LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3418.

DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v6i2.3916

La inteligencia emocional como factor clave en la prevención
y manejo docente de la agresividad escolar

Emotional intelligence as a key factor in the prevention and management of
school aggression in teachers


Yandry Sebastian Palacios Ibarra

yandry.palacios18@gmail.com
https://orcid.org/0009-0002-1775-4944

Universidad Técnica Estatal de Quevedo
Quevedo – Ecuador


Luisa Aracely Jurado Carriel

Luisajurado2010@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0001-1519-9580

Ministerio de Educación del Ecuador
Quevedo – Ecuador


Lucila María Carriel Morán

Lucilacarriel2011@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0003-3572-7162

Ministerio de Educación del Ecuador
Quevedo – Ecuador


Cilvia Amparito Tonato Almachi

tonatocilvia@gmail.com
https://orcid.org/0009-0005-3855-8581

Ministerio de Educación del Ecuador
Quevedo – Ecuador


Silvia Elvira Arriaga Palacios
Silviarriaga796@gmail.com

https://orcid.org/0009-0004-9004-6607
Ministerio de Educación del Ecuador

Quevedo – Ecuador

Artículo recibido: 30 de abril de 2025. Aceptado para publicación: 14 de mayo de 2025.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.


Resumen

Este estudio examina la inteligencia emocional como un factor clave en la prevención y manejo de la
agresividad escolar en los docentes. Se realizó una investigación con un enfoque mixto que combinó
métodos cuantitativos y cualitativos, involucrando a 18 docentes. Se aplicaron instrumentos como
una encuesta tipo Likert para medir la inteligencia emocional y entrevistas semiestructuradas para
identificar estrategias docentes ante conductas agresivas. Los resultados indican que el 56% de los
docentes se siente capaz de identificar sus emociones en situaciones conflictivas, y todos los
participantes muestran una fuerte conciencia reflexiva sobre su conducta emocional. Sin embargo, se
identifican deficiencias en el manejo efectivo de estrategias emocionales. A partir de estos hallazgos,
se propone un programa de intervención formativa estructurado en cuatro fases: conciencia
emocional, regulación emocional, empatía y motivación positiva. El estudio concluye que fortalecer la
inteligencia emocional de los educadores es fundamental para fomentar un ambiente escolar seguro
y propicio para el aprendizaje, contribuyendo a la reducción de comportamientos agresivos y
promoviendo la empatía en el aula.


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3419.

Palabras clave: inteligencia emocional, competencias emocionales, agresividad escolar,
docentes


Abstract
This study examines emotional intelligence as a key factor in the prevention and management of
school aggression in teachers. A mixed-methods approach was used, combining quantitative and
qualitative methods, involving 18 teachers. Instruments such as a Likert-type survey were used to
measure emotional intelligence and semi-structured interviews were used to identify teaching
strategies for aggressive behavior. The results indicate that 56% of teachers feel capable of identifying
their emotions in conflict situations, and all participants display a strong reflective awareness of their
emotional behavior. However, deficiencies in the effective management of emotional strategies were
identified. Based on these findings, a formative intervention program structured in four phases is
proposed: emotional awareness, emotional regulation, empathy, and positive motivation. The study
concludes that strengthening educators' emotional intelligence is essential to fostering a safe school
environment conducive to learning, contributing to the reduction of aggressive behavior and promoting
empathy in the classroom.

Keywords: emotional intelligence, emotional competencies, school aggression, teachers















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Cómo citar: Palacios Ibarra, Y. S., Jurado Carriel, L. A., Carriel Morán, L. M., Tonato Almachi, C. A., &
Arriaga Palacios, S. E. (2025). La inteligencia emocional como factor clave en la prevención y manejo
docente de la agresividad escolar. LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y
Humanidades 6 (2), 3418 – 3430. https://doi.org/10.56712/latam.v6i2.3916


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3420.

INTRODUCCIÓN

La educación emocional actúa como un factor tanto preventivo como paliativo frente a
comportamientos agresivos. Por ello, es fundamental capacitar a los docentes para que fomenten un
desarrollo emocional adecuado en los alumnos que presentan signos de agresividad (Sotolongo et al.,
2023). La agresividad en el ámbito escolar es un fenómeno alarmante que impacta de manera negativa
en la convivencia, el ambiente escolar y el desarrollo integral de los estudiantes. Este problema, que se
manifiesta a través de conductas violentas, ya sean físicas o verbales, puede dejar huellas emocionales
duraderas y repercutir en el desempeño académico y social de los estudiantes (Ortega et al., 2016). En
este sentido, la inteligencia emocional se presenta como una herramienta clave para abordar esta
problemática.

