LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, octubre, 2025, Volumen VI, Número 5 p 484 .

DOI: https://doi.org/10.56712/latam.v6i5.4616

Inclusión de la asignatura “Finanzas Personales” en la
currícula de la Facultad de Comunicación y Diseño de una

Universidad Privada en la ciudad de Monterrey
Inclusion of the course ‘Personal Finance’ in the curriculum of the school of

communication and design at a Private University in Monterrey

Israel Martínez Valdés1
isrtinez@gmail.com

https://orcid.org/0009-0004-0500-7225
Centro de Estudios Universitarios
Monterrey, Nuevo León – México


Laura Muñoz Palomo

laura.munoz@ceu.edu.mx
https://orcid.org/0009-0005-7096-1303

Centro de Estudios Universitarios
Monterrey, Nuevo León – México


Ademir Alfredo Ramírez Zambrano

ademir.ramirez@ceu.edu.mx
https://orcid.org/0009-0008-9119-255X

Centro de Estudios Universitarios
Monterrey, Nuevo León – México


Heidi Giselle Rodríguez Ramírez

rdzmvz@gmail.com
https://orcid.org/0000-0002-1057-2956

Universidad Autónoma de Nuevo León
Monterrey, Nuevo León – México


Artículo recibido: 15 de junio de 2025. Aceptado para publicación: 03 de octubre de 2025.

Conflictos de Interés: Ninguno que declarar.

Resumen
Este estudio propone la incorporación de la asignatura ‘Finanzas Personales’ en la currícula de la
Facultad de Comunicación y Diseño de una universidad privada en Monterrey, con el propósito de
fortalecer la formación integral y promover el bienestar financiero de los estudiantes. La investigación
incluyó a la totalidad de la matrícula, compuesta por 26 alumnos. En una primera fase, se aplicó un
cuestionario diagnóstico para evaluar los conocimientos financieros y la situación económica
personal de los participantes. Posteriormente, se diseñó e impartió un curso piloto de Finanzas
Personales, seguido de un segundo cuestionario para medir los aprendizajes adquiridos y la
percepción de la pertinencia de esta asignatura en la educación superior. Los resultados iniciales
indicaron que el 56% de los estudiantes afirmaba tener conocimientos sobre finanzas personales y
solo el 38% practicaba el ahorro, predominando la modalidad física (90%). Tras la intervención, el 84%
de los alumnos manifestó satisfacción con los aprendizajes alcanzados y el 100% consideró
altamente relevante la inclusión de la asignatura en su formación académica. Estos hallazgos
evidencian la efectividad del curso y respaldan la integración de contenidos de educación financiera


1 Autor de correspondencia.


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, octubre, 2025, Volumen VI, Número 5 p 485 .

como componente esencial de la formación universitaria.

Palabras clave: finanzas personales, educación superior, plan de estudios, finanzas, currículo


Abstract
This study advocates for the integration of the ‘Personal Finance’ course into the curriculum of the
School of Communication and Design at a private university in Monterrey, aiming to enhance students’
comprehensive education and foster their financial well-being. The research included the entire
student cohort, comprising 26 participants. Initially, a diagnostic questionnaire was administered to
assess students’ financial knowledge and personal economic circumstances. Subsequently, a pilot
course on Personal Finance was developed and delivered, followed by a post-intervention
questionnaire to evaluate learning outcomes and students’ perceptions of the course’s relevance in
higher education. Prior to the course, 56% of students reported possessing knowledge of personal
finance, while only 38% maintained a saving habit, predominantly in cash (90%). Following the
intervention, 84% of participants expressed satisfaction with the knowledge gained, and all students
(100%) regarded the course as highly relevant to their academic development. These results
underscore the effectiveness of the pilot course and provide strong support for the formal integration
of financial education as an essential component of university-level curricula.

