LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2024, Volumen V, Número 5 p 436.
Incluso en los casos en que se logra equipar a las escuelas con tecnología, la inversión no termina ahí.
Después de la instalación, es necesario capacitar a los usuarios, en este caso, docentes y estudiantes.
Los docentes deben recibir una formación adecuada para utilizar estas herramientas, lo que implica
modificar sus planeaciones y estrategias didácticas, reinvirtiendo tiempo en adaptar un trabajo
previamente diseñado para un entorno más tradicional. Asimismo, los estudiantes deben aprender a
trabajar con la tecnología, que no es más que un medio para un fin, y es importante considerar que,
para muchos, la escuela es el único lugar donde tienen acceso a ella.
En algunos contextos escolares, invertir en tecnología es inviable cuando las prioridades son otras,
como la provisión de libros de texto, materiales educativos, instalaciones de sanitarios y agua potable.
Los contextos educativos en México son tan diversos y las dificultades tan variadas que resulta
complejo priorizar la inversión en tecnología. Las necesidades educativas de docentes y estudiantes
difieren significativamente, y un efecto no deseado de todo lo anterior es que se promueve la brecha
digital.
Gobierno, escuela y tecnología
En cada entidad del país, los objetivos de los tres niveles de gobierno se entrelazan en un esfuerzo por
mejorar la infraestructura tecnológica. Un ejemplo de esto es el estado de Baja California Sur, que en
su Plan Estatal de Desarrollo 2021-2027 (PED 2021-2027) establece diversas metas y estrategias para
este fin (Gobierno del Estado de Baja California Sur, 2021). En su Eje I, Bienestar e inclusión, el objetivo
5 del PED busca “optimizar los espacios y entornos educativos con la infraestructura adecuada y
suficiente para el desarrollo de los procesos de enseñanza y aprendizaje en todos los tipos, niveles y
modalidades educativas” (Gobierno del Estado de Baja California Sur, 2021, p. 58). Como parte de la
estrategia 5.2, se pretende “garantizar el equipamiento adecuado de los planteles de todos los tipos,
niveles y modalidades educativas para lograr mejores aprendizajes” (Gobierno del Estado de Baja
California Sur, 2021, p. 58). Además, la línea de acción 5.2.2 subraya la importancia de “ampliar la
disponibilidad de las tecnologías de la información, comunicación, conocimiento y aprendizaje digital
en el Sistema Educativo Estatal, como apoyo al proceso de enseñanza-aprendizaje de forma directa y
para las modalidades a distancia” (Gobierno del Estado de Baja California Sur, 2021, p. 58), mientras
que la línea de acción 5.2.3 propone “incrementar el acceso a la red de Internet en las escuelas para
favorecer el aprovechamiento de las tecnologías de la información, comunicación, conocimiento y
aprendizaje digital” (Gobierno del Estado de Baja California Sur, 2021, p. 58).
Entre las metas del objetivo 5 del PED se incluye “cubrir las necesidades de equipamiento, tecnología,
Internet, materiales didácticos de los planteles educativos del sistema público del estado” (Gobierno
del Estado de Baja California Sur, 2021, p. 60). Para evaluar el cumplimiento de esta meta, el PED
incorpora el siguiente indicador: “Número de escuelas con acceso al servicio de Internet para el uso de
los alumnos; por nivel y tipo educativo, sostenimiento, control administrativo, tipo de institución y
plantel atendidas” (Gobierno del Estado de Baja California Sur, 2021, p. 62).
Todo lo anterior subraya la preocupación compartida por los diferentes niveles de gobierno respecto a
la brecha digital, la marginación y la desigualdad que esta acentúa. Conscientes de estas
problemáticas, han planteado objetivos, estrategias y líneas de acción dirigidas a enfrentarlas y
solucionarlas.
En el ámbito federal, el Gobierno ha centrado sus estrategias en los planes de estudio nacionales para
la Educación Básica y la Educación Normal. Un ejemplo de esto es el Acuerdo número 16/08/22,
publicado en el Diario Oficial de la Federación, que establece los planes y programas de estudio para
la formación de maestras y maestros de educación básica (Secretaría de Educación Pública, 2022).
Por cuestiones de extensión, este análisis se enfocará únicamente en el Plan de estudios de la