LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, octubre, 2024, Volumen V, Número 5 p 1838.
El consumo de sustancias, así como del alcohol, se encuentran establecidos en la codificación
universal de las patologías, CIE-11, con fines estadísticos, y constituye una de las causas externas de
muerte. (OMS, 2021) Es así, que jóvenes consumidores, en ocasiones encuentran la muerte por
intoxicación; accidentes viales o en la perpetración de actos delictivos estando bajo los efectos de
estupefacientes, por lo que resulta imprescindible atender esta situación que se ha convertido en un
problema para la sociedad en su conjunto.
El marco legal regulador respecto a estupefacientes que rige en el país, parte de la propia Constitución
de la República, la que establece en su articulado la promoción de la salud como un derecho
fundamental de toda persona a ser conferida por el Estado. Así también contempla la aplicación de
medidas sanitarias, dentro del marco del respeto a la dignidad de la persona adicta a algún tipo de
estupefaciente. Además, establece claramente la represión a la producción, el tráfico y la
comercialización de sustancias, a toda actividad vinculada al mismo, y al consumo ilícito de dichas
sustancias. También se hace referencia a programas de educación preventiva y de rehabilitación de
los adictos con la participación de las organizaciones privadas. (Constitución de la República del
Paraguay, 1992)
Por otra parte, la Ley Nº1340/88 “Que reprime el tráfico ilícito de estupefacientes y drogas peligrosas
y otros delitos conexos y establece medidas de prevención y recuperación de fármacos dependientes”.
Ley 1881/02 que modifica la ley 1340/88 y el Código Penal del Paraguay. En los citados cuerpos legales
se determinan los derechos, las garantías y las sanciones aplicables a los hechos vinculados con el
consumo de drogas. Así en esta ley además de establecer la sanción correspondiente respecto a la
tenencia sin autorización de sustancia estupefaciente castigando con pena de 5 a 15 años y cuádruplo
de su valor. En el artículo 28 de la citada norma también refiere que el Juez del Menor, en su caso que
tuviera conocimiento de la existencia de una persona con problemas de adicción, dispondrá su
internación en un centro de asistencial para su rehabilitación, no sin antes oír al afectado y obtener un
dictamen médico acerca de su condición de adicto el proceso de rehabilitación lo realizará en centros
dependientes del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social o en un centro privado a su costa. (Ley
1340, 1988)
Alonso Castillo et al., 2018, refirieron que, desde hace mucho, la adicción se ha asociado con problemas
de salud, tales como; enfermedades cardiacas prematuras, pulmonares, respiratorias, oncológicas.
Problemas conductuales, desórdenes alimenticios, conductas violentas y sexuales de riesgo,
accidentes viales, intento de suicidios y numerosos desajustes que afectan a los consumidores.
Pablo Carlos Rivera Valencia, en su trabajo. “Estrategias para la intervención en contextos de violencia
con jóvenes en México” afirma que los adolescentes en conflicto con la justicia, se caracterizan por
una carencia afectiva, tanto en su núcleo familiar como social, además, presentan una identidad
deteriorada producto del abuso de las drogas (De la Cruz Flores , 2017)
En igual sentido, Uceda, (2011), afirmó que la delincuencia juvenil es considerada como un fenómeno
complicado, vinculado a situaciones de pobreza y discriminación, tales como la falta de empleo,
familias desestructuradas, residencia en lugares empobrecidos, deserción escolar y uso de sustancias.
Sin embargo, no es posible señalar una correspondencia directa, aunque sí; asociaciones, elementos
existentes y procesos estrechamente relacionados que tienden a confluir en los casos que se
observan.
Por tanto, es posible afirmar en algunos casos, que en tales asociaciones; las adicciones y los delitos,
conviven y se refuerzan constantemente.
Según estudios muy recientes, en Paraguay, un alto porcentaje de los adolescentes en conflicto con la
justicia, presentan problemas de adicciones. A su vez, con frecuencia, el consumo de sustancias por