LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, marzo, 2023, Volumen 4, Número 1, p. 2470.
DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v4i1.431
Habilidades blandas como alternativa de calidad en la
educación superior
Soft skills as a quality alternative in higher education
Máximo Abel Ramírez Chávez
mramirez@uteq.edu.ec
https://orcid.org/0000-0001-7288-0770
Universidad Técnica Estatal de Quevedo
Quevedo Ecuador
Elsa Álvarez Molares
ealvarez@uteq.edu.ec
https://orcid.org/0000-0001-6656-3381
Universidad Técnica Estatal de Quevedo
Quevedo Ecuador
Artículo recibido: 18 de febrero de 2023. Aceptado para publicación: 02 de marzo de 2023.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.
Resumen
La educación superior tiene la responsabilidad de formar profesionales con conocimientos científicos
para su desempeño en el medio laboral, lo que beneficia el desarrollo de un país. Sin embargo, la
realidad que experimenta actualmente la sociedad requiere de profesionales que desarrollen
habilidades para adaptarse a los cambios y resolver situaciones que puedan manifestarse en su
entorno laboral y personal; de allí que, el presente artículo tiene por objeto establecer la importancia
que tienen las habilidades blandas en la educación superior, para la realización personal y profesional
del individuo, lo que se traduce en una educación de calidad. Para ello, se realizó una revisión
documental de trabajos de investigación anteriores vinculados al tema, obteniendo como resultado
que las habilidades blandas le permiten al individuo relacionarse de mejor forma con su entorno y
desarrollar capacidad de liderazgo, comunicación, empatía y proactividad, cualidades que son
demandas dentro de la masa laboral. En consecuencia, se propuso continuar con la investigación para
sugerir a las universidades, las habilidades blandas como asignatura dentro de los programas
curriculares, para el fortalecimiento de las mismas en los estudiantes de educación superior.
Palabras clave: habilidades blandas, educación superior, calidad educativa, docente,
enseñanza
Abstract
Higher education has the responsibility of training professionals with scientific knowledge for their
performance in the workplace, which benefits the development of a country. However, the reality that
society is currently experiencing requires professionals who develop skills to adapt to changes and
resolve situations that may manifest themselves in their work and personal environment; Hence, this
article aims to establish the importance of soft skills in higher education, for the personal and
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professional fulfillment of the individual, which translates into a quality education. For this, a
documentary review of previous research works related to the subject was carried out, obtaining as a
result that soft skills allow the individual to relate in a better way with their environment and develop
leadership, communication, empathy and proactivity, qualities that are demands within the labor force.
Consequently, it was proposed to continue with the research to propose to the universities, the soft
skills as a subject within the curricular programs, for the strengthening of the same in the students of
higher education.
Keywords: soft skills, higher education, educational quality, teaching
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Como citar: Ramírez Chávez, M. A., & Álvarez Morales, E. (2023). Habilidades blandas como
alternativa de calidad en la educación superior. LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales
y Humanidades 4(1), 24702481. https://doi.org/10.56712/latam.v4i1.431
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INTRODUCCIÓN
El hombre como parte integrante de la sociedad, ha necesitado del sistema educativo para
desarrollarse en el campo profesional y a su vez relacionarse con el medio que le rodea, es decir, ha
requerido de la preparación académica en sus diferentes niveles, siendo el nivel de educación superior,
el que le permitirá afianzarse dentro de cualquier área laboral; sin embargo, en la actualidad no solo es
suficiente el conocimiento que se obtiene producto del proceso enseñanza-aprendizaje dentro de las
aulas de clases, es necesario que el hombre desarrolle ciertas habilidades que le permitan adaptarse
y resolver situaciones dentro del mundo global, dado los constantes cambios que vive la sociedad.
Es por ello, que el propósito de la presente investigación va orientado a establecer la importancia que
tienen en la actualidad dentro del nivel educativo superior, la incorporación de las habilidades blandas,
para la realización personal y profesional del individuo, que en definitiva proporcionan una educación
de calidad.
Hoy en día, la educación superior presenta cambios dentro de su esquema cognoscitivo, por cuanto el
docente debe motivar al alumno a formar parte activa en ese proceso de enseñanza-aprendizaje, que
no sea solo un oyente o espectador con respecto a la adquisición de conocimientos, sino que tenga
iniciativa para el desarrollo educativo.
