LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2025, Volumen VI, Número 4 p 679.

DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v6i4.4302

Gestión socioambiental de las organizaciones comunitarias:
implicaciones de la estructura social y organizacional para la
gestión de los impactos socioambientales del fenómeno de El

Niño en el Centro Poblado Sausal, 2024

Socio-environmental management of community organizations:
implications of the social and organizational structure for managing the
socio-environmental impacts of the El Niño phenomenon in the Sausal

Population Center, 2024

Christian Suclla Valdiviezo
csucllava@gmail.com

https://orcid.org/0009-0006-3838-7476
Universidad Continental

Arequipa – Perú

Artículo recibido: 11 de junio de 2025. Aceptado para publicación: 07 de agosto de 2025.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.


Resumen

La investigación que aquí desarrollamos tiene como objetivo general: analizar la manera en que el
tejido social y organizativo de la población y las autoridades locales se relacionan en la gestión de los
impactos socioambientales del fenómeno del niño en el Centro Poblado Sausal 2024. En torno al
planteamiento del problema se ha propuesto la hipótesis general del estudio: la débil participación de
la sociedad civil organizada y el desinterés de las autoridades de trabajar de manera articulada en la
gestión de los impactos socioambientales generados por el fenómeno de El Niño en el Centro Poblado
Sausal disminuyen las posibilidades para que la población mejore sus condiciones sociales y
económicas, asimismo reducir los riesgos ambientales. El diseño de investigación cualitativo utilizado
fue el fenomenológico y narrativo, y el diseño cuantitativo utilizado fue el transversal correlacional, a
fin de recoger datos en el lugar de estudio y de los principales actores. Los instrumentos de
investigación aplicados y/o utilizados para el recojo de información fueron las entrevistas profundidad
y la encuesta. El resultado de la investigación sostiene que en el marco de la gestión socio ambiental
hay una baja participación de los entes gubernamentales debido a que no tienen una política de
gestión riesgos tampoco un cuadro técnico que visibilice estos hechos y concrete un plan de acción.
La investigación concluye poniendo en evidencia que las condiciones de participación y cooperación
entre las familias, los entes gubernamentales son efímeros. Esto deviene en un escaso compromiso
de las autoridades locales en la reconstrucción social de la zona afectada.

Palabras clave: tejido social, capacidad organizativa, gestión socio ambiental, riesgos sociales
y ambientales, autoridades locales


Abstract
The research we are developing here has the general objective of analyzing the way in which the social
and organizational fabric of the population and local authorities relate to the management of the socio-
environmental impacts of the El Niño phenomenon in the Sausal 2024 Population Center. Regarding


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the statement of the problem, the general hypothesis of the study has been proposed: The weak
participation of organized civil society and the lack of interest of the authorities to work in a
coordinated manner in the management of the socio-environmental impacts generated by the El Niño
phenomenon in the Sausal Population Center reduce the possibilities for the population to improve
their social and economic conditions, as well as reduce environmental risks. The research approach
used is qualitative and quantitative. The qualitative research design used was phenomenological and
narrative, and the quantitative design used was cross-sectional correlational, in order to collect data
at the study site and from the main actors. The research instruments applied and/or used to collect
information were in-depth interviews and surveys. The results of the research show that within the
framework of socio-environmental management there is a low level of participation by government
entities because they do not have a risk management policy or a technical framework that makes these
facts visible and specifies an action plan. The research concludes by showing that the conditions of
participation and cooperation between families and government entities are ephemeral. This results
in a low commitment by local authorities to the social reconstruction of the affected area.

Keywords: social fabric, organizational capacity, socio-environmental management, social and
environmental risks, local authorities


















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Cómo citar: Suclla Valdiviezo, C. (2025). Gestión socioambiental de las organizaciones comunitarias:
implicaciones de la estructura social y organizacional para la gestión de los impactos
socioambientales del fenómeno de El Niño en el Centro Poblado Sausal, 2024. LATAM Revista
Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades 6 (4), 679 – 703.
https://doi.org/10.56712/latam.v6i4.4302


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INTRODUCCIÓN

El desarrollo del espacio local requiere la concurrencia participativa de diversos actores: gobierno local,
principales actores locales (organizaciones de base, sociedad civil, organismos privados) y
organizaciones políticas. Este acto representativo traslada las demandas sociales como parte del
constructo de una plataforma política que contribuye al diseño e implementación de políticas y
programas sociales que se ajusten a las necesidades de la población. En este sentido, “el desarrollo
del ámbito local pone en evidencia problemas estructurales y aquellas que no generan grandes
movilizaciones, pero muchas veces esta realidad no se plasma como prioritarias en las acciones
gubernamentales, entendiendo que hay otros temas pendientes de ser gestionadas” (Uribe, 2004, p.36).
En efecto, el gasto presupuestal no necesariamente se justifica, en tanto no hay claridad en el enfoque
de desarrollo y las principales acciones que deben ser implementadas para promover y mejorar las
condiciones de vida de la población.

En este sentido, la ausencia del gobierno local en el desarrollo social y económico se debe a que no
cuenta con un plan de desarrollo que concretice apuestas y metas, así como los alcances que debe ser
logrado durante un periodo de gobierno. Si bien estructuran estrategias para atender necesidades
próximas, son paliativos temporales y nada relevantes, más no planifican el desarrollo de las
principales acciones y actividades que resuelvan los problemas estructurales como la desigualdad
social, las brechas de género y la inequidad, y la frágil capacidad de la población que no les permite
movilizar los activos productivos. En consecuencia, la distancia expresada en las demandas sociales
de la población y el desinterés de los gobiernos por priorizar temáticas que consideran relevantes son
tensiones que se contraponen. Debido a esto, la población recurre a las protestas para exigir
compromisos del gobierno en torno a sus demandas, lo cual debería concluir en un acercamiento
voluntario para fortalecer el diálogo y la concertación, en la idea de plasmar los problemas más
relevantes que postula población en diferentes escenarios públicos, siendo su interés mejorar su
calidad de vida, principalmente, la de la población vulnerable.

Para Retamozo (2016), la construcción de demandas sociales supone “la búsqueda de articulación con
los actores gubernamentales a fin de lograr la gobernabilidad, y el acto participativo de la población en
el diseño de las políticas identificando las barreras de la justicia y equidad social” (p.23). En este
sentido, las acciones públicas que no han podido forjarse participativamente es el plan de gestión de
riesgos de desastre en el marco del fenómeno de El Niño en el Centro Poblado Sausal, zonas del norte
del país que han presenciado la vulnerabilidad social y económica por inacción de los gobiernos. En
este sentido, si bien se han realizado intentos de planes, pero este instrumento estuvo lejos de
concretar y plasmar los puntos más críticos que evidencian los riesgos sociales y ambientales
causados por el desastre natural, poniendo en desnivel la calidad de vida de la población y el deterioro
del medio ambiente, espacio habitado por las familias que han experimentado dicho fenómeno.

Una de las deficiencias que presenta la reactivación económica, luego de la crisis por efectos de los
desastres naturales del año 2017 en el Centro Poblado Sausal, distrito de Chicama, Provincia de
Ascope de la región La Libertad, es la falta de apoyo del Estado en términos presupuestales para poner
en marcha los activos económicos y dinamizar el mercado local, de esta manera mejorar la brecha de
oportunidades laborales y las condiciones de vida de la población. Lo que quiere decir, que no hay
predisposición a fortalecer la capacidad de la población para revertir estas demandas. Debido a esta
intransigencia la población decide plasmar iniciativas con sus propios gastos para paliar necesidades
inmediatas como es la seguridad alimentaria y la protección del agua. Por tanto, “en la planificación de
la mitigación del desastre natural para superar los impactos sociales y ambientales en las zonas
vulneradas no se evidencia mayor acto participativo, colaborativo y cooperativo entre los gobiernos y
la población representada” (Hernando, et. al, 2020, p.38). Este proceso genera conflictos que distancia
a ambas partes debido al enfoque de desarrollo que propone el gobierno local y la perspectiva que


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tiene la población sobre la gestión de riesgo de desastres en la zona vulnerada del Centro Poblado de
Sausal.

Por lo que es necesario que interés del Estado por sostener la gobernanza en torno a la gestión del
desastre en el Centro poblado Sausal tenga en cuenta la coordinación con la población de base, los
actores locales y las principales instituciones del Estado como organismos de salud, de riesgo,
gobiernos locales y seguridad, a fin de construir un plan de gestión socio ambiental que permita
fortalecer la sostenibilidad social y ambiental con el propósito de lograr el bienestar de la población, y
que las políticas no tiendan a ser solo acciones que prevenga problemas inmediatos sino estructurales.

