LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2024, Volumen V, Número 5 p 746.
Planteamiento del problema
En la vida del ser humano uno de los contextos más importantes, es la familia. Durante las últimas
décadas, investigaciones han aportado un buen número de modelos de familia que buscan describir
los modelos o patrones de interacción que se dan en el sistema familiar (Schoeps et al., 2014).
Conceptos como cohesión familiar, estilos parentales democráticos, estrategias de resolución de
conflictos y apego emocional, están muy relacionados con la Funcionalidad familiar. Esta última se
refiere a la capacidad que cada familia tiene para conservar su sistema, aun en contra de las amenazas
o situaciones que puedan lograr cambios en los miembros de dicha familia (Gallegos-Guajardo et al.,
2016).
Al analizar los conflictos paterno filiales durante el periodo de la adolescencia, se debe señalar la
existencia de varias investigaciones que marcan efectos importantes de dicha conflictividad sobre la
salud y el bienestar del adolescente. Estos efectos podrían considerarse negativos ya que constituyen
a la dinámica familiar en un factor de riesgo psicosocial, como por ejemplo si consideramos a la
conflictividad familiar como un factor del consumo de drogas, o del desarrollo de trastornos
alimenticios, o del desarrollo de sintomatología depresiva y de ideación y tentativa suicida.
También se ha visto que el conflicto familiar puede generar efectos negativos sobre el desarrollo de la
autonomía adolescente, en el rendimiento académico o incidir en el desarrollo de comportamientos
antisociales y violentos (Luna Bernal,2012).
Las habilidades sociales son como los comportamientos disponibles en el repertorio de una persona
y que favorecen la calidad y la efectividad de las relaciones que establece con otras personas. Estos
comportamientos aprendidos están caracterizados por su elevado grado de dependencia del contexto
cultural y social, todo esto hace difícil los procesos de transferencia automática entre entornos
diversos de comunicación (Rosa et al., 2014). Las dificultades en las habilidades sociales se suelen
manifestar en los adolescentes de edad escolar, con dificultades del rendimiento y más
específicamente, en individuos que presentan dificultades de aprendizaje y/o rendimiento bajo y/o
fracaso escolar. De esto que se consideran importantes los estudios que buscan definir y concretar el
cómo las dificultades en habilidades sociales tienen relación con las dificultades en el aprendizaje y el
rendimiento (Díez y Jesú y García, 2006). Estos constructos (funcionalidad familiar y habilidades
sociales) son términos que se analizan cuando al evaluar a los individuos y su desarrollo en diferentes
ámbitos.
Una funcionalidad familiar deficiente podría desencadenar habilidades sociales bajas y por lo tanto
frustraciones a lo largo de la vida de la persona. Definición del problema En la vida del ser humano uno
de los contextos más importantes, es la familia. Durante las últimas décadas, investigaciones han
aportado un buen número de modelos de familia que buscan describir los modelos o patrones de
interacción que se dan en el sistema familiar (Schoeps et al., 2014). Conceptos como cohesión familiar,
estilos parentales democráticos, estrategias de resolución de conflictos y apego emocional, están muy
relacionados con la Funcionalidad familiar. Esta última se refiere a la capacidad que cada familia tiene
para conservar su sistema, aun en contra de las amenazas o situaciones que puedan lograr cambios
en los miembros de dicha familia (Gallegos-Guajardo et al., 2016). Al analizar los conflictos paterno
filiales durante el periodo de la adolescencia, se debe señalar la existencia de varias investigaciones
que marcan efectos importantes de dicha conflictividad sobre la salud y el bienestar del adolescente.
Estos efectos podrían considerarse negativos ya que constituyen a la dinámica familiar en un factor de
riesgo psicosocial, como por ejemplo si consideramos a la conflictividad familiar como un factor del
consumo de drogas, o del desarrollo de trastornos alimenticios, o del desarrollo de sintomatología
depresiva y de ideación y tentativa suicida. También se ha visto que el conflicto familiar puede generar
efectos negativos sobre el desarrollo de la autonomía adolescente, en el rendimiento académico o
incidir en el desarrollo de comportamientos antisociales y violentos (Luna Bernal,2012).