LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 923.
DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v6i2.3674
Educación Financiera en Jóvenes Universitarios: Desafíos y
Oportunidades en el Contexto Latinoamericano Caso,
Universidad Veracruzana
Financial Education in Young University Students: Challenges and
Opportunities in the Latin American Context Case, Universidad
Veracruzana
Gabriel Oliveras Baxin1
Goliveras@uv.mx
https://orcid.org/0000-0001-8524-0895
Universidad Veracruzana
Veracruz – México
Irene Altagracia Vázquez Cruceta
proesaa@gmail.com
https://orcid.org/0000-0003-0054-2806
Universidad UAFAM de República Dominicana
República Dominicana
Artículo recibido: 11 de marzo de 2025. Aceptado para publicación: 25 de marzo de 2025.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.
Resumen
La investigación analizó la educación financiera en jóvenes universitarios latinoamericanos,
enfocándose en estudiantes de la Facultad de Contaduría y Negocios de la Universidad Veracruzana,
Veracruz, México. Se utilizó un enfoque cuantitativo, diseño no experimental transversal. La unidad de
análisis incluyó a 1,300 estudiantes (agosto 2023 - enero 2024), con una muestra de 106. Los datos
se recopilaron mediante un cuestionario distribuido por WhatsApp y correo institucional. Los
resultados revelaron una brecha significativa en educación financiera: el 57% rara vez o nunca accede
a información financiera y sólo el 32% lo hace ocasionalmente. El 91% depende económicamente de
sus familias. Respecto a la elaboración de presupuestos, solo el 10% siempre los realiza, el 38% tiene
cierta planificación, y el 35% no hace presupuestos. Solo el 13% proyecta sus finanzas
constantemente. En cuanto al conocimiento del sistema financiero mexicano, apenas el 3% lo
considera sólido. No obstante, el 61% manifestó interés en recibir formación financiera. Sobre su nivel
de conocimiento, el 3% lo calificó como alto, el 65% medio y el 32% bajo. Entre los desafíos destacan
el bajo nivel de educación financiera, la desconexión entre la formación académica y la práctica, la
dependencia económica familiar, la falta de hábitos de ahorro y el acceso irregular a información,
limitando decisiones responsables. Las oportunidades incluyen la alta demanda de formación
financiera, la integración de esta en los planes de estudio, la promoción del ahorro, el uso de
herramientas digitales, el fortalecimiento del apoyo familiar y el potencial impacto en el desarrollo
económico regional.
Palabras clave: educación financiera, universitarios, dependencia económica, hábitos de
ahorro, planificación económica
1 Autor de correspondencia.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 924.
Abstract
The research analyzed financial education in young Latin American university students, focusing on
students of the School of Accounting of the Universidad Veracruzana, Mexico. A quantitative
approach, non-experimental cross-sectional design and basic research were used. The unit of analysis
included 1,300 students (August 2023 - January 2024), with a sample of 106. Data were collected
through a questionnaire distributed via WhatsApp and institutional mail. The results revealed a
significant gap in financial literacy: 57% rarely or never access financial information and only 32% do
so occasionally. Ninety-one percent are financially dependent on their families. Regarding budgeting,
only 10% always budget, 38% have some planning, and 35% do not budget. Only 13% project their
finances constantly. As for knowledge of the Mexican financial system, only 3% consider it to be solid.
Nevertheless, 61% expressed interest in receiving financial training. Regarding their level of knowledge,
3% rated it as high, 65% as medium and 32% as low. Challenges include the low level of financial
education, the disconnection between academic training and practice, family economic dependence,
lack of savings habits and irregular access to information, limiting responsible decisions.
Opportunities include the high demand for financial education, the integration of financial education
into curricula, the promotion of savings, the use of digital tools, the strengthening of family support
and the potential impact on regional economic development.
Keywords: financial education, university students, economic dependence, savings habits,
economic planning
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades,
publicado en este sitio está disponibles bajo Licencia Creative Commons.
Cómo citar: Oliveras Baxin, G., & Vázquez Cruceta, I. A. (2025). Educación Financiera en Jóvenes
Universitarios: Desafíos y Oportunidades en el Contexto Latinoamericano Caso, Universidad
Veracruzana. LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades 6 (2), 923 – 947.
https://doi.org/10.56712/latam.v6i2.3674
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 925.
INTRODUCCIÓN
La educación como proceso de formación de un individuo, hoy en día busca desarrollar competencias
que le permitan generar conocimientos, habilidades y actitudes para poder insertarse en un futuro en
el campo laboral. Por ello, la educación juega un papel fundamental para el desarrollo, tanto de las
personas como de las sociedades, como lo expresa Singer, (citado por Ruiz, 2011). Este es inherente
a la vida del ser humano, que ocurre continuamente en diversos tiempos y espacios (Puntunet-Bates &
Domínguez-Bautista, 2008), durante toda la vida, aunque no siempre de manera organizada. Puede
surgir de situaciones inmediatas o de actividades planificadas por uno mismo o por otros, con el
objetivo de dominar conocimientos de interés (Lagos, 2000).
Calificar la educación como no formal o informal puede ser negativo y despectivo, reflejando una visión
ideológica. En lugar de eso, deberíamos hablar en términos positivos: educación social, escolar y
continua, todas comprendidas en la "educación a lo largo de la vida", similar al concepto griego de
paideia (Ortega-Esteban, 2005). El recorrido educativo implica la integración de conocimientos previos,
experiencias y características personales (Puntunet-Bates & Domínguez-Bautista, 2008). Si bien la
educación tradicional se ha asociado con las relaciones interpersonales, las iniciativas de
autoaprendizaje también han jugado un papel significativo a lo largo de la historia de la humanidad
(López-Noguero & Solís, 2002)
En este contexto, la educación financiera juega un papel fundamental en el desarrollo personal y social,
especialmente para los jóvenes universitarios que se encuentran en una etapa crucial de formación y
preparación para su futuro profesional y económico. Este artículo examina los desafíos y
oportunidades de la educación financiera en los estudiantes universitarios, un tema de creciente
relevancia en el contexto internacional y particularmente importante en América Latina.
En el entorno global, la educación financiera ha ganado prominencia en las últimas décadas debido a
diversos factores sociales, económicos y demográficos. La Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económicos (OCDE) ha impulsado iniciativas para fomentar la adquisición de competencias
financieras, especialmente entre los jóvenes, quienes demuestran tener conocimientos financieros
más bajos (Shim et al., 2010; Lusardi y Mitchell, 2011, 2014). Esta preocupación se ha intensificado
tras la crisis financiera de 2008, que evidenció las consecuencias de la falta de alfabetización
financiera en la población general.
De acuerdo con Remund (2010), la educación financiera se refiere al nivel de comprensión de los
conceptos clave relacionados con las finanzas, así como a la habilidad y seguridad para gestionar las
finanzas personales. Esto implica tomar decisiones acertadas a corto plazo y desarrollar una
planificación financiera sólida a largo plazo, considerando tanto los eventos de la vida como las
fluctuaciones económicas. En tanto que la educación financiera, según la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económicos [OCDE] (2005):
Es el proceso mediante el cual los consumidores/inversionistas financieros mejoran su entendimiento
de los productos, conceptos y riesgos financieros y, mediante información, instrucción y/o
asesoramiento objetivo, desarrollan las habilidades y la confianza para llegar a ser más conscientes
de los riesgos y oportunidades financieras, para realizar elecciones informadas, saber dónde dirigirse
en caso de requerir ayuda y adoptar otras acciones efectivas para mejorar su bienestar financiero. (p.
26)
Basado en lo anterior, se ha visto que la educación financiera es reconocida globalmente como un
componente crucial para el desarrollo económico y el bienestar individual. Organizaciones
internacionales como la OCDE han impulsado iniciativas para fomentar la adquisición de competencias
financieras, especialmente entre los jóvenes (Peñarreta-Quezada et al., 2023). A nivel latinoamericano,
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 926.
existe una creciente preocupación por los bajos niveles de alfabetización financiera en la población
general y particularmente en los jóvenes universitarios.
A partir de esta perspectiva, la educación financiera es crucial para el empoderamiento personal y el
bienestar económico, especialmente en los países en desarrollo donde muchos carecen de habilidades
adecuadas de gestión financiera (Zapata et al., 2013). Proporciona a las personas herramientas para
tomar decisiones informadas, evaluar opciones financieras y prevenir riesgos (Mantilla-Falcón et al.,
2023). Asimismo, juega un papel crucial en la mejora de la calidad de vida y el bienestar financiero.
Permite a las personas tomar decisiones informadas, establecer metas financieras y desarrollar
habilidades esenciales como el análisis crítico, la planificación y la gestión presupuestaria (Ferreira,
2017). Los estudios han demostrado que la educación financiera impacta positivamente en el bienestar
financiero, particularmente en áreas de conocimiento y comportamiento financiero (Cárdenas-
Piragauta, 2019). Ayuda a las personas a comprender los mercados financieros, administrar el dinero
de manera efectiva y potencialmente lograr la libertad financiera (Cárdenas-Trujillo, 2020). Además, es
cada vez más importante debido al creciente número de productos financieros disponibles y su efecto
en el desarrollo económico y la calidad de vida de los ciudadanos (López-Muñoz et al., 2019). Sin
embargo, la investigación indica que muchas personas tienen una comprensión limitada de los
conceptos financieros básicos, lo que resalta la necesidad de una educación financiera integral para
mejorar la gestión económica personal y familiar.
En el contexto latinoamericano, y específicamente en México, la situación es particularmente
preocupante. Según estudios recientes, México es el país con peor educación financiera en
Latinoamérica, con solo el 22% de la población contando con un conocimiento satisfactorio sobre
finanzas (Generación Anáhuac, 2022). Esta realidad se refleja incluso en estudiantes universitarios de
carreras relacionadas con la economía y los negocios, quienes muestran deficiencias en conceptos
financieros básicos (Moreno-García et al., 2017).
