LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2025, Volumen VI, Número 4 p 3846.
DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v6i4.4551
Impacto de la inseguridad de Sinaloa en estudiantes de
Trabajo Social Culiacán de la Universidad Autónoma de
Sinaloa, México, durante el período septiembre-diciembre
2024
Impact of insecurity in Sinaloa on Social Work students from Culiacan at
the Autonomous University of Sinaloa, Mexico, during the period
September-December 2024
Luz Flérida Félix
luzflerida@gmail.com
https://orcid.org/0000-0001-8317-7255
Universidad Autónoma de Sinaloa
Culiacán Sinaloa – México
Juana Barajas Flores
barajasflores.juana@gmail.com
https://orcid.org/0000-0001-6549-2091
Universidad Autónoma de Sinaloa
Culiacán Sinaloa – México
Matilde Miguel Domínguez
matildemidoz@uas.edu.mx
https://orcid.org/0000-0001-9149-0081
Universidad Autónoma de Sinaloa
Culiacán Sinaloa – México
Artículo recibido: 07 de junio de 2025. Aceptado para publicación: 22 de septiembre de 2025.
Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.
Resumen
La sociedad sinaloense ha vivido momentos de tensión e inseguridad durante los últimos meses del
año 2024, ello trajo como consecuencia modificaciones importantes en las dinámicas de estudiantes
debido al cambio en la modalidad de estudio por lo peligroso de atender las clases presencialmente,
esta situación inesperada despertó la inquietud de realizar investigación descriptiva por encuesta
mediante la aplicación aleatoria de un cuestionario digital compartido a los cuatro grados del
programa escolarizado de nivel licenciatura en ambos turnos, para identificar el impacto de la
inseguridad de Sinaloa durante el período septiembre-diciembre de 2024 en estudiantes de Trabajo
Social Culiacán de la Universidad Autónoma de Sinaloa, México. Los resultados indican que la mayoría
se sintió bien al trabajar de forma virtual, señalando preferir el trabajo presencial y a diferencia del
fenómeno vivido en 2020 ahora estaban preparados con tecnología para adaptarse al cambio
inminente valorando la importancia de la vida, sin embargo, se identifican aspectos negativos y
dificultades en los aprendizajes. Entre las emociones más experimentadas se mencionan ansiedad,
miedo, tristeza y estrés. El aspecto de mayor afectación fue el emocional, continuando el social,
económico y por último el académico.
Palabras clave: inseguridad, clases virtuales, emociones
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2025, Volumen VI, Número 4 p 3847.
Abstract
Sinaloan society has experienced moments of tension and insecurity during the last months of 2024.
This has resulted in significant changes in student dynamics due to the change in study modality due
to the dangers of attending classes in person. This unexpected situation sparked the need to conduct
descriptive survey research through the random application of a shared digital questionnaire to the
four grades of the bachelor's level school program in both shifts, to identify the impact of insecurity in
Sinaloa during the September-December 2024 period on Social Work students in Culiacán at the
Autonomous University of Sinaloa, Mexico. The results indicate that the majority felt comfortable
working virtually, stating that they prefer face-to-face work. Unlike the phenomenon experienced in
2020, they were now prepared with technology to adapt to the imminent change, valuing the
importance of life. However, negative aspects and difficulties in learning are identified. Among the
most experienced emotions are anxiety, fear, sadness, and stress. The most affected aspect was
emotional, followed by social, economic, and finally academic.
Keywords: insecurity, virtual classes, emotions
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Cómo citar: Flérida Félix, L., Barajas Flores, J., & Miguel Domínguez, M. (2025). Impacto de la
inseguridad de Sinaloa en estudiantes de Trabajo Social Culiacán de la Universidad Autónoma de
Sinaloa, México, durante el período septiembre-diciembre 2024. LATAM Revista Latinoamericana de
Ciencias Sociales y Humanidades 6 (4), 3846 – 3865. https://doi.org/10.56712/latam.v6i4.4551
LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2025, Volumen VI, Número 4 p 3848.
INTRODUCCIÓN
En Sinaloa México durante los últimos meses del año 2024 específicamente a partir de septiembre y
durante los corrientes del 2025, se vivió una situación adversa en todos los ámbitos a raíz de
enfrentamientos entre carteles; se presentaron despojos, asaltos, asesinatos, privaciones de la libertad,
incendios, casas baleadas, robos y daños diversos a la población en general, intencionalmente o en
ocasiones como daños colaterales. En el momento más álgido de la violencia e inseguridad
correspondiente al período de la presente investigación, el perjuicio y miedo en los habitantes del lugar
se presentó de tal magnitud, que las clases presenciales se suspendieron para tomarse de manera
virtual ya que no existía la posibilidad de acudir a las instituciones escolares, por el riesgo que ello
representaba. Ante estos hechos y dado el confinamiento que se vivió, surge la inquietud de realizar
investigación descriptiva por encuesta mediante la aplicación aleatoria de un cuestionario digital
creado a través de un formulario de google conformado por 15 preguntas principales y seis derivadas
para conocer el detalle de la población correspondiente a los cuatro grados del programa escolarizado
de nivel licenciatura en ambos turnos, que permitiera identificar el impacto de la inseguridad de Sinaloa
durante el período septiembre-diciembre de 2024 en estudiantes de Trabajo Social Culiacán de la
Universidad Autónoma de Sinaloa, México.
Era interesante identificar cómo se sentían en las clases virtuales, cuáles eran sus condiciones
tecnológicas y emocionales, qué afectaciones vivieron, cómo resolvieron sus dificultades, cómo fueron
los aprendizajes, a qué situaciones se enfrentaron, qué diferencia notaron entre el confinamiento por
Covid-19 y el de inseguridad, entre otras inquietudes que se expresan en el contenido de este
documento.
METODOLOGÍA
Se realizó investigación descriptiva por encuesta utilizando el cuestionario digital como instrumento
de recolección de datos e información, aplicado aleatoriamente con un formulario de Google
compartido a 67 alumnos bajo estudio correspondientes a los cuatro grados del programa de
Licenciatura en Trabajo Social de la Universidad Autónoma de Sinaloa, México, modalidad escolarizada
en ambos turnos.
El procesamiento de los datos se realizó descargando del formulario de Google un archivo de Excel
donde se elaboraron los gráficos y las respuestas cualitativas se agruparon por similitud y las
características de las expresiones.
