LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2025, Volumen VI, Número 4 p 3467.

DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v6i4.4526

Entorno Familiar y Rendimiento Académico de Estudiantes
de Educación Básica del Sector San Antonio

Family Environment and Academic Achievement of Elementary School
Students in the San Antonio Sector


Jenniffer Yoselin Garces Bustamante

jenniffer.garces@educacion.gob.ec
https://orcid.org/0009-0003-9549-5244

Unidad Educativa Fiscal Eloy Alfaro
Jujan – Ecuador


Denise Michel Villegas Mariño
denismichel20@hotmail.com

https://orcid.org/0009-0006-8731-9576
Unidad Educativa Fiscal Eloy Alfaro

Babahoyo – Ecuador

Marjorie Stefania López Martinez
stefanialopez509@gmail.com

https://orcid.org/0009-0008-8326-6344
Unidad Educativa Fiscal Eloy Alfaro

Baba – Ecuador

Rosa Arelys Arévalo Herrera
arevalorosa83620@gmail.com

https://orcid.org/0009-0004-7358-1755
Unidad educativa Agustín Alberto Freire Icaza

Jujan – Ecuador

Angela Yazmin Garcia Montes
monteswendi31@gmail.com

https://orcid.org/0009-0003-9727-3768
Unidad Educativa Fiscal Eloy Alfaro

Jujan – Ecuador

Artículo recibido: 04 de junio de 2025. Aceptado para publicación: 18 de septiembre de 2025.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.


Resumen

La presente investigación analizó la influencia del entorno familiar en el rendimiento académico de
estudiantes de tercer año de Educación General Básica en el sector San Antonio. Se utilizó un enfoque
mixto, con diseño descriptivo de campo y alcance interpretativo. La muestra incluyó 80 padres de
familia, 30 docentes y 40 estudiantes de distintas instituciones educativas del sector. Para la
recolección de datos se aplicaron encuestas estructuradas y entrevistas semiestructuradas, cuyos
resultados se procesaron con Excel y se analizaron mediante estadística descriptiva y la correlación
de Spearman. Los hallazgos revelaron que los factores familiares como la supervisión de tareas, la
comunicación afectiva y las rutinas educativas están directamente relacionados con el desempeño
escolar de los estudiantes. La mayoría de docentes reportó que el entorno familiar incide
significativamente en el aprendizaje, mientras que los estudiantes manifestaron sentir afectaciones
emocionales cuando existen conflictos familiares. La correlación de Spearman evidenció una relación
positiva moderada entre la funcionalidad familiar y el rendimiento académico. Estos resultados
coinciden con estudios previos que destacan la relevancia del acompañamiento familiar en el


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2025, Volumen VI, Número 4 p 3468.

desarrollo académico, y reafirman la necesidad de involucrar activamente a los padres en el proceso
educativo. Se concluye que mejorar la dinámica familiar y fortalecer el vínculo hogar-escuela son
acciones clave para elevar el rendimiento académico en contextos vulnerables. Se recomienda futuras
investigaciones con muestras más amplias y análisis longitudinales para profundizar en estas
relaciones.

Palabras clave: entorno familiar, rendimiento académico, educación básica, estudiantes,
familia


Abstract
The present study analyzed the influence of the family environment on the academic performance of
third year students of General Basic Education in the San Antonio sector. A mixed approach was used,
with a descriptive field design and interpretative scope. The sample included 80 parents, 30 teachers
and 40 students from different educational institutions of the sector. Structured surveys and semi-
structured interviews were used for data collection, the results of which were processed with Excel
and analyzed using descriptive statistics and Spearman's correlation. The findings revealed that family
factors such as homework supervision, affective communication and educational routines are directly
related to students' school performance. The majority of teachers reported that the family environment
has a significant impact on learning, while students reported feeling emotionally affected by family
conflicts. Spearman's correlation showed a moderate positive relationship between family
functionality and academic performance. These results coincide with previous studies that highlight
the relevance of family support in academic development, and reaffirm the need to actively involve
parents in the educational process. It is concluded that improving family dynamics and strengthening
the home-school bond are key actions to improve academic achievement in vulnerable contexts.
Future research with larger samples and longitudinal analysis is recommended to deepen these
relationships

Keywords: family environment, academic achievement, basic education, students, family











Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades,
publicado en este sitio está disponibles bajo Licencia Creative Commons.

Cómo citar: Garces Bustamante, J. Y., Villegas Mariño, D. M., López Martinez, M. S., Arévalo Herrera,
R. A., & Garcia Montes, A. Y. (2025). Entorno Familiar y Rendimiento Académico de Estudiantes de
Educación Básica del Sector San Antonio. LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y
Humanidades 6 (4), 3437 – 3482. https://doi.org/10.56712/latam.v6i4.4526


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2025, Volumen VI, Número 4 p 3469.

INTRODUCCIÓN

El rendimiento académico de los estudiantes en los primeros años de educación básica depende de
una amplia variedad de factores, entre los cuales el entorno familiar ocupa un lugar central. La familia,
como primer espacio socializador, es el escenario donde el niño adquiere no solo habilidades básicas,
sino también valores, actitudes, hábitos de estudio y motivación por aprender. En contextos urbanos
populares como el sector San Antonio del cantón Jujan, durante el año lectivo 2024-2025, se ha podido
constatar que las condiciones familiares tienen una influencia significativa sobre el desempeño escolar
de los niños, especialmente en edades tempranas como el tercer año de Educación General Básica.