El país evidencia una gran vulnerabilidad por las variaciones climáticas que presenta. En este contexto,
el fenómeno del “Niños” ha propiciado en el Perú, fundamentalmente en zonas de alta complejidad
económica como es la Minería en zonas como Ancash, afectaciones sociales y económicas
preocupaciones en la costa y selva amazónica. Los efectos inmediatos que arrastra este proceso son
las epidemias que han cobrado estadísticas en la salud de la población, así como la vulnerabilidad de
las principales actividades económicas que son fuente de ingresos que la obtenía la población, también
las afectaciones de los principales servicios como es la educación, el agua y recursos energéticos. En
la salud lo más relevante que se puede mencionar son las epidemias como el dengue, la malaria y la
fiebre amarilla han cobrado vidas y un tratamiento exigente en la población infectada. Esta crisis de
salud no ha sido contundente, pero son riesgos que deben evitarse cuando se trata de gestionar los
riesgos por efectos de sismos y desastres naturales

En este sentido es necesario reorientar la gestión socio ambiental a fin de mejorar el manejo de las
principales actividades que implementan las entidades privadas y públicas mediante las pautas,
técnicas y mecanismos que aseguren la puesta en práctica de una política ambiental racional y
sostenida. En esta perspectiva, Ramírez (2018) precisa que la gestión ambiental “se utiliza como
instrumento de análisis y proyección para la solución de las afectaciones ambientales y sociales,
comprendido en normas, acciones, metodologías y educación” (p.103).

Está claro que los riesgos ambientales como consecuencia del fenómeno del niño han ampliado la
contaminación y las brechas de la disponibilidad del recurso hídrico, el deterioro del suelo y actividades
agrícolas y pesqueras como efecto del incremento de la temperatura del mar, el deterioro de la
biodiversidad, y los efectos de la salud de la población. Por tanto, es importante asumir y emprender
acciones orientadas a la sostenibilidad del medio ambiente. Asimismo, desde el Estado se deben
priorizar lineamientos que permita la articulación del proceso productivo con el medio ambiente
reduciendo las afectaciones sociales y ambientales.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), así como el ente
gubernamental peruano han vinculado acciones y proyectos orientados a mitigar los riesgos en las
zonas afectadas. Pero para resolver estas afectaciones se requiere data que vincule la lectura de la
realidad de manera que la intervención esté enfocada en el problema en sí. De forma paralela, el
Ministerio de Agricultura y Riego (MINAGRI) ha incorporado la resiliencia como una capacidad que
debe ser fortalecida en los sistemas del sector agrario y en sus prácticas de gestión que realizan las
autoridades, así como la población.

Lo fundamental en este proceso es construir y sostener organizaciones que diseñen planes de acción,
y que detecten, respondan y definan acciones que mitiguen los riesgos ambientales, asegurando
continuidad en la calidad de vida y el bienestar de la población. En otras palabras, se requiere establecer
un enfoque de gestión de desastres naturales y su vinculación con el capital social comunitario que
responda pertinentemente a los fenómenos naturales.


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Es importante anotar que el tejido social y la organización comunitaria debe ser promovida y fortalecida
por los actores políticos y las instituciones que dan vida al marco jurídico y los planes de acción, de
esta manera mejorar la ruta de la prevención de los riesgos por desastres por el fenómeno del niño
global, considerando que existen esfuerzos de gubernamentales externos que promueven el desarrollo
sostenible que contribuyen el desarrollo humano.

En este sentido es importante que reducir los riesgos sociales en las zonas afectadas implica adoptar
medidas de prevención que reducen y controlan los factores de riesgo de desastres. Pero su viabilidad
es posible si se fortalecen el tejido social y la capacidad organizativa de las comunidades afectadas,
de esta manera se puede movilizar recursos a fin de afrontar las diversas situaciones y riesgos que
ponen en evidencia la crisis alimentaria, la falta del recurso hídrico y su sostenibilidad ambiental, y la
escasa comunicación entre la población y los entes gubernamentales.

Por lo expuesto y habiendo contextualizado la investigación que exponemos, se han planteado una
serie de preguntas al respecto. A nivel de objetivo general pretendemos responder ¿De qué manera el
tejido social y la capacidad organizativa de la población y las autoridades locales se relacionan con la
gestión de los impactos socioambientales por el fenómeno del niño en el Centro Poblado Sausal-2024?,
este planteamiento nos conlleva de manera intensa a preguntarnos de manera específica, por un lado;
¿Cuáles son las características del tejido social y la capacidad organizativa de la población y las
autoridades locales del Centro Poblado Sausal 2024? y por el otro; ¿Cuál es el estado de la gestión de
impactos socioambientales del Centro Poblado Sausal 2024?,

METODOLOGÍA

Método

En esta investigación el procedimiento que ha seguido la investigación para aproximarnos a la
comprensión del tejido social y la capacidad organizativa de la población, así como el papel de las
autoridades locales y su influencia en la gestión de los impactos socioambientales del fenómeno del
niño en el Centro Poblado Sausal, está orientado por el enfoque mixto cuantitativo y cualitativo. Esta
perspectiva se prioriza fundamentalmente en el recojo de la información y su análisis, de esta manera
los resultados se aproximan a los fundamentos teóricos sobre el tejido social y gestión socio
ambiental, así como las evidencias de nuevas interrogantes en el proceso de interpretación de los
datos.

Tipo o alcance

El tipo de investigación es básica, cuyo propósito es incrementar los conocimientos sobre tejido social
y la capacidad organizativa de la población y las autoridades locales y su relación con la gestión de los
impactos socioambientales en torno a los desastres naturales.

De esta manera el trabajo de campo ha sido vital, de manera que nos ha aproximado a comprender la
importancia del tejido social y la articulación de los actores locales y la población en la gestión de
riesgos de desastre y la protección del ecosistema, de esta manera analizar los resultados y sus
alcances en la perspectiva de la sostenibilidad socio ambiental.

Diseño de la investigación

En el diseño de la investigación se pretende generar el alcance del enfoque mixto. En este sentido, en
lo cualitativo se ha utilizado el diseño narrativo. Entendiendo que el propósito del estudio ha sido
“explorar, describir y comprender las experiencias de las personas con respecto a un fenómeno y
descubrir los elementos en común de tales vivencias” (Hernández, Et. al., 2014, p.493). Asimismo,
comprender la conexión o sucesión de eventos: los sucesos del desastre natural, la gestión


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gubernamental en torno al riesgo del desastre y la articulación de las autoridades gubernamentales
con las principales organizaciones del espacio local para coordinar e implementar acciones que
contrarresten el riesgo social y ambiental.

Población

La población está constituida por actores locales y la sociedad civil organizada del Centro Poblado
Sausal, distrito de Chicama, Provincia de Ascope, fundamentalmente los que se involucraron en la
reactivación social y económica.

Muestra

El tipo de muestreo utilizado en la presente investigación es intencional, y se basa en la decisión del
investigador que, al ser un actor directo de los hechos, y siendo integrante o miembro de
organizaciones de la sociedad civil permite definir y elegir deliberadamente a los participantes, quienes,
al aceptar voluntariamente a proporcionar la información sobre los hechos del desastre natural, la
repercusión económica y social, son los principales interlocutores en esta investigación. Además,
estos actores son los principales gestores de la reconstrucción económica física y social en la zona
afectada, como es el Centro Poblado de Sausal. En este sentido los actores de quienes se ha de recoger
la información son:

Alcalde del Centro Poblado

Presidente de la Comisión de Regantes de Riego Mala Muerte- Chicamita.

Alcaldesa de la Municipalidad Provincial de Ascope.

Ex Alcalde del distrito de Chicama.

1 líder de organizaciones de la sociedad civil.

1 líder vecinal del Centro Poblado.

1 teniente de gobernador.

1 presidente de la asociación de agricultores de Tesoro y A delicias de Sausal.

1 secretario de ronda campesina.

RESULTADOS

En este acápite presentó los datos recogidos en campo, de esta manera se procedió a analizar los
resultados teniendo en cuenta las principales variables de estudio, así como sus indicadores. En este
sentido, su pertinencia ha permitido configurar un conocimiento que fundamente el problema
estudiado, asimismo construir argumentos teóricos sobre los efectos de la sostenibilidad ambiental
teniendo en cuenta los datos empíricos en diálogo con los interlocutores, quienes constituyen la
principal unidad de análisis en esta investigación.

Características del tejido social y de la capacidad organizativa en Centro Poblado Sausal en torno a
los desastres naturales

El tejido social en el Centro Poblado Sausal

El tejido social son configuraciones que vinculan los lazos y compromisos colectivos y particulares de
un individuo hacia su entorno, o de un colectivo con su comunidad. Este sentido de pertenencia se


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sostiene en la medida que en una comunidad persiste identidad e interés hacia el bien común, donde
prime el bienestar de una familia y su soporte en la comunidad en tanto es el principal referente
institucional sobre el cual se reafirma.

