
Entre desafíos y oportunidades: Actores educativos ante la pandemia del COVID-19 en Paraguay
Between challenges and opportunities: Educational actors in the face of the COVID-19 pandemic in Paraguay
Canese Valentinaa, Mereles Juanb, Amarilla Jessicac
aUniversidad Nacional de Asunción. vcanese@fil.una.py
bUniversidad Nacional de Asunción. jimereles@facen.una.py
cUniversidad Nacional de Asunción. isl-jamarilla@fil.una.py
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A R T I C L E I N F O |
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A B S T R A C T
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Recibido: octubre2020 Aceptado: marzo2021
Palabras clave: Pandemia, Covid-19, educación, perspectivas, desafíos
Keywords: Pandemic, Covid-19, education, prospects, challenges
ISSN 2789-3855 Volumen 1 Número 3, pp. 123-139 Septiembre-diciembre 2021 © 2021 All rights reserved |
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Resumen en inglés. The measures implemented in response to COVID-19 have greatly affected education systems around the world, generating significant disruptions. This study examines the main challenges and opportunities presented to the different educational actors in Paraguay in light of the health emergency and the need to give continuity to the educational processes in the country. A total of 2501 people participated, including teachers, students, parents of non-university students and managers from educational institutions at all levels and from all over the country. It follows a mixed quan-qual explanatory approach and data collection was conducted through online questionnaires. The study showed changes and strategies implemented by educational actors for the development of classes mediated by digital tools. The results reflect challenges related mainly to access to technological resources, training in the use of ICT and difficulties in carrying out school activities. Among the opportunities mentioned are the possibility of continuing with studies, learning about technology and transforming the educational system. These show evidence of a need to improve access to technology in order to guarantee equal educational opportunities in the country.
Resumen en español. Las medidas implementadas en respuesta al COVID-19 han afectado enormemente a los sistemas educativos en todo el mundo generando disrupciones significativas. Este estudio examina los principales desafíos y oportunidades presentados a los diferentes actores educativos en Paraguay ante la emergencia sanitaria y la necesidad de dar continuidad a los procesos educativos en el país. Participaron 2501 personas, entre docentes, estudiantes, padres de estudiantes no universitarios y gestores de instituciones educativas de todos los niveles y de todo el país. El abordaje fue mixto cuan-cual explicativo y la recolección de los datos se realizó por medio de cuestionarios en línea. El estudio evidenció cambios y estrategias implementadas por los actores educativos para el desarrollo de las clases mediadas por herramientas digitales. Los resultados reflejan desafíos relacionados principalmente con el acceso a recursos tecnológicos, capacitación en el uso de TIC y dificultades para la realización de las actividades escolares. Entre las oportunidades mencionadas se destacan la posibilidad de continuar con los estudios, de aprender sobre tecnología y de transformar el sistema educativo. Se evidencia de esta manera la necesidad de mejorar la accesibilidad a la tecnología para garantizar la igualdad de oportunidades educativas en el país.
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A partir de la declaración del COVID-19 como pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró al nuevo virus, gobiernos de todo el mundo tomaron medidas preventivas para desacelerar su propagación (WHO, 2020). Durante esta crisis sanitaria no solo la economía y salud se han visto afectadas, sino también la educación de millones de estudiantes alrededor del mundo. Debido a medidas de prevención, las autoridades cerraron abruptamente escuelas y universidades. Aunque efectivas, éstas traen consigo efectos negativos relacionados al aprendizaje (Van Lacker y Parolin, 2020; Cifuentes-Faura, 2020), contribuyen al abandono escolar (Sanz, Sainz Gonzalez y Capilla, 2020), aumentan el estrés y afectan la economía (UNESCO, 2020a).
La principal estrategia adoptada para enfrentar al cierre de instituciones es dar continuidad a la educación de manera virtual o remota a través de radio y/o TV, portales web educativos y plataformas educativas de acuerdo a los recursos tecnológicos disponibles (UNESCO, 2020b). Este cambio drástico, ha llevado al cuestionamiento de la efectividad de las clases remotas ya que aún no hay evidencias de su eficacia (Wang, Zhang, Zhao, Zhang y Jiang, 2020; Viner et al., 2020). Asimismo, no todos los estudiantes o instituciones cuentan con las herramientas, conocimientos necesarios o espacios aptos para ellas (Álvarez, Gardyn, Iardelevsky y Rebello, 2020; Álvarez Marinelli et al., 2020; Armitage y Nellums, 2020; Esposito y Principi, 2020; Li y Lalani, 2020) lo cual genera desigualdad social y educativa (CEPAL, 2020). Por esto, Reimers y Schleider (2020) argumentan que las instituciones no están preparadas para continuar la educación de manera virtual, ya que o no cuentan con las herramientas necesarias, o no pueden garantizar su uso adecuado.
En Paraguay, se tomaron medidas sanitarias inmediatas a partir del 10 de marzo (MSPBS, 2020; Britez, 2020). Estas medidas afectaron principalmente lugares y actividades de carácter público en donde normalmente se aglomeran personas tales como los centros educativos. Posteriormente, el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) desarrolló un plan educativo denominado “Tu Escuela en Casa” para asegurar la educación a distancia para todos los niveles escolares (MEC, 2020). Por su lado, el Consejo Nacional de Educación Superior (CONES) estableció que las instituciones de educación superior desarrollen herramientas digitales para la continuidad al proceso educativo (CONES, 2020). Debido a la poca información sobre cómo los actores educativos fueron afectados por las medidas implementadas por el gobierno paraguayo para hacer frente a la pandemia del COVID-19 a inicios de la cuarentena, se realizó este estudio para examinar las experiencias de los actores educativos ante los desafíos y oportunidades planteados por estas medidas.
El estudio tiene un enfoque mixto de diseño quan-qual explicativo por medio de cuestionarios de preguntas abiertas y cerradas. La muestra fue de 2051 participantes distribuida entre docentes (1030; 41,2%), padres de estudiantes no universitarios (505; 20,2%), estudiantes de los niveles medio y universitario (856; 34,2%) y gestores educativos (110; 4,4%). El alcance fue nacional; alrededor del 60% de los participantes reside en Asunción (Capital de Paraguay) y en el departamento Central. No obstante, se observó una participación interesante de actores educativos residentes en departamentos como Paraguarí, San Pedro, Itapúa, Cordillera y Alto Paraná (entre el 4 y el 8%).
