LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2022, Volumen 3, Número 2, p. 464.
DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v4i1.264
Encefalopatía discirculatoria, revisión bibliográfica
Dyscirculatory encephalopathy, bibliographic review
Jorge Eduardo Ochoa Aucay
Universidad Católica de Cuenca
jorge.ochoa@ucacue.edu.ec
Orcid: https://orcid.org/0000-0002-6834-5473
Cuenca Ecuador
Erika Pamela Abad Molina
Universidad Católica de Cuenca
erika.abad@est.ucacue.edu.ec
Orcid: https://orcid.org/0000-0001-7209-6062
Cuenca Ecuador
John Paul Castillo Hernández
Universidad Católica de Cuenca
john.castillo@est.ucacue.edu.ec
Orcid: https://orcid.org/0000-0001-9296-9879
Cuenca Ecuador
Martín Alexander Chamorro Romero
Universidad Católica de Cuenca
machamorror92@est.ucacue.edu.ec
Orcid: https://orcid.org/0000-0002-9193-7506
Cuenca Ecuador
Sonia Azucena Ortiz Reinoso
Universidad Católica de Cuenca
sonia.ortiz@est.ucacue.edu.ec
Orcid: https://orcid.org/0000-0001-6404-2291
Cuenca Ecuador
Chrisy Esthephanye Sarmiento Sarmiento
Universidad Católica de Cuenca
chrisysarmiento55@gmail.com
Orcid: https://orcid.org/0000-0001-7640-7833
Cuenca Ecuador
Artículo recibido: día 17 de enero de 2023. Aceptado para publicación: 26 de enero de 2023.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.
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Como citar: Ochoa Aucay, J. E., Abad Molina, E. P., Castillo Hernández, J. P., Chamorro Romero
M. A., Ortiz Reinoso, S. A., & Sarmiento Sarmiento, C. E. (2023). Encefalopatía discirculatoria,
revisión bibliográfica. LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades 4(1),
464474. https://doi.org/10.56712/latam.v4i1.264
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2022, Volumen 3, Número 2, p. 465.
Resumen
La encefalopatía discirculatoria, es una disfunción cerebral resultante de trastornos vasculares,
que se asocian a alteraciones degenerativas, isquémicas y cambios del tejido cerebral, por lo
cual constituye la forma crónica, progresiva y multifocal de las patologías cerebrovasculares.
Generalmente se asocia a hipertensión, diabetes mellitus tipo 2, aterosclerosis, enfermedades
arteriovertebrales o su combinación. Se manifiesta a través de 3 estadios clínicos que
comprometen el estado de ánimo, lo cognitivo y estado psicoemocional del paciente, los
métodos diagnósticos son de neuroimagen como tomografía computarizada, resonancia
magnética, ecografía doppler transcraneal, cgulo grama, lipograma estos representan un rol
fundamental en el diagnóstico. No obstante, su abordaje terapéutico está enfocado en la
disminución de la progresión de la enfermedad, aumento de la microcirculación, la circulación
cerebral general y proteger a las células del sistema nervioso central de la isquemia e hipoxia.
Palabras clave: diagnóstico, encefalopatías, etiología, fisiopatología, tratamiento
primario
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2022, Volumen 3, Número 2, p. 466.
Abstract
Dyscirculatory encephalopathy is a cerebral dysfunction resulting from vascular disorders, which
is associated with degenerative, ischemic and polymorphic alterations of brain tissue, which is
why it constitutes the chronic, progressive and multifocal form of cerebrovascular pathologies. It
is generally associated with hypertension, atherosclerosis, arteriovertebral diseases, or their
combination. It manifests itself through 3 clinical stages that compromise the behavior, thinking,
and psycho-emotional state of the patient, so neuroimaging methods such as computed
radiography, magnetic resonance imaging, dopplerography, coagulogram, or lipogram play a
fundamental role in diagnosis. However, its therapeutic approach is focused on compensating
for the disease, increasing microcirculation, general cerebral circulation, as well as protecting the
cells of the central nervous system from ischemia and hypoxia.