En ese sentido se ha visto que, en México, la educación financiera es un aspecto clave, pero su impacto
sigue siendo limitado, ya que no se considera una enseñanza esencial en las escuelas ni en muchas
universidades. Como resultado, los jóvenes carecen de conocimientos sobre el uso adecuado de los
servicios financieros, lo que puede llevar a un desorden en la gestión de sus finanzas
personales.(Generacion-Anahuac, 2021). Otro estudio revela que la situación actual de la educación
financiera en las universidades mexicanas, destacando los desafíos existentes y las oportunidades de
mejora a través de la tecnología. La investigación revela un bajo nivel de conocimientos financieros
entre los estudiantes universitarios, junto con una falta de interés generalizada en adquirir estas
habilidades. Se identifican como principales obstáculos la brecha tecnológica, las desigualdades de
género y las limitaciones de los programas educativos actuales (Lara-Serna et al., 2024)
En Ecuador, investigaciones muestran que la mayoría de los estudiantes universitarios tienen un nivel
medio de alfabetización financiera, pero con restricciones en campos que presenten complejidad
(Peñarreta-Quezada et al., 2023). En Colombia, estudios indican que la mayoría de los alumnos
encuestados no tienen claro el tema de la educación financiera (Pérez et al., 2018, como se citó en
Peñarreta-Quezada et al., 2024). Por su parte en Chile, la educación financiera es crucial para la
formación ciudadana, pero la mayoría de los jóvenes carecen de habilidades básicas para administrar
sus finanzas. La falta de acceso a recursos educativos y la desigualdad socioeconómica dificultan el
aprendizaje y la implementación equitativa de la educación financiera (Álvarez-Sepúlveda, 2024).
Otros trabajos más recientes desarrollados en relación con esta temática, se encontraron el llevado a
cabo por Cuanalo et al (2022) donde se aborda la inclusión financiera precaria de jóvenes universitarios
en áreas económico-administrativas en México, a pesar de su formación académica. Se analizaron
estudiantes de doce universidades en cinco zonas metropolitanas, utilizando el Modelo Scoring para
identificar factores que limitan o promueven la inclusión financiera. Se encontraron desigualdades
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 927.
significativas entre estados y zonas, sugiriendo que las instituciones de educación superior adapten
sus planes de estudio a esquemas prácticos. Las conclusiones destacan que las áreas con mayor
desarrollo económico tienen una inclusión financiera más alta.
Por su parte el trabajo de Peñarreta-Quezada et al. (2023) examina la relación entre variables
sociodemográficas y el nivel de educación financiera en jóvenes universitarios de Ecuador. Utilizando
datos de 1.011 encuestas y análisis no paramétrico, se evaluó cómo la edad, el género, el estatus
laboral y el campo de formación afectan el conocimiento, comportamiento y actitud financiera de los
estudiantes. Los resultados indican que la mayoría tiene un nivel medio de educación financiera,
aplicando conceptos básicos en situaciones cotidianas, pero con limitaciones en escenarios
complejos. La edad, el campo de formación y el estatus laboral influyen significativamente en la
educación financiera. Este estudio pionero en Ecuador destaca la importancia de considerar factores
sociodemográficos para diseñar estrategias efectivas de educación financiera dirigidas a jóvenes
universitarios.
El estudio de Zumba-Acero y Freire-Pesántez (2024), llevado a cabo en Universidad del Azuay, Ecuador,
establece que un 30.6% de estudiantes tienen conocimientos básicos de educación financiera y un
69.2%, se muestran interesados en recibir educación financiera sin importar la carrera que siguen. El
nivel de conocimiento financiero es bajo en temas de inflación y de intereses bancarios tanto en
hombres como mujeres. Palabras clave: conocimiento financiero, educación financiera, finanzas
personales, administración de dinero, cultura financiera
Existen diversidad de factores asociados al problema entre los que destacan: (a) la falta de inclusión
de la educación financiera en los currículos escolares y universitarios, (b) la complejidad percibida de
los temas financieros, (d) la limitada exposición a productos y servicios financieros formales, (e)
factores socioeconómicos como pobreza, inestabilidad laboral y bajos salarios (The Mexican Press,
2023, como se citó en Peñarreta-Quezada et al., 2024), (f) variables sociodemográficas como edad,
género y campo de estudio (Peñarreta-Quezada et al., 2024). Asimismo, otros autores han establecido
que la falta de educación financiera en los planes de estudio escolares obstaculiza significativamente
la capacidad de las personas para navegar por las complejidades financieras, lo que lleva a una mala
toma de decisiones financieras (Exploring Financial Instability in America through the Lens of Financial
Education, 2023) Adicionalmente, factores socioeconómicos como la pobreza y la inestabilidad laboral
exacerban aún más la exclusión financiera, limitando el acceso a los servicios financieros formales
(Kasradze, 2024; Zamudio-Robles et al., 2024).
Debido a que la educación financiera muchas veces está ausente en los planes de estudios, como lo
destaca Exploring Financial Instability in America through the Lens of Financial Education (2023);
conduce a una falta de comprensión de los conceptos financieros básicos, lo cual es crucial para tomar
decisiones informadas (Kasradze, 2024). Asimismo, se generan dificultades para crear hábitos de
ahorro e inversión, problemas para establecer y alcanzar objetivos financieros, mayor vulnerabilidad al
endeudamiento excesivo, y toma de decisiones financieras desinformadas que afectan negativamente
la estabilidad económica personal (Valdés- Medina E. F. et al., 2023). La falta de conocimiento
financiero conduce a un presupuesto deficiente, ahorro ineficaz y una mayor vulnerabilidad a la deuda
(Giang et al., 2024). Las personas sin educación financiera tienen más probabilidades de tomar
decisiones desinformadas que pongan en peligro su estabilidad económica (Agu et al., 2024). También
puede llevar a problemas de endeudamiento, como se evidencia en el hecho de que el 67% de los
millennials mexicanos tienen deudas y el 23% no tiene un plan para pagarlas (The Mexican Press,
2023).
Por todo lo anteriormente expuesto, es crucial profundizar en el entendimiento de los niveles actuales
de educación financiera entre los universitarios latinoamericanos, así como en los factores que influyen
en su adquisición y aplicación. La integración de la educación financiera en los planes de estudio
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 928.
nacionales puede empoderar a las generaciones futuras para administrar sus finanzas de manera
efectiva (Giang et al., 2024). La educación financiera es crucial para mejorar la calidad de vida y el
desarrollo económico a largo plazo. A pesar de la percepción errónea sobre su relevancia, es
fundamental que los estudiantes la implementen en su día a día para un mejor futuro personal y
profesional (Dueñez-Prada & Vásquez-Cortez, 2023).
Estudios de casos exitosos de diversos países demuestran la eficacia de los programas integrales de
educación financiera (Giang et al., 2024). Sin embargo, es preciso apuntar que algunos argumentan
que la educación financiera por sí sola puede no ser suficiente; los factores socioeconómicos y el
acceso a los recursos también juegan un papel crítico en la configuración de los comportamientos y
resultados financieros. Por lo tanto, es necesario un enfoque multifacético para abordar estos desafíos
de manera integral.
Con todo esto existen oportunidades de crecimiento con la integración de la educación financiera en
los planes de estudio universitarios ya que pueden mejorar el compromiso y la relevancia,
particularmente a través del aprendizaje experiencial y las herramientas digitales(Mancone et al., 2024)
(Sabirin et al., 2023). Las colaboraciones con instituciones financieras y organizaciones comunitarias
pueden proporcionar recursos adicionales y apoyo a las iniciativas educativas (Sabirin et al., 2023).
Asimismo, incluir educación financiera en las escuelas enseña a los jóvenes sobre presupuesto, ahorro
e inversión, preparándolos para la vida adulta. Sin embargo, la falta de recursos y capacitación docente
dificultan su implementación. Superar estos desafíos requiere un compromiso conjunto de
instituciones educativas, gobiernos y sociedad (Muñoz-Solórzano, 2023).
La relevancia de la educación financiera para los jóvenes universitarios de América Latina se ve
subrayada por su potencial para fomentar hábitos financieros sostenibles y potenciar la resiliencia
económica. Cobra relevancia porque los estudiantes universitarios participan cada vez más en
actividades en línea de entretenimiento, finanzas y activos especulativos, buscando hacer crecer su
dinero rápidamente, lo que conlleva riesgos de pérdidas y conductas problemáticas. Es por esto que
se busca identificar oportunidades y amenazas de estas actividades, destacando su potencial para
optimizar el aprendizaje sobre finanzas conductuales y gestión de riesgos, y recomienda prácticas
saludables (Aguilar-Barcerlo et al., 2023).
A pesar de los desafíos que plantean los bajos niveles de educación financiera y el acceso limitado a
los recursos, existen importantes oportunidades de mejora a través de programas educativos
específicos. La educación financiera equipa a los estudiantes con habilidades esenciales para
administrar las finanzas personales, cómo presupuestar, ahorrar e invertir (Desfrancois,
2024;Arámbulo-Dolorier et al., 2024). Además, promueve una cultura de ahorro y toma de decisiones
informada, lo que conduce a mejores resultados financieros y a una reducción del sobreendeudamiento
(Desfrancois, 2024; Maycom-Fernandes & Aguiar-Fernandes, 2024). Los desafíos más importantes
destacan que muchos estudiantes muestran una falta de interés en la educación financiera, a menudo
debido a la exposición y los recursos insuficientes (Arambulo-Dolorier et al., 2023). La evaluación de
los programas existentes de educación financiera sigue siendo inadecuada, lo que dificulta la
comprensión de su efectividad (Desfrancois, 2024).
