LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, abril, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3016.

DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v6i2.3814

Agencia para la ampliación de la capacidad financiera de las
mujeres: Estudio cualitativo en dos distritos de Lima

Metropolitana, Perú
Agency for the Expansion of Women's Financial Capacity: A Qualitative

Study in Two Districts of Metropolitan Lima, Peru

Cinthia Navarro1
cinavarro@pucp.pe

https://orcid.org/0009-0002-4692-8616
Pontificia Universidad Católica del Perú

Lima – Perú

Fiorella Iturrino
Fiorella.iturrino.vilchez@fsv.cuni.cz

https://orcid.org/0000-0001-6599-2870
Charles University. Pontificia Universidad Católica del Perú

Praga – República Checa

Priscila Condori
priscila.condori@pucp.edu.pe

https://orcid.org/0009-0008-6313-8564
Pontificia Universidad Católica del Perú

Lima – Perú

Artículo recibido: 09 de abril de 2025. Aceptado para publicación: 23 de abril de 2025.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.


Resumen

Las brechas de inclusión financiera en Perú limitan las capacidades de ahorro de las mujeres que
viven en Lima Metropolitana, específicamente en los distritos de Comas y Carabayllo. Este estudio
examina cómo la agencia, entendida como la capacidad de establecer metas, percibir control y actuar
en consecuencia, se relaciona con la capacidad financiera (ahorro) en las mujeres. Mediante
entrevistas cualitativas a 15 mujeres entre 21 y 65 años, se encontró que la agencia resulta central
para la capacidad financiera y viceversa. Tan importante como tener conocimientos sobre productos
o servicios financieros formales e informales, es la capacidad que tienen las mujeres para establecer
metas y su sentido de control sobre los recursos y los resultados. El ahorro va más allá de la
acumulación material, siendo esta una expresión de la agencia que concilia metas personales con la
sostenibilidad de la vida familiar. La capacidad de ahorro se encuentra condicionada por la
disponibilidad de acceso a recursos financieros (servicios y productos formales o informales), la
feminización del trabajo de cuidados no remunerado, la informalidad y contingencias externas en
contextos de alta vulnerabilidad económica, que requieren ser atendidas, a través de políticas
públicas, para garantizar que la ampliación de la capacidad de ahorro contribuya con mayores niveles
de autonomía económica y libertad de las mujeres.

Palabras clave: agencia, ahorro, inclusión económica, mujeres, capacidad financiera




1 Autor de correspondencia.


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, abril, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3017.

Abstract
Financial inclusion gaps in Peru limit the savings capabilities of women living in Metropolitan Lima,
specifically in the districts of Comas and Carabayllo. This study examines how agency, understood as
the ability to set goals, perceive control, and act, accordingly, relates to women's financial capacity
(savings). Through qualitative interviews with 15 women between the ages of 21 and 65, it was found
that agency is central to financial capacity and vice versa. Just as important as having knowledge
about formal and informal financial products or services is women's ability to set goals and their sense
of control over resources and outcomes. Saving goes beyond material accumulation; it is an
expression of agency that reconciles personal goals with the sustainability of family life. Savings
capacity is determined by the availability of access to financial resources (formal or informal services
and products), the feminization of unpaid care work, informality, and external contingencies in contexts
of high economic vulnerability. These contingencies require public policies to address these
challenges, ensuring that the expansion of savings capacity contributes to greater levels of economic
autonomy and freedom for women.

Keywords: agency, saving, financial capacity, economic autonomy, women, care work



















Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades,
publicado en este sitio está disponibles bajo Licencia Creative Commons.

Cómo citar: Navarro, C., Iturrino, F., & Condori, P. (2025). Agencia para la ampliación de la capacidad
financiera de las mujeres: Estudio cualitativo en dos distritos de Lima Metropolitana, Perú. LATAM
Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades 6 (2), 3016 – 3027.
https://doi.org/10.56712/latam.v6i2.3814


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, abril, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3018.