La técnica de recolección de datos e información es la encuesta, utilizando el instrumento cuestionario
digital creado a través de un formulario de google conformado por 15 preguntas principales y seis
derivadas para conocer el detalle, las cuales se muestran en las siguientes líneas.
● ¿Cómo te sentiste en las clases virtuales?
__ Mal __ Regular __ Bien
¿Por qué?
● 2. ¿Estabas preparada(o) con equipo y conectividad para tomar las clases en línea?
__ Si __ No
¿Cómo lo resolviste?
● ¿Cómo cumpliste con las actividades y/o tareas de clase?
● ¿Cómo fueron tus aprendizajes con las clases virtuales?
● ¿Cómo prefieres las clases?
__ Virtuales __ Presenciales __ Mixto
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¿Por qué?
● ¿A qué situaciones te enfrentaste para estudiar el semestre agosto-diciembre 2024?
● Has vivido dos acontecimientos como estudiante, tomando clases en línea. ¿Qué puedes
resaltar en cada uno de éstos?
● Para estudiar, ¿Qué situaciones viviste durante la Pandemia por Covid-19?
● Para estudiar, ¿Qué situaciones viviste durante la inseguridad en Culiacán y otros municipios
de Sinaloa en el semestre agosto-diciembre 2024?
● ¿Cuáles son las emociones que has vivido en estos días de encierro por la inseguridad en
Culiacán y otros municipios del estado de Sinaloa?
● ¿Puedes explicarnos sobre las afectaciones que has tenido como producto de la inseguridad
en Culiacán y otros municipios de Sinaloa, durante el semestre agosto-diciembre 2024?
● Con esta situación de inseguridad en Culiacán y otros municipios de Sinaloa, tus ingresos
(dinero que recibes) mensuales
__ Bajaron __ Aumentaron __ Permanecieron igual
¿Cómo lo resolviste?
● Puedes explicarnos, ¿en qué aspectos te has afectado?
__ Económico __ Académico __ Social __ Laboral
__ Emocional
¿Cómo ha sido esa afectación en tu persona?
● ¿Cómo conviviste socialmente en este período de inseguridad en Culiacán y otros municipios
de Sinaloa?
● ¿Tienes alguna creencia que te permite confiar o adquirir seguridad para realizar las cosas?
__ Si __ No
¿Cuáles son esas creencias?
Hipótesis
Como producto de la inseguridad de Sinaloa, los estudiantes de la Facultad de Trabajo Social Culiacán
de la Universidad Autónoma de Sinaloa, se sienten bien tomando clases virtuales, pero prefieren las
presenciales, el mayor daño sufrido es emocional.
DESARROLLO
Antecedentes
Impacto de la inseguridad en los jóvenes de Sinaloa
Sinaloa atraviesa un período de violencia extrema ligado a disputas internas del narcotráfico. Entre
septiembre de 2024 y marzo de 2025 se registraron 1,034 homicidios dolosos, un aumento de 259%
respecto del año previo y al menos 30 menores de edad muertos en ese lapso (Villaman, 2025). El
conflicto entre facciones del Cártel de Sinaloa, por ejemplo “Los Chapitos” vs “Los Mayos” ha sembrado
el terror en municipios clave como Culiacán, Navolato y Badiraguato. Este ambiente de inseguridad
genera múltiples factores de riesgo que afectan a la juventud sinaloense; Violencia e inseguridad
armada, la intensidad de enfrentamientos y tiroteos en las calles obliga a la población a modificar su
vida cotidiana, cierre de comercios, toques de queda, etc. Desapariciones forzadas, de las 956
personas reportadas como desaparecidas de septiembre 2024 a marzo 2025, la mayoría nacieron entre
1995 y 2006 son jóvenes entre 18 y 29 años (Villaman, 2025), un reflejo de cómo las nuevas
generaciones han sido objetivo directo del crimen. Reclutamiento forzado, los cárteles usan engaños
y la coerción para captar jóvenes. Por ejemplo, la Red por los Derechos de la Infancia documentó el
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caso de “Rodrigo” de 15 años, quien fue reclutado a la fuerza por un grupo criminal (Contreras, 2025).
Los grupos delictivos han adaptado tácticas como uso de apps o falsas ofertas de empleo para atraer
chicos y chicas hacia sus filas. Desplazamiento forzado, la violencia ha provocado fugas masivas de
familias. Se estima que más de 9,000 familias han tenido que abandonar sus hogares en Sinaloa por
la inseguridad (Jiménez, 2024). Comunidades enteras quedaron como “pueblos fantasma”, hogares y
negocios clausurados, calles desiertas al huir habitantes de zonas rurales y periurbanas. Estos factores
se combinan para afectar profundamente la vida de los jóvenes en múltiples dimensiones.
Salud mental
La constante exposición a la violencia ha causado un deterioro grave en la salud mental de la juventud
sinaloense. Como señala una investigación periodística, la crisis de seguridad “ha lacerado la salud
física y mental de una cantidad indeterminable de juventudes” en Culiacán (Villaman, 2025). En niños
y adolescentes se observa un aumento de trastornos psicoemocionales como ansiedad, depresión y
estrés postraumático. Por ejemplo, antes del recrudecimiento reciente de la violencia casi uno de cada
cinco sinaloenses adultos mayores de 20 años presentaba síntomas de depresión (Camhaji, 2024).
Entre los menores de 8 a 12 años la situación también es alarmante, aproximadamente 25.9% presenta
problemas de salud mental, muchos expresando “deseos de morir o dormir para no despertar” (Mejía,
2025).
Se puede ilustrar simbólicamente la violencia a través de rostros con lágrimas, sangre y currículos
destruidos, que evoca los sueños truncados y el trauma emocional de los jóvenes sinaloenses. La
combinación de miedo y estrés prolongado se traduce en cuadros clínicos. Un estudio diferenciaba
tres efectos principales: ansiedad crónica (zozobra, temor constante), depresión (tristeza profunda,
aislamiento) y trastorno por estrés postraumático tras presenciar actos violentos (Camhaji, 2024). Los
jóvenes encuestados confiesan síntomas claros, por ejemplo, Daniela de 20 años, admite “nunca me
había sentido tan triste, perdida y desesperanzada” desde el inicio de la crisis y relata que hubo días en
que decía “no podía salir de mi cama” (Camhaji, 2024). Otro joven describe frecuentes terrores
nocturnos, hipervigilancia y fatiga crónica.