La gesta del desarrollo en una comunidad moviliza a la población, las familias y sus integrantes. Esta
acción colectiva deviene en un acuerdo colectivo y organizado para lograr objetivos comunes. Su
propósito es trabajar de forma planificada y organizada, de manera que las familias y la comunidad en
su conjunto alcancen el propósito consensuado. En este sentido, la acción colectiva pone en evidencia
patrones culturales como la reciprocidad, la cooperación y la solidaridad como un valor fundamental
en la gestión del desarrollo. Precisamente, en este proceso se hace visible la gestión comunal que
lidera la implementación de actividades y acciones planificadas a fin de satisfacer las necesidades que
la población exige su intervención. En este entorno se legitima el liderazgo de la gestión comunal como
una figura institucional.

Al respecto, R. Ramírez1 plantea:

Para nosotros como dirigentes de la comunidad, es importante, organizarnos y, a través de
instituciones, como la Ronda Campesina, Juntas Vecinales, se busca participar activamente en el
desarrollo local, En este sentido, es necesario organizarnos para trabajar en conjunto y paliar nuestros
problemas. Para nosotros que hacemos agricultura, el fenómeno natural que daña nuestros cultivos,
nuestra infraestructura, caminos, acequias, infraestructura de riego menor, no podemos actuar de
forma individual, sino de forma colectivamente. (Comunicación personal, junio 2024).

Como refiere Ramírez, la población no puede actuar al margen de la realidad, sino sumar esfuerzos
para protegerse de los riesgos que genera el fenómeno natural, principalmente los riesgos a la salud y
la protección de los cultivos y el agua. Estos recursos son los pilares del desarrollo social y económico.
Sin embargo, en una comunidad existen intereses individuales que pueden atenuar la capacidad
organizativa de una organización comunal, pero no lo fragmenta definitivamente. Claro está, hay
conflictos e intereses que se movilizan en torno a la gestión comunal, pero la organización se fortalece
y sostiene su unidad. En efecto, los dirigentes y la organización comunal no se desarticulan, porque su
autoridad se legitima en acciones y decisiones concertadas y consensuadas. Esto quiere decir que la
gestión del desarrollo comunal no se orienta a satisfacer intereses privados, sino colectivos.

Si bien las comunidades se han fortalecido social, política y económicamente teniendo en cuenta los
principios de cooperación y cohesión social, pero los cambios producto de la modernidad y
postmodernidad han trastocado el tejido social, poniendo el acento en la primacía de la individualidad
antes que el enfoque comunitario y el bien común. En efecto, las familias en una comunidad ya no
tienen intereses en fortalecer la estructura política y la búsqueda de presupuesto para gestionar el
desarrollo local, teniendo en cuenta que los bienes públicos como la carretera, y los servicios como el
agua, pueden ser aprovechables en la gestión económica más individual que colectiva. De esta manera,
hay interés en movilizar recursos para potenciar actividades familiares, individuales con el propósito
de mejorar el estilo de vida de la familia y facilitar la movilidad social ascendente atendiendo a un
proyecto de vida más personal.

Precisamente la capacidad de movilidad que tiene la población en un entorno social se debe a interés
colectivo por mejorar el acceso a bienes y servicios, pero en otros casos los resultados no son nada
satisfactorios porque sus intereses son más individuales que colectivos, debido a que la influencia de
la modernidad ha trastocado el patrón que regía el capital simbólico en las comunidades. .


1 Secretario de la Ronda Campesina de Quemazón, centro poblado de Sausal, 2024


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Efectivamente en esta zona. El tejido social es frágil. Por un lado, la población se enfoca de forma
individual y familiar en sus necesidades y acciones puntuales para afrontar los riesgos que ha causado
el desastre natural. Por otro lado, no hay compromisos gubernamentales y la celeridad de los procesos
de parte de las autoridades para atender los riesgos sociales y ambientales que se presentan post
desastre natural. Por cierto, el interés del gobierno local, las organizaciones de base y la población no
confluyen en una propuesta concreta para reactivar el espacio y medio ambiente afectado y arrasado
por el desastre natural.

Para J. Cabada2:

Si bien hay plan de contingencia liderado por el alcalde de distrito, de la provincia, como es la
reubicación de lotes afectados. Lamentablemente la gente, la población tiene conocimiento, pero hace
caso omiso y no se retira, porque considera que ha vivido ahí y debe seguir en esta zona, siente que
este espacio es el lugar donde debe seguir viviendo, no es consciente de los riesgos a las que están
expuestos. Si bien la población tiene información sobre las afectaciones que ha causado el fenómeno
social, pero asume el riesgo. Hay problemas como las que pongo en evidencia que no se pueden
solucionar, y requiere mayor diálogo con las familias. Pero la población no quiere tener en cuenta lo
que su autoridad le hace ver la realidad. Creo que es cuestión de análisis y comprensión.
(Comunicación personal, junio 2024).

Para la población el compromiso de las autoridades no se visibiliza en acciones concretas ni planes de
contingencia que intente revertir los conflictos que se ha generado socialmente en torno a la
incapacidad de los gobernantes, que conociendo la vulnerabilidad de la población afectada demora los
procesos y no concreta de forma inmediata las decisiones que debe ser visible en apoyo económico,
así como acciones que garanticen la protección del recurso hídrico y el medio ambiente afectado por
las inundaciones y deslizamiento de tierras.

En el gráfico 1 se observa que, según la opinión de la población, las autoridades gubernamentales se
reúnen con la población. A la que el 50% de entrevistados manifiesta que esta realidad se concreta,
mientras que el 44% opina lo contrario, esto quiere decir que las autoridades se interrelacionan con la
población, pero este proceso no se plasma en planes que concreten el desarrollo y la reactivación
económica luego del desastre natural en Sausal.



2 Alcalde del Centro Poblado de Sausal, 2024-2025


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Gráfico 1

Frecuencia de reunión entre la población y las autoridades


Fuente: elaboración propia a partir de la encuesta realizada en junio de 2024.

Si bien es importante que haya mayor comunicación y articulación de procesos entre las autoridades
gubernamentales y las comunidades afectadas, la población tiene una opinión que debe ser tomada
en cuenta al momento de implementar políticas en el marco de gestión riesgos socio ambientales,
fortaleciendo el ejercicio de la ciudadanía.

Del gráfico 1 y de las entrevistas se puede precisar que las autoridades tienen su propio enfoque de la
gestión del desastre natural. Ellos consideran que la virtud del pueblo está en “vivir bien”, lejos de
riesgos sociales, pero su mirada no aterriza en acciones que concreten su enfoque de desarrollo. Lo
que quiere decir que han diseñado acciones que ayuden a superar los riesgos que ha generado el
desastre natural, pero estas actividades no se hacen sostenibles, son acciones paliativas que la
población considera nada relevante, por eso la población desestima a trabajar de forma participativa
con las autoridades gubernamentales. .

Para L. Alfaro3, es visible que cada familia busque su propio beneficio, esto quiere decir que:

Acá prácticamente cada quien ha buscado la forma de cómo tratar de mantenerse, mantener su familia,
porque no había otra forma de poder apoyar. De hecho, el Estado llegó, hasta el año pasado
prácticamente con unos bonos, pero que han sido muy pocos, muy pocos, ¿no?, se trataba más bien
de resolver necesidades urgentes que ha causado el fenómeno natural. Nos hemos anotado todos los
agricultores para ser beneficiados, pero quizás un 10% de agricultores se habrán beneficiado con estos
bonos. El resto casi nadie, nada, no han llegado esos bonos acá, que tanto se comentaba en la
televisión, en los medios, que iba a llegar a los agricultores afectados. Obviamente el agricultor ha
tenido que cultivar sus campos para poder sobrevivir de lo poco que le ha podido en los casos de los
agricultores que han sido afectados con lo poco que le ha podido dejar prácticamente el desastre de
sus áreas de cultivo. Después no ha habido otro tipo de apoyo económico, social. El Estado estuvo
ausente, no se ha podido plasmar las necesidades en las acciones que debe implementar el Estado,
seguimos viviendo en el olvido. (Comunicación personal, 2024.


3 Presidente de la Comisión de Regantes de riego Chicamita y Malamuerte, Centro Poblado de Sausal, 2025

56%
44%

¿Después de la experiencia de los desastres naturales en esta comunidad
la población, las autoridades gubernamentales se reúne con la población?