De allí la importancia, que tiene el docente en la preparación del estudiante a nivel superior, ya que es
éste el que debe motivar la formación de profesionales integrales, que no solo tengan el conocimiento
en determinadas áreas, sino también, sean capaces de desarrollar habilidades que le permitan
integrarse al mundo laboral, que cada día es más competitivo.
En la actualidad, se está observando como las habilidades blandas o solf skill cobran importancia
dentro del sistema educativo, entendiendo por ellas, todas aquellas destrezas que desarrolla el
individuo tales como trabajo en equipo, proactividad, adaptabilidad a los cambios, empatía con el
medio que lo rodea, por citar algunas.
En tal sentido, el objetivo de la investigación es determinar por medio de la consulta documental, como
las habilidades blandas constituyen una herramienta para la optimización de la educación superior.
Así las cosas, la educación desde los grupos más primitivos, ha permitido que el individuo desarrolle
su personalidad y se adapte al medio social donde se desenvuelve, teniendo como objetivos
principales; 1. Trasmitir valores culturales, 2. Inculcar en el individuo hábitos, ideales y creencias para
que sea un ser sano y útil; y, 3. Fomentar el impulso creador que permita el progreso del individuo y de
las instituciones. (Enciclopedia Britannica, inc, 1974),
Los Estados dentro de sus cuerpos normativos establecen la educación como un derecho, que debe
ser garantizado para la realización del individuo como elemento útil a la sociedad, tal es el caso de la
Constitución de la Republica de Ecuador 2008, que prevé en su artículo 26, La educación es un derecho
de las personas a lo largo de su vida y un deber ineludible e inexcusable del Estado”. (Decreto
Legislativo, 2008); asimismo, el referido cuerpo normativo, en su artículo 27, prevé lo siguiente: “La
educación es indispensable para el conocimiento, el ejercicio de los derechos y la construcción de un
país soberano, y constituye un eje estratégico para el desarrollo nacional”. (Decreto Legislativo, 2008).
Asimismo, al realizar una revisión de la legislación de otros países, se observa de igual forma como el
Estado venezolano establece la educación como un derecho humano y deber social, el cual debe
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ser garantizado, tal como lo establece en el artículo 102 de la Constitución de la República Bolivariana
de Venezuela.
La educación es un derecho humano y un deber social fundamental, es democrática, gratuita y
obligatoria. El Estado asumirá como función indeclinable y de máximo interés en todos sus niveles y
modalidades, y como instrumento de conocimiento científico, humanístico y tecnológico al servicio de
la sociedad. La educación es un servicio blico y está fundamentada en el respeto a todas las
corrientes del pensamiento, con la finalidad desarrollar el potencial creativo de cada ser humano y el
pleno ejercicio de su personalidad en una sociedad democrática basada en la valoración ética del
trabajo y en la participación activa, consciente y solidaria en los procesos de transformación social
consustanciados con los valores de la identidad nacional, y con una visión latinoamericana y universal.
El Estado, con la participación de las familias y la sociedad, promove el proceso de educación
ciudadana de acuerdo con los principios contenido en esta Constitución y en la ley. (Asamblea
Nacional Constituyente de la República Bolivariana de Venezuela, 2009).
Partiendo del hecho que la educación constituye un derecho humano, por ser un derecho natural que
posee toda persona, requiere de la protección de los Estados, así como de la comunidad internacional,
toda vez que permite garantizar al hombre una vida digna y por consiguiente su florecimiento dentro
del entorno social, lo que conlleva a su realización personal y por consiguiente el bien común.
Por su parte, la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), el 10 de diciembre de 1948, proclamó
la "Declaración Universal de los Derechos Humanos", en el mencionado instrumento legal, se integra
de 30 artículos, cuyo preámbulo dice lo siguiente:
La presente Declaración tiene como ideal común que todos los pueblos y naciones deben esforzarse,
a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella,
promuevan mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y
aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y
aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de
los territorios colocados bajo su jurisdicción. (Asamblea General de la Organización de las Naciones
Unidas, 1948)
Se desprende del referido instrumento legal, como la Organización de la Naciones Unidas, establece
que por medio de la enseñanza y la educación se puede garantizar el resto a los derechos humanos,
otorgando un papel protagónico a la educación en el desarrollo de la sociedad, lo que en definitiva
permite que las naciones avancen en consonancia con la evolución de los grupos sociales desde el
aspecto económico, político, social y cultural.