Se diseñaron cuatro instrumentos de captación de datos, uno para cada actor educativo, a partir de la adaptación de cuestionarios utilizados por Wozney, Venkatesh y Abrami (2006). Cada cuestionario contenía ítems asociados a información sociodemográfica, tenencia y acceso a las diferentes herramientas tecnológicas, medios de comunicación utilizados, capacitación docente en el uso de las TIC, percepción sobre el proceso educativo en tiempos de confinamiento, desafíos y oportunidades presentados, y otras preguntas orientadas a descubrir cómo los diferentes actores educativos están sobrellevando las medidas adoptadas por la pandemia. Los cuestionarios fueron aplicados desde la última semana de marzo hasta los primeros días de mayo del 2020 por medios digitales tales como mensajería (WhatsApp), redes sociales y correo electrónico para llegar a la mayor cantidad posible de personas ya que al momento de la distribución existía una cuarentena total en el país. Los datos fueron analizados utilizando el software estadístico R (R Core Team, 2020) y ordenados con herramientas de Microsoft Excel. Los resultados se presentan en tablas y gráficos estadísticos, descriptivos y con análisis de asociación mediante el uso de la estadística chi cuadrada.
Tabla 1. Categorías y subcategorías según análisis cualitativo.
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Desafíos |
Medidas |
Oportunidades |
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Acceso Recursos Financieras Incertidumbre Comunidad Aptitudes y actitudes Capacitación Tiempo Desgaste mental Calidad Ninguna
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Continuar igual De acuerdo a posibilidades Currículum Adaptarse Priorizar la salud Asistencia Económica Suspender clases Materiales impresos |
Seguir estudiando Capacitarse - Aprender Implementar mejoras Invertir en infraestructura Migración digital Replantear todo el sistema No hay oportunidades |
Fuente: Elaboración propia.
Los datos cualitativos fueron analizados utilizando estrategias de análisis de contenido a través de la codificación y la categorización que resultaron en tres categorías analíticas principales: “desafíos”, “medidas adoptadas” y “oportunidades” con subcategorías relacionadas a los aspectos financieros, el acceso a recursos incluyendo tecnológicos y de conectividad, la incertidumbre, aspectos relacionados a los miembros de la comunidad entre los que se encuentran la capacitación, las actitudes, y el tiempo, el desgaste mental, la calidad y en algunos casos ninguna. Considerando las medidas adoptadas, se identificaron subcategorías relacionadas a continuar, “de acuerdo a las posibilidades”, el currículum, adaptarse, priorizar la salud, asistencia económica, suspensión de las clases y el uso de materiales impresos. En cuanto a las oportunidades, se identificaron subcategorías referentes a que “no hay oportunidades”, “seguir estudiando”, capacitarse, aprender, implementar mejoras, invertir, migración digital y a replantear el sistema educativo. (Tabla 1).
Desafíos presentados por la situación
Los actores educativos que formaron parte del estudio expresaron algún grado de dificultad con al menos una característica del proceso educativo a distancia mediado mayormente por herramientas digitales. La Figura 1 muestra que, para los tres actores educativos, docentes, padres y estudiantes, las dificultades se presentaron en altos porcentajes en todas las zonas de residencia que formaron parte del estudio.

Figura 1. Porcentajes de Docentes, Padres y Estudiantes según manifestación de dificultades en Asunción, departamento Central y el resto del país.
Los docentes y los estudiantes que residen en el interior del país fueron los que en altas proporciones respondieron tener alguna dificultad en el proceso académico (80,8% y 95,3% respectivamente). Sin embargo, lo contrario se dio para los padres. En este caso, aquellos que viven en Asunción y en el departamento Central fueron los que indicaron mayormente estar teniendo dificultades (84% y 91% respectivamente). En promedio, los mayores porcentajes se dieron para los estudiantes (entre 90% y 95%).
Respecto a las dificultades presentadas a estos mismos actores educativos, según el tipo de institución a la que asisten, se pudo apreciar similares comportamientos en los porcentajes en comparación a la desagregación por zona o departamento de residencia. Sin importar mucho que la institución de procedencia sea Pública, Privada o Subvencionada, más de 78% respondió que sí tiene dificultades. De nuevo, los estudiantes expresaron con mayor frecuencia tener alguna situación problemática en esta modalidad de enseñanza (Figura 2).
El desafío más importante destacado por los participantes fue el acceso a los recursos tecnológicos incluyendo aspectos importantes relacionados a la tenencia y acceso a tecnologías útiles para el proceso educativo en la modalidad de enseñanza virtual. El teléfono celular es una de las herramientas tecnológicas al que tienen mayor acceso los participantes docentes, padres y estudiantes. Más del 96% de ellos manifestó contar con al menos un teléfono celular en el hogar con acceso a internet. Sin embargo, se observó una disminución en el porcentaje de personas que declaró tener al menos una computadora en el hogar (81%). Los padres y estudiantes son los que menos acceden a esta herramienta tecnológica, entre el 69 y el 75% respectivamente.
Comparando la tenencia de computadoras por zonas de residencia (Asunción, el departamento Central vs. el resto del país), se observó una diferencia significativa (χ2 = 170,8; p<0,01), siendo los residentes de Asunción y Central los que expresaron en mayores porcentajes el acceso a al menos una computadora en el hogar. Por otro lado, se evidenció un total de 54% de docentes, padres y estudiantes que cuentan con acceso ilimitado a internet. De nuevo, en el interior del país las diferencias son importantes respecto a los que viven en Asunción y en el departamento Central (χ2 = 20,8; p<0,01).

Figura 2. Porcentajes de Docentes, Padres y Estudiantes según manifestación de dificultades por tipo de institución.
Fuente: Elaboración propia.
En la tabla 2 se observa que las principales dificultades presentadas a los estudiantes fueron la falta de comprensión de las tareas asignadas por los docentes, la falta de motivación y problemas relacionados a conexión a internet (aproximadamente 31, 21 y 20% respectivamente). Para los padres, los mayores problemas fueron la falta de comprensión de las tareas asignadas y la falta de apoyo institucional según sus propias manifestaciones (20 y 15% respectivamente). Cabe destacar que alrededor del 23% de los padres manifestó no tener alguna dificultad para sobrellevar las actividades escolares. Por su parte, el 21,7% de los docentes también indicó una ausencia de dificultades. No obstante, los docentes que sí manifestaron tener algún tipo de dificultad, principalmente está asociada a problemas de conexión a internet (38,8%), falta de acceso a las tecnologías (34%) y problemas relacionados a la falta de conocimiento en el uso de las herramientas tecnológicas (28,7%).
