calcula la Superficie Corporal que Queda Sana en Adultos.
Para una aproximación rápida de la magnitud de las lesiones en adultos utilizando el diagrama de
superficie corporal quemada de Lund y Browder y estimar el porcentaje real de la superficie corporal
quemada, se multiplica el porcentaje que se calcula con el de adulto.
Manejo Inicial
El manejo de un paciente quemado es complejo y multiorgánico. En el momento de recibir el impacto
energético térmico, el organismo da una serie de respuestas inmediatas que tratan de revertir el efecto
dañino. En el caso de que no lo consiga, activará mecanismos para proteger los órganos o tejidos
vitales. Las medidas a corto plazo como: mejora del shock, erradicación de la infección y detección del
proceso inflamatorio sistémico mejorarán mucho menos la prevención secundaria a largo plazo, y
serán esas primeras actuaciones eficaces las que van a determinar el destino del paciente.
Una vez realizado el ABC del trauma, antes de iniciar cualquier tratamiento, se debe proceder con el
desbridamiento de la quemadura. Para ello, es de suma importancia lavar la zona con agua fría o a
temperatura ambiente, dependiendo de la disponibilidad en el lugar de la quemadura. Con esto
evitamos la coagulación del plasma en el sitio. Si la quemadura tiene mayor extensión o si el paciente
está politraumatizado, el tratamiento inicial debe ser previo al desbridamiento, sin que eso signifique
un perjuicio para la lesión.
Se corre el riesgo de que el cuerpo se deshidrate rápidamente, ante lo cual el edema puede bloquear
los vasos linfáticos dificultando la eliminación del exudado. Para prevenir esta depleción se debe
administrar al menos 25 ml/kg de solución coloide o 125 ml de solución cristaloide como mínimo.
Cabe resaltar que también es importante tener en cuenta los kg del niño, ya que esta fórmula varía
respecto al peso del paciente.
Se debe calcular la superficie corporal quemada (SCQ) para lo cual se utiliza la regla de los 9 de
Wallace, regla de los 9 modificada o regla de los 18 también utilizada en adultos para lesiones. Las
formulaciones siguen variando, ya que son muchas las existentes, debido a la salud y estilo de vida de
los niños. Posteriormente se debe aplicar el código rojo de quemados, para lo cual el paciente deberá
ser remitido a un centro de segundo o tercer nivel según la complejidad de la lesión.
Evidenciar alteración de las vías aéreas, alteración del estado de conciencia o compromiso visual. Si el
paciente tiene lesiones proximales y distales, asimetría en las lesiones de segundo o tercer grado;
edema de los miembros periféricos no relacionado con trauma o lesiones por inhalación; compromiso
de vía aérea superior o inferior o lesiones de más de segundo grado que afecten más del 10% SCQ y
realizadas principalmente por líquidos calientes; siempre el paciente debe ser remitido a mayor
complejidad.
Estabilización del Paciente
En un paciente con quemaduras, y en especial en pacientes quemados traumatizados, el foco especial
del equipo médico debe ser la evaluación inicial y estabilización hemodinámica. Luego de obtener la
vía, para lo cual es necesario hacer acceso del lado no quemado y fijar según la regla de Baxter: 4
cc/kg/% del peso corporal quemado. Si requiere soporte ventilatorio, se debe realizar intubación
orotraqueal para control de la vía aérea, ya que existe un riesgo de edema rápido de las vías aéreas
superiores causado por la detención de la termorregulación intrínseca, puede llevar al paciente a una
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obstrucción bronquial con pronta hipoxemia, posteriormente a la asfixia y al paro cardiorrespiratorio si
no se procede de forma rápida.
El 80% de los quemados tienen enfermedades asociadas y lesiones no relacionadas con la quemadura
en un tercio de los casos, por lo que se insiste sobre la necesidad de mantener un alto índice de
sospecha clínica. Los primeros exámenes de laboratorios complementarios a solicitar son:
hemograma completo, INR, PTT, tiempos de coagulación, urea y creatinina, sodio, potasio y calcio. El
debilitamiento súbito del estado clínico del paciente con quemadura constituye lo que se conoce como
"Shock Lobular" que se produce cuando se rompe una importante cantidad de la barrera cutánea,
dejando desprotegido al paciente, que se verá expuesto a los cambios del medio externo.
