INTRODUCCIÓN
El arte público ecuestre se investiga desde hace algunas décadas atrás en el Perú, entre estos
estudios están los de Alfonso Castrillón (1991), autor de una publicación de la escultura
monumental y funeraria de Lima, también el de Gamarra Puertas (1996) que consta de un
inventario de 14 monumentos ecuestres a nivel nacional, los estudios más recientes son de
Crousse (2008), Hamann (2015) y Leonardi Herane (2021) y están centrados en la obra
escultórica monumental de la época republicana.
La escultura ecuestre está siempre asociada a la figura del conquistador guerrero, del héroe
militar, incluso, líderes como «papas, políticos e incluso algunos reyes rara vez montaban
caballo» (Collins, 2009, s. p). Sin embargo, esta investigación se centra en El chalán de Miguel
Baca Rossi, obra emplazada póstumamente en el paseo de la avenida Villarreal de Chiclayo. El
tema costumbrista en que despliega su amor por los caballos de paso⎯, su habilidad retratista,
el amor por su tierra y la identidad cultural se evidencian magníficamente en El chalán que
aparece como un actor dentro del espacio público que estimula las relaciones socioculturales,
aseguran la memoria histórica del lugar y la del artista como sujeto individual cargado de una
historia particular y se constituye como parte del patrimonio artístico cultural de la comunidad.
La obra de arte es la expresión del artista, pues este asimila su contexto social, busca equilibrio,
la regula, la transforma y la somete a una constante distinción; además, en ella quedan
plasmados su actividad transformadora, su pensamiento, sus puntos de vista y su conocimiento
cultural, permite «la vinculación, en la vida cotidiana, del creador, su obra y el público, eleva
considerablemente su afectividad en la formación de la conciencia de identidad cultural en la
población» (Medina, Sánchez, Rey y Naung, 2012).
El chalán es el jinete de la costa norte del Perú, representado magistralmente por Miguel Baca
Rossi, escultura monumental que se constituye como testimonio de ideas y tendencias
ideológicas erigidas para conmemorar a personajes civiles y para resaltar la identidad de una
comunidad. A partir de estos presupuestos, se plantea la siguiente interrogante: ¿cuáles son los
elementos iconográficos del mestizaje representados en la escultura monumental El chalán de
Miguel Baca Rossi? Para dar respuesta es necesario apoyarnos en La teoría de la imagen (2006)
de Justo Villafañe, La imagen de la ciudad (1984) de Lynch, y el patrimonio cultural mueble. Estas
teorías nos acercan al arte público como patrimonio artístico y cultural de Chiclayo.
MÉTODO
Para el análisis de la escultura conmemorativa El chalán se han tomado en cuenta las pautas
que Puerta (2005) propone para el análisis de sistemas de representación para establecer la
configuración básica de la obra escultórica. Así mismo, se han considerado el método
iconografía e iconología de Panofsky (1979) y el método semiótico. La investigación se realizó
en tres etapas:
La primera consistió en la recolección de información para esclarecer el objeto artístico a
analizar. Para esta etapa se recurrió a la observación directa y al registro fotográfico, y se elaboró
una ficha de observación y análisis gráfico.
En la segunda, se investigó sobre referentes iconográficos en la plástica peruana, a través de los
métodos aplicados a la historia del arte. Así, se encontró que hubo representaciones pictóricas
de jinetes montados a caballo, pero no en el sentido estricto del jinete asociado al ranchero
costeño vestido, generalmente, con poncho blanco y sombrero de ala ancha llamado chalán.
Entre estas se consideraron la pintura de El hombre a caballo, hoy conocida como El chalán,
representada por el academicista Francisco Laso y fechada aproximadamente entre 1850-1860.