El acceso limitado a internet contribuye a que los actores educativos expresen dificultades en mayores porcentajes (χ2 = 55,8; p <0,01). Por otro lado, en menores porcentajes se mostraron dificultades asociadas a falta de apoyo de los docentes, falta de acceso a la información y recursos económicos, como así también la falta o limitado tiempo disponible para la realización de las diferentes actividades que conlleva una nueva modalidad para la gran mayoría de los actores educativos. La manifestación de dificultades se dio en similares proporciones comparando Asunción, el departamento Central y los demás departamentos del país (χ2 = 4,2; p=0,125). Sin embargo, las diferencias son significativas comparando por actores educativos (χ2 = 72,1; p <0,01), siendo el grupo de estudiantes el que presenta mayores dificultades.
Tabla 2. Principales dificultades manifestadas por Docentes, Padres y Estudiantes (%).
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Dificultades presentadas |
Estudiantes |
Padres |
Docentes |
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No tengo dificultades |
7,7 |
23 |
21,7 |
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Falta de motivación y/o apoyo institucional |
21,0 |
15 |
5,5 |
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Falta de comprensión de las tareas asignadas |
31,1 |
20 |
- |
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Falta de apoyo por parte de los padres/tutores |
4,2 |
12 |
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Falta de apoyo de los docentes |
16,0 |
5 |
- |
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Falta de acceso a la tecnología |
9,8 |
6 |
34,0 |
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Falta de conocimiento en el uso de las herramientas tecnológicas |
10,7 |
- |
28,7 |
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Falta de acceso a la información, recursos económicos |
13,6 |
11 |
10,0 |
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Falta de tiempo |
10,3 |
7 |
- |
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Problemas de conexión a internet |
20,3 |
6 |
38,8 |
Fuente: Elaboración propia.
En relación a esto, de acuerdo al análisis cualitativo, también se encontró que una de las dificultades más mencionadas sobre todo por padres, docentes y estudiantes es la del acceso a recursos tecnológicos y a la conectividad a internet considerando asuntos referentes al costo primeramente y al alcance de la conectividad especialmente en el interior del país donde el acceso a internet es más limitado. Por ejemplo, algunos padres de familia mencionaron que sus hijos “necesitan usar una computadora o teléfono cada uno y nosotros los padres también necesitamos trabajar al mismo tiempo con las mismas computadoras”. Esta postura fue reforzada por docentes y gestores que recalcaron que “la mayoría de las familias solamente cuenta con un aparato celular inteligente y generalmente tienen varios hijos que deben hacer tareas”. Así, el hecho de que no todos cuenten con dispositivos inteligentes con suficiente memoria hace que “el retorno de los trabajos realizados por los alumnos se dé en bajo porcentaje”. En relación a esto, también estudiantes manifestaron que “el mayor desafío sería que no todos pueden participar en las clases por videollamadas, el problema sería que no todos tienen un plan de WiFi o hay zonas en donde las conexiones de WiFi no están disponibles”. Del mismo modo, los estudiantes también indicaron que “el desafío más grande es no contar con una buena señal para realizar el trabajo”. Así, uno de los participantes estudiantes expresó:
El mayor desafío que considero es el manejarse a través de la modalidad virtual para las clases, ya que, en mi caso, me dificulta conectarme a videoconferencias mediante la plataforma zoom, porque tengo Internet limitado y la señal en el interior no es buena. Y que, desde luego, las clases virtuales, no considero como una medida sustituta de las clases presenciales. Pero sí ayuda y veo como oportunidad para fomentar el estudio y alimentar el conocimiento a pesar de la situación en la que estamos.
Otro aspecto importante relacionado al anterior son las dificultades financieras que en muchos casos impiden el acceso a la conectividad, y en algunos hasta amenazan la continuidad del proceso educativo, especialmente en las instituciones de gestión privada que dependen de los aranceles de los estudiantes. Uno de los principales desafíos en este sentido según los gestores educativos fue el de mantener el staff docente durante la pandemia. Así, al momento del estudio, las instituciones privadas tuvieron que reducir su plantel docente (13%), reducir el salario de los docentes (22%) y ofrecer descuentos a los estudiantes (60%) para poder dar continuidad al proceso educativo. También padres, docentes y estudiantes se refirieron a este aspecto a través de las preguntas abiertas indicando que debido a la crisis eran incapaces muchas veces de acompañar el proceso educativo por falta de recursos, materiales y conexión a internet.
A partir de estas dificultades financieras, se genera mucha incertidumbre, que es otro de los desafíos más importantes reportados por todos actores educativos. Esta incertidumbre resultó en que muchos indicaran su grave preocupación con la situación, como se puede notar en las siguientes expresiones de un gestor educativo:
Estamos en una incertidumbre total. No tenemos un parámetro a seguir estamos entre la espada y la pared mensualmente perdemos un 20% del alumnado. Nos obligan en pocas palabras a pagar salarios IPS [seguridad social] no nos espera porque igual hay que pagar servicios básicos internet en más proporción y todo lo demás. Los padres exigen 50 % de descuento, pero sabemos que por más que hagamos eso solo un 20 % pagará por la falta de trabajo. Así que esperamos más del gobierno por lo menos alguien que nos escuche para saber qué rumbo tomar. los bancos, cooperativas y otras entidades tampoco son claros [sic], no hay ayuda de nadie. nos quieren dar préstamos hipotecarios a plazos de 24 meses una locura. en fin, muchas cosas más.