INTRODUCCIÓN

La pandemia por COVID-19 ha evidenciado brechas de inclusión financiera en Perú, especialmente para
las mujeres de zonas urbanas como Comas y Carabayllo, en Lima Metropolitana, quienes a menudo
quedan fuera del sistema financiero o lo usan bajo condiciones que no les permiten decidir libremente.
Solo el 20% de las mujeres del primer quintil de riqueza en el Perú poseía una cuenta financiera en 2021
(Banco Mundial, 2021), lo cual es un reflejo de las limitaciones para acceder y usar servicios financieros
en contextos donde los roles de género priorizan el ámbito familiar (Rivera, 2012; Boza & Zabaleta,
2012; Ruiz-Bravo, 2018), existen brechas de información, alta dependencia económica, y desconfianza
en el sistema formal, lo que a su vez restringe los niveles de agencia de las mujeres en las decisiones
financieras.

La literatura destaca que la inclusión financiera puede ser un motor de cambio para las mujeres (Storchi
& Johnson, 2016; Raccanello & Herrera, 2014). El acceso a crédito y ahorro puede fortalecer la
autonomía de las mujeres, elevando su estatus en el hogar y abriendo paso a relaciones más
equitativas (Parmar, 2003; Ibrahim & Alkire, 2007). Este proceso depende de sus niveles de agencia,
entendida como la capacidad de definir y perseguir metas propias, siendo un proceso que requiere
educación financiera para transformar recursos en oportunidades reales (Kabeer, 1999). La educación,
como un conductor de productividad y empoderamiento, amplifica esta capacidad (Becker, 1962;
Unterhalter, 2009; Coleman, 1988; Black & Lynch, 1996). En Comas y Carabayllo, estas dinámicas
permanecen poco exploradas, más aún en un contexto donde las mujeres son vistas como
administradoras del hogar más que como agentes económicas independientes (Geldstein, 2004).

La capacidad financiera, entendida como el conocimiento y las prácticas que permiten a las personas
manejar su dinero según lo que valoran, es esencial para que la inclusión trascienda a la disponibilidad
de servicios (Storchi & Johnson, 2016). En estas zonas, estas habilidades son críticas, dado que las
mujeres enfrentan no sólo obstáculos estructurales (ej. ingresos económicos inestables), sino también
normas sociales (ej. feminización del trabajo de cuidado no remunerado) que limitan su libertad para
tomar decisiones financieras alineadas con sus propias prioridades (Molyneux, 2002; Clausen & Trivelli,
2021).

El objetivo de este estudio es examinar cómo la agencia se relaciona con la capacidad de ahorro de
mujeres en las zonas urbanas, destacando las barreras y necesidades que ellas identifican para vivir
con mayor libertad. Mediante 15 entrevistas cualitativas, complementadas con datos del Global Findex
2021, se explora cómo la capacidad para ahorrar se convierte en un puente hacia la autonomía
económica, a fin de entender las tensiones entre sus aspiraciones y las restricciones estructurales.

METODOLOGÍA

El presente estudio emplea entrevistas semiestructuradas para explorar las percepciones y prácticas
de ahorro de mujeres urbanas en los distritos de Comas y Carabayllo de Lima Metropolitana, a fin de
analizar cómo los niveles de agencia, y variables condicionantes, se relacionan con su capacidad
financiera. Las entrevistas otorgan una visión clara sobre las barreras y necesidades de las mujeres,
así como sus prácticas cotidianas alrededor del componente financiero en sus vidas.

La selección de las participantes de este estudio se realizó a partir de un muestreo aleatorio basado
en saturación teórica, asegurando diversidad hasta alcanzar redundancia conceptual (Ardila & Rueda,
2013). Esto permitió obtener información relevante, detallada y diversa para realizar un análisis
temático. Como primer paso se realizó un piloto vía entrevistas y una revisión por expertos, a fin de
validar la guía de entrevistas. Tras ajustes, se realizaron 15 entrevistas presenciales en febrero de 2023,
con mujeres de 21 a 65 años, seleccionadas según tres criterios: (a) ser mayores de edad, (b) usar


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, abril, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3019.

herramientas financieras, y (c) consentir participar tras recibir información sobre objetivos y
procedimientos. Todas aceptaron voluntariamente.