Fernández (2013) menciona que la inteligencia emocional, entendida como un rasgo de personalidad,
es crucial para la adaptación al entorno y el logro del éxito personal. Por otro lado, Salovey y Mayer
(1997) definen la inteligencia emocional como la habilidad de identificar, expresar, generar y
comprender emociones de manera precisa, lo que favorece tanto el pensamiento como el desarrollo
emocional e intelectual. En consecuencia, fortalecer estas habilidades emocionales innatas puede ser
un factor protector eficaz contra situaciones como el acoso escolar (Citado por Arciniega & Vega, 2019,
pg. 544).

Adicionalmente, Cedeño et al. (2022) indican en su investigación que Goleman define la inteligencia
emocional a través de cinco componentes esenciales: (1) Conciencia de sí mismo, que se refiere a la
capacidad de reconocer las propias emociones y su efecto en los demás; (2) Autorregulación, que
consiste en manejar adecuadamente las emociones para evitar respuestas impulsivas; (3) Motivación,
que implica utilizar factores emocionales para lograr metas y superar desafíos; (4) Empatía, que se
entiende como la habilidad de comprender y experimentar las emociones de otras personas; y (5)
Habilidades sociales, que facilitan la gestión de relaciones y la influencia positiva en los demás.

La inteligencia emocional ha sido objeto de estudio en diversas investigaciones que destacan su
importancia en el ámbito educativo. Por ejemplo, estudios de Durlak et al. (2011) y Taylor et al. (2017)
evidencian que la capacitación en habilidades emocionales beneficia a profesores y alumnos. Según
Calle et al. (2011), un buen dominio de la educación emocional por parte de los educadores mejora el
disfrute del aprendizaje, el rendimiento académico, la creatividad y la autoestima de los estudiantes,
además de disminuir problemas de aprendizaje y actitudes agresivas. Así, la inteligencia emocional es
clave para mejorar la convivencia escolar y el desarrollo integral de los alumnos.

Es importante destacar que el desarrollo de habilidades de inteligencia emocional requiere la
participación activa de docentes, padres y la comunidad educativa. La colaboración entre la escuela y
la familia es fundamental para el desarrollo integral de los estudiantes y en la prevención del bullying y
la violencia escolar, problemas que afectan negativamente a los estudiantes emocional y
académicamente. Por ello, la formación de los docentes en el ámbito de la educación emocional debe
ser un proceso constante, ofreciendo acceso a oportunidades de crecimiento profesional, tales como
seminarios y cursos en línea (San Martín & Tapia, 2023).

Los educadores adquieren conocimientos sobre la inteligencia emocional (IE) mediante la experiencia,
lo que resalta la importancia de estructurar su práctica pedagógica. Esto puede proporcionar una
comprensión más clara de cómo enseñarla o aprenderla, especialmente para los estudiantes. En este
contexto, se propone la metacognición como una estrategia para implementar la IE en el ámbito
docente. Además de una sesión semanal organizada, debería integrarse en las actividades cotidianas
del docente, fomentando ejercicios de reflexión y análisis que los lleven a cuestionarse: ¿Cómo te
sientes? ¿Qué crees que siente el otro? ¿Cómo te sentirías en su situación? (Lozada & Rodríguez, 2019).


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3421.

Según Aguilar (2022), una gestión efectiva de la inteligencia emocional es ventajosa tanto para los
estudiantes que exhiben comportamientos violentos como para aquellos que sufren sus
consecuencias. Por ende, es crucial que docentes, tutores, padres, directivos e incluso los mismos
estudiantes comprendan los principios de la inteligencia emocional. De este modo, se podrán aplicar
estrategias efectivas desde cada uno de estos ámbitos para reducir la violencia en el entorno escolar.

El objetivo de este artículo es analizar cómo el desarrollo de la inteligencia emocional en los docentes
contribuye a la prevención y manejo efectivo de conductas agresivas entre los estudiantes en
contextos escolares. A través de este análisis, se busca destacar la importancia de la formación
emocional de los educadores como un medio fundamental para crear un ambiente escolar más seguro
y propicio para el aprendizaje. Se argumenta que, al fortalecer las competencias emocionales de los
docentes, se puede promover no sólo la reducción de la agresividad, sino también un clima de respeto
y colaboración que beneficie a toda la comunidad educativa.