Sin embargo, la incertidumbre no solamente está relacionada a cuestiones financieras, sino académicas. Participantes de todos los estamentos manifestaron su preocupación por la incertidumbre generada a raíz de esta situación. Así, docentes y gestores indicaron que los lineamientos recibidos desde las instancias oficiales (MEC, CONES) no eran claros al momento de realizarse el estudio. En algunas instituciones de educación superior aún no se habían reanudado las actividades académicas y esto generó mucha incertidumbre por parte especialmente de los docentes y estudiantes. Por un lado, algunos querían buscar la manera de hacerlo para no perder el año y otros no estuvieron de acuerdo ya que según su criterio “las condiciones no se daban”. Una gestora educativa lo resume así: “estuve mucho tiempo como vice directora y puedo notar mucha incertidumbre en este proceso, nadie puede asesorar a nadie porque todo es nuevo”.
Por todo esto, muchas instituciones educativas quedaron en la incertidumbre de cómo llevar a cabo la “migración virtual” a la que también se refirieron como una de las principales dificultades al inicio de la pandemia ya que debe contemplar a todos los procesos tanto educativos como administrativos a un formato para el cual las instituciones no se encontraban preparadas. Precisaban contar con los recursos y la infraestructura tecnológica adecuada, así como los miembros de la comunidad con la preparación necesaria para enfrentar este cambio.
Todos los actores educativos concordaron que la falta de capacitación es una las dificultades más importantes presentadas en relación no solamente al personal de las instituciones sino a los estudiantes y sus padres. En cuanto a los padres y estudiantes, como se evidencia en la tabla 2 y de acuerdo a lo expresado por gestores, docentes y ellos mismos, tampoco se encontraban preparados para asumir una nueva modalidad educativa. “Los padres no tienen la preparación para acompañar a sus hijos en las tareas” fue una de las dificultades manifestadas. Así, muchos manifestaron dificultades en comprender las consignas y en poder acompañar el aprendizaje de sus hijos o por falta de conocimientos de la tecnología, del contenido y/o de la manera de facilitar el aprendizaje de sus hijos. Por otro lado, tampoco los estudiantes, a pesar de ser “nativos digitales”, se encontraban preparados para realizar las tareas escolares a distancia según lo indicado por los docentes y estudiantes ya que muchas dificultades expresadas se relacionan con la capacidad de “adaptarse a lo que es el mundo de la tecnología”, de entender las tareas asignadas y de poder realizarlas en la modalidad a distancia. Así, estudiantes tuvieron expresiones como:
El mayor desafío es seguir aprendiendo de forma virtual, ya que no estamos acostumbrados... y las limitaciones tecnológicas que afrontamos, ya que en la mayoría de los casos la población estudiantil sufre de falta de cobertura, teléfonos inteligentes, computadoras, etc...
Del mismo modo, los gestores educativos también destacaron que la falta de capacitación es una de las dificultades más importantes encontradas al transferir las enseñanzas a la modalidad a distancia. El 65% de los gestores respondieron que sus docentes no recibieron ningún tipo de capacitación antes del inicio de la cuarentena. Aún más, 45 de las 70 instituciones que indicaron esto último aún no tuvieron capacitaciones al momento de la realización de este estudio. Desde la perspectiva de los docentes en cuanto a la capacitación, se pudo evidenciar que de los 1019 docentes que respondieron a este aspecto 231 no habían recibido alguna capacitación. También se pudo ver que más de 100 docentes que no habían tenido capacitación antes de la cuarentena la recibieron en el periodo de confinamiento. Cabe señalar que en la comunidad docente un total de 534 participantes recibieron alguna capacitación relacionada al uso y manejo de herramientas tecnológicas, al menos en aquellas que están asociadas a las actividades de enseñanza-aprendizaje.
Considerando la integración de las TIC antes y una vez declarada la cuarentena, se encontró aumentos en los porcentajes de docentes en las etapas de integración de las TIC como Familiaridad, Adaptación y Aplicación creativa, y disminución en las etapas de Conciencia, Aprendizaje y Comprensión, ya en plena vigencia de las restricciones sanitarias (Tabla 3) Es destacable que en la primera etapa (Conciencia) y en la última etapa (Aplicación creativa) se dieron las mayores diferencias en los porcentajes. Estos resultados indican una mayor tendencia de los docentes hacia la integración de las TIC en la modalidad de enseñanza a distancia.
Tabla 3: Distribución porcentual de docentes, según etapas de integración de las TIC antes y una vez declarada la cuarentena.
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Etapas de integración de TIC de los docentes |
Antes de la cuarentena |
Una vez declarada la cuarentena |
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Conciencia (soy consciente de que la tecnología existe, pero no la he usado, tal vez incluso la estoy evitando) |
14 |
4 |
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Aprendizaje (estoy tratando de aprender lo básico. A veces me siento frustrado al usar computadoras y me falta confianza) |
17 |
15 |
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Comprensión (empiezo a comprender el proceso de uso de la tecnología y puedo pensar en tareas en las que podría ser útil) |
17 |
15 |
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Familiaridad (empezando a ganar confianza al usar la computadora para tareas específicas y a sentirme cómodo usándola) |
16 |
20 |
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Adaptación (veo a la computadora como una herramienta y ya no me preocupa como tecnología. Puedo usar muchas aplicaciones) |
10 |
11 |
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Aplicación creativa (puedo aplicar lo que sé sobre tecnología en el aula para la instrucción y lo he integrado en el plan de estudios) |
27 |
36 |
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Total |
100 |
100 |
Fuente: Elaboración propia
Los resultados también mostraron que a medida que el docente incorpora o utiliza las TIC en la educación, la tendencia a manifestar dificultades disminuye de manera significativa (χ2 = 42,3; p<0,01), lo mismo ocurre cuando los niveles de competencia en el uso de las TIC son altos (χ2 = 55,1; p<0,01). Es importante indicar que la capacitación en el uso de las TIC se mostró más que necesaria según las propias manifestaciones de los actores educativos. En este sentido, a pesar de que había docentes que contaban con capacitaciones previas al inicio de la cuarentena obligatoria en el uso de las TIC, los resultados ponen de manifiesto una adaptación aún incipiente a las clases mediadas por las herramientas digitales, la cual podría afectar todo el proceso educativo.
Otra de las dificultades que se presentó en el inicio de las clases a distancia está relacionada al tiempo y a la carga de tareas escolares, principalmente manifestadas por padres y estudiantes. Se evidenció mayores porcentajes de estos dos actores educativos que opinan que la cantidad de tareas es adecuada, 68,3% de padres y 46,1% de estudiantes. No obstante, el 17,9% de padres y el 44,3 % de estudiantes respondieron que las tareas dadas son excesivas, mientras que el 13,7% de padres y el 9,6% de estudiantes opinan que son insuficientes.
