secas. Puede sobrevivir e infectar por medio del agua, diferentes superficies contaminadas,
dispositivos y equipo médicos en general. (Tuon et al., 2022) (38).
Paz-Zarza et al, (2019) (20), menciona datos muy importantes que son los siguientes: “Se le
considera la quinta causa más frecuente en las infecciones en general a nivel mundial, la segunda
causa de neumonía nosocomial, la tercera causa de infecciones urinarias”.
Los factores de riesgo para contraer infecciones por este patógeno son principalmente en los
pacientes con inmunodepresión, quemaduras severas, enfermedades pulmonares subyacentes,
neutropenia inducida por quimioterapia, entre otras. (Luján Roca, 2014) (39).
Streptococcus pneumoniae es una bacteria Gram positiva que causa infecciones menores como
otitis media aguda, sinusitis, meningitis, neumonía fiebre sin foco, septicemia y en raras
ocasiones artritis y peritonitis. (Ruvinsky, 2001) (22).
Las infecciones provocadas por S. pneumoniae pueden afectar a todas las poblaciones, pero es
más común en pacientes mayores de 65 años, infantes menores a 2 años, en aquella población
que fuma, abusa del alcohol, los que tienen asma o EPOC. (Dion & Ashurst, 2022) (40).
Sus formas de transmisión son por contacto directo con el portador (aérea, gotículas), por
transmisión infecciosa directa, por coinfección, por contacto con dispositivos de respiración
mecánica, entre otros.
Su tiempo viable en el ambiente puede llegar a ser 1 a 20 días. (Castañeda y Ordoñez, 2014) (21);
a su vez, en otras fuentes, se encontró que puede sobrevivir en el ambiente sobre prótesis
dentales hasta 7 días, en el polvo 20 días; en el vidrio de 1 a 11 días. Su Dosis Infectiva Mínima
(DIM) es desconocida en humanos, sin embargo, los ratones desarrollan sepsis o neumonía
cuando se infectan con 107 o 108 UFC (INSST, 2022) (40).
En un estudio realizado en 22 hospitales pediátricos de segundo y tercer nivel determinaron una
prevalencia de la infección causada por S. pneumoniae del 53% para niños de 7 a 24 meses.
(Echániz-Avilés et al., 2014) (48).
Las enterobacterias son de la familia Enterobacteriaceae y son el grupo más grande y
heterogéneo de bacilos gramnegativos con importancia clínica; pueden producir una variedad
amplia de enfermedades en el humano. Se pueden clasificar en dos grupos: Enterobacterias
patógenas primarias, que son aquellas capaces de producir enfermedades en personas con
defensas sanas. En este grupo se incluyen algunas cepas de E. Coli (ECEP, ECET, ECEA, ECEH y
ECEI), Salmonella entérica, Shigella ssp, Klebsiella ssp. y sus patologías son: Gastroenteritis,
fiebres tifoidea y paratifoidea, enteritis y glanuloma inguinal, en el orden respectivo. (Pérez G. et
al.,2014) (23).
El segundo grupo es el de las bacterias entéricas oportunistas. Los agentes patógenos
oportunistas son aquellos que causan enfermedades en personas que tienen su sistema
inmunológico comprometido o son portadores de dispositivos o sondas. Las más frecuentes son
E. coli, Proteus mirabilis, Serratia marcescens y Klebsiella pneumoniae.
Klebsiella pneumoniae se puede transmitir mediante el contacto directo y vía digestiva; las
infecciones que provoca son la infección del tracto urinario y biliar, neumonía en pacientes sanos,
meningitis, peritonitis, entre otras. (Bernal D. et al.,2008) (41). Esta bacteria ha estado
recientemente en el punto de mira de la comunidad sanitaria ya que puede vivir en las superficies
inanimadas durante períodos de 2 horas a 30 meses. (Castañeda y Ordoñez (2014) (21).
Las personas inmunodeprimidas (diabéticas, alcohólicas, en situación crítica de hospital) son las
más vulnerables para contraer alguna enfermedad causada por este patógeno. (Wang et al.,