LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2024, Volumen V, Número 5 p 271.
La presencia de esta problemática se puede atribuir a factores como los antes mencionados, así como
también se pueden citar otros tales como: escasez de materiales didácticos, recursos tecnológicos, y
de espacios destinados para laboratorios debido a la ausencia de infraestructura que adolece el
establecimiento educativo (Espino et al., 2020). Todas estas circunstancias constituyen limitantes que
impiden complementar el aprendizaje teórico con la experiencia práctica (BID, 2011). En relación, los
puntajes alcanzados por los estudiantes de esta institución educativa en la última prueba Ser Bachiller
2018-2019 no son favorables. Para el área de ciencias naturales donde se encuentra física, el promedio
fue de 7,65/10 y en el ranking nacional la institución se situó en el puesto 1.496 (INEVAL, 2019).
En definitiva, es inminente replantear cambios en los procesos formativos institucionales vigentes
hacia metodologías educativas que atiendan estas necesidades, se adapten al estudiantado,
despierten el interés y la motivación por aprender, y contribuyan a disminuir la problemática
identificada (Rodríguez et al., 2021). En función de ello, el Ministerio de Educación del Ecuador en su
currículo nacional (2021) exhorta planificar las clases acorde al contexto, necesidades y aspiraciones
de los estudiantes a través de la implementación de propuestas metodológicas ajustadas a los
propósitos académicos que propicien una formación integral del estudiante.
En ese cometido y considerando a la física por naturaleza experimental, se recurre a las prácticas de
laboratorio como estrategia didáctica indispensable para articular la teoría con la práctica durante el
proceso formativo. En ellas, se fomenta el espíritu investigativo del estudiante, permitiéndole poner en
práctica los conocimientos aprendidos en el aula al exponerlo al fenómeno físico en estudio, para que
mediante observación y manipulación pueda interpretar las causas y efectos que lo configuran,
compruebe hipótesis, demuestre leyes, deduzca fórmulas o corrobore resultados; alcanzando un
conocimiento objetivo, revirtiendo la animadversión hacia la materia y obteniendo un experiencia
significativa.
A pesar de sus ventajas, las prácticas de laboratorio presentan desafíos para su implementación tales
como: necesidad de espacios, equipamiento adecuado, financiamiento y mantenimiento; en el trabajo
de los estudiantes: dificultades de montaje, problemas de ejecución, exposición a riesgos,
interpretaciones ambiguas de resultados, etc. En esto concuerda Vélez (2018) agregando la falta de
infraestructura en las instituciones, aumento de la población estudiantil, las condiciones
socioeconómicas de la comunidad y la necesidad de complementar la enseñanza con el aprendizaje
práctico, evidencian la búsqueda de soluciones pragmáticas a este requerimiento escolar, por lo que
los laboratorios virtuales o simuladores, constituyen una alternativa viable para dar una salida efectiva
a la situación actual de los planteles educativos, dadas sus características y múltiples ventajas (Espino
et al., 2020).
Los simuladores interactivos cumplen un rol destacado en educación, por su funcionalidad como
recurso didáctico experiencial, le da la oportunidad al alumno de observar, analizar y configurar
parámetros inmersos en el fenómeno de estudio sin la necesidad de exponerse a ninguna situación de
riesgo o peligro derivado de una práctica real. Por estos beneficios, se posicionan entre los recursos
potencialmente aliados a la educación pues reducen los riesgos de incidentes o accidentabilidad
escolar dentro de las aulas, al no requerir una exposición mal planificada o supervisada que provoque
daños y secuelas.
Este trabajo busca atender la problemática identificada en el contexto y grupo referido mediante la
implementación de la metodológica activa de aprendizaje de la física en modalidad de aula invertida,
ajustada a las tendencias educativas vigentes que fomentan el uso de la tecnología (Rodríguez et al.,
2021); incorporando instruccionales de laboratorio dispuestos en plataformas e-learning para el
desarrollo de prácticas experimentales simuladas en los laboratorios virtuales para el aprendizaje de
corriente eléctrica y circuitos eléctricos.