En cuanto al tiempo dedicado por el docente al planeamiento de las actividades pedagógicas y a la corrección de los trabajos de los alumnos, se observaron altos porcentajes de docentes que expresaron un aumento significativo en el tiempo destinado a estas actividades a partir de la declaración de cuarentena. Específicamente, el 36% y el 29,1% respectivamente manifestaron que el tiempo dedicado al planeamiento de las actividades pedagógicas y a la corrección de los trabajos de los alumnos experimentaron aumentos significativos. Mientras tanto, entre el 20,3 y el 21,6% manifestaron que no hubo variación y solo el 5,6% y el 10,9% de docentes respondieron que el tiempo destinado para estas dos actividades disminuyó significativamente. Así, teniendo en cuenta las limitaciones para transferir sus lecciones a la modalidad virtual, muchos docentes recalcaron que una de las grandes dificultades enfrentadas al momento del estudio es la organización del tiempo ya que “ahora no tienes tiempo ni de descanso… los fines de semana ya no son fines de semana porque creen que trabajando desde casa estas siempre descansando”. Esto lleva a un “desgaste mental” expresado de esta manera por ambos, docentes y gestores. Estos últimos manifestaron que uno de los desafíos que se les presenta es el de tener que actuar de mediadores para brindar apoyo a los demás miembros de la comunidad educativa en especial en relación a este último. Así lo expresa un docente:
Hago todo lo que está a mi alcance, envío tareas por WhatsApp a los padres o alumnos, envío vídeo cortos explicativos, ellos me envían sus trabajos terminados por la misma vía al privado, para que no se copien en el grupo, pero dificulta mucho por el hecho que llena las memorias, y no te entregan todos ya pasando casi 3 semanas o más, y no es justo estar molestando a cada padre en su chat privado, ese no es trabajo del docente. A veces los vídeos tardan dos horas o más en subir. Los catedráticos tenemos más dificultades, porque debemos estar atendiendo a 500 o más alumnos a la semana, y es imposible cubrir todo, con eficacia y eficiencia. Por factor tiempo y tecnología básica.
Todas estas dificultades por causa de la falta de conocimiento llevan a que las actitudes tanto de docentes como estudiantes y padres se conviertan en un desafío importante. Para los docentes, por un lado, las actitudes de algunos padres y estudiantes en relación a la modalidad presentan desafíos importantes; y, por otro lado, para los padres, las actitudes de los alumnos, especialmente niños es un desafío que muchas veces no saben cómo enfrentar. Los mismos estudiantes, como puede verse en la tabla 2, manifestaron dificultades en la motivación y en la capacidad de ser disciplinados a la hora de realizar las actividades necesarias para el aprendizaje en esta modalidad. Por último, desde el punto de vista tanto de gestores, como padres y estudiantes, también la actitud de los docentes puede representar debido especialmente a la falta de capacitación y la necesidad de hacerlo. Así también, se presentan desafíos de comunicación entre los actores educativos y en las palabras de un docente, “el mayor desafío es llegar a todos los estudiantes de la misma manera que lo haría en forma presencial”.
Esto último guarda estrecha relación con la preocupación de todos los miembros de la comunidad de no solo llegar a todos sino de “cuidar la calidad” del proceso de enseñanza-aprendizaje en este contexto extraordinario y de qué manera ésta se puede mantener teniendo en cuenta todas las dificultades y desafíos arriba presentados. Por este motivo, al momento de la toma de datos para el estudio, cuando aún no se sabía cuánto tiempo se extenderían las medidas sanitarias, respondiendo a la pregunta “¿estás de acuerdo con la continuidad de las actividades académicas por medio de estrategias mediadas por la tecnología?” el 51% de estudiantes y el 50% de gestores de instituciones educativas respondieron que no están de acuerdo. En este sentido, aquellos estudiantes que manifestaron tener alguna dificultad en este proceso de enseñanza-aprendizaje son los que en mayor porcentaje expresan el deseo de no continuar con las clases a distancia. El 53,5% de los que indicaron tener dificultades no están de acuerdo en continuar con el proceso educativo, mientras que solo el 19,7% de los que no tuvieron dificultades también están en contra de que las clases continúen con ayuda de medios digitales.
Aquellos que prefirieron suspender las clases hasta poder volver a la presencialidad argumentaron cuestiones relacionadas al acceso y a la equidad ya que muchos no están en condiciones de mantener la calidad educativa en el formato a distancia propuesto por el MEC. Por otro lado, los actores a favor de la continuidad a través de la modalidad a distancia expresaron preocupación por no perder el año lectivo, y en especial aquellos que están en el último año en todos los niveles. Por último, como se vio más arriba y fue reforzado por las apreciaciones cualitativas, un número no despreciable de participantes manifestó no tener dificultades y ve a esta situación como una oportunidad para continuar aprendiendo de maneras innovadoras como se verá más adelante.
Medidas adoptadas para enfrentar la situación
De manera a dar continuidad a los procesos educativos, las instituciones educativas adoptaron diferentes modelos de enseñanza a distancia adecuados a la realidad y el contexto de cada una. Así, el 87% de los gestores indicaron que sus instituciones ofrecieron clases virtuales en vista a las medidas instauradas por el gobierno. Muchos de estos expresaron que por primera vez estaban incursionando en clases mediadas por la tecnología, y aquellos que realizaban clases virtuales previamente lo hacían como complemento a las clases presenciales (alrededor el 75%).
Sin embargo, según las perspectivas presentadas por los demás actores educativos, la continuidad de las actividades no se dio de una manera homogénea en todas las instituciones y los medios de comunicación entre los actores educativos tuvo variaciones importantes. Se evidenció una utilización generalizada del WhatsApp para la comunicación entre padres, docentes, gestores educativos y estudiantes. Así también para facilitar el envío y recepción de las tareas escolares, principalmente para los actores de los niveles básicos y nivel medio del sistema educativo nacional, pues este medio es de bajo costo, fácil acceso y manejo para la mayoría de las personas. Esto pone de manifiesto que contar con al menos un teléfono celular inteligente con conexión a internet en el hogar es sumamente importante para proseguir con los estudios.
