PRÁCTICAS EDUCATIVAS EN EDUCACIÓN SUPERIOR CON RELACIÓN A LA
EDUCACIÓN INCLUSIVA
En América Latina se ha tenido importantes progresos en el ámbito educativo; aun así, se presentan
desafíos a lograr con las políticas educativas para garantizar el derecho a una educación de calidad,
que asegure la igualdad de oportunidades sin dejar a nadie atrás. Según la CEPAL (2021) se ha
considerado la educación como un eslabón que contribuye a conciliar el crecimiento, la equidad y
la participación de las personas en la sociedad; por consiguiente, uno de los retos en esta
investigación es dar respuesta a las necesidades específicas de apoyo educativo de las personas
que buscan asistir a una institución educativa de nivel superior, apoyados por profesionales que
planteen estrategias metodológicas para acompañar el proceso de enseñanza y aprendizaje de los
estudiantes.
Para el avance de los planes propuestos, la declaración y el marco de acción aprobados en
Salamanca se convirtieron progresivamente en una referencia mundial y en un impulso constante
a políticas y prácticas inclusivas. De alguna manera, el entusiasmo que generó en los participantes
se ha ido extendiendo cada vez más, como si fuera una piedra lanzada a un estanque que extiende
lentamente, pero de forma continua sus círculos concéntricos. (Blanco y Duck, 2019).
La Educación Inclusiva se ha fortalecido en los niveles educativos como Nivel Inicial, Educación
Escolar Básica y Nivel Medio. Así también se busca una educación de calidad más inclusiva en la
Educación Superior, con mayores oportunidades, que permitan a los alumnos adquirir
conocimientos, habilidades, destrezas, que logren una buena interrelación con los demás, en el que
se visualice la apertura, el acompañamiento de los actores educativos y de la misma sociedad. Para
ello es necesario tener presente el término inclusión, que es considerado un proceso que debe ser
visto como una búsqueda constante de mejoras para atender a la diversidad del alumnado, pues,
“Incluir a todos los estudiantes y garantizar que todas las personas tengan una oportunidad igual y
personalizada de progresar en el ámbito educativo aún sigue siendo una lucha en casi todos los
países” (UNESCO,2019).
La inclusión se refiere a la “identificación y minimización de las barreras para el aprendizaje, la
participación, y maximización de los recursos para el apoyo de ambos procesos” (Ley 5136/13, Art.
3º. Inc. i). Es enfatizar el derecho que tienen todas las personas de recibir una educación que les
permita salir adelante acorde a sus posibilidades y se sientan valoradas y respetadas. Desde esta
perspectiva, es necesario asumir que los cambios educativos son fundamentales para competir en
el mundo del siglo XXI. Amaro (2018). “señala que al ser la diversidad una característica inherente
a la condición humana, no debe atenderse únicamente en tales niveles educativos, sino que debe
hacerse también en instituciones de educación superior”
En el Paraguay la inclusión educativa ha avanzado en las últimas décadas, principalmente en
materia legal y reglamentaria, se crearon y sancionaron leyes para garantizar el acceso y la
permanencia de personas con necesidades específicas de apoyo educativo en el sistema educativo
formal. (Balletbó et al.,2020). Por tanto, hay que romper las ataduras que aún quedan de la
enseñanza tradicionalista cuando se habla de un proceso de inclusión. El estudiantado con
necesidades específicas de apoyo educativo no puede ser considerado sujeto pasivo, reproductivo,
al que no se le ofrecen oportunidades para la reflexión. (Fernández et al.,2016).
Facilitar el acceso a la Educación Superior Inclusiva implica que docentes, estudiantes, autoridades,
comunidad educativa toda, implementen acciones para atender con calidad y responsabilidad a la
diversidad de alumnos. (Blanco & Duck, 2010). Entender la diversidad supone cambios profundos
en los presupuestos ideológicos, políticos, económicos, sociales y educativos (Arnaiz, 2017).
Por todo lo mencionado y avalado por normativas vigentes este artículo busca fortalecer la
educación inclusiva, analizando las prácticas pedagógicas en la educación superior, los factores