Keywords: personal finance, higher education, curriculum, finance, academic program













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Cómo citar: Martínez Valdés, I., Muñoz Palomo, L., Ramírez Zambrano, A. A., & Rodríguez Ramírez, H.
G. (2025). Inclusión de la asignatura “Finanzas Personales” en la currícula de la Facultad de
Comunicación y Diseño de una Universidad Privada en la ciudad de Monterrey. LATAM Revista
Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades 6 (5), 484 – 507.
https://doi.org/10.56712/latam.v6i5.4616


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, octubre, 2025, Volumen VI, Número 5 p 486 .

INTRODUCCIÓN

Las instituciones de educación superior tienen frente de sí el desafío de formar a los estudiantes para
un mundo en constante cambio, cada día más complejo y globalizado.

Aunque se han realizado grandes avances en ofrecer una educación integral, la mayoría de las
universidades han dejado de lado aspectos que propicien un crecimiento personal, más allá de lo
profesional: temas fundamentales para la vida cotidiana del individuo y un desenvolvimiento idóneo
dentro de la sociedad, como lo es la educación financiera.

En el siglo XXI el conocimiento y habilidades para gestionar el dinero y la toma de decisiones
financieras son esenciales para el bienestar personal y social. Aun así, estas competencias suelen
adquirirse de manera empírica, lo que expone a los individuos a cometer errores que pongan en riesgo
su calidad de vida (Olmedo, 2009).

Ruiz y Cerrud (2023) aseguran que no contar con conocimientos en finanzas personales no solo limita
la habilidad de los estudiantes para administrar sus recursos, si no que puede generar problemas como
endeudamiento excesivo y estrés financiero, entre otros; lo que le puede acarrear dificultades en su
contexto y salud, más allá de lo económico.

De acuerdo con el enfoque del presente estudio, se observa que tales tópicos resultan de gran beneficio
para aumentar la calidad de vida de los individuos y tal ventaja es aún mayor si se asimilan a una edad
temprana y oportuna como lo es la educación superior, a la par de los contenidos propios de la
profesión o especialidad.

Diversos organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación,
la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la Organización de los Estados Iberoamericanos para la Educación
(OEI), la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) han
promovido modelos educativos centrados en el desarrollo de competencias para la vida, impulsando
la inclusión de asignaturas que fomenten habilidades socioemocionales, éticas, creativas y sociales
(Torres, 2019).

Como respuesta, muchas universidades han integrado asignaturas como Apreciación Artística, Medio
Ambiente y Comunicación Oral y Escrita. No obstante, uno de los ámbitos fundamentales que continúa
ausente en la mayoría de los programas de estudio es la educación financiera personal.

Las finanzas personales, entendidas como el conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes
necesarias para administrar adecuadamente los ingresos, gastos, ahorros e inversiones, son
esenciales para el bienestar individual. A diferencia de las finanzas empresariales, ampliamente
abordadas en carreras administrativas, las finanzas personales han sido relegadas a la experiencia
empírica, quedando al margen de la educación formal (Olmedo, 2009).

El problema que da origen a esta investigación es la ausencia de una asignatura formal de Finanzas
Personales en la currícula de las licenciaturas en Ciencias de la Comunicación y Diseño Gráfico de una
universidad privada específica en la ciudad de Monterrey, lo que limita el desarrollo de competencias
esenciales para la vida adulta en los estudiantes.

Esta omisión curricular impide que los alumnos adquieran habilidades prácticas y conocimientos
básicos sobre administración de recursos personales, hábitos de ahorro, inversión y toma de
decisiones económicas. La falta de esta formación contribuye a perpetuar patrones ineficaces de
manejo financiero que muchos estudiantes replican de sus entornos familiares, sin haber desarrollado
criterios propios ni estrategias adecuadas.


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ISSN en línea: 2789-3855, octubre, 2025, Volumen VI, Número 5 p 487 .

Según datos del INEGI (2024), más del 80% de los adultos en México presentan un bajo o medio nivel
de bienestar financiero. Esta situación puede prevenirse si se brindan desde la etapa universitaria los
conocimientos básicos sobre el uso responsable del dinero, la importancia del presupuesto, el ahorro,
la inversión y la planificación financiera.