Por otro lado, los estudiantes de niveles superiores manifestaron en mayores porcentajes estar utilizando las plataformas educativas en línea y videoconferencias para mantener comunicación con los docentes de las diferentes asignaturas cursadas en la institución educativa donde asisten. Esto puede deberse a que las plataformas educativas en línea son de uso común por las instituciones de educación superior. El uso de mensajes de texto y correos electrónicos por parte de los cuatro actores educativos para mantener comunicación instantánea y constante se observó entre el 1% y el 34,3%.
Considerando que la falta de infraestructura y de conocimiento fueron algunos de los principales desafíos, se pudo observar que, una vez declarada la cuarentena, alrededor del 50% de gestores indicó que los docentes en su institución recibieron capacitación para el uso de las herramientas necesarias para la migración virtual. Esto se pudo evidenciar también en lo expresado por docentes que como puede verse más arriba alrededor de la mitad de estos recibieron capacitación una vez iniciada la cuarentena.
Teniendo en cuenta que “durante la pandemia todos están muy estresados” tanto docentes como gestores se vieron en el papel de apoyo emocional para los demás miembros, sobre todo los últimos que actúan como mediadores entre las autoridades nacionales y la comunidad educativa. Muchos, al ser preguntados cómo están sobrellevando la situación, expresaron que lo están haciendo “de la mejor manera posible” y en “la medida de lo posible”. Así la migración digital se estuvo realizando de acuerdo a las posibilidades de cada comunidad educativa y de sus miembros, ya que como se vio más arriba, muchos no tienen las condiciones óptimas para afrontar esta situación. Todos también mencionaron la necesidad de “adaptarse” a las circunstancias, enfocarse en el currículum y “priorizar la salud”.
Sin embargo, hay perspectivas muy dispares con respecto a las medidas adoptadas. Mientras que algunos están sobrellevando la situación “de la mejor manera posible”, otros no la están pasando bien y están sintiendo mucho estrés y ansiedad debido a la situación. Algunas de las medidas implementadas incluyen la continuidad en la modalidad a distancia para priorizar la salud. Muchos mencionaron la necesidad del gobierno de “proveer asistencia económica para continuar, así como la posibilidad de preparar materiales impresos para facilitar a aquellos que no tienen conectividad asegurada”. Así también, otros sugirieron “proveer a docentes y estudiantes los equipos con internet libre para que nadie tenga dificultad para trabajar y realizar las tareas”. Otra sugerencia para el gobierno de parte de un participante es la de “invertir más en educación, especialmente tecnología, infraestructura, y capacitación”.
Otra medida sugerida por un director fue que “los docentes regresen a las instituciones por turnos para coordinar el trabajo desde ahí y así poder imprimir materiales para los que no tienen acceso a internet”. Igualmente, muchos docentes y estudiantes al tiempo de realizar este estudio consideraron que se debería de “volver lo antes posible teniendo en cuenta los protocolos sanitarios”. Otras sugerencias incluyeron “tener las clases teóricas virtualmente y las clases prácticas y de laboratorio presencialmente”, o “cancelar las clases por tres meses y volver después de las vacaciones de invierno” (julio).
Al momento de realizarse este estudio muchos miembros de la comunidad educativa estimaban que para ese entonces sería posible volver a las clases presenciales; sin embargo, luego de varios meses la situación aún no ha mejorado ya que en Paraguay se ha experimentado un surgimiento tardío de las infecciones debido a las medidas tempranas y el posterior relajamiento de las mismas. Aunque un buen número de participantes, sobre todo gestores y estudiantes consideraron cancelar las clases, muchos otros, especialmente docentes apoyaron la continuidad educativa por todos los medios posibles. Así, un estudiante expresó lo siguiente:
Pensamos que esto de la cuarentena no iba a durar mucho, íbamos a volver y recuperar las máximas 2 semanas de clases perdidas, pero esto se extendió y sigue extendiéndose más por lo que llama ya la atención y uno se pone a mirar todo lo que ya habríamos desarrollado en este tiempo que ya pasó y la verdad tenemos muchísimos trabajos, exámenes pendientes, por lo que de alguna u otra manera debemos avanzar porque si no nos quedamos atrás.

Figura 3. Desafíos y medidas dando lugar a oportunidades.
Fuente: Elaboración propia
Oportunidades presentadas por la situación
Si bien muchos participantes expresaron no ver oportunidades en la situación desencadenada por el Covid-19, a partir de los desafíos presentados y las medidas adoptadas o sugeridas, muchos de los actores educativos pudieron identificar algunas oportunidades presentadas por esta situación. Primeramente, desde la perspectiva de los estudiantes, la modalidad a distancia o virtual representa una oportunidad para “seguir estudiando” y “no perder el año”. Además, algunos estudiantes recalcaron “la oportunidad de seguir estudiando sin necesidad de estar asistiendo a la facultad que facilita no incurrir en los gastos que implica ir a clases”. Esta es una postura, contrapuesta a la presentada por muchos de las dificultades financieras que representa la nueva modalidad, muestra que algo que algunos ven como una dificultad, otros ven como una oportunidad. En este sentido, se destaca la apreciación de uno de los padres que asevera que esta “es una oportunidad de educar y ser educado en casa… recuperar el afecto familiar”.
Relacionada a esta, se encuentra la manifestada por muchos actores como una “oportunidad para aprender” o una “oportunidad para capacitarse” en el uso de las herramientas digitales y de cómo aprovecharlas para el aprendizaje, así como de “continuar creciendo para poder enseñar”.
Estas oportunidades de capacitación también se pueden observar más arriba donde se evidencia que muchos docentes fueron capacitados durante el periodo luego de decretada la cuarentena y que también muchos aumentaron su nivel de incorporación de las TIC en sus actividades de acuerdo a sus respuestas. Además, muchos de los participantes hicieron notar que las oportunidades incluyen el desarrollo de habilidades en todo tipo de plataforma para implementar mejoras que apunten al aprendizaje, incluyendo la oportunidad de brindar atención individualizada, promover el trabajo colaborativo y la creatividad. Por ejemplo, algunos notaron:
Presenta increíbles oportunidades para aplicar instrucción diferenciada, más tiempo para dedicar a entender el contenido (por parte del alumno). Fomentar la creatividad por parte del alumno y del maestro. (docente)
La de poder darle un buen uso por fin a la tecnología y avanzar un poco más con esto, los docentes tienen que también tener la capacidad de utilizar bien y adecuadamente la tecnología... (estudiante)
Así, muchos destacaron que a través de las medidas implementadas se estará mejor preparado en el futuro para enfrentar situaciones similares. Mencionaron también la oportunidad de invertir en infraestructura, especialmente tecnológica, pero también en construcción destacando que esta es una “brillante oportunidad para que las instituciones públicas tengan infraestructuras para sus estudiantes de acuerdo a sus necesidades, para estar seguros”. También relacionada a la organización de las instituciones educativas es la oportunidad de tener flexibilidad en el trabajo a través del teletrabajo, “minimizando los costos y los viajes”.
