LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2024, Volumen V, Número 5 p 1448.
INTRODUCCIÓN
La práctica docente, implica una labor que requiere de muchas horas de trabajo, en aula y fuera de ella,
muchas veces este trabajo implica una gran carga que no es visible, por lo cual no es valorado,
retribuido o reconocido, generando en el maestro apatía y desánimo.
En años pasados, se impuso por parte de la Secretaría de Educación Pública, la celebración de los CTE,
los cuales funcionan una vez al mes con la descarga administrativa correspondiente, con la finalidad
de que los maestros intercambien, expongan, deliberen y tomen acuerdos sobre actividades
sustantivas de la función escolar.
Por otra parte, las supervisiones, consisten en la revisión de esta actividad proporcionando un servicio
de acompañamiento, asesoramiento y seguimiento a los planteles para dar fe de la ejecución de planes
y programas, modelos, contenidos, estrategias, prácticas, aplicación de códigos de ética, entre otras
que conforman el deber ser de la función escolar.
En la práctica, los CTE se han convertido en una actividad administrativa obligatoria, que no ha
generado los resultados esperados en calidad académica. Rubio, (2017) señala que los CTE, son
percibidos por el magisterio como un proceso limitado, pesado y punitivo, que se realiza porque así lo
dice el cuadernillo, sin cumplir con la función que señala el discurso.
Posterior a la pandemia por COVID-19, con la reactivación de la actividad escolar presencial, los CTE
volvieron a celebrarse, pero los resultados no eran satisfactorios, ya que se detectaron deficiencias
que fueron justificadas por diversas situaciones relacionadas con el confinamiento, no obstante, en
2022 y 2023, con el cambio de Modelo Educativo, se mantenían los mismos estándares de operación
y resultados que en pandemia, por lo cual, se estableció la siguiente pregunta de investigación: ¿Cuáles
son las limitantes de la función de los consejos técnicos escolares que impiden la obtención de
mejoras sustantivas en la práctica docente?.
La SEP insiste, en que la práctica de los CTE mejora la función de la práctica docente, y puede elevar la
calidad educativa, ya que la celebración de estas juntas no es nuevo, sino que data desde hace casi un
siglo en México, por lo cual es importante determinar cuáles son esas limitaciones que se registran en
el contexto para actuar en consecuencia aportando datos útiles que solucionen o mejoren los
resultados.
Por otra parte, la educación en México está viviendo un momento de implementación de un nuevo
modelo educativo, el cuál por su puesto, requiere de la participación activa de los maestros y de la
discusión de los resultados en CTE. Martínez y Cervantes (2024), mencionan que los actores de la
calidad educativa deben tener capacidad de gestión de cambio hacia la mejora continua haciendo una
evaluación de su función docente y que con base a esos resultados se contabilice con que se cuenta
para la instrumentación de un nuevo modelo educativo.
La presente investigación se realiza en la Ciudad de Mazatlán en la zona 025, en 11 escuelas de
educación básica públicas, en la zona urbana, la cual tiene una población de maestros, coordinadores
y directores de 297 personas. El enfoque empleado en la investigación es mixto, aplicándose en dos
fases, la primera cualitativa y la segunda cuantitativa, para finalmente hacer una triangulación.