Este estudio buscaba responder a preguntas clave sobre los conocimientos financieros que poseen
los estudiantes universitarios seleccionados en este estudio, las principales fuentes de ingresos, el
comportamiento de los estudiantes universitarios en relación a variables financieras (hábitos de
ahorros, elaboración de presupuesto, proyección futura). Asimismo, se buscaba indagar sobre los
conocimientos que tenían sobre el sistema financiero de su país, y su interés en formarse en educación
financiera, además de autoevaluar su nivel actual de conocimiento financiero.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 929.
Al abordar estas cuestiones, este artículo pretende contribuir a la comprensión del papel crucial de la
educación financiera en la formación integral de los jóvenes universitarios y proporcionar insights
valiosos para el desarrollo de políticas educativas y programas de alfabetización financiera más
efectivos en México y América Latina.
METODOLOGÍA
Esta investigación, con enfoque cuantitativo, buscó conocer la educación financiera en jóvenes
universitarios de forma objetiva, utilizando herramientas estadísticas para recolectar y analizar datos.
Según Hernández Sampieri et al. (2022), este enfoque permite identificar patrones y probar teorías
mediante medición numérica. El estudio se centró en los estudiantes de la Facultad de Contaduría y
Negocios de la Universidad Veracruzana, Campus Mocambo, durante el periodo agosto 2023 - enero
2024.
Se utilizó un diseño no experimental, con alcance descriptivo, orientado a especificar características y
prácticas financieras de los estudiantes, como el ahorro, la elaboración de presupuestos y el interés en
la educación financiera. La población fue de 1,300 estudiantes, con una muestra de 106 participantes
de los programas de Contaduría y Gestión y Dirección de Negocios. La recolección de datos se realizó
mediante un cuestionario distribuido a través de WhatsApp y correo institucional.
El instrumento se diseñó con preguntas valorativas sobre conocimientos financieros. Su elaboración
incluyó la formulación de preguntas clave, revisión y adaptación en Microsoft Forms, distribución
digital, y posterior tabulación y análisis gráfico de los datos.
Se trató de una investigación básica, orientada a ampliar el conocimiento teórico sobre la educación
financiera sin una aplicación práctica inmediata. Según Tamayo y Tamayo (2004), este tipo de
investigación busca generar teorías y comprender fenómenos fundamentales. Los resultados
permitirán identificar desafíos y oportunidades para mejorar la educación financiera de los estudiantes
universitarios, aportando información valiosa para futuras intervenciones académicas.
RESULTADOS
En esta sección se adjuntan los resultados obtenidos de la aplicación del instrumento sobre el
conocimiento de la educación financiera del alumnado de la Facultad de Contaduría y Negocios de la
Universidad Veracruzana. Puntualmente se han presentado los resultados buscando responder las
preguntas de investigación.
La primera buscaba responder: ¿Qué conocimientos financieros poseen los estudiantes universitarios
seleccionados en este estudio? busca evaluar el grado de comprensión y dominio que los estudiantes
tienen sobre conceptos financieros básicos, identificando posibles brechas en su educación financiera.
Con relación a la categoría de educación financiera se les preguntó a los universitarios si cuenta con
conocimiento acerca de educación financiera y finanzas personales, cómo se puede observar en el
gráfico 1, la mayoría de los estudiantes universitarios equivalente a un 57% mencionan regularmente,
o nunca. Mientras que el 32% mencionan que algunas veces han contado con información y solo el
11% expresan que siempre tienen información de este tema.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 930.
Gráfico 1
Conocimiento sobre información financiera y/o finanzas personales
Fuente: elaboración propia con base en los datos obtenidos de los resultados de la escala aplicada
A partir de los datos presentados, se identifica una brecha significativa en el conocimiento de
educación financiera entre los estudiantes de la Facultad de Contaduría y Negocios de la Universidad
Veracruzana. Esta brecha se manifiesta en los siguientes aspectos:
Bajo Nivel de Conocimiento Financiero
El 57% de los estudiantes mencionan que regularmente o nunca tienen información sobre educación
financiera y finanzas personales. Esto indica que más de la mitad de los estudiantes carece de un
conocimiento constante o adecuado sobre temas financieros básicos. Solo el 11% de los estudiantes
afirma que siempre cuenta con información sobre este tema, lo que refleja que una minoría muy
pequeña tiene un acceso constante y confiable a educación financiera. Esto indica que existe una falta
generalizada de conocimiento financiero entre los estudiantes, lo que sugiere que la mayoría no está
preparada para tomar decisiones financieras informadas en su vida personal y profesional.
Acceso Irregular a Información Financiera
El 32% de los estudiantes indica que algunas veces ha tenido información sobre educación financiera.
Esto sugiere que, aunque algunos estudiantes han estado expuestos a estos conceptos, el acceso no
es consistente ni sistemático. La irregularidad en el acceso a la información financiera indica que no
hay un programa estructurado o una fuente confiable que garantice que los estudiantes adquieran
estos conocimientos de manera continua.
Brecha entre la Formación Académica y las Necesidades Prácticas
Dado que los estudiantes pertenecen a la Facultad de Contaduría y Negocios, se esperaría que tuvieran
un conocimiento sólido sobre finanzas personales y educación financiera. Sin embargo, los resultados
muestran lo contrario, lo que sugiere una desconexión entre la formación académica y las habilidades
prácticas necesarias para gestionar sus finanzas personales. Aunque los estudiantes están
formándose en áreas relacionadas con las finanzas, no están aplicando estos conocimientos a su vida
11%
32%
53%
4%
¿Conoces sobre educación financiera y/o finanzas personales?
Siempre A Veces Regularmente Nunca
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 931.
cotidiana, lo que indica una posible falta de enfoque en la educación financiera práctica dentro del plan
de estudios.
Cuando se indaga sobre ¿Cuáles son las principales fuentes de ingresos? Los datos de la Tabla 1
muestran la distribución de los ingresos de los estudiantes universitarios de la Universidad
Veracruzana, clasificando las fuentes de ingresos en cuatro categorías de frecuencia: Siempre, A
veces, Regular y Nunca. En relación con el origen de los ingresos, los datos muestran que el apoyo
familiar es la principal fuente de ingresos para la mayoría de los estudiantes, ya que el 91% recibe ayuda
en algún grado. Esto destaca la importancia de las redes familiares en el sostenimiento económico de
los estudiantes universitarios. Asimismo, menos de la mitad de los estudiantes (40%) no trabaja,
mientras que el 60% restante obtiene ingresos laborales en algún grado (siempre, a veces o regular).
Esto refleja que muchos estudiantes combinan estudios con trabajo, aunque la mayoría no depende
completamente de un empleo para sus ingresos. Esto puede influir en la falta de interés por tener una
educación financiera que les permita administrar de manera eficiente sus ingresos.
Tabla 1
Origen de los ingresos que tienen los estudiantes como elemento que integra el concepto de educación
financiera
Ingresos Siempre A veces Regular Nunca
Proviene de un trabajo 13% 27% 20% 40%
Proviene de tus familiares 43% 21% 27% 9%
Fuente: elaboración propia con base en los datos obtenidos de los resultados de la escala aplicada.
La pregunta sobre ¿Cómo se comportan los estudiantes universitarios seleccionados en este estudio
en relación con las variables financieras? Con miras a el análisis de las prácticas financieras concretas
de los estudiantes, explorando sus hábitos y decisiones en el manejo de recursos económicos. Los
datos de la figura 2, reflejan los hábitos de ahorro a nivel personal o familiar entre los estudiantes de
la Universidad Veracruzana. El 26% de los estudiantes afirma que siempre realiza el hábito del ahorro.
Esto indica que una cuarta parte de los estudiantes tiene una práctica constante de ahorro, lo que
sugiere una buena gestión financiera y conciencia sobre la importancia de ahorrar. Solo el 7% de los
estudiantes menciona que a veces ahorra. Este porcentaje es muy bajo y refleja que una minoría muy
pequeña tiene un hábito de ahorro irregular o esporádico. Por su parte el 25% de los estudiantes indica
que ahorra regularmente. Esto sugiere que una cuarta parte de los estudiantes tiene una práctica
frecuente de ahorro, aunque no necesariamente constante. El 42% de los estudiantes afirma que nunca
realiza el hábito del ahorro. Este es el porcentaje más alto y refleja que casi la mitad de los estudiantes
no ahorra, lo que indica una falta de cultura de ahorro o dificultades económicas para hacerlo. Estos
datos se interpretan como:
Falta de Cultura de Ahorro
El hecho de que el 42% de los estudiantes nunca ahorre sugiere una falta de cultura de ahorro entre
una gran parte de la población estudiantil. Esto puede deberse a la falta de educación financiera, la
percepción de que no es necesario ahorrar o la imposibilidad de hacerlo por razones económicas.
Prácticas de Ahorro Limitadas
Aunque el 26% de los estudiantes siempre ahorra y el 25% lo hace regularmente, estos porcentajes
combinados (51%) indican que solo la mitad de los estudiantes tiene algún tipo de práctica de ahorro.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 932.
Esto refleja que, aunque hay una proporción significativa que ahorra, aún existe una brecha importante
en la adopción de este hábito.
Bajo Porcentaje de Ahorro Esporádico
El 7% que ahorra a veces es un porcentaje muy bajo, lo que sugiere que el ahorro no es una práctica
común entre los estudiantes que no lo hacen de manera constante.
Todo esto trae implicaciones como, vulnerabilidad financiera, pues los estudiantes que no ahorran
(42%) pueden enfrentar dificultades financieras en el futuro, como la incapacidad para afrontar
emergencias o invertir en su desarrollo personal y profesional. Asimismo, necesidad de educación
financiera, ya que la falta de ahorro entre casi la mitad de los estudiantes resalta la necesidad de
implementar programas de educación financiera que promuevan la importancia del ahorro y enseñan
estrategias para hacerlo de manera efectiva. También impactó en el desarrollo económico, porque
fomentar el hábito del ahorro no solo beneficia a los estudiantes individualmente, sino que también
puede tener un impacto positivo en la economía local y nacional, al promover una cultura de
planificación y gestión financiera.