Sí No


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Cuando una zona, o ciertas comunidades, han sido afectadas por eventualidades de algún fenómeno
natural, la población advierte pérdidas materiales y humanas, así como económicas. En este orden, las
autoridades gubernamentales están en la obligación (según la ley orgánica de municipalidades), de
gestionar recursos para liderar el proceso de reconstrucción, sobre todo generar la reinserción
económica, y garantizar los servicios de salud y el recurso hídrico que permita a la población superar
los riesgos ambientales y de salud.

Precisamente esta realidad ha sido adversa en el Centro Poblado Sausal, debido a que el tejido social
es frágil. La comunidad, las organizaciones de base, así como las autoridades gubernamentales no
trabajan de forma organizada no coordinan el desarrollo de las principales actividades que se requiere
para reinsertar la economía y las principales actividades, así como los servicios para dinamizar el
desarrollo social y que la población no evidencie riesgos sociales.

Capacidad organizativa de la población y las autoridades locales del Centro Poblado Sausal

Las comunidades se establecen sobre el liderazgo de sus autoridades, así como la movilización de
capacidades de sus miembros, distinguiendo el patrón o marco institucional que define su estructura
social, y las que, además, definen las funciones y los alcances de su dominio. Este sistema confluye
su funcionalidad en el cumplimiento de los deberes de las autoridades en torno a las demandas que
exhorta la población, y las perspectivas de desarrollo que configura su gobierno.

En un sistema social la estructura de poder articular el dominio de la autoridad, legitimada por la
voluntad que le delega la población, y la participación activa de los sujetos en el marco del deber
ciudadano, considerando que el fin de este orden social es consolidar un enfoque de desarrollo que
devenga en el bienestar social de la población y las posibilidades que pueda encontrar para convivir
pacíficamente y lograr la plena satisfacción de sus derechos. Esta virtud se hace visible en el contexto
de un gobierno que respeta los principios democráticos que rige el dominio del orden social, siendo
vital en el Perú la noción de la igualdad política, el pluralismo jurídico y la soberanía de la autoridad.

Una de las acciones democráticas que se ha precarizado en el Perú, particularmente en los espacios
locales, es la participación ciudadana. Principio que ha contribuido en los espacios locales al cambio
y el desarrollo en los distintos niveles de gobierno y la estructura social en los espacios locales. No
obstante, los poderes de gobierno descartan la intervención y la activa participación de la población en
la gestión del desarrollo, las consideran obstrucción a sus procesos y un obstáculo a sus intereses
privados. Lo que quiere decir que el desarrollo del espacio local requiere una activa articulación de sus
actores, y una capacidad organizativa para agendar el desarrollo en función de sus necesidades y
prioridades en temas que sean sostenibles para el bienestar social.

Para, F. Olivares4:

Nosotros sí sumamos esfuerzos para impulsar la reactivación de las zonas afectadas, pero siempre
se requiere la colaboración de la población y eso no se ha dado satisfactoriamente. Las tareas de
nuestra parte ha sido conformar un comité distrital de defensa civil, conformamos un comité distrital
anti desastres y siempre en constancia y en permanencia se ha ido trabajando. Hasta la actualidad
existe ese comité. Pero, lo que no se ha podido plasmar es una herramienta de gestión que lidere cada
proceso y resolver los problemas que ha afectado el fenómeno natural. Si bien nos reunimos para
plasmar todo lo que se recoge en campo, pero la cuestión presupuestal no es tan alentadora, por eso
la gente se molesta, y piensa que las autoridades no quieren cooperar con ellos, se trata de tener


4 Ex alcalde del distrito de Chicama gestión 2017-2021.


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presupuesto y trabajar articuladamente, eso no es posible de forma inmediata. (Comunicación persona,
junio 2024).

En esta perspectiva se puede decir, no es que las autoridades no tienen un horizonte, ellos conocen la
dimensión del problema o las necesidades que demanda la población. Por tanto, su papel es diseñar y
consensuar un plan de gestión a fin de mitigar los riesgos ambientales y las afectaciones económicas
que ha sufrido la población.

En la zona donde se enfoca la investigación (Centro Poblado Sausal) las autoridades no trabajan de
forma coordinada con la población, tampoco articulan sus acciones, el diálogo sólo se concreta con
un sector de la población organizada, establece reuniones esporádicas. Una de las actividades en las
que se ha demandado un mayor nivel de coordinación es precisamente las afectaciones que ha sufrido
la población de esta zona durante el contexto del desastre natural. Estas demandas son: reactivar la
economía, proteger los principales recursos hídricos y ambientales, atender las afectaciones de salud
de las familias que han sufrido mayor vulnerabilidad.

Para R. Cortijo5:

Así como el gobierno local, la población tampoco trabaja organizadamente, si no se observa mucha
improvisación en diversas acciones de desarrollo. Es más, cada quien pone por delante sus intereses,
lo que pretende es lograr que se atiendan necesidades personales por cada familia. Aquí en Sausal,
nunca, nunca hubo una planificación, es más no se consensuan actividades para reducir minimizar los
riesgos o, en este caso, esté, mejorar la infraestructura. Cuando se quiere impulsar una obra, siempre
se debe consultar a la población, pero las autoridades prefieren no hacerlo, y trabajar de forma aislada
e improvisada. Esperamos que las autoridades en un futuro corto reflexionen y emprendan acciones
de forma coordinada. No ha habido, ni habrá planificación en relación al desarrollo de Sausal, a lo mejor
me equivoque, pero todos trabajan de forma aislada, incluso la propia población. (Comunicación
personal, junio 2024).

Efectivamente, la devastación de las zonas productivas, las viviendas, la contaminación del recurso
hídrico, cuerpos de agua y del ambiente ha requerido movilizar recursos económicos y la capacidad
del capital social de las organizaciones de base, pero la gestión de estos recursos por la entidad
gubernamental ha sido ineficiente, los diseños de políticas que contrarresten estas afectaciones han
sido nulos, asimismo la decisión del equipo técnico y el liderazgo de la autoridad gubernamental están
lejos de gestionar los procesos de reconstrucción social y la reactivación económica, porque carecen
de una capacidad para orientar los lineamientos de gestión hacia la satisfacción de las demandas
sociales. .

No obstante, cuando se les preguntó a las autoridades si se trabaja con un plan de contingencia
manifestaron que sí. Pero esta herramienta de gestión no es visible en la población, desconocen, y no
tienen mayores alcances sobre esta propuesta de gestión territorial.


5 Alcaldesa de la Provincia de Ascope, gestión 2021-2026


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2025, Volumen VI, Número 4 p 690.

Gráfico 2

Conocimiento sobre plan de contingencia sobre desastres naturales


Fuente: elaboración propia a partir de la encuesta realizada a las autoridades del Centro Poblado de
Sausal en junio de 2024.

En el gráfico 2, los entrevistados, autoridades de la zona, manifiestan que se cuenta con un plan de
contingencia, cuya herramienta desconoce la población. Sin embargo, esta oportunidad no es
plasmada con criterio en el propósito de mitigar los riesgos sociales y ambientales. Al cruzar la
información de campo en datos cualitativos, se puede observar que la población es consciente que
una herramienta de gestión debe ser construida de forma participativa que incluya las necesidades y
demandas de la población, además que sus dirigentes les informe sobre estos procesos, de lo contrario
no hay apoyo o cooperación.

Para R. Ramírez:

Organizar a la población ha sido difícil, porque cada quien está enfocado en su bienestar y se preocupa
de sus pérdidas. Nosotros como agricultores, digamos, no estamos capacitados, para poder solucionar
estos embates de la naturaleza. Nuestra respuesta ha sido organizarnos a través de instituciones para
gestionar ante las autoridades los recursos que se requiere, de esa manera aliviar nuestras
afectaciones. Este es el problema que tenemos dentro de nuestra comunidad, falta conocimiento de la
realidad. Se debe entender la importancia de organizarnos y de esa manera mejorar nuestra situación.
(Comunicación personal, mayo 2024).

Si bien hay mínimo liderazgo en la comunidad, esta figura no es suficiente para mejorar la capacidad
organizativa y mejorar la gestión de recursos y buscar bienestar para la población. Esto quiere decir,
cuando la población no asume un liderazgo activo y con capacidad organizativa esto no permitirá que
haya una mayor coordinación de acciones con las autoridades gubernamentales. Empero, se puede
decir, cada familia se preocupa por las necesidades que demandan sus miembros, y busca recursos
para satisfacer estos alcances, más no tienen interés en fortalecer su organización y legitimar su
representación para que lidere las acciones en el marco de la reconstrucción social y ambiental.



61%

39%

¿Conoces un plan de contingencia sobre los desastres naturales?

Sí No


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ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2025, Volumen VI, Número 4 p 691.