Las entrevistas fueron realizadas por especialistas independientes. Estas fueron grabadas en audio
con el respectivo consentimiento previo de las participantes y transcritas dentro de las 48 horas
posteriores, asegurando la precisión de los testimonios y minimizando pérdidas de información. La
transcripción de las entrevistas fue ofrecida a las participantes como parte del proceso de
consentimiento informado. En la guía de entrevista se incluyó la recopilación de datos
sociodemográficos como edad, tamaño del hogar, nivel educativo, trabajo, formación financiera y
estado civil.

El análisis se desarrolló en dos fases. Inicialmente, se codificó las transcripciones de forma
independiente, identificando patrones sobre ahorro y agencia. Posteriormente, mediante reuniones
iterativas, se compararon y refinaron los códigos hasta alcanzar consenso, asegurando la coherencia
y profundidad interpretativa. Siguiendo los principios del análisis temático de Braun y Clarke (2006), se
consolidaron tres categorías principales basadas en diversos estudios (Donald et al., 2020; Johnson,
2015; Ibrahim & Alkire, 2007; Muñiz, 2010): (a) establecimiento de metas de ahorro, (b) capacidad para
alcanzarlas, y (c) acciones orientadas a estas metas, para identificar las condiciones que habilitan o
restringen la capacidad financiera de las mujeres.

RESULTADOS

El ahorro en Perú

Se procesó información estadística para analizar las características financieras de la población a nivel
nacional, a través del Global Findex 2021, que es la tercera edición de la encuesta del Banco Mundial
que recoge información sobre modalidades de ahorro, uso y acceso de servicios financieros, uso de
tecnología financiera, entre otros. Cuenta con representatividad a nivel nacional, a través de un
muestreo que incluye a más de 150 mil individuos, entre hombres y mujeres, a partir de 15 años, en 150
países (Banco Mundial, 2021). Es una de las principales herramientas para realizar investigaciones en
materia de inclusión financiera en el Perú.

Los datos de la encuesta evidencian brechas significativas en el acceso al ahorro en el Perú (ver tabla
1). Mientras que solo el 4.6% de los individuos en el Quintil 1 ahorra para su vejez, esta cifra asciende
al 23.2% en el Quintil 5, lo cual refleja la vulnerabilidad financiera de los sectores de menores ingresos.
Por otro lado, apenas el 1.3% del Quintil 1 posee una cuenta de ahorros lo cual evidencia una baja
bancarización, y sugiere que el ahorro opera principalmente en esquemas informales. Esto concuerda
con estudios previos sobre restricciones estructurales y volatilidad de ingresos (Rivera, 2012).

Tabla 1

Características de los ahorros por quintiles de riqueza (%)

¿Para qué ahorra? Tipo Q1 Q2 Q3 Q4 Q5
Propósito agrícola y negocios Sí 6.5 11.5 9.9 18.7 23.7

No 93.5 88.5 90.1 81.3 76.3
Vejez Sí 4.6 10.3 13.4 16.1 23.2

No 95.4 87.9 86.1 83.9 76.3
¿Dónde ahorra? Tipo Q1 Q2 Q3 Q4 Q5
Institución financiera Sí 1.3 4.0 6.5 8.7 19.2

No 98.7 96.0 93.5 91.3 80.8
Club informal de ahorro Sí 4.6 5.8 10.9 8.3 14.3

No 95.4 94.2 89.1 91.7 85.7


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, abril, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3020.

Nota: La información corresponde a ahorros en los últimos 12 meses.

Fuente: Banco Mundial - Global Findex 2021

Características de las entrevistadas

En el estudio participaron 15 mujeres de Comas y Carabayllo. Conforme a la Tabla 2, el 40% de las
entrevistadas cuenta con estudios universitarios completos, el 66.7% tiene un trabajo remunerado, el
40% reportó como estado civil soltera y 60% indica tener conocimiento financiero.

