LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2024, Volumen V, Número 5 p 1554.
integrarse activamente a las demandas de la escuela, por eso se considera que es un reto muy grande
pretender erradicar los problemas de aprendizaje, lo que se pretende, es apostar a la eficacia de las
intervenciones fortaleciendo los roles de los actores principales del proceso educativo, el Trabajo
Social como disciplina, logra focalizar las causas que generan problemas de aprendizaje con una visión
amplia en las repercusiones sociales que pueden trascender al no ser atendidas a tiempo. “Su principal
recurso es hacer trabajo social, esto es establecer una relación de ayuda y acompañamiento a las
personas, familias, grupos o comunidades en situación de necesidad, pero sobre todo ser promotor de
cambios en diferentes contextos” (Ramón Pineda, Lalangui Pereira, Guachichullca Ordóñez, y Espinoza
Freire, 2019). En un estudio realizado en Ecuador acerca de rendimiento escolar y la intervención del
Trabajo Social se concluyó que:
Él es quien establece una relación directa tanto con los docentes, estudiantes y padres de familia, a fin
de poder conocer los diversos conflictos que pueden presentar para luego conjuntamente solucionar
los diferentes problemas e intervenir para superar los factores que influyen negativamente en la
educación de los niños y niñas, con la finalidad de que alcancen un mejor desarrollo académico y social.
(Ochoa, 2015) En esta relación directa que el Trabajador Social tiene con el niño o niña que presenta
problemas de aprendizaje, comienza a indagar en lo íntimo de sus vivencias, el contexto familiar e
institucional como principales factores considerados influyentes para su desarrollo integral.
Para conceptualizar lo íntimo dice González, “es donde el individuo ejerce plenamente su autonomía
personal, es el reducto último de la personalidad. Es ahí donde “Soy lo que soy”, en el que el individuo
es soberano desde las formas de su comportamiento social, privado o público”. (Gonzáles, 2017).
Hablar de lo íntimo es un intento por conocer cómo ha sido el desarrollo del ser que se educa, desde
la concepción, en que comienza a entablar una estrecha relación afectiva con su madre, es decir, su
historia antes de llegar a la escuela, tomando en cuenta que en la infancia no hay desarrollo suficiente
de la conciencia para reflexionar acerca de las experiencias e interacciones que son parte de sus
vivencias.
Para estudiar lo íntimo se puede partir desde dos vertientes según señala Valladares, desde el campo
de la psicología: uno macrosociológico para establecer las relaciones entre familia y sociedad y otro
microsociológico para explicar la interrelación entre familia e individuo (Valladares, 2008) y de esta
forma entender su evolución, haciendo referencia también a sus funciones ejecutivas, su autoestima y
sus habilidades sociales que serán los factores que facilitarán el desprendimiento de su espacio íntimo
y su adaptabilidad al espacio público, el cual sería la escuela. Velastegui menciona que “El desarrollo
de las FE hace que el ser humano sea capaz de crear nuevas formas de solución o adaptación de
manera innovadora a escenarios fuera de su rutina diaria” (Velasteguí, 2019).
Rodríguez por su parte hace referencia a la autoestima mencionando que “La autoestima para que
tenga un desarrollo óptimo en base a nuestra personalidad, tiene que ir de la mano con los factores
ideológicos, psicológicos, social y económico” (Rodríguez, 2020) Así mismo, “una persona que ha
desarrollado de manera positiva sus habilidades sociales tiene más posibilidades de alcanzar la
cúspide de la pirámide “la autorrealización”, que una persona que no las desarrolló” acentúa (Martínez,
2001 como se citó en Gómez, 2019 p.90)
Se hace referencia a estas definiciones porque se conoce que los problemas de aprendizaje pueden
ser causados por la falta de adaptabilidad a nuevos ambientes, baja autoestima o pocas habilidades
para relacionarse con los demás, estas desventajas suelen mostrarse en el aula, siendo labor del
docente gestionar esa adaptación brindando los medios que generen confianza e involucramiento por
parte del alumnado a las actividades escolares.
El alumnado de primaria todavía no tiene demasiada conciencia de la atribución de causalidad de sus
éxitos o fracasos y, por lo tanto, le cuesta más identificar si lo que pasa se debe a sus capacidades o