Durante la observación realizada en este sector, se evidenció que numerosos estudiantes presentan
dificultades en la comprensión lectora, la escritura, el cálculo básico y el seguimiento de instrucciones.
Estas carencias no solo están vinculadas a factores escolares, sino que encuentran su raíz en
dinámicas familiares caracterizadas por la desatención emocional, la ausencia de rutinas de estudio,
la escasa comunicación entre padres e hijos y la limitada presencia de figuras parentales durante el
acompañamiento escolar. En muchos casos, los padres o tutores se encuentran ocupados en jornadas
laborales extensas o en condiciones precarias, lo cual limita su participación activa en el proceso
educativo.

La literatura científica confirma que el entorno familiar incide de manera determinante en el
rendimiento académico. Como indican Candela y Jama (2024), la participación familiar en la educación
del niño incrementa notablemente las posibilidades de éxito escolar, ya que genera un ambiente
afectivo que favorece la autoestima, el sentido de responsabilidad y la autonomía del estudiante. Por
su parte, Vygotsky (como se citó en Manjarres et al., 2023) enfatiza que el aprendizaje se construye en
interacción con los otros significativos, especialmente dentro del hogar, donde el lenguaje, los valores
y las creencias moldean el pensamiento infantil. En línea con estas perspectivas, la ausencia de apoyo
emocional y cognitivo en casa actúa como una barrera para el logro académico.

En el contexto ecuatoriano, diversos estudios respaldan esta realidad. Sánchez et al. (2024) describen
que existe una relación positiva entre el nivel de involucramiento de los padres y el rendimiento
académico de los estudiantes de educación básica, particularmente en áreas como la lectura y las
matemáticas. De igual forma, Rodríguez (2022) señala que el bajo acompañamiento familiar afecta
negativamente la motivación escolar, generando actitudes de rechazo hacia las actividades
académicas. Estos resultados coinciden con lo observado en San Antonio de Jujan, donde los
estudiantes con mayor apoyo familiar muestran mayor autonomía, mejor comportamiento en clase y
desempeño académico superior.

Un elemento recurrente en los hogares con bajo involucramiento escolar es la ausencia de hábitos de
estudio. Según Pilligua (2024), los hábitos no se generan de manera espontánea, sino que requieren
modelamiento, constancia y guía, especialmente por parte de los adultos. Cuando en casa no se
establecen rutinas de estudio, horarios definidos para realizar tareas o espacios adecuados para el
aprendizaje, los niños tienden a adoptar una actitud desorganizada y desinteresada hacia la escuela.
Esta situación se agrava cuando no se supervisan las tareas escolares o se considera que la educación
es una responsabilidad exclusiva del docente.

Además, el componente emocional desempeña un papel crucial en la relación entre familia y
rendimiento académico. Un estudio de Morales y Moros (2020) encontró que los niños que reciben
afecto, reconocimiento y acompañamiento por parte de sus padres tienen mayores niveles de
autoestima, lo cual favorece su desempeño escolar. En contraste, los hogares marcados por la
violencia intrafamiliar, el abandono, o el descuido emocional suelen generar en los niños estados de
ansiedad, inseguridad o frustración, que se reflejan directamente en sus resultados académicos y en
su comportamiento dentro del aula.


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2025, Volumen VI, Número 4 p 3470.

La observación realizada en San Antonio también permitió identificar que la situación económica de
las familias condiciona el nivel de apoyo educativo que pueden brindar. En muchos casos, los padres
o tutores tienen un bajo nivel de escolaridad, lo cual les impide ayudar eficazmente a sus hijos con las
tareas o establecer una comunicación fluida con los docentes. Según el informe de Pincay et al. (2025),
los niveles de pobreza y exclusión social están directamente asociados con el bajo rendimiento
académico en América Latina, y Ecuador no es la excepción. La falta de recursos materiales, como
libros, útiles escolares, acceso a tecnología o alimentación adecuada, también influye negativamente
en las oportunidades de aprendizaje.

Frente a esta realidad, el sistema educativo enfrenta el reto de establecer estrategias que fortalezcan
el vínculo entre la escuela y la familia. La participación de los padres no debe limitarse a la asistencia
ocasional a reuniones escolares, sino que debe promoverse una colaboración constante, basada en el
respeto mutuo, la corresponsabilidad y la formación continua. Como sugieren Farias et al. (2025), el
desarrollo del niño depende de la interacción entre los distintos sistemas que lo rodean, siendo el
microsistema familiar uno de los más influyentes. Por ello, las intervenciones escolares deben incluir
también espacios para el trabajo con las familias, brindando orientación, apoyo psicológico y
formación sobre temas clave como la crianza positiva, la inteligencia emocional y los hábitos de
estudio.

Asimismo, es importante reconocer las fortalezas presentes en muchas familias del sector, que, a
pesar de las limitaciones económicas o educativas, demuestran un alto compromiso con el bienestar
de sus hijos. Estas familias promueven valores como el respeto, el esfuerzo y la solidaridad, lo cual
contribuye significativamente al desarrollo integral de los estudiantes. De acuerdo con Piguave (2022),
el capital cultural de las familias puede ser una fuente poderosa de motivación y aprendizaje,
especialmente cuando se fomenta la lectura en casa, el diálogo sobre lo aprendido en clase y la
valoración de la educación como medio de superación.

Para avanzar hacia una mejora sostenida del rendimiento académico en sectores como La Esperanza,
es necesario diseñar políticas educativas inclusivas, con enfoque comunitario, que promuevan la
articulación efectiva entre docentes, estudiantes y familias. Esto implica no solo una apertura
institucional, sino también una transformación en la manera en que concebimos el rol de la familia en
la educación. Debemos pasar de un modelo centrado exclusivamente en la escuela, a uno que
reconozca la importancia de los entornos familiares y comunitarios en la construcción del aprendizaje.
La calidad de las relaciones afectivas, la presencia de hábitos de estudio, el acompañamiento
emocional y la participación activa de los padres son factores determinantes en el logro escolar. Frente
a esta evidencia, es imprescindible fortalecer la alianza entre familia y escuela, generar estrategias de
apoyo a los hogares más vulnerables, y construir una cultura educativa compartida, donde todos los
actores asuman su responsabilidad en el desarrollo de las nuevas generaciones.