Gráfico 3

La población se organiza por los desastres naturales


Fuente: elaboración propia a partir de la encuesta realizada a las autoridades del Centro Poblado de
Sausal en junio de 2024.

Es visible que la población quiere prevenir los riesgos causados por el desastre natural, en la figura N°
4, la mayoría de los informantes considera que la población debe actuar de forma organizada para
afrontar cualquier conflicto. Por tanto, los líderes de las comunidades, se puede evidenciar que la
población requiere fortalecer su capacidad organizativa, a falta de este desempeño las familias en esta
comunidad afectada por el desastre natural han preferido organizarse para reducir el riesgo social y
ambiental y evitar problemas de salud.Estado de la Gestión del impacto socio ambiental en el Centro
Poblado Sausal en torno a los desastres naturales.

Estrategias para reconstrucción social, física y económica del Centro Poblado Sausal

Las comunidades rurales y periféricas se han caracterizado por su cohesión social y su capacidad
organizativa, siendo este capital social el principal motor de su desarrollo, sin embargo, el movimiento
de la modernidad ha trastocado la identidad colectiva, proponiendo que las familias y sus integrantes
establezcan sus metas según su propia voluntad y deseo, desvinculándose del interés colectivo y el
bienestar social. Este modelo de desarrollo permite el libre desenvolvimiento de las necesidades
individuales, y el sujeto se moviliza según sus intereses alejado de toda organización que confluyen en
el sentido de pertenencia e identidad colectiva.

La mayoría de las familias han tenido que gestionar a su propia capacidad para mejorar sus
condiciones de vulnerabilidad, sobre todo acondicionar sus viviendas provisionales hasta construir la
parte física de sus casas, de esta manera se han subsanado los principales servicios como:
saneamiento, agua y servicios higiénicos. En efecto, algunas familias han resuelto subsanar estas
deficiencias a sus ingresos y ahorros, mientras que otros han tenido que recurrir a créditos que
garanticen superar las deficiencias de sus viviendas, garantizando de esta manera las condiciones
adecuadas para vivir y las comodidades que requiere, sobre todo, los miembros más vulnerables de la
familia como son los niños y ancianos.

La población además ha sido consecuencia de las pérdidas que han sufrido. Para las familias ha sido
importante, antes de gestionar los riesgos de desastre, dar a conocer las afectaciones ambientales que

67%

33%

¿Después de la experiencia de los desastres naturales en esta comunidad
la población tiene conciencia que debe organizarse?

Sí No


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ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2025, Volumen VI, Número 4 p 692.

más les preocupa, en tanto que el apoyo de las autoridades es lento y no garantiza la sostenibilidad de
los activos económicos y ambientales. Por tanto, las autoridades gubernamentales deben tener mayor
diálogo y acercamiento con la población para dar a conocer sus decisiones.

Gráfico 4

Las afectaciones sociales que preocupa a la población


Fuente: elaboración propia a partir de la encuesta realizada a las autoridades del Centro Poblado de
Sausal en junio de 2024.

Según se observa en el gráfico, la población es sensata, que en un futuro cercano es posible que esta
localidad experimente un nuevo fenómeno natural, y que, al no realizar acciones preventivas, ni actuar
de forma inmediata y planificada es posible que los riesgos sociales y ambientales sean enormes. En
efecto, observan que sus cultivos productivos han perdido la capacidad productiva, y requiere una
inyección económica para fortalecer sus activos.

Por lo que se observa que las familias no esperaron que las autoridades contribuyeron con acciones y
gestión de presupuesto para revertir los daños. Además, las autoridades al no tener información
precisa sobre los sucesos no pueden asumir medidas inmediatas, menos de lo que pasa en Sausal,
luego de haber presenciado el desastre natural. Lo cual queda claro que las autoridades están lejos de
contribuir en el desarrollo local.

Si bien la población, al margen de la poca voluntad del gobierno central y local para disponer de
recursos y reactivar su economía, han apelado a sus propias iniciativas para resolver su propia
vulnerabilidad, desde la perspectiva de los actores gubernamentales se da a entender que ellos han
diseñado planes para la reactivación económica y gestionar acciones para contrarrestar los riesgos
sociales y ambientales, entre las estrategias que han liderado los proceso de reactivación económica
es: garantizar, a través de las entidades privadas el créditos para reinsertar su economía hacia el
mercado regional, asimismo inyectar recursos para la reactivar el rubro agrícola, minería y turismo,
otorgar recursos para la asistencia técnica en estas economías, de manera que se mejore el acceso a
los principales mercado de la región.

Al respecto se puede decir que el gobierno local, a pesar de que las autoridades del gobierno central,
han dispuesto recursos para la reactivación económica han advertido escasa voluntad de coordinar y
articular actividades con la población afectada. Esta falta de capacidad para articular decisiones y

0%

5%

10%

15%

20%

25%

30%

Frecuencia

Seleccione las afectaciones ambientales que más le preocupa

Inundaciones

Contaminación del río

Desastres de las tierras productivas

Contaminación del ecosistema

Daños a la infraestructura
productiva (canales, bocatomas)


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ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2025, Volumen VI, Número 4 p 693.

coordinaciones de actividades con la población vulnerable no es de momento, sino ha sido progresivo
con todas las autoridades. Esto evidencia que las autoridades locales, frecuentemente, pierden su
credibilidad y legitimidad en su proceso gubernamental.

Las autoridades gubernamentales consideran que están priorizando la reconstrucción de las zonas
afectadas, y apoyar a las familias para superar la vulnerabilidad de su economía y las fuentes que
dinamizan el proceso productivo. Pero en la realidad hay una distancia entre lo que dicen y hacen,
quiere decir que han diseñado planes de contingencia, pero esta decisión no aterriza en acciones
concretas y coordinadas. Más bien apelan a la burocracia, y al sinsentido de otras actividades que no
responden a las necesidades que demanda la población. Esto quiere decir que la población, no
descarta que las autoridades tomen decisión de disponer de recursos para resarcir la vulnerabilidad de
las familias.

Si bien las autoridades gubernamentales no han mostrado la mayor disposición para reducir la
vulnerabilidad de las familias afectadas, pero la perspectiva de las entrevistas que evidencian en
diálogo con el investigador es que en ellos no hay dudas de que sus acciones han sido las correctas al
momento de reforzar la contingencia de riesgos ambientales y sociales para superar las afectaciones
que han sufrido la población. Esto quiere decir que hay una distancia entre lo que refieren las
autoridades y lo que se evidencia en el lento proceso del desarrollo económico de las actividades
agrícolas, turismo y la agroindustria. Asimismo, también se observa que algunas actividades de la
agroindustria se han fortalecido, no por iniciativa del gobierno local y central, sino han apelado a su
propia iniciativa, y al capital que han invertido para sostener su desarrollo. Esto quiere decir, que,
esperar la voluntad de las autoridades gubernamentales, es prolongar los riesgos, más no garantizar
la inversión de esta economía que redefina el empleo, mejores los ingresos económicos y advierta al
sector privado la oportunidad para invertir en el proceso productivo de estas economías.

Primero, para las familias lo prioritario es atender las necesidades de la seguridad alimentaria de la
población afectada a fin de que la salud no se degrade en las personas más vulnerables como son los
niños y las personas de la tercera edad. Asimismo, su prioridad sigue siendo la descolmatación del
recurso hídrico a fin de reducir los riesgos contaminantes que pueden afectar la salud de las familias.
En este sentido, las familias admiten los riesgos a las que se encuentran expuestos, la vulneración en
su salud y la debilitación de sus fuentes económicas.

Pero estas vulneraciones no han sido suficiente como para acudir a las instancias del Estado y exigir
que emprendan acciones que mejoren las demandas de la población. Segundo, el enfoque de
desarrollo de la comunidad vierte sobre todo la necesidad de la familia atender sus principales
demandas como son: mejorar la vulnerabilidad alimentaria de las familias y de las personas más
vulnerables, que son los que son los que han sufrido los estragos del Fenómeno, asimismo inyectar
recursos económicos a fin de mejorar el sistema económico y su rentabilidad, asegurando los ingresos
económicos de las familia y reduciendo las brechas de la calidad de vida, y esperar que el Estado
garantice la seguridad jurídica en torno a la reactivación económica en su inserción al mercado, que
requiere mayor competitividad.

Si bien hay interés del Estado en resarcir las demandas de la población a fin de superar los diversos
conflictos que ha generado el fenómeno de El Niño, pero esta promesa debe trasladarse a una decisión
inmediata para coordinar y articular esfuerzos en un trabajo inmediato en la zona afectada. Esta
deficiencia se observa en los escasos avances de la reconstrucción de las diversas actividades que
han debilitado el desastre natural. Siendo urgente la tarea de reconstruir la parte física de las
principales actividades económicas y las casas donde habita la población.

