LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2025, Volumen VI, Número 3 p 1725.
DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v6i3.4072
Evolución del sistema de abasto popular en Ciudad de
México: atributos y reconversiones de los mercados
mexicanos
Evolution of the popular supply system in Mexico City: attributes and
reconversions of mexican markets
Rodrigo Ramo Díaz
rodrigo_rd_36@hotmail.com
https://orcid.org/0000-0002-1745-1137
Universidad Veracruzana
Xalapa – México
Bertha Lilia Salazar Martínez1
bertha_salazarma@yahoo.com.mx
https://orcid.org/0000-0001-5575-1678
Universidad Veracruzana
Xalapa – México
Luis Arturo Vázquez Honorato
luisvh08@yahoo.com.mx
https://orcid.org/0000-0002-0622-561X
Universidad Veracruzana
Xalapa – México
Artículo recibido: 31 de mayo de 2025. Aceptado para publicación: 24 de junio de 2025.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.
Resumen
Este artículo expone un recuento histórico sobre los antecedentes referentes a la evolución del
sistema de abasto popular en la Ciudad de México, mostrando a través del análisis de contenido y de
un procedimiento histórico-comparativo, las particularidades de los cambios a lo largo de la historia;
caracterizando a las que podrían denominarse reconversiones de los mercados mexicanos, y cómo a
pesar del devenir histórico y heterogeneidad de los casos, existen ciertos atributos que se mantienen
hasta la actualidad. Asimismo, se puntualizó sobre la mercantilización de la ciudad, la expansión de
la economía y el aumento de la riqueza como parte de los resultados de la imposición de una
planificación estratégica que reconfiguran la estructura convencional y forma física de las urbes;
dejando en evidencia cómo estos planteamientos genéricos de carácter sectorial actúan de forma
totalitaria sobre las clases populares, teniendo efectos diferenciados de acuerdo a sus
particularidades y trayectoria histórica y evolutiva.En este sentido, los autores bosquejar siete
momento históricos enmarcados en una diversidad de escenarios dentro de los cuales se podrá
comprender de una mejor manera el ambiente de desigualdad, exclusión, desplazamientos y violencia
expuestas durante las disputas y transformaciones del espacio urbano.
Palabras clave: sistema de abasto popular, atributos, reconversiones, mercados mexicanos,
planificación estratégica
1 Autora de correspondencia.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2025, Volumen VI, Número 3 p 1726.
Abstract
This article provides a historical overview of the background related to the evolution of the popular
supply system in Mexico City, through content analysis and a historical-comparative approach, the
particularities of the changes throughout history; it characterizing what could be referred to as the
reconversions of the mexican markets and how, despite the historical process and the heterogeneity
of the cases, certain attributes have remained to this day. Additionally, emphasis was placed on the
commodification of the city, the expansion of the economy, and the increase in wealth as part of the
results of the imposition of strategic planning that reconfigures the conventional structure and
physical form of urban spaces. This highlights how these generic, sectorial proposals act in a
totalitarian manner upon the working classes, with differentiated effects base don their particularities
and historical and evolutionary trajectories. In this sense, the authors outlined seven historical
moments, framed within a diversity of scenarios, through which the environment of inequality,
exclusion, displacement, and violence exposed during the disputes and transformations of urban
space can be better understood.
Keywords: popular supply system, attributes, reconversions, mexican markets, strategic
planning
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades,
publicado en este sitio está disponibles bajo Licencia Creative Commons.
Cómo citar: Ramo Díaz, R., Salazar Martínez, B. L., & Vázquez Honorato, L. A. (2025). Evolución del
sistema de abasto popular en Ciudad de México: atributos y reconversiones de los mercados
mexicano. LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades 6 (3), 1725 – 1746.
https://doi.org/10.56712/latam.v6i3.4072
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2025, Volumen VI, Número 3 p 1727.
INTRODUCCIÓN
El sistema de abasto popular, comprende a todas aquellas unidades económicas dedicadas al
comercio que configuran una red de producción, distribución y aprovisionamiento de productos y
servicios de bienestar en un determinado territorio, y que de acuerdo al Sistema de Clasificación
Industrial de América del Norte [SCIAN] (2023), su operación se efectúa a partir de distintas
modalidades; ya sea al por mayor y pormenor, a través de métodos tradicionales o por internet, y de
conformidad con el tipo de productos comercializados como unidades económicas especializadas o
no especializadas; siendo entonces organizadas de la siguiente manera (Figura 1):
Figura 1
Unidades comerciales del sistema de abasto popular
Fuente: elaboración propia a partir de la información citada, 2025.
A lo largo de la historia, estas unidades comerciales han experimentado diversas reconversiones, pues
al acompañar a las ciudades durante sus procesos de transformación y expansión, han sido blanco de
disputas y conflictos socioterritoriales, originando cambios en las formas de habitar y en las
percepciones de los grupos sociales involucrados.
Es así que, en este contexto de transformaciones urbanas, los mercados públicos adquieren una
importancia fundamental por su potencial económico y estratégico dentro del barrio en el que se
emplazan (González y Waley, 2013); considerados espacios democráticos que exponen los rasgos
característicos e identificables de los habitantes, conservando y difundiendo la cultura y la historia
social y urbana. Sin embargo, estas cualidades suelen transformarse o incluso desaparecer al ser
reconvertidos, reproduciendo modelos del exterior que no han sido adaptados ni desarrollados
considerando las características específicas locales (Salinas y Cordero, 2021).
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2025, Volumen VI, Número 3 p 1728.
En el marco de la globalización neoliberal, las dinámicas de transformación y revitalización del espacio
urbano han sido el resultado, entre muchas otras cosas, de la aplicación de modelos estratégicos que
priorizan la expansión de la economía y el aumento de la riqueza a través de la ciudad, vista como un
escenario oportuno para elevar su competitividad ante otras. Es aquí, donde el Estado se subordina a
los intereses de los sectores financieros en detrimento de los beneficios y necesidades de los sectores
sociales, promoviendo la mercantilización de la ciudad como una estrategia para incentivar la atracción
y acumulación de capital, desde la transformación del entorno, la imagen y función de los espacios
públicos (Harvey, 1989). Como lo hace notar Hubbard y Hall (1998), las preocupaciones de los
gobiernos ya no radican principalmente en la prestación de servicios básicos de asistencia social para
todos los sectores de la población, sino en el aumento de las condiciones necesarias para promoverla
y venderla; reproduciendo espacios vacíos que requieren de la estetización para lograr ser atractivos a
un perfil de usuario centrado en el consumo de bienes y servicios.
Cercanos entonces a la idea de una planificación estratégica (Borja y Castells, 2004) que considera a
la ciudad como una máquina de crecimiento (Logan y Molotch, 2007), o dicho en otras palabras, una
ciudad-empresa (Hall, 2002) que compite en el mercado global y donde se establecen procesos de
renovación urbana que muestran la existencia de un pensamiento único (Arantes, Vainer y Maricato,
2013); las reconversiones del sistema de abasto popular, se han vuelto recurrentes en la mayoría de
las ciudades, principalmente en las más importantes de cada país, tal es el caso de la Ciudad de
México, ligada a ordenamientos afines a una racionalidad económica que se asocia a escenarios de
desigualdad que contribuyen al desplazamiento de la población (Consejo de Evaluación de Desarrollo
Social [Evalúa], 2020).