METODOLOGÍA

Para llevar a cabo esta investigación se utilizó un enfoque mixto, que combina elementos cuantitativos
y cualitativos, permitiendo un análisis más completo de la influencia del entorno familiar en el
rendimiento académico. El diseño metodológico fue no experimental y de corte transversal, ya que los
datos se recolectaron en un solo momento sin manipulación de variables. Se trata de una investigación
de tipo aplicada, cuyo objetivo es aportar soluciones a una problemática educativa contextualizada.

La muestra de estudio estuvo conformada por 40 estudiantes de tercer año de Educación General
Básica, 30 docentes y 80 padres de familia, todos pertenecientes a diferentes instituciones educativas
del sector San Antonio del cantón Jujan, durante el periodo 2025. Los participantes fueron
seleccionados mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia, considerando su
disponibilidad, accesibilidad y predisposición para participar de manera voluntaria en el estudio.


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2025, Volumen VI, Número 4 p 3471.

Se utilizó la técnica de encuesta como principal medio para la recolección de datos cuantitativos. Para
ello, se diseñó un cuestionario estructurado de ocho preguntas cerradas que fue aplicado a los padres
de familia por medio de la plataforma Google Forms. De manera complementaria, se aplicó una
entrevista estructurada de siete preguntas abiertas dirigida a una docente con experiencia en el nivel
de Educación General Básica, también residente en el sector San Antonio, para obtener datos
cualitativos que complementaran la visión de los actores educativos sobre la problemática.

La validez de los instrumentos fue verificada mediante el juicio de expertos en el área educativa,
quienes evaluaron la pertinencia, claridad y coherencia de las preguntas en función de las variables en
estudio. La confiabilidad del cuestionario fue estimada utilizando el Coeficiente Alfa de Cronbach,
arrojando un valor de 0,86 para el instrumento de rendimiento académico y 0,89 para el instrumento de
entorno familiar, lo que indica un nivel de alta fiabilidad.

El instrumento para la variable entorno familiar abordó dimensiones como: funcionalidad familiar,
apoyo emocional, prácticas educativas en el hogar, acompañamiento escolar y comunicación entre los
miembros de la familia. En cambio, el instrumento diseñado para medir el rendimiento académico
consideró aspectos como asistencia regular, cumplimiento de tareas escolares, resultados en
evaluaciones, participación activa en clases y responsabilidad individual.

Los datos obtenidos fueron procesados mediante Microsoft Excel 2016 y el software SPSS versión 27,
aplicando técnicas de análisis estadístico descriptivo (frecuencias, porcentajes) para examinar las
respuestas y establecer tendencias. Los datos cualitativos derivados de la entrevista fueron analizados
utilizando el análisis de contenido temático, lo cual permitió identificar categorías emergentes,
patrones de interpretación y su relación con los referentes teóricos.

En lo que respecta a los aspectos éticos, se solicitó el consentimiento informado a todos los
participantes, garantizando el cumplimiento de los principios de anonimato, confidencialidad,
voluntariedad y uso exclusivo de la información con fines académicos. La investigación se llevó a cabo
respetando la dignidad de los involucrados y el marco legal ecuatoriano vigente para estudios
educativos con seres humanos.

DESARROLLO

El entorno familiar y su influencia en el desarrollo académico

El entorno familiar representa el primer contexto de socialización y aprendizaje de los seres humanos.
En él, los niños y niñas reciben no solo los cuidados básicos, sino también los primeros estímulos
afectivos, cognitivos y sociales que moldearán su forma de interactuar con el mundo. Pilligua et al.
(2024) definen al entorno familiar como el grupo de interacciones que se establecen entre los
miembros del núcleo familiar que comparten el mismo espacio. En este escenario, el infante comienza
a construir la comprensión de su lugar en la familia, las normas de convivencia y el lenguaje afectivo-
emocional.

Por ende, el entorno familiar es el conjunto de personas con las que el ser humano tiene su primer
contacto, por lo que está estructurado para suplir sus necesidades físicas, sociales, afectivo-
emocionales y culturales. Cuando este entorno funciona de manera armónica y estructurada, se
convierte en un espacio protector y estimulante para el desarrollo del niño. Sin embargo, cuando
existen conflictos, carencias o desestructuración familiar, el desarrollo académico y personal puede
verse afectado de forma significativa. La familia, en este sentido, cumple un rol central como primer
agente educativo. Es así que el desarrollo humano es el resultado de la interacción entre múltiples
sistemas ecológicos, siendo la familia el microsistema más cercano e influyente durante los primeros


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2025, Volumen VI, Número 4 p 3472.

años de vida. Es en el hogar donde el niño aprende a regular sus emociones, desarrollar hábitos,
establecer rutinas y descubrir el valor del conocimiento.

Teorías y modelos relacionados con el entorno familiar y el rendimiento académico

Teoría ecológica del desarrollo humano – Urie Bronfenbrenner

La teoría ecológica de Bronfenbrenner (como se citó en Esteban et al., 2024) es una de las más
influyentes en el estudio del entorno familiar y su impacto en el desarrollo del niño. Propone que el
crecimiento humano es el resultado de la interacción entre el individuo y los distintos sistemas
ambientales que lo rodean:

Microsistema: contexto inmediato del niño, como la familia y la escuela.

Mesosistema: relaciones entre microsistemas (por ejemplo, comunicación entre padres y docentes).

Exosistema: ambientes que afectan indirectamente al niño (trabajo de los padres, servicios
comunitarios).

Macrosistema: valores culturales, normas sociales y políticas públicas.