METODOLOGÍA

El presente estudio se llevó a cabo utilizando un enfoque mixto que combina métodos cuantitativos y
cualitativos para ofrecer una comprensión más integral del fenómeno estudiado. El componente
cuantitativo facilitó la evaluación de la relación entre la inteligencia emocional de los docentes y la
agresividad en el ámbito escolar, mientras que el enfoque cualitativo permitió una exploración más
profunda de las experiencias y tácticas empleadas por los docentes ante situaciones específicas de
agresividad.

Se implementó un diseño de investigación concurrente, donde la recolección de datos cuantitativos y
cualitativos se realizó de forma simultánea, lo que favoreció la triangulación y la integración de los
resultados, fortaleciendo así la validez del estudio. La muestra consistió en 18 docentes de Básica
Media y Básica Superior de la Escuela de Educación Básica “Nicolás Infante Díaz” perteneciente al
cantón Buena Fe, provincia de Los Ríos. Se tomó en cuenta la diversidad de género, edad, formación
profesional y experiencia laboral para enriquecer el análisis.

Para la recolección de datos, se utilizaron dos instrumentos: una encuesta tipo Likert de cinco puntos
(1 = Totalmente en desacuerdo; 5 = Totalmente de acuerdo), diseñada para evaluar el nivel de
inteligencia emocional de los docentes; y una entrevista semiestructurada con preguntas abiertas que
permitieron indagar en las estrategias que los docentes aplican frente a conductas agresivas en el aula.

Los datos cuantitativos fueron analizados utilizando estadísticas descriptivas (frecuencias y
porcentajes), mientras que los datos cualitativos se procesaron a través de un análisis temático,
identificando patrones y categorías emergentes. Finalmente, se mantuvieron los principios éticos de la
investigación, que incluyen el consentimiento informado, la confidencialidad y el uso exclusivo de la
información para fines académicos y científicos.

RESULTADOS

Se llevó a cabo un exhaustivo examen de las variables y sus respectivas distribuciones porcentuales,
con el fin de lograr una interpretación precisa de los datos obtenidos del cuestionario administrado al
personal docente.


Tabla 1

¿Identifico claramente mis emociones cuando enfrentó situaciones de conflicto en el aula?


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3422.

Variable Cantidad Porcentaje
Totalmente en desacuerdo - -
En desacuerdo 1 5
Ni de acuerdo ni en desacuerdo 5 28
De acuerdo 10 56
Totalmente de acuerdo 2 11
Total 18 100%


Fuente: Escuela de Educación Básica “Nicolás Infante Díaz”, del cantón Buena Fe.

Los hallazgos indican que el 56% de los docentes afirma poder identificar sus emociones en
situaciones conflictivas dentro del aula, mientras que un 11% lo hace con plena convicción. En
contraste, un 28% se posiciona de manera neutral, lo que sugiere una cierta ambivalencia o inseguridad
respecto a esta habilidad. Solo un 5% se manifiesta en desacuerdo, y no se registraron respuestas en
la opción de “totalmente en desacuerdo”, lo que sugiere que todos los docentes, en mayor o menor
grado, reconocen algún nivel de autoconciencia emocional. Estos resultados reflejan una tendencia
mayoritariamente positiva, aunque también evidencian una proporción significativa que necesita
apoyo. Por lo tanto, se resalta la necesidad de implementar estrategias formativas que refuercen la
identificación emocional en la gestión de conflictos escolares.

Tabla 2

¿Puedo controlar mis emociones frente a comportamientos agresivos de los estudiantes?

Variable Cantidad Porcentaje
Totalmente en desacuerdo - -
En desacuerdo 1 5
Ni de acuerdo ni en desacuerdo 3 17
De acuerdo 12 67
Totalmente de acuerdo 2 11
Total 18 100%


Fuente: Escuela de Educación Básica “Nicolás Infante Díaz”, del cantón Buena Fe.