Las unidades de atención infanto-juvenil confirman esta tendencia, las consultas diarias por trastornos
emocionales se han multiplicado. Los diagnósticos más frecuentes en menores son ansiedad y
depresión, seguidos de conductas autolesivas. En resumen, la inseguridad actúa como un factor
estresante masivo, perturbando el bienestar psicológico y alargando heridas emocionales en la
juventud.
Educación
La violencia ha trastocado fuertemente el derecho a la educación. Mexicanos Primero Sinaloa,
denuncia que hasta enero de 2025 la inseguridad había provocado pérdidas de más de 30 días lectivos
efectivos en escuelas de zonas conflictivas, por enfrentamientos, amenazas o cierres temporales de
planteles (González Acosta, 2025). En municipios como Mocorito y Choix el ausentismo escolar se
elevó hasta en un 40%. En paralelo, la deserción educativa aumenta; un medio local señala que la
oleada de homicidios e inseguridad “ha incrementado la deserción universitaria, afectando el futuro de
muchos jóvenes” (Brito, 2025). En la práctica, muchos alumnos optan por no asistir a clases por miedo.
La Secretaría de Educación de Sinaloa informó que varias escuelas debieron pasar a clases en línea en
2025 debido a la inseguridad, en Culiacán y Navolato cuatro planteles funcionan bajo modalidad virtual
para proteger a alumnos y profesores (Núñez, 2025). Los comités escolares y padres de familia
presionan por mayor presencia policial y protocolos de emergencia. A nivel oficial, legisladores locales
han exigido un diagnóstico exhaustivo del fenómeno educativo, señalan “afectaciones debido a la
ausencia de alumnos en los planteles derivado de la inseguridad” (Souza, 2025). La violencia
interrumpe el aprendizaje, jornadas escolares recortadas, alta de ausentismo y miedo a asistir a la
escuela. Esto agrava la brecha educativa y excluye a los jóvenes de comunidades vulnerables,
perpetuando desigualdades sociales.
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Oportunidades laborales
La inestabilidad ha asestado un golpe económico que limita las oportunidades laborales para la
juventud. Con la industria detenida, Sinaloa sufrió una contracción récord en empleos formales. Cifras
del IMSS indican que entre abril de 2024 y abril de 2025 desaparecieron casi 15,000 empleos formales
en el estado (LJA.MX, 2025). Este desplome no solo refleja la recesión, es la consecuencia directa de
la violencia, pues muchas empresas abandonan la región. Por ejemplo, la cadena farmacéutica
Farmacon cerró al menos 40 sucursales en Culiacán por “bajas ventas y falta de condiciones para
operar” y OfficeMax salió del mercado local (LJA.MX, 2025).
En la capital sinaloense, los sindicatos empresariales han documentado el impacto, en abril de 2025
COPARMEX registró la pérdida de 900 empleos solo en Culiacán. A ello se suma la paralización del
campo y la pesca por la inseguridad, agricultores demandan apoyo urgente ante la “estrangulación”
que sufren (LJA.MX, 2025). Para los jóvenes, esto se traduce en menos vacantes, emprendimiento
cancelado y mayor desánimo. En algunos casos, la falta de empleo real deja un vacío que el crimen
organizado explota con ofertas falsas de trabajo. Analistas señalan que los cárteles captan
preferentemente varones jóvenes entre 19 y 30 años con promesas laborales atractivas o en escuelas
de nivel técnico se ha reportado interés del narco en reclutar químicos.
La inseguridad rodea la economía regional y ahuyenta la generación de empleos condenando a muchos
jóvenes a la precariedad o empujándolos a considerar la migración en busca de oportunidades.
Participación social y comunitaria
El miedo ha alterado la vida social y cívica de los jóvenes. Muchos limitan sus salidas diarias y han
dejado de participar en actividades comunitarias por inseguridad. Como describen psicólogos locales,
los estados depresivos generados por la violencia llevan a que “la gente deja de salir a la calle, se aísla
y rompe vínculos que tenía con su comunidad”. Es decir, la inseguridad mina la confianza y el tejido
social, los jóvenes reducen salidas nocturnas y reuniones.
La evidencia de un comercio en Culiacán que cierra sus puertas con un cartel “Cerrado por inseguridad”,
muestra el cierre anticipado de negocios y refleja la sensación de peligro generalizada. De hecho,
Culiacán se ha descrito como un “pueblo fantasma” durante la noche, en palabras de la prensa muchos
comerciantes decidieron cerrar sus negocios apenas cae la noche para no ser víctimas colaterales de
balaceras (Jiménez, 2024). Algunos barrios enteros reducen su actividad después del ocaso. En zonas
rurales, las consecuencias han sido más dramáticas, familias enteras huyeron y dejaron viviendas
abandonadas. Por ejemplo, en la sierra de Concordia Chirimoyos, los residentes volvieron a
desplazarse tras la escalada reciente de violencia (Jiménez, 2024). Este éxodo social, familias que
emigran hacia otras ciudades o incluso fuera del país, significa que los jóvenes quedan en ambientes
desarraigados, por lo contrario, se quedan en comunidades prácticamente vacías.
Además, la crisis de seguridad limita la participación cívica, se han suspendido eventos culturales y
deportivos por temor a ataques. Jóvenes activistas han denunciado que la intimidación de pandillas y
la falta de autoridad desalientan el voluntariado y la protesta social. En conjunto, la violencia ha
reducido la vida pública y comunitaria, espacios de interacción juvenil han desaparecido,
incrementando la sensación de aislamiento y erosión del capital social.
Perspectiva de futuro
El panorama de inseguridad profundiza la incertidumbre en las expectativas de los jóvenes. Muchos
han visto truncados sus proyectos de vida y sienten que no tienen garantías. Como expresa Isabel, de
20 años, “Cada semana que pasa es una semana más que perdí… ya no sé qué voy a hacer y no se ve
mejora. Se siente bien horrible” (Villaman, 2025). La desesperanza permea el discurso juvenil. Jóvenes
encuestados comparan su situación con una “narcopandemia” que detuvo sus planes (Camhaji, 2024).
Las constantes noticias de secuestros, balaceras y represión generan un estado de alerta constante.
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ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2025, Volumen VI, Número 4 p 3852.
Este clima ha llevado a varios a revaluar quedarse en Sinaloa. Óscar de 20 años cuenta que “cada que
voy a Culiacán es una moneda en el aire” con posibilidad de sufrir un asalto o balacera en cualquier
momento y admite que “no poder disfrutar ni ser joven ha afectado mi autoestima y mi rendimiento
académico”; incluso “he pensado en la posibilidad de irme de Sinaloa para seguir con mi vida” (Camhaji,
2024). Otros hablan de planear migrar fuera del estado o del país para escapar del estrés permanente.