Cronosistema: eventos históricos y cambios a lo largo del tiempo (por ejemplo, divorcio o migración
parental).

Aplicación: En La Esperanza de Quevedo, muchos niños viven en entornos familiares complejos, con
cambios estructurales constantes (padres ausentes, migración, pobreza), lo que afecta el
microsistema familiar y repercute en el rendimiento académico.

Teoría del apego – John Bowlby

Bowlby (como se citó en González, 2022) sostiene que los vínculos afectivos tempranos,
especialmente con los cuidadores primarios, son fundamentales para el desarrollo emocional y social.
Un apego seguro promueve la confianza, la exploración del entorno y la autorregulación emocional.
Mary Ainsworth complementa esta teoría con la clasificación del apego: seguro, inseguro-evitativo,
inseguro-ambivalente y desorganizado.

Aplicación: Los estudiantes con apego seguro tienden a desenvolverse mejor en el ámbito escolar, ya
que presentan mayor autonomía, tolerancia a la frustración y habilidades sociales. En cambio, un apego
inseguro, muy frecuente en contextos familiares inestables, puede generar ansiedad, retraimiento o
agresividad, lo cual interfiere en su aprendizaje.

Teoría sociocultural del desarrollo – Lev Vygotsky

Candela y Jama (2024) argumentan la teoría Vygotsky de que el desarrollo cognitivo se construye
socialmente a través de la interacción con adultos y compañeros más competentes. Introduce el
concepto de zona de desarrollo próximo (ZDP), que representa la distancia entre lo que el niño puede
hacer solo y lo que puede lograr con ayuda.

Aplicación: El rol de los padres como mediadores del aprendizaje es esencial. En entornos familiares
donde hay diálogo, participación, lectura compartida o apoyo a las tareas escolares, los niños amplían
su ZDP y desarrollan mayores capacidades. Si la familia no cumple esta función, el estudiante se
estancara en un nivel inferior de desarrollo.

Modelo de involucramiento parental – Joyce Epstein


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2025, Volumen VI, Número 4 p 3473.

Epstein (como se citó en Mena et al., 2024) propone un modelo de seis tipos de participación parental
que contribuyen al éxito académico:

Parenting: apoyo al desarrollo infantil desde el hogar.

Comunicación: interacción constante entre familia y escuela.

Voluntariado: participación en actividades escolares.

Aprendizaje en el hogar: ayuda con tareas y actividades académicas.

Toma de decisiones: colaboración en la gestión educativa.

Colaboración con la comunidad.

Aplicación: En comunidades como La Esperanza, fortalecer la participación familiar en estos niveles
puede mejorar significativamente los resultados académicos. La escuela debe generar estrategias
para vincular a las familias, incluso en situaciones de vulnerabilidad.

Modelo de factores familiares – Coleman

Espinel y Feo (2022) subrayan que el “capital social” en la familia es un recurso clave para el
aprendizaje. Este capital se refiere a las relaciones de confianza, redes de apoyo, tiempo compartido y
valores que promueven la educación.

Coleman distingue tres tipos de capital:

Capital económico: recursos materiales.

Capital humano: nivel educativo de los padres.

Capital social: relaciones dentro y fuera del hogar que favorecen la educación.

Aplicación: En sectores empobrecidos como La Esperanza, el capital económico puede ser escaso,
pero fortalecer el capital social (relaciones afectivas, apoyo familiar, redes comunitarias) puede
compensar y potenciar el desarrollo académico.

Modelo de resiliencia familiar – Froma Walsh

Cavarro y Otálora (2020) desde el modelo de Walsh, plantean que las familias pueden desarrollar
resiliencia frente a la adversidad mediante:

● Cohesión familiar.
● Flexibilidad en los roles.
● Comunicación clara.
● Creencias compartidas.
● Redes de apoyo.

Aplicación: En contextos de pobreza o familias desestructuradas, una familia resiliente puede ofrecer
al niño un entorno emocionalmente seguro que amortigüe los efectos negativos y le permita mantener
un rendimiento académico estable.

Teoría del desarrollo moral – Lawrence Kohlberg


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2025, Volumen VI, Número 4 p 3474.

Kohlberg expone que el desarrollo moral del niño se forma en interacción con su entorno. Las familias
que promueven el diálogo, la toma de decisiones y el respeto por los otros favorecen un razonamiento
moral más alto (Cruz, 2020).

Aplicación: Esto se traduce en estudiantes más reflexivos, con sentido de responsabilidad y conducta
prosocial en el aula, lo cual también favorece su desempeño académico y convivencia escolar.

Modelo bioecológico de la educación – García Hoz

García Hoz propone un modelo bioecológico en el que el alumno es visto como una persona integral, y
la educación se concibe como el desarrollo de todas sus potencialidades. La familia es el primer
entorno en el que se deben cultivar los valores, hábitos de estudio, autoestima y motivación (Pérez y
Ahedo, 2020).

Aplicación: Un entorno familiar que valora el esfuerzo, el respeto y el aprendizaje contribuye
directamente al éxito educativo. Por el contrario, entornos donde predomina la violencia, el abandono
o la indiferencia generan desmotivación y bajo rendimiento.

RESULTADOS

Se aplicó un cuestionario estructurado de ocho preguntas cerradas a 80 padres de familia del sector
San Antonio, cuyos hijos cursan el tercer año de Educación General Básica en distintas instituciones
educativas. El objetivo fue conocer la percepción de los padres sobre el entorno familiar y su posible
relación con el rendimiento académico de sus hijos.

Tabla 1

Resultados de la Encuesta a Padres de Familia

Categoría Ítem evaluado Resultados
principales

% de respuestas
afirmativas

Apoyo familiar ¿Supervisa usted las tareas
escolares de su hijo/a?