Este estudio tiene como propósito evaluar el impacto que podría tener la incorporación de la asignatura
de Finanzas Personales en los programas académicos de la institución antes mencionada, con el
objetivo de mejorar la preparación de los estudiantes para su inserción en el mercado laboral, así como
su bienestar financiero y personal a largo plazo.

Entre los datos que se pretenden obtener se encuentran ¿Cuál es la percepción de los estudiantes
sobre la pertinencia de una asignatura de Finanzas Personales en su formación integral? ¿Qué nivel de
conocimientos y hábitos financieros poseen los estudiantes antes de cursar la asignatura? ¿Qué
cambios se observan en su percepción y conducta financiera después de cursar el módulo propuesto?

METODOLOGÍA

El presente trabajo se enmarca dentro del enfoque cualitativo de la investigación, transitando entre la
experiencia, la acción y los resultados, con el objetivo de reconstruir la realidad desde el punto de vista
de los propios participantes.

De igual forma se presta a la interpretación, ya que se busca comprender el sentido de los
acontecimientos a partir de los significados que las personas les atribuyen.

En este proceso se articulan tanto las perspectivas de los participantes como la del investigador,
permitiendo recopilar percepciones, emociones, prioridades, vivencias, significados y cualidades de los
actores involucrados, con lo cual se genera el conocimiento. (Hernández-Sampieri y Mendoza, 2018).

La investigación fue aplicada a estudiantes de las licenciaturas de Ciencias de la Comunicación y de
Diseño Gráfico en la Facultad de Comunicación y Diseño Gráfico de una universidad privada de la
ciudad de Monterrey N. L.

La matrícula correspondiente a dicha institución está conformada por 6 estudiantes de la especialidad
en Ciencias de la Comunicación y 20 en Diseño Gráfico, lo que arroja un total de 26 participantes. La
institución, en el momento del estudio, disponía de una reducida cantidad de educandos; por lo cual no
se tomó una muestra, si no que se trabajó con el universo en su totalidad.

Para llevar a cabo la presente investigación, se gestionó ante la Dirección Académica de la Facultad de
Comunicación y Diseño Gráfico la autorización para implementar, de forma extraordinaria, un curso de
Finanzas Personales dirigido a estudiantes de ambas licenciaturas.

Una vez otorgado el permiso, se conformaron grupos de trabajo considerando la disponibilidad horaria
institucional e integrando alumnado de ambas carreras, Comunicación y Diseño Gráfico. La impartición
del curso se programó a lo largo de tres tetramestres, comprendidos entre septiembre de 2024 y agosto
de 2025, con un grupo mixto en cada periodo educativo.

La asignatura de Finanzas Personales fue diseñada e impartida como curso piloto con una duración
de un tetramestre. Su estructura incluye ocho temas principales: presupuesto, ahorro, consumo
responsable, tarjetas de crédito, inversión, retiro, seguros y libertad financiera. Cada tema fue
desarrollado en sesiones semanales de dos horas, utilizando estrategias de enseñanza activas como
estudio de casos, simulaciones y ejercicios prácticos.


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ISSN en línea: 2789-3855, octubre, 2025, Volumen VI, Número 5 p 488 .

Durante la primera sesión de cada curso se aplicó un cuestionario diagnóstico, con el objetivo de
identificar el nivel de conocimientos y hábitos relacionados con las finanzas personales que poseían
los estudiantes al inicio.

Posteriormente, se impartió el curso conforme a una planeación didáctica estructurada previamente.

Al finalizar el módulo, se aplicó un segundo cuestionario para evaluar los aprendizajes adquiridos y
posibles cambios en la percepción y conducta financiera de los participantes, así como la aceptación
que obtuvo la asignatura entre los mismos.

Como instrumento de recolección de datos se seleccionó el cuestionario, el cual consiste en un
documento estructurado que engloba una serie de preguntas diseñadas para obtener la información
relevante para los objetivos de la investigación.