Tabla 2

Caracterización sociodemográfica de las mujeres entrevistadas

Variable N = 15 %
Edad

21 - 38 8 53.3%
40 a más 7 46.7%
Nivel de escolaridad
Secundaria completa 2 13.3%
Técnico Superior 5 33.3%
Universitaria completa 6 40.0%
Universitaria incompleta 2 13.3%
Estado civil
Soltera 6 40.0%
Casada 6 40.0%
Conviviente 3 20.0%
Principal ocupación
En el hogar 5 33.3%
Fuera del hogar 10 66.7%
Tamaño del hogar
1 a 3 6 40.0%
4 a más 9 60.0%
Formación financiera
Sí 9 60.0%
No 4 26.7%
Sin respuesta 2 13.3%


Fuente: elaboración propia.

Relación entre ahorro y agencia

El análisis de las entrevistas siguió las tres dimensiones para la comprensión de la agencia, conforme
a diferentes estudios (Donald et al., 2020; Johnson, 2015; Ibrahim & Alkire, 2007; Muñiz, 2010): (a)
establecimiento de metas de ahorro, (b) capacidad para alcanzarlas, y (c) acciones orientadas a estas
metas. Además, se organizaron los resultados en base a dos grupos etarios: mujeres entre 21 y 38
años y mujeres de 40 a más años, conforme a las características que para grupo de adultez establece
Craig y Baucum (2009)2.




2 La adultez temprana está entre los 18 y 40 años y la adultez media se ubica entre los 40 y 65 años.


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, abril, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3021.

Establecimiento de metas de ahorro

Las mujeres entre 21 y 38 años, con educación superior técnica y universitaria y empleo
mayoritariamente dependiente, perciben el ahorro como una estrategia para generar mayor dinero,
reinvertirlo y enfrentar eventos externos imprevistos. Las entrevistadas poseen conocimiento sobre
productos y servicios financieros. Tienen cuentas bancarias, conocen sobre los depósitos a plazo fijo,
acceden a los servicios que se brindan a través de agentes ubicados en negocios cercanos. Sin
embargo, quienes tienen trabajos independientes enfrentan desincentivos para ahorrar, ya que deben
desplazarse hasta las entidades financieras porque sus remuneraciones no están bancarizadas. Otras
personas, debido a malas experiencias, prefieren guardar el dinero en casa o usan estrategias como
las denominadas “juntas”3.

Las metas que establecen para el ahorro son diversas y están vinculadas a la i) vivienda (mudanza,
adquisición de una casa), ii) generación de recursos (crear un negocio), iii) educación (pagar estudios
propios, educación de los hijos), iv) gestión de emergencias (vinculadas a salud, principalmente), v)
autocuidado4 (viajes, definidos solas o con sus parejas). Estas metas reflejan prioridades de seis
meses a un año, salvo un caso de 10 años. Aunque establecer prioridades no les resulta difícil, la falta
de ingresos sí limita sus posibilidades. Para alguna de ellas, el ahorro es importante, porque en algunas
circunstancias las tasas de interés que ofrecen las entidades financieras pueden resolver necesidades
básicas: "porque ocho soles en algún momento dices que no es nada, pero hay momentos que esos
ocho soles es para almorzar", esto es especialmente relevante para contextos de alta vulnerabilidad
económica.

Estas mujeres aprendieron a ahorrar por influencia de sus madres, por familiares cercanos, o por
experiencias determinadas (ej. vivir sola en el extranjero). Las entrevistadas consideran que, si bien
recibieron consejos de otras personas, la decisión de ahorro fue suya. En algunos casos la toman en
pareja y en otro sus madres juegan un rol central (como orientadoras o para establecer presión).

En el caso de las mujeres mayores de 40 años, todas reportaron ahorrar. Buscan vivir con tranquilidad
sabiendo que tienen un respaldo económico. Sus metas de ahorro están vinculadas a i) gestión de
imprevistos o emergencias (médicas, sean personales o de familiares porque no cuentan con seguro),
ii) autocuidado ("darse algún gusto" que incluye viajes), iii) vivienda (comprar propiedades, arreglar la
casa, adquirir artículos para el hogar), iv) educación (apoyar a nietas); v) generación de recursos
(invertir en negocios, llevar cursos de especialización vinculados al negocio).