Gráfico 2
Hábito del ahorro a nivel personal o familiar
Fuente: elaboración propia con base en los datos obtenidos de los resultados de la escala aplicada.
Con respecto a la pregunta, ¿Si elaboran un presupuesto para cubrir sus gastos? Se puede observar en
el gráfico 3 que solo el 10% de los estudiantes afirma que siempre elabora un presupuesto para cubrir
sus gastos. Este porcentaje es muy bajo e indica que una minoría muy pequeña tiene una práctica
constante de planificación financiera. El 27% de los estudiantes menciona que a veces elabora un
presupuesto. Esto sugiere que poco más de una cuarta parte de los estudiantes tiene un hábito irregular
de planificación financiera. El 28% de los estudiantes indica que elabora un presupuesto regularmente.
Esto refleja que una proporción similar a la anterior tiene una práctica frecuente, aunque no
necesariamente constante, de planificación financiera. El 35% de los estudiantes afirma que nunca
elabora un presupuesto. Este es el porcentaje más alto y refleja que más de un tercio de los estudiantes
no planifica sus gastos, lo que indica una falta de organización financiera. Esto refleja:
Falta de Planificación Financiera
25%
42%
26%
7%
¿Actualmente realizas el hábito del ahorro a nivel personal o familiar?
Siempre A Veces Regularmente Nunca
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 933.
El hecho de que el 35% de los estudiantes nunca elabore un presupuesto sugiere una falta de
planificación financiera entre una gran parte de la población estudiantil. Esto puede deberse a la falta
de conocimiento sobre cómo hacerlo, la percepción de que no es necesario o la falta de disciplina
financiera.
Prácticas de Presupuesto Limitadas
Aunque el 10% de los estudiantes siempre elabora un presupuesto y el 28% lo hace regularmente, estos
porcentajes combinados (38%) indican que menos de la mitad de los estudiantes tiene algún tipo de
práctica de planificación financiera. Esto refleja que la mayoría de los estudiantes no gestiona sus
gastos de manera organizada.
Hábitos Irregulares de Presupuesto
El 27% que elabora un presupuesto a veces refleja que una parte de los estudiantes tiene un hábito
irregular, lo que sugiere que no hay una consistencia en la planificación financiera.
Toda esta realidad trae implicaciones para los participantes de este estudio como, desorganización
financiera, pues los estudiantes que no elaboran presupuestos (35%) pueden enfrentar dificultades
para gestionar sus gastos, lo que puede llevar a problemas como endeudamiento excesivo, falta de
ahorro o incapacidad para cubrir gastos imprevistos. Necesidad de educación financiera, ya que la falta
de planificación financiera entre una gran parte de los estudiantes resalta la necesidad de implementar
programas de educación financiera que enseñan cómo elaborar y seguir un presupuesto. Impacto en
la calidad de vida, porque la falta de presupuesto puede afectar negativamente la calidad de vida de
los estudiantes, ya que pueden enfrentar estrés financiero y dificultades para alcanzar sus metas
personales y académicas.
Gráfico 3
Elabora presupuesto para cubrir sus gastos
Fuente: elaboración propia con base en los datos obtenidos de los resultados de la escala aplicada.
Otro aspecto sobre el que se indago con los alumnos fue si "¿Realizas proyección de tu futuro
económico en diferentes plazos de tiempo (cómo te visualizas a corto, mediano y largo plazo)?" . con
esta se buscaba evaluar la frecuencia con la que los individuos planifican su futuro económico. Las
27%
35%
28%
10%
¿Acostumbras a elaborar un presupuesto para cubrir tus gastos?
Siempre A Veces Regularmente Nunca
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 934.
opciones de respuesta son: siempre, a veces, regularmente y nunca. Los resultados que se presentan
en el gráfico 4 indican que un porcentaje relativamente bajo de personas, siempre (13%) realiza
proyecciones económicas de manera constante. Esto indica que sólo una minoría tiene un hábito
sólido de planificación financiera a diferentes plazos. Un grupo más grande lo hace a veces (40%) lo
que sugiere que muchas personas realizan proyecciones económicas, pero no de manera consistente.
Esto es que pueden planificar en momentos específicos, como al recibir un ingreso significativo o ante
un gasto importante. Un porcentaje significativo de personas realiza proyecciones económicas con
cierta frecuencia (regularmente:37%), lo que indica una conciencia financiera moderada y un esfuerzo
por gestionar sus recursos. Y una minoría (nunca:10%) no realiza proyecciones económicas en
absoluto. Esto puede deberse a una falta de conocimiento, interés o percepción de la importancia de
la planificación financiera.
Todo esto implica que la mayoría de las personas (77% entre "a veces" y "regularmente") tienen algún
nivel de conciencia financiera, pero solo el 13% la práctica de manera constante. Esto sugiere que hay
una oportunidad para mejorar los hábitos de planificación financiera. Por otro lado, el 10% que nunca
realiza proyecciones económicas y el 40% que lo hace "a veces" podrían beneficiarse de programas de
educación financiera que resaltan la importancia de la planificación a diferentes plazos. La
planificación económica regular puede contribuir a una mayor estabilidad financiera personal.
Fomentar hábitos de planificación podría mejorar la gestión de recursos y la preparación para futuros
gastos e inversiones.
Gráfico 4
Realiza proyección financiera del futuro económico en diferentes plazos (corto, mediano, largo plazo)
Fuente: elaboración propia con base en los datos obtenidos de los resultados de la escala aplicada.
Al cuestionar a los alumnos sobre ¿Qué nivel de conocimiento poseen los estudiantes universitarios
de la Universidad Veracruzana sobre el sistema financiero de su país y su funcionamiento? Los
resultados de la encuesta presentados en el gráfico 5, revelan un conocimiento limitado del sistema
financiero entre los encuestados en México. Solo un 3% de los participantes afirma tener un
conocimiento sólido del sistema financiero, lo que indica que la mayoría de la población no está bien
informada sobre temas financieros. Un 41% reconoce tener algún conocimiento, pero de manera
parcial o superficial, mientras que un 32% tiene un conocimiento "regular", sugiriendo cierta
familiaridad, pero con lagunas importantes. Finalmente, un 24% admite no tener ningún conocimiento
del sistema financiero.
13%
40%
37%
10%
¿Realizas proyección de tu futuro económico en diferentes plazos de tiempo
(cómo te visualizas a corto, mediano y largo plazo)?
Siempre A Veces Regularmente Nunca
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 935.
Las implicaciones de estos resultados es que la educación financiera insuficiente lo que puede llevar
a decisiones económicas mal informadas, afectando negativamente la estabilidad financiera de los
individuos y familias. Vulnerabilidad económica, ya que la población con conocimientos limitados es
más vulnerable a fraudes financieros y a tomar decisiones que pueden comprometer su bienestar
económico. Desigualdad financiera, pues la brecha en el conocimiento financiero puede exacerbar las
desigualdades económicas, ya que aquellos con mayor educación financiera tienen más
oportunidades de gestionar y aumentar sus recursos
Gráfico 5
Conocimiento sobre el sistema financiero mexicano
Fuente: elaboración propia con base en los datos obtenidos de los resultados de la escala aplicada.
En ese mismo sentido se indagó sobre el interés que tienen por obtener conocimiento y formación en
finanzas. En la tabla 2 se muestra el interés y la disposición de los estudiantes universitarios hacia la
educación financiera, dividida en dos categorías: "Adquirir formación" y "Desarrollo personal". Los
resultados se presentan en porcentajes para las opciones "Siempre", "A veces", "Regular" y "Nunca". En
lo que se refiere a adquirir formación, la mayoría de los estudiantes (61%) expresan un interés
constante en adquirir formación en educación financiera, lo que indica una alta valoración de este tipo
de conocimiento. Sin embargo, un 24% muestra un interés regular, lo que sugiere que, aunque
reconocen su importancia, pero no lo priorizan. Solo un 2% nunca está interesado, lo que refleja que la
gran mayoría ve algún valor en esta formación. En tanto, en lo que es el desarrollo personal, el interés
en la educación financiera es aún mayor, con un 72% que siempre está interesado. Esto sugiere que
los estudiantes no solo buscan conocimientos teóricos, sino también aplicaciones prácticas que
impacten en su vida diaria. Solo un 1% nunca está interesado, lo que refuerza la idea de que la
educación financiera es percibida como relevante para el crecimiento personal.
Esto lleva a la necesidad de implementar programas educativos. El alto interés en la educación
financiera indica una oportunidad para las instituciones educativas de implementar o fortalecer
programas y cursos relacionados con este tema. Dado que el desarrollo personal tiene un interés aún
mayor, los programas deberían incluir componentes prácticos que permitan a los estudiantes aplicar
lo aprendido en su vida cotidiana. Es clave, la segmentación de audiencia, porque, aunque la mayoría
está interesada, existe un grupo que solo muestra interés "a veces" o "regular". Esto sugiere la
necesidad de segmentar los programas para atender a diferentes niveles de compromiso y
conocimiento previo.
3%
41%
32%
24%
¿Tiene conocimiento sobre le sistema financiero del paìs?
Siempre A Veces Regularmente Nunca
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 936.
Tabla 2
Interés sobre el conocimiento y formación en educación financiera que expresan los estudiantes
universitarios
Educación financiera Siempre A veces Regular Nunca
Adquirir formación 61 13 24 2
Desarrollo personal 72 5 22 1
Fuente: elaboración propia con base en los datos obtenidos de los resultados de la escala aplicada.