Los resultados muestran que el 67% de los profesores opina que puede manejar sus emociones ante
comportamientos agresivos de los alumnos, mientras que un 11% se siente completamente seguro de
ello. Esta cifra mayoritaria refleja una visión positiva sobre el autocontrol emocional en situaciones
complicadas. No obstante, un 17% adopta una postura neutral, lo que puede implicar cierta inseguridad
o falta de claridad sobre su capacidad para autorregularse. Solo un 5% se manifiesta en desacuerdo, y
no se reportan respuestas en la categoría de “totalmente en desacuerdo”. En términos generales, los
docentes presentan una inclinación favorable hacia el manejo emocional, aunque la existencia de
respuestas neutrales pone de manifiesto la necesidad de reforzar esta habilidad mediante estrategias
formativas que fomenten una gestión emocional más efectiva.



Tabla 3

¿Comprendo las emociones que experimentan mis estudiantes en situaciones de agresividad?

Variable Cantidad Porcentaje


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3423.

Totalmente en desacuerdo - -
En desacuerdo - -
Ni de acuerdo ni en desacuerdo 4 22
De acuerdo 12 67
Totalmente de acuerdo 2 11
Total 18 100%


Fuente: Escuela de Educación Básica “Nicolás Infante Díaz”, del cantón Buena Fe.

Los resultados evidencian que el 67% de los docentes está de acuerdo en que comprende las
emociones que experimentan sus estudiantes en situaciones de agresividad, mientras que un 11% lo
afirma con total convicción. Esta mayoría indica una percepción positiva respecto a la empatía
emocional en contextos conflictivos. No obstante, un 22% adopta una postura neutral, lo que podría
reflejar dudas o limitaciones en la capacidad de interpretar adecuadamente las emociones del
alumnado. Es relevante destacar la ausencia total de respuestas en desacuerdo o totalmente en
desacuerdo, lo cual sugiere que todos los docentes reconocen, en mayor o menor medida, la
importancia de la comprensión emocional, aunque algunos aún requieren reforzar esta competencia.

Tabla 4

¿Sé cómo motivar positivamente a mis estudiantes para reducir comportamientos agresivos?

Variable Cantidad Porcentaje
Totalmente en desacuerdo - -
En desacuerdo - -
Ni de acuerdo ni en desacuerdo 2 11
De acuerdo 16 89
Totalmente de acuerdo - -
Total 18 100%


Fuente: Escuela de Educación Básica “Nicolás Infante Díaz”, del cantón Buena Fe.

Los resultados muestran que el 89% de los docentes está de acuerdo en que sabe cómo motivar
positivamente a sus estudiantes para reducir comportamientos agresivos, lo que indica una alta
percepción de competencia en el uso de estrategias motivacionales con enfoque preventivo. Sin
embargo, un 11% adopta una postura neutral, lo que podría reflejar inseguridad o falta de claridad
respecto a cómo aplicar dichas estrategias de forma efectiva. No se registran respuestas en
desacuerdo ni totalmente de acuerdo, lo cual sugiere un consenso general positivo, aunque sin una
convicción absoluta. Estos datos resaltan la importancia de seguir fortaleciendo la formación docente
en motivación positiva como herramienta clave para prevenir la agresividad escolar.




Tabla 5

¿Utilizo estrategias efectivas para manejar la agresividad en el aula?

Variable Cantidad Porcentaje
Totalmente en desacuerdo - -


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3424.

En desacuerdo - -
Ni de acuerdo ni en desacuerdo 5 28
De acuerdo 11 61
Totalmente de acuerdo 2 11
Total 18 100%


Fuente: Escuela de Educación Básica “Nicolás Infante Díaz”, del cantón Buena Fe.

Los resultados revelan que el 61% de los docentes está de acuerdo en que utiliza estrategias efectivas
para manejar la agresividad en el aula, mientras que un 11% lo afirma con total seguridad. Esta mayoría
sugiere una percepción favorable sobre el uso de recursos adecuados para gestionar conductas
agresivas. No obstante, un 28% se mantiene en una posición neutral, lo que podría indicar falta de
certeza sobre la eficacia de sus prácticas o una limitada preparación en este ámbito. La ausencia de
respuestas en desacuerdo refuerza la idea de una base positiva, aunque los datos también subrayan
la necesidad de fortalecer las capacidades docentes mediante formación específica en manejo de la
agresividad escolar.

Tabla 6

¿Establezco relaciones empáticas con mis estudiantes, incluso cuando presentan conductas agresivas?

Variable Cantidad Porcentaje
Totalmente en desacuerdo - -
En desacuerdo - -
Ni de acuerdo ni en desacuerdo 3 17
De acuerdo 13 72
Totalmente de acuerdo 2 11
Total 18 100%


Fuente: Escuela de Educación Básica “Nicolás Infante Díaz”, del cantón Buena Fe.

