LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2024, Volumen V, Número 5 p 459.
cuarto grado, derivado de esta situación Jaime Torres Bodet (SEP, 1961), solicitó lograr que la
educación primaria se concluye hasta sexto grado. Cuando se dirigió a los profesores el 27 de julio de
1961, expresó: “ayudar al alumno a descubrir su mundo y a sentirse inclinado a resolver sus problemas,
los de su familia, los de la escuela, lo de su localidad, los de México y los de la humanidad” (SEP, 1961,
p. 17).
La estructura del programa de quinto grado se organizó en seis áreas, en la sexta incluyó: Adquisición
de los elementos de la cultura. La cual comprendía: lengua nacional; aritmética y geometría. Las metas
en la resolución de problemas fueron: “hábito: de usar formularios tablas numéricas y equivalencias
[…] capacidad: para resolver con exactitud problemas aritméticos y geométricos usuales […]aplicación
de conocimientos en la resolución de problemas prácticos” (SEP, 1961, p. 180 y 181). En las temáticas
se indicó la práctica para el trazo y construcción de figuras; cuerpos geométricos, en quinto grado se
consideraron: cubo, prisma recto y pirámide regular.
Los libros de texto del alumno en 1962; tenían un libro y un cuaderno de trabajo divididos en dos tomos.
En cada uno se encontraron juntos aritmética y geometría; estudio de la naturaleza. En el libro
aparecían: explicaciones, conceptos y ejemplos, con imágenes a color. Mientras el cuaderno de trabajo
fue en blanco y negro, con ejercicios y problemas, que el docente evaluó, ya que bajo cada
planteamiento se vio la palabra calificación. Previo a la resolución de problemas en el libro del alumno
se revisan: el tema, ejemplos resueltos. El libro de trabajo repitió la idea de manera sintética, previo a
la resolución presentó: operaciones básicas, fórmulas, equivalencias y conceptos.
La reforma de la década de los setenta, plasmó en el programa de estudios de quinto de grado los
objetivos: “estimular y lograr en el alumno comportamientos profundos que rebasen los límites de una
simple retención de información y promuevan su pensamiento crítico y creador” (SEP, 1977, p. 5),
detecté siete áreas de formación: español, matemáticas, ciencias naturales, ciencias sociales,
educación artística, educación física y educación tecnológica. Aquí la distribución correspondió a ocho
unidades, una unidad por mes. Con los objetivos se pretendía que el maestro evaluara conductas. El
objetivo general de las matemáticas fue: “propiciar en el alumno el desarrollo del pensamiento
cuantitativo y relacional como un instrumento de comprensión, interpretación y expresión de los
fenómenos sociales, científicos y artísticos”. (SEP, 1977, p. 41), las matemáticas a su vez se
distribuyeron en aspectos: aritmética, geometría, lógica, probabilidad y estadística. Los problemas en
esta reforma se miraron como situaciones de análisis.
Otra característica de esta reforma es que la resolución de problemas refiere al nivel taxonómico:
“resuelvan problemas semejantes […] más complicados […] determine las operaciones que resuelven
un problema” (SEP, 1977, p.90). Hasta la unidad ocho donde se concluye en resolver problemas, previo
a ella se encuentran los objetivos y las actividades en los niveles: comparar, analizar, decidir la
operación. Aunque en el histórico de CONALITEG se presentan tres generaciones de libros de texto en
este periodo (1972, 1982 y 1988), los tres ejemplares muestran en matemáticas en quinto grado, la
misma estructura, los mismos ejercicios y la misma metodología de trabajo.
En la reforma de 1993, las asignaturas contempladas fueron: español, matemáticas, ciencias naturales,
historia, geografía, educación cívica, educación artística y educación física. Las matemáticas como
asignatura contuvieron seis líneas temáticas: los números sus relaciones y sus operaciones, medición,
geometría, tratamiento de la información, procesos de cambio y la predicción y el azar (SEP, 1992, p.
15) , el propósito de las matemáticas fue: organizar la enseñanza y el aprendizaje de las matemáticas
aplicadas a la realidad que permita a los alumnos aprender permanentemente y con independencia en
las cuestiones prácticas de la vida cotidiana (SEP, 1992, p. 13).
Los propósitos generales para quinto grado fueron: “adquirir conocimientos básicos de las
matemáticas y desarrollar: capacidades, habilidades, destrezas y pensamientos matemáticos” (SEP,