Por esta razón, se vuelve indispensable conocer los aspectos sociales, económicos, políticos y
culturales del contexto en el que se emplazan, sin dejar atrás su temporalidad y la pertinencia histórica
(Capel, 2005); a partir de un análisis crítico que posibilite la comprensión total de su condición actual y
realidad global-local. El objetivo de este trabajo, además de reconocer y evidenciar el ambiente de
incertidumbre en el que se reproducen los modelos de reconversión, es el de generar un espacio de
deliberación sobre el sentido de lo público y, que, bajo la idea del progreso urbano, el ser humano
habitante ha contribuido a la destrucción de contextos habitables que pasan a ser solo un instrumento
de poder económico y político.
Este artículo se integra por cuatro apartados; el primero, expone los eventos más relevantes de la
evolución del sistema de abasto popular en la Ciudad de México, puntualizando en casos particulares
que muestran el impacto e influencia de los movimientos globales, y su caracterización local. El
segundo, aborda la metodología, consolidada a partir de una revisión teórica y un análisis histórico-
comparativo, apoyado del programa estadístico Atlas.ti que permite dilucidar la correlación de los
atributos más destacables de cada época. El tercer apartado, donde se determina la consolidación de
distintos momentos históricos, exponiendo la condición de cada atributo en la sucesión del tiempo,
pudiendo desde el análisis crítico precisar causas y consecuencias del fenómeno. Finalmente, las
conclusiones, que reafirman y demuestran una apreciación mayoritariamente negativa con respecto a
los nuevos patrones comerciales, conduciendo hacia la importancia por estudiar y abordar temas
relacionados a las prácticas de consumo, y a la inclusión de todos los sectores sociales en las
planeaciones urbano-arquitectónicas de las ciudades latinoamericanas.
METODOLOGÍA
El presente trabajo se determina bajo un enfoque metodológico de corte cualitativo, que parte de una
investigación documental con la intención de conocer a fondo los hechos y acontecimientos más
destacables en la evolución del sistema de abasto popular en la Ciudad de México, retomando y
haciendo mención de casos en los que se evidencia la multiplicidad de percepciones de una realidad.
Posteriormente, con la información recabada se especifican las particularidades de dichas situaciones
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2025, Volumen VI, Número 3 p 1729.
en el transcurso del tiempo, estableciendo tendencias que permiten definir con claridad los distintos
momentos históricos que conciben las reconversiones en la historia de la ciudad.
Por último y con apoyo del programa estadístico Atlas.ti, se lleva a cabo un análisis de contenido y
codificación de datos cualitativos que precisan conceptos clave desde el rango de frecuencia,
permitiendo en función de un procedimiento histórico-comparativo, concebir el impacto de cada
reconversión en un determinado momento histórico, y el contraste hacia otros momentos previamente
definidos.
Con esto se facilitó la identificación de atributos que se han perpetuado hasta nuestros días, como
parte de las causas y consecuencias de los procesos y modelos de reconversión, posibilitando una
comprensión a profundidad.
DESARROLLO
El mercado en el México prehispánico
En el siglo XVI en el México prehispánico, Tenochtitlán se encontraba dividido en cuatro grandes barrios
(Jiménez, 2019), cada uno contaba con su propio mercado: Atzcoalco, Teopan, Cuepopan y Moyotlan
enfocados principalmente al abastecimiento de víveres (López de Gomara, 1985). De acuerdo con Long
y Attolini (2009), en el sitio también existían mercados especializados; sin embargo, el más importante
de todos fue el de la isla aledaña, Tlatelolco, ubicado en un lugar estratégico cercano a la bahía de
Atezcapan facilitando la comunicación con los barrios nortes de Tenochtitlán. En las Cartas de
Relación (1994), Cortés lo conceptualizó como una plaza cercada de portales al aire libre, que duplica
el tamaño de la ciudad de Salamanca, donde se comercializaba cualquier tipo de mercancía.
En esta época, los tianguis eran un espacio de comunicación y reunión, pero también servían como
escenario para el castigo de aquellos que transgreden las leyes comerciales, sentenciados sobre una
estructura en el centro de la plaza que recibía el nombre de momoxtli o mumuztli (Villegas, 2010). Cabe
destacar, y según Durán (1984), el momoxtli tenía dos funciones: como lugar de castigo, y como la
base sobre la cual los mismos locatarios y asistentes rendían tributo al dios del comercio denominado
Yacatecuhtli.
Es importante mencionar que estos espacios se establecen como una estructura organizada que
articulaba tanto la vida social como económica de los barrios, congregando personas de todos los
sectores sociales donde se confluye con el misticismo dedicado a las deidades del pueblo. Tal era la
simbolización que representaban estas unidades comerciales para la población, que, en el caso del
gran mercado de Tlatelolco, fue el sitio en el que tuvo lugar la última batalla contra los españoles, y que
como bien lo confirma Cortés en su Tercera Carta de Relación (1994), al ocupar este bastión la ciudad
estaría prácticamente conquistada.
Los mercados en la época Colonial
A partir de la conquista y del contundente cambio cultural, los mercados de abasto en primera instancia
no experimentaron grandes transformaciones, la mayoría de sus características físicas y funcionales,
como la organización por producto se conservaron y fueron transformándose acorde la sociedad y
nueva cultura se implantaron.
Las Ordenanzas reconocieron el valor y las virtudes con las que contaba el tianguis prehispánico,
aprovechando su singularidad como punto de reunión para el proceso de evangelización (Estrategia
Aduanera, 2019); así, fueron modificando paulatinamente las formas de habitar el espacio, y
eliminando elementos identitarios de los pueblos prehispánicos. Otros cambios se vieron reflejados en
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2025, Volumen VI, Número 3 p 1730.
los productos que se comercializaban, pues se adicionaron mercancías de importación ofertadas en
las tiendas de los portales adyacentes a la plaza.
El ejercicio por reproducir una ciudad al estilo europeo y demostrar la preeminencia de la nueva cultura,
llevó a Cortés al encargo de diseñar la ciudad de la Nueva España sobre las ruinas mexicas,
caracterizada por la plaza central flanqueada por los principales edificios administrativos, denominado
trazado damero u ortogonal (De Anda, 2019); este patrón se repitió en cada barrio de la nueva ciudad,
donde la plaza funcionaba como mercado. Y así, siguiendo un principio segregacionista se desplazaron
del primer cuadro de la ciudad a los barrios indígenas, de los que también fueron modificados sus
nombres; Atzcoalco pasó a ser San Sebastián, San Pablo por Teopan, Santa María en lugar de
Cuepopan, San Juan por Moyotlan, y Santiago por Tlatelolco.
Para 1559, en la Nueva España ya existían tres importantes mercados semanales; el de San Hipólito,
primer mercado fundado por españoles, el de San Juan y el de Santiago; además del tianguis Juan
Velázquez formado después del ocaso del Mercado Tlatelolco (Villegas, 2009) (Figura 2).
