LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, octubre, 2024, Volumen V, Número 5 p 1660.
trabajador (Jacobo, 2017). El enfoque constructivista, crea la competencia a partir de la función que
nace del mercado, de la persona, sus objetivos y posibilidades.
Para Martínez (2009), Martens (1996), Fundación Chile (2004) y la Organización Internacional del
Trabajo OIT/CINTERFOR Chile (2005), las competencias exhiben al individuo como un experto en el
desarrollo de sus actividades dentro de su profesión u oficio respaldado por su nivel alto de
conocimiento, experiencia y desarrollo de habilidades.
Esta investigación permitió encontrar los antecedentes del concepto del capital humano y su aplicación
al sector productivo. Adam Smith afirma que al trabajador por sus cúmulo de conocimiento y
experiencia para efectos de productividad en una organización podría ser comparado con una
máquina, ya que la actividad en la que se enseña y aplica de forma excepcional le traerá beneficios
económicos por arriba de los salarios tabulados para trabajadores normales, lo que le permitirá con el
tiempo recuperar la inversión realizada además de los beneficios que genera un capital igual de
valiosos al capital productivo (Smith, 1776).
Adicionalmente, se descubrió que el conocimiento y el entrenamiento de las personas es directamente
proporcional con su crecimiento profesional. Lo aprendido y desarrollado en la práctica se vuelve un
activo intangible en la mente de los individuos, lo que permite que las personas se conviertan en capital
humano para las organizaciones (Schultz, 1994).
La investigación permitió acercarse al concepto del capital humano, el cual está dotado de
conocimientos, habilidades, experiencia además de gozar de buena salud lo que posibilita hacer
económicamente productiva, laboralmente exitosa y socialmente responsable a las personas que
conforman este capital (Cardona et al., 2007) y (Martens, 1996).
Es evidente que la inversión que el sujeto hace en capacitarse y en mantenerse en un estado de buena
salud aumentan sus probabilidades de empleo, el prepararse en un área hasta ser un experto le otorga
la posibilidad de tener un puesto que lo motive, se desarrolle profesionalmente y le permite lograr los
objetivos de trabajo individuales y de equipo, aumentando los índices de productividad y márgenes de
utilidad para la compañía. Entre mayor sea el potencial del capital humano con que cuentan las
organizaciones, mayores serán las posibilidades de lograr un nivel superior de competitividad y eficacia
organizacional (Cardona et al., 2007), (Becker, 1964), Chávez & Vizcaíno (2017), Ganga et al., (2016) y
Guerrero et al., (2015), citados por (Bernal et al., 2020).
En este sentido, la teoría del capital humano explica que, si un individuo desea ser competitivo en
determinada área, deberá buscar constantemente estar bien preparado para evitar obsolescencia
intelectual. Un buen entrenamiento y una buena preparación otorga la posibilidad a la persona de
aspirar a una mejor posición en el mercado laboral, en consecuencia, mayores ingresos (Pérez-Fuentes
& Castillo-Loaiza, 2016).
Para impulsar eficientemente estas dos variables en beneficio de la organización, surge una
herramienta que proyecta al capital humano a un nivel de excelencia. La gestión de capital humano
garantiza la selección del personal según sus competencias acorde al puesto a desempeñar. Además,
impulsa la formación, desarrollo y administración del potencial de las personas de lo que saben hacer
y de lo que podrían hacer en un escenario de competencias desarrolladas y aplicadas (De Sousa, 2001).
Para algunos autores como Fernandez (2005), la gestión de capital humano como herramienta
estratégica y directiva ha demostrado ser eficaz para atraer, mantener, capacitar, motivar y evaluar el
talento de acuerdo con las necesidades de la organización. Por lo anterior, se haa logrado integrarse
hoy en día a los sistemas y procesos de la estrategia empresarial.
DISCUSIÓN