LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2025, Volumen VI, Número 4 p 557.
DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v6i4.4293
Educación Sexual en adolescentes de una Institución
Educativa de un Cantón de la provincia de El Oro
Sexual Education in adolescents of an Educational Institution of a Canton in
the province of El Oro
Selene Esthefania Jumbo Armijos
sjumbo3@utmachala.edu.ec
https://orcid.org/0009-0008-2451-9583
Universidad Técnica de Machala
Machala – Ecuador
Adriana Elizabeth Ramón Merchán
aramon9@utmachala.edu.ec
https://orcid.org/0009-0006-9751-0366
Universidad Técnica de Machala
Machala – Ecuador
Irlandia Deifilia Romero Encalada
iromero@utmachala.edu.ec
https://orcid.org/0000-0001-7938-733X
Universidad Técnica de Machala
Machala – Ecuador
Artículo recibido: 09 de julio de 2025 Aceptado para publicación: 05 de agosto de 2025.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.
Resumen
La adolescencia es una etapa fundamental del desarrollo humano en la que se consolidan los
conocimientos, actitudes y prácticas que influyen en la salud sexual y reproductiva futura. Este estudio
permitió evaluar el impacto de una intervención educativa sobre sexualidad en estudiantes
adolescentes de una institución educativa pública en Pasaje, Ecuador. Se utilizó un enfoque
cuantitativo, descriptivo y transversal, con una muestra de 216 estudiantes de entre 13 y 16 años. A
través de un cuestionario validado, se midieron conocimientos, actitudes y prácticas sexuales antes y
después del programa. Los resultados evidenciaron mejoras significativas en el conocimiento sobre
anatomía sexual, ciclo menstrual, infecciones de transmisión sexual (ITS), y uso correcto del
preservativo. El porcentaje de estudiantes que comprendía los riesgos del sexo sin protección
aumentó del 55,6% al 100%, y quienes sabían utilizar adecuadamente un condón pasaron del 32,9% al
100%. También se observó una transformación positiva en las actitudes: aumentó la percepción de la
sexualidad como dimensión integral y se redujeron las creencias erróneas. Además, se reportó una
disminución de prácticas sexuales de riesgo y un retraso voluntario en el inicio sexual. Destaca el
cambio en las fuentes de información: mientras que antes predominaban Internet y los pares, tras la
intervención se revalorizó el rol educativo de las madres. En conclusión, la educación sexual integral,
con enfoque de género, culturalmente adaptada y sostenida, demostró ser una herramienta eficaz
para promover decisiones sexuales informadas, reducir riesgos y fomentar el bienestar adolescente.
Palabras clave: adolescente, educación sexual, servicios de enfermería escolar
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2025, Volumen VI, Número 4 p 558.
Abstract
Adolescence is a critical stage of human development in which knowledge, attitudes, and practices
are established that will influence future sexual and reproductive health. This study evaluated the
impact of an educational intervention on sexuality among adolescent students at a public educational
institution in Pasaje, Ecuador. A quantitative, descriptive, and cross-sectional approach was used with
a sample of 216 students aged 13 to 16. A validated questionnaire was applied to assess knowledge,
attitudes, and sexual practices before and after the program. The results showed significant
improvements in knowledge about sexual anatomy, the menstrual cycle, sexually transmitted
infections (STIs), and the correct use of condoms. The percentage of students who understood the
risks of unprotected sex increased from 55.6% to 100%, and those who knew how to properly use a
condom rose from 32.9% to 100%. A positive shift in attitudes was also observed: the perception of
sexuality as an integral dimension increased, and erroneous beliefs were reduced. Additionally, a
decrease in risky sexual behaviors and a voluntary delay in sexual initiation were reported. A notable
change was seen in sources of information: whereas Internet and peers were predominant before,
after the intervention, mothers were more highly valued as educational figures. In conclusion,
comprehensive sexuality education, with a gender perspective, culturally adapted and sustained over
time, proved to be an effective tool for promoting informed sexual decisions, reducing risks, and
fostering adolescent well-being
Keywords: adolescent, sex education, school nursing
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades,
publicado en este sitio está disponibles bajo Licencia Creative Commons.
Cómo citar: Jumbo Armijos, S. E., Ramón Merchán, A. E., & Romero Encalada, I. D. (2025). Educación
Sexual en adolescentes de una Institución Educativa de un Cantón de la provincia de El Oro. LATAM
Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades 6 (4), 557 – 572.
https://doi.org/10.56712/latam.v6i4.4293
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2025, Volumen VI, Número 4 p 559.
INTRODUCCIÓN
La adolescencia (10-19 años) es una etapa única del desarrollo humano en la cual se sientan las bases
de la salud futura. Durante este período ocurren cambios físicos, cognitivos y psicosociales acelerados
que inciden en la identidad y la autonomía sexual de los jóvenes. La Organización Mundial de la Salud
(OMS) señala que para crecer y desarrollarse saludablemente los adolescentes necesitan información
adecuada a su edad, que incluya una educación sexual integral, así como oportunidades para adquirir
habilidades de vida y entornos de apoyo que protejan su salud sexual y reproductiva (Organización
Mundial de la Salud, 2024).
En consonancia, la UNESCO enfatiza que la educación sexual debe empoderar a niños, niñas y
adolescentes con conocimientos, actitudes y valores que les permitan tomar decisiones informadas y
respetuosas en sus relaciones sociales y sexuales (UNESCO, 2018). Así, la educación sexual se plantea
como un derecho y una estrategia clave para garantizar el bienestar integral de los jóvenes.
La educación sexual integral (ESI) según Kim et al. (2023) se basa en un currículo destinado a abordar,
de forma progresiva y adecuada a la edad, los aspectos cognitivos, emocionales, físicos y sociales de
la sexualidad, su objetivo es capacitar a las y los adolescentes con conocimientos, habilidades y
actitudes que promuevan la toma de decisiones informadas y comportamientos saludables. En este
sentido, se la define como “uno de los pilares básicos del desarrollo humano”, ya que potencia la
autonomía personal y una sexualidad plena (Agurto-Flores et al., 2024).