Para finalizar con la evaluación del instrumento, se les pidió que autoevaluaran su nivel de
conocimiento sobre educación financiera. Esto se muestra en el gráfico 6, en donde solo fue alto en el
3%, es decir que solo un pequeño porcentaje de los encuestados considera que tiene un nivel de
conocimiento financiero alto. Esto sugiere que muy pocas personas se sienten completamente
seguras y competentes en la gestión de sus finanzas personales. La mayoría de los encuestados opinó
que era medio (65%), lo que indica que tienen un conocimiento básico o intermedio sobre finanzas
personales. Sin embargo, es probable que carezcan de profundidad en ciertos temas o no se sientan
completamente capacitados para tomar decisiones financieras complejas. Un tercio (bajo: 32%) de los
encuestados reconoce tener un nivel de conocimiento bajo en educación financiera. Esto refleja una
falta de comprensión de conceptos financieros básicos, lo que puede llevar a una mala gestión de los
recursos y a la toma de decisiones financieras poco informadas.
El hecho de que solo el 3% se considere con un nivel alto de conocimiento financiero y que el 32% se
ubique en un nivel bajo resalta la necesidad urgente de programas de educación financiera. Un
conocimiento financiero bajo o medio puede resultar en una gestión ineficaz de los recursos, lo que
puede llevar a problemas como endeudamiento excesivo, falta de ahorros o incapacidad para planificar
el futuro económico. La falta de conocimiento financiero puede exacerbar las desigualdades
económicas, ya que aquellos con mayor conocimiento tienden a aprovechar mejor las oportunidades
financieras y a tomar decisiones más informadas. Un nivel de conocimiento medio puede indicar que
las personas tienen cierta confianza en su capacidad para manejar sus finanzas, pero aún dependen
de asesoramiento externo o evitan decisiones financieras complejas.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 937.
Gráfico 6
Autoevaluación sobre el nivel de conocimiento acerca de educación financiera o finanzas personales que
poseen
Fuente: elaboración propia con base en los datos obtenidos de los resultados de la escala aplicada.
DISCUSIÓN
Con relación a si los estudiantes universitarios cuentan con conocimiento acerca de educación
financiera y finanzas personales. La mayoría de los estudiantes universitarios equivalente a un 57%
mencionan regularmente, o nunca. Mientras que el 32% mencionan que algunas veces han contado
con información y solo el 11% expresan que siempre tienen información de este tema. Estudios
recientes han examinado el conocimiento financiero entre los estudiantes universitarios en América
Latina. Las investigaciones indican que muchos estudiantes poseen solo alfabetización financiera
básica, y el 47,8% demostró conocimientos financieros fundamentales en un estudio (Yaringaño-
Limache, 2018). También está el estudio que encontró que la mayoría de los estudiantes universitarios
ecuatorianos tienen una educación financiera de nivel medio, lo que les permite aplicar conceptos
básicos, pero les cuesta afrontar escenarios complejos (Peñarreta-Quezada et al., 2023). Las
limitaciones socioeconómicas y la falta de acceso a los recursos de educación financiera dificultan la
capacidad de los estudiantes para adquirir los conocimientos financieros necesarios(Taj & Reddy,
2024) (Shafiya & Reddy, 2024; Weiqiang & Hongwei, 2023). Se ha demostrado que un nivel moderado
de educación financiera entre los estudiantes influye positivamente en su capacidad para administrar
las finanzas y reconocer posibles emprendimientos (Kasimu & Mohammed-Jamilu, 2024)
Cuando se indaga sobre las principales fuentes de ingresos. Los datos muestran que el apoyo familiar
es la principal fuente de ingresos para la mayoría de los estudiantes, ya que el 91% recibe ayuda en
algún grado. El apoyo familiar surge como una fuente crucial de ingresos para muchos estudiantes, lo
que resalta la importancia de las redes sociales para sostener su educación (Casillas et al., 2007). Si
bien algunos estudiantes combinan trabajo y estudio, una parte sustancial depende principalmente de
la ayuda familiar (Chain-Revuelta, 1994). El papel de la familia se extiende más allá del apoyo financiero,
sirviendo como una red de apoyo social vital para los estudiantes, especialmente durante su transición
a la vida universitaria (Monroy & Franco-Ramírez, 2016). Sin embargo, a pesar de la importancia de la
gestión financiera en la vida de los estudiantes, los estudios indican una falta de relaciones sólidas
entre los niveles de educación financiera y factores como la edad, la formación profesional, el estrato
65%
32%
3%
¿Qué nivel de conocimiento sobre educación financiera y/o finanzas
personales crees que tienes?
Medio Bajo Alto
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 938.
social y el género entre los estudiantes universitarios. Esto sugiere la necesidad de mejorar las
iniciativas de educación financiera para preparar mejor a los estudiantes para administrar sus recursos
(Angarita-Gómez & Toro-Gutiérrez, 2023)
La indagación sobre el comportamiento de los estudiantes universitarios seleccionados en este
estudio en relación con las variables financieras. Los datos reflejan los hábitos de ahorro a nivel
personal o familiar entre los estudiantes de la Universidad Veracruzana. El 26% de los estudiantes
afirma que siempre realiza el hábito del ahorro. Solo el 7% de los estudiantes menciona que a veces
ahorra. Este porcentaje es muy bajo y refleja que una minoría muy pequeña tiene un hábito de ahorro
irregular o esporádico. Por su parte el 25% de los estudiantes indica que ahorra regularmente. El 42%
de los estudiantes afirma que nunca realiza el hábito del ahorro. Al respecto, estudios recientes sobre
el comportamiento financiero entre los estudiantes muestran resultados semejantes en universitarios
mexicanos; ya que se revelan resultados mixtos con respecto a los hábitos de ahorro. Mientras que un
estudio encontró que los estudiantes de la Universidad Pedagógica de Veracruz generalmente tienen
un hábito de ahorro, aunque con cantidades mínimas (Zamora-Lobato et al., 2018), otro estudio en la
Universidad Veracruzana informó que el 42% de los estudiantes nunca ahorra, lo que indica una falta
de cultura de ahorro o dificultades económicas. Sin embargo, un estudio más reciente encontró que el
72,1% de los estudiantes de una universidad pública del sureste mexicano tienen el hábito de ahorrar
(Peralta-Mazariego et al., 2024). A pesar de esto, muchos estudiantes carecen de una planificación
financiera a largo plazo, y más del 50% de los estudiantes de contabilidad consideran importante el
ahorro para el retiro, pero no lo han planeado (Ordaz-Hernández, 2020) Estos hallazgos resaltan la
necesidad de mejorar la educación financiera entre los estudiantes universitarios, en particular con
respecto al ahorro a largo plazo y la planificación de la jubilación.
Con relación a si elaboran un presupuesto para cubrir sus gastos, se pudo conocer que solo el 10% de
los estudiantes afirma que siempre elabora un presupuesto para cubrir sus gastos. El 27% de los
estudiantes menciona que a veces elabora un presupuesto. El 28% de los estudiantes indica que
elabora un presupuesto regularmente. El 35% de los estudiantes afirma que nunca elabora un
presupuesto. Este es el porcentaje más alto y refleja que más de un tercio de los estudiantes no
planifica sus gastos, lo que indica una falta de organización financiera. Las investigaciones sobre
educación financiera entre estudiantes universitarios en América Latina revelan tendencias
preocupantes. Una parte importante de los estudiantes carece de habilidades de planificación
financiera; un estudio encontró que solo el 43% de los estudiantes planifican sus finanzas (Marecos-
Cabral & Rojas-Montiel, 2022). Otro estudio informó que el 35% de los estudiantes nunca crea un
presupuesto, lo que indica una mala organización financiera (Paz-Calderón et al., 2024). Este último
autor afirma que muchos estudiantes tienen dificultades para diferenciar entre gastos necesarios e
innecesarios y no están familiarizados con conceptos como "gastos hormiga" y presupuestos.
En lo que fue conocer si realizan proyección de su futuro económico en diferentes plazos de tiempo
(corto, mediano y largo plazo), los resultados indican que un porcentaje relativamente bajo de
personas, siempre (13%) realiza proyecciones económicas de manera constante. Un grupo más grande
lo hace a veces (40%). Un porcentaje significativo de personas realiza proyecciones económicas con
cierta frecuencia (regularmente:37%), y una minoría nunca (10%) realiza proyecciones económicas. Al
respecto, las investigaciones sugieren que las personas a menudo hacen proyecciones económicas
inexactas debido a sesgos conductuales, como el exceso de confianza y la lenta incorporación de
nueva información (García, 2020). En un entorno global cada vez más incierto, las organizaciones
necesitan desarrollar estrategias de planificación a corto, mediano y largo plazo. Dos herramientas
clave para esto son el monitoreo ambiental para pronósticos de corto a mediano plazo y técnicas de
previsión para proyecciones de mediano a largo plazo (Mañà-Oller, 2002).
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 939.
Al indagar con los alumnos en estudios sobre el nivel de conocimiento que poseen sobre el sistema
financiero de su país (México) y su funcionamiento. Los resultados de la encuesta revelaron un
conocimiento limitado del sistema financiero entre los encuestados en México. Solo un 3% de los
participantes afirma tener un conocimiento sólido del sistema financiero. Un 41% reconoce tener algún
conocimiento, pero de manera parcial o superficial, mientras que un 32% tiene un conocimiento
"regular", sugiriendo cierta familiaridad, pero con lagunas importantes. Finalmente, un 24% admite no
tener ningún conocimiento del sistema financiero.
Esto refleja los hallazgos de otro estudio, donde se señaló que, si bien muchos universitarios exhiben
una alta educación financiera, persisten brechas, particularmente en las dimensiones del conocimiento
(Décaro-Santiago, 2023). También se enfatizando que las instituciones de educación superior a
menudo carecen de cursos que puedan mejorar la educación financiera, lo que sugiere una necesidad
de reforma curricular (Peña-Espino, 2022). Es por esto que aboga para que se introduzca la educación
financiera a una edad temprana, demostrando que los niños que participaron en talleres financieros
mostraron una mejora significativa en su comprensión (Galván-Bustamante et al., 2024). Asimismo, la
revisión sistemática de Méndez Prado et al., resalta la necesidad urgente de programas de educación
financiera a medida en América Latina, lo que indica que los marcos educativos actuales no atienden
adecuadamente las necesidades regionales (Méndez-Prado et al., 2022).