Gastos relacionados a imprevistos con sus negocios o necesidades de apoyo por parte de sus
familiares limitan su capacidad de ahorro para este grupo de mujeres. Sin embargo, son flexibles con
relación al uso del dinero ahorrado (pueden “hacer un regalito”). Metas para el autocuidado como viajar
resultan claves porque de jóvenes no pudieron hacerlo, ya que priorizaron la educación de los hijos, o
la compra de una vivienda. En otros casos, es importante para ellas asegurar la salud personal o su
vejez ya que no cuentan necesariamente con una red de apoyo o porque son ellas mismas quienes se
ocupan del cuidado de otras personas.

Muchas ahorran desde el colegio, o desde los 25 años con tarjetas bancarias, intensificando el hábito
tras la independencia de sus hijos. La familia es un factor que influye en el ahorro, en tanto se realiza
colectivamente. Otro factor habilitante es la posibilidad de disponer de tarjetas o cuentas de ahorro, la
posibilidad de impulsar un negocio, o que la pareja comparta las mismas metas. En otros casos, las


3 Las juntas son mecanismos de ahorro colectivo. Un conjunto de personas acuerda una meta de ahorro en un
plazo determinado, una cuota periódica individual y un responsable de administrar los recursos y distribuirlos
equitativamente, por turnos. La junta finaliza cuando la persona del último turno recibe el monto acumulado.
4 Conjunto de acciones destinadas a satisfacer las necesidades de cuidado propias (Oxfam México, 2021)


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, abril, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3022.

mujeres aprendieron a ahorrar por consejos de sus madres, y ahora también enseñan a sus hijas los
mismos hábitos. En otros casos aprendieron porque se quedaron a cargo del cuidado de sus hermanos
y/o desde la carencia económica: no tenían suficientes recursos para lograr aquello que querían y
debían ahorrar lentamente. Y, en otro caso, porque dejó de trabajar para dedicarse al cuidado del hogar
y se apoyó en las juntas para solventar sus gastos personales.

“Porque nos decía, si quieren comprarse algo ahí está el chanchito (…) en casa teníamos esta
costumbre de tener estos chanchitos, mi mama promovía, en mi casa ya a mis hijas les decía esto de
las juntas, Geraldine es la que promueve las juntas en la familia y yo en mi trabajo, me conocen como
la señora de las juntas.” (Entrevistada N°6)

Capacidad para alcanzar las metas de ahorro

Las mujeres entrevistadas entre 21 y 38 años afirman cumplir sus metas de ahorro gracias a la
conciencia de sus necesidades y formas de consumo. Sin embargo, el éxito es relativo: "por ahí faltó
algo que se tenía que utilizar un porcentaje", señalando que los gastos superan a veces sus recursos.
Se consideran capaces porque el trabajo dependiente lo permite y siguen reglas de tiempo y monto,
aunque una estima que le tomará más tiempo alcanzar su meta.

Tener un trabajo, ganar lo suficiente, y que no haya imprevistos como una enfermedad o un accidente
ayudan a que puedan ahorrar; también tener nuevos hábitos (dejar de comer en la calle o salir, por
ejemplo), o incluso dejar de estudiar. Hay un sentido de autonomía también porque el ahorro depende
de ellas “sí, primero del trabajo y luego de mí, ¿no?”. Los gastos compartidos en casa con la madre o
la pareja también contribuyen al ahorro.

Las mujeres mayores de 40 años muestran mayor autoeficacia, fruto de la experiencia en estimar la
meta de ahorro y mayor autoconocimiento de su capacidad de ahorro; y, al mismo tiempo, son flexibles
con el monto que deben ahorrar. En parte, porque también saben a cuánto ascienden sus gastos, lo
cual les da una sensación de mayor control. Algunas mujeres son las únicas personas en su hogar que
ahorran. Hay un alto nivel de autodeterminación para ahorrar y es una motivación intrínseca.