Se aplicaron dos cuestionarios a cada estudiante: uno con carácter diagnóstico, al inicio de la actividad
y otro al finalizarla.

Los ítems incluidos en los instrumentos corresponden en su mayoría a preguntas dicotómicas en el
cuestionario diagnóstico, y reactivos con escala Likert en el cuestionario final, con el fin de valorar el
nivel de utilidad que perciben los alumnos sobre la educación financiera.

Para mayor claridad metodológica, se agrega la siguiente tabla que describe y contrasta las
características de los cuestionarios antes mencionados.

Tabla 1

Comparación entre los instrumentos aplicados

Elemento Cuestionario diagnóstico Cuestionario final
Objetivo Conocer los conocimientos, hábitos y

actitudes financieras previas de los
estudiantes.

Evaluar los conocimientos adquiridos y
los cambios en la percepción tras
cursar la asignatura.

Momento de
aplicación

Antes del inicio del curso Al finalizar el curso (última semana del
módulo)

Tipo de
preguntas

Dicotómicas (Sí/No) y escala de
frecuencia

Escala tipo Likert de 5 puntos

Número de
reactivos

10 15

Dimensiones
evaluadas

Conocimiento general, hábitos
financieros, expectativas del curso

Aplicación práctica, percepción del
aprendizaje, cambio de hábitos
financieros

Análisis previsto Porcentaje y frecuencia Promedio, desviación estándar,
comparación de respuestas


Fuente: elaboración propia.

DESARROLLO

Educación superior

La educación se puede entender como el proceso por el cual el ser humano aprende a desenvolverse
de manera eficaz en su entorno. Dicho contexto se encuentra en constante cambio y por lo tanto la
educación debe responder y adecuarse a tales cambios.


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ISSN en línea: 2789-3855, octubre, 2025, Volumen VI, Número 5 p 489 .

De acuerdo con la SEP (2025), en nuestro país la educación formal se divide en educación básica, que
comprende los niveles de preescolar, primaria y secundaria; educación media superior, con las
opciones de bachillerato general, bachillerato tecnológico, profesional técnico y capacitación para el
trabajo. Por último, se presenta la educación superior que comprende la licenciatura o el técnico
superior universitario, especializaciones, maestría y doctorado.

Es durante la educación superior cuando la persona desarrolla las habilidades y competencias
requeridas para desempeñarse en el ámbito profesional e incorporarse al mundo laboral.

Para tal efecto, el individuo habrá de elegir un campo de estudio que se corresponda con su vocación,
intereses y talentos; buscando en las instituciones educativas el desarrollo y formación en el área
seleccionada.

Según establece la UNESCO (2000), la educación superior enfrenta en el siglo XXI el reto de interpretar
y responder a la complejidad de los problemas sociales contemporáneos. Este nivel educativo
constituye un ámbito privilegiado para el análisis riguroso de las problemáticas nacionales y la
generación de soluciones por medio de la docencia, la investigación, la difusión cultural y la
transferencia de conocimientos.

Educación integral

Comúnmente se considera que la misión de las universidades se restringe a capacitar a los alumnos
para insertarse en el mercado laboral; no obstante, tal perspectiva resulta reducida en demasía
respecto a las posibilidades y metas que la educación superior puede alcanzar.

Para englobar los distintos saberes que pueden resultar útiles al ser humano para su vida en sociedad,
más allá de los temas puramente profesionales, se han agregado a los currículos universitarios
diferentes tópicos que buscan desarrollar al individuo en su complejidad, tales esfuerzos son a los que
se le conoce como Educación Integral.

Torres (2019) indica que para alcanzar la educación integral debe observarse el pensamiento científico,
aumentar las experiencias de investigación, saberes del ámbito social y cultural, la ética, estética, la
creatividad y las ciencias, así como atender los aspectos sociales, intelectuales y espirituales del
alumno; abonar a la formación humana y estimular el aprender a ser, a convivir y transformar. También
menciona que la educación es la atmósfera idónea para formar mejores seres humanos e impulsar la
evolución y sostenibilidad de nuestro mundo.