Por consiguiente, el sistema educativo es el responsable de la materialización de ese derecho, donde
el docente y las instituciones o casas de estudios, deben emplear métodos de enseñanza que le
permitan al individuo desarrollar aptitudes para adaptarse a los cambios, siendo la educación superior
la encargada de brindar los conocimientos necesarios en las áreas específicas de la ciencia donde el
hombre desea desarrollarse, para posteriormente incorporarse al medio laboral.
De allí, que las habilidades blandas cobran mayor importancia en la educación superior, por cuanto no
es suficiente el aspecto cognitivo en el área específica, sino también, el desarrollo de habilidades que
le permitan al individuo adaptarse a los cambios constante que vive la sociedad producto de la
globalización y más aún a los cambios producidos por la pandemia.
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Habilidades blandas y la educación superior
Las habilidades blandas, las define Carrasco (2015) como: “capacidades comunicativas, de trabajo en
equipo, adaptabilidad, empatía, proactividad, autocrítica y flexibilidad frente a situaciones cambiantes”.
(Carrasco, 2015)
De la definición antes citada, se infiere que las habilidades blandas están vinculadas al aspecto
emocional del individuo, que tienen por objetivo principal desarrollar perfiles transversales, de aspecto
no cognoscitivos.
En ese sentido, al vincular las habilidades blandas con la parte emocional del individuo, es preciso
hablar de la inteligencia emocional, al respecto (Goleman, 1998), señala que la inteligencia emocional
es considerada desde el aspecto individual, colectivo y profesional, la cual permite que el hombre
pueda alcanzar su realización personal y profesional dentro de su entorno social.
En consecuencias, el referido autor realizar una clasificación de las competencias emocionales desde
lo personal y lo social, siendo esta la siguiente: desde el aspecto personal se tiene: 1. La conciencia de
uno mismo, que abarca conciencia emocional, valoración adecuada de uno mismo y confianza en uno
mismo; 2. La autorregulación, que comprende autocontrol, confiabilidad, integridad, adaptabilidad e
innovación; y 3. La motivación; que engloba motivación de logro, compromiso y optimismo.
No obstante, desde el aspecto social, se enfoca en la forma como el individuo se relaciona con los
demás, teniendo así: 1. La Empática, conformada por: comprensión de los demás, orientación hacia el
servicio, aprovechamiento de la diversidad y conciencia política; y 2. Habilidades sociales como:
influencia, comunicación, liderazgo, catalización del cambio, resolución de conflictos, colaboración y
cooperación; y habilidades de equipo. (Goleman, 1998)
Ahora bien, dichas habilidades son desarrolladas por el individuo en el transcurso de su vida, toda vez
que están ligadas a sus necesidades personales y su interés en destacarse en un área específica de
formación académica, lo que le permite establecer comunicaciones efectivas con sus semejantes y
valorar sus capacidades.
En consonancia con lo ya expresado, las habilidades blandas representan así una herramienta para
complementar la calidad de la educación superior, por cuanto es en este nivel académico donde el
individuo alcanza su formación profesional, que a futuro le permitirá su integración a la masa laboral
de un país; razón por la cual, las universidades tienen la responsabilidad del desarrollo profesional del
individuo.
Teniendo que, las universidades son “instituciones formadas por un conjunto de centros de enseñanza
e investigación, donde se imparte la enseñanza superior”. (Larrousse, 2008). A pues, son las
encargas de impartir los conocimientos de acuerdo al área de la ciencia, donde el individuo obtendrá
un título, el cual será reconocido por la sociedad.
Por su parte, la UNESCO en base a la meta 4.3 del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, sostiene que:
“Para 2030, asegurar el acceso en condiciones de igualdad para todos los hombres y las mujeres a una
formación cnica, profesional y superior de calidad, incluida la enseñanza universitaria”. (Unesco,
s.f.).
Como se desprende de la cita anterior, en el plano internacional específicamente la UNESCO, muestra
gran interés por la formación superior de calidad, lo que en definitiva se traduce a la formación de
individuos integrales que representan aportes positivos a la sociedad.
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En ese sentido, hablar de una educación superior de calidad lleva consigo el hecho que las
universidades tienen el deber de promover en los estudiantes el desarrollo de capacidades
emocionales, con el fin de garantizar su incorporación integral a la sociedad.
Partiendo de este punto, se puede inferir entonces que las habilidades blandas dentro la educación
superior se traducen a optimización de la misma, por cuanto permiten al individuo desarrollar
capacidades que no son intrínsecas del área de conocimiento, sino que van ligadas a su parte
emocional, y son necesarias para su realización personal y profesional.
