LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, enero, 2023, Volumen 4, Número 1, p. 496.
INTRODUCCIÓN
El envejecimiento es un fenómeno presente a lo largo del ciclo vital desde el mismo proceso de
la concepción hasta la muerte. A pesar de ser un fenómeno natural conocido por todos, es difícil
aceptarlo como una realidad innata a todo ser (1). La vejez es una de las últimas etapas de la
vida de las personas, que comprende un rango de edades cercanas a los 60 años. Las
necesidades que requieren los adultos mayores, principalmente los que son dependientes, son
de carácter físico, social y emocional, esta población presenta diversos cambios fisiológicos,
existiendo una estrecha relación entre los deterioros funcionales y la edad (2). El porcentaje de
individuos que presentan dependencia ha aumentado, en especial a edades más avanzadas, con
una alta prevalencia de enfermedades crónicas que demandan servicios de salud, siendo uno de
los aspectos relevantes el mantenimiento de su salud y calidad de vida (3). Se asocia a los
adultos mayores una alta carga y una multiplicidad de enfermedades de largo aliento o crónicas
(por ejemplo, problemas motores, Alzheimer, diabetes, etc.), las que originan un tipo específico
de pérdida de funcionalidad, siendo concretamente las enfermedades crónicas y discapacidades
las que mayormente desencadenan malestar y dependencia (4).
El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) en el Censo del año 2017, menciona que, en Chile, los
adultos mayores superan los 2 millones 800 mil personas, equivalente al 16,2% de los habitantes
del país (5). El porcentaje de personas de 65 años o más pasó de 6,6% en 1992 a 11,4% en 2017
(6). Ante el aumento de la población de adultos mayores, que requieren de cuidados especiales,
se han implementado diferentes políticas gubernamentales y sistemas para cerciorar la mejora
de la calidad de vida de los adultos mayores, una de estas medidas es la instauración de los
Establecimientos de Larga Estadía. Estas instituciones se definen como lugar en que residen
adultos mayores que, por motivos biológicos, psicológicos o sociales, requieren de un medio
ambiente protegido y cuidados diferenciados para la mantención de su salud y funcionalidad (7).
La existencia de los ELEAM está condicionada por el sostenido cambio sociodemográfico y en
cierta forma a las transformaciones que ha experimentado la estructura y dinámica familiar, así
también la capacidad familiar para cuidar a quienes lo requieren se ve disminuida, demandando
un servicio de cuidados extrafamiliar de índole formal (8).
De acuerdo al SENAMA (9) se cuenta con 17 establecimientos de Larga Estadía en
funcionamiento a lo largo del país, la región de Los Lagos cuenta con 80 cupos, con un promedio
de edad de ingreso de los residentes de 78 años. Además, las personas están en el 60% más
vulnerable de la población de acuerdo al Registro Social de Hogares de Chile y sin redes de apoyo
efectivas. La tasa de mortalidad entre las personas que se institucionalizan es de entre 50% a
60% durante el primer año, siendo una de las principales causas las fallas multiorgánicas,
neumonía/bronconeumonía e insuficiencia respiratoria. De enero 2019 a septiembre 2021 las
causas de muertes bajo custodia del estado constatadas fueron: Paro Cardiorrespiratorio (PCR)
en un 29.3%, Insuficiencia Respiratoria 27.0%, COVID-19 en un 15.1%, Falla Multiorgánica 7.4%,
Sepsis 6.4%, Cáncer 3.6%, Falla Cardiaca 3.3%, otros 3.1%, ACV 2.3%, Falla Renal 1.8%, y Falla
Hepática 0.8% (9).
Respecto a la calidad de vida en Chile de los adultos mayores según la Quinta Encuesta Nacional
de Calidad de Vida en la Vejez 2019, entre los años 2007 y 2016, el Índice de Calidad de Vida en
la Vejez tuvo una tendencia al alza, sin embargo, durante el año 2019 este índice bajó al nivel
observado durante los años 2007 y 2010, así también se menciona que entre las personas de 80
y más años disminuye la declaración de autonomía en las decisiones y el 33% de las personas
de 80 y más años señala que otras personas toman las decisiones que son importantes para su
vida (10).
En cuanto a la salud mental para la Organización Mundial de la Salud (11), un porcentaje mayor
al 20% de los individuos con más 60 años de edad padecen alguna alteración psíquica o neural,
mientras que los trastornos de ansiedad aquejan al 3,8% de la población adulta mayor. Por su
parte, la Organización Panamericana de la Salud (12) menciona que en la región de las Américas
la prevalencia de ansiedad correspondiente al año 2017 fue de 2%, en tanto que para América