Los resultados indican que el 72% de los docentes está de acuerdo en que establece relaciones
empáticas con sus estudiantes, incluso cuando presentan conductas agresivas, mientras que un 11%
lo afirma con total convicción. Esta tendencia refleja una disposición general positiva hacia la empatía
como herramienta clave en la gestión de conflictos. Sin embargo, un 17% adopta una postura neutral,
lo cual podría evidenciar dificultades para mantener una actitud empática en situaciones desafiantes
o falta de formación emocional. La carencia de respuestas en desacuerdo refuerza la percepción
positiva de esta habilidad, aunque también resalta la necesidad de fortalecerla a través de programas
de desarrollo socioemocional que promuevan la creación de relaciones respetuosas y comprensivas.



Tabla 7

¿Reflexiono sobre mi propia conducta emocional después de enfrentar episodios de agresividad en el
aula?

Variable Cantidad Porcentaje
Totalmente en desacuerdo - -
En desacuerdo - -
Ni de acuerdo ni en desacuerdo - -


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3425.

De acuerdo 10 56
Totalmente de acuerdo 8 44
Total 18 100%


Fuente: Escuela de Educación Básica “Nicolás Infante Díaz”, del cantón Buena Fe.

Los resultados muestran que el 56% de los docentes está de acuerdo en que reflexiona sobre su propia
conducta emocional después de enfrentar episodios de agresividad en el aula, mientras que un 44% lo
afirma con total convicción. Esta unanimidad en las respuestas positivas refleja una fuerte conciencia
reflexiva entre los docentes, lo cual es fundamental para el crecimiento profesional y la mejora continua
en la gestión emocional. La ausencia total de respuestas neutrales o en desacuerdo indica un
compromiso claro con la autorreflexión como herramienta para comprender y mejorar las propias
respuestas emocionales. Estos datos destacan una práctica valiosa que contribuye al fortalecimiento
de la inteligencia emocional docente en contextos escolares conflictivos.

Para alcanzar una comprensión exhaustiva de las percepciones de los docentes, se llevó a cabo un
análisis minucioso de las entrevistas, tomando en cuenta tanto las respuestas explícitas como los
significados en sus expresiones.

¿Cómo identifica y maneja sus emociones cuando se presentan conflictos en el aula?

El 50% de los profesores entrevistados señaló que, antes de abordar un conflicto, se dedican a
reconocer y evaluar sus emociones a través de la autorreflexión. Un 28% indicó que utiliza técnicas de
respiración o toma breves pausas para gestionar sus emociones y prevenir reacciones impulsivas. En
contraste, el 22% admitió que enfrenta desafíos para identificar con claridad sus emociones en
situaciones de alta tensión, expresando la necesidad de contar con herramientas adicionales que
favorezcan un mejor autocontrol.

¿Qué estrategias utiliza para controlar sus reacciones emocionales ante situaciones agresivas de los
estudiantes?

El 44% de los educadores indicó que implementan estrategias como permanecer tranquilos,
comunicarse en un tono calmado y emplear la comunicación asertiva. Un 33% señaló que optan por un
distanciamiento temporal del conflicto, abordando posteriormente la situación de manera más
controlada emocionalmente. Por otro lado, el 23% de los docentes manifestó que la carencia de
formación específica les impide aplicar estrategias efectivas, lo que conlleva a respuestas menos
estructuradas frente a la agresividad de los estudiantes.

¿De qué manera cree que la comprensión de las emociones de sus estudiantes le ayuda a manejar
mejor la agresividad?

El 67% de los profesores encuestados indicó que entender las emociones de los estudiantes les ayuda
a identificar la causa fundamental del comportamiento agresivo y a proponer soluciones ajustadas a
las necesidades emocionales del alumno. Un 22% consideró que esta comprensión contribuye a crear
un ambiente de empatía y confianza en el aula, lo cual reduce la frecuencia de episodios agresivos. Por
último, un 11% opinó que, aunque la comprensión emocional es importante, también se necesitan otros
elementos complementarios como el apoyo institucional para abordar estas situaciones con eficacia.

¿Podría mencionar alguna experiencia específica en la que haya utilizado con éxito su inteligencia
emocional para resolver o mitigar una situación de agresividad en el aula?


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3426.