De acuerdo a Fadel y Groff, citados por (Hernández C. y. Neri, J, 2020) establece que: “las escuelas
tienen que impulsar una educación que apoye a forjar el carácter de los jóvenes para que adquieran y
fortalezcan virtudes, valores y una capacidad de tomar decisiones para llevar una vida equilibrada,
incluso se debe enseñar lo relacionado con la salud mental, la curiosidad, la resiliencia, la ética y el
liderazgo.”
De la cita antes mencionada, se observa como los autores prestan gran atención en el deber de enseñar
salud mental, resiliencia, ética, liderazgo y curiosidad, aspectos que hoy en día la educación superior
debe impartir, para lograr como ya sea a dicho la formación integral del individuo.
En esta era globalizada, donde los niveles de competitividad son más exigentes, se requiere entonces
que las universidades o institutos de educación superior incorporen dentro de sus esquemas de
formación, el desarrollo de las habilidades blandas, para que el individuo sea capaz de adaptarse a los
cambios y resolver conflictos.
Al formar un profesional integral con capacidades adquiridas desde el nivel de educación superior, se
contribuye a la formación de una Nación productiva, donde todos los sectores de la sociedad se
benefician, así como las instituciones y empresas.
Es preciso señalar, que los autores Hernández C. y. Neri, J, (2020), establecen:
Las instituciones de educación tienen que trabajar en la implementación de talleres que refuercen las
habilidades blandas, así como mantener el acercamiento con el sector empresarial que continúe
impulsando las estancias, ya que estas coadyuvan al fortalecimiento de las competencias
interpersonales de los estudiantes.” (Hernández C. y Neri, J, (2020
Por consiguientes, se puede deducir que las habilidades blandas deben ser impulsadas por las
universidades, por ser esta la fase del sistema educativo donde el individuo adquiere conocimientos
científicos en un área específica, para su futura integración a la masa laboral y productiva de un Estado,
y que a su vez el estudiante se pueda desarrollar desde el aspecto personal, así como profesional, lo
que en definitiva permite formar un individuo competitivo dentro de la sociedad.
Habilidades blandas. Docente y enseñanza
Como se ha venido expresado, las habilidades blandas dentro del nivel de educación superior
representan el desarrollo de capacidades emocionales en el estudiante, lo que se traduce a mejorar la
calidad de la formación profesional, siendo necesario para el desarrollo de esas capacidades la
orientación del docente, quien es el llamado a proveer al educando todas las herramientas necesarias
para la obtención de una formación de calidad, entendiendo por docente, toda persona que enseña o
instruye. (Larrousse, 2008); siendo preciso para el logro de dicho objetivo, que el docente tenga la
pedagogía requerida, que le permita transmitir los conocimientos de manera efectiva y coherente.
En ese sentido, docente y enseñanza se funcionan dentro del sistema de educación superior, para
brindar al estudiante los conocimientos vinculados al área de la ciencia que ha sido escogido por el
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educando para su desarrollo profesional; conocimientos que hoy en día no pueden limitarse al método
de enseñanza tradicional, el cual se limita a la adquisición de conocimientos, sino más bien, debe ir
más allá, en el sentido de preparar al individuo para su integración a la sociedad.
Sin embargo, la enseñanza vista como un proceso donde el docente representa una autoridad que
transmite conocimiento al alumno y éste solo memoriza, conocida como educación tradicional, en la
actualmente ha venido presentando cambios debido a la globalización, la era digital y la pandemia, lo
que ha obligado a la sociedad experimenta cambios constantes; en tal sentido, las universidades no
pueden limitarse a impartir conocimiento, sino que deben preparar al individuo para enfrentarse a una
sociedad donde cada vez son mayores la exigencias para poder el individuo integrarse a la misma, por
consiguiente, es aquí donde las habilidades blandas se manifiestan dentro de la educación superior
como alternativa para una educación de calidad, por ser éstas las que permiten optimizar la formación
profesional del individuo.
En tal sentido, las habilidades blandas pueden considerarse como parte integrante de la teoría de la
educación progresista, teniendo que esta teoría se orienta en perspectivas democráticas y en la
evolución de la sociedad. El abanderado de esta teoría fue Francis Wayland Parker (1837-1902),
considerado padre de la educación progresista.