Manejo del Dolor
Los quemados con discontinuidad de la piel tienen necesariamente dolor. Es lógico que en el paciente
crítico notaremos que la escala de dolor va a variar en relación con diferentes tipos de lesiones. En la
aparición del dolor entran a jugar un papel determinante distintas vías aferentes de los tejidos dañados
para llegar a la médula espinal. Los impulsos de estos tejidos son conducidos por unas fibras nerviosas
llamadas fibras nociceptivas. Cada fibra nociceptiva está conectada a la asta posterior de la médula
espinal a través de un único sistema de neuronas segundas llamado cadena de neuronas. Dos o más
axones sediciosos en la médula espinal pueden estar conectados con dos o más neuronas de la asta
que tienen diferentes localizaciones en la vía ascendente.
La Escala de Ansiedad y Dolor Específico por Quemaduras (BSPAS) son cuestionarios que evalúan el
dolor usadas mientras el paciente esté hospitalizado por quemaduras agudas, es una herramienta útil
y validada que incluye la evaluación de la ansiedad.
El tratamiento farmacológico consiste en administrar paracetamol y antiinflamatorios no esteroides
(AINE), solos o en combinación con opioides, suelen ser suficientes para lograr un control del dolor.
Idealmente se deben usar analgésicos durante todo el día, además se deben usar medicamentos de
"rescate" antes de cambiar los vendajes y hacer ejercicio. Las quemaduras de las extremidades
superiores e inferiores elevadas por encima del corazón pueden reducir el dolor y la hinchazón en los
días posteriores a la lesión. Una buena forma de aliviar el dolor inmediatamente después de una
quemadura es aplicar una gasa empapada en agua fría sobre la herida durante hasta treinta minutos.
Los medicamentos que se pueden combinar con opioides son: gabapentina, pregabalina y ketamina.
Los primeros dos agentes son capaces de aliviar el dolor neuropático, mientras que la ketamina en
dosis bajas en periodos postoperatorios. No se debe utilizar lidocaína como primera elección, pero
como adyuvante en control del dolor al realizarse algún procedimiento.
Cuando se regenera la herida, la necesidad de controlar el dolor suele reducirse significativamente. Sin
embargo, si la medicación de rescate es insuficiente, puede aumentar la necesidad de analgésicos.
Los pacientes con quemaduras más graves o recientes pueden experimentar un dolor intenso y pueden
necesitar opioides intravenosos (IV) para ayudar a proporcionar un alivio inmediato del dolor.
Técnicas Avanzadas en el Tratamiento de las Quemaduras
Crioterapia
El tratamiento aplicado en las fases muy tempranas del daño es conocido como crioterapia. Quizás las
sustancias más utilizadas sean el agua y la sal. El agua, por la capacidad para disipar el calor durante
el proceso de evaporación, la sal por su capacidad para disminuir el punto de congelación del agua. La
terapia de congelación ha avanzado exponencialmente en aliviar el dolor y disminuir el edema tras
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quemaduras de distinto tipo y profundidades, así como en la prevención secundaria de la lesión
térmica.
Desbridamiento
Es el término para indicar la remoción del tejido muerto e infectado para ayudar a la viabilidad del tejido
y su cicatrización. Hoy en día se lo recomienda de forma precoz porque puede mejorar la evolución de
la lesión. Sin embargo, si el tratamiento local es inadecuado, la afección puede complicarse, prolongar
la hospitalización, provocar pérdida de líquidos y nutrientes y aumentar el riesgo de secuelas de
quemaduras.
El desbridamiento enzimático demostró un mejor mantenimiento de la dermis y un tejido más viable
que preserva un mayor potencial de epitelización espontánea. Esto es especialmente cierto en
pacientes con dermis más gruesa y más apéndices cutáneos. Esta situación suele ocurrir en pacientes
con quemaduras dérmicas medias y profundas.