Figura 2
Barrios y mercados México-Tenochtitlán (1519) y Nueva España (1559)
Fuente: elaboración propia a partir de lo interpretado por Jiménez, E. (2019). En torno a la superficie de
México- Tenochtitlán en 1519. Anuario de Historia Regional y de las Fronteras, 25(1), 15-45.
http://dx.doi.org/10.18273/revanu.v25n1-2020001
Ante la necesidad por satisfacer las demandas de abasto de alimentos, las autoridades virreinales
optaron por una estrategia que no comprometía los límites entre la traza y los barrios indígenas, dando
lugar al establecimiento de un mercado de abasto dispersó a las afueras del casco español, donde
proliferó la invasión de plazuelas o baldíos por comerciantes informales; así las autoridades
impusieron el pago de impuestos por uso de suelo, y expulsaron de los sitios públicos a todos aquellos
que no contribuyen con él, volviéndose un proceso reiterativo que tomó mayor fuerza. De esta manera
se inició un régimen de represión, que disolvió el papel social y político de las plazas públicas, pues
finalmente cambiaron su funcionamiento al convertirse en espacios cerrados, delimitados, donde se
realizaban las nuevas prácticas comerciales.
1519 1559
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2025, Volumen VI, Número 3 p 1731.
La transición del modelo socioeconómico prehispánico a la colonial se consolidó durante décadas, y a
pesar del ímpetu con el que se caracterizaron las prácticas del cambio, el arraigo a muchas costumbres
y tradiciones subsistieron y permanecieron en el colectivo; sin embargo, a finales del siglo XVII se
marca un parteaguas con un modelo comercial que seguía planteamientos distintos, y que hace la
diferencia más clara con la tipología del mercado Mesoamericano.
El Parián y sus mercados. Durante el transcurso del siglo XVI muchos comerciantes se asentaron en la
Plaza Mayor, tomando relevancia dentro de la dinámica socioeconómica de la capital; para principios
del siglo XVII, era reconocido como Mercado de Bastimentos o Puestos de Indios, conformado en su
mayoría por puestos indígenas que expedían lo permitido por las autoridades; mientras que la minoría,
comerciantes españoles y criollos, tenían el derecho de comercializar productos de importación
(Olvera, 2007).
El ambiente de restricciones y el estado político social que imperaba en la época llevó a la creación del
Baratillo o Baratillo chico (1703), considerado zona de tolerancia para grupos populares, pues siempre
fue estigmatizado por las autoridades.
Para finales del siglo XVII, la instauración de un régimen estricto de control y violencia, originó el
incremento de impuestos con el objetivo de obtener mayores beneficios económicos, es el caso de las
alcabalas2, así el Ayuntamiento con la intención de afianzar lo antes dicho, otorgó licencia para la
construcción de puestos fijos en la plaza, dando comienzo a la Alcaicería de la Plaza Mayor (1703)3
que fragmentó todos los esquemas hasta ese momento planteados, regido por nuevas ideas que
terminan con la concepción de un espacio democrático; la avidez económica de las autoridades
suscitó modificando de su estructura para incorporar mayor número de puestos de los planteados
inicialmente, los que recibieron el nombre de Baratillo grande. Este lugar era caracterizado por su
exclusividad, satisfaciendo las necesidades de solo un pequeño sector de la población; se
comercializaban mercancías importadas y de lujo provenientes de la Nao de China, de ahí que su
nombre cambiará al Mercado El Parían (1760), haciendo alusión a los mercados establecidos en tierras
filipinas.
Para finales del siglo XVIII y primera mitad del XIX, con la influencia de las ideas de la Ilustración y las
experiencias de modernización en las ciudades europeas, se plantearon una serie de proyectos para
embellecer y renovar la imagen de la ciudad, viéndose interrumpidos por la guerra de Independencia,
pero retomados y desarrollados desde su conveniencia por el gobierno del México Independiente. Es
entonces, en aras de la remodelación urbana y con la incidencia de algunos medios de comunicación
de la época, que se decreta la demolición de El Parián, considerado ahora una estructura deteriorada
que contribuía a una imagen inadecuada para un gobierno ilustrado (El Siglo Diez y Nueve, citado en
Lorenzo, 2009), posibilitando así el proceso de estetización de la Plaza Mayor.
Los centros de abasto en el siglo XIX y primera mitad del siglo XX
Para mediados del siglo XIX, el abarrotamiento del comercio y su desborde en vialidades aledañas a
los mercados pasó a formar parte de la cotidianeidad en la práctica comercial de la época post-colonial,
y en la necesidad por buscar nuevas alternativas con condiciones más habitables se comenzaron a
ocupar los predios vacíos de los claustros eclesiásticos que el gobierno expropiaba a la iglesia tras la
instauración de las Leyes de Reforma. En 1860 la Ciudad de México contaba con cinco mercados: El
Volador (1844), que para este entonces ya se encontraba en decadencia; El Iturbide (1850), situado en
2 Impuesto real sobre el comercio que más ganancias le trajo a la Corona (Hernández, 2014).
3 Se estimó que, una vez concluida la construcción, el Ayuntamiento obtendría más del 50% de lo recaudado por las rentas de
uso de suelo comercial (Velázquez, 1992).
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2025, Volumen VI, Número 3 p 1732.
la todavía Plaza de San Juan; el de Jesús (1857); Santa Catarina (1853) en la plaza con el mismo
nombre y El Baratillo del cual se ha comentado con anterioridad.
Tras la invasión de predios por comerciantes informales, en 1890 como parte de una iniciativa
gubernamental por ordenar y reorganizar al comercio, se inaugura el Mercado de la Merced que
destacó por el uso de materiales industrializados, que tuvieron su auge durante el Porfiriato como parte
de las tendencias de modernización e introducción de nuevas técnicas constructivas. Es importante
mencionar, que bajo este programa de obras públicas proliferaron nuevos mercados, así para
principios del siglo XX la ciudad contaba ya con quince establecimientos comerciales que
representaban un sistema interrelacionado de unidades de abasto, posicionando a la Merced como
central de abastecimiento para los mismos e incluso para las cercanías a la gran ciudad, articulando
distintas escalas territoriales. Este sistema de abasto popular figuró dentro de la dinámica económica
local, pues generaba alrededor del 39% de los ingresos totales al erario público4.
De acuerdo con Castillo (2016), el surgimiento de los nuevos mercados no operaba bajo ningún plan
de ordenamiento urbano, respondiendo únicamente desde las conglomeraciones del comercio
informal en las diferentes zonas de la ciudad; no obstante, este programa de construcción de obra
pública se vio menguado por el estallido de la Revolución Mexicana. Posterior a este acontecimiento
histórico, en la Ciudad de México proliferó un incremento exponencial de la población5, y de la extensión
territorial, por lo que el gobierno Cardenista como medida preventiva y como medio para garantizar el
suministro de alimentos a sectores populares, estableció a través de instituciones reguladoras, una
política de control de precios y flujo comercial de los productos básicos.
En este contexto de restauración social, política y económica del país, se deja a un lado la construcción
de nuevos mercados, pero la necesidad de abastecimiento de productos básicos lleva a la creación de
los estanquillos o misceláneas, ubicadas en las colonias que surgían por el incremento de la mancha
urbana.
La expansión de los mercados públicos; segunda mitad del siglo XX
Hasta mediados del siglo XX, con las ideas progresistas de estabilidad y seguridad social, se
comienzan a sustituir los estanquillos proliferados en la ciudad por mercados públicos, caracterizados
por edificaciones donde se combinan edificios de diversos géneros, pues fueron concebidos como
pilares que apuntalaban y sustentaban una sociedad más igualitaria e incluyente (Giglia, 2019); así el
gobierno, inspirado en la creación de una ciudad ordenada y funcional, implementa una serie de
normativas y planteamientos cuya finalidad estaba dirigida al fomento de un desarrollo adecuado que
tuviera impacto significativo en la calidad de vida y bienestar de la población.