Keywords: brain diseases, etiology, physiopathology, primary treatment
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INTRODUCCIÓN
Las patologías cerebrovasculares representan una de las enfermedades más frecuentes a nivel
mundial, siendo la encefalopatía discirculatoria, uno de los tipos crónicos más comunes. Esta se
define como un trastorno caracterizado por la disminución del aporte de oxígeno a nivel cerebral,
generalmente dado por una alteración de las arterias vertebrales, asociada a un alto índice de
morbi-mortalidad en adultos mayores (Skvortsov et al., 2021).
Usualmente esta patología es de progresión lenta y de etiología multifactorial, ya que surge como
consecuencia de ciertas enfermedades, principalmente aterosclerosis, diabetes mellitus,
patologías arteriovertebrales, hipertensión crónica, que afectan las pequeñas arterias
intracerebrales, provocando una alteración del flujo sanguíneo y generando regiones isquémicas,
que se observan como zonas de hipodensidad en la tomografía computarizada (TC),
generalmente categorizadas como ataques vasculares silenciosos (Juul, 2018).
Para el diagnóstico de esta enfermedad existen criterios que engloban los signos de daño
cerebral, factores de riesgo y el uso de estudios de imagen como resonancia magnética y TC. El
tratamiento se basa en restaurar el flujo sanguíneo cerebral y mejorar el metabolismo del mismo
(Parfionov, 2017).
Generalmente, esta enfermedad es diagnosticada erróneamente por médicos de diferentes
especialidades, que se basan únicamente en las quejas del paciente, sin tener en cuenta los
criterios de diagnóstico, la identificación de las causas y la naturaleza del daño cerebral (Lin et
al., 2020). Por lo que, esta revisión agrupa las generalidades de la encefalopatía discirculatoria.
MÉTODO
Consiste en una revisión bibliográfica narrativa, que emplea tanto métodos teóricos como el
analítico-sistémico e inductivo, enfocados en la encefalopatía discirculatoria, su etiología,
fisiopatología, diagnóstico y tratamiento; así como métodos de investigación analítica en base a
la revisión documental y bibliográfica. La información contrastada se extrajo de la bases de datos
científicas como son Yandex, Pubmed y Scimago Journal & Country Rank (SJR). Para una
búsqueda más eficaz se utilizaron palabras clave como Diagnóstico”, Encefalopatía
discirculatoria”, “Fisiopatología”, Tratamiento Primario”, obteniendo un total de 33 artículos
científicos.
Por lo que, al tamizar la información, se descartaron 16 artículos, los mismos que no cumplieron
con los criterios de inclusión de la investigación, quedándonos con un total de 17 artículos. Los
criterios de inclusión fueron revisiones bibliográficas, meta-análisis, casos y cohortes, ensayos
clínicos, artículos con una antigüedad de 6 años (2017-2022), como también artículos en inglés,
español y ruso. Los criterios de exclusión fueron libros, catálogos, y páginas web para público en
general.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
La encefalopatía discirculatoria (DEP), se define como una disfunción en la circulación sanguínea
cerebral resultante de trastornos vasculares, que generan lesiones crónicas, progresivas y
focales en el tejido cerebral, por que suele asociarse con hipertensión, diabetes mellitus,
aterosclerosis y patologías arteriovertebrales. Fué conocida por primera vez en 1970 y asociada
a la vejez; sin embargo, en la actualidad constituye el término más utilizado para referirse al bajo
suministro de sangre en el cerebro de adultos a partir de los 40 años (Skvortsov et al., 2021).
Esta patología se presenta en el 75% de los casos, ocasionando incapacidad irreversible y muerte
durante el periodo agudo de los síntomas; es así que en Rusia representa 1 millón de casos por
cada 100.000 habitantes, posicionándose en el primer lugar de las patologías cerebrovasculares
crónicas en dicho país, lo cual evidencia que la encefalopatía discirculatoria es más común con
la edad (Gavrilenko et al.,2020).
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Etiología
La encefalopatía discirculatoria, es una situación patológica común del adulto joven y del adulto
mayor, normalmente se caracteriza por el deterioro de la función cerebral, generada por una
alteración en el riego sanguíneo a causa de enfermedades vasculares.Dependiendo de la
etiología, esta enfermedad se clasifica en los siguientes grupos (Gavrilenko, 2020):
- Aterosclerosis: se debe a la pérdida de la elasticidad y consistencia de la pared de
los vasos sanguíneos cerebrales, generalmente por placas de ateromas, siendo
estas placas lipídicas, que, además, contienen células inflamatorias y tejido
conectivo (Gavrilenko, 2020).