El 56% de los encuestados reportó ejemplos específicos en los que implementaron con éxito
estrategias de inteligencia emocional. Resaltaron situaciones donde la empatía, el diálogo reflexivo y
la escucha activa facilitaron la resolución de conflictos concretos con los estudiantes. Un 28% indicó
haber enfrentado ocasiones en las que la mediación emocional redujo notablemente la tensión en el
aula, aunque esto no condujo a una solución definitiva del problema subyacente. En contraste, un 16%
no pudo señalar experiencias puntuales, citando limitaciones prácticas debido a una falta de formación
específica en inteligencia emocional.

¿Qué recursos o capacitación considera que podrían mejorar sus habilidades emocionales para
enfrentar estos desafíos?

El 72% de los educadores indicó la necesidad inmediata de recibir formación específica en inteligencia
emocional, así como talleres prácticos y estrategias para gestionar conflictos en entornos educativos.
Un 17% subrayó la relevancia de disponer de materiales educativos especializados y de protocolos
institucionales claros para abordar situaciones de agresión. Finalmente, el 11% restante resaltó el
posible beneficio de la asesoría psicológica regular para los docentes como un medio para mejorar su
bienestar emocional y profesional ante la violencia escolar.

Propuesta de intervención basada en los resultados.

Tema de la propuesta

Desarrollo de habilidades de inteligencia emocional para la prevención y manejo docente de la
agresividad escolar.

Objetivo

Fortalecer la inteligencia emocional de los docentes mediante un programa de intervención formativa
que les permita identificar, regular y canalizar sus emociones, comprender las emociones del
estudiante y aplicar estrategias pedagógicas que contribuyan a la reducción de comportamientos
agresivos en el aula.

Justificación

Los hallazgos del estudio muestran una tendencia favorable en la capacidad de los docentes para
reconocer y gestionar las emociones. No obstante, se detectaron deficiencias en la autoconfianza, la
aplicación efectiva de estrategias y la comprensión profunda de las emociones, especialmente en
situaciones de alta tensión. Esto resalta la urgencia de implementar una intervención sistemática y
estructurada que fortalezca las habilidades emocionales de los docentes, como medida preventiva
ante la agresividad escolar.



Estructura del programa

Fase 1

Conciencia emocional: Diagnóstico y reconocimiento de las propias emociones a través de talleres
prácticos, dinámicas de introspección y el uso de diarios reflexivos.

Fase 2


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3427.

Regulación y control emocional: Entrenamiento en técnicas como mindfulness, respiración consciente,
pausa emocional, reestructuración cognitiva y comunicación asertiva.

Fase 3

Empatía y motivación positiva: Estrategias para interpretar emociones estudiantiles, reforzar vínculos
empáticos y fomentar la motivación intrínseca como prevención de la agresividad.

Fase 4

Aplicación pedagógica: Diseño de planes de intervención emocional en el aula, simulaciones de casos,
prácticas colaborativas y seguimiento del impacto.

Metodología

Se llevarán a cabo sesiones tanto presenciales como virtuales, programadas cada dos semanas
durante un trimestre escolar. Estas sesiones incluirán momentos para la autorreflexión individual,
trabajo colaborativo, asesoría profesional y evaluación continua mediante herramientas de medición
emocional.

Resultados esperados

Aumento en la autoconciencia y la autorregulación emocional de los docentes.

Reducción de reacciones impulsivas frente a comportamientos agresivos.

Mejora en la empatía y comprensión del comportamiento de los estudiantes.

Implementación consciente de estrategias pedagógicas fundamentadas en la inteligencia emocional.

Creación de un ambiente escolar más seguro, empático y colaborativo.

Evaluación del impacto

Se aplicarán pretest y postest sobre niveles de inteligencia emocional, encuestas de percepción
docente y observación de clima escolar. Se incluirá una etapa de seguimiento a los tres meses
posteriores a la implementación para analizar la sostenibilidad del impacto.

DISCUSIÓN

Los hallazgos de este estudio permiten evidenciar la importancia de la inteligencia emocional como
una competencia esencial en la práctica docente, especialmente en contextos escolares donde surgen
situaciones de conflicto y comportamientos agresivos. Las percepciones recogidas muestran que, si
bien una mayoría de docentes expresa sentirse capaz de identificar, comprender y manejar sus
emociones, así como las de sus estudiantes, también se revelan ciertas limitaciones que requieren
atención. Estas debilidades, manifestadas a través de posturas neutrales o niveles moderados de
seguridad, reflejan la necesidad de reforzar la formación emocional del profesorado. En consecuencia,
se hace indispensable fomentar espacios de desarrollo profesional que favorezcan una gestión
emocional más consciente, empática y efectiva en el entorno educativo.