Prueba de esta nueva etapa de reconversión, el Mercado Abelardo L. Rodríguez, pues no solo fungía
como centro de abasto, sino también como un espacio adecuado para el desarrollo de la vida
comunitaria y cultural (Giglia, 2019); este mercado, seguía las directrices funcionalistas y acciones
encaminadas por José Vasconcelos, haciéndose presentes la función educativa al contar con
guardería, la difusión cultural con el teatro y la biblioteca, y la participación popular con comedores,
centro de salud, y la intervención de la sociedad en diversas actividades artísticas, científicas y
literarias. De la misma manera, se exaltaban las manifestaciones de la vida popular mexicana, las
4 Datos obtenidos según lo establecido por Enrique Valencia (1965).
5 De acuerdo con INEGI (2020) en solo 30 años, entre 1950 y 1980 la población de la Ciudad de México pasó de 3.1 millones a
8.8 millones de habitantes.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2025, Volumen VI, Número 3 p 1733.
prácticas agrícolas y los procesos de producción y distribución de alimentos, quedando plasmadas en
distintas pinturas murales (Figura 3).
Figura 3
Mercado Abelardo L. Rodríguez; Ciudad de México
Fuente: elaboración propia, 2025.
Los mercados, influenciados por la puesta en valor de la arquitectura a partir del funcionalismo y la
racionalidad del proyecto, se caracterizaban por el interés de satisfacer primordialmente las
necesidades sociales, utilizando materiales adecuados y creando espacios habitables. En general, la
segunda mitad del siglo XX se caracterizó por una época de crecimiento urbano, económico y social,
donde el sistema de abasto popular tomó un papel indispensable en la dinámica comercial de las
demarcaciones territoriales, implementado conforme la ciudad crecía y con la intención de ofrecer a
los habitantes equipamientos integrales que satisficiera sus necesidades.
No obstante, las autoridades tomaron ventaja de este proceso de expansión comercial, pues el
reordenamiento del comercio informal, en muchos de sus casos, no solo significaba la regularización
y atribución de un espacio digno y seguro, más bien fue la fachada de diversas prácticas de represión,
subordinación y afiliación política.
Los centros de abasto del Estado benefactor y de la esfera privada
En años posteriores a la devaluación de 1954, surge un patrón comercial que transformó los canales
tradicionales de abastecimientos y distribución, caracterizados según Moreno (2012) por una agresiva
política de precios y relaciones laborales basadas en el fordismo. Estos modelos comerciales fueron
impulsados en México por los sectores privilegiados de ascendencia española; así en 1958 se inaugura
el primer supermercado, Aurrerá; ganando rápidamente terreno en todo el país al diversificar sus
formatos con relación al tipo de consumidor.
De acuerdo con González (2001), el Estado entonces muestra interés sobre las nuevas dinámicas, y
bajo la tutela de la política de desarrollo estabilizador (1940-1970)6 participa con la creación de una red
estatal de tiendas de autoservicio; la primera, Tiendas SuperISSSTE (1953), y un año después Tiendas
6 Conocida también como la época del Milagro mexicano, pretendía modificar el desequilibrio social mediante la intensificación
de programas a sectores populares, no obstante, el objetivo principal era el crecimiento económico del país; priorizando el
fomento a sectores industriales y de servicios antes que el agropecuario, buscando la inversión de la iniciativa privada y la
apertura al capital extranjero.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2025, Volumen VI, Número 3 p 1734.
IMSS-SNTSS (1954), cuyo principal objetivo era garantizar la adquisición de productos básicos a
precios asequibles, en beneficio del derechohabiente7.
Siguiendo con este principio, en 1961 la Conasupo dedicada a proveer de alimentos básicos a
poblaciones rurales (El Universal, 2020); en 1972 Liconsa, enfocada a la distribución de leche a familias
de ingresos bajos, y finalmente, en 1978 la Tienda UNAM dentro de las instalaciones de la misma
universidad, garantizando la adquisición de productos y el apoyo a la economía de trabajadores y
estudiantes de la misma institución.
En el ámbito privado la cooperación entre entidades (inversores-desarrolladores inmobiliarios)
favoreció la creación de los centros comerciales, regidos por una cultura hacía el consumismo y
orientados principalmente a sectores medios y altos; en México estos patrones han mantenido un gran
impacto, pues es considerado el país número uno de América Latina en el establecimiento de estas
unidades comerciales8. Esta precipitada expansión se asocia primordialmente a patrones urbanos que
siguen la estructura norteamericana del siglo XX, relacionados con procesos de fragmentación urbana
y segregación social, siendo las zonas periféricas las áreas donde se establecen con mayor prontitud9.
La década de los ochenta hasta finales de los noventa, fue caracterizada por la expansión y
diversificación en un ambiente de cambios políticos, económicos y sociales, principalmente con la
apertura de los mercados internacionales con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de
América del Norte (TLCAN) (1994) el cual implicó distintas transformaciones en las formas y
posibilidades de consumo (Gasca, 2017). Para ese mismo año la denominada crisis del tequila10
provocó una recesión en la actividad comercial del país, trayendo como consecuencia que las
empresas mexicanas se depreciaran, y las cadenas extranjeras aprovecharan la situación para
consolidarse exitosamente en el país. En este contexto, el Estado a través de préstamos por Nacional
Financiera S.N.C (NAFIN), banco de desarrollo estatal, rescata económicamente a las cadenas de
abasto privadas con la intención de renegociar sus deudas (Moreno, 2012).
El respaldo del Estado a los órganos empresariales, el retiro de subsidios a las cadenas de distribución
estatal y las presentes condiciones del consumismo consolidadas desde la liberalización de los
precios, garantizó la debacle de una supuesta soberanía y seguridad alimentaria; por consiguiente en
1999 se decreta la crisis de tiendas perteneciente a la red estatal de tiendas de autoservicio, pues al
no contar con apoyos, queda fuera de competencia ante las grandes cadenas comerciales y de abasto.
La estrategia globalizada; mercados públicos del siglo XXI
Desde un encuadre universal, a finales del siglo XX con el surgimiento y avance de la globalización, los
centros urbanos retoman nuevos enfoques que reconducen las formas de organización físico
territoriales e incentivan la competencia y el consumo de mercancías, exigido por un mercado de
servicios cada vez más abierto e interrelacionado, glorificando así el discurso neoliberal consolidado
desde el Consenso de Washington. En este sentido, y de acuerdo con Peter Hall (2002), las ciudades
son conceptualizadas y gestionadas como empresas cuya finalidad se encuentra orientada
principalmente a la mejora económica; así, con la incorporación de una lógica empresarial se
7 Con relación a lo publicado en la Gaceta del Senado el martes 08 de abril de 2014 / LXII/2SPO-118-1532/46454
8 De acuerdo con el International Council of Shopping Center [ICSC], México es líder indiscutible en América Latina por el número
creciente de Centros Comerciales en el país.
