LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2024, Volumen V, Número 5 p 1531.
disminución en la motivación y participación de mujeres en los trabajos que se ofrecen en México, por
medio de la intimidación y amenazas las mujeres temen por su situación económica y laboral lo que
en su mayoría, las orilla a desertar del mercado de trabajo o a resignarse y seguir viviendo las
consecuencias de las mismas, ya que la impunidad ante las denuncias por violencia de género en
cualquier contexto, suelen ser bastante elevadas en América Latina.
Para Rodríguez Pérez, en su análisis “Violencia laboral de género como factor que inhibe la
participación de las mujeres en el mercado de trabajo de México”, un factor que inhibe la presencia de
las mujeres en los lugares de trabajo es la violencia, práctica que debe ser atendida, ya que impide que
las mujeres tengan un desarrollo laboral. Otro punto importante de dicho estudio señala que el grado
de compromiso o de necesidad económica de las mujeres disminuye la probabilidad de abandonar el
mercado laboral, lo que conlleva que las mujeres tengan menores oportunidades de trabajo,
aumentando la probabilidad de sufrir violencia económica y de otro tipo física, psicológica o sexual.
(Rodríguez et al., 2022).
Otro impacto que generan las desigualdades es a nivel económico, al existir violencia laboral, se
producen efectos negativos en el lugar de trabajo, provocando ausentismo, mal ambiente laboral, alta
rotación de personal, y por ende, reducción de la productividad, y de los ingresos.
Participación de las mujeres en los sectores económicos
Según datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, en el sector primario ofrecen su trabajo
más de 992 mil mujeres mexicanas. La mujer mexicana desempeña un papel muy importante en la
producción agrícola, ganadera, pesquera, acuícola y agroindustrial.
La mayor participación de mujeres en actividades primarias se ubica en los estados de: Oaxaca, Puebla,
Chiapas, Veracruz, Guerrero, Hidalgo, Michoacán, Jalisco, Sinaloa, Sonora y el Estado de México. La
participación de las mujeres ha sido fundamental en el desarrollo productivo del sector
agroalimentario, el 83.9% trabaja en la agricultura, el 13.3% en ganadería, 1.1% en pesca y 1.7% en
otras actividades.
Así mismo, el 96.7% de las mujeres pertenecientes a comunidades rurales, trabajan y realizan otras
actividades, como el trabajo doméstico, cuidado de otras personas, acarreo de leña y agua, trabajo
comunitario, asistencia a la escuela o mantenimiento del hogar, entre otras.
En septiembre de 2020, se firmó el Pronunciamiento de cero tolerancia a las conductas de acoso sexual
y hostigamiento, con el fin de crear ambientes laborales respetuosos hacia las mujeres, garantizando
así el derecho a una vida libre de violencia, con este tipo de iniciativa, la Secretaría da cumplimiento a
las acciones de política pública establecidas en el Programa Nacional para la Igualdad entre Mujeres y
Hombres (Proigualdad) 2020-2024, en un esfuerzo para cerrar las brechas de desigualdad de género,
a través de diversas acciones contenidas en el eje transversal de igualdad de género del Plan Nacional
de Desarrollo (PND) del Gobierno de México, ya que la contribución de las mujeres en México es muy
importante, en todos los ámbitos, pero principalmente, en el desarrollo agrícola y la seguridad
alimentaria. (Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, 2022).
En general el porcentaje de mujeres en Actividades agrícolas, ganaderas, silvícolas y pesqueras
(AGAPES) según el INEGI es únicamente del 3.82%.
En el sector secundario o industrial de la economía es solo el 17.22% el equivalente a las mujeres que
trabajan en estas actividades económicas; ellas se encuentran principalmente en Chihuahua (35.85%),
Coahuila (35.58%), Tlaxcala (26.33%), Baja California (25.08%) y Yucatán (25%).