- Patologías Arteriovertebrales: anatómicamente las arterias vertebrales generan un
aporte inicial para la circulación adecuada del cerebro, y cuando existe una alteración
del flujo, se da secundario a otras patologías como osteocondrosis vertebral, lesión
vertebral y la anomalía de Kimberli (juul, 2018).
- Hipertensión Crónica: esto se debe a la antigüedad de la enfermedad, ya que el
manejo de presiones arteriales elevadas y sin adherencia al tratamiento, generan un
daño vascular, provocando encefalopatía discirculatoria, desencadenando un estado
espástico cerebral (Levin, 2018).
- Mixta: esta categoría está asociada a patologías concomitantes, lo cual incrementa
el grado de mortalidad, pues generalmente un paciente presenta la encefalopatía,
con solamente una de las enfermedades anteriormente citadas (Levin, 2018).
Como se mencionó anteriormente, la principal etiología, es el daño vascular que provoca una
interrupción del flujo sanguíneo, dicha interrupción ocasiona, que en zonas del cerebro no exista
una adecuada cantidad de oxígeno, disminuyendo las capacidades funcionales, generando
zonas hipodensas en la sustancia blanca, partes profundas del cerebro, y estructuras
subcorticales, que generalmente son observables mediante el uso de resonancia magnética o
tomografía, atribuyéndose el nombre de ¨ataques vasculares silenciosos¨ (Schukin, 2018).
Fisiopatología
La encefalopatía discirculatoria se caracteriza por “la progresión de daño cerebral isquémico
multifocal o difuso, que se manifiesta con trastornos neurológicos y neuropsicológicos”,
incluyendo alteraciones morfológicas a nivel de los vasos sanguíneos cerebrales, además de
existir una reducción en el volumen y masa del tejido cerebral por daño focal o difuso (Yuryeva
et al., 2020).
Los mecanismos de esta patología, corresponden a un defecto en la autorregulación cerebral, el
cual consta de dos componentes, uno “miogénico y otro neurogénico”. El mecanismo miogénico
es la forma inicial de un cambio en la circulación sanguínea, por lo que, la autorregulación
consiguiente pasa a depender del sistema nervioso simpático, esto implica que la alteración de
la regulación sanguínea cerebral pueda ocasionar hipoperfusión cerebral. Además, se conoce
que una isquemia cerebral prolongada ocasiona que las arteriolas y capilares sean propensos a
roturas y sangrados, cuando existe un incremento repentino de la presión de perfusión (Lin et al.,
2020).
Se ha planteado que alteraciones en radicales libres ocasionan una dilatación de los vasos
sanguíneos, pudiendo incrementar la permeabilidad de los vasos del cerebro durante la
reperfusión de la isquemia (Lin y otros, 2020). Otro mecanismo propuesto consiste en la
aparición de regiones de infarto a nivel cerebral provocados por la isquemia crónica, cuya
presentación consiste en una reducción de la sustancia blanca a nivel periventricular o
subcortical, que pato-morfológicamente constituye zonas de desmielinización, gliosis y el
agrandamiento de espacios perivasculares, que incluyen los infartos lacunares, los cuales son
los más característicos de esta enfermedad (Pizova, 2022).
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Manifestaciones clínicas
Gran parte de los pacientes con encefalopatía discirculatoria presentan signos y síntomas leves;
sin embargo, algunos progresan a síntomas complejos que pueden ser potencialmente mortales
(Yurieva et al., 2020). Existen tres estadios clínicos de la enfermedad, que son:
- Estadio I (compensatorio): existen mayores síntomas subjetivos como: cefaleas,
mareos, acúfenos, fatiga, menor capacidad de atención, inestabilidad en la marcha
y alteraciones del sueño (Yurieva et al, 2020). A nivel neuropsicológico existen
alteraciones cognitivas leves, con predominio neurodinámico como falta de
concentración, espontaneidad, pobre rendimiento mental, además de trastornos
neuropsicológicos de tipo asténico, que no limitan considerablemente la adaptación
social (Velikanov, 2021).