Dentro de las cualidades que caracterizan a la educación progresista, se encuentran:
Fuerte énfasis en la resolución de problemas y el pensamiento crítico.
Trabajo en grupo y desarrollo de habilidades sociales.
La comprensión y la acción como objetivo del aprendizaje en contraposición al conocimiento
de la memoria.
Proyecto de colaboración y aprendizaje cooperativo
Educación para la responsabilidad social y la democracia.
Selección del contenido de la asignatura esperando preguntas que habilidades se necesitan
en la sociedad futura.
Énfasis en el aprendizaje a lo largo de la vida y en las habilidades sociales. Definiciones-
de.com, s.f.)
Ahora bien, en la actualidad el docente debe enfocarse en la preparación constante, con el propósito
de adaptarse a las exigencias que la misma sociedad va generando, con el fin de brindar las
herramientas necesarias a los estudiantes que le permitan lograr la consecución de sus conocimientos
y capacidades.
Según Blanco (2001) citado por Espinoza ( 2017) dentro de las funciones que caracterizan al docente,
se tienen:
Función docente metodológica: actividades encaminadas a la planificación, ejecución, control
y evaluación del proceso de enseñanza aprendizaje. Por su naturaleza incide directamente en
el desarrollo exitoso de la tarea instructiva y de manera concomitante (la cooperación general
de la sociedad, como los medios de difusión, las organizaciones políticas, etc.) favorece el
cumplimiento de la tarea educativa.
Función investigativa: actividades encaminadas al análisis crítico, la problematización y la
reconstrucción de la teoría y la práctica educacional en los diferentes contextos de actuación
del maestro.
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Función orientadora: actividades encaminadas a la ayuda para el auto conocimiento y el
crecimiento personal mediante el diagnóstico y la intervención psicopedagógica en interés de
la formación integral del individuo. Por su contenido, esta función incide directamente en el
cumplimiento de la tarea educativa, aunque también se manifiesta durante el ejercicio de la
instrucción. (Espinoza, 2017)
De la cita antes aludida, se observa como el docente debe tener funciones orientadoras, que le permitan
al educando tener auto conocimiento y lograr un crecimiento personal, en tal sentido, es dentro de esta
función que el docente puede desarrollar las habilidades blandas, tales como; la conciencia emocional
del alumno, su valoración y confianza en sí mismo; así como, el autocontrol, confiabilidad, integridad,
adaptabilidad, innovación y la motivación.
El docente no solo debe limitarse al desarrollar esas cualidades en el estudiante, sino también,
fomentar aquellas que le permitan relacionarse con los demás, como son: la empática y habilidades
sociales, entre las que destacan: influencia, comunicación, liderazgo, canalización del cambio,
resolución de conflictos, colaboración y cooperación.
Los autores Zepeda. M, Cardozo. E y Cortes. J (2020), señalan que los estudiantes consolidan sus
competencias en cuatro categorías, interpersonales, toma de decisiones, pensamiento crítico y de
autocontrol; y habilidades comunicativas; concluyendo que la experiencia de aprendizaje centrada en
la investigación, el trabajo colaborativo y el desarrollo de competencias preparan al estudiante para
enfrentarse al mundo. (Zepeda, 2020)
En consecuencia, son esas capacidades que, al ser desarrolladas por el estudiante desde su educación
superior, le van permitir un crecimiento profesional de calidad y por ende la integración optima a la
masa laboral de un país, lo que se traduce a la formación de un ser útil a la sociedad.
No obstante, en la actualidad el docente debe adaptarse a su vez a los cambios que está sufriendo el
sistema educativo, producto de la pandemia y las mismas exigencias del mundo globalizado, por
cuanto debe apoyarse en todas aquellas herramientas tecnológicas que le permitan impartir los
conocimientos y a su vez motivar a los estudiantes a incorporarse a los cambios, donde sea un
estudiante proactivo en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Así las cosas, el sistema educativo a nivel superior ha sufrido cambios y ha obligado a las
universidades no solo a nivel local, sino también a nivel internacional, implementar procesos de
enseñanza-aprendizaje que le permitan al educando generar competencias personales y profesionales
útiles para la vida, siendo necesario la adopción de nuevos métodos de pedagogía, como los son las
herramientas tecnológicas, que hoy por hoy son de gran utilidad para el docente universitario al
momento de impartir sus conocimientos y a su vez útil para los estudiantes.