Cuando el desastre natural arrasa la parte física (casas y propiedades activas) de una comunidad
donde habita un grupo importante de familias y se genera actividades económicas, su capacidad se


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ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2025, Volumen VI, Número 4 p 694.

reduce y genera vulneraciones en la economía y la seguridad alimentaria de las familias, más aun
cuando se trata de que el principal recurso o fuente económico es la actividad agrícola, pero si el suelo
o la tierra han sido deterioradas y han sido debilitadas su capacidad productiva, entonces urge la
necesidad de reactivarlas generando diversas acciones y garantizando su financiamiento. Esto
requiere reducir las emisiones contaminantes y las que han sido generadas por el fenómeno de El Niño.
De esta manera se reducen los efectos contaminantes del suelo y se advierte la recuperación de su
capacidad productiva.

Pero, el Estado no evidencia un apoyo inmediato, sino la planificación de la reactivación económica,
así como la parte física de las propiedades para hacer sostenible el desarrollo económico y garantizar
la vivienda de la población afectada se alarga y se demora por razones burocráticos y prioridades que
ellos observan también en otras demandas no solo de estas localidades afectadas por el desastre
natural, mientras tanto la población recurre a otras estrategias para revertir su vulnerabilidad:
organizarse entre familias para reactivar su proceso productivo, pedir apoyo a entidades locales de
gestión agraria para reducir los efectos contaminantes del agua, y acceder a créditos para mejorar las
viviendas afectadas.

Para J. Cabada:

Como autoridad estamos dispuestos a apoyar a la población, pero en verdad se requiere presupuesto
para afrontar diversas acciones, sobre todo establecer acciones de limpieza de las zonas afectadas, y
descontaminar el agua. Con todo lo que se hace es imposible reactivar la economía, porque los
agricultores lo han perdido todo, incluido se han reducido el potencial de sus cultivos, por eso el
mercado está desabastecido. Si bien en el año 2017, hubo apoyo de varias empresas, pero el Estado
se sumó no en la dimensión que se requiere, sin embargo, la escasez de alimentos ha sido preocupante.
De hecho, la población tenía que trabajar y generar recursos para vivir y no pasar hambre.
(comunicación persona, junio 2024).

La organización de las familias y parientes para mejorar la sostenibilidad de los medios de producción,
es una de las estrategias más recurrentes y el pilar del capital social en las comunidades rurales del
país, y las zonas donde el Estado se halla ausente. Esta experiencia es visible en periodos donde la
familia ha sufrido afectaciones por diversas decisiones políticas o económicas, o resultado de
fenómenos naturales. Lo que quiere decir que la mejor solución es la capacidad organizativa de las
familias, que al observar colapsado su economía y que no cuentan con los recursos necesarios como
para afrontar el proceso de reconstrucción de la parte física de sus viviendas y el medio de producción,
apelan a su propia iniciativa para organizarse y planificar su desarrollo con los escasos recursos
(económicos) que tienen.

Lo que quiere decir, que de momento el Estado se preocupa por planificar recursos y gestionar la
contingencia que resuelva las principales necesidades que manifiesta la población, pero esta decisión
no se traslada en acciones que hagan sostenible el desarrollo. En efecto, antes de que esta zona
sufriera la devastación del desastre natural, la población y las organizaciones económicas tenían
garantizado una planificación económica, recursos e ingresos económicos estables, y el desarrollo del
mercado interno abastecido y dinámico respondiendo las exigencias de la competitividad económica,
pero los sucesos del fenómeno natural ha trastocado esta planificación, y la población al no contar con
el apoyo del Estado han tenido que recurrir a su propia iniciativa para reactivar su economía, pero sin
la garantía ni el respaldo jurídico que debía otorgar el Estado.

Lo que quiere decir que la población se vio en el apuro de organizarse por sí solo, y lejos de encontrar
un ajuste a su economía en el papel representativo del Estado, se vio en el apuro de recurrir a otras
entidades como el sector privado, y en última instancia en su propia iniciativa, aunque de forma
dispersa. En este sentido, la población dispersada, alejado de su representación política, y apelando a


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ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2025, Volumen VI, Número 4 p 695.

su propia planificación, optó por organizarse así mismo e invertir económicamente para mejorar su
vulneración económica. Se entiende que no todas las familias tienen recursos para reactivar su
economía, pero hacen el esfuerzo para encontrar una salida a sus problemas y vulneraciones.

Por tanto, una capacidad de gestión de riesgos de desastre no solo implica presupuesto, sino es
importante haber realizado un diagnóstico de las principales afectaciones, fundamentalmente de las
actividades económicas, las condiciones sociales en que vive la familia, y las pérdidas físicas de la
infraestructura como las viviendas y los activos productivos. Asimismo, se requiere fortalecer la
capacidad organizativa de la población, el interés participativo de las autoridades locales, de manera
que en conjunto diseñen acciones que contrarresten los riesgos del desastre. Sin embargo, el interés
del Estado no advierte trabajos articulados con los actores locales de las zonas de intervención,
tampoco cuenta con informaciones precisas y reales que pongan en evidencia las afectaciones que
han sufrido la población, en cuyo espacio territorial se ha generado los riesgos sociales y ambientales
por efectos del fenómeno de El Niño.

Por lo cual, es importante advertir que el proceso de planeación, ejecución y seguimiento debe advertir
estrategias y acciones en todos los niveles de gobierno a fin de proteger las condiciones de vida de la
población, patrimonios de las personas y los activos económicos. Este proceso no es tarea solo de las
entidades gubernamentales, sino también de la población, en articulación con otros actores del espacio
local.

Acciones diseñadas a fortalecer el tejido social en el Centro Poblado Sausal

Una de las deficiencias en la parte organizativa que no favorece el fortalecimiento del tejido social en
el Centro Poblado Sausal, del distrito de Chicama, es la débil coordinación que se gesta desde las
autoridades locales y gubernamentales, lo cual no favorece, más bien retrasa, la reactivación
económica y hace lento los procesos para fortalecer los activos económicos y el sistema productivo.

Esta representación se debilita y fundamenta la escasa legitimidad con que cuentan las autoridades
gubernamentales y el liderazgo en las comunidades locales. Sin embargo, las autoridades sobreviven
a una gestión de gobierno tratando de paliar algunas obras o acciones que intentan contrarrestar las
demandas de la población. Pero, las autoridades en vez de hacer sostenible una gestión y fortalecer su
legitimidad ponen en agenda acciones o proyectos de interés privado o que satisfagan a un sector que
considera sus cercanos colaboradores, pero las grandes demandas que advierte la población las
minimiza o las deja de lado, o no encaja entre sus prioridades.

Es importante indicar que la poca presencia del Estado, y la escasa coordinación con las autoridades
gubernamentales locales, define un trabajo individual y desvinculado de las organizaciones que los
representan. Esto se evidencia en la poca visibilidad de las obras públicas que busca reactivar la
economía en esta zona, así como el trabajo individual de la población que desarrollan en función de
sus intereses personales, que, si bien están vinculadas a las principales demandas sociales, no es
posible articularse colectivamente, debido a que el gobierno local y central no los moviliza hacia la
construcción de una agenda que permita establecer condiciones sostenibles de desarrollo en las zonas
afectadas, reducir de esta manera los riesgos (ambientales y sociales) del desastre, asegurando la
reactivación económica y la mejora de la calidad de vida de las familias.

La población, de esta manera, se moviliza de forma individual en familias para revertir el deterioro de
sus propiedades (activos económicos), sus viviendas y recuperar el recurso hídrico, fuente principal
del desarrollo económico. Si bien no todas las familias cuentan con recursos para afrontar las
afectaciones o el deterioro de sus propiedades, y fortalecer sus condiciones económicas, pero
responder o apelar inmediatamente a una solución que disminuya los riesgos sociales, es una
oportunidad que previene afecciones que agrave su salud, su estabilidad social y económica.


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Pero la población no admite que después de los sucesos del desastre natural deban organizarse y
plasmar los acuerdos en un plan que contrarreste los riesgos ambientales.

En el gráfico 5, se puede precisar que habiendo vivido la población afectaciones causadas por los
desastres naturales no han sabido plasmar sus experiencias en planes de comunicación. Es más, los
entes gubernamentales tampoco tienen claro sus acciones para reactivar el desarrollo en estas
comunidades. Este defiende diálogo, y la falta de un plan de comunicación para conocer la dimensión
de las afectaciones puede conducir a propagar los daños ambientales y los riesgos sociales, sobre
todo los problemas de salud que muchas familias no han superado post desastre natural.