- Estadio II (subcompensatorio): se caracteriza por la presencia de síndromes clínicos
definidos que alteran considerablemente la capacidad funcional del paciente y
corresponden a un deterioro cognitivo de tipo moderado, relacionado con la
disfunción del lóbulo frontal, síndromes piramidales, extrapiramidales, vestíbulo
cerebelosos y pseudobulbares. Existe también la presencia de trastornos afectivos
como: apatía, depresión, labilidad, mayor irritabilidad y desinhibición. En esta fase la
adaptación social del paciente se altera y su capacidad laboral se reduce
drásticamente, sin embargo, continúa valiéndose por sí mismo (Velikanov, 2021).
- Estadio III (descompensatorio): consiste en los mismos síndromes presentes en el
estadio II, no obstante, su capacidad funcional es mucho más reducida. La alteración
cognitiva llega al grado de demencia y se asocia con trastornos afectivos y
conductuales graves como; reducción de la capacidad crítica, síndrome apático y
desinhibición (Velikanov, 2021).
Diagnóstico
Para realizar un diagnóstico oportuno y eficaz, es necesario efectuar un estudio exhaustivo de la
anamnesis de la enfermedad, junto a los síntomas existentes y el todo de investigación
instrumental a usar; sin embargo, se debe considerar, enfermedades cardiovasculares en
pacientes de la tercera edad, debido al daño neurológico que estas pueden ocasionar. Por ello,
en la tabla 1 se relaciona, el cuadro clínico y las lesiones vasculares del cerebro, para poder
diagnosticar de acuerdo a los criterios aceptados para la encefalopatía discirculatoria (Parfenov,
2017).
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Tabla 1
Criterios diagnóstico de la encefalopatía discirculatoria
Criterios diagnóstico
Características clínicas
1. Señales de
alteración cerebral
- Síntomas neurológicos y neuropsicológicos objetivamente
detectables que tienden a progresar.
2. Signos de accidente
cerebrovascular
isquémico (ACV)
- Factores de riesgo (hiperlipidemia, diabetes mellitus, etc.).
- Signos anamnésicos o instrumentalmente confirmados de
daño a los vasos cerebrales y/o sustancia cerebral.
3. Hallazgos entre
manifestaciones
clínicas y ACV
- Cambios en la sustancia del cerebro de origen vascular
detectados por Tomografía computarizada/ Resonancia
magnética del cerebro (CT/MRI), corresponden a las principales
manifestaciones clínicas y/o
- Un defecto cognitivo de tipo frontal (disfasia frontal), disartria
más características del cuadro clínico, lo que indica una nesis
vascular de los síntomas (progresión escalonada)
4. Criterios de
exclusión de otras
enfermedades
- No existen datos clínicos e instrumentales característicos de
otras enfermedades que puedan explicar el cuadro clínico.
Fuente: Elaboración propia, a partir de, Parfenov V. (2017). Dyscirculatory encephalopathy and
vascular cognitive disorders. Moscow. IMA-PRESS, 128(12),1-123. https://nnp.ima-
press.net/nnp/article/viewFile/841/732
Los métodos de neuroimagen juegan un rol fundamental al momento de enviar a los pacientes,
siempre basándose en lo que necesitan, es decir, en los criterios diagnósticos y las
manifestaciones clínicas presentes. Dentro de los métodos más usados, están la tomografia
computarizada, resonancia magnética, y otros exámenes, como dopplerografía de los vasos
superiores de cabeza y cuello, coagulograma, lipograma (Velikanov, 2021).
Sin embargo, al tratarse de una enfermedad multifactorial, debe ser manejada, por interconsultas
médicas con el nefrologo, cardiólogo, psicólogo, médico internista, y oftalmólogo (Frolov &
Gasankhanova, 2020).
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Pronóstico
Cualquier tipo de encefalopatía discirculatoria se desarrolla de manera rápida sin tratamiento,
después de dos años se observa la progresión y empeoramiento de los síntomas. Hay que tener
en cuenta que muchos factores influyen en este proceso, por lo que el tratamiento deberá ir
combinado con terapia farmacológica, cambios de estilo de vida y control de la sintomatología
(Yakovchuk,2021).
En estos pacientes es notoria la degradación del pensamiento, la memoria, y la aparición de
trastornos del comportamiento. Si la encefalopatía se diagnostica en la etapa inicial y el paciente
recibe un tratamiento adecuado, se puede detener el deterioro de las funciones cognitivas.