Autores como Vinícius et al. (2023) y Agurto-Flores et al. (2024) señalan que la ESI suele incluir
contenidos biológicos (pubertad, anatomía), afectivos (respeto, valores, consentimiento), y prácticos
(anticoncepción, prevención de ITS), con el fin de promover una vida reproductiva saludable y evitar
embarazos e infecciones no deseadas.
Es importante destacar que la ESI debe ir más allá de la mera información biológica: incorporar la
perspectiva de género es clave para su efectividad. Muchos programas tradicionales han sido
criticados por tener un enfoque biológico y heteronormativo, ignorando las desigualdades de género y
diversidad sexual. Se argumenta que la ESI más efectiva es la que integra un enfoque de género
transformador, reflexionando sobre roles sociales y poder, y promoviendo la equidad en las relaciones.
Por ejemplo, un estudio de intervención en Chile realizado por Torres-Cortés et al. (2024) diseñó un
programa de ESI con perspectiva de género y halló que esto incrementó significativamente las
habilidades protectoras de los estudiantes, indicando una mejora en la capacidad de autocuidado
sexual.
Una revisión sistemática realizada por Van et al. (2023) enfatiza que, en términos generales, la
educación sexual consiste en formar a las personas para que respeten la dignidad humana, se protejan
a sí mismas, valoren el cuerpo ajeno y actúen con consideración hacia los demás, al mismo tiempo
que se brinda información sobre aspectos físicos y reproductivos.
Asimismo, Chavula et al. (2022) ejemplican que las distintas limitaciones se derivan de que el
contenido de la Educación Integral en Sexualidad es extenso y abarca múltiples dimensiones, lo que
complica su implementación uniforme en contextos culturales y nacionales diversos.
La falta o deficiencia de educación sexual tiene consecuencias negativas claras en la salud pública
juvenil. Se ha documentado que una educación sexual insuficiente facilita la aparición de infecciones
de transmisión sexual (ITS), embarazos no deseados en adolescentes, violencia en el noviazgo y
desconocimiento de derechos sexuales (Villalobos et al., 2020). A nivel mundial, la OMS reporta que
cada año nacen unos 21 millones de adolescentes de 15 a 19 años, muchos de los cuales sufren
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2025, Volumen VI, Número 4 p 560.
complicaciones maternas. De hecho, las complicaciones del embarazo y del aborto inseguro son ahora
de las principales causas de muerte en mujeres adolescentes de 15 a 19 años (Organización Mundial
de la Salud, 2023).
En América Latina y el Caribe (ALC), la situación es especialmente crítica: la región presenta una de las
tasas más altas de fecundidad adolescente en el mundo (52 nacimientos por cada 1.000 niñas de 15-
19 años, frente a un promedio global de 39) (World Bank Group, 2025). Estas altas tasas se asocian a
condiciones de inequidad social y económica que afectan a los países de la región.
En el Perú, a pesar de iniciativas nacionales, los embarazos en adolescentes siguen representando un
serio problema de salud pública: se registran altos porcentajes de gestaciones no planeadas en niñas
y adolescentes, afectando negativamente su desarrollo educativo y perpetuando desigualdades
económicas (López, 2023). En consecuencia, las autoridades sanitarias peruanas han establecido
planes multisectoriales, por ejemplo, el “Plan Multisectorial para la Prevención del Embarazo en
Adolescentes 2013-2021” con la meta de reducir en un 20% la tasa de embarazo
adolescenteve.scielo.org. Sin embargo, la magnitud del desafío –similar al de otros países en
desarrollo– requiere fortalecer la educación sexual integral desde temprana edad (Agurto-Flores et al.,
2024).
En un estudio reciente en Chile, el 61,8% de los estudiantes secundarios reportó haber recibido
educación sexual en su colegio, y casi la totalidad de ellos consideró necesario seguir aprendiendo
sobre el tema (Agurto-Flores et al., 2024). Los temas que los adolescentes prefieren incluyen valores y
respeto, anticoncepción y prevención de ITS, y amor/afectividad. Sin embargo, muchos jóvenes
perciben que la educación recibida es insuficiente para sus necesidades. Esto coincide con hallazgos
regionales donde las y los estudiantes reclaman información más profunda que aborde las
dimensiones biológicas, emocionales y de género de la sexualidad.
En Ecuador, datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos señalan que, en
el año 2020, el 17 % de los nacimientos registrados corresponden a mujeres con edades comprendidas
entre los 10 y 19 años, situación que se clasifica como embarazo en adolescentes (INEC, 2020). Esta
condición puede acarrear diversas repercusiones negativas, que incluyen complicaciones en la salud
tanto de la madre como del recién nacido, riesgo de mortalidad materna durante la gestación o el parto,
abortos inseguros, abandono del neonato, episodios de maltrato infantil y abandono del sistema
educativo formal (Martinez et al., 2020).
Dado que la institución de Pasaje es una escuela secundaria pública urbana, su contexto refleja el de
numerosos centros educativos latinoamericanos, donde la provisión de ESI depende de políticas
nacionales, pero enfrenta retos prácticos (recursos escolares, capacitación docente, factores
culturales, etc.).
En este sentido, resulta fundamental examinar cómo se implementa la educación sexual en este
escenario específico. La presente investigación se propone determinar la educación Sexual en
adolescentes de una Institución Educativa de un Cantón de la provincia de El Oro, considerando sus
efectos en la salud pública, el desarrollo psicosocial de los adolescentes, la prevención de ITS y
embarazos, así como las perspectivas de género.
METODOLOGÍA
La presente investigación empleó un enfoque cuantitativo, siendo el adecuado para examinar la
relación entre el desconocimiento de temas de salud sexual y los resultados de los talleres
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2025, Volumen VI, Número 4 p 561.
implementados, con diseño descriptivo-transversal que permitió detallar y caracterizar el conocimiento
de los estudiantes frente a la problemática estudiada.