Sí: 56 padres –
No: 24

70%

Acompañamiento
emocional

¿Dialoga frecuentemente con su
hijo/a sobre su desempeño
escolar?

Sí: 48 padres –
No: 32

60%

Condiciones del
hogar

¿Dispone su hijo/a de un espacio
adecuado para estudiar?

Sí: 40 padres –
No: 40

50%

Relaciones familiares ¿Considera que existe buena
comunicación entre los miembros
del hogar?

Sí: 52 padres –
No: 28

65%

Rutina educativa ¿Tiene su hijo/a una rutina
establecida para estudiar?

Sí: 46 padres –
No: 34

57.5%

Nivel de participación ¿Acude usted regularmente a
reuniones escolares?

Sí: 38 padres –
No: 42

47.5%

Influencia emocional ¿Nota cambios en el ánimo de su
hijo/a cuando hay problemas
familiares?

Sí: 66 padres –
No: 14

82.5%

Relación hogar-
escuela

¿Se siente informado sobre el
rendimiento académico de su
hijo/a?

Sí: 42 padres –
No: 38

52.5%


Los datos revelan que el 70% de los padres supervisan las tareas escolares de sus hijos, lo cual
representa un indicador positivo de implicación en el proceso educativo desde el hogar. Sin embargo,


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2025, Volumen VI, Número 4 p 3475.

esta cifra contrasta con otras dimensiones, como la comunicación efectiva (65%) y el establecimiento
de rutinas de estudio (57.5%), que reflejan un nivel moderado de organización y acompañamiento
académico en casa. Esta situación es coherente con estudios como el de Sagñay y Vaca (2024),
quienes sostienen que “el compromiso de los padres en la vida académica de sus hijos mejora el
desempeño escolar, especialmente cuando este se articula con una comunicación afectiva y
frecuente” (p. 6653).

Uno de los hallazgos más relevantes es que el 82.5% de los padres reconoce que los conflictos
familiares afectan emocionalmente a sus hijos, lo que sugiere una fuerte relación entre el entorno
emocional del hogar y el rendimiento académico. Al respecto, Manjarres t al. (2024) argumentan que
“el bienestar emocional del niño es un factor mediador clave entre el clima familiar y su desempeño en
el aula” (p. 253). Además, se observa una limitada participación en reuniones escolares (47.5%) y una
baja percepción de información sobre el rendimiento académico (52.5%), lo que indica una débil
relación hogar-escuela. Esta brecha comunicacional puede afectar negativamente la posibilidad de
identificar a tiempo necesidades de apoyo educativo.

Por otra parte, el 50% de los estudiantes no dispone de un espacio adecuado para estudiar, lo que pone
en evidencia desigualdades en las condiciones materiales del entorno familiar. En suma, los resultados
permiten establecer que el entorno familiar influye de manera significativa en el rendimiento
académico de los estudiantes, principalmente en tres dimensiones: el apoyo directo (tareas, rutinas),
el ambiente emocional (conflictos familiares), y la comunicación con la escuela. Estos aspectos deben
ser considerados en futuras intervenciones escolares y políticas públicas orientadas a fortalecer la
relación entre familia y educación.

Tabla 2

Resultados de la Entrevista a Docentes

Categoría Pregunta guía Resumen de respuestas Tendencia
general

Observación del
rendimiento

¿El entorno familiar influye en
el rendimiento académico de
sus estudiantes?

28 docentes
respondieron
afirmativamente

93% afirman
influencia directa

Comunicación
con padres

¿Se comunica con los padres
sobre el progreso escolar del
niño?

Comunicación es
esporádica y reactiva

Falta de
compromiso
paterno

Detección de
problemas

¿Qué señales observa en
niños con problemas
familiares?

Distracción, agresividad,
bajo rendimiento

Síntomas
emocionales
visibles

Apoyo externo ¿Reciben apoyo los
estudiantes desde casa?

Sólo algunos casos
(familias nucleares
estables)

Apoyo desigual
en el hogar


Las respuestas de los docentes permiten concluir que existe una percepción generalizada sobre la
influencia directa del entorno familiar en el rendimiento académico de los estudiantes. Un 93% de los
docentes entrevistados coincide en que los factores del hogar —emocionales, sociales y
estructurales— afectan significativamente los procesos de enseñanza-aprendizaje. Esta percepción se
alinea con estudios como el de Cancino y Justiniano (2024), quienes sostienen que los docentes son
testigos directos de cómo las condiciones familiares inciden en el comportamiento y desempeño
académico del estudiante.

Uno de los aspectos más mencionados fue la escasa y poco sistemática comunicación entre escuela
y familia, lo que limita la detección temprana de dificultades y la implementación de estrategias


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2025, Volumen VI, Número 4 p 3476.

conjuntas. Esta situación fue descrita por varios docentes como un obstáculo en el proceso formativo.
Como expresó uno de ellos:

“Hay estudiantes brillantes que no avanzan porque en casa no tienen a nadie que los motive”
(Docente 12).

Además, los docentes identificaron síntomas emocionales y conductuales en estudiantes con
problemas familiares, tales como distracción constante, agresividad, tristeza o bajo rendimiento
académico. Esto refuerza la idea de que el ambiente emocional del hogar condiciona el estado
psicológico y la disposición al aprendizaje, como lo señala Alarcón y Coca (2022), quienes destacan
que “los docentes están en la primera línea para detectar signos de desregulación emocional producto
de la dinámica familiar.

En cuanto al apoyo externo, se evidenció una marcada desigualdad en el acompañamiento familiar.
Los estudiantes que provienen de familias funcionales y comprometidas con su educación muestran
mayor progreso académico, mientras que aquellos que no cuentan con respaldo en casa enfrentan
más dificultades. Este fenómeno es consistente con el enfoque de Bronfenbrenner (1979), quien
considera que el microsistema familiar es el primer entorno de desarrollo del niño y que sus
deficiencias impactan directamente en su evolución educativa.