9 Con base en el estudio realizado por José Gasca (2017), entre 1969 y 2016 más del 60% de la construcción de nuevas plazas
comerciales ocurrió en áreas suburbanas de las ciudades.
10 También conocida como el Error de Diciembre, gestada en el cambio de administración presidencial entre 1994-1995 a causa
de la falta de reservas internacionales provocando la devaluación del peso.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2025, Volumen VI, Número 3 p 1735.
identifican las cualidades más convenientes de diversos casos referenciales para imitar y reproducir a
imagen y semejanza.
Es a partir de estas acciones que en distintas ciudades alrededor del mundo se repliquen las mismas
soluciones para hacerlas competitivas, recordando el término acuñado por Arantes, Vainer y Maricato
(2013) como pensamiento único, cuando se convierten en estrategias genéricas que por su naturaleza
ocultan múltiples contradicciones y profundas desigualdades, pues no siempre son compatibles y
benévolas para el bien común.
La ciudad ahora vista como una mercancía, ha tenido la facilidad de difundirse por todo el mundo a
través del intercambio de tecnología y la democratización de las comunicaciones, las cuales han
rebasado la magnitud del tiempo y el espacio al borrar fronteras y distancias, y desacreditar los
factores socialmente producidos que se desempeñan como barreras culturales (Bauman, 2020). Estas
estrategias de corte neoliberal se hacen presentes en función de distintos acontecimientos singulares
que motivan a la transformación urbana11; un ejemplo claro, los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992,
y en el que se retoman distintos planes de transformación urbana de épocas anteriores que fungen
como pilares para lo que algunos autores han denominado Modelo de ciudad o Modelo Barcelona.
Así, el Modelo Barcelona considerado una marca, por el éxito mercantil y la rápida mejora en la
dinámica económica, se replica a múltiples escalas del espacio global, y acelerado por el modelo
económico terciario, el Barcelona for export (Delgadillo, 2014) se hace presente en el Continente
Americano como una tendencia que niega su historia y las raíces que identifican a una determinada
cultura, convirtiéndola en una propuesta homogénea, que adopta elementos ajenos para alcanzar el
ideal del progreso.
Desde el siglo XIX América Latina se ha visto influenciada por diversas tendencias extranjeras,
impulsando múltiples estrategias de transformación y renovación de los mercados públicos,
inspirados en el modelo ya mencionado; es importante recalcar, que a pesar de la multiplicidad de
ejemplos presentes alrededor del mundo, para Lipovetsky y Serroy (2018) son de tipo paradójico, pues
siempre generan una profunda sensación de monotonía, una constante repetición en la misma
diferencia.
La reconversión de los mercados públicos se ha hecho presente prácticamente en cualquier país de
América Latina; en ciudades como Buenos Aires con el Mercado de San Telmo o Montevideo con el
Mercado del Puerto que han sido objeto de intervenciones al recobrar el valor del patrimonio
arquitectónico y adecuarlo a las pautas de uso y consumo contemporáneo convirtiéndose en mercados
gastronómicos o de antigüedades (Figura 4); sin embargo, estos procesos de reconversión se
enfrentan a una reapropiación del habitante, muchas veces radical, debido al cambio de las funciones
originales. En estos casos se han experimentado múltiples desplazamientos por parte de comerciantes
originarios, pues al convertirse en un atractivo turístico incentivado por el proceso de transformación,
el aumento de alquileres y servicios lleva finalmente a un abandono o desinversión.
11 Con referencia al llamado Efecto Púlsar (Vergara y De las Rivas, 2016); una posible vía hacia el proceso de gentrificación.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2025, Volumen VI, Número 3 p 1736.
Figura 4
Reconversión en América Latina: Mercado de San Telmo; Buenos Aires, Argentina y Mercado del Puerto;
Montevideo, Uruguay
Fuente: elaboración propia, 2018.
Estos mercados, han dejado atrás su valor como centro de abasto de productos básicos,
convirtiéndolos en lugares donde se expenden productos a precios poco accesibles, enfocados
principalmente a colectivos turistas. Con relación a la venta de productos gastronómicos, el proceso
de gentrificación alimentaria y gourmetización también requiere de una estetización que dota a los
alimentos de un valor simbólico característicos de exclusividad y especialidad (Di Virgilio et al, 2024);
punto en común que comparten muchos de los mercados reconvertidos no solo en América Latina,
sino alrededor del mundo.
Otro caso en Natal, en el Mercado de Redinha, que, a diferencia de los ejemplos citados anteriormente,
las autoridades locales llevaron en primera instancia un proceso de desalojo de antiguos comerciantes
y pescadores, con el propósito de demoler el mercado original y construir uno nuevo a partir de las
prácticas de estetización, con una imagen renovada, mercantilizada y especularizada. Este mercado
se encuentra en un momento de transición; sin embargo y de acuerdo a los procesos de los cambios
ocurridos, las nuevas dinámicas de funcionamiento y la presencia que mantienen los mercados con el
barrio donde se emplazan, anticipan un impacto contundente, posiblemente con procesos de
gentrificación, ya sea simbólica, comercial, turística e incluso alimentaria; segregación y violencia
urbana, que concluirán con la transformación absoluta del barrio de Redinha y con la modificación de
las prácticas y estructuras sociales consolidadas históricamente al vincularse con los nuevos
mecanismos del proyecto actual (Figura 5).
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2025, Volumen VI, Número 3 p 1737.
Figura 5
Reconversión en América Latina: Mercado de Redinha; Natal, Brasil
Fuente: elaboración propia, 2023.
Para México la realidad no es distinta; sin embargo, aquí, los mercados públicos son la fuente principal
de abastecimiento popular, lo que les otorga gran relevancia social y económica dentro de las
dinámicas urbanas. Muchos son los motivos del gran interés por convertirlos en objeto de intervención
e implementación de políticas urbanas; para ello el Estado, representado por autoridades locales y en
la mayoría de las ocasiones con apoyo económico de organismo de financiamiento, suele adoptar
patrones de consumo concernientes a otros contextos geográficos y momentos históricos que forman
parte de las funciones estratégicas y jerarquizadas de las capitales mundiales, con la finalidad de
procurar una ventaja de competitividad.
En la Ciudad de México, la declaración por parte de las autoridades locales de una decadencia y
obsolescencia física de los mercados públicos, ha sido la base que impulsa dichas propuestas, y que
si bien el discurso no dista mucho de la realidad, por la mala gestión y falta de mantenimiento, la
ponderación de las mismas gira regularmente en torno a intereses económicos y políticos. A principios
de la segunda década del siglo XXI, en la Delegación Benito Juárez surgieron múltiples iniciativas para
reconvertir la imagen urbana a partir de la transformación de los espacios públicos, entre ellos los
mercados tradicionales; así, el primero en experimentar estos cambios fue el Mercado Tlacoquemécatl,
que en el año 2014 renovó su imagen tradicional por otra, que según el jefe delegacional12, se
reconstruyó al estilo del Mercado San Miguel en Madrid, España; pero más que un proyecto de rescate
y renovación del mercado, es una simple escenificación, pues todas estas particularidades de las que
las autoridades presumen ante los medios como una supuesta replica, es más bien una falsa
arquitectura que lo último que reflejan es la representación tradicional del famoso mercado madrileño.