En encuestas generales, la percepción de futuro se vuelve significativamente pesimista: muchos
jóvenes ya no consideran opciones profesionales o de vida dentro de su ciudad natal y evalúan
opciones de movilidad académica, laboral o geográfica para protegerse. La violencia e inseguridad han
socavado la confianza de la juventud en el porvenir. La sensación común entre los jóvenes es que el
entorno actual les roba oportunidades y sueños, hundiéndolos en un estado de impasse incierto.
Marco conceptual
Hablar de inseguridad es asociar el término con miedo, incertidumbre, indecisión e inestabilidad, por
mencionar algunas palabras, la temática percepción de inseguridad desarrollada por (Jasso López,
2013) menciona que es un fenómeno relativamente reciente que ha comenzado a estudiarse por
diversas disciplinas de las ciencias sociales, en las que se han realizado investigaciones empíricas y
se han elaborado hipótesis y teorías sobre sus causas y efectos. Esta investigadora cita a (Vilalta,
2009) quien define percepción de inseguridad como “la perturbación angustiosa del ánimo que se
deriva de la diferencia entre el riesgo percibido de ser víctima de un crimen y la victimización de hecho”,
es decir, la percepción que una persona tiene de ser víctima de un delito, independientemente de la
probabilidad de serlo. En la sociología del crimen, la percepción de inseguridad se define como “la
respuesta emocional a la percepción de símbolos relacionados con el delito” (Kessler, 2009, p. 35), es
decir, se configura a partir de las percepciones individuales o colectivas sobre el delito.
Kessler señala que la percepción de inseguridad es una emoción que requiere una base cognitiva y un
juicio axiológico en el sentido de que se debe considerar que lo temido es algo peligroso o amenazante
por ciertas razones. En este contexto, “la base cognitiva, aunque es socialmente compartida, no
necesariamente es homogénea” (Kessler, 2009, p. 49) y la temporalidad es central, a partir de que la
emoción de miedo “no es fija, sino dinámica y resignifica hechos del pasado” (Kessler, 2009, p. 49). Se
tiene miedo a algo que se considera una amenaza y nos hace sentir vulnerables ante el riesgo; sin
embargo, no es una estructura socialmente homogénea y se transforma de un individuo a otro.
La percepción de inseguridad también se define como un sentimiento. Al respecto (Stanko, 1995, p.
47) considera que “representa el sentimiento individual de peligro, por haber sido maltratados
físicamente o por violencia criminal”, es decir, lo remite a una experiencia relacionada con el delito.
Sobre esta referencia a la experiencia con el delito o victimización, es relevante señalar que la
percepción del delito no es exclusiva, ni se manifiesta únicamente en quienes han sido víctimas de
éste. Muchas personas se sienten inseguras y refieren sentir temor de ser víctimas de determinados
tipos de delitos a pesar de que nunca hayan sido víctimas y de que las probabilidades de que esto
ocurra no sean significativas.
Respecto de la percepción de inseguridad que puede ser independiente de la victimización, (Stanko,
1995, p. 48) señala que también está relacionada con un sentimiento que hace sentir vulnerables a los
individuos. Afirma que se asocia con “la preocupación por estar fuera de la casa, probablemente en
una zona urbana, solo y potencialmente vulnerable a daños personales”, es decir, el simple hecho de
estar fuera de casa, hace sentir a los individuos más vulnerables e incluso hay lugares en los que
definitivamente las personas se sienten potencialmente vulnerables.
Pasando a otro de los conceptos manejados en esta indagación, las clases virtuales son consideradas
como modalidad de enseñanza aprendizaje donde no se requiere presentarse físicamente en un
determinado punto geográfico, sino que se citan a determinada hora cuando se trabaja de manera
sincrónica o en su defecto asincrónicamente es posible acceder a los diversos recursos digitales.
Tomar las clases de esta manera para algunos educandos representa facilidad y flexibilidad, mientras
que para otros no. Contando con los recursos tecnológicos adecuados y pertinentes el éxito se
encuentra asegurado, sin embargo, el problema radica cuando los estudiantes de escasos recursos
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económicos no tienen las condiciones para tomar clases en esta modalidad, ello representa un reto
para los gobiernos en turno y las partes involucradas.
La educación virtual es un tipo de modalidad que representa una alternativa ideal para estudiantes a
los cuales les permite compatibilizar su actividad laboral y familiar con su formación, al desarrollarla
en su propio domicilio. Algunas causas que originan la selección de la educación virtual como opción
de aprendizaje son: el alejamiento de los centros de estudio superiores, la limitada disponibilidad de
tiempo del estudiante y que el alumno presenta algún tipo de discapacidad que le impide acceder a las
ofertas académicas presenciales (Silvio, 2006).
(Suárez Riveiro y Anaya Nieto, 2004) señalan que al estudiante se le exige mayor actividad
autorregulada, responsabilidad y compromiso. Sin embargo, la educación virtual los limita a establecer
relaciones y situaciones de aprendizaje compartido o cooperativo convencionales con otros
participantes, que enriquecen la experiencia cognitiva y que son propias de la educación tradicional.
No obstante, este último aspecto está siendo minimizado a partir de la correcta utilización de las TIC
y más concretamente, de las plataformas virtuales que cuentan con recursos tales como: foros, correo
electrónico, hipervínculos a páginas web, enlaces a videoconferencias, entre otros.
Las clases virtuales han sido la alternativa de solución que ha permitido continuar con la adquisición
de los aprendizajes ante confinamientos, lamentablemente no todos los universitarios cuentan con la
tecnología y conectividad permanente para cumplir con una modalidad de enseñanza aprendizaje
donde los costos de operación son relativamente elevados para estudiantes de escasos recursos
económicos.
Otra de las palabras clave de esta investigación es las emociones, las cuales son inherentes al ser
humano, de ahí la importancia de mantener el equilibrio que permita el control adecuado para adquirir
los aprendizajes en cualquier ambiente y lograr la formación académica idónea para egresar con un
apropiado manejo emocional que al ejercer la profesión cualquiera que esta sea, haya calidad en todos
los sentidos. Las instituciones educativas deben considerar las emociones como parte fundamental
del educando y fortalecer este aspecto para lograr mejor la productividad como estudiante,
profesionista y persona. Un aporte importante de la educación es integrar la parte emocional en la
currícula.