Incluso la encefalopatía discirculatoria en etapa 2 puede retrasarse durante 5 os o incluso
décadas. La última etapa se desarrolla rápidamente, por lo que es difícil lidiar con ella; sin
embargo, un enfoque integrado del tratamiento ayudará a prolongar significativamente la
sobrevida. (Parfenov, 2019).
Además, si es posible eliminar la causa de la encefalopatía, las personas se recuperarán por
completo, esto puede ser posible en pacientes que tengan por desencadenante el alcoholismo y
la drogadicción. Por otro lado, si no es posible tratar la causa en su totalidad; como la
insuficiencia renal y hepática, el control de su progresión se convierte en un pilar fundamental
del tratamiento. Un paciente ya diagnosticado, sin otras patologías subyacentes, puede vivir
alrededor de 10 años o incluso más (Ovodyuk et al., 2022).
Tratamiento
El abordaje terapéutico de esta patología, debe estar enfocado en la etiopatogenia y ser
completo, ya que tiene como objetivos; compensar la enfermedad, aumentar la microcirculación,
la circulación cerebral general y proteger las células del sistema nervioso central de la isquemia
e hipoxia (Chernii et al. 2022).
Se debe tratar principalmente la causa del desarrollo de la encefalopatía discirculatoria. La
encefalopatía arteriosclerótica subcortical, es causada por la hipertensión arterial, por lo que su
tratamiento principal será el control de la misma, lo que ayudará a prevenir o retrasar la
progresión de la enfermedad. En la década de los 80 era muy usado el esquema escalonado, para
tratar la hipertensión (Nikitina et al.,2020).
Las crisis pueden causar tanto problemas fisiologicos como psiquiátricos, por lo que son
tratadas en un centro hospitalario, mientras que los pacientes que presentan manifestaciones
mínimas son tratados de forma ambulatoria. Un tratamiento eficaz, es aquel que combina la
terapia farmacológica y la no farmacológica. En el tratamiento no farmacológico tenemos
principalmente los cambios en el estilo de vida (Chernii et al. 2022).
Otro tratamiento no farmacológico eficaz es la fisioterapia, en donde se puede usar la
estimulación magnética transcraneal, masaje en la zona del cuello, acupuntura,
electroestimulación y campos de vórtice. Por el contrario, en la terapia farmacológica
encontramos medicamentos como los diuréticos, betabloqueadores, neurometabolitos,
correctores vestibulares y antidepresivos (Nikitina et al.,2020).
En caso de que la encefalopatía afecte vasos sanguíneos de gran calibre, se recomienda la
intervención quirúrgica: Endarterectomía carotídea, en la que se trata de limpiar las paredes
internas de la arteria carótida en la aterosclerosis; o la colocación de stent, en donde se inserta
un dilatador especial en la arteria que produce un mejor flujo de sangre (Parfenov, 2019).
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Existe un tipo de encefalopatía difícil o imposible de tratar denominada encefalopatía estática,
en donde el daño cerebral es permanente, y el objetivo de su tratamiento es prevenir daños
mayores e implementar rehabilitación siempre que sea posible (Skvortsov et al., 2021).
En la actualidad, existe una variedad de estudios que están siendo probados, entre la terapia
farmacogica tenemos: vasodilatadores cerebrales nimodipino, flunarizina, emoxipina, el Kapikor
(combinación de butirobetaína 60 mg y meldonio dihidrato 180 mg), que en un ensayo clínico
realizado en pacientes con encefalopatía tipo II, tuvo efectos estadísticamente significativos, ya
que ayudó en la recuperación de las funciones cognitivas y reducción de la gravedad de los
síntomas asténicos. Estos pacientes notaron disminución en la fatiga, mejor sueño por las
noches, mayor actividad y capacidad en las actividades diarias, además de la restauración de la
estabilidad emocional. No obstante, se ha establecido que el medicamento Capikor mejora la
función del endotelio y posee un gran efecto terapéutico en indicaciones clínicas, cognitivas,
función hemodinámica cerebral y síntomas asténicos (Skvortsov et al., 2021).
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ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2022, Volumen 3,mero 2, p. 473.
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