LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2024, Volumen V, Número 5 p 826.
A continuación, se muestran algunos de los factores que desafortunadamente están causando que este
problema vaya en crecimiento.
En el estudio realizado por Cortés (2017) sobre “La televisión y los juegos online: factores que inciden
en la lectura”, se concluye que la televisión y los juegos en línea interfieren significativamente en el
comportamiento y la motivación hacia la práctica de la lectura, debido a que los estudiantes, que
participaron en esta investigación, optan por dedicar más tiempo a estas tareas antes que leer
cualquier artículo, circunstancia que fomenta una postura negativa hacia la lectura, una motivación
superficial y obstaculiza el desarrollo de hábitos de lectura.
Por su parte, Chunga Aroni (2018), afirma que los factores que inciden en el hábito de lectura por parte
de los estudiantes son los videojuegos, la televisión y el internet, a los cual dedican entre una y tres
horas cada día, mientras tanto que la lectura le dedican poco tiempo o casi nada. Por su parte, en lo
que concierne a la escuela, los educandos manifiestan que las lecturas que practican son poco
interesantes y por esta razón al instante de rendir un examen tienen dificultades para comprender los
enunciados o interrogantes. Finalmente, las familias tampoco colaboran en la guía y control para que
sus hijos practiquen la lectura, muchas veces porque ellos tampoco lo realizan y le muestran poco
interés.
Paucar y Flores (2022) establecen que existen tres factores que intervienen en la práctica de la lectura
como lo son: la familia, el entorno del hogar y el profesor. Mientras tanto que para Nelson Vargas (2020)
expone que existen cuatro factores que inciden en gran medida en el impedimento del gusto por
practicar la lectura, siendo estos: los factores socioculturales, institucionales, personales, tecnológicos.
En el estudio desarrollado por Navas et al. (2017), afirman que los padres de familia inciden de forma
negativa y perjudicial en el hábito de lectura de los educandos ya que mientras sus padres no ayuden y
den el ejemplo a sus hijos sobre el disfrute y la importancia por la lectura, sus hijos tampoco sentirán
ningún gusto por esta.
Vargas et al., (2023) mencionan que los docentes envían talleres de lectura a sus educandos, pero ellos
no lo elaboran, es decir, en sus domicilios no leen, optan por desarrollar otro tipo de actividad como ver
la televisión u observar videos, un buen porcentaje se encuentran en las calles del sector, etc. Es muy
evidente que los educandos presentan escasos o nulos hábitos de lectura en sus hogares. Durante los
años de estudios primarios los estudiantes van desarrollando sus hábitos para practicar la lectura, pero
estos no logran ser suficientes, por lo que el problema de comprensión e interés por la lectura
continuará en los niveles superiores.
Lectura
La lectura es el proceso de interpretar y comprender el significado de los símbolos escritos, ya sean
letras, palabras o frases, con el fin de obtener información, conocimientos, entretenimiento o para
cumplir con una necesidad específica. Este proceso implica varias habilidades cognitivas y lingüísticas,
que incluyen la decodificación de los símbolos gráficos, la comprensión del contexto, la integración de
la información nueva con el conocimiento previo y la capacidad de reflexionar y analizar el contenido
(Tabullo y Pulifiato-Hamann, 2024).
Para Calle et al. (2024), la lectura es descrita como la destreza integral de comprender, interpretar y
procesar la información que se encuentra en un texto escrito. Esto conlleva obtener los conceptos
fundamentales, hallar las ideas principales y secundarias, realizar análisis, inferencias, deducciones,
desarrollar una reflexión crítica sobre la lectura.