Entre las estrategias que contribuyen con el sentido de autoeficacia está la capacidad de organizar sus
recursos según necesidades de gasto y metas de ahorro. Herramientas financieras como las juntas,
con "personas de confianza" y productos financieros que se adaptan a sus necesidades son efectivos.
Otros mecanismos de generación de ingresos que les brindan autoconfianza son la renta de
propiedades o la doble jornada de trabajo remunerado que suele ser informal. Estímulos externos como
tener metas de viajes o salidas con amigas refuerzan el control sobre sus objetivos.

Algunas no cumplen necesariamente con la meta prevista por variables de contexto, como la inflación
económica (ej. cuando no se logra solventar la comida del mes), a pesar de ello son optimistas y/o
ajustan los objetivos o rutas para lograrlo. Hay situaciones donde pueden gastar más de lo que tenían
previsto. La salud, educación, emergencias o eventos familiares amenazan sus ahorros, aunque logran
proyectar el tiempo en el que volverán a ahorrar. En otros casos deben conciliar con el trabajo de
cuidados que limita las posibilidades de incrementar su participación en el trabajo remunerado
independiente, pues se reduce el tiempo que pueden dedicarle a este último; pero la independencia de
los hijos y servicios como el Centro del Adulto Mayor la potencian.

“El costo de vida también ha subido, los alimentos han subido, entonces eso hace que se atrase un
poquito ¿no? pero bueno, tenemos que vivir, tenemos que gozar a la vez.” (Entrevistada N°14)

Otra dificultad que encuentran es la calidad de atención en las entidades financieras (como las colas
largas que pueden encontrar en los agentes o en las entidades financieras); para ello planifican en qué
fecha y hora acuden a estas para “ganar tiempo”.


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, abril, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3023.

Acciones orientadas a metas de ahorro

Las mujeres entre 21 y 38 años planifican su ahorro rigurosamente, dividiendo mensualmente su dinero
entre sus gastos y lo que ahorrarán, proyectando metas con acciones específicas. Mayormente son
autónomas; investigan en internet o consultan a hermanos y esposos; y usan cuentas diferenciadas
cuando el banco lo permite. Las dificultades para ahorrar incluyen recursos escasos, emergencias de
salud y la falta de herramientas digitales accesibles.

Las mujeres mayores de 40 años separan cuentas, una para gastos y otra para ahorro “a menos que
se presente una emergencia”, dependiendo de al menos dos fuentes de ingreso. Usan agendas para
registrar gastos y metas anuales, como bienes inmuebles. Los gastos se establecen sobre las
necesidades primarias que son indispensables y “luego todo lo sobrantes pues guardar”. Deciden solas
cómo ahorrar, aplicando conocimientos de su práctica laboral (ej. administración) y productos
financieros como cuentas a plazo fijo, pese a tasas de interés bajas.

DISCUSIÓN

Los testimonios de las 15 mujeres de Comas y Carabayllo muestran que el ahorro va más allá de la
acumulación material, siendo esta una expresión de la agencia que concilia metas personales con la
sostenibilidad de la vida familiar. Las metas de ahorro para ambos grupos de mujeres están
relacionadas, principalmente, a la vivienda, generación de recursos económicos, educación, gestión de
emergencias y autocuidado. Para las entrevistadas, en su conjunto, el ahorro es un vehículo para
garantizar la vida en un contexto de alta vulnerabilidad, aquello que permite garantizar sus aspiraciones
personales y, al mismo tiempo, responder a emergencias o eventos externos cuya recurrencia no
pueden controlar y están asociados principalmente a la familia. El cumplimiento de su rol social en el
trabajo de cuidados está presente en el establecimiento de sus metas de ahorro.