Como se vio más arriba, algunos mencionaron la oportunidad de “acercarse a las familias” ya que tanto los directivos como los docentes y padres tuvieron que convertirse en aliados cercanos para apoyar el aprendizaje de los alumnos. Mencionaron la “oportunidad de ser más solidarios y reforzar los valores” así como de entender mejor la verdadera situación de los sistemas educativos. Así, muchos actores de todos los estamentos se refirieron a la oportunidad de mejorar el sistema educativo y de “reestructurar los sistemas existentes” de manera a que se pueda “utilizar la tecnología para mejorar el proceso de aprendizaje” y “desarrollar nuevas habilidades tales como la flexibilidad y la adaptabilidad”. Finalmente, aunque la situación es difícil y desafiante para la mayoría de los participantes, muchos la ven sin embargo como una oportunidad para el cambio, para “trabajar juntos para mejorar la calidad de la educación”, para “crear una conciencia colectiva que cambie la visión de la educación”.
IV. DISCUSIÓN
En el contexto de la pandemia del COVID-19, la educación ha sufrido “la transformación pedagógica y de evaluación más rápida jamás vista” (Brammer y Clark, 2020, p. 454). Tales cambios fueron hechos con el fin de mitigar los efectos negativos de la pandemia como la pérdida del aprendizaje y la disminución de las oportunidades económicas de los estudiantes (World Bank Education, 2020) así como también las brechas sociales y económicas en cuanto al acceso de la tecnología (Álvarez et al., 2020; Álvarez Marinelli et al., 2020; Armitage y Nellums, 2020; Esposito y Principi, 2020; Li y Lalani, 2020; Lloyd, 2020; Vivanco-Saraguro, 2020). Los resultados de este estudio exponen en parte la situación de los actores educativos: padres, estudiantes, profesores y gestores educativos ante las medidas sanitarias impuestas en Paraguay. Tales resultados indican dificultades, medidas adoptadas y oportunidades del actual proceso educativo. Cabe destacar que actualmente se identifican dos puntos de vista: por un lado, la reforma de la educación que busca el cambio y la redefinición del rol que juega la educación en las comunidades educativas y por otro, volver a la “vieja normalidad” que considera la pandemia como una situación pasajera que no generará cambio alguno (Harris, 2020, p. 2; Azorín, 2020). Considerando esto, aún no se visualizan soluciones concretas a largo plazo para el retorno a las clases de manera presencial ni tampoco el efecto que tal estrategia tenga en el futuro de los principales actores educativos.
En cuanto a las dificultades, si bien se indica que la mayoría posee un teléfono móvil para la realización de actividades educativas o, en el caso de padres, contactos con los docentes, es importante destacar la menor tenencia de computadoras, en especial en el caso de padres y estudiantes y cómo esto podría afectar al proceso educativo. Los equipos tecnológicos junto con el conocimiento necesario para su uso son primordiales para la continuidad de la educación y estos deben ser accesibles para todas las familias (Almazán, 2020). A esto se suma la importancia del espacio personal disponible para el estudio ya que estos afectan el aprendizaje online (Bhaumik y Priyadarshini, 2020). Considerando el aprendizaje en tiempos sin precedentes, el rol del docente ha sido decisivo ante las medidas tomadas para la continuación de la educación de manera remota (Hincapié, 2020). Sin embargo, la falta de acceso a ciertas herramientas tecnológicas representa un obstáculo para la realización de la labor docente y la educación de los estudiantes. Otros estudios indican que los docentes se encuentran con dificultades en cuanto a la falta de acceso a herramientas tecnológicas, problemas de adaptación de contenido además de la carga laboral y el trabajo desde el hogar (Sánchez et al., 2020; Johnson, Veletsianos y Seaman, 2020). El incremento de trabajo evidenciado por el estudio es también un factor desafiante para la realización de la labor académica. Sobre esto, Tomei (2006) afirma que la planificación de clases remotas toma un 14% más de tiempo que las clases tradicionales.
El estudio demuestra la necesidad de más capacitación en el uso de las TIC así como Picón, Caballero y Paredes (2020, p. 12) señalan la necesidad de “desarrollar no solo conocimiento sino destrezas en el manejo de las TIC.” Así también, Gómez (2020) enfatiza la importancia de saber utilizar softwares complejos necesarios para el aprendizaje. También Jones (2004) evidencia las dificultades en cuanto a la utilización de las TIC, las habilidades necesarias y la falta de entrenamiento tecnológico y pedagógico para su correcta utilización por parte de los docentes. No obstante, la situación actual conlleva a tomar decisiones apresuradas, lo cual dificulta el diseño de clases remotas cuando éstas deberían ser presenciales, especialmente si se busca maximizar los beneficios y disminuir las limitaciones de la educación remota (Dunlap, Verma y Johnson, 2016). Se suma a estas barreras, la realidad de cada docente: trabajar desde el hogar implica balancear tareas, contar con un espacio libre de distracciones y por sobre todo tener las herramientas necesarias e internet estable para la realización de labor educativo (Monasterio y Briceño, 2020; Zhang, Wang, Yang y Wang, 2020) que no se refleja en la realidad de muchos docentes.