Una emoción es algo que todas las personas sienten y las hace reaccionar de determinada manera,
estas son experimentadas de forma individual, no todas sienten o reaccionan de la misma forma ante
un mismo acontecimiento (Bisquerra, 2001).
Inteligencia Emocional es ligar la inteligencia interpersonal con la intrapersonal y al combinarse con
las otras inteligencias que posee el individuo, se explica el por qué sujetos de bajo nivel de Coeficiente
Intelectual, pero que poseen un alto manejo de sus emociones, son capaces de imponerse ante
aquellos sujetos de un Coeficiente Intelectual más alto, pero de bajo nivel en el manejo de sus
emociones (Goleman, 1996). Las personas que gobiernan adecuadamente sus emociones y que saben
relacionarse con los demás mejoran la productividad.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Después de realizar la investigación en los cuatro grados del programa de Licenciatura en Trabajo
Social de Culiacán, modalidad escolarizada y en ambos turnos, se recabó la información que se
muestra en este apartado.
Era importante saber cómo se sintieron al tomar las clases de manera virtual ante la inseguridad que
estaban viviendo en Sinaloa durante el período septiembre-diciembre de 2024. La mayoría, equivalente
a 49% manifestó sentirse BIEN, 11% REGULAR y 40% se sintió MAL.
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Gráfico 1
¿Cómo te sentiste en las clases virtuales?
Fuente: elaboración propia.
Quienes respondieron que sentían MAL en las clases virtuales, señalaron términos como los siguientes:
frustrada, indecisa, ansiosa, triste, horrible, confusa, incómoda, desesperada, estresada, no entendí
casi nada, no me gustaron las clases virtuales, no presto la misma atención y no he aprendido mucho.
Al detallar por qué se sentían MAL expresaron frases tales como: porque no entendía, no aprendía, las
explicaciones no eran igual, no me desempeño bien académicamente, necesitamos prácticas
presenciales, hay varios temas que se deberían tocar en presencial porque son un poco difíciles, los
maestros casi no brindaban clases, se aprende menos, aprendo más frente a los maestros y en persona
podemos debatir los temas con más precisión. Se va el internet, la conexión fallaba, había problemas
técnicos, no tenía internet y gastaba mis datos, a veces no se tiene internet o datos, prefiero presencial,
no me gusta la modalidad virtual, ya era mucho tiempo virtual y no salía.
Los que respondieron sentirse BIEN hacían referencia a frases y palabras como las que a continuación
se detallan. Más segura, cómoda, tranquila, contenta, es mejor así arriesgarse acudiendo de manera
presencial. Porque soy foránea y se me facilitaban las cosas, me gusta más, se me facilita por mi
trabajo, me siento más segura, no corro el peligro de andar en la calle, no me expongo, es más cómodo
y seguro desde casa, no me arriesgo, nos resolvían nuestras dudas, sí nos enseñaban, aprendo y obtuve
buenas calificaciones.
Al preguntar si se encontraban preparados(as) con equipo y conectividad para tomar las clases en
línea, el 81% expresó que SI mientras que el 19% respondió NO.
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Gráfico 2
¿Estabas preparada(o) con equipo y conectividad para tomar las clases en línea?
Fuente: elaboración propia.
También se les cuestionó cómo resolvieron esta situación y las respuestas se detallan a continuación.
Estaba preparada, tengo laptop e internet, tenía internet en casa, tenía el equipo, contraté internet, tengo
computadora y celular, conseguí un celular nuevo, tenía un plan b por si no me funcionaba el internet
me conectaba desde mis datos por el celular, tenía mis aparatos cargados, tomando la clase mediante
el celular, usó los datos del teléfono, preparando los equipos electrónicos, tenía buen internet y la
tomaba desde mi celular, con internet y computadora, preparé todo para regresar, mis papás me
compraron una laptop y pusieron internet, conseguí dinero, algunas veces no contaba con internet, pedí
prestada laptop, iba con mi abuela o a un ciber, con mi familia, visitando a una compañera que vive
cerca, pedí a una amiga su wifi para poder tener mis clases ya que yo no tengo, ponía saldo pues no
contaba con internet, hablando por WhatsApp, poniéndome en comunicación con mis compañeras, si
tenía en mi casa todo, fue suerte tal vez, con lo que tenía, con buena conexión a internet, siempre nos
conectamos a la hora que nos decía la maestra, hice lo posible con mi teléfono preguntando a
compañeros sobre mis dudas y también a la maestra.
Abordando la interrogante ¿Cómo cumpliste con las actividades y/o tareas de clase? Se tienen las
respuestas siguientes: siendo disciplinada, responsable, esforzándome, organizándose, realizándose
y enviándolas, las hacía en tiempo y forma, entregando todo a tiempo, entregué todo así fuera digital o
a mano; con la ayuda de internet, desde mi celular y con los recursos que tenía, pidiéndole internet a
mi vecina para poder conectarme en las clases o subir trabajos a plataforma, iba al Ciber o a casa de
mi abuela para que me prestaran un equipo, enviándole mis tareas en fotos a los maestros y
participando, con ayuda de los maestros, con el apoyo de mis compañeros y mi familia. Subiendo las
tareas o trabajos, utilizando Zoom, Classroom, WhatsApp, fotos, correo o se platicaban en línea. Sin
embargo, también había respuestas que expresaban lo siguiente, a veces no las hacía y no cumplía, se
me olvidaba, me distraía, era mucha tarea, las indicaciones no eran claras, enviaba algunas a
destiempo, no pude cumplir ya que no le entendí a las clases, no preguntaba mis dudas.
¿Cómo fueron tus aprendizajes con las clases virtuales?
Muy buenos, Buenos, Regulares, Igual, Bajos, Malos y Muy bajos
Aquí se puede apreciar que al agrupar lo respondido, se obtuvieron respuestas de escala de Likert
donde manifestaron obtener aprendizajes muy buenos hasta el extremo muy bajos, buenos, malos,
regulares, bajos y la neutralidad, es decir, hubo respuestas variadas.
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ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2025, Volumen VI, Número 4 p 3856.
Era conveniente despejar la duda sobre cómo estos estudiantes bajo estudio prefieren tomar las clases
y el 48% que es la mayoría, las prefiere PRESENCIALES, 27% MIXTO y 25% VIRTUALES, es decir, se
inclinan por la asistencia a las instalaciones para obtener la formación correspondiente.
Gráfico 3
¿Cómo prefieres las clases?
Fuente: elaboración propia.
