INTRODUCCIÓN
Abordar el desarrollo se constituye en un tema de amplia relevancia actual; sin embargo, una
mirada en el tiempo, también corrobora la importancia del mismo en el pasado, puesto que
engloba aspectos de carácter social y económico de las diversas economías. Efectivamente, los
países, en ciertos momentos de su devenir histórico, han experimentado grandes progresos, pero
en otros han sido presa de atrasos económicos. De allí que Arcos (2008), menciona lo siguiente:
Es a partir de la culminación de la Segunda Guerra Mundial, en la segunda mitad del siglo XX, que
comienza a darse un verdadero enfoque sobre dicha temática y surge, dentro de la ciencia
económica, la rama investigativa de la economía del desarrollo. (p.24)
Esto ocurre porque los efectos de la postguerra, se vieron reflejados en la condición de
devastación, en la que quedaron sumidos los países que se vieron involucrados en el conflicto
bélico, que además de las grandes pérdidas de vidas humanas, también dejo en ruina ciudades,
campos y pueblos, dejado una situación económica precaria para quienes fueron parte de este
evento aciago.
Ahora bien, si se parte del significado de desarrollo territorial, este podría entenderse tal como lo
expone la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL, 2004), como la
construcción social del entorno, impulsado por la interacción entre las características geofísicas,
las iniciativas individuales y colectivas de distintos actores y la operación de las fuerzas
económicas, tecnológicas, sociopolíticas, culturales y ambientales en el territorio.
Cabe agregar, que el desarrollo económico, envuelve una serie de situaciones que la caracterizan
como sería el índice per cápita elevado, las necesidades básicas cubiertas, la existencia de
actividad productiva, servicios cónsonos a las necesidades, respeto de derechos, sistema de
justicia probo, progreso económico, entre otros., pero todo ello bajo el amparo de instituciones
sólidas e integras.
Dentro de este marco de ideas, conviene referir, el Desarrollo Económico Territorial,
concibiéndolo como un proceso que se maneja de tal manera, que de forma persistente y
sostenida se proyecta hacia la búsqueda de la optimización de la calidad de vida de los
ciudadanos, mediante la ejecución de acciones conjuntas destinadas a incremento de fuentes
de trabajo, al apoyo y consolidación de las unidades de producción, lo que indefectiblemente ha
de conducir al aumento de los ingresos de la población.
Todo esto se hará posible, siempre y cuando, todas las acciones están cimentadas en dos
puntos principales, por un lado, la participación de los ciudadanos desde la localidad,
involucrando esto, además, la toma de decisiones por parte de grupos importantes tales como
instituciones, sociedad civil, y algunos entes del sector privado. Por el otro lado, es esencial que
se manifieste una articulación entre el nivel territorial y el nacional a objeto de perfeccionar las
competencias y darle mayor fuerza a las actividades que se estén realizando. En fin, es menester,
que surja la vinculación, de las organizaciones privadas, los entes públicos y la sociedad local,
con el propósito de abrir espacios que permitan la generación de ideas consensuadas, para el
abordaje de situaciones de interés de la localidad, que permita la expansión de las empresas
privadas, una mejor gestión por parte de la administración pública y una mejor calidad de vida
para los habitantes del lugar, a través del desarrollo económico territorial.
En todo caso, Vázquez (1997), realiza u planteamiento interesante en lo que respecta al
desarrollo económico local, señalando que es un proceso de crecimiento y cambio estructural
de la economía de una ciudad, comarca o región, en el que se pueden identificar al menos
tresdimensiones: una económica, caracterizada por un sistema de producción que permita que