En conclusión, la entrevista a los docentes reafirma que la relación entre entorno familiar y rendimiento
académico es notoria, y que las inequidades sociales y familiares generan brechas visibles dentro del
aula. Este hallazgo exige una mirada más integral y colaborativa entre escuela, familia y comunidad
para garantizar el desarrollo académico de todos los estudiantes.

Tabla 3

Resultados de la Encuesta a Estudiantes

Categoría Ítem evaluado Resultados
principales

% respuestas
afirmativas

Rutina de estudio ¿Tienes un horario para hacer
tareas en casa?

Sí: 9 – No: 7 56%

Ayuda en casa ¿Alguien en casa te ayuda con las
tareas?

Sí: 10 – No: 6 63%

Estado emocional ¿Te sientes triste cuando discuten
tus padres?

Sí: 11 – No: 5 69%

Relación con
docentes

¿Te sientes cómodo pidiendo
ayuda a tu maestro/a?

Sí: 14 – No: 2 88%


Los resultados de la encuesta a estudiantes revelan importantes hallazgos sobre el impacto del
entorno familiar en su comportamiento escolar. El 69% de los niños afirmó sentirse triste cuando
presencian discusiones familiares, lo cual evidencia la vulnerabilidad emocional que enfrentan y cómo
los conflictos familiares afectan su bienestar psicológico y académico. Como lo expone Farias et al.
(2025), que la seguridad emocional del niño en el hogar es un predictor directo del rendimiento escolar
en la infancia temprana.

Una cita significativa de un estudiante ejemplifica este fenómeno:

“Cuando mis papás pelean, no puedo concentrarme y me olvido de hacer la tarea” (Estudiante
5).


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2025, Volumen VI, Número 4 p 3477.

Este testimonio refleja cómo las emociones negativas generadas en casa interfieren con la
concentración y la motivación para el estudio, elementos fundamentales para el aprendizaje. A pesar
de ello, el 88% de los estudiantes reporta sentirse cómodos al pedir ayuda a sus docentes, lo cual
demuestra que la escuela puede funcionar como un espacio compensatorio emocional frente a
entornos familiares conflictivos, tal como lo señala Pérez y Ahedo (2020) que el docente, en muchos
casos, representa una figura de contención y seguridad emocional para el estudiante.

En cuanto a las rutinas de estudio, sólo el 56% de los estudiantes cuenta con un horario establecido en
casa, lo cual sugiere una falta de estructura o acompañamiento en los hábitos de estudio. De forma
complementaria, el 63% indicó recibir ayuda con sus tareas, lo cual evidencia cierto grado de
implicación familiar, aunque todavía limitado.

Estos resultados corroboran que el entorno familiar no sólo influye en el aspecto académico, sino
también en el plano emocional, lo cual puede potenciar o perjudicar el aprendizaje infantil. Se evidencia,
además, la necesidad de fortalecer el vínculo entre familia y escuela, promoviendo espacios de
orientación a padres y el desarrollo de habilidades socioemocionales en el aula.

Tabla 4

Resultados del Coeficiente Rho de Spearman

Variables relacionadas Coeficiente Rho de
Spearman (ρ)

Nivel de
significancia (p)

Interpretación de la
correlación

Entorno familiar ↔
Rendimiento académico

ρ = 0.678 p < 0.01 Correlación positiva
moderada-alta, significativa


El análisis estadístico mediante el coeficiente Rho de Spearman mostró una correlación positiva
moderada-alta (ρ = 0.678) entre el entorno familiar y el rendimiento académico, con un nivel de
significancia de p < 0.01, lo que indica que esta relación es estadísticamente significativa.

Estos resultados permiten afirmar que mejores condiciones en el entorno familiar se asocian con un
mayor rendimiento académico en los estudiantes. Específicamente, factores como la supervisión de
tareas, la estabilidad emocional en el hogar y la participación de los padres en las actividades escolares
influyen directamente en el desempeño escolar de los niños.

En conclusión, los resultados obtenidos confirman la hipótesis planteada: el entorno familiar tiene una
incidencia significativa en el rendimiento académico de los estudiantes, lo cual refuerza la necesidad
de implementar estrategias conjuntas entre escuela y familia para potenciar el desarrollo integral del
niño.

DISCUSIÓN

Los hallazgos de este estudio revelan una clara correlación entre la funcionalidad del entorno familiar
y el rendimiento académico de los estudiantes de tercer año de Educación General Básica del sector
San Antonio. La mayoría de los padres afirmó participar activamente en la supervisión de tareas y
mantener comunicación con sus hijos, aunque un porcentaje significativo indicó limitaciones en la
rutina educativa y en el ambiente físico de estudio. Estos resultados concuerdan con los estudios de
Alama y Obaco (2024), quienes evidenciaron que el acompañamiento parental está positivamente
asociado al desempeño escolar en contextos socioeconómicamente vulnerables. De manera similar,
la investigación de Martínez et al. (2020) subraya que la participación familiar directa, como el control
de tareas y el diálogo constante, favorece el desarrollo académico y emocional del niño.


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2025, Volumen VI, Número 4 p 3478.

Asimismo, la percepción de los docentes reforzó esta correlación: el 93% manifestó que los problemas
familiares influyen negativamente en el rendimiento, observándose señales como distracción, bajo
rendimiento y conductas disruptivas. Esto guarda coherencia con lo planteado por Santiago et al.
(2020), quienes afirman que el clima emocional en casa puede generar respuestas escolares de
retraimiento o ansiedad. Además, los testimonios de los estudiantes revelaron cómo los conflictos
familiares afectan su concentración y motivación escolar, lo cual está en línea con el estudio
longitudinal de Remache et al. (2024), que demuestra cómo el estrés emocional en el hogar influye en
la memoria de trabajo y la atención sostenida en niños pequeños.