Esta “producción abre las puertas a la pacotilla y a la mala copia; se obtiene la cantidad en detrimento
de la originalidad y de la calidad estética” (Lipovetsky y Serroy, 2018, p.100). Asimismo, una política de
cero tolerancia ante los locatarios que no cumplían con las condiciones para un mercado al estilo
12 Con relación al jefe delegacional de la Alcaldía Benito Juárez periodo 2012-2015
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2025, Volumen VI, Número 3 p 1738.
europeo, haciéndose presentes escenarios de acoso, presiones y desalojo13. A pesar de los
antecedentes y hechos acontecidos como resultado de la implementación forzada de estrategias de
renovación, la reconversión de los mercados siguió replicándose; hoy en día la Alcaldía comprende 16
mercados públicos, de los cuales 12 han sido reconvertidos en la última década, no importando el paso
y cambio de distintos jefes delegacionales, siguiendo la misma directriz al continuar con la imitación
del ya mencionado Mercado San Miguel (Figura 6).
Figura 6
Reconversión en Ciudad de México: Delegación Benito Juárez (2014-2024)
Nota: 1)Independencia; 2)Postal Zona; 3)1º de Diciembre; 4)San Pedro de los Pinos; 5)Mixcoac; 6)Santa
Cruz Atoyac; 7)La Moderna; 8)Tlacoquemécatl; 9)Lago; 10)24 de Agosto; 11)Santa María Nativitas;
12)Lázaro Cárdenas; 13)Álamos; 14)Postal Anexo; 15)Portales Anexo; 16)Portales Zona.
Fuente: elaboración propia a partir de Gaceta Oficial de la Ciudad de México (31 de enero de 2022).
https://data.consejeria.cdmx.gob.mx/portal_old/uploads/gacetas/30f133d26b4ccf39e2309e11dbed
4421.pdf y Google Maps (2024)
Esto a su vez, deja en claro el protagonismo del gobierno local y de las clases sociales privilegiadas en
dichos procesos, pues en medida en que son los principales agentes consumidores de esta figura
globalizada, manifiestan e imponen sus anhelos a expensas de las clases populares, manteniendo
implicaciones en la forma de control y dominación de la población, alterando finalmente las formas de
13 Conforme a lo redactado por el diario Libre en el Sur el 9 de Julio de 2014.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2025, Volumen VI, Número 3 p 1739.
uso, los modos de consumo y las relaciones entre los habitantes del espacio urbano. Considerando
esto, los procesos de reconversión tienen el objetivo de concebir una imagen urbana que garantice la
actuación e inversión privada, sin importar la mejora en las condiciones del bienestar y calidad de vida,
trayendo como principal consecuencia y tal como se ha visto en los distintos ejemplos expuestos, los
desplazamientos de distintos sectores de la población, en primer lugar los más vulnerables.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Con relación al análisis histórico previamente descrito, es posible esclarecer siete momentos que
marcan las pautas de las reconversiones en la Ciudad de México; asimismo cada momento se
encuentra acentuado por ciertas particularidades que definen a su vez la época en la que se inscriben,
y que se ven reflejadas en cada uno de los casos a los que se hace referencia. Esto haciendo hincapié
en la dependencia del camino, es decir, en la trascendencia que representan los acontecimientos
aleatorios y decisiones tomadas desde el punto de origen, la evolución transcurrida, y finalmente la
situación actual.
Primer momento histórico, comprende de principios del siglo XIV a principios del siglo XVI supeditada
por la Conquista de México-Tenochtitlán y la imposición de una nueva estructura cultural;
Segundo momento, de principios del siglo XVI a principios del siglo XVII con la progresión del Sistema
Hacendario Novohispano y el establecimiento de gravámenes como las alcabalas;
Tercer momento, desde principios del siglo XVII a mediados del siglo XIX con la influencia de los
procesos de modernización urbana impulsados por las ideas de la Ilustración y el movimiento de
Independencia de México;
Cuarto momento, de mediados del siglo XIX a mediados del siglo XX con la instauración de las Leyes
de Reforma y el movimiento de la Revolución Mexicana;
Quinto momento histórico, comprende la segunda mitad del siglo XX incidida por los principios del
funcionalismo e ideas progresistas post-revolucionarias y el inicio de la globalización;
Sexto momento, abarca de finales del siglo XX a principios del XXI con la liberalización comercial y su
fortalecimiento a través del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN);
Séptimo momento, de principios del siglo XXI hasta la actualidad, e influyen acontecimientos
importantes como la adopción y generalización de planes urbanos, programas y prácticas foráneas
que se ponen en marcha en la Ciudad de México, todo dentro de esta dinámica conocida como
planificación estratégica; asimismo, la democratización de las comunicaciones, a partir del
fortalecimiento de las TIC y el surgimiento del internet (Figura 7).
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2025, Volumen VI, Número 3 p 1740.
Figura 7
Dependencia del camino: siete momentos históricos de reconversiones
Fuente: elaboración propia, 2024.
Del mismo modo, persisten cualidades que se mantienen de manera consecutiva permitiendo conocer
a detalle aquellos aspectos que se consideran ahora relevantes y que, retomando lo anteriormente
planteado con la dependencia del camino, finalmente determinan la caracterización de la reconversión
de los actuales mercados mexicanos. En este sentido, se destaca que las reconversiones se suscitan
cada vez mayor prontitud, siendo de la misma manera más contundentes al exponer mayor correlación
con los atributos especificados; cabe señalar, que entre el tercer y sexto momento histórico se exponen
el mismo número de vínculos, posiblemente por el dinamismo que ha caracterizado a estas dos etapas,
pues se debe reconocer que tanto en el primer momento como en el segundo ahora mencionados, se
han implantado dos culturas distintas: la cultura eurocentrista (tercer momento) y la cultura del
consumo (sexto momento).
Asimismo, cada reconversión se ha visto influenciada por distintos factores externos: tendencias
universales impuestas en un contexto totalmente ajeno; o internos: decisiones políticas, sociales y
económicas que emergen de las dinámicas de cada momento, repercutiendo directamente en las
distintas transformaciones que se presentan (dependencia del camino).
Es importante recalcar, que en el séptimo y último momento histórico los atributos presentan un
cambio radical, pues se clarifica una mayor frecuencia de relación; además de la supresión de otros,
tal es el caso de: Equipamientos integrales, que con el devenir histórico se vio reforzada, puntualmente
en el quinto y sexto momento; primero, con la expansión de mercados y luego con la política del Estado
benefactor, procurando espacios enfocadas a solventar las demandas populares y rurales. Empero los
nuevos referentes se caracterizan por ser espacios discordantes de la realidad y de las necesidades
populares, que fragmentan el interés colectivo en contraposición de los principios de finales del siglo
XX; y Decadencia comercial, pues el objetivo de estos modelos es todo lo contrario, dirigidos a alentar
el consumo desde un proceso de recalificación y estética comercial.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2025, Volumen VI, Número 3 p 1741.
De la misma manera, surgen nuevos atributos como: Estetización, al formar parte de las estrategias de
embellecimiento, renovación y reconversión que estimulan la transformación no solo arquitectónica
sino también urbana, reconfigurando el territorio con el interés de incentivar la atracción de inversores,
turistas o posicionarse a nivel global; y Medios de comunicación, pues como bien se hace mención, la
proliferación de las TIC ha facilitado la propagación del pensamiento hegemónico occidental sirviendo
de marketing para las nuevas propuestas de consumo, alterando los modos de vida de la población al
ser seducidos por la promoción de imágenes y comunicación visual (Figura 8).