Sobre su interés por mejorar sus conocimientos y formación en finanzas. La mayoría de los estudiantes
(61%) expresan un interés constante en adquirir formación en educación financiera. Sin embargo, un
24% muestra un interés regular, lo que sugiere que, aunque reconocen su importancia, pero no lo
priorizan. Solo un 2% nunca está interesado, en tanto, en lo que es el desarrollo personal, el interés en
la educación financiera es aún mayor, con un 72% que siempre está interesado. Esto indica que el
interés por la educación financiera entre los estudiantes es significativo, con 61% expresando un deseo
continuo de potenciar sus conocimientos financieros. Este interés es aún más pronunciado en
contextos de desarrollo personal, donde 72% muestran un compromiso consistente. La educación
financiera equipa a los estudiantes con habilidades esenciales para una gestión financiera efectiva,
abordando temas prevalentes como el presupuesto y la gestión de la deuda (Suliká et al., 2024).
Fomentan la toma de decisiones informadas, capacitando a las personas para navegar por los
productos y conceptos financieros con confianza (Kumar-Mishra, 2019)
Para finalizar con el estudio se les pidió que autoevaluaran su nivel de conocimiento sobre educación
financiera. En donde fue alto en el 3%, en tanto que la mayoría opinó que era medio (65%) y un tercio
reconoce tener un nivel de conocimiento bajo en educación financiera bajo (32%). Estos resultados se
alinean con otro estudio de universitarios donde reveló que solo 3% calificó sus conocimientos
financieros como altos, mientras que 65% lo consideró promedio, y 32% lo calificó bajo Milioli et al.,
2011). Hallazgos similares en Alemania mostraron que solo 53% a 62% de los encuestados podían
responder correctamente preguntas financieras básicas, con tasas más bajas entre las mujeres y
aquellas con menos educación (Bucher-Koenen & Knebel, 2021) Esto puede llevar a una mala gestión
de los recursos y a la toma de decisiones financieras poco informadas. Las investigaciones indican
que los programas de educación financiera pueden mejorar significativamente el conocimiento y los
comportamientos financieros. Un metaanálisis de 76 estudios encontró que dichos programas
producen mejoras económicamente significativas en la alfabetización financiera (Kaiser et al., 2020)
CONCLUSIÓN
En relación al conocimiento sobre finanzas de los estudiantes participantes del estudio se pudo
concluir en relación a los diferentes temas tratados.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 940.
Conocimiento sobre Finanzas de los Estudiantes Participantes
Los datos analizados evidencian una brecha significativa en el conocimiento de educación financiera
entre los estudiantes de la Facultad de Contaduría y Negocios de la Universidad Veracruzana. Este
déficit tiene implicaciones relevantes para su desarrollo personal, profesional y económico. A
continuación, se presentan las conclusiones más destacadas:
Bajo Nivel de Conocimiento Financiero
El 57% de los estudiantes menciona que regularmente o nunca tiene información sobre educación
financiera y finanzas personales, lo que indica que más de la mitad carece de un conocimiento
constante o adecuado en este ámbito. Solo el 11% afirma que siempre cuenta con información, lo que
refleja que una minoría muy pequeña tiene acceso confiable y constante a educación financiera. Esto
sugiere que la mayoría de los estudiantes no está preparada para tomar decisiones financieras
informadas, lo que los hace vulnerables a problemas como el endeudamiento excesivo, la falta de
ahorro o inversiones inadecuadas.
Acceso Irregular a Información Financiera
El 32% de los estudiantes indica que algunas veces ha tenido información sobre educación financiera,
lo que muestra que, aunque algunos han estado expuestos a estos conceptos, el acceso no es
consistente ni sistemático. Esta irregularidad sugiere que no existe un programa estructurado o una
fuente confiable que garantice que los estudiantes adquieran estos conocimientos de manera continua
y práctica.
Brecha Entre la Formación Académica y las Necesidades Prácticas
A pesar de pertenecer a una facultad relacionada con las finanzas (Contaduría y Negocios), los
estudiantes no demuestran un conocimiento sólido sobre finanzas personales, lo que evidencia una
desconexión entre la formación académica y las habilidades prácticas necesarias. Esto indica que,
aunque los estudiantes están formándose en áreas financieras, no están aplicando estos
conocimientos a su vida cotidiana, lo que sugiere una falta de enfoque en la educación financiera
práctica dentro del plan de estudios.
Origen de los Ingresos de los Estudiantes
En cuanto al origen de los ingresos de los estudiantes, se observa lo siguiente:
Dependencia del Apoyo Familiar: La mayoría de los estudiantes depende económicamente de sus
familias, lo que subraya el papel crucial de las redes familiares en el acceso y permanencia en la
educación superior.
Trabajo Estudiantil: Aunque una proporción significativa de estudiantes trabaja (60%), solo una minoría
(13%) lo hace de manera constante. Esto sugiere que el trabajo no es la principal fuente de ingresos
para la mayoría, sino un complemento.
Desafíos Económicos: El hecho de que el 40% de los estudiantes nunca recibe ingresos de un trabajo
y que el 9% no recibe apoyo familiar podría indicar que algunos estudiantes enfrentan dificultades
económicas, lo que podría afectar su rendimiento académico y permanencia en la universidad.
Prácticas de Ahorro
Los resultados muestran que, aunque una parte significativa de los estudiantes de la Universidad
Veracruzana tiene prácticas de ahorro (51%), casi la mitad (42%) no ahorra en absoluto. Esto resalta la
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 941.
necesidad de fortalecer la educación financiera y promover una cultura de ahorro entre los estudiantes.
Implementar estrategias efectivas para fomentar el ahorro no solo mejorará la situación financiera de
los estudiantes, sino que también contribuirá a su desarrollo personal y profesional, así como al
bienestar económico de la sociedad en general.
Elaboración de Presupuestos
Los resultados muestran que, aunque una parte de los estudiantes de la Universidad Veracruzana tiene
prácticas de planificación financiera (38%), más de un tercio (35%) no elabora presupuestos en
absoluto. Esto resalta la necesidad de fortalecer la educación financiera y promover una cultura de
planificación entre los estudiantes. Implementar estrategias efectivas para fomentar la elaboración de
presupuestos no solo mejorará la gestión financiera de los estudiantes, sino que también contribuirá a
su bienestar económico y a su capacidad para alcanzar sus metas personales y académicas.
Interés en la Educación Financiera
Los estudiantes universitarios valoran altamente la educación financiera, tanto para adquirir
conocimientos como para su desarrollo personal. Asimismo, existe una clara demanda de formación
en este ámbito, lo que representa una oportunidad para las instituciones educativas. Esto hace que sea
importante diseñar programas que no solo impartan conocimientos teóricos, sino que también
ofrezcan herramientas prácticas para la vida diaria.
Autoevaluación de Conocimiento Financiero y Finanzas Personales
Nivel Medio de Conocimiento: La mayoría de los encuestados (65%) tienen un nivel de conocimiento
financiero medio, lo que sugiere que comprenden los conceptos básicos, pero carecen de profundidad
en ciertas áreas.
Nivel Bajo de Conocimiento: Un tercio de los encuestados (32%) reconocen tener un nivel de
conocimiento bajo, lo que indica una brecha significativa en la educación financiera.
Nivel Alto de Conocimiento: Sólo una minoría (3%) se considera altamente competente en finanzas
personales, lo que resalta la necesidad de mejorar la educación financiera en todos los niveles.
A partir de los anterior se identifican Desafíos y Oportunidades, que son los siguientes:
Desafíos
Bajo Nivel de Educación Financiera: La mayoría de los estudiantes carece de un conocimiento sólido
y constante sobre finanzas personales, lo que los hace vulnerables a problemas como el
endeudamiento excesivo, la falta de ahorro y la toma de decisiones financieras poco informadas. Este
déficit es especialmente preocupante en una región donde la inestabilidad económica y la falta de
acceso a servicios financieros formales son comunes.
Desconexión entre la Formación Académica y las Necesidades Prácticas: Aunque los estudiantes
pertenecen a una facultad relacionada con las finanzas, no aplican estos conocimientos a su vida
cotidiana. Esto refleja una brecha entre la teoría académica y las habilidades prácticas necesarias para
gestionar finanzas personales, lo que limita su capacidad para enfrentar desafíos económicos reales.
Dependencia Económica y Desigualdades: La mayoría de los estudiantes depende económicamente
de sus familias, y una minoría significativa enfrenta dificultades económicas debido a la falta de
ingresos propios o apoyo familiar. Esto resalta las desigualdades socioeconómicas y la necesidad de
políticas que apoyen a los estudiantes más vulnerables.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 942.
Falta de Cultura de Ahorro y Planificación Financiera: Casi la mitad de los estudiantes no ahorra ni
elabora presupuestos, lo que indica una falta de hábitos financieros saludables. Esto es
particularmente preocupante en una región donde el ahorro y la planificación son esenciales para
enfrentar crisis económicas recurrentes.
Acceso Irregular a Información Financiera: La exposición a la educación financiera es esporádica y no
sistemática, lo que limita la capacidad de los estudiantes para desarrollar competencias financieras
sólidas y duraderas.
Oportunidades
Demanda de Educación Financiera: Los estudiantes valoran la educación financiera y expresan interés
en adquirir conocimientos que les permitan mejorar su bienestar económico. Esto representa una
oportunidad para las instituciones educativas y los gobiernos de implementar programas que aborden
esta necesidad.