La explicación de ¿Por qué? La preferencia se detalla a continuación.
Mixto: Corremos menos peligro, los días de prácticas acudir presencialmente y los demás días
virtuales, resolver dudas cuando vayamos a la universidad si las clases son mixtas. Porque mientras
estamos en presenciales y hay alguna emergencia por inseguridad ya estamos preparados para
virtuales.
Presencial: Me gustan las clases presenciales así salgo, comprendo, aprendo y entiendo mejor, prestó
más atención, puedo convivir con mis compañeros y maestros, es más fácil la comunicación, hay más
explicaciones, me concentro, me desenvuelvo más y participó más, hay más dinámicas de clases,
aclaras dudas, me gusta lo práctico, no existe la falla de red.
Virtual: Las prefiero por seguridad, se me facilita, no me arriesgo al salir, soy foránea, vivo muy lejos
de la facultad, es menos peligro por las fuertes olas de violencia, no me expongo, hay continuidad sin
atrasarnos, en línea aprendo más, presto más atención, todavía hay mucha violencia. No se aprende
suficiente.
Para identificar las situaciones a las que se enfrentaron los estudiantes al cursar el semestre agosto-
diciembre 2024 se tienen estas frases textuales. A ninguna, a muchas cosas, no sé, no recuerdo, todo
fluyó bien. Lla virtualidad, dificultad de aprendizaje, mudarse varias veces, distracciones, incomodidad,
situaciones familiares, mucho estrés y dolores de cabeza. A la violencia, el culiacanazo, las balaceras,
guerras, complicaciones, inseguridad, narcopandemia, narcoviolencia, riesgo, aguantar, miedo y
peligro.
Representado mediante una tabla se puede ver como la mayoría presentaba fallas de internet, falta de
este servicio por no tener dinero, no contar con equipo, lo que traía como consecuencia que no tomaran
las clases virtuales y por lo tanto no cumplieran con las tareas, respecto de los maestros se señala la
falta de apoyo y motivación, así como también, tener menos tiempo de clase. Esto por mencionar las
coincidencias en las respuestas más señaladas.
Al expresar la opinión vivida como estudiantes tomando clases en línea durante la Pandemia por Covid-
19 y la inseguridad de Sinaloa, se resaltó que el primero fue por enfermedad contagiosa y el último
debido a la inseguridad en las calles de Culiacán, en las dos situaciones la falta de internet, las dos
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fueron estresantes, en ambas se vivió ansiedad y angustia, no se aprendió igual, en una era vía
WhatsApp y la otra tomar clases por zoom, los maestros estaban más preparados esta vez para la
modalidad en línea, sin embargo, pueden mejorar las estrategias que utilizan para hacer las clases más
interesantes. No fueron muy buenos los aprendizajes, el aprendizaje es complicado a través de una
pantalla, es una friega tomar clases en línea, no se presta mucha atención, no me agrada esa
modalidad, no se aprendía igual, aprendemos menos, la clase es de menos tiempo, si tenemos dudas
no es lo mismo y es más complicado aprender. Bajas calificaciones, falta de dinero, aislamiento, es
muy difícil y cansado, miedo y estrés, es algo muy triste, mi ansiedad empeoró, es frustrante no convivir
con otras personas, viví una balacera mientras estudiaba. Aprender a usar más aplicaciones, es más
fácil tomar la clase y hacer tareas en casa, pero aprender es mejor en presencial, aprendí muy bien y
me sirvió, prefiero estar en clases en línea que peligrar, me parecen muy bien por la seguridad de uno,
aun así, se logró salir adelante, es mejor en línea porque soy de fuera y evito el peligro.
Para estudiar, ¿Qué situaciones viviste durante la Pandemia por Covid-19?
Ninguna, no recuerdo, no aprendí, estrés, miedo al contagio, enfermedades, me dio COVID, me afectó
el encierro para relacionarme con los demás, aislamiento, aburrimiento, clases virtuales, reprobar,
exceso de tareas, frustración por no conocer a mis compañeros, no estudiaba en ese momento, falta
de recursos, falta de dinero, preocupación por no tener lo necesario, cansancio porque duró mucho,
usar cubrebocas y distanciarnos de los compañeros, no graduarme de la prepa de manera presencial.
En pandemia fue aún más difícil ya que en ese tiempo no tenía un celular bueno para tomar mis clases,
no contar con internet y no poder tomar la clase, ir a lugares donde había internet, fallas técnicas y de
conexión, no sabíamos utilizar internet, no concentrarme, dificultad para trabajar en equipo en clases
virtuales, no estaba preparada para tomar clases virtuales, no me gustó en línea, aguantar a los
maestros que no atendían dudas.
Para estudiar, ¿Qué situaciones viviste durante la inseguridad en Culiacán y otros municipios de Sinaloa
en el semestre agosto-diciembre 2024?
Ninguna, no recuerdo, horribles, muchas, encierro, miedo, estrés, confusión, pánico, ansiedad,
inseguridad, dejar de trabajar, traslado peligroso, muchos robos, balaceras, muertos, asaltos, escuchar
detonaciones, ver carros armados por las noches rondando las calles, estar temprano en casa, estudiar
en casa mediante clases virtuales, no entender las clases, no aprender lo suficiente, ir a otras casas
para tomar las clases, fallas técnicas y menos interés en entrar a clases, problemas con la señal del
internet o no tener datos, evitar salir a la calle sin motivos, a medio camino avisaban que se cancelaron
las clases, no ver las noticias, el trauma de vivir así, falta de dinero, de internet, de concentración y de
camiones. Este semestre no se me dificulta tanto como en la pandemia.
En la siguiente gráfica se muestran las emociones vividas durante los días de encierro por la
inseguridad en Culiacán y otros municipios del estado de Sinaloa, las cuales son; ansiedad, miedo,
tristeza, estrés, desesperación, inseguridad, enojo, aburrimiento, frustración, preocupación, encierro,
tranquilidad. Donde la ansiedad es la más padecida.
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Gráfico 4
¿Cuáles son las emociones que has vivido en estos días de encierro por la inseguridad en Culiacán y
otros municipios del estado de Sinaloa?
Fuente: elaboración propia.
Además de las emociones expresadas en la gráfica correspondiente, también se mencionaron las
respuestas depresión, bajo rendimiento, cansancio, impotencia, ninguna y normalidad.
¿Puedes explicarnos sobre las afectaciones que has tenido como producto de la inseguridad en Culiacán
y otros municipios de Sinaloa, durante el semestre agosto-diciembre 2024?