La población en estudio conformada por 486 estudiantes provenientes del cantón Pasaje, El Oro,
Ecuador quienes tenían entre 13 y 16 años y cursaban de décimo a primero de bachillerato. Se utilizó
un muestreo de tipo no probabilístico por conveniencia estableciendo como único criterio de inclusión
el presentar el consentimiento informado, según correspondiese el caso, debidamente firmado por los
representantes legales. Además, considerando un intervalo del 95% de confianza, un error del 5%, una
probabilidad de al menos el 50% de que existiese educación sexual en los respectivos
establecimientos, y ajustando por el total de la población, se estimó un tamaño muestral aproximado
de 216 estudiantes.
Para el levantamiento de la información se aplicó de forma presencial un cuestionario de autoreporte
adaptado por el equipo de investigación. Este estuvo compuesto por un total de 23 preguntas, de las
cuales cinco consideraban datos personales y 18 exploraban la percepción respecto a la educación
sexual. Previo a su aplicación, la información de la encuesta fue realizada por diversos estudios como
la investigación titulada “El programa educativo Conociéndome Mejor en la mejora del nivel de
conocimiento y actitud sexual de alumnos de quinto de secundaria del C.E. Mariscal Castilla, Huancayo,
2017” realizado por Vidal y Velásquez (2018) para la dimensión sexualidad del adolescente; por otro
lado en la dimensión sexualidad y anticoncepción los datos fueron obtenidos por la Sociedad Española
de Contracepción (SEC, 2019); en la tercera dimensión denominada “infección de transmisión sexual”
se obtuvo del estudio realizado por Fadragas (2012) obteniendo un índice de alfa de Cronbach de
0.712.
Los datos estadísticos fueron analizados mediante el software IBM Statistics SPSS v.22, utilizando
cálculo de medidas de frecuencia absoluta y relativa. La realización de este estudio fue aprobada por
el Comité de Titulación de la Carrera de Enfermería de la Universidad Técnica de Machala, respetando
los principios bioéticos de los participantes
RESULTADOS
Los resultados de la encuesta muestran que la edad predominante de los adolescentes participantes
es de 15 años (56,9%), seguida de 14 años (37%). Esto indica que la mayoría se encuentra en una etapa
media de la adolescencia, período crítico en el desarrollo psicosocial y en la adquisición de
conocimientos sobre sexualidad. La muestra está compuesta por una mayor proporción de varones
(55,6%), con una diferencia moderada respecto al grupo femenino.
La población es mayoritariamente ecuatoriana (98,1%), lo que permite contextualizar los resultados en
función del sistema educativo nacional, políticas públicas vigentes y realidades culturales propias. La
presencia marginal de estudiantes venezolanos y colombianos (0,9% cada uno) refleja baja diversidad
migratoria en el centro educativo evaluado.
Los estudiantes se identifican como mestizos (93,5%), en línea con la composición étnica
predominante en Ecuador. Este dato es relevante al considerar cómo se adaptan los contenidos de
educación sexual desde una perspectiva intercultural, especialmente en lo relativo a prácticas,
creencias o tabúes culturales.
Además, se encuentran en primero de bachillerato (64,8%), etapa esencial donde los programas
educativos suelen reforzar los contenidos de salud sexual y reproductiva. La presencia de estudiantes
de décimo año (35,2%) permite también observar diferencias en el acceso o comprensión de estos
contenidos según el grado escolar.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2025, Volumen VI, Número 4 p 562.
Tabla 1
Información sociodemográfica
Variable n %
Edad 13 3 1,4
14 80 37,0
15 123 56,9
16 10 4,6
Total 216 100,0
n %
Sexo Masculino 120 55,6
Femenino 96 44,4
Total 216 100,0
n %
Nacionalidad Ecuatoriana 212 98,1
Venezolana 2 ,9
Colombiana 2 ,9
Total 216 100,0
n %
Etnia Blanco 11 5,1
Mestizo 202 93,5
Negro 1 ,5
Afrodescendiente 2 ,9
Total 216 100,0
n %
Año que cursa Décimo 76 35,2
Primero bachillerato 140 64,8
Fuente: elaboración propia.
Con respecto a la sexualidad del adolescente (Tabla 2), antes de la intervención educativa,
aproximadamente 1 de cada 5 estudiantes (21,3%) no identificaba correctamente los genitales
externos femeninos. Posteriormente, los conocimientos previos sobre anatomía masculina eran altos
(89,4%), pero se observó un aumento en las respuestas correctas en el postest (95,4%), reflejando una
mejora en la precisión del aprendizaje sobre la anatomía reproductiva masculina. Aunque el
conocimiento previo sobre fecundación ya era elevado (88,4%), tras la intervención se alcanzó el 100%
de respuestas correctas, lo que sugiere la efectividad del contenido impartido para consolidar
conceptos clave sobre reproducción.
En el pretest, se identificó un bajo nivel de conocimiento sobre el período fértil, con casi la mitad de los
adolescentes desconociendo que la ovulación se produce a mitad del ciclo menstrual. Posteriormente,
este conocimiento se incrementó notablemente a 86,1%, evidenciando que el componente fisiológico
del ciclo menstrual fue uno de los aspectos mejor reforzados por el programa.
La comprensión del concepto de comportamiento sexual como algo más amplio que el coito que
incluyó besos, caricias y masturbación fue limitada inicialmente (68,1%). Sin embargo, tras la
intervención, el 84,7% de los estudiantes respondió adecuadamente, lo cual es clave para fomentar una
visión integral y saludable de la sexualidad en la adolescencia.
Sobre las actitudes y valores sexuales del adolescente en el pretest, solo el 55,6% de los adolescentes
reconocía los riesgos de salud asociados con las relaciones sexuales (embarazo precoz, ITS,
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2025, Volumen VI, Número 4 p 563.
VIH/SIDA). Tras la intervención, el 100% manifestó estar de acuerdo con esta afirmación. Este cambio
radical evidencia un fortalecimiento crítico de la percepción de riesgo y un aumento en la conciencia
preventiva, resultado esencial en programas de salud sexual escolar.