Gráfico 5

Tu barrio ha diseñado un plan de contingencia contra los desastres naturales


Fuente: elaboración propia a partir de la encuesta realizada a las autoridades del Centro Poblado de
Sausal en junio de 2024.

Si bien la realidad mostrada en el gráfico 5, se fundamenta en el interés de construir procesos y
herramienta de gestión, asimismo es importante la falta de una seguridad jurídica que garantice los
procesos económicos, y la viabilidad de las obras que permita mejorar las condiciones de vida de la
población, fragmenta el desarrollo, y desvincula a la población de su entorno. Esto quiere decir que los
actores locales y las autoridades gubernamentales, al no coordinar acciones que organicen una agenda
del desarrollo cada quien se moviliza en función de sus intereses y en la búsqueda de sus propias
necesidades. Sin embargo, agendar el desarrollo de forma articulada entre todos los actores locales
es una buena oportunidad para hacer sostenible el progreso económico y acondicionar de manera
eficiente la calidad de vida de la población.

La población y las familias en Sausal han puesto en evidencia que tienen capacidad para revertir su
vulneración, y demuestran su escaso apoyo a las autoridades locales, debido a que no tienen liderazgo.
Es más, las autoridades locales, así como los actores locales (organizaciones de base, organizaciones
políticas, organismo privados) no han gestionado proyectos para reactivar la economía local, su falta
de capacidad organizativa advierte una escasa coordinación en la proyección de una agenda del
desarrollo. Es más, la coordinación de acciones con un sector de la población afectada no garantiza la
sostenibilidad de proyectos y agendas de desarrollo. Esto quiere decir que hay una mínima
coordinación entre los gobiernos locales, la población y actores locales, debido a que no existe

44%
56%

¿Después de esta experiencia de los desastres naturales en tu barrio ha
diseñado algún plan de comunicación?

Sí No


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ISSN en línea: 2789-3855, agosto, 2025, Volumen VI, Número 4 p 697.

visibilidad de liderazgo que organice las demandas y estructure una ruta de desarrollo para revertir las
necesidades locales, fundamentalmente la reactivación económica en las zonas afectadas por el
desastre natural.

Para S. Gutiérrez6:

Queda claro que sí hubo apoyo de parte de las autoridades locales, pero son paliativos, más no
resuelven los problemas de fondo. Un claro ejemplo es que esta zona realiza su sistema de riesgo a
través de canales rústicos. Lo cual debe ser el impulso de obras que potencie la agricultura, afectada
por el desastre natural. La población espera que las autoridades complementen su interés con la
proyección de obras que no sea solo defensa rivereña, sino también que resuelve otros problemas
sociales que la población exige. (Comunicación personal, junio 2024).

Por tanto, es importante advertir que el gobierno central muestra una capacidad organizativa, más no
mejora su capacidad de coordinación con actores locales. Esto deteriora, más de lo que observamos,
su relación con la población de base, certificando el escaso interés del gobierno central por reactivar
de forma inmediata la economía y garantizado un plan de contingencia para futuras eventualidades:
desastres naturales, crisis económica y política.

Si bien se tiene un plan de gestión de riesgos de desastre, y que su proyección está orientada hacia el
2025, este plan no desciende a realidades concretas y diversas que presenta la sociedad peruana.
Además, cada zona tiene sus propias demandas, y las afectaciones que sufre la población presentan
diversas degradaciones y el fenómeno natural no se presenta de forma paralela o similar en las zonas
afectadas.

En el Centro Poblado de Sausal, al entrevistar a las autoridades, se puede observar predisposición a la
reactivación económica, y manifiestan haber realizado acciones de coordinación con la población y
actores locales, pero estas acciones no se concretan en la reactivación económica en esta comunidad.
Lo que quiere decir que hubo un trabajo articulado, pero no se ha potenciado estas actividades, por eso
la población hace referencia que desconoce el trabajo del gobierno local. Considera, además, que la
población tiene su propia organización, pero no ha movilizado acciones para fortalecer el desarrollo,
tampoco ha gestionado recursos en coordinación con el gobierno local para actividades pendientes en
Sausal. Esto nos anuncia que el gobierno local gestiona el espacio local desvinculado de los intereses
la mayoría, y no se ajusta a un plan de gestión de riesgos de desastre, no cuenta con esta política,
tampoco cuenta con un equipo técnico que contribuya a gestionar los procesos para reducir los riesgos
sociales y ambientales.

Por otro lado, también se puede advertir que entre el gobierno local y central hay una mínima
coordinación para dinamizar y priorizar proyectos de desarrollo en la zona afectada por el desastre
natural, esto se debe generalmente a que el gobierno local no cuenta con información procesada y
sistematizada de las afectaciones que ha sufrido a la población, de esta manera no se procesa una
ruta adecuada y pertinente a la gestión de riesgo de desastre en torno a la realidad de la zona afectada.

Precisamente, para L. Alfaro:

Se han hecho estudios, se han hecho fichas técnicas para tratar de recuperar las zonas afectadas, para
que el Estado nos pueda ayudar a recuperar lo que son bocatomas, canales que han sido destruidos.
Los canales de agua por cierto son rústicos, deben ser modificados por el Estado, y puede mejorarse
si lo hacen de concreto, de esa manera puede evitarse la erosión y no afectar el desarrollo económico.
De hecho, se ha avanzado en este proyecto con apoyo de la municipalidad de Chicama. Asimismo,


6 Teniente gobernadora del Caserío de Quemazón, 2025


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pedir apoyo económico del gobierno de los canales. Mientras tanto hemos seguido trabajando con los
canales rústicos para tratar de evitar que se pierdan los cultivos, pero no se han recuperado de forma
total porque solamente hemos hecho unos trabajos preventivos nada más. Aquí sí hay que ser
concretos, que el Estado ha ido desentendiéndose del problema. Se presume que ya no vendrá el
problema, debido que tenemos agua y canales, pero lo que no entiende es que este canal es rústico,
debemos mejorarlo y modernizarlos para un buen funcionamiento del sistema de riesgo y que la
producción se expanda. (Comunicación personal, junio 2024).

En concreto debemos decir que las zonas degradadas por efectos de desastres naturales requieren
una acción inmediata, la coordinación y concertación de acciones que permita reactivar la economía y
la protección de las principales fuentes y recursos como el agua y el sistema ecológico. Asimismo,
activar un presupuesto que se invierta racionalmente en torno a las principales necesidades y
demandas que la población manifiesta públicamente. En este sentido, es necesario concretar una
fecha en que confluyen públicamente las diversas necesidades y las principales prioridades a fin de
hacer sostenible el desarrollo, y que las futuras generaciones no sufran los estragos de esta realidad,
sabiendo que las autoridades locales pudieron haber impulsado proyectos económicos que permitan
bienestar social.

DISCUSIÓN

En referencia a la Hipótesis Específica 1, que refiere “El tejido social y la capacidad organizativa de la
población y las autoridades locales del Centro Poblado Sausal, se caracterizan por tener escasos
niveles de participación y un precario compromiso en la gestión de la mitigación del desastre natural
para mejorar las condiciones sociales de la población”, los datos de trabajo de campo, así como los
argumentos que sostienen diversos actores del Centro Poblado Sausal sostienen que no hay un
proceso adecuado de articulación a fin de concluir un proceso de gestión de riesgos de desastre que
busca hacer sostenible el desarrollo luego de que la población haya vivido experiencias que no han
sido superadas a corto y mediano plazo, en tanto que los planes orientados a reducir los riesgos no
han sido efectivas, y no se han construido de forma participativa.

Autores como Hernando, Et. al (2020) y Borioni (2022), sostienen que debe haber un proceso de
convocatoria participativa entre el gobierno y la población, de manera que haya una adecuada gestión
de los riesgos socio ambientales. En este sentido, cuando la población está desvinculada de la gestión
social, y las autoridades planifican el desarrollo sin tener en cuenta sus opiniones es posible que los
proyectos sociales orientados a reducir los riesgos sociales y ambientales tendrán una intervención
mínima en las zonas afectadas en tanto las demandas no necesariamente están vinculadas con el
entorno social.

Por lo que el tejido social y la capacidad organizativa de las autoridades no movilizan la participación
de la población en la planificación de la gestión de los riesgos socio ambientales, es más el
compromiso de las autoridades en torno a la sostenibilidad social y ambiental de las zonas afectadas
es frágil y precario. Al respecto, Pinto (2021), refiere que los procesos que debe alinearse a la gestión
de la mitigación del desastre natural tienen que ver con “la articulación y las coordinaciones entre el
sector social y el sector público, lo cual contribuye a la gobernanza a fin mantener de que las personas
superen los riesgos de los impactos de los desastres y el cambio climático” (p.23).