Se comprende, por tanto, que la educación integral abarca todos aquellos saberes que contribuyen a
que el ser humano adquiera una calidad de vida, atendiendo aspectos personales, espirituales y
sociales, logrando alcances superiores a solo la formación del individuo para el desempleo de una
actividad laboral; si no, desarrollarlo para tener una vida plena y satisfactoria.

Es en el ámbito de la educación integral donde se justifica la inclusión de la cátedra en Finanzas
Personales, dado que no solo se fomenta un aumento en la productividad laboral del individuo, sino
que influye directamente en la administración de sus recursos económicos personales y familiares,
buscando de tal modo mejorar su calidad de vida.

Perfil de egreso

Los perfiles de egreso describen las características y las habilidades que la institución educativa se
compromete a desarrollar en el estudiante a lo largo de su formación y tales deben verse culminados
al finalizar los periodos establecidos para tal fin.


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Este concepto constituye una responsabilidad y compromiso que la escuela contrae con el educando,
su familia, la comunidad educativa y la sociedad.

La finalidad de ofrecer una educación integral por parte de las universidades se refleja en el perfil de
egreso, ahí es donde se detallan todas las competencias personales, éticas y científicas; así como los
conocimientos, conductas y contenidos que demanda la sociedad y el mercado laboral (López,
Huamán y Aguirre, 2021).

Contar con un perfil de egreso correctamente definido y comprender el papel que juega en la formación
integral de los estudiantes es de vital importancia para la generación de los consiguientes procesos,
planeaciones, estrategias y decisiones concernientes al desarrollo del proceso enseñanza-
aprendizaje.

Desarrollo de competencias

Arenas y Jaimes (2008) estipulan que en un profesional se concentran conocimientos, habilidades,
actitudes y valores, sumado a esto se pueden apreciar los constructos generados en los procesos de
formación y en su contexto.

Estos elementos se pueden denominar como competencias de empleabilidad o de egreso y son el
resultado de la conjunción competencias académicas y sociales y representan la capacidad con que
cuenta el individuo para enfrentar de manera correcta al mercado laboral, integrarse en sociedad y
continuar aprendiendo.

Se define, entonces, como competencia al conjunto de habilidades que capacitan al individuo para
actuar de forma adecuada, correcta y eficiente frente a los desafíos que surjan en su desempeño
profesional o en su vida diaria.

El enfoque por competencias en la educación es un esquema que responde a las necesidades de la
sociedad por conocer las habilidades, aplicables en el mundo laboral, que se desarrollan en los
procesos de formación; pues permiten establecer estándares para valorar el desempeño requerido en
las diferentes carreras, promueven la pertinencia entre los requerimientos del mercado laboral y los
resultados de la educación, da sentido a los aprendizajes y hace más eficaces a los estudiantes
(Galdeano y Valiente, 2010).

La educación con enfoque en competencias detalla tres niveles para las mismas, básicas, genéricas y
específicas.

Las competencias básicas representan habilidades aplicables en diferentes contextos, constituyen
destrezas cognitivas, técnicas y metodológicas que son necesarias para conseguir el aprendizaje y
comúnmente se adquieren en los niveles básicos de la educación; entre estas se encuentran la lectura,
escritura, operaciones matemáticas básicas, etc.

Competencias genéricas

Las competencias genéricas conforman capacidades con que debe contar todo egresado universitario
independientemente de su profesión o especialidad. Entre las mismas se pueden enumerar la
organización, el análisis, trabajo en equipo, resolución de problemas, comunicación oral y escrita,
idiomas extranjeros, habilidades de investigación, entre otras (Galdeano y Valiente, 2010).