La actitud hacia la masturbación como una práctica saludable mejoró levemente, pasando del 21,3%
al 29,2% en respuestas afirmativas. No obstante, más del 70% aún no muestra una postura totalmente
afirmativa o permanece en la ambigüedad, lo que indica que persisten tabúes y estigmas sociales
sobre la autoexploración sexual. Se evidencia la necesidad de profundizar en la educación afectivo-
sexual integral, que aborde la salud sexual desde una perspectiva basada en derechos y evidencia
científica.
Por otra parte, la actitud positiva hacia la búsqueda de información y orientación sobre anticoncepción
previo a una relación sexual pasó de 87,0% a 100%, reflejando un consenso posterior a la intervención.
Esto representa un cambio en la responsabilidad sexual y es coherente con el objetivo educativo de
fomentar conductas sexuales seguras y reflexivas.
Tabla 2
Sexualidad del adolescente
Variable Pretest Postest
n % n %
Los genitales externos de la mujer están
conformados por: los labios mayores y menores, el
clítoris, orificio de la uretra y la abertura de la
vagina
SI 170 78,7 209 96,8
NO 46 21,3 7 3,2
Total 216 100 216 100
n % n %
¿La fecundación se da cuando el espermatozoide
ingresa al óvulo?
SI 191 88,4 216 100
NO 25 11,6 0 0
Total 216 100 216 100
n % n %
Los genitales externos del hombre están
conformados por: el pene, los testículos y las
bolsas escrotales
SI 193 89,4 206 95,4
NO 23 10,6 10 4,6
Total 216 100 216 100
n % n %
Una mujer puede quedar embarazada en la mitad
del ciclo menstrual +/- 3 días
SI 110 50,9 186 86,1
NO 106 49,1 30 13,9
Total 216 100 216 100
n % n %
El comportamiento sexual abarca los: besos,
abrazos, caricias, masturbación
SI 147 68,1 183 84,7
NO 69 31,9 33 15,3
Total 216 100 216 100
Variable Pretest Postest
n % n %
Tener relaciones sexuales me expone a problemas
de salud como: embarazo precoz y las ITS/
VIH/SIDA
De acuerdo 120 55,6 216 100
Ni de acuerdo, ni
en desacuerdo
79 36,6 0 0
En desacuerdo 17 7,9 0 0
Total 216 100 216 100
Crees que las/ los jóvenes que se masturban llevan
a cabo una conducta normalmente saludable
n % n %
De acuerdo 46 21,3 65 29,2
Ni de acuerdo, ni
en desacuerdo
104 48,1 103 47,7
En desacuerdo 66 30,6 50 23,1
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2025, Volumen VI, Número 4 p 564.
Total 216 100 216 100
Una persona que va a tener una relación sexual
debe buscar información y consejos sobre
anticoncepción
n % n %
De acuerdo 188 87 216 100
Ni de acuerdo, ni
en desacuerdo
11 5,1 0 0
En desacuerdo 17 7,9 0 0
Total 214 99,1 216 0
Fuente: elaboración propia.
El internet y los amigos/as fueron las principales fuentes de información sobre sexualidad antes de la
intervención, lo cual es consistente con la exposición informal y muchas veces descontextualizada de
la información en adolescentes. Tras la intervención, la fuente de información más reconocida fue la
madre (25%), lo que sugiere una revalorización del entorno familiar como canal educativo. Por otro
lado, el 100% de los participantes reconoció haber recibido formación correcta luego del programa,
frente al 68,1% previo. Este cambio es fundamental, ya que refuerza la percepción de la educación
sexual como parte formal del currículo escolar y legitima su rol como herramienta para el autocuidado.
La proporción de adolescentes que se identifican con su sexo biológico aumentó del 75,5% al 95,4%.
La reducción de respuestas evasivas "prefiero no contestar" puede reflejar una mayor comodidad para
hablar de identidad de género y una mejor comprensión de conceptos básicos sobre sexo e identidad
tras la intervención.
Sobre las prácticas sexuales tras la intervención, aumentó el número de adolescentes que declaran no
realizar prácticas sexuales (83,3%). Esta variación puede interpretarse como un efecto del programa
educativo en la toma de decisiones más reflexivas sobre el inicio de la vida sexual. Las prácticas de
riesgo, como el sexo anal o vaginal, disminuyeron, mientras que se incrementó ligeramente la mención
de prácticas como la masturbación, lo cual puede asociarse a una mayor comprensión de alternativas
seguras y de exploración personal saludable.
El notable aumento de adolescentes que refieren no utilizar ningún método por no mantener relaciones
sexuales (82%), acompañado por la reducción en el uso del preservativo y la píldora, refuerza el
hallazgo anterior sobre el retraso voluntario del inicio sexual o la toma de decisiones más conscientes.
También se observa una leve alza en el uso de métodos naturales, posiblemente por su asociación con
la abstinencia periódica explicada durante la intervención.
Además, se observó una disminución del uso de anticoncepción de emergencia (54,2%) y un aumento
notable de quienes respondieron abiertamente que no han recurrido a ella (88,9% en el postest). Esto
puede ser un indicador de mayor prevención primaria, así como de un entorno más seguro para hablar
de estos temas (menos respuestas evasivas: 4,6% postest vs. 33,3% pretest).
Tabla 3
Sexualidad y anticoncepción
Variable Pretest Postest
n % n %
¿De quién/es considera que ha
recibido la información más adecuada
sobre sexualidad?
Internet 168 77,8 60 27,8
Amigo/as 107 49,5 13 6,0
Profesor/a 29 13,4 23 10,6
Madre 29 13,4 54 25,0
Padre 49 22,7 16 7,4
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2025, Volumen VI, Número 4 p 565.
Médico general 17 7,9 15 6,9
Ginecólogo 21 9,7 18 8,3
Hermanos/as 30 13,9 16 7,4
Centro de orientación
familiar
36 16,7 1 0,6
Total 216 100,0 216 100,0
¿Ha recibido formación específica y
reglada (en el colegio o instituto)
sobre temas de sexualidad?
Si 147 68,1 216 100,0
No 68 31,5 0 0
Total 216 100,0 216 100,0
¿Se identifica con el género de tus
órganos sexuales?