Desde una perspectiva teórica, estos resultados reafirman el enfoque ecológico de Bronfenbrenner
(1986), en el cual el entorno familiar como microsistema influye directa y estructuralmente en el
comportamiento y desarrollo del niño. También se conectan con los postulados de la teoría de la
resiliencia familiar (como se citó en Suarez et al., 2024), que destaca la capacidad de las familias
funcionales para proporcionar seguridad emocional y apoyo académico aún en contextos adversos. En
la práctica, se evidencia la necesidad de fortalecer los vínculos familia-escuela y desarrollar programas
que incluyan a los padres como agentes corresponsables en el proceso educativo.

Sin embargo, esta investigación presenta limitaciones importantes. La muestra estuvo circunscrita a
una población específica del sector San Antonio, por lo que no se pueden generalizar los resultados a
contextos rurales o urbanos con diferentes dinámicas socioculturales. Además, aunque se utilizaron
instrumentos estructurados validados, la naturaleza autoinformada de las respuestas puede haber
estado influida por la deseabilidad social. Por otra parte, el estudio se realizó en un único período
académico, por lo que no refleja variaciones interanuales o cambios producto de intervenciones
escolares.

Como futuras líneas de investigación, se recomienda realizar estudios comparativos entre diferentes
sectores geográficos, así como profundizar en análisis cualitativos más exhaustivos que incluyan
entrevistas a profundidad con madres, padres y estudiantes. También se sugiere implementar
intervenciones orientadas a fortalecer las competencias parentales y evaluar su impacto en el
rendimiento académico de los estudiantes. Finalmente, sería valioso estudiar cómo factores
estructurales como el nivel educativo de los padres, el ingreso familiar y las condiciones habitacionales
interactúan con los aspectos emocionales del entorno familiar para determinar el desempeño escolar.

CONCLUSIÓN

Las teorías y modelos analizados coinciden en que el entorno familiar es un pilar determinante en el
desarrollo académico de los estudiantes. Desde una perspectiva ecológica, afectiva, cognitiva y social,
se confirma que la familia no solo proporciona sustento físico, sino que actúa como mediadora clave
del aprendizaje. Por ello, en contextos como el sector San Antonio de Jujan, es urgente diseñar
estrategias que fortalezcan el rol educativo de las familias y promuevan su participación activa en la
vida escolar de los niños.

Los resultados obtenidos en esta investigación evidencian que el entorno familiar desempeña un papel
fundamental en el rendimiento académico de los estudiantes de tercer año de Educación General
Básica del sector San Antonio. A través de los instrumentos aplicados a padres, docentes y estudiantes,
se observó una relación directa entre factores como la supervisión de tareas, el acompañamiento
emocional, la comunicación familiar y la rutina de estudio, con el desempeño escolar de los niños y
niñas.

Tanto los datos cuantitativos como cualitativos permiten concluir que los estudiantes que cuentan con
un entorno familiar funcional, estable y emocionalmente seguro tienden a obtener mejores resultados
académicos. En cambio, aquellos que viven en hogares con conflictos frecuentes, escasa participación


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2025, Volumen VI, Número 4 p 3479.

de los padres o poca organización, enfrentan mayores dificultades para alcanzar un desempeño
escolar óptimo.

Este estudio reafirma la importancia de incluir a las familias en los procesos educativos, promoviendo
una comunicación efectiva entre la escuela y el hogar, y generando estrategias de acompañamiento
que fortalezcan el desarrollo integral del estudiante. Asimismo, permite reflexionar sobre la necesidad
de políticas educativas inclusivas que reconozcan las diversas realidades familiares y las integren
como agentes activos del aprendizaje. Finalmente, se destaca el valor de este trabajo como punto de
partida para futuras investigaciones e intervenciones que apunten a mejorar la calidad educativa desde
un enfoque integral, en el que la familia no solo es contexto, sino también protagonista del proceso
formativo.



LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2025, Volumen VI, Número 4 p 3480.

REFERENCIAS

Alama, G. y Obaco, E. (2024). La Familia y su Impacto en el Rendimiento Académico. Ciencia Latina
Revista Científica Multidisciplinar, 8(2), 4104-4118. https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v8i2.10823

Alarcón, M. y Coca, I. (2022). Influencia del entorno familiar en el rendimiento escolar de estudiantes
de 12 a 15 años de la Unidad Educativa Ayacucho del distrito de Catavi, Norte Potosí Bolivia. Revista
Ciencia y Sociedad, 2(3), 232–242.
https://www.cienciaysociedaduatf.com/index.php/ciesocieuatf/article/view/44

Bronfenbrenner, U. (1986). Ecology of the family as a context for human development: research
perspectives. Developmental Psychology, 22(6), 723-742.

Cancino, R. y Justiniano, D. (2024). La motivación en el aprendizaje durante la última década.
Horizontes. Revista de Investigación en Ciencia de la Educación, 8(32), 380-392.
https://revistahorizontes.org/index.php/revistahorizontes/article/view/1342/2493

Candela, U. y Jama, V. (2024). El ambiente familiar en el apoyo de las habilidades lógico-matemáticas.
Polo del Conocimiento, 9(8), 2113 y 2128. https://doi.org/10.23857/pc.v9i8.7813

Cruz, M. (2020). Desarrollo moral:: Tres comprensiones. Revista Iberoamericana de Psicología, 13 (1),
95-103. Obtenido de: https://reviberopsicologia.ibero.edu.co/article/view/1619

Chavarro, F. y Otálora, F. (2020). La inestabilidad social en El Catatumbo desde la óptica de la violencia
estructural (2010-2018). Revista Colombiana de Ciencias Sociales, 11(2), pp. 562-585.
https://doi.org/10.21501/22161201.3217