En ese sentido, es necesario que las universidades se encuentren alineadas con las exigencias de la
sociedad, es decir, que sus programas de formación estén sujetos a todas aquellas situaciones o
eventos que la sociedad experimenta y que requieren ser solucionadas por profesionales con
competencia y capacidades integrales.
En relación al aspecto ante mencionado, el autor Espinoza. J (2016), precisa lo siguiente
Es preciso reforzar áreas que no están relacionadas directamente con la parte dura de la ciencia
Química, sino con las denominadas habilidades blandas. No se discute que en una ciencia básica se
brinde prioridad a los conocimientos, pero hay que dejar espacios para la creatividad, innovación y el
trabajo interdisciplinario. (Espinoza j. , 2016)
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Como se evidencia de la cita anterior, las habilidades blandas constituyen una herramienta de
formación del individuo que le permite innovar, crear y realizar trabajos interdisciplinarios en el área de
la ciencia, desarrollando así sus capacidades no solo intelectuales, sino también emocionales, las
cuales deben ser estimuladas por el docente desde el nivel de educación superior, toda vez que el
estudiante se prepara para integrase a una actividad laboral, donde se funcionan el aspecto intelectual
y emocional, para lograr adaptarse al medio social.
Por consiguiente, se puede inferir que el docente en el nivel de educación superior para lograr el
desarrollo de las habilidades blandas en los estudiantes, requiere de la pedagogía y también de
conocimientos en el área de la psicología, para lograr entender las emociones del educando y poder
orientarlo de forma adecuada para el desarrollo de sus capacidades.
En ese sentido, es preciso que las universidades implementen acciones con miras a la capacitación de
los docentes, para que puedan abordar el desarrollo de las habilidades blandas en el nivel educativo
superior, con el propósito de establecer herramientas precisas que permitan obtener la formación
integral del individuo.
Finalmente, el educando del nivel superior de este nuevo siglo no solo debe limitarse al hecho de
adquirir conocimientos en un área determinar de la preparación profesional, sino que debe desarrollar
habilidades desde esta etapa que le permita ser un individuo útil a la sociedad, donde sea capaz de
adaptarse a los cambios y proponer soluciones viables a conflictos que puedan devenir en su entorno,
es por ello, que las habilidades blancas constituyen una herramienta de formación integral del
estudiante, las cuales deben ser fomentadas desde la educación superior, por cuanto no es suficiente
el nivel intelectual en determinada área, sino que es necesario tener aptitudes de integración y
adaptación al medio social.
METODOLOGÍA
En este punto se establecerá la metodología empleada para el desarrollo de la presente investigación
que aborda el tema de las habilidades blandas como alternativa de calidad en la educación superior.
El tipo de investigación seleccionado fue la descriptiva desde un enfoque cualitativo, toda vez que el
objeto de la investigación está orientado en conocer el fenómeno social y como se manifiesta, teniendo
así, para los autores Álvarez J y Jurgenson G (2003) establecen como características de la
investigación cualitativa las siguientes:
El punto de partida del científico es la realidad, que mediante la investigación le permite llegar
a la ciencia.
El científico observa, descubre, explica y predice aquello que lo lleva a un conocimiento
sistemático de la realidad [Tamayo 1994].
Los fenómenos, los hechos y los sujetos son rigurosamente examinados o medidos en
términos de cantidad, intensidad o frecuencia.
La realidad se considera estática.
Se pretende objetividad en el investigador.
Las situaciones «extrañas>> que afecten la observación y la objetividad del investigador se
controlan y evitan.
Se considera que hay una realidad allá afuera que debe ser estudiada, capturada y entendida
[Taylor y Bogdan 1996].lvarez, 2003)
Al emplear este tipo de investigación, se pudo estudiar el hecho de la existencia misma de las
habilidades blandas, que son capacidades que se encuentran ligadas a las emociones del individuo,
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que van desde la conciencia de mismo, la autorregulación, la motivación; así como la empática y
habilidades sociales como: influencia, comunicación, liderazgo, catalización del cambio, resolución de
conflictos, colaboración, cooperación; y habilidades de equipo; logrando por medio de este todo
describir el objeto de estudio.
Para ello, fue necesario realizar una consulta documental vinculada con el tema de investigación,
utilizando las herramientas digitales, así como artículos de revistas científicas, libros y normas
jurídicas vinculadas con el tema; una vez obtenida la información, se efectúo una lectura del material
para seleccionar contenido estrictamente vinculado a las habilidades blandas, al sistema educativo a
nivel superior y la actuación de los docentes dentro la formación educativa.