Si 163 75,5 206 95,4
No 4 1,9 1 0,5
Prefiero no contestar 49 22,7 9 4,1
Total 216 100,0 216 100,0
¿Cuál/cuáles de las siguientes
prácticas realiza habitualmente?
Relaciones sin penetración 6 2,8 8 3,7
Vaginal 43 19,9 12 5,6
Oral 4 1,9 8 3,7
Anal 4 1,9 0 0,0
Masturbación 2 0,9 8 3,7
Ninguna de ella 167 77,3 180 83,3
Total 216 100 216 100,0
¿Qué método/s anticonceptivos utiliza
habitualmente?
Preservativo 61 28,2 10 4,6
Píldora 17 7,9 6 2,8
No utilizo ningún médico
porque no tengo relaciones
sexuales
143 66,2 177 82,0
Métodos naturales de
control y abstinencia
periódica
5 2,3 15 6,9
Otros métodos 7 3,2 8 3,7
Total 216 100,0 216 100,0
¿Ha tenido que recurrir alguna vez a la
toma de la píldora del día después (Ud.
o su pareja)?
Si 27 12,5 14 6,5
No 117 54,2 192 88,9
Prefiero no contestar 72 33,3 10 4,6
Total 216 100,0 216 100,0
Fuente: elaboración propia.
El conocimiento general sobre las ITS aumentó de 65,3% a 99,5%, evidenciando un impacto directo y
altamente efectivo de la intervención educativa. Asimismo, en la identificación de ITS se observó un
aumento notable en la identificación correcta del VIH/SIDA (de 37,0% a 52,3%) y un leve ascenso en
sífilis y clamidia. Todas las infecciones erróneamente identificadas como ITS en el pretest fueron
eliminadas en el postest, lo que sugiere una discriminación conceptual más precisa después del
proceso educativo.
En el Conocimiento sobre el uso eficaz del preservativo Solo un tercio de los adolescentes sabía utilizar
eficazmente un preservativo antes de la intervención. Posteriormente, la totalidad de la muestra
manifestó conocer su uso correcto (pretest 32,9% y 100% postest).
Sobre la percepción de los preservativos se observa una eliminación completa de percepciones
negativas y estigmatizantes sobre el uso del condón. Antes de la intervención, casi el 27% de los
adolescentes compartían creencias que obstaculizan el uso del preservativo. Posteriormente, el 100%
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2025, Volumen VI, Número 4 p 566.
reconoció su eficacia como método preventivo, lo cual indica un cambio radical en actitudes y
creencias que favorecen el uso responsable del condón.
Tabla 4
Infecciones de transmisión sexual
Variable Pretest Postest
n % n %
¿Conoce usted qué es una infección
de transmisión sexual?
Si 141 65,3 215 99,5
No 63 29,2 1 0,5
Total 216 100,0 216 100,0
n % n %
Marque con una X las infecciones que
se consideran de transmisión sexual
Moniliasis 7 3,2 0 0
Cefalea migrañosa 3 1,4 0 0
Sífilis 24 11,1 43 20,0
Trichomoniasis 1 0,5 0 0
Gardnerella 2 0,9 0 0
Gonorrea 36 16,7 22 10,2
VIH/SIDA 80 37,0 113 52,3
Pediculosis púbica (ladilla) 5 2,3 0 0
Úlcera péptica 2 0,9 0 0
Clamidias 11 5,1 18 8,3
Herpes simple genital 19 8,8 20 9,2
Hepatitis B 26 12,1 0 0
Total 216 100,0 216 100,0
n % n %
¿Sabe cómo utilizar eficazmente un
preservativo para evitar un embarazo y
una infección de transmisión sexual?
Si 71 32,9 216 100,0
No 141 65,3 0 0
Total 216 100,0 216 100,0
n % n %
Marque con una X cuál o cuáles de las
siguientes ideas usted comparte con
respecto a los condones:
Inhiben el acto sexual 27 12,5 0 0
No son románticos 13 6,0 0 0
Son un método seguro
para prevenir las ITS
157 72,7 216 100,0
Usarlo es cosa de viejos 19 8,8 0 0
Total 216 100,0 216 100,0
Fuente: elaboración propia.
DISCUSIÓN
Los resultados del estudio evidencian que antes del programa, muchos adolescentes mostraban
lagunas importantes en conceptos básicos sobre salud sexual; luego, casi la totalidad reconoció
correctamente aspectos fundamentales (por ejemplo, conocer qué es una ITS pasó de 65% a 99.5%).
Este hallazgo concuerda con investigaciones previas que señalan que la mayoría de los adolescentes
están insuficientemente preparados para los cambios de la pubertad y la sexualidad, lo que puede
acarrear consecuencias negativas si no se corrige (Yuri et al., 2022). En Portugal, (Moreira et al., 2023)
encontraron que los adolescentes obtienen los peores puntajes de conocimiento en temas de primera
relación sexual e infecciones de transmisión sexual (ITS), y mejores en placer sexual y atención en
salud, subrayando la necesidad de reforzar áreas deficitarias.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2025, Volumen VI, Número 4 p 567.
Por el contrario, en contextos con educación sexual deficiente se observan conocimientos muy bajos.
Un estudio en Tanzania halló niveles limitados de conocimiento en adolescentes de 10-14 años, con
diferencias de género, los chicos identificaban mejores métodos anticonceptivos apropiados, mientras
las chicas tenían menos conocimientos sobre embarazo y prevención (Yuri et al., 2022). De forma
similar, en el estudio realizado por Jabareen y Zlotnick (2022) en comunidades tradicionales con
normas patriarcales, tanto chicos como chicas presentaron conocimientos sexuales bajos.