Escarotomía
En quemaduras profundas que implican la lesión de la dermis que se vuelve rígida formando una
escara, esta técnica se refiere a la incisión quirúrgica realizada con bisturí o electro cauterización para
aminorar el sangrado. Se lo realiza entre 2-6 horas después de la quemadura para liberar la constricción
que causa la escara y reestablecer la circulación distal disminuyendo la isquemia.
Aplicación de sustancias tópicas
Existe un amplio repertorio de sustancias tópicas utilizadas para diferentes intenciones, sobre todo por
los cirujanos plásticos cuando trabajan en injertos cutáneos o colgajos como: hidrocoloides,
retardantes de biodegradación, vasodilatadores tópicos. Últimamente existen en el mercado una serie
de apósitos impregnados con sustancias específicas como la plata, pero las preparaciones más
sencillas por su actividad antimicrobiana son la sulfadiazina de plata y la sulfadiazina de cerio asociada
a sulfadiazina de plata.
El tipo de apósito debe determinarse individualmente en función de las características de cada lesión:
profundidad, extensión, localización, riesgo de infección, estadio de desarrollo, cantidad de exudado,
sensibilidad, dolor y signos de infección. Los apósitos alivian el dolor, previenen infecciones, absorben
el exudado y ayudan a la curación.
Injertos de piel
Pueden ser parcial o completa, utilizados para reconstruir estética y anatómicamente áreas de gran
extensión de quemaduras. Los colgajos que se instauran son del mismo paciente, mayormente de
zonas no expuestas como glúteos o parte interior de muslo. Durante el procedimiento se retira la piel
dañada y se la reemplaza por piel sana, tiene por objetivo acelerar la cicatrización y promover la
proliferación de las células.
Terapia Biológica
Terapia genética
Desde 1997 se han ensayado diversas moléculas e inactivadores de factores liberados por los
linfocitos Th2 con resultados concordantes en todos. Los que concomitantemente inhiben factores
proinflamatorios Th1 mejoran digitalmente la microcirculación peritraumática, disminuyen el infiltrado
inflamatorio, mejoran la diferenciación y la función de los queratinocitos y restablecen la barrera
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epidérmica. Entre los más estudiados figuran Inhibidor de IL-1beta (IL-1ra), Factor inhibidor de
macrófago (MIF), Elk 4, uu 10 y uu13 (IL-10 y TGF beta), pdcnf 4 (queratina 10), tgf B CGRP, VIP y otros.
Terapia staminal
En los últimos años se obtuvieron buenos resultados a partir de la utilización de stem cells en
reconstructivos tisulares que consiguen acelerar la cicatrización en la piel. Incluso algunos autores
plantean poder clonar el tejido del paciente con un tiempo corto y fácil uso ulterior. Para otros, la
discusión es cómo manipular las stem cells ya presentes en el microambiente de la vejiga o del tejido
epidérmico. De Aubin Feml presentó un trabajo tratando de modelizar la reacción del sujeto con
quemaduras: demostraría que la hiperglucemia plantea una diferenciación Th2 y la normoglucemia
acentúa la diferenciación Th1 y modula la respuesta a la IL-10 para controlar la respuesta inflamatoria.
Terapia con Células Madre
Este procedimiento permite obtener in vitro células madre provenientes de donantes adultos. Dichas
células madre funcionan como células madre embrionarias, que son tratadas de tal manera que su
tamaño sea reducido y así su desarrollo sea únicamente para un fin específico estático, especialmente
cuando el paciente no lanza algún tipo de rechazo por el tratamiento, a pesar de ser un órgano ajeno,
ya que la terapia busca reducir o revertir procesos de desorganización tisular específica y desigual para
restituir la normalidad estructural y funcional tisular.
Las células madre mesenquimales ayudan a reducir la inflamación y estimulan la angiogénesis, la
regeneración de células epiteliales y la cicatrización de heridas, lo que las convierte en un candidato
útil para uso clínico. Por lo tanto, pueden ayudar a mitigar los efectos perjudiciales del potencial de
curación insuficiente, la baja calidad del colágeno y la reducción de la densidad vascular de la piel en
las lesiones por quemaduras sobre todo en los ancianos.
