LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, febrero, 2023, Volumen 4, Número 1, p. 1984.
INTRODUCCIÓN
El poder codificar, comprender, asimilar e interpretar información de formas conscientes y no
conscientes, son parte del desarrollo de las habilidades del pensamiento, lo que, en el contexto
educativo, se asocia a las habilidades y competencias lectoras. Siendo éstas, cimientos para las
etapas escolares posteriores lo que les permitirá a los estudiantes responder de forma óptima a
las exigencias de su entorno biopsicosocial y más que todo, académico. En el 2018 se dieron a
conocer los resultados del Ecuador al haberse sumado a los países participantes del Programa
para la Evaluación Internacional de Estudiantes – PISA, siendo estos poco favorables:
(OCDE, 2018). Dió a conocer que, en Ecuador, el 49% de los estudiantes alcanzó el nivel mínimo
de competencia en lectura, el 29% en matemáticas y el 43% en ciencias. Y que: Las niñas tienen
8 puntos más que los niños en lectura, mientras que, en matemáticas, los niños tienen 20 puntos
más que las niñas. El total de los resultados presentados afirma que, el 10% de los estudiantes
con mejor desempeño en Ecuador, están por debajo del promedio de la OCDE en PISA 2015 en
matemáticas y en torno al promedio de América Latina y el Caribe. (pp. 24).
Estos resultados evidencian la necesidad de mejorar la competencia lectora, así como de las
demás áreas implicadas, bajo una perspectiva neuropsicológica, acompañado de la
interdisciplinariedad que puede ofrecer el sistema educativo para mejorar la calidad en el
proceso formativo, con mayor importancia en la etapa escolar. A su vez, resalta la característica
del género femenino en sus resultados lo cual orientó el direccionamiento de la presente labor.
Aterrizando en nuestro contexto, cursamos la pandemia por SARSCov2 o Covid-19, en donde el
estándar educativo ha tenido que reajustar su método y las vías, para poder continuar con el
proceso formativo de los niños, niñas y adolescentes, apoyándose en el uso de medios
informáticos. Apartado en el que los estudiantes deben de alegar las mismas características,
habilidades y competencias lectoras que surgen en el contexto áulico. Lo que ha llevado a los
padres a ser co-facilitadores de la condición académica. (Unicef, 2020). Entonces, al reubicar el
contexto y comprender que un niño debe de tener buenas capacidades expresivas, lectoras y
numéricas como base para avanzar en los niveles académicos posteriores, nos planteamos lo
siguiente: ¿Cómo es posible que se de esta característica del aprendizaje, con la misma calidad,
con los mismos niños y las mismas capacidades de respuesta?, es aquí en el que, en la presente
labor, buscó profundizar en la memoria de trabajo, en particular, a la verbal. Vinculando a la
comprensión lectora, como una de las destrezas anteriormente descritas. Con la finalidad de
poder comprender esta relación dual que se vivencian en ambos procesos.
Investigaciones concuerdan que la memoria de trabajo es importante para todas las
características del aprendizaje, no existe aprendizaje o una característica de esta, que se realice
en el aula, en la que no intervenga la memoria de trabajo, por ello, (Bernate, Baquero y Soto, 2009),
analizaron las diferencias significativas en la variable de memoria, en niños de 8 a 10 años, con
y sin estrés postraumático, con la finalidad de demostrar las diferencias significativas de los
grupos mediante pruebas neuropsicológicas, el presente concluye que la memoria de trabajo
logra en ambos casos retener y manipular información en la aportación de tareas cognoscitivas,
a su vez, que los niños sin variables influyentes en su desarrollo presentan superiores respuestas
en cuanto a pensamiento y acaparamiento de información.
En esta línea, los resultados de (Stelzer et al., 2019), analizaron el factor cognoscitivo; dando a
conocer que el lenguaje y la inteligencia fluida evocan al conocimiento, haciendo al proceso
cognitivo más fluido, siendo la memoria de trabajo un ejecutor directo de los aspectos
conceptuales y procedimentales.
Si bien es cierto, al aludir conceptos de memoria y pensamiento hacemos referencia inequívoca
a procesos superiores de la función ejecutiva, acción en la que concuerdan la mayoría de
postulados que buscan explicar estas dualidades desde posiciones teóricas, para ello, (Hu et al.,
2019) afirmaron que, en la memoria de corto plazo verbal, elabora en la memoria de trabajo, una