Figura 8
Correlación de datos codificados y momentos históricos
Fuente: elaboración propia a partir de los resultados obtenidos de Atlas.ti, 2024.
Considerando esto, resulta oportuno señalar que el atributo que muestra el cambio más acentuado es
la Gentrificación, pues como ha quedado expuesto, son reiterativas las situaciones relacionadas a la
expulsión, control y exclusión de un determinado sector de la población, siendo en esta séptima etapa
que no solo se manifiesta a través del desplazamiento sino también desde la desposesión de
comercios tradicionales, gourmetización y turistificación, clarificando que las experiencias vividas no
solo son diferentes sino también desiguales, haciendo énfasis y vinculando este atributo con otro, la
Desigualdad.
Este último, si bien se hace presente en todas las épocas, se aprecia su intensificación después de la
Conquista de México-Tenochtitlán precisamente por las situaciones descritas, a partir de los abusos,
discriminación y violencia presentados hacia las comunidades indígenas, en un contexto social
totalmente fragmentado por la división de castas. La relación de este atributo se acrecenta aún más
durante el tercer momento con el aumento de gravámenes a sectores populares y la restricción de
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2025, Volumen VI, Número 3 p 1742.
productos comercializados por la condición de casta; no obstante la frecuencia es significativa en el
séptimo periodo, principalmente por la debacle de la concepción del mercado como un espacio
meramente democrático ante el surgimiento de los nuevos modelos, y el doble discurso como práctica
habitual del Estado, su enriquecimiento y el de los sectores privilegiados.
La Transformación, su manifestación a partir de la conquista, donde se rompen los esquemas de los
pueblos precolombinos al implementarse una estructura social y cultural totalmente nueva; y que de
acuerdo a los diversos acontecimientos internos o externos se ha hecho presente en los momentos
históricos restantes. Principalmente en el último momento, siendo significativa, pues al ser un modelo
propio de la globalización deja en evidencia la disociación de la dimensión local en términos físicos y
sociales; esto correspondiente al desacertado ejercicio de imitación de patrones de consumo del
exterior.
El Gobierno, como autoridad local que tienen la capacidad de toma de decisión, sigue siendo clave para
determinar el rumbo del sistema de abasto popular, ya sea desde las prácticas de corrupción,
restricción y control, o incluso con la implementación de políticas de valor social, sin duda un atributo
que de acuerdo a la teoría de la dependencia del camino, define el presente y futuro de los distintos
casos a los que se hace referencia. Sin embargo, en esta última etapa el impacto se vuelve aún más
relevante, pues la resolución de replicar distintas estrategias gira en torno a intereses económicos y
políticos.
Finalmente el Consumo, de manera clara su frecuencia se centra en prácticamente dos momentos, el
sexto cuando emergen los patrones comerciales a finales del siglo XX y los cuales se preservan hasta
la fecha, exponiendo en su mayoría nuevas identidades, regidas por una cultura de consumo. Pero su
magnificación se presenta en el séptimo momento, al mantener un vínculo estrecho con el atributo
Medio de comunicación, pues si bien estos han facilitado la desterritorialización de los intercambios
mercantiles, culturales y sociales, favoreciendo la detonante expansión de un comercio globalizado
que altera las pautas y los hábitos de la vida cotidiana.
CONCLUSIÓN
En el nuevo siglo, las configuraciones espaciales actuales se consideran una consecuencia del impulso
de las acciones políticas, quienes influenciadas globalmente, y en colaboración con agentes privados,
buscan la proliferacion de nuevas áreas de centralidad, o inclucso el reforzamiento de otras ya
existentes que funjan como dinamizadores del sistema económico, marcados por distintos intereses
y valores pertenecientes a la globalidad; definiendo territorios socialmente desiguales, pues como bien
ha quedado documentado, se valorizan las áreas que resultan rentables para los intereses sectoriales,
principalmente para su localización, no importando la totalidad de la ciudad y fomentando una serie de
relaciones urbanas de privilegio, que continua con la expulsion y exclusión de todos aquellos que no
tienen la capacidad de adaptarse a las exigencias del modelo capitalista. Aunque este fenómeno ya se
presentaba cuando las ciudades contaban únicamente con una centralidad, en la actualidad se ha
intensificado, esto permite afirmar que las nuevas formas de gestión urbana dejan en evidencia que
las prioridades impuestas por la globalización responden única y exclusivamente a planteamientos
económicos, dejando de lado el enfoque humanístico.
Para el caso de los mercados mexicanos, la manifestación de nuevos patrones comerciales es
determinada como modelos que se orientan al consumo y como alternativas altamente rentables que
son articuladas estratégicamente con la finalidad de centralizar y acelerar los procesos económicos; y
donde más allá de preservar el sentido de colectividad, integración comunitaria y mantener el principio
de centro de abasto, se han consolidado como ejemplares mercantilizables, de ocio y especulación,
concebidos bajo la idea errónea del progreso social y económico, ajeno a las necesidades populares,
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2025, Volumen VI, Número 3 p 1743.
teniendo en cuenta que en México dentro del ámbito urbano el 53.8% de la población son considerados
sectores socioeconómicos bajos (INEGI, 2020).
Por último, como un trabajo que hace visible las formas de habitar del ser humano, y los cambios que
presentan en los distintos momentos históricos, es transcendental apuntalar lo dicho por Waley (2013),
quién fija su interés en desarrollar investigaciones dedicadas a las prácticas de consumo dentro de los
procesos de reestructuración urbana basados en la clase social, pues siempre son poco comentados
en el ámbito académico, la producción se traduce en escasas publicaciones sobre el tema, siendo
indispensables para el contexto complejo y dinámico en el cual vivimos.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2025, Volumen VI, Número 3 p 1744.
REFERENCIAS
Arantes, O., Vainer, C. y Maricato, E. (2013). A cidade do pensamento único. Desmanchando consensos.
Vozes.
Archivo Histórico de la Ciudad de México [AHCM]. (1724). Hacienda, Propios y Arbitrios, vol. 2230,
exp.12, ff..1-8.
Bauman, Z. (2020). La globalización. Consecuencias humanas. Fondo de Cultura Económica.
Borja, J. y Castells, M. (2004). Local y Global: La gestión de las ciudades en la era de la información.
Taurus.
Capel, H. (2005). El Modelo Barcelona: un examen crítico. Ediciones del Serbal.
Castillo, H. (2016). La Merced. El comercio mayorista de alimentos en el centro histórico de la Ciudad
de México (1900-1960). Universidad Nacional Autónoma de México.
Consejo de Evaluación del Desarrollo Social de la Ciudad de México. (2020). Ciudad de México 2020.
Un diagnóstico de la desigualdad socio territorial. Gobierno de la Ciudad de México.
https://www.evalua.cdmx.gob.mx/storage/app/media/DIES20/ciudad-de-mexico-2020-un-
diagnostico-de-la-desigualdad-socio-territorial.pdf
Cortés, H. (1994). Cartas de Relación. Porrúa.
De Anda, E. (2019). Historia de la arquitectura mexicana. Gustavo Gili.