Abordando la temática de la educación financiera o las finanzas personales, es posible apreciar que
tales contenidos no se restringen a una disciplina o profesión específica. Por el contrario, conforman
habilidades valiosas y significativas para cualquier estudiante y, en general, para toda persona, dado


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ISSN en línea: 2789-3855, octubre, 2025, Volumen VI, Número 5 p 491 .

que impactan directamente en su vida personal tanto en su etapa académica como una vez habiendo
egresado.

Estas competencias comprenden tanto la organización, planeación, resolución de problemas y la toma
de decisiones; por lo antes mencionado dichas destrezas se alinean con las denominadas
competencias genéricas.

Competencias específicas

Las competencias específicas son particularidades que deben obtener los alumnos durante su
estancia en la educación superior y es menester adquirirse por la experiencia personal de los alumnos.
Componen las habilidades típicas que debe poseer determinado profesional para su rol en la sociedad
y para responder de manera adecuada en las habituales situaciones que enfrentan en el ámbito laboral
en que se integran (Galdeano y Valiente, 2010).

El currículo

El currículo conforma una herramienta de trabajo para el docente por el cual se plantean los recursos
materiales y conceptuales para la práctica educativa, es un documento teórico que ha de ponerse en
práctica; representa un instrumento que incluye los elementos teóricos pertinentes para la actividad de
aprendizaje que propone (Jiménez, 2011).

Para que un currículo de educación superior sea idóneo para la formación del individuo debe estar
construido de manera integral, que contenga las asignaturas necesarias para generar las
competencias requeridas en el ámbito laboral, así como tópicos propicios para el desenvolvimiento
óptimo del estudiante y/o egresado en el contexto al que pertenece; para ello es trascendental que el
currículo persiga objetivos que abonen a la educación integral del educando.

La presente investigación propone la incorporación de la asignatura “Finanzas Personales” en la
currícula, con un enfoque específico en una determinada institución de educación superior. Esta
iniciativa tiene como propósito incidir positivamente en la vida de los estudiantes, mediante el
desarrollo de competencias que favorezcan una mayor productividad y una mejor calidad de vida, en
los ámbitos profesionales y personales.

Finanzas

Las finanzas es la ciencia que se encarga del estudio de las causas y efectos de las transacciones
financieras, al igual del aumento del valor de las empresas en el mercado y en medir el riesgo en la
toma de decisiones empresariales; en sus inicios constituía un elemento dentro de la contabilidad
(Pérez, 2019).

Las finanzas se relacionan profundamente con las matemáticas, la contabilidad y el derecho;
adicionalmente, pueden dividirse en diversas categorías según el área de su aplicación como finanzas
empresariales, corporativas, públicas, privadas, familiares y personales.

En el nivel de educación superior es posible cursar distintas ramas de finanzas, dependiendo del
programa académico y la especialidad elegida. De forma general la mayoría de las licenciaturas
incorporan asignaturas relacionadas con las finanzas empresariales, orientadas a la administración
eficiente de los recursos para la ejecución de proyectos pertinentes del área laboral correspondiente.

Esta formación no está limitada exclusivamente a carreras del ámbito económico o administrativo, si
no que al igual se extienden a las especialidades concernientes al presente estudio como son la
comunicación y el diseño gráfico.


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ISSN en línea: 2789-3855, octubre, 2025, Volumen VI, Número 5 p 492 .

En carreras del sector administrativo, resulta común el estudio de finanzas empresariales, privadas
y/o corporativas; mientras que, en disciplinas como ciencias políticas, derecho o administración
pública se abordan contenidos relacionados con las finanzas públicas.

No obstante, a pesar que las finanzas personales, resultan aplicables a cualquier campo de estudio,
pues se centran en el cuidado de los recursos financieros propios del individuo, a menudo son
excluidas de los planes académicos, a pesar de la relevancia para la vida cotidiana y profesional de
cualquier egresado.

La mayoría de los materiales educativos de finanzas, en su sentido más amplio, no incluyen el tema de
las finanzas personales; así mismo no forman parte de la currícula en la educación básica ni superior
(López, 2016).