Hernández (2017) examinó las competencias emocionales de 30 docentes, encontrando que 15 de
ellos consideraban que, al mejorar sus habilidades emocionales, su desempeño profesional podría
verse favorecido. Sin embargo, sólo 5 tenían conocimiento sobre técnicas para el desarrollo de la
inteligencia emocional en la enseñanza. Por ello, subrayan la relevancia de fomentar y desarrollar estas
competencias durante la formación del profesorado (Citado por Lozada & Rodríguez, 2019, pg. 45).


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3428.

San Martín y Tapia (2023) destacan que la capacitación de los docentes en educación emocional es
esencial para fomentar el desarrollo socioemocional de los alumnos. Los educadores tienen una
función vital en la ejecución de programas relacionados con la educación emocional, así como en el
establecimiento de un ambiente educativo que sea seguro y enriquecedor desde el punto de vista
emocional. No obstante, esta formación presenta desafíos y demanda estrategias eficaces para
garantizar su éxito.

Por otro lado, Pacheco (2017) menciona que es fundamental integrar la educación emocional en la
formación inicial y continua del profesorado en República Dominicana, ya que promueve competencias
socioemocionales que desmontan enfoques adulto céntricos y apoyan una educación integral,
creativa, autónoma y empática. Esto beneficia tanto a los docentes en lo personal y profesional como
al estudiantado y al mejoramiento general de los procesos educativos.

Colichón (2020) recomienda a las autoridades educativas que implementen una formación continua y
actualización para los docentes en relación con técnicas y estrategias de intervención enfocadas en la
gestión de conflictos y la comunicación social. Esto tiene como objetivo motivar emocionalmente a los
estudiantes, ya que, según los hallazgos del estudio, el fomento de la inteligencia emocional es
esencial. El entorno escolar se presenta como el escenario ideal para desarrollar estas habilidades, lo
cual contribuirá positivamente al bienestar personal y social del alumno.

Formar a los maestros en estrategias pedagógicas para intervenir sobre la agresividad y sus nefastas
consecuencias para víctimas y agresores pasa, ineludiblemente, por trabajar los preceptos de la
educación emocional; que, como proceso formativo, va dirigido a enseñar el reconocimiento,
comprensión y regulación de las emociones (Sotolongo et al., 2023)

Entre las principales limitaciones del estudio se encuentra el tamaño reducido de la muestra y su
enfoque en una sola institución, lo cual limita la generalización de los resultados. Se recomienda
ampliar futuras investigaciones a contextos educativos diversos y con muestras más representativas,
así como profundizar en estudios longitudinales que evalúen el impacto sostenido de la inteligencia
emocional en la gestión de la agresividad escolar.

CONCLUSIÓN

Los resultados de este estudio indican que la inteligencia emocional es un elemento clave para prevenir
y manejar de manera efectiva las conductas agresivas en el ámbito escolar. La mayoría de los docentes
evaluados cuentan con habilidades adecuadas en el reconocimiento, regulación y análisis de
emociones, así como en la empatía hacia sus alumnos. No obstante, enfrentan desafíos al poner en
práctica estrategias específicas para tratar situaciones de agresividad en el aula, lo que pone de
manifiesto oportunidades claras para mejorar su formación emocional.

Por lo tanto, es fundamental reforzar la formación socioemocional de los docentes a través de
programas de capacitación continua y talleres especializados que fomenten habilidades para gestionar
conflictos de forma efectiva y promover ambientes educativos saludables. Además, se sugiere
establecer una colaboración multisectorial entre educadores, familias y profesionales de la salud
mental, con el fin de crear un enfoque integral en la promoción de la inteligencia emocional, lo que
facilita relaciones interpersonales fundamentadas en el respeto, la empatía y el bienestar general
dentro de la comunidad escolar.


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3429.

REFERENCIAS

Aguilar Chacón, L. M. (2022). Perspectivas sobre la inteligencia emocional y la violencia escolar
Perspectives on emotional intelligence and school violence Perspectivas sobre inteligência emocional
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LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, mayo, 2025, Volumen VI, Número 2 p 3430.





























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