Finalmente se realizó un análisis, de la información obtenida la cual revelo la importancia que tiene el
desarrollo de las habilidades blandas en la educación superior para la formación de calidad, ya que se
forma al individuo en un área de la ciencia, pero a su vez se forma para enfrentarse a la sociedad.
Asimismo, las investigaciones consultadas para la realización de este artículo, revelaron que los
estudiantes de educación superior deben desarrollar habilidades blandas para su incorporación a la
masa laboral de un país, que en definitiva contribuyen con el desarrollo socioeconómico.
De igual forma, la investigación documental, permitió evidenciar que aún se debe investigar sobre el
tema para desarrollar unidades curriculares que se adapten a las exigencias del mundo global y a las
demandas que la sociedad exige, en cuanto a la formación de estudiantes con habilidades blandas, lo
que se traduce a crear universidades con calidad educativa, que serán reconocidas con el desempeño
laboral y personal del individuo, tomando en cuenta los cambios agigantados que experimenta la
sociedad.
RESULTADOS
De la revisión realizada a los documentos consultados, se pudo evidencias que las habilidades blandas,
son todas aquellas capacidades comunicativas, de trabajo en equipo, adaptabilidad, empatía,
proactividad, autocrítica y flexibilidad frente a situaciones cambiantes, que se encuentran
estrechamente ligadas a la inteligencia emocional del individuo.
Teniendo que la educación superior como responsable en la formación de profesionales, no solo debe
enfocarse en la preparación del nivel intelectual del estudiante en un área de la ciencia, sino también,
tiene el deber de implementar herramientas en sus procesos de enseñanzas que le permitan al
individuo desarrollar su inteligencia emocional.
Que, si bien es cierto, existen instituciones de educación superior que motiva al estudiante a desarrollar
de sus habilidades blandas, no menos cierto es que n hay mucho por hacer para el desarrollo de
esas capacidades en los estudiantes.
En ese sentido, con este trabajo se aspira continuar con otras investigaciones que permitan profundizar
sobre la implementación de las habilidades blandas en el sistema educativo superior, con el fin de
brindar una formación profesional de calidad, donde el individuo forme parte de la sociedad de manera
integral y sea capaz de adaptarse a los cambios que experimenta en su entorno.
Las habilidades blandas constituyen un aspecto de gran relevancia en la educación superior que debe
ser observado por las universidades para motivar en el estudiante, no solo esa capacidad de
adaptación a los cambios, sino también, capacidad de comunicación, liderazgo e integración de
grupos.
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Cuando se hace referencia que los docentes de educación superior tienen la responsabilidad de
fomentar el desarrollo de las habilidades blandas en los estudiantes, es preciso enfatizar que los
docentes requieren de una formación psicológica para poder abordar las emociones del estudiante y
lograr encauzar el desarrollo de las habilidades; por lo que se hace necesario que las universidades
cuenten con docentes especializados y no se limiten a funciones de orientación.
CONCLUSIONES
Dados los cambios acelerados que experimenta la sociedad, donde cada día exige del individuo
capacidad de proactividad y adaptación, las habilidades blandas constituyen una herramienta
fundamental en la formación de los estudiantes a nivel superior, por cuanto les permite su realización
personal y profesional dentro del medio social donde se desenvuelven.
En tal sentido, las universidades como instituciones encargadas de impartir conocimiento en el área
de la ciencia y formación profesional, son las llamadas a incluir dentro de sus programas de enseñanza
el fortalecimiento de las habilidades blandas en los estudiantes, con el propósito de formar
profesionales integrales, que tengan conocimiento intelectuales en el área de la ciencia, pero a su vez
posean una inteligencia emocional que le permita desarrollar esas habilidades blandas, lo que genera
aportes positivos a la sociedad y su evolución.
De los resultados obtenidos en la investigación, se sugiere profundizar sobre el nivel de preparación o
perfil que debe tener un docente de educación superior para promover el desarrollo de las habilidades
blandas en los estudiantes.
No obstante, al hablar de habilidades blandas como los son capacidades comunicativas, de trabajo en
equipo, adaptabilidad, empatía, proactividad, autocrítica y flexibilidad frente a situaciones cambiantes,
surge una interrogante, cómo puede el docente evaluar estas capacidades, toda vez que son propias
de las emociones de cada individuo en particular.
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REFERENCIAS
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