En línea con ello, Vera-Alanís y Fernández-Fuertes (2021) reportan que muchos adolescentes carecen
de conocimientos esenciales para distinguir conductas seguras de las de riesgo, lo que resalta la
urgencia de implementar educación sexual integral conforme a recomendaciones internacionales. En
efecto, tal como observamos en el incremento de adolescentes conscientes de los riesgos del sexo sin
protección (55.6% a 100% de acuerdo en que las relaciones sexuales implican riesgos de embarazo
precoz e ITS). En síntesis, el fortalecimiento del conocimiento científico sobre sexualidad incluyendo
anatomía reproductiva e ITS es un pilar fundamental para empoderar a los jóvenes, reduciendo la
desinformación y desmontando mitos que históricamente han prevalecido en torno al sexo en la
adolescencia (Moreira et al., 2023).
Los hallazgos son contundentes, tras la intervención, el 100% de los estudiantes reconoció la eficacia
del condón para prevenir ITS (antes del programa, cerca de un 27% mantenía percepciones negativas
que obstaculizaban su uso). De hecho, un metaanálisis global reciente (Barriuso-Ortega et al., 2024)
mostró que los programas de educación sexual escolar mejoran el conocimiento, la autoeficacia y las
actitudes hacia el condón, aumentando su utilización y aún fomentando la postergación del inicio
sexual.
En la investigación realizada por Deleon et al. (Deleon et al., 2022) se observó un porcentaje no utilizaba
preservativo de manera constante con parejas estables (47,22%) ni con parejas ocasionales (30,36%).
La mayor parte reportó haber negociado el uso del condón (37,78%). Por otra parte, en un estudio
cualitativo los autores evidenciaron que una baja intención de uso del preservativo, la confianza en la
pareja aleja el temor de una ITS y el embarazo es la principal preocupación que desplaza su uso por
otro método anticonceptivo (Valencia-Molina et al., 2021).
Por ejemplo, el porcentaje de jóvenes que reconoce que las relaciones sexuales conllevan riesgos de
salud pasó de solo 55.6% en el pretest a 100% en el postest. Asimismo, en los resultados de una
investigación realizada en Brasil, más de la mitad nunca se había realizado una prueba para la
detección del VIH (56,07%) y la mayoría refirió no haber presentado infecciones de transmisión sexual
previamente (91,33%) (Deleon et al., 2022).
En nuestro estudio también aumentó al 100% la proporción que está de acuerdo en buscar información
y consejo sobre anticoncepción antes de tener relaciones (vs. 87% previo). Por ejemplo, un estudio
chileno reciente destacó que más de 95% de los estudiantes considera necesario aprender sobre
sexualidad y valora incluir temas de anticoncepción y valores/respeto en la educación sexual (Agurto-
Flores et al., 2024), lo cual coincide con la aprobación unánime de nuestros participantes hacia la
orientación contraceptiva.
Adicionalmente, se observó una evolución notable en las conductas sexuales reportadas, como se
mencionó, al final del programa más adolescentes optaron por no tener ninguna práctica sexual activa
(83.3% postest vs 77.3% pretest). De hecho, se ha notado que los efectos en actitudes y conductas
pueden atenuarse con el tiempo si no hay refuerzo; una revisión sistemática evidenció que las mejoras
eran más marcadas a los 1–5 meses de seguimiento que en evaluaciones >6 meses (Lameiras-
Fernández et al., 2021). Nuestros hallazgos son confirmados por numerosos estudios que indican que
la educación sexual integral no solo informa, sino que también moldea positivamente las creencias,
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2025, Volumen VI, Número 4 p 568.
intenciones y comportamientos de los jóvenes (Barriuso-Ortega et al., 2024). No obstante, cabe
mantener un seguimiento a largo plazo para verificar la persistencia de estos cambios actitudinales.
Algunos trabajos divergentes, como un estudio transversal chileno (Calderón-Canales et al., 2024), no
hallaron asociación entre haber recibido educación sexual y el uso consistente de preservativos en
adultos jóvenes.
Sobre las fuentes de información sobre sexualidad el estudio reveló que antes de la intervención, los
medios informales dominaban abrumadoramente: Internet era la fuente principal (mencionada por
77.8% de los alumnos) junto con los amigos (49.5%). En cambio, las figuras adultas y profesionales
tenían un rol mucho menor (madre 13.4%, padre 22.7%, docentes 13.4%, médicos <10%). Esta
distribución coincide con patrones reportados en diversos países. Por ejemplo, en comunidades de
Oriente Medio se observó que los chicos obtienen información sobre sexo mayoritariamente de sus
amistades e Internet, mientras las chicas dependen casi exclusivamente de familiares femeninas, y
muy pocos acuden a personal de salud (Jabareen y Zlotnick, 2022).
Además, en Cuba, una encuesta nacional encontró que sólo 4.4% de los adolescentes discuten temas
de VIH con sus padres, frente a 30% que prefiere hablar con amigos; apenas 18.5% hablaba con
docentes y 15.7% optaba por no hablar con nadie del tema. Al mismo tiempo, solo 26% citó a la escuela
y 28% a la familia como fuentes de información sexual, mientras la gran mayoría obtenía datos (a
menudo sesgados) de medios masivos o pares (Cortés, 2020).
Después de la intervención, el panorama cambió notablemente. La madre se convirtió en la fuente más
reconocida (25% de alumnos la mencionó), superando a Internet (que cayó al 27.8%). Asimismo, el rol
informativo de los amigos se desplomó (de 50% a 6%), y aumentó modestamente la referencia al
profesorado (de 13.4% a 10.6%) y a profesionales de salud como médicos o ginecólogos (aunque
siguieron bajos, 7–8%).
La literatura respalda el rol decisivo de los padres cuando existe buena comunicación padre-hijo sobre
sexualidad, los hijos muestran mayores conocimientos y conductas más seguras, incluyendo mayor
uso de métodos de protección (Vera-Alanís y Fernández-Fuertes, 2021). Lamentablemente, en muchas
familias latinoamericanas estos diálogos no ocurren por tabú o falta de preparación de los padres
(Rodríguez-García et al., 2025). Un estudio cualitativo en Cuenca, Ecuador, halló que varios padres
adolescentes mencionaban haber recibido información sexual muy limitada en sus propios hogares, lo
que repercutió en embarazos tempranos por desconocimientos (Castillo-Nuñez et al., 2023). De hecho,
Adarsh et al. (2023) señalan que muchos adolescentes se exponen a pornografía en línea antes de
iniciar relaciones, formándose expectativas poco realistas y a veces sexistas de la sexualidad.