Por otro lado, la opinión de los principales actores del Centro Poblado Sausal develan que el liderazgo
en torno a la capacidad organizativa de las autoridades para mitigar el impacto social y ambiental del
desastre natural es precario. Esto se refleja en el escaso interés de las autoridades gubernamentales
para establecer proceso de intermediación con la población de base y su representación para planificar
el desarrollo y la sostenibilidad social, de esta manera reactivar la economía y los activos productivos,


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el fortalecimiento de capacidades de la población con el propósito de prevenir y mitigar los riesgos
sociales y ambientales producidos por efectos de los fenómenos naturales.

Por tanto, la interacción entre los actores locales y las autoridades gubernamentales como los
principales protagonistas y decisores del desarrollo social y económico del espacio local es
fundamental, de manera que una mínima coordinación entre estos actores abre la posibilidad de
resolver los principales problemas sociales y ambientales que ha generado el fenómeno de El Niño. Sin
embargo, al decir de Neuhaus (2013), “el cumplimiento de este proceso es tardío, y el liderazgo de las
autoridades gubernamentales tiende hacia la precariedad y es efímero.

En referencia a la hipótesis específica 2, “La gestión de impactos socioambientales en del Centro
Poblado Sausal por efectos del desastre natural es frágil, y no ha devenido en la reconstrucción social
y ambiental. Efectivamente, las estrategias y acciones diseñadas a mejorar los procesos evidencian
deficiencias en la recuperación social y física, así como en la reactivación económica”, los datos de
campo han develado que la gestión de los riesgos del desastre natural y los impactos sociales y
ambientales han sido asumidos de forma precaria, esto se observa en la decisión de cada familia por
apelar a sus propias capacidades y resolver sus afectaciones de forma individual.

Al dialogar con las autoridades dan opiniones alentadoras en torno a la gestión socio ambiental, es
más consideran que hubo coordinación para establecer estrategias que permitan mitigar las
afectaciones sociales y ambientales que han experimentado la población y las familias del Centro
Poblado Sausal. Sin embargo, las deficiencias en términos de recursos (económicos) y la falta de un
plan de contingencia para reactivar la economía a fin de mejorar las condiciones de vida y la salud de
la población vulnerable es el resultado que contradice la opinión de las autoridades.

En este horizonte, Baca (2021), afirma que “los proyectos orientados a gestionar el desarrollo y
garantizar el desarrollo humano deben sostenerse en ampliar oportunidades de desarrollo para la
población que le permita alcanzar un nivel de vida promedio en la población” (p.22). Precisamente en
las zonas afectadas por el fenómeno natural, la población asume que las autoridades no han
organizado ni planificado el desarrollo y la reconstrucción social y ambiental en torno a las principales
demandas que han expresado públicamente.

Al respecto, Álvarez (2016), refiere que el problema de fondo es que:

Los planes de gestión socioambiental en los espacios locales no cuentan con un equipo técnico con
la experticia en la gestión de riesgos de desastre, tampoco se maneja adecuadamente las
informaciones de campo sobre las afectaciones para diseñar programas y políticas, es más el
diagnóstico de la zona afectada no tiene amplitud de los procesos, ni referencias de ellos principales
actores. (p.36).

Considerando esto, es necesario que la población trabaje de forma organizada para poner en evidencia
las afectaciones, y en coordinación con las autoridades locales construyan un plan de contingencia de
forma concertada que ponga en evidencia los riesgos sociales y ambientales, y las estrategias para
resolver estas afectaciones. No obstante, el resultado de campo pone en cuestión este proceso.

En principio se debe decir que el proceso de articulación entre las autoridades gubernamentales para
mejorar la toma decisiones en relación a la planificación para reactivar los campos productivos
devastados, así como organizar la reconstrucción de las viviendas y mitigar las afectaciones del
recurso hídrico, no tiene claridad, es más hay una clara desvinculación de las familias de su entorno
social y de su representación política.

Por otro lado, las familias, ante la escasa presencia de las autoridades gubernamentales, han preferido
trabajar de forma individual e inquietadas en sus propios problemas. Han asumido por cuenta propia


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reactivar sus campos productivos y planificar mejoras de su vivienda con sus propios presupuestos.
Asimismo, han apelado a acceder a un crédito financiero para disminuir sus afectaciones y encontrar
un rumbo a la reactivación de sus actividades económicas, proteger a su familia y salvaguardar la salud
de sus hijos.

RECOMENDACIONES

El diseño e implementación de planes de gestión socio ambiental debe plasmar el impacto generado
por el fenómeno natural, considerando las afectaciones de los activos productivos, la contaminación
del recurso hídrico y la desactivación del mercado interno. Esta propuesta debe ser trabajada de forma
articulada y concertada con los principales actores del ámbito local: autoridades gubernamentales,
organizaciones de base, organismos privados y sociedad civil, a fin de alcanzar la sostenibilidad social
y el bienestar de la población afectada.

La gestión del local y la reactivación económica luego de haber presenciado la devastación de una
comunidad, debe ser liderado por autoridades gubernamentales con la activa participación de la
población, sin embargo, cuando el tejido social es efímero la participación de la población en el diseño
de las políticas es distante y el liderazgo de las autoridades no articula socialmente ningún proceso.
De ahí que recomendamos, que es necesario promover políticas que propicien espacios de
participación a la población local, de esta manera plasmar proyectos y programas que hagan
sostenibles del desarrollo social.

La investigación sobre desastres naturales y los impactos sociales y ambientales que generan es
crucial a fin de proponer políticas y programas y acciones para mitigar las afectaciones. En este
sentido, se recomienda a los investigadores, alumnos del pregrado y posgrado, proponer estudios
sobre los desastres naturales y el cambio climático, presentar sus hallazgos con datos que evidencien
los impactos socio ambientales de manera que los resultados permitan a las autoridades
gubernamentales proponer medidas de mitigación que aborden sus causas y sus efectos.

CONCLUSIÓN

Todo desastre natural genera efectos que son perjudiciales en varias dimensiones, generando pérdidas
materiales y vidas humanas que si no se sostienen mediante políticas y acciones puntuales se
precariza las condiciones sociales y económicas, generando de esta manera vulnerabilidad en la
población, sin salidas ni respuestas próximas, pero si la población evidencia capacidad organizativa y
acciones inmediatas esta gestión facilita los procesos y reduce los riesgos sociales y ambientales.

Una de las principales certezas que dilucida el trabajo durante el recojo de información, es la
fragmentación del tejido social y la frágil capacidad organizativa de la población y las entidades
gubernamentales. En efecto, la débil participación comunitaria y el desinterés de las autoridades de
trabajar de manera articulada en la gestión del impacto socioambiental generado por el fenómeno de
El Niño en el Centro Poblado Sausal disminuyen las posibilidades para que la población mejore sus
condiciones sociales y económicas, asimismo reducir los riesgos ambientales. Por lo que, en contextos
de desastres naturales por efectos del cambio climático, se requiere fortalecer la capacidad
organizativa de la población y mejorar la capacidad, eficiencia y eficacia de las instituciones para
responder a las necesidades de la población u de esta manera contribuir al desarrollo sostenible y al
bienestar general.

Una de las principales evidencias que resulta del trabajo de campo es que las condiciones de
participación y cooperación entre las familias, los entes gubernamentales son efímeros. Esto deviene
en un escaso compromiso de las autoridades locales en la reconstrucción social de la zona afectada,
así como una mínima coordinación entre las autoridades locales y el gobierno central en el proceso de


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reconstrucción de las zonas afectadas. Generalmente, esta desvinculación genera problemas de
gobernanza, es decir que las autoridades gubernamentales y la población no condicen en una acción
concreta para tomar y hacer cumplir decisiones en el marco de la reconstrucción de las zonas
afectadas, y de esta manera mitigar los riesgos sociales y ambientales.

Otro de los datos de campo que es importante expresar su relevancia es que no hay precisiones en
relación a la planificación en la gestión de riesgo de desastres. Si bien las autoridades
gubernamentales tienen conocimiento del impacto que ha generado el fenómeno de El Niño, pero esta
realidad no ha sido plasmada de forma integral en un plan de gestión que mitigue los riesgos sociales
y ambientales. Efectivamente, las estrategias y acciones diseñadas para mejorar los procesos
evidencian deficiencias en la sostenibilidad social y física (casas), así como en la reactivación
económica. Es más, las autoridades no han diseñado un plan de gestión socio ambiental de forma
concertada que incluya la perspectiva de desarrollo que refleje las necesidades de la población.
Asimismo, que las partes, tanto autoridades como la población organizada converjan en propuestas a
través del diálogo, de esta manera plasmas sus perspectivas en planes y programas que mitiguen los
riesgos sociales y ambientales.


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REFERENCIAS

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