Integración de la Educación Financiera en los Planes de Estudio: La inclusión de cursos obligatorios o
electivos sobre finanzas personales en las universidades podría cerrar la brecha entre la formación
académica y las necesidades prácticas. Además, talleres y seminarios prácticos podrían fomentar la
aplicación de estos conocimientos en la vida cotidiana.
Promoción de una Cultura de Ahorro y Planificación: Campañas de sensibilización y programas de
incentivos podrían motivar a los estudiantes a adoptar hábitos financieros saludables, como el ahorro
y la elaboración de presupuestos. Esto no solo beneficiaría a los estudiantes individualmente, sino que
también contribuiría a la estabilidad económica de la región.
Uso de Tecnología y Herramientas Digitales: El acceso a herramientas digitales, como aplicaciones
móviles para la gestión de finanzas personales, podría facilitar la adopción de prácticas financieras
responsables entre los jóvenes, especialmente en una región con un creciente uso de tecnología.
Fortalecimiento de Redes de Apoyo: Dado que muchos estudiantes dependen del apoyo familiar,
promover programas que involucren a las familias en la educación financiera podría ampliar el impacto
de estas iniciativas y fomentar una cultura financiera más sólida en la sociedad.
Impacto en el Desarrollo Económico Regional: Mejorar la educación financiera entre los jóvenes no
solo beneficia a los individuos, sino que también tiene el potencial de impulsar el desarrollo económico
de la región. Una población joven mejor preparada para gestionar sus finanzas puede contribuir a
reducir la pobreza, aumentar el ahorro nacional y fomentar la inversión.
En síntesis, este estudio subraya la necesidad urgente de abordar la falta de educación financiera entre
los estudiantes universitarios en Latinoamérica, un desafío que tiene implicaciones tanto individuales
como colectivas. Sin embargo, también presenta una oportunidad única para implementar programas
innovadores que promuevan la inclusión financiera, la cultura del ahorro y la planificación, y el
desarrollo de habilidades prácticas. Al hacerlo, se puede empoderar a los jóvenes para enfrentar los
desafíos económicos de la región y contribuir a un futuro más estable y próspero.
RECOMENDACIONES
Sobre la base de las conclusiones a las que se ha arribado se hacen las siguientes recomendaciones:
En relación con la Falta de Ahorro
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 943.
Implementar Programas de Educación Financiera: Implementar talleres y cursos sobre finanzas
personales que incluyan temas como la importancia del ahorro, cómo crear un presupuesto y
estrategias para ahorrar.
Campañas de Sensibilización: Realizar campañas que promuevan la cultura del ahorro y sus beneficios
a largo plazo.
Herramientas de Ahorro: Facilitar el acceso a herramientas y productos financieros que ayuden a los
estudiantes a ahorrar, como cuentas de ahorro con beneficios o aplicaciones móviles para gestionar
finanzas personales.
Incentivos para el Ahorro: Crear programas de incentivos, como concursos o premios, para motivar a
los estudiantes a adoptar el hábito del ahorro.
Sobre la Falta de Presupuesto Financiero
Programas de Educación Financiera: Implementar talleres y cursos sobre finanzas personales que
incluyan temas como la elaboración de presupuestos, gestión de gastos y planificación financiera.
Herramientas de Planificación: Facilitar el acceso a herramientas y aplicaciones móviles que ayuden
a los estudiantes a elaborar y seguir un presupuesto de manera sencilla y efectiva.
Campañas de Sensibilización: Realizar campañas que promuevan la importancia de la planificación
financiera y sus beneficios a largo plazo.
Incentivos para la Planificación: Crear programas de incentivos, como concursos o premios, para
motivar a los estudiantes a adoptar el hábito de elaborar presupuestos.
Sobre la Adquisición de Conocimientos Financieros
Implementar Cursos Obligatorios o Electivos: Las universidades deberían considerar la inclusión de
cursos de educación financiera en sus planes de estudio, ya sea como materias obligatorias o
electivas.
Talleres y Seminarios Prácticos: Organizar talleres y seminarios que se enfoquen en la aplicación
práctica de la educación financiera, como la gestión de presupuestos, inversiones y ahorro.
Materiales y Recursos Accesibles: Proporcionar materiales de aprendizaje accesibles y recursos en
línea para que los estudiantes puedan continuar su educación financiera de manera autónoma.
Evaluación y Feedback: Realizar evaluaciones periódicas para medir el impacto de los programas de
educación financiera y recoger feedback de los estudiantes para mejorar continuamente los
contenidos y métodos de enseñanza.
Concientización y Motivación: Llevar a cabo campañas de concienciación para motivar a aquellos
estudiantes que muestran un interés "regular" o "a veces", destacando los beneficios concretos de la
educación financiera en su vida personal y profesional.
Los hallazgos indican una necesidad urgente de mejorar la educación financiera entre los estudiantes
universitarios, no solo para su beneficio personal, sino también para su éxito profesional y el bienestar
económico de la sociedad en general. Las recomendaciones propuestas ofrecen un marco para
abordar estas deficiencias y fomentar una cultura financiera más sólida y consciente.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 944.
REFERENCIAS
Agu, E. E., Omozele-Abhulimen, A., Obiki-Osafiele, A. N., Soji-Osundare, O., Adedeji-Adeniran, I., & Pelumi-
Efunniyi, C. (2024). Proposing strategic models for integrating financial literacy into national public
education systems. International Journal of Frontline Research in Multidisciplinary Studies, 3(2), 010-
019. https://doi.org/10.56355/ijfrms.2024.3.2.0025
Aguilar-Barcerlo, J. G., Palacio-Iriarte, S. de J., Garay-Lopez, A. L., & Cazeres-Rodriguez, M. (2023).
Estudiantes universitarios en la era digital: Las oportunidades y amenazas del entretenimiento por
internet y las actividades financieras en línea. Teknos revista científica, 23(2), Article 2.
https://doi.org/10.25044/25392190.1067
Álvarez-Sepúlveda, H. A. (2024). Educación Financiera para la Ciudadanía: Desafíos y Perspectivas en
el Contexto Chileno. Revista Docentes 2.0, 17(1), 18-24. https://doi.org/10.37843/rted.v17i1.441
Angarita-Gómez, M., & Toro-Gutiérrez, D. (2023). Comportamiento financiero de los estudiantes de
décimo semestre del Tecnológico de Antioquia sede Itagüí.
https://dspace.tdea.edu.co/handle/tdea/3107
Bucher-Koenen, T., & Knebel, C. (2021). Finanzwissen und Finanzbildung in Deutschland – Was wissen
wir eigentlich? (Financial Literacy and Financial Education – What Do We Actually Know?). Social
Science Research Network. https://doi.org/10.2139/SSRN.3805586
Cárdenas-Piragauta, J. S. (2019). Conocimiento y bienestar financiero: Evidencia a partir de un estudio
de caso en la zona rural de Tolima – Colombia. https://repositorio.unal.edu.co/handle/unal/75922
Cárdenas-Trujillo, J. A. (2020). "La importancia de la educación financiera, desde un enfoque social y
autoritario que coayuda a alcanzar el ahorro y/o la inversión”. http://hdl.handle.net/11371/3024
Casillas, M., Chain, R., & Jácome, N. (2007). Origen social de los estudiantes y trayectorias estudiantiles
en la Universidad Veracruzana. Revista de la educación superior, 36(142), 7-29.
http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&pid=S0185-
27602007000200001&lng=es&nrm=iso&tlng=es
Chain-Revuelta, R. (1994). Estudiantes universitarios: Trayectorias escolares
[Http://purl.org/dc/dcmitype/Text, Universitat Autònoma de Barcelona]. En Estudiantes universitarios:
Trayectorias escolares. https://portalcientifico.uned.es/documentos/643841d5cd47bb6af696c4fa
Décaro-Santiago, L. A. (2023). Attitude, behavior and financial knowledge of young university students
in Mexico. Journal-general economics. https://doi.org/10.35429/jge.2023.12.7.1.12
Desfrancois, P. (2024). La educación financiera como herramienta para el desarrollo de hábitos
financieros sostenibles en América Latina en los estudiantes universitarios. Mikarimin, 10(3), 45-63.
https://doi.org/10.61154/mrcm.v10i3.3475
Dueñez-Prada, J. A., & Vásquez-Cortez, D. A. (2023). Problemática Financiera en Jóvenes Universitarios
FESC Cúcuta. Reflexiones Contables, 6(2), Article 2. https://doi.org/10.22463/26655543.4468
Exploring Financial Instability in America through the Lens of Financial Education. (2023, junio 5).
SciSpace - Paper; Research Square (Research Square). https://doi.org/10.21203/rs.3.rs-3011026/v1
Ferreira, J. (2017). A IMPORTANCIA DA EDUCAÇÃO FINANCEIRA PESSOAL PARA A QUALIDADE DE
VIDA. https://www.semanticscholar.org/paper/A-IMPORTANCIA-DA-EDUCA%C3%87%C3%83O-
FINANCEIRA-PESSOAL-PARA-A-Ferreira/cd4172fdde38c67ca9bb0124fafb76cada6a71fb
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 945.
Galván-Bustamante, J. A., Márquez-Lozano, L. A., Rosas-Romero, J. I., Montiel-Nieto, A. G., Balmaceda-
Gudiño, M. A., Sánchez-Mújica, M., & Menchaca-Rodríguez, R. (2024). Aprendiendo a Prosperar: Nuestro
Equipo de Finanzas Educativas. JÓVENES EN LA CIENCIA, 28. https://doi.org/10.15174/jc.2024.4326
García, C. (2020). Proyecciones económicas y «mis preocupaciones». Observatorio Económico, 151, 2-
3. https://doi.org/10.11565/oe.vi151.401
Generacion-Anahuac. (2021). El reto de la educación financiera en México | Generación Anáhuac.
https://www.anahuac.mx/generacion-anahuac/educacion-financiera-mexico-reto
Giang, E. T., An-Phuong, H. N., & Hai-Phong, E. lago. (2024). Current status, challenges and analysis of
financial investment for students: A case study of Vietnam. International Journal of scientific research
and management, 12(09), 7369-7378. https://doi.org/10.18535/ijsrm/v12i09.em04
Hernández-Sampieri, R., Mendoza-Torres, C. P., & Baptista-Lucio, P. (2022). Metodología de la
investigación (7ma ed.).