Finanzas personales

Con regularidad se entiende a las finanzas como un concepto meramente empresarial, no obstante,
para el individuo resultan de igual o aún mayor trascendencia y con más sentido si se considera que,
para la mayoría de la población, los recursos no son abundantes.

La OCDE (2005) estipula que la educación financiera es el proceso por el cual las personas logran
comprender los conceptos y productos financieros, adquiriendo las habilidades para tomar decisiones
informadas, evaluar riesgos y oportunidades financieras para mejorar su vida.

El Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros BANSEFI (2016), hoy Banco del Bienestar,
conceptualiza a las finanzas personales como el desarrollo de habilidades y actitudes que permiten a
la persona tomar decisiones personales y sociales de nivel económico en su propia vida y utilizar
productos y servicios financieros para mejorar su calidad de vida.

Para Riveros y Becker (2020) las finanzas personales hacen referencia al manejo de los ingresos que
los individuos y/o familias obtienen y la aplicación de los mismos para solventar las necesidades de la
vida en sociedad, así como la acumulación de recursos que se pueda concretar.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática INEGI (2024) en México
durante el año 2023, solamente el 17.8% de la población mayor de 18 años presentó un nivel alto de
bienestar financiero, mientras el 31.4 % mostró un nivel medio y el 50.8% un nivel bajo.

No se está hablando de nivel socioeconómico, si no de salud financiera; de conseguir certidumbre
sobre la generación de ingresos, planeación de egresos, inversiones, etcétera, y obtener la tranquilidad
de ser capaz mantener y/o mejorar un estilo de vida determinado. El 82.2% de la población en nuestro
país muestra un bienestar financiero de medio a bajo.

Tales estadísticas, resultan reveladoras sobre la importancia de difundir la educación financiera
personal para elevar la calidad de vida de los individuos de nuestra sociedad.

A continuación, se describen algunos conceptos básicos de las finanzas personales, como lo son el
presupuesto, el ahorro, la inversión y la libertad financiera.

El presupuesto

La base de la administración financiera personal, así como el aspecto de mayor importancia consiste
en el presupuesto. El presupuesto representa una herramienta que permite la visualización de la
situación financiera en un tiempo determinado; es necesario planear y utilizar estrategias para lograr
su cumplimiento y precisar instrumentos de control y evaluación (López, 2016).


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Para Ceballos, Caustumal y Moreno (2016) un presupuesto implica una planeación de acciones que
promueve el correcto movimiento del dinero y los recursos de las empresas y las personas; se genera
para alcanzar objetivos determinados en un tiempo específico y el logro de éstos se expresa en
términos monetarios.

El presupuesto es un documento donde se expresan los objetivos para compras y ahorro, se registran
de manera exhaustiva los ingresos y los egresos y se planifica el uso que se le han de dar a los recursos
que se poseen.

El ahorro

El ahorro representa uno de los objetivos más importantes de la administración y el presupuesto. El
ahorro consiste en los ingresos que no se gastan; si no que se guarda para posteriores necesidades,
inversión o generación de riqueza.

El ahorro se encuentra al alcance de todos los niveles socioeconómicos, independientemente de si los
ingresos de la persona son cuantiosos o reducidos.

Por medio de un presupuesto estructurado de manera eficiente es posible comenzar a ahorrar; incluso
se ha demostrado que cuando los individuos con ingresos bajos comienzan el proceso lo hacen con
entusiasmo y dedicación (López, 2016).

Es importante señalar que en la publicidad se hace alusión constante al ahorro para llamar la atención
de los compradores e incentivarlos a realizar adquisiciones en las tiendas; sin embargo, cuando la
mercadotecnia presenta promociones que aseguran hacer ahorrar al consumidor en realidad está
generando un gasto con descuento.

El ahorro sucede cuando un bien o servicio, que ya estaba presupuestado con determinado precio,
presenta uno menor; esa diferencia debe guardarse y no gastarse para constituir un verdadero ahorro.