Ninguna, muchas, no recuerdo, psicológica, emocional, social, económica, deportiva, mucho estrés,
enojos, encierro, miedo, inseguridad, colitis nerviosa, bajo estado de ánimo, muertes de conocidos, en
sí las clases en línea, problemas para entender las tareas escolares, falta de aprendizaje, no aprender
nada, no asistir a la escuela, no poder ir a la escuela cómodamente, temor al salir porque no sabes
dónde te pueda tocar la balacera, no poder salir por las noches, salir de tu casa y pensar que no
volverás, pérdida de amistades, no tener una rutina normal, falta de empleo, angustia de ver lo que está
pasando en la ciudad, etc.
Respuestas que se resaltan textualmente
Delirio de persecución a causa de la inseguridad
Ir a casa antes de que oscurezca para resguardarse
Familiares cercanos con problemas por la inseguridad
Me da miedo salir por lo que pasa en la ciudad
Ahora no puedo salir ni al parque por el miedo
Salir con preocupación de que nos pase algo o nos roben
Aumentó mi ansiedad y estoy más pendiente de las cosas
Nos tuvimos que salir del estado
Dejar mi casa por dos semanas a causa de amenaza de muerte
El semestre no se entendió bien y como pudimos presentamos las investigaciones
No poder salir con la seguridad de volver a salvo a su casa
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Temor a que nos pase algo cuando salimos a la calle porque en cualquier momento puede iniciar una
balacera o te pueden quitar el carro
Miedo a que me pasara algo porque cerca de mi casa se escuchaban balazos, incluso se llegaron a
esconder en la siguiente calle
Las prácticas hubieran sido mejor presenciales
Las clases no las tomo con tanto interés como en presencial, se me complica prestar atención y hacer
los trabajos
Gráfico 5
Con esta situación de inseguridad en Culiacán y otros municipios de Sinaloa, tus ingresos (dinero que
recibes) mensuales, ¿bajaron, aumentaron o permanecieron igual?
Fuente: elaboración propia.
El 58% de los encuestados manifiesta que sus ingresos bajaron mientras que 42% afirma que
permanecieron igual.
¿Cómo lo resolviste? Eso es confidencial, con trabajos extra, trabajando, trabajando otro turno,
emprendiendo, vendiendo cosas, gasto únicamente lo necesario, ajustando los gastos, reduciendo
gastos, no gastar tanto, limitándome, adaptándome a lo que tenía, economizando más, pedía dinero
prestado, recibí ayuda de mi familia, tenía ahorros, mi mamá hacía lo que podía, le echamos ganas,
suerte, no lo he resuelto, aprender a vivir así y todo sigue igual.
Como producto de la inseguridad en Sinaloa se le cuestionó al estudiante ¿en qué aspectos te has
afectado? y la mayor afectación reportada es la emocional con 25%, el 23% manifiesta afectación
social, 21% económica, 20% académica y 11% laboral.
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ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2025, Volumen VI, Número 4 p 3860.
Gráfico 6
¿En qué aspectos te has afectado?
Fuente: elaboración propia.
Al preguntar, ¿Cómo ha sido esa afectación en tu persona? Aquí se muestran diversas respuestas, entre
las cuales se pueden señalar las siguientes.
No he tenido afectaciones, normal, mal, muy mal, súper mal, no tan mal, dura, baja, causó bastantes
problemas, muy frustrante, muy desgastante, complicado, me siento menos segura, no tan grave, bajo
salario, me estresó, con mucho miedo andar en la calle, miedo al salir, falta de motivación, casi no hay
convivencia familiar, miedo al salir en las noches.
Me encierro a veces en mi cuarto con mucho miedo de salir a la calle
Me da miedo que pase algo o que me roben
Me estresa el hecho de estar encerrada
No puedo tener la libertad que quisiera
Me siento mal por no tener la tranquilidad de antes
No poder salir como antes
Muy mal, se siente feo no poder salir, estar en casa triste, que maten a gente, saber que hay muchas
partes peligrosas
Mala porque me perjudica mentalmente
Académicamente ya que este semestre estuvo muy difícil porque teníamos clases en línea y
presenciales, casi no aprendí
Ya casi no hablo de mis emociones con mi familia
Que no he sido los suficientemente libre
Deje de hacer algunas actividades por seguridad
Estresante porque si no tienes dinero no puedes trasladarte o hacer las compras necesarias de lo que
se necesite
Ya no puedo salir a la calle sin estar preocupada de lo que pueda pasar
Me siento de mal humor, ya estoy aburrida de no hacer mis actividades diarias
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No puedes tener confianza en cualquier persona, tus relaciones sociales no son igual, me siento en
peligro siempre
Me generó inseguridad para salir tranquilamente
Mala, trato de no enfocarme tanto en lo que pasa afuera y no ver nada, para que no me afecte.
Me ha afectado emocionalmente porque me generó estrés y ansiedad, pero también me ha ayudado a
aprender a manejar mejor las situaciones difíciles.
Muy mala ya que me estanca
Poca, ya que tengo acceso a las redes y me entretengo
Menos ingresos, aumento de estrés y menos oportunidades de trabajo
Me cuesta el trabajar en equipo o aprender con facilidad un nuevo tema cuando las clases y materias
no están en sincronía
No poder salir a gusto a cualquier lado, no ir a la escuela
Mal, generó estrés y ansiedad
Me estreso más.
Un poco frustrante
Más que nada por el miedo
La he afrontado bastante bien
Todavía da un poco de pánico salir a las calles a ciertas horas
Que todo esto genera ansiedad de que en algún momento te pueda pasar algo
Muchas, tanto física como mentalmente
No me ha afectado tanto pero sí me preocupa esta situación ya que algunos familiares corren peligro
o yo misma al salir de nuestra casa a estudiar o trabajar.
¿Cómo conviviste socialmente en este período de inseguridad en Culiacán y otros municipios de Sinaloa?
Bien, normal, igual, mal, muy poco, menos, no salía, solo, aislada, no conviví, por teléfono, en línea, a
través de redes sociales, de manera virtual, con llamadas o videollamada, por WhatsApp, por redes, en
constante comunicación, con mucha precaución, con familia cerca, menos comunicación, esperando
a que se resuelva, con ansiedad y enojos.
