LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, febrero, 2023, Volumen 4, Número 1, p. 1104.
INTRODUCCIÓN
Según el Ministerio de salud, las alteraciones mentales componen una prioridad en salud pública,
dado que se encuentran entre una de las causas más importantes en la atención primaria; de
igual forma los problemas mentales abarcan una amplia variedad de trastornos que son más
comunes y menos persistentes en el tiempo, ya que en algún momento de la vida se es posible
experimentar sentimientos de tristeza, ansiedad, insomnio u otros síntomas que pueden generar
malestar y algunos inconvenientes en las personas, pero que no llegan a provocar un deterioro
significativo en su vida social, laboral o en otras áreas importantes de la actividad cotidiana, es
así que la salud mental es fundamental porque afecta a la persona y la forma de relacionarse con
los demás (1).
Es por esta razón, que la ansiedad y el estrés se convierten en una de las alteraciones mentales
que día a día afectan a las personas en sus diferentes áreas de funcionamiento (familiar,
personal, laboral, social). En sus estudios acerca de la ansiedad y estrés en estudiantes del área
de la salud, este ha sido un tema que ha ido alcanzando gran relevancia y notoriedad en los
últimos años, ya que no solo deteriora el bienestar mental y físico de quien los padece, sino que
también afecta negativamente su entorno social y académico. Es por esto que cabe resaltar que
la ansiedad “ocupa el primer lugar en la prevalencia las enfermedades mentales con un 17%, y el
riego a tenerlos en cualquier momento de la vida aumenta a un 25%, siendo más frecuentes en
mujeres que en hombres”.
Se resaltan algunas bases teóricas que son de importancia a nivel internacional como Duarte, J;
I Varela, I; Braschi, L & Sánchez, E. en su artículo de investigación titulado “Estrés en estudiantes
de enfermería”, elaborado para la Universidad Alfonso X el Sabio de Madrid, España; plantean una
problemática encaminada hacia el estrés mantenido en el tiempo en los estudiantes de
enfermería, en donde manifiestan que este, desencadena diferentes procesos de enfermedad
tanto a nivel físico como mental. Por esta razón y debido a que en muchas ocasiones no se puede
eliminar la exposición constante al evento estresante, es importante priorizar el conocimiento de
los mecanismos de afrontamiento y de influencia negativa en la persona a fin de aportar a la
persona herramientas y estrategias que ayuden a sobrellevar la problemática de forma exitosa
(3).
Bonilla, K., & Padilla, Y. en su estudio realizado para la pontificia Universidad de chile observaron
que entre los cuadros clínicos por los que los estudiantes consultaban los servicios
psicoterapéuticos se encontraba la sintomatología depresiva (15.78%), la sintomatología
ansiosa (15.31%) y los problemas familiares (14.39%) (4).
Así mismo, Castillo, C., Chacón, T. & Díaz, G. entre los resultados obtenidos tras la investigación
realizada en la facultad de Medicina de la Universidad de Chile evidenciaron que los estudiantes
de Enfermería mostraron mayores niveles de ansiedad estado y ansiedad rasgo que los
estudiantes de Tecnología Médica. Así mismo para ansiedad severa en Enfermería 20.5% y
Tecnología Médica 9.2% (5).
De igual forma Duarte, J; Varela, I; Braschi, L & Sánchez, E. En su estudio realizado para la
Universidad Alfonso X el Sabio de Madrid, España, observaron que el grupo de primer año del
programa de enfermería presenta de forma significativa un menor nivel de estrés que los grupos
de segundo o tercero en formación práctica (1er. curso = 24,52 [D.T= 7,87]; 2do. curso = 29,38
[D.T= 8,49]; 3er. curso = 28,60 [D.T= 7,48], esto en función de las responsabilidades que van
adquiriendo los estudiantes como parte de sus prácticas clínicas a fin de alcanzar los objetivos
curriculares que fortalecen su formación académica y profesional (3).