La piel envejecida está predispuesta a quemaduras más profundas, mala cicatrización de heridas y una
respuesta inmune más débil. Las células madre mesenquimales pueden desempeñar un papel en la
mejora de la cicatrización de heridas por quemaduras en los ancianos porque tienen potencial de
proliferación y diferenciación y carecen de inmunogenicidad.
Existen varias estructuras que se utilizan en este tipo de terapia regenerativa, mencionadas las células
madre óseas las cuales realizan agresiones locales al colectar dichas células de su lugar para su
utilización. También están las células madre hematopoyéticas extraídas del mismo paciente y
obtenidas de células de la médula ósea, las cuales empobrecen temporalmente la médula e interfieren
con otros tipos de células madre con funciones de oxigenación, nutrición y reparación cutánea.
La aplicación de células madre formuladas en fórmula de solución de células vivas en un medio
especial de cultivo, post aplicadas sobre la herida no generan rechazo, no convierten a la piel en otro
órgano principal y no presentan peligro de cáncer cutáneo, variando en su efectividad, variables tanto
de negocio como de los donantes. Puede tratarse con micropunciones, inyecciones en dermis del
mismo paciente celular de su mismo plasma.
Complicaciones
La quemadura es, probablemente, la lesión traumática de mayor gravedad que puede padecer el ser
humano, con consecuencias no sólo económicas sino también sociales para el paciente y sus familias.
La afectación pulmonar aparece entre las 6 y las 48 horas post quemadura, afectando especialmente
a la población pediátrica. Se estima que su incidencia es de entre un 7-10% en niños y adolescentes, y
especialmente en pacientes con más de un 40% de SCQ.
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El fracaso renal agudo caracteriza al síndrome de fallo multiorgánico en el paciente con quemaduras
graves, y esto ocurre con mayor frecuencia en el paciente con una quemadura extensa. También se ha
demostrado que la actividad de la bomba de sodio y potasio está alterada en el 60% de los pacientes
con quemaduras, y que es más grave según aumenta el porcentaje de SCQ. La actividad de la bomba
de sodio y potasio tiene una estrecha relación en el mantenimiento de la presión renal media, y en caso
de disfunción puede generar la típica respuesta vasoconstrictora que provoca insuficiencia renal aguda
prerrenal.
Los agentes infecciosos que pueden proliferar en la quemadura es amplio e incluye bacterias gram
positivas y gram negativa, por ejemplo Pseudomonas aeruginosa y Acinetobacter, microorganismos
multirresistentes a medicación como el Staphylococcus aureus MRSA, así como levaduras, hongos y
virus.
Infecciones
Aquellas áreas corporales contaminadas, obviamente no se siembran, por no existir la zona testigo de
las superficies no comprometidas. Microorganismos que no son frecuentemente patógenos y que no
suelen colonizar las heridas contaminadas pueden administrarse desde una fuente endógena. Los
microorganismos de un cultivo profundo de una herida, en qué y cuándo no realizarlos, y cómo actuar
en cada uno de los resultados posibles se describen.
Infecciones secundarias post-escaróticas: El aporte de tejido no vascularizado al lecho de la herida
utilizable para la nutrición de las bacterias resulta en colonización bacteriana necrótica o escaras
contaminadas con el huésped.
Celulitis: Se caracteriza por fiebre y dolor en la zona infectada y eritema fuera de la quemadura, edema.
Todas las heridas por quemaduras suelen tener un borde hiperémico, pero si este borde se extiende
más de 2 cm más allá del límite de la lesión existe la posibilidad de padecer celulitis que es mucho más
confluente y menos definida. Puede haber bacteriemia que es una forma de septicemia definida por la
presencia de bacterias en el torrente sanguíneo.
Osteomielitis: Generalmente en escaras y/o huesos específicos.
Tromboflebitis: Masas romboides que se deslizan en la trombosis séptica de la vena afectada
denominadas fenómeno de Trousseau. La extensión de la tromboflebitis es rápida y alcanza vías
profundas o trata. Puede acompañarse de endarteritis y producción de abscesos en el trayecto de los
vasos.
