LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, febrero, 2023, Volumen 4, Número 1, p. 1265.
estudios se centraban en el sufrimiento y el malestar de la persona, logra percatarse que el lado
optimista y lo que refuerza el sentimiento de bienestar había sido evadido (Mimenza, 2017).
En 1998, al ser presidente de la APA (American Psychological Association) una de las
Instituciones más grandes que se encargaba y se encarga de normar parámetros y lineamientos
para la publicación de una Investigación, Seligman plantea una nueva perspectiva en el campo
de la psicología, haciendo la propuesta de realizar estudios entorno a los aspectos positivos y la
reparación de los errores tomando en cuenta las emociones positivas, fortalezas del carácter o
el flow, esto debido a que normalmente el estudio que realiza la psicología se centra en el
tratamiento de la patología, tratando al individuo como víctima de entornos crueles o de malos
genes donde tendrá que sobrevivir más que florecer (Martí & Luisa, 2006).
Este importante estudio se da a raíz de la influencia de la Segunda Guerra Mundial, ya que se
intentaba tratar la patología y la reparación mental, por lo que predominaba más el modelo
biomédico, no obstante, también se pretendía brindar una vida plena, dando un giro total dentro
de la investigación en la psicología en donde centra su estudio en las variables positivas y en los
aspectos que implican en el mismo, tomando en cuenta la experiencia del individuo permitiendo
el consolidamiento de las fortalezas que incentivan al hombre a seguir hacía a delante (Contreras
& Esguerra, 2006).
Es importante esclarecer que la PP es un campo moderno ya que al centrarse en el estudio de la
individualidad del ser humano, se espera que podamos afrontar las situaciones de la vida
cotidiana pero de una mejor forma en las diferentes esferas de desarrollo por las cuales
atravesamos normalmente, así mismo se prioriza la importancia de los logros que se van
alcanzando dando paso a la obtención de la felicidad, por medio del aprovechamiento de las
capacidades personales incluyendo nuestras emociones, sentimientos y pensamientos, de la
misma forma nuestra facultad de manejar las situaciones negativas y desplegarlas.
La idea no es generar una idea utópica en la que no existan experiencias negativas o
problemáticas, por el contrario, sabemos que existen, pero el ideal que añoramos gira entorno al
buen manejo de estas y aprender a sobrellevarlas con el fin de irnos fortaleciendo, lo que aporta
a este crecimiento antes mencionado dependerá del desarrollo de los siguientes rasgos
característicos tales como: el autocontrol, autodeterminación, autoconocimiento, autocultivo y
auto- responsabilización (Díaz & González, 2011) .
Existen áreas en las que la PP se divide para la profundización de su estudio: la subjetiva, la cual
se enfoca en el estudio de las experiencias vividas y el impacto positivo en la persona; la
individual, hace hincapié en las fortalezas del carácter y sus virtudes; finalmente la institucional
que refiere al aspecto humano y su desarrollo en los grupos, estas áreas se encuentran
entrelazadas dando lugar a las experiencias subjetivas positivas (Martí & Luisa, 2006).
Para ello nos centraremos en el área individual, específicamente en las fortalezas del carácter en
donde se habla de aspectos que influyen en el alcance a una buena vida, esto potencializará las
habilidades que tenemos como seres humanos de forma omnisciente. El carácter es un sentido
de forma positiva para generar un buen carácter, es decir, la forma en como manejamos una
situación y el como nosotros la afrontamos de esta manera es permite la vinculación positiva,
incentivando el aparecimiento de los rasgos positivos o más conocidos como fortalezas del
carácter, sin embargo, hay que puntualizar que incentiva al individuo a valorar más el sentido de
la vida y que lo que se haga en la misma debe servir para la reflexión de que es importante, de
esta manera es como Seligman y Peterson lo describieron (M. Gancedo, 2007).
Dicho esto, las fortalezas del carácter se van formando con los estímulos externos volviéndolas
maleables para así brindar una estabilidad para continuar con el deleite de poder seguir
experimentado vivencias que aporten y que alimenten a nuestra buena vida, de modo inédito
contribuyen a la definición de las virtudes, es por ello que las 24 fortalezas del carácter
planteadas se ven divididas en 6 virtudes. Para desarrollar una virtud en específico se requiere