Aunque ambos grupos tienen conocimientos financieros, mayores niveles de autoeficacia tienen las
mujeres de 40 años a más. Es un grupo que tiene, relativamente, mayor seguridad económica o mayor
resiliencia frente a estructuras adversas (Clausen & Trivelli, 2021), y menores relaciones de
dependencia. Un elemento clave en este grupo es que suelen ser las únicas personas en el hogar que
ahorran, de hecho, son conocimientos heredados por sus madres, se construyeron en el trabajo de
cuidados que debieron asumir, o por la carencia económica. Mayores niveles de autoeficacia en sus
metas de ahorro contribuyen con mayores niveles de autonomía económica, lo que les permite una
mayor orientación temporal, es decir, proyectar escenarios futuros (como la vejez) que Muñiz (2010)
denomina agencia proyectiva. Este comportamiento, manifestado en el ahorro en “chanchitos” desde
la infancia, por ejemplo, evidencia una agencia dinámica que busca alcanzar libertad más allá de las
expectativas familiares (Raccanello & Herrera, 2014).

La capacidad financiera resulta central para la agencia (Storchi & Johnson, 2016) y viceversa. Tan
importante como tener conocimientos sobre productos o servicios financieros formales e informales,
es la capacidad que tienen las mujeres para establecer metas y su sentido de control sobre los recursos
y los resultados. Las entrevistadas usan mecanismos informales como las juntas y productos
financieros como cuentas bancarias separadas para negociar entre necesidades y deseos, lo que
contribuye con su capacidad de control. Sin embargo, las dificultades de acceso (colas largas en los
servicios financieros formales) o informalidad (trabajos independientes con pagos no bancarizados)
la limitan. La educación financiera, en ese sentido, se posiciona como habilitadora de esta capacidad,
y amplifica su potencial (Unterhalter, 2009; Becker, 1962), así como la disponibilidad de los recursos
financieros (productos y servicios).

La literatura indica que el acceso a servicios financieros, reforzado por educación financiera y
confianza, puede transformar la autonomía y las relaciones familiares (Parmar, 2003). Sin embargo, en


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, abril, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3024.

las zonas analizadas, donde las mujeres son vistas como gestoras domésticas (Geldstein, 2004), esta
transformación se ve limitada por los ingresos y demandas de cuidado del hogar. El ahorro les permite
sostener la vida familiar, pero, al mismo tiempo, para aumentar su capacidad de ahorro, deben
incrementar sus ingresos, lo que se dificulta por el trabajo de cuidados estableciendo una dinámica
bucle que las limita alcanzar mayores niveles de agencia. Por ello, recurren a trabajos independientes,
generalmente informales, y en algunos casos asumen doble jornada laboral. Si el ahorro asegura
principalmente la sostenibilidad del hogar, en contextos de alta vulnerabilidad económica y sobrecarga
del trabajo de cuidados, entonces no es un vehículo, en sí mismo, que asegure mayores niveles de
libertad para las mujeres, se requiere también atender la informalidad, la organización social e
intrafamiliar del trabajo de cuidados, y la educación financiera de los hombres.

CONCLUSIÓN

La naturaleza cualitativa de esta investigación limita la extrapolación de sus resultados. Sin embargo,
las dimensiones abordadas para el análisis de la agencia, así como la organización de los hallazgos
según grupo etario, contribuye a caracterizar como estas operan según grupo de edad y en cómo se
relacionan con la capacidad financiera (de ahorro) de las mujeres. La capacidad de ahorro de las
mujeres se amplía en tanto mayor dominio consiguen en el establecimiento de metas, autoeficacia y
orientación temporal; sin embargo, enfrentan diferentes barreras que limitan dicha capacidad.
Finalmente, es importante problematizar de qué manera las metas de ahorro pueden contribuir con
mayores niveles de libertad que les permita a las mujeres priorizar mayores objetivos personales y
reducir el rol que tienen en la gestión de emergencias o contingencias familiares.

Este estudio busca contribuir con la elaboración de políticas públicas que amplíen la capacidad
financiera de las mujeres, reconociéndolas como agentes económicas plenas; para lograrlo, estas
deben atender tanto las variables extrínsecas como intrínsecas que influyen en dicha capacidad para
asegurar condiciones que faciliten mayores niveles de libertad de decisión y autonomía económica de
las mujeres, solo así la inclusión financiera puede convertirse en un vehículo de transformación.