Delgadillo, V. (2014). Urbanismo a la carta: Teorías, Políticas, Programas y otras recetas urbanas para
ciudades latinoamericanas. Cadernos Metrópole, 16, 89-111.
https://www.redalyc.org/pdf/4028/402833927004.pdf
Di Virgilio, M. et al. (2024). Gourmetización y gentrificación: paisajes alimentarios desde la ciudad hasta
el campo. Íconos. Revista de Ciencias Sociales, 79, 15-35.
https://doi.org/10.17141/iconos.79.2024.6025
Durán, Fray D. (1984). Historia de las Indias de Nueva España e islas de la Tierra Firme. Porrúa.
El Universal (24 julio de 2020). La Conasupo era la tienda del pueblo. Mochilazo en el tiempo.
https://www.eluniversal.com.mx/opinion/mochilazo-en-el-tiempo/la-conasupo-era-la-tienda-del-
pueblo/
Estrategia Aduanera. (2019). El mercado de la gran Tenochtitlán- Origen e historia de la actual central
de abasto (Parte 01). Revista Mexicana de Comercio Exterior. https://www.estrategiaaduanera.mx/el-
mercado-de-la-gran-tenochtitlan-origen-e-historia-de-la-actual-central-de-abasto-parte-1/
Gasca, J. (2017) Centros comerciales de la Ciudad de México: el ascenso de los negocios inmobiliarios
orientados al consumo. EURE, (43), 73-96. http://dx.doi.org/10.4067/s0250-71612017000300073
Giglia, A. (2019). Comercio, Consumo y Cultura en los mercados públicos de la Ciudad de México.
Universidad Autónoma Metropolitana.
Gobierno de la Ciudad de México. (21 enero de 2022). Gaceta Oficial de la Ciudad de México.
https://data.consejeria.cdmx.gob.mx/portal_old/uploads/gacetas/30f133d26b4ccf39e2309e11dbed
4421.pdf
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2025, Volumen VI, Número 3 p 1745.
Gobierno de México. (08 abril de 2014). Gaceta del Senado LXII/2SPO-118-1532/46454
González, J. (2001). La participación del sistema integral de tiendas y farmacias del ISSSTE en el sector
comercial, 1995-2000: Análisis y perspectivas [Tesis de Licenciatura, Facultad de Economía,
Universidad Nacional Autónoma de México]
González, S. y Waley, P. (2013). Traditional Retail Markets: The New Gentrification Frontier?. Antipode:
a radical journal of geography, 45(4), 965-983. http://dx.doi.org/10.1111/j.1467-8330.2012.01040.x
Hall, P. (2002). Las Ciudades de Mañana. Ediciones del Serbal.
Harvey, D. (1989). From managerialism to entrepreneurialism: the transformation un urban governance
in late capitalism. Geografiska Annaler. Series B, Human Geography, 71(1), 3-17.
https://doi.org/10.2307/490503
Hernández, A. (2014). El régimen jurídico de las alcabalas en la época colonia. Revista Hechos y
Derechos, 21. https://revistas.juridicas.unam.mx/index.php/hechos-y-
derechos/article/view/7026/8962
Hubbard, P. y Hall, T. (1998). The Entrepreneurial City: Geographies of politics, Regime and
Representation. John Wiley & Sons.
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática. (2020). Censos de población y Vivienda
1900-2020.
https://cuentame.inegi.org.mx/monografias/informacion/df/poblacion/dinamica.aspx?tema=me&e=
09
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática. (2023). Sistema de Clasificación Industrial
de América del Norte [SCIAN]. https://www.inegi.org.mx/scian/
Jiménez, E. (2019). En torno a la superficie de México- Tenochtitlán en 1519. Anuario de Historia
Regional y de las Fronteras, 25(1), 15-45. http://dx.doi.org/10.18273/revanu.v25n1-2020001
Lipovetsky, G y Serroy, J. (2018). La estetización del mundo. Vivir en la época del capitalismo artístico.
Anagrama.
Logan, J. y Molotch, H. (2007). Urban Fortunes- The Political Economy of Place. University of California
Press.
Long, J. y Attolini, A. (2009). Caminos y mercados de México. Universidad Nacional Autónoma de
México. Instituto Nacional de Antropología e Historia.
https://historicas.unam.mx/publicaciones/publicadigital/libros/caminosymercados/mercados.html
López de Gomara, F. (1985). Historia general de las Indias 2v. Orbis.
Lorenzo, M. (2009). Negociaciones para la modernización urbana: la demolición del mercado del Parián
en la Ciudad de México, 1842. Estudios de Historia Moderna y Contemporánea de México, 38, 85-109.
10.22201/iih.24485004e.2009.38.17763
Moreno, J. (2012). Los españoles y la revolución comercial mexicana: las cadenas de supermercados
1921-2011. Investigaciones de Historia Económica, 8(2), 69-82. 10.1016/j.ihe.2011.08.015
Olvera, J. (2007). Los mercados de la Plaza Mayor en la Ciudad de México. Cal y Arena.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, junio, 2025, Volumen VI, Número 3 p 1746.
Ortiz, F. (9 julio de 2014). Trifulca en mercado de Tlacoquemécatl al pretender la Delegación Benito
Juárez desalojar a locatarios “ que no cumplen con el perfil europeo” del proyecto. Libre en el Sur.
https://libreenelsur.mx/trifulca-en-mercado-de-tlacoquemecatl-al-pretender-la-delegacion-benito-
juarez-desalojar-a-locatarios-que-no-cumplen-con-el-perfil-europeo-del-proyecto/
Salinas, L. y Cordero, L. (2021). Transformación de los mercados en la Ciudad de México. Reproducción
fallida del modelo gourmet. Cuadernos Geográficos, 60(1), 225-243.
https://doi.org/10.30827/cuadgeo.v60i1.11419
Valencia, E. (1965). La Merced: Estudio ecológico y social de una zona de la Ciudad de México. Instituto
Nacional de Antropología e Historia [INAH].
Velázquez, M. (1992). Evolución histórico urbana de los mercados en la Ciudad de México hasta 1850.
[Tesis de maestría, Universidad Nacional Autónoma de México].
https://repositorio.unam.mx/contenidos/evolucion-historico-urbana-de-los-mercados-en-la-ciudad-
de-mexico-hasta-1850-
195729?c=62Aeba&d=false&q=diseño_._del_._esquema_._de_._puesta_._a_._tierra_._en_._clinicas&i=
1&v=1&t=search_1&as=0
Vergara, A. y De las Rivas, J. (2016). La inteligencia del territorio Supercities. Fundación Metropoli.
Villegas, P. (2009). El tochómitl, un artículo de comercio entre la Nueva España y la provincia de
Yucatán. Siglo XVI. En Long, J. y Attolini, A. (coords.) Caminos y mercados de México. Universidad
Nacional Autónoma de México. Instituto Nacional de Antropología e Historia.
https://historicas.unam.mx/publicaciones/publicadigital/libros/caminosymercados/mercados.html
Villegas, P. (2010). Del tianguis prehispánico al colonial: Lugar de intercambio y predicación (siglo XVI).
Estudios Mesoamericanos, 1(8), 93-101. https://revistas-filologicas.unam.mx/estudios-
mesoamericanos/index.php/em/article/view/38
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, publicados en
este sitio está disponibles bajo Licencia Creative Commons .