Sepsis
El sistema tegumentario se encarga de delimitar y proteger al organismo del medio exterior. Como fue
descrito previamente, también es vulnerable y ante lesiones de cierta magnitud puede ser invadido por
gérmenes provenientes de tres fuentes principalmente: gérmenes de la piel propios del paciente,
endógenos de las vías aéreas y posibles contaminantes externos de las heridas expuestas. Si se suman
a un sistema inmunológico marginal por el trauma y la posible respuesta inflamatoria importante del
órgano, la infección secundaria a colonización bacteriana es una amenaza constante en los pacientes
quemados.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Las quemaduras son una de las lesiones traumáticas más graves que pueden sufrir los seres humanos,
con implicaciones significativas tanto a nivel físico como psicológico. La epidemiología revela que el
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90% de las lesiones por quemaduras ocurren en países de ingresos bajos y moderados, lo que subraya
la necesidad de mejorar la prevención y el tratamiento en estas regiones. La clasificación de las
quemaduras en función de su extensión y profundidad es crucial para determinar el manejo adecuado
y las intervenciones terapéuticas necesarias.
La respuesta inflamatoria que sigue a una quemadura es un proceso complejo que puede llevar a
complicaciones graves, incluyendo disfunción orgánica y muerte. La identificación temprana de la
gravedad de la lesión y la implementación de un manejo inicial adecuado son fundamentales para
mejorar los resultados en los pacientes quemados. La estabilización hemodinámica, la reposición de
líquidos y el control del dolor son aspectos esenciales del tratamiento que pueden influir en la
recuperación del paciente.
Además, el uso de técnicas avanzadas como la crioterapia, el desbridamiento precoz y la aplicación de
injertos de piel son estrategias que han demostrado mejorar la cicatrización y reducir las
complicaciones. Las terapias biológicas, incluyendo el uso de células madre, ofrecen un enfoque
prometedor para acelerar la regeneración de la piel y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Los resultados del manejo de quemaduras dependen en gran medida de la gravedad de la lesión, la
rapidez de la intervención y la calidad de la atención médica recibida. La clasificación de las
quemaduras en grados y la evaluación de la superficie corporal quemada son herramientas clave que
permiten a los profesionales de la salud comunicar la magnitud de la lesión y establecer guías
terapéuticas efectivas.
Las complicaciones más comunes incluyen infecciones, que pueden surgir debido a la exposición de
tejidos dañados a agentes patógenos, y el síndrome de fallo multiorgánico, que se presenta con mayor
frecuencia en pacientes con quemaduras extensas. La identificación y tratamiento oportuno de estas
complicaciones son vitales para mejorar la supervivencia y la recuperación funcional de los pacientes.
En resumen, el manejo de las quemaduras es un proceso multidimensional que requiere un enfoque
integral, desde la prevención hasta la rehabilitación. La investigación continua y la implementación de
nuevas tecnologías y tratamientos son esenciales para avanzar en la atención de pacientes con
quemaduras y reducir la carga que estas lesiones representan para los sistemas de salud en todo el
mundo.
CONCLUSIONES
Las quemaduras son lesiones traumáticas de alta gravedad que afectan a millones de personas
anualmente, especialmente en países de ingresos bajos y moderados. La comprensión de su
epidemiología, etiología y clasificación es fundamental para establecer un manejo adecuado y efectivo.
La respuesta inflamatoria que se desencadena tras una quemadura puede llevar a complicaciones
severas, lo que resalta la importancia de una intervención temprana y adecuada.
El manejo inicial de los pacientes quemados debe centrarse en la estabilización hemodinámica, la
evaluación de la extensión de las lesiones y el control del dolor. Además, las terapias biológicas,
incluidas las basadas en células madre, ofrecen un enfoque prometedor para la regeneración de tejidos
y la mejora de los resultados clínicos. La investigación continua en el campo de las quemaduras es
necesaria para desarrollar nuevas estrategias de tratamiento y mejorar la calidad de vida de quienes
sufren estas lesiones.
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