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, abril, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3025.

REFERENCIAS

Ardila, E & Rueda, J. (2013) La saturación teórica en la teoría fundamentada: su de-limitación en el
análisis de trayectorias de vida de víctimas del desplazamiento forzado en Colombia. Revista
Colombiana de Sociología, vol. 36, N°2. Disponible en:
https://repositorio.unal.edu.co/handle/unal/74166

Banco Mundial (2021). The Global Findex Database 2021: Financial Inclusion, Digital Payments, and
Resilience in the Age of COVID-19. En: https://www.worldbank.org/en/publication/globalfindex

Becker, G. (1962). Investment in Human Capital: A Theoretical Analysis. Journal of Political Economy,
Vol. 70. JSTOR.

Boza, J. & Zabaleta, J. (2012). La riqueza de los pobres: los microahorros. Atlantic Review of Economic.

Braun, V, & Clarke, V. Using thematic analysis in psychology. Qualitative Research in Psychology. 2006;
3(2), 77–101. doi: https://doi.org/10.1191/1478088706qp063oa.

Clausen, J, & Trivelli, C. (2021). Inclusión financiera transformativa centrada en las mujeres: una
renovada agenda de investigación para la igualdad de género en América Latina y el Caribe.
Argumentos, Revista de Ciencias Sociales.

Coleman, J. (1988). Social Capital in the creation of Human Capital. American Journal of Sociology,
Vol. 94. JSTOR.

Donald, A. (2020). Measuring Women's Agency. Feminist Economics, 26(3), 200-226.

Geldstein, R. (2004). De “buenas” madres y “malos” proveedores. Género y trabajo en la
reestructuración económica. Subjetividad y Procesos Cognitivos.

Graig, G. & Baucum, D. (2009) Desarrollo psicológico. Novena edición. Pearson Educación. México

Ibrahim, S., & Alkire, S. (2007). Agency and Empowerment: A Proposal for Internationally Comparable
Indicators. Oxford Development Studies, 35(4), 379-403.

Johnson, S. (2015). Capacities to Aspire and Capacities to Save: A Gendered Analysis of Motivations
for Liquidity. Kenya Financial Sector Deepening Report. Bath University.

Kabeer, N. (1999). Resources, Agency, Achievements: Reflections on the Measurement of Women's
Empowerment. Development and Change, 30, 435-464. UK: Blackwell Publishers Ltd.

Muñiz, M. (2010). Human development and autonomy in Project aid: Experiences from four bilateral
projects in Nicaragua and El Salvador. The Netherlands: Boekenplan.

Oxfam México (2021) Diccionario de los cuidados. Un enfoque universal e incluyente.

Parmar, A. (2003). Micro-Credit, Empowerment, and Agency: Re-Evaluating the Discourse. Canadian
Journal of Development Studies, 24(3), 461-476.

Raccanello, K. & Herrera, E. (2014). Educación e Inclusión Financiera. Revista Latinoamericana de
Estudios Educativos. México.

Rivera, I. (2012). Microeconomía de la pobreza: el caso del Perú. Economía, 35(69), 9-52.


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, abril, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3026.

Ruiz-Bravo, P., Vargas, S., & Clausen, J. (2018). Empoderar para incluir: análisis de las múltiples
dimensiones y factores asociados al empoderamiento de las mujeres en el Perú a partir del uso de una
aproximación de metodologías mixtas. INEI.

Storchi, S. & Johnson, S. (2016). Financial Capability for Wellbeing: An alternative perspective from the
Capability Approach. Bath Papers in International Development and Wellbeing, No. 44.

Unterhalter, E. (2009). “The Human Development and Capability Approach” in DENEULIN, S. and L.
SHAHANI (eds). An Introduction to Human Development and Capability Approach.









LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, abril, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3027.

AGRADECIMIENTOS

Este estudio fue financiado por la Embajada de Australia en Lima a través del Premio Alumni Change
Agent Award.


























Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, publicados en
este sitio está disponibles bajo Licencia Creative Commons .