Según este estudio, los actores educativos presentaron dificultades sin importar la institución de procedencia. Esto podría ser debido a la falta de infraestructura tecnológica, lineamientos pedagógicos concretos, y los cambios continuos en cuanto a la implementación de nuevas estrategias educativas (Soto-Córdoba, 2020). Hernández (2020), indica que un plan de acción antes situaciones de adversidad y también el liderazgo por parte de los gestores educativos son indispensables para dar continuidad al proceso educativo. Si bien las directrices recibidas se enfocan en dar continuidad al proceso educativo, éstas se centran principalmente en el contenido a enseñar y no en el aprendizaje del alumno. Bozkurt y Sharma (2020) argumentan que se debe apoyar a los estudiantes mediante una “pedagogía de la atención, no sobre bases puramente didácticas e insensibles” (p. 4). Así también, Borup Jensen, Archambault, Short, y Graham. (2020) enfatizan la importancia de la participación de los estudiantes y el apoyo de la comunidad educativa y de la familia. En consecuencia, es importante propiciar los entornos afectivos y de aprendizaje, atender las necesidades de los estudiantes para promover que estos participen activamente de las clases remotas (Cáceres-Piñaloza, 2020; Reimers, 2020; Monasterio y Briceño, 2020; Cerdan, 2020; Bao, 2020).
Así, las instituciones educativas se encuentran frente a nuevos desafíos que las comprometen a buscar soluciones para garantizar la continuidad del proceso educativo (Stone-Johnson y Miles, 2020). Igualmente, debido al ambiente de incertidumbre en el que se desarrollan las tareas académicas, es importante atender las necesidades del personal educativo, de los estudiantes y de la comunidad escolar en general. Se espera que las instituciones sean conscientes del contexto de docentes, padres y estudiantes y tomen iniciativas y estrategias efectivas, adecuadas y realistas (Netolicky, 2020).
Las oportunidades identificadas por los actores educativos están relacionadas a la actitud en cuanto a la migración digital. La situación actual representa una oportunidad para repensar nuevos diseños pedagógicos y también explorar nuevas estrategias en relación a la educación a distancia. Similarmente, la adopción de herramientas tecnológicas y el cambio a clases remotas, ofrece a los actores educativos un espacio para trabajar en conjunto y mantener una educación de alta calidad a través del uso de herramientas tecnológicas en clase. El uso de las TIC y la formación docente durante la pandemia ofrece la oportunidad de adoptar nuevos medios de aprendizaje. Azorín (2020) señala que el “COVID-19 ofrece una oportunidad de oro para repensar lo que más importa en la educación” (p. 1). Considerando esto, el aprendizaje no solo tiene lugar en el contexto de los estudiantes y padres sino también en toda la comunidad educativa. Por otra parte, los resultados del estudio exponen la predisposición de los profesionales para la colaboración en el aprendizaje para mejorar el proceso enseñanza-aprendizaje y la calidad educativa. Del mismo modo, Hargreaves y O’Connor (2018) afirman que algunos aspectos de la colaboración profesional entre instituciones educativas son beneficiados por el uso creativo de las herramientas tecnológicas.
V. CONCLUSIONES
Los resultados del estudio reflejan los cambios y estrategias implementadas por los diferentes actores educativos en respuesta a la pandemia del COVID-19 para dar continuidad a las clases de manera a no perder el año lectivo. Es necesario recalcar que todos los actores educativos manifestaron dificultades en cuanto a la transición de clases presenciales a clases virtuales y la implementación de herramientas tecnológicas para dar continuidad al proceso educativo. Entre los principales desafíos se pueden reportar la falta de acceso a recursos tecnológicos y tenencia de herramientas como computadoras para la realización de tareas académicas. Además, se evidencia la falta de acceso o acceso limitado a internet especialmente en el interior del país y problemas en cuanto al costo de este servicio. Entre las dificultades que afectan a padres y estudiantes, es importante notar problemas como la falta de compresión de tareas, conexión a internet y falta de apoyo institucional. Sin embargo, hubo personas que no manifestaron tener dificultad alguna. En cuanto a los docentes, estos manifestaron tener problemas con la conexión de internet, acceso a las tecnologías y falta de conocimiento en el uso de varias herramientas tecnológicas. Similarmente, la falta de capacitación no solo afectó a los docentes sino también a padres y estudiantes obstaculizando aún más el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Si bien la comunidad educativa se encuentra frente a una transformación educativa dramática en cuanto a aprendizaje y uso de nuevas tecnologías, también se debe notar el contexto en el que se encuentran y las oportunidades que se reportaron. Actualmente, los diferentes actores educativos consideran como desafío la incertidumbre en la que viven ya que también están pasando por situaciones difíciles no solo en lo académico sino también en lo financiero. Por otro lado, entre las oportunidades destacadas por los participantes se encuentra la posibilidad de continuar con los estudios, de aprender sobre tecnología y de transformar el sistema educativo a través de la creación de una nueva “conciencia colectiva”. Es por esto que es fundamental tener en cuenta las diferentes perspectivas de docentes, padres y estudiantes sobre la situación y sus respuestas a las medidas tomadas por el gobierno, ya que son importantes para informar y guiar políticas públicas y estrategias para mitigar los efectos del cierre de las instituciones educativas y tratar de mantener la calidad educativa. Estos resultados demuestran la necesidad de un mayor y mejor acceso a las tecnologías educativas por parte de los principales actores educativos del país para garantizar la igualdad de oportunidades académicas (Trujillo, Segura, Fernández, y Jiménez, 2020; Azorín, 2020). Similarmente, puede decirse que minimizar la deserción de los estudiantes y preservar la calidad de la educación para todos los estudiantes representan los mayores desafíos para la continuidad del proceso educativo.
Considerando los resultados, las decisiones tomadas por las instituciones educativas y el Ministerio de Educación son a beneficio de la continuidad de la educación. Sin embargo, dichas decisiones también deben abarcar el bienestar de los principales actores educativos y sus diferentes contextos. Con este estudio se trató de proporcionar una visión sobre las experiencias de gestores, docentes, estudiantes y padres ante la pandemia del COVID-19 y sus respuestas en cuanto a las primeras medidas tomadas en Paraguay. Se planea llevar a cabo un estudio de seguimiento para comparar las perspectivas de los actores educativos durante las distintas fases de la interrupción de la educación presencial debido al COVID-19 para tener un mejor entendimiento sobre sus experiencias y perspectivas en cuanto a la migración digital y la situación académica en la que se encuentran. De este modo se podrá tener información más completa de las experiencias vividas y las consecuencias de las medidas adoptadas.
AGRADECIMIENTOS
Agradecemos a todos los actores educativos que hicieron posible este estudio mediante su participación voluntaria.
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