LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, febrero, 2023, Volumen 4, Número 1, p. 1111.
INTRODUCCIÓN
Un grave problema sociocultural está representado por la violencia contra las mujeres, tomando
en cuenta lo complicado del análisis social; el querer estudiar la realidad desde una perspectiva
de género, no quiere decir, que se puede dejar a un lado otros aspectos de clasificación social,
que indican las variadas incursiones de las mujeres en instituciones sociales, económicas,
políticas o religiosas, dados los variados contextos en que las mujeres hoy en día están
integradas, comparten sus experiencias y obstáculos, no es difícil ver que existen muchos más
aspectos por distinguir, como son esas creencias instauradas en diferentes aspectos de vida
como en lo personal, social y familiar.
En la República del Ecuador, con la vigencia de la Constitución del año 2008 la violencia contra
las mujeres ha sido una constante en la agenda pública nacional, en el avance de políticas para
la prevención y promoción por medio de formalismos de atención que tienen como finalidad la
eliminación de la violencia de género. La Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y
Erradicar la Violencia contra la mujer (Convención Belém do Pará) en su artículo 1, define a la
violencia contras las mujeres como “...cualquier acción o conducta, basada en su género, que
cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito
público como en el privado”.
La violencia contra las mujeres, como lo afirma González (2011) y otros investigadores, se le
considera un obstáculo para el crecimiento del país porque restringe el ejercicio de derechos a
la mitad de la población, amenaza su libertad y bienestar, como también, acarrea un alto precio
económico para las familias, las comunidades, entre otros aspectos.
Al tratar de manera global este evento se puede tener la certeza que las causas de la violencia
son multifactoriales. La encuesta nacional sobre relaciones familiares y violencia de género
contra las mujeres en Ecuador, el INEC (2019) afirma que el 65 % de cada 100 mujeres
experimentan al menos un hecho de algún tipo de violencia en alguno de los distintos ámbitos a
lo largo de su vida; madres, hijas, hermanas, víctimas que frente a una sociedad dividida por
criterios convenientes, ya que, si la víctima es una infante, el rechazo es contra el agresor; sin
embargo, si la víctima es una mujer adulta las perspectivas morales dudan sobre el motivo de
la agresión: el sitio en el que estuvo la víctima, la forma en cómo iba vestida, si el agresor era su
pareja o un desconocido, el nivel social al que pertenece, el trabajo que realiza, y un sinfín de
cosas más.
Así mismo el Instituto Nacional de Estadística de Ecuador INEC (ob.cit), menciona que en el
transcurrir de la vida 43 de cada 100 mujeres se ven afectadas por algún tipo de violencia por
parte de su pareja de las cuales aproximadamente el 80 % no denunció. Camacho y Otros (2014),
por su parte refieren, entre otros aspectos, cuando una mujer es maltratada surgen una serie de
elementos que inciden, como los factores personales, familiares, sociales, económicos y
culturales que colocan a las mujeres en situación de mayor riesgo frente a la violencia masculina.
Existen diferentes enfoques teóricos-conceptuales sobre la violencia de género, entre ellos se
tiene la Teoría de las Representaciones Sociales de Serge Moscovici (1961), esta teoría
posibilita analizar nociones, creencias, valores e ideas que se comparten en cada contexto a
través de la colectividad y aportan a la comprensión de la legitimización, construcción y
reproducción de la violencia de género.
Para Moscovici, citado en Del Río (2018), las representaciones sociales son:
Un conjunto organizado de informaciones, creencias, ideas, actitudes y opiniones en relación con
un objeto o una situación cotidiana, producto de los procesos de intercambio y comunicación
que se dan dentro del contexto de una sociedad sujeta a continuas transformaciones. Estas
responden a un punto de vista que integra lo individual con lo social, de manera que están
determinadas por las características de los sujetos, el contexto cultural y social, y las relaciones
que este mismo sujeto mantiene con el medio. (p.3)