Espinel, G.y Feo, D. (2022). Territorio e identidad de resistencia en jóvenes del Catatumbo (Colombia),
constructores de paces imperfectas. Investigación &Amp; Desarrollo, 30(1), 40–68.
https://doi.org/10.14482/INDES.30.1.303.661

Esteban, M., Sierralta, A., Searle, D. y Subero, D. (2024). Aportes de la teoría bioecológica de
Bronfenbrenner a la investigación e intervención educativa. Innovación educativa, (34).
https://doi.org/10.15304/ie.34.9638

Farias, L., Muñoz, D. y Guzmán, R. (2025). Influencia del entorno familiar en el rendimiento académico
de los estudiantes del bachillerato técnico. MQRInvestigar, 9(1), e182.
https://doi.org/10.56048/MQR20225.9.1.2025.e182

González, S. (2022). Antecedentes del apego, tipos y modelos operativos internos. Revista De
Psiquiatría Infanto-Juvenil, 39(2), 2–15. https://doi.org/10.31766/revpsij.v39n2a2

Manjarres, N., Jurado, C. y Mulatillo, C. (2024). Family environment and academic performance in
adolescents . Universidad Ciencia Y Tecnología, 28(Special), 250-258.
https://doi.org/10.47460/uct.v28iSpecial.818

Manjarres, N., Calle, R., Escobar, G., Carrera, K. y Gavilanes, W. (2023). Revisión de la literatura sobre el
entorno familiar en el desempeño escolar. Universidad Ciencia Y Tecnología, 27 (118), 69-76.
https://doi.org/10.47460/uct.v27i118.688

Martínez, G., Torres, M. y Ríos, V. (2020). El contexto familiar y su vinculación con el rendimiento
académico. IE Revista De Investigación Educativa De La REDIECH, 11, e657.
https://doi.org/10.33010/ie_rie_rediech.v11i0.657


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2025, Volumen VI, Número 4 p 3481.

Mena, E., Garcia, C. y Garófalo, M. (2024). Participación de la Familia en la Educación Básica: Impacto
y Estrategias de Mejora. Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar, 8(2), 175-187.
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v8i2.10391

Morales, N. y Moros, J. (2020). Potencial de ayuda del núcleo familiar en el Proceso enseñanza y
aprendizaje de la Matemática. Educare, 24(1), 28-50. https://revistas.investigacion-
upelipb.com/index.php/educare/article/view/1225/1225

Pérez, J. y Ahedo, J. (2020). La educación personalizada según García Hoz. Revista Complutense de
Educación, 31(2), 153-161. https://doi.org/10.5209/rced.61992

Pilligua, J., Ramos, O., Suárez, B., Yánez, J. y Zambrano, N. (2024). El Entorno Familiar y su Influencia
en el Rendimiento Escolar de los Estudiantes. Estudios Y Perspectivas Revista Científica Y Académica,
4(1), 1060–1088. https://doi.org/10.61384/r.c.a.v4i1.147

Pincay, M., Rivas, N., Andrade, F. y Vinces, L. (2025). Impacto del entorno familiar en el rendimiento
matemático de los estudiantes. Revista Científica De Innovación Educativa Y Sociedad Actual "ALCON",
5(1), 327–341. https://doi.org/10.62305/alcon.v5i2.415

Piguave, R. (2022). El entorno familiar y su influencia en el rendimiento académico de los estudiantes
de 3° grado de Educación Básica. Repositorio.ulvr, 1-61.
http://repositorio.ulvr.edu.ec/bitstream/44000/5763/1/T-ULVR-4706.pdf

Pilligua, J. (2024). El Entorno Familiar y su Influencia en el Rendimiento Escolar de los Estudiantes.
Revista Científica y Académica, 4(1), 1070-1088.
https://estudiosyperspectivas.org/index.php/EstudiosyPerspectivas/article/view/147/219

Rodríguez, Y. (2022). Actividades Lúdicas para Mejorar el Rendimiento académico en la Enseñanza
Aprendizaje de las Matemáticas en el Grado Sexto del Centro Educativo Rural Indígena Coredocito.
Repository.libertadores, 1-35.
https://repository.libertadores.edu.co/server/api/core/bitstreams/70d41438-2443-48ba-a713-
7d5dc37ee242/content

Santiago, M., Vergel, M. y Gallardo, H. (2020). Resiliencia en estudiantes exitosos en matemáticas.
Praxis & Saber, 11(26), 1-14. https://doi.org/10.19053/22160159.v11.n26.2020.9973

Remache, R., Medina, X., Henriques, E. y Ortiz, W. (2024). El entorno familiar y su influencia en el
rendimiento académico de los estudiantes de séptimo año de educación básica. Revista Científica
Estudios y Perspectivas, 7 (2), 319-325. https://www.researchgate.net

Sagñay, R. y Vaca, S. (2024). Impacto de la familia en el clima escolar y rendimiento académico en la
educación básica: una revisión sistemática. Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar, 8(5),
6649-6658. https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v8i5.14083

Sánchez, E., Mora, I., Meza, F., Naula, D. y Rumiguano, J. (2024). Impacto del entorno familiar en el
rendimiento académico en adolescentes. GADE: Revista Científica, 4(1), 359-381.
https://doi.org/10.63549/rg.v4i1.413

Suárez, G. Rialpe, F. Muñoz, J. Neira, M. y Solano, B. (2024). Factores asociados al rendimiento
académico: El apoyo familiar. LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades,
5(4). 2210-2222. https://doi.org/10.56712/latam.v5i4.2407


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2025, Volumen VI, Número 4 p 3482.




























Todo el contenido de LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, publicados en
este sitio está disponibles bajo Licencia Creative Commons .