LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, febrero, 2023, Volumen 4, Número 1, p. 1053.
INTRODUCCIÓN
La inteligencia emocional puede ser fomentada y fortalecida a largo de la vida, el no tener un
adecuado desarrollo de la misma puede ser un predisponente para el incremento de tendencia
al aislamiento, ira, falta de comprensión de emociones, desensibilidad ante las necesidades de
los demás, ansiedad, nerviosismo, impulsividad y agresividad, y sobre todo la tendencia a la
depresión; según la Organización Mundial de la Salud (OMS) (2017), destaca cifras a nivel
mundial sobre los casos de depresión que ascendieron a un 20% en los últimos años, siendo la
mayor tasa de discapacidad de personas depresivas, incrementando en el 2015 a 322 millones
siendo un 18,4% mayor que en 2005, en base a estos estudios se obtuvo que los niveles de
depresión es un predisponente para prestar mayor atención a las emociones por lo cual produce
rumiación generando un mayor nivel de estrés y prevalencia a la depresión en un 23%.
La inteligencia emocional se relaciona a varios constructos psicológicos entre estos la
asertividad que son habilidades sociales o conductas socialmente habilidosas a nivel
interpersonal permitiendo al individuo relacionarse con otros de manera adecuada, el carecer de
esta habilidad existe un decrecimiento a nivel de autoestima, con tendencia al aislamiento,
sumisión, retraimiento, pasividad y abandono de la valía personal se comprobó que es un
predisponente para desarrollar conductas agresivas, a las que la OMS define como el uso
deliberado de fuerza física hacia otra persona o contra uno mismo generando daño a nivel
psicológico, lesión o muerte, cada año alrededor de 1,6 millones de personas a nivel mundial
pierden la vida de manera agresiva, siendo una de las principales causas de muerte entre 15 a 44
años de edad y responsable de un 14% de defunción masculina y 7% de femenina, los sujetos no
asertivos son incapaces de respetar la opinión de otros, valiéndose de las propias, la falta de
tolerancia y en repuesta al dolor llega a la forma física con la agresión (Organización
Panamericana de Salud, 2002).
Por lo que la inteligencia emocional según Goleman et al. (2021) es una habilidad básica para
desenvolverse mejor a través de la autorregulación del humor, evitando trastornos que minimicen
la capacidad de pensar capaz de reflejar empatía y esperanza para el éxito, facilitando al sujeto
a reconocer sentimientos propios y ajenos, con un buen manejo de las emociones consigo
mismo y con los demás con habilidades de automotivación y persistencia ante fracasos.
El concepto de Inteligencia emocional como tal se propuso por primera vez por Mayer y Salovey
(2020) se define como parte de la inteligencia social, es decir refiere a la habilidad de entender
sentimientos propios, conocer los ajenos usarlos para guiar nuestros pensamientos y actos.
Se define a la asertividad según Cañón-Montañez & Rodríguez-Acelas (2011) como la capacidad
de un sujeto para poder rechazar las demandas de otros, expresando, transmitiendo su posición,
creencias, opiniones y sentimientos hacia los demás, de manera explícita y apropiada mostrando
respeto por los derechos de los demás como el propio siendo un conjunto de conductas emitidas
a nivel interpersonal que permite expresar sentimientos, deseos, opiniones, actitudes o derechos
del otro de forma directa, firme, honesta, incluye conductas tales como: miedo, aprecio, ira,
alegría, esperanza, indignación, desesperación, perturbación, expresándose sin abusar de los
derechos de los demás actuando de manera íntegra en base a sus propios intereses.
La importancia del adecuado desarrollo de inteligencia emocional en nuestro medio, la falta de
salud psíquica, conlleva a dificultades emocionales generando una serie de problemas
psicológicos que se dan en la sociedad actual: ansiedad, depresión, problemas de disciplina,
violencia, drogadicción, trastornos de la alimentación, etc. Estos pueden llegar a perjudicar o
estancar la capacidad de desarrollar asertividad Dueñas Buey (2002), menciona que, a mayor
destreza en la comprensión de sentimientos propios y ajenos, mayor será la eficiencia en
asertividad.
Kılıç y Sevinç (2018), realizaron un estudio sobre inteligencia emocional y asertividad, en una
universidad de la India, los resultados mostraron una inteligencia emocional media; además se