LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, febrero, 2023, Volumen 4, Número 1, p. 1096.
quienes sustituirán a las hipótesis apriorísticas. Maanen (1983), citado por Álvarez-Gayou et al.,
(2014), señalan que:
El método cualitativo puede ser visto como un término que cubre una serie de métodos y técnicas
con valor interpretativo que pretende describir, analizar, descodificar, traducir y sintetizar el
significado, de hechos que se suscitan más o menos de manera natural. Posee un enfoque
interpretativo naturalista hacia su objeto de estudio, por lo que estudia la realidad en su contexto
natural, interpretando y analizando el sentido de los fenómenos de acuerdo con los significados
que tiene para las personas involucradas… (p.2)
En contraposición a Copérnico y Galileo, la realidad, expuesta en el gran libro de la naturaleza, no
mora únicamente en los números. Investigar para medir ya no es suficiente. Se trata de aprender
para saber y saber para aprender, y con ello, poder intervenir en favor de lo que es propio al «ser
en circunstancia» (en lo social, cultural, económico, político, biológico; pero también psicológico,
psíquico, axiológico, espiritual y emocional). No hay cabida para una ciencia aséptica, amoral y
objetiva. Para ello habrá que retornar la mirada a los estudios de caso y biográficos, el análisis
del discurso y de contenidos, la semiótica, apoyándose en entrevistas abiertas y observaciones
participantes. Las alternativas se insertan en los denominados «temas sensibles», que lo son en
tanto son “propios de atención en políticas sociales y públicas” (Pérez-Tarres, et al., 2019, p. 113),
entre los que se destacan los estudios de género, la interculturalidad, los fenómenos de
migración, la discriminación y segregación, los usos y costumbres, la etnobotánica, la
marginación y violencia en todas sus expresiones, las adicciones, entre otros.
Se debe destacar que existen tres razones por las que una investigación puede ser considerada
sensible: sentirse amenazada la persona por realizar una investigación, ya sea por afectar su vida
personal, o bien, porque realizarla le provoca estados de ansiedad y estrés. La segunda se asocia
a la posibilidad de que la evidencia obtenida en el estudio pueda hacerse pública y pueda inculpar
a quien lo realizó. Por último, incluye el poder afectar con la investigación los intereses de
personas o instituciones, lo que implicaría estar expuesto a intimidaciones, coerciones o
coacciones. De la misma manera se puede considerar sensible la investigación cuyos resultados
puedan afectar tanto a los participantes como a los individuos receptores de los resultados (Lee,
1993, Sieber & Stanley, 1988).
Tal atrevimiento marca el camino para encontrar los nuevos fenómenos objeto de estudio en el
arte y su estética, la mitología y sus metarrelatos, la memoria colectiva y sus imaginarios, las
utopías y sus significados —por citar algunos campos de indagación—.
Cibercultura: lo real y lo simbólico
Vestir una propuesta de la visión humanista siempre rinde buenos dividendos. Incluso el
axiomático enfoque de competencias, que ha monopolizado prácticamente toda la estructura
educativa en el nivel superior, suele dejarse ver como una alternativa integral, centrada en un
renovado humanismo, para algunos digital (George-Reyes et al., 2022), que sostiene el desarrollo
de “estrategias creativas, investigativas e innovadoras en las aulas” (George-Reyes et al., 2022,
p.2), dejando entrever que devienen de una exigencia cultural.
Bajo argumentos grandilocuentes que dan testimonio de la utilidad de estas competencias, se
esconde la intención de adoctrinar a las personas en torno a nuevos fetiches, ahora tecnológicos
(Algueda y Gaete, 2016), ya que en conceptos de George-Reyes et al., (2022), lo que se busca es
“hacer un uso eficiente de los medios digitales en un entorno educativo” (p.3) por lo que “el deber
ser de la utilización de las TIC al servicio de la educación requiere acompañarse de valores y
respeto a los derechos humanos” (p.5). Pero paradójicamente de lo que se habla es de revocar
el humanismo convencional, por considerarlo parte de una «nostalgia» inoperante en estos
tiempos (Mansilla, 2022), sin considerar como lo afirma el propio Mansilla (2022), que dicha
nostalgia “posee una función eminentemente crítica, pues es la consciencia de la pérdida de
cualidades históricamente aceptables y valores razonables, pero reputados ahora como