Sin embargo, cabe notar que Internet siguió siendo mencionada por un 28% de los estudiantes como
fuente adecuada. Esto refleja que, en la era digital, es imposible ni deseable apartar por completo a los
jóvenes de la información en línea, de esta manera, Aguilar-Quesada et al. (2025) recomiendan integrar
herramientas digitales fiables por ejemplo, aplicaciones o plataformas interactivas como
complemento de la educación sexual, aprovechando el interés natural de los jóvenes por la tecnología;
las intervenciones digitales se han mostrado eficaces para reforzar los mensajes y motivar cambios
positivos en conducta sexual Discute los hallazgos en relación con la literatura existente.
CONCLUSIÓN
En conclusión, se reafirma que una intervención integral en educación sexual puede transformar el
conocimiento, actitudes y conductas de los adolescentes hacia una sexualidad más segura,
responsable y equitativa. Nuestros hallazgos, disminución de mitos, mejora en conciencia de riesgos,
retraso de iniciación sexual, mayor involucramiento familiar y aceptación de la diversidad, son
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2025, Volumen VI, Número 4 p 569.
consistentes con tendencias globales y regionales, aportando evidencia local innovadora y alentadora.
Las discrepancias menores con algunos estudios subrayan la importancia de la calidad del programa
y las realidades culturales cuando la educación sexual es completa, científica, participativa y con
perspectiva de género, los adolescentes de distintos entornos responden positivamente,
independientemente de tabúes previos. Esto conlleva implicaciones prácticas por lo que es necesario
escalar estas intervenciones, asegurar su sostenibilidad en el tiempo y adaptarlas a cada contexto,
involucrando a padres, docentes y sistema de salud. Solo así se logrará que los logros observados
jóvenes informados, autónomos y respetuosos se traduzcan en mejoras duraderas, reducción de ITS y
embarazos adolescentes, relaciones más equitativas, y en última instancia, una generación capaz de
ejercer plenamente sus derechos sexuales y reproductivos.
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2025, Volumen VI, Número 4 p 570.
REFERENCIAS
Adarsh, H., & Sahoo, S. (2023). Pornography and Its Impact on Adolescent/Teenage Sexuality. Journal
of Psychosexual Health, 5(1). https://doi.org/10.1177/26318318231153984
Aguilar-Quesada, A., Sierra-Yagüe, A., González-Cano-Caballero, M., Zafra-Egea, J., & Lima-Serrano, M.
(2025). Effectiveness of digital interventions to reduce school-age adolescent sexual risks: A
systematic review. Journal of nursing scholarship : an official publication of Sigma Theta Tau
International Honor Society of Nursing, 57(2), 342-353. https://doi.org/10.1111/jnu.13015
Agurto-Flores, M., Bahamondes-Vera, J., Guzmán-Andrade, K., Perelli-Vergara, F., Roca-Aranda, J., Soto-
Matus, C., . . . González-Burboa, A. (2024). Percepción respecto a la educación sexual de adolescentes
de dos establecimientos educacionales de Talcahuano, Chile. Rev. chil. obstet. ginecol, 89(1).
https://doi.org/10.24875/rechog.23000079
Barriuso-Ortega, S., Fernández-Hawrylak, M., & Heras-Sevilla, D. (2024). Sex education in adolescence:
A systematic review of programmes and meta-analysis. Children and Youth Services Review, 166,
107926. https://doi.org/10.1016/j.childyouth.2024.107926
Barriuso-Ortega, S., Heras-Sevilla, D., & Fernández-Hawrylak, M. (2022). Análisis de programas de
educación sexual para adolescentes en España y otros países. Educare, 26(2).
https://doi.org/10.15359/ree.26-2.18
Calderón-Canales, F., Cricencio-Miranda, G., Echevarría-Pinto, M., Fuentes-Gericke, C., Hidalgo-Tabilo,
P., Rodríguez-Aravena, M., & Torres-Sena, S. (2024). Educación sexual, conocimiento de ITS y
conductas protectoras/de riesgo en personas entre 18 y 30 años. Rev. chil. obstet. ginecol, 89(1).
https://doi.org/10.24875/rechog.23000002
Castillo-Nuñez, J., Cevallos-Neira, A., Arpi-Becerra, N., López-Alvarado, S., & Jerves, E. (2023).
Experiencias de madres y padres adolescentes sobre educación sexual en colegios ecuatorianos.
Revista Latinoamericana De Ciencias Sociales, Niñez Y Juventud, 22(1), 1-24.
https://doi.org/10.11600/rlcsnj.22.1.6254
Chavula, M., Zulu, J., & Hurting, A. (2022). Factors influencing the integration of comprehensive
sexuality education into educational systems in low- and middle-income countries: a systematic review.
Reproductive health, 19(1), 196. https://doi.org/10.1186/s12978-022-01504-9
Cortés, A. (2020). Adolescence and Risk of Sexually Transmitted Infections. Journal of AIDS Clinical
Research & STDs, 6, 24. https://doi.org/10.24966/ACRS-7370/100024
Deleon, L., Passos, C., Spindola, T., Costa, E., de Oliveira, N., & Vieira, C. (2022). Prevención de
infecciones de transmisión sexual entre los jóvenes e importancia de la. Enfermería Global, 65(1), 88-
101. https://doi.org/10.6018/eglobal.481541
Fadragas, A. (2012). Intervención sobre ITS/VIH/sida en adolescentes pertenecientes a dos
consultorios del policlínico "Plaza". Rev Cubana Med Gen Integr, 28(3), 260-269.
http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S0864-21252012000300005&script=sci_abstract
INEC. (2020). Instituto Nacional de Estadisticas y Censo. Estadísticas vitales: Registro estadístico de
nacidos vivos y defunciones fetales 2020: https://www.ecuadorencifras.gob.ec/documentos/web-
inec/Poblacion_y_Demografia/Nacimientos_Defunciones/Nacidos_vivos_y_def_fetales_2020/Princip
ales_resultados_ENV_EDF_2020.pdf
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2025, Volumen VI, Número 4 p 571.