No salía de casa... duré meses sin ir a visitar a mi familia. Solo salía a trabajar porque tengo que hacerlo
Sólo convivía con los de mi trabajo
Salir temprano y regresar antes de que oscurezca
De manera virtual y en pocas ocasiones salir con amigas, pero en una casa y no salir a la calle
Solo con mi familia y reuniones muy pequeñas y temprano
Me la pasaba encerrada en mi cuarto y si tenía un evento lo hacemos por la mañana
Ya casi no miraba a mis amigos y familia
No salí de mi casa sin motivo alguno
Solo con vecinos y personas de la misma cuadra
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ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2025, Volumen VI, Número 4 p 3862.
No tengo tanta vida social, solo lo tenía en la escuela
A la mayoría de las personas si les estaba afectando en su economía porque no podían ir a trabajar ya
que se escuchaban enfrentamientos de balazos y no se podía salir
Si me iba a reunir con alguien procuro hacerlo en el día antes de que oscurezca
Un poco menos ya que por las condiciones no salgo de mi casa por la noche, a mis amistades ya no
los dejan salir
Miedo de encontrarte con los de la violencia
Pues sólo me tranquilicé y mantuve la paz en mi casa.
Al investigar sobre alguna creencia que les permitiera confiar o adquirir seguridad para realizar las
actividades la mayoría respondió SI siendo el 58% mientras que el 42% especificó que NO.
Gráfico 7
¿Tienes alguna creencia que te permite confiar o adquirir seguridad para realizar las cosas?
Fuente: elaboración propia.
Ante la curiosidad de tener una idea de cuáles son esas creencias que les permiten confiar o adquirir
seguridad para realizar las actividades se obtuvieron respuestas como las expresadas a continuación.
Es confidencial, Dios, Virgen de Guadalupe, creer en mí, mis papas y rezar.
CONCLUSIÓN
La mayoría de los estudiantes de la Facultad de Trabajo Social Culiacán de la Universidad Autónoma
de Sinaloa, manifestó sentirse BIEN durante las clases virtuales, sin embargo, prefieren las
presenciales. Los que respondieron estar BIEN se referían a más seguridad, comodidad, tranquilidad,
felicidad, nula exposición; es más seguro desde casa, no se arriesga, evita el peligro, es mejor así para
preservar la vida. La mayoría estaban preparados(as) con equipo y conectividad para tomar las clases
en línea a diferencia de la pandemia por Covid-19 donde no lo estaban y los maestros también en este
confinamiento tenían más capacitación y manejo de la tecnología que en el anterior. Respecto de los
aprendizajes manifestaron obtener muy buenos hasta el extremo muy bajos, mencionando buenos,
malos, regulares, bajos y la neutralidad, es decir, hubo respuestas variadas. En el aspecto emocional
se sufrió más daño, la emoción más padecida fue la ansiedad seguida por el miedo entre otras. Los
estudiantes enfrentaron la virtualidad, dificultad de aprendizaje, distracciones, incomodidad,
situaciones familiares, mucho estrés, dolores de cabeza, pánico, aislamiento, cansancio, tristeza,
ansiedad, frustración, violencia, depresión, bajo rendimiento, impotencia, traslado peligroso, balaceras,
guerras, ver carros armados, complicaciones, inseguridad, riesgo, aguantar, miedo, peligro, fallas de
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internet, falta de este servicio por no tener dinero, no contar con equipo, lo que traía como consecuencia
que no tomaran las clases virtuales y por lo tanto no cumplieran con las tareas, respecto de los
maestros se señala la falta de apoyo y motivación, así como también, tener menos tiempo de clase.
Al hablar de las afectaciones sufridas mencionaron desde ninguna, hasta muchas; psicológica,
emocional, social, económica, demasiado estrés, enojos, encierro, miedo, inseguridad, colitis nerviosa,
bajo estado de ánimo, muertes de conocidos, en sí las clases en línea, problemas para entender las
tareas escolares, falta de aprendizaje, no aprender nada, no asistir a la escuela, no poder ir a la escuela
cómodamente, temor al salir porque no sabes dónde te pueda tocar la balacera, no poder salir por las
noches, salir de tu casa y pensar que no volverás, pérdida de amistades, no tener una rutina normal,
falta de empleo, angustia de ver lo que está pasando en la ciudad, entre otras como delirio de
persecución a causa de la inseguridad, ir a casa antes de oscurecer, salir con temor al robo, amenaza
de muerte, el semestre no se entendió bien, temor a que en cualquier momento inicie una balacera o te
pueden quitar el carro, tanto las prácticas como las clases hubieran sido mejor presenciales. Se puede
ver que la respuesta depende de las condiciones de vida y situación de cada alumno que respondió.
Respecto de los ingresos enfatizaron que estos bajaron y que para resolver la situación realizaron
trabajos extra, emprendieron, vendieron cosas, ajustaron los gastos, solicitaron préstamos, utilizaron
los ahorros y recibieron apoyo familiar.
Continuando con las afectaciones se presentaron bastantes problemas, pánico a salir, muy frustrante,
muy desgastante, complicado, menor seguridad, falta de motivación, poca convivencia familiar, miedo
al salir por las noches, no hay tranquilidad como antes, perjuicio mental, poco aprendizaje, mal humor,
aburrimiento, peligro, resiliencia, menos ingresos, no salir, no ir a la escuela.
La convivencia social se dio con personas que estaban cerca, no había salidas de casa, meses sin
visitar a la familia, salir a trabajar por obligación y necesidad, reuniones pequeñas y temprano. Se
comunicaban por teléfono, en línea, a través de redes sociales, de manera virtual, con llamadas o
videollamada, por WhatsApp, por redes, hubo constante comunicación y mucha precaución.
La mayoría afirma creer y confiar en Dios, Virgen de Guadalupe, en ellos mismos, en sus padres y en
rezar para tener confianza y seguridad al realizar las actividades.
Las clases virtuales han sido la alternativa de solución ante confinamientos, lamentablemente no todos
los universitarios cuentan con la tecnología y conectividad permanente para cumplir con una
modalidad de enseñanza aprendizaje donde los costos de operación son relativamente elevados para
estudiantes de escasos recursos económicos. Sin duda, las opiniones vertidas en esta investigación
son diversas, extremas y con ciertas coincidencias, ello depende de los contextos donde se
encontraban los estudiantes y de las condiciones para tomar las clases. Como aporte principal a la
educación sugerimos integrar el abordaje de la parte emocional en la currícula universitaria para
mejorar la productividad y formación educativa.
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ISSN en línea: 2789-3855, septiembre, 2025, Volumen VI, Número 4 p 3864.
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