Kaiser, T., Lusardi, A. M., Menkhoff, L., & Urbana, C. (2020). Financial Education Affects Financial
Knowledge and Downstream Behaviors. Research Papers in Economics.
https://typeset.io/papers/financial-education-affects-financial-knowledge-and-3px51mvdeg
Kasimu, A., & Mohammed-Jamilu, U. (2024). The Role of Financial Literacy in Enhancing Entrepreneurial
Competencies Among Business Education Students in Nigerian Colleges of Education. Edumalsys
Journal of Research in Education Management, 2(3), 116-127.
https://doi.org/10.58578/edumalsys.v2i3.3901
Kasradze, T. (2024, septiembre 18). Financial Inclusion and Financial Education—An Effective Tool for
Poverty Reduction (Georgia’s example). SciSpace - Paper. https://doi.org/10.70101/ussmad.1445124
Kumar-Mishra, M. (2019). Financial Literacy and Education for Improving Financial Skills. Social
Science Research Network. https://doi.org/10.2139/SSRN.3488670
Lagos, P. (2000). Ingenieria de software educativo, teorias y metodologias que la sustentan.
https://www.semanticscholar.org/paper/Ingenieria-de-software-educativo%2C-teorias-y-que-la-
Lagos/34eede7bb4ab9ad6f79ed893bc4789157aec348f
Lara-Serna, L., Sosa-Morales, E., Lara-Menéndez, A., & Hernández-González, D. F. (2024). Educación
financiera en Universidades Mexicanas: Desafíos y Oportunidades de Mejora a Través de la Tecnología.
Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar, 8(3), Article 3.
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v8i3.12253
López-Muñoz, J. L., Mugno-Noriega, A., & Jay-Vanegas, W. (2019). Educación financiera una alternativa
para promover cambios significativos en la calidad de vida de la sociedad colombiana. Ad-gnosis, 8(8),
38-48. https://doi.org/10.21803/adgnosis.v8i8.362
López-Noguero, F., & Solís, L. (2002, julio 1). El educador social como educador no formal: Un gestor de
grupos. https://www.semanticscholar.org/paper/El-educador-social-como-educador-no-formal%3A-
un-de-Noguero-Sol%C3%ADs/181e6a91c5b3c1d70c0f3ce7f965fe29b322a752
Mantilla-Falcón, M., Ortiz-Calero, K., & Santiago Mantilla-Miranda, A. (2023). Financial education: A
necessary tool in personal finance. Medwave, 23(S1), eUTA231.
https://doi.org/10.5867/medwave.2023.S1.UTA231
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 946.
Mañà-Oller, F. (2002). Mirada al futuro: La vigilancia del entorno. Revista Ingeniería Industrial, 1(1),
Article 1. https://revistas.ubiobio.cl/index.php/RI/article/view/165
Marecos-Cabral, R. M., & Rojas-Montiel, M. R. (2022). Finanzas personales de los estudiantes de la
Facultad de Ciencias Contables, Administrativas y Económicas de la Universidad Nacional de Pilar.
Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar, 6(6), Article 6.
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v6i6.4174
Maycom-Fernandes, E., & Aguiar-Fernandes, S. (2024). Educação financeira como forma de inclusão
social. RCMOS. https://doi.org/10.51473/rcmos.v1i2.2024.694
Méndez-Prado, S. M., Zambrano-Franco, M. J., Zambrano-Zapata, S. G., Chiluiza-García, K. M., Everaert,
P., & Valcke, M. (2022). A Systematic Review of Financial Literacy Research in Latin America and The
Caribbean. Sustainability, 14(7), 3814-3814. https://doi.org/10.3390/su14073814
Milioli, M. A., Poletti, L., & Ronchini, B. (2011). L’educazione finanziaria degli studenti universitari:
Misurazione e analisi delle determinanti 1. Research Papers in Economics. https://typeset.io/papers/l-
educazione-finanziaria-degli-studenti-universitari-q9c2vct4q2
Monroy, L. A. V., & Franco-Ramírez, C. M. (2016). La familia como red de apoyo social en estudiantes
universitarios que ingresan a primer semestre. Espiral, Revista de Docencia e Investigación, 6(2), Article
2. https://doi.org/10.15332/erdi.v6i2.1651
Muñoz-Solórzano, S. D. (2023). La integración de la educación financiera en el currículo escolar.
Bastcorp International Journal, 2(1), 14-23. https://doi.org/10.62943/bij.v2n1.2023.24
Ordaz-Hernández, M. B. (2020). ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS Y SU PERCEPCIÓN SOBRE EL
AHORRO PARA EL RETIRO. https://ri.ujat.mx/handle/20.500.12107/3751
Organization For Economic Co-Operation And Development [OECD]. (2005). Improving Financial
Literacy:ANALYSIS OF ISSUES AND POLICIES.
https://www.oecd.org/content/dam/oecd/en/publications/reports/2005/11/improving-financial-
literacy_g1gh5cd2/9789264012578-en.pdf
Ortega-Esteban, J. (2005). La educación a lo largo de la vida: La educación social, la educación escolar,
la educación contínua : todas son educaciones formales. Revista De Educacion.
https://www.semanticscholar.org/paper/La-educaci%C3%B3n-a-lo-largo-de-la-vida-%3A-la-
educaci%C3%B3n-%3A-Esteban/a8e7695d10ae9097d06be366d1abf0628b5d6f6d
Paz-Calderón, Y., Espinosa-Espíndola, M. T., Maceda-Méndez, A., & Sánchez-Meza, F. A. (2024).
Fumigar los gastos hormiga: El primer paso hacia la educación financiera de los estudiantes.
Mikarimin. Revista Científica Multidisciplinaria, 10(2), Article 2.
https://doi.org/10.61154/mrcm.v10i2.3408
Peña-Espino, C. (2022). Educación Financiera en el Nivel Medio Superior en México. Vinculatégica, 8(5),
Article 5. https://vinculategica.uanl.mx/index.php/v
Peñarreta-Quezada, M.-Á., Salas-Tenesaca, E.-E., Álvarez-García, J., & De La Cruz Del Río-Rama, M.
(2023). Variables sociodemográficas y niveles de educación financiera en jóvenes universitarios de
Ecuador. Revista Mexicana de Economía y Finanzas, 19(19), 1-15.
https://doi.org/10.21919/remef.v19i1.920
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 947.
Peralta-Mazariego, E. R., Castillo-Cira, A., & Figueroa-Fuentes, X. T. (2024). Educación financiera en
universitarios del área económico-administrativa de una universidad pública del sureste mexicano.
Dilemas contemporáneos: Educación, Política y Valores. https://doi.org/10.46377/dilemas.v12i.4442
Puntunet-Bates, M., & Domínguez-Bautista, A. (2008). The continuous education and the training of the
professional infirmary. Revista Mexicana de Enfermería Cardiológica, 16(3), 115-117.
https://www.medigraphic.com/cgi-bin/new/resumenI.cgi?IDARTICULO=21674
Remund, D. L. (2010). Financial Literacy Explicated: The Case for a Clearer Definition in an Increasingly
Complex Economy. Journal of Consumer Affairs, 44(2), 276-295. https://doi.org/10.1111/j.1745-
6606.2010.01169.x
Shafiya, T., & Reddy, Ch. P. (2024, septiembre 9). Assessing the Role of Financial Literacy in Enhancing
Personal Financial Decision-Making among Students. SciSpace - Paper.
https://doi.org/10.70599/rvim/2024/303
Suliká, S., Sulistyani, S., & Valery, R. (2024, mayo 22). The Role Of Financial Education In Improving
Student Financial Management. SciSpace - Paper. https://doi.org/10.61132/ijems.v1i2.58
Tamayo y Tamayo, M. (2004). EL PROCESO DE LA INVESTIGACIÓN CIENTIFICA: INCLUYE
EVALUACIÓN Y ADMINISTRACIÓN DE PROYECTOS DE INVESTIGACIÓN. MÉXICO: LIMUSA.
The Mexican Press. (2023). ). 67% de los «millennials» en méxico están endeudados.
https://www.themexicanpress.com/post/67-de-los-millennials-en-méxico-están-endeudados
Valdés- Medina E. F., Martínez-Ávila, M., & Jaramillo-Benhumea, E. (2023). Análisis de la estructura
conceptual del grado de educación financiera en alumnos Universitarios de áreas económico-
Administrativas. Desarrollo sustentable, Negocios, Emprendimiento y Educación. 5(48), 1-12.
https://doi.org/10.51896/rilcods.v5i48.314
Yaringaño-Limache, J. J. (2018). Evaluación de Conocimientos Financieros en Estudiantes
Universitarios | Obtener. https://elicit.com/notebook/38f00fab-a1f8-45fc-8227-
6a2c2f5c0964#18237d57789cde20b23e01cd069b527d
Zamora-Lobato, T., García-Santillán, A., & Ramos Hernández, J. J. (2018). Algunas características que
explican el comportamiento de los jóvenes universitarios hacia el ahorro.
https://doi.org/10.17060/ijodaep.2018.n2.v1.1141
Zapata, M., Castillo, R., & Canto, J. L. (2013, agosto 3). Las Finanzas Personales.
https://www.semanticscholar.org/paper/Las-Finanzas-Personales-Zapata-
Castillo/8b2bff2736cbd6eae4a18a2dcf85acbd09dfd08e
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, publicados en
este sitio está disponibles bajo Licencia Creative Commons .