Jabareen, R., & Zlotnick, C. (2022). Levels and sources of adolescents' sexual knowledge in traditional
societies: A cross-sectional study. Nursing & Health Sciences, 25(1), 120-129.
https://doi.org/10.1111/nhs.12999
Kim, E., Park, B., Kim, S., Park, M., Lee, J., Jo, A., . . . Shin, H. (2023). A Meta-Analysis of the Effects of
Comprehensive Sexuality Education Programs on Children and Adolescents. Healthcare (Basel,
Switzerland), 11(18), 2511. https://doi.org/10.3390/healthcare11182511
Lameiras-Fernández, M., Martínez-Román, R., Carrera-Fernández, M., & Rodríguez-Castro, Y. (2021). Sex
Education in the Spotlight: What Is Working? Systematic Review. International journal of environmental
research and public health, 18(5), 2555. https://doi.org/10.3390/ijerph18052555
López, L. (2023). El embarazo adolescente, adolescente infantil y sus severos impactos en la sociedad
peruana. Una tragedia permanente. An. Fac. med, 84(4). https://doi.org/10.15381/anales.v84i4.27223
Martinez, E., Montero, G., & Zambrano, R. (2020). El embarazo adolescente como un problema de salud
pública en Latinoamérica. Revista Espacios, 41(47). https://doi.org/10.48082/espacios-
a20v41n47p01
Moreira, M. T., Rocha, E., Lima, A., Pereira, L., Rodrigues, S., & Silvia, C. (2023). Knowledge about Sex
Education in Adolescence: A Cross-Sectional Study. Adolescents, 3(3), 431-445.
https://doi.org/10.3390/adolescents3030030
Organización Mundial de la Salud. (2023). Embarazo en la Adolescencia. Ginebra:Organización Mundial
de la Salud: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/adolescent-pregnancy
Organización Mundial de la Salud. (2024). Salud del adolescente. https://www.who.int/es/health-
topics/adolescent-health#tab=tab_1
Rodríguez-García, A., Botello-Hermosa, A., Borrallo-Riego, A., & Guerra-Martín, M. (2025). Effectiveness
of Comprehensive Sexuality Education to Reduce Risk Sexual Behaviours Among Adolescents: A
Systematic Review. Sexes, 6(1), 6. https://doi.org/10.3390/sexes6010006
SEC. (2019). Sociedad Española de Contracepción. Encuesta nacional sobre sexualidad y
anticoncepción entre los jóvenes españoles (16-25 años): https://sec.es/encuesta-nacional-sobre-
sexualidad-y-anticoncepcion-entre-los-jovenes-espanoles-16-25-anos/
Torres-Cortés, B., Leiva, L., Canenguez, K., & Greaves, L. (2024). Promoting equity in adolescent health
in Latin America: designing a comprehensive Sex education program using Intervention Mapping. A
mixed methods study. Front Reprod Health, 6, 1447016. https://doi.org/10.3389/frph.2024.1447016
UNESCO. (2018). Guía Práctica Educación Integral en Sexualidad. ¿Qué es la educación integral en
sexualidad?: https://csetoolkit.unesco.org/es/toolkit/el-caso/que-es-la-educacion-integral-en-
sexualidad
Valencia-Molina, C., Burgos-Davila, D., Sabala-Moreno, M., & Sierra-Perez, A. (2021). Limitaciones y
barreras en el uso del condón en jóvenes universitarios de Cali, Colombia. Univ. Salud, 23(2), 129-135.
https://revistas.udenar.edu.co/index.php/usalud/article/view/4871
Van, L., Walsh, K., Hand, K., French, S., & Moran, C. (2023). Effectiveness of relationships and sex
education: A systematic review of terminology, content, pedagogy, and outcomes. Educational
Research Review, 39(12), 100527. https://doi.org/10.1016/j.edurev.2023.100527
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2025, Volumen VI, Número 4 p 572.
Vera-Alanís, L., & Fernández-Fuertes, A. (2021). Análisis del conocimiento sobre salud sexual y
reproductiva en adolescentes. Horiz. sanitario, 20(3), 305-314.
https://doi.org/10.19136/hs.a20n3.4214
Vidal, N., & Velásquez, C. (2018). El programa educativo Conociéndome Mejor en la mejora del nivel de
conocimiento y actitud sexual de alumnos de quinto de secundaria del C.E. Mariscal Castilla, Huancayo,
2017. Universidad Nacional del Centro del Perú:
https://repositorio.uncp.edu.pe/handle/20.500.12894/4366
Villalobos, A., Ávila-Burgos, L., Hubert, C., Suárez-López, L., de la Vara-Salazar, E., & Hernández-Serrato,
M. (2020). Prevalencias y factores asociados con el uso de métodos anticonceptivos modernos en
adolescentes, 2012 y 2018. Salud Pública Mex, 62(6), 648-660. https://doi.org/10.21149/11519
Vinícius de Lima, L., Pavinati, G., Silva, S., Antoniassi, V., & Tavares, G. (2023). Educación sexual con
adolescentes en el contexto familiar bajo la óptica de la (anti)dialogicidad freireana. Artigos,
27(e220651 ). https://doi.org/10.1590/interface.220651
World Bank Group. (2025). Addressing Teenage Pregnancy in Latin America and the Caribbean.
https://www.worldbank.org/en/news/infographic/2025/03/26/addressing-teenage-pregnancy-in-
latin-america-and-the-caribbean.
Yuri, S., Madeni, F., Shishido, E., & Horiuchi, S. (2022). Early adolescents’ knowledge of anatomy, sexual
characteristics and contraception from reproductive health education in Bagamoyo, Tanzania: a cross-
sectional study. African Journal of Midwifery and Women's Health, 16(4).
https://doi.org/10.12968/ajmw.2021.0033
Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, publicados en
este sitio está disponibles bajo Licencia Creative Commons .