Inversiones

La inversión constituye el empleo de los recursos que no son destinados al gasto y que se pretende
generen ingresos adicionales.

Martínez (2023) establece que una inversión hace referencia a la asignación de recursos como dinero,
conocimientos o tiempo en una actividad determinada con la intención de generar beneficios a futuro.

Las inversiones son muy importantes para la economía, pues permiten a las personas financiar
proyectos y crear riqueza.

Entre las opciones de inversión se pueden precisar la renta fija, renta variable, divisas, bienes raíces,
negocios propios, sociedades de inversión, deuda gubernamental, entre otros (Villada, López y Muñoz,
2018).

Las inversiones se realizan con la intención de aumentar el capital con que se cuenta y generar
ingresos, sin embargo, no están exentos de riesgos. Constituye un hecho comprobado que, ante mayor
posibilidad de ganancias, mayor es también el riesgo que se corre, hay más probabilidad de generar
perdida.

Para seleccionar el instrumento de inversión más adecuado es preciso analizar la naturaleza de la
persona inversionista, su capital, sus metas y su disposición al riesgo, entre otros rasgos que permitan
crear la estrategia de inversión más adecuada en cada caso.


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ISSN en línea: 2789-3855, octubre, 2025, Volumen VI, Número 5 p 494 .

Libertad financiera

Macías (2021) menciona que la libertad financiera reside en la capacidad de tomar decisiones en la
vida sin estar supeditado a un sueldo; para conseguirlo es necesario invertir el dinero de tal manera
que no se dependa de un salario para pagar los gastos, antes bien del flujo de las inversiones.

La libertad financiera radica en poder cubrir los gastos fijos, como lo son el hogar, los alimentos, el
vestido, la salud, el transporte, entre otras necesidades básicas sin requerir de un salario para cumplir
dichas responsabilidades (Rodríguez, 2024).

Para alcanzar a la meta de la libertad financiera es preciso atender los puntos antes mencionados en
el presente documento, como lo son el presupuesto, el ahorro y, naturalmente, las inversiones.

De manera definitiva, los beneficios de la libertad financiera trascienden lo puramente monetario y
tienen un impacto significativo en el bienestar integral del individuo, incluyendo su salud física,
emocional y social.

Finanzas personales en la educación superior

En términos administrativos, las finanzas son uno de los aspectos más importantes de la gestión para
conseguir la productividad y eficacia. Tales se han estudiado ampliamente en las dimensiones
corporativas, públicas y empresariales; a pesar de ello han sido poco exploradas en el ámbito personal
y familiar.

Desafortunadamente no se ofrece educación financiera personal ni en los hogares, en los colegios, ni
en la universidad, ni siquiera en las facultades de especialidades administrativas (Rodríguez, 2019).

En un estudio realizado por Lara, Sosa y Hernández (2024) se evidencia que, en México, los estudiantes
universitarios presentan un marcado desconocimiento en habilidades financieras básicas. Al menos la
mitad de los jóvenes encuestados sobre temas financieros elementales obtuvo resultados deficientes,
lo cual refleja una preocupante carencia de conocimientos en esta área, situación que repercute en sus
decisiones a lo largo de su vida.

Las finanzas personales deberían integrarse en los cuatro pilares básicos de la educación que se citan
en el Informe Delors; aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser
(Marecos y Rojas, 2022).


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RESULTADOS

A continuación, se presentan los resultados más importantes y esclarecedores obtenidos en los
cuestionarios aplicados.

Cuestionario diagnóstico

Gráfico 1

¿Tengo nociones de finanzas personales?


Fuente: Elaboración propia con base en datos del cuestionario diagnóstico (2025)

El 54% de los estudiantes indicó no tener nociones de Finanzas Personales y el 46% aseguró si contar
con ellas.

Gráfico 2

¿Conozco mis gastos Mensuales?


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Fuente: Elaboración propia con base en datos del cuestionario diagnóstico (2025)

El 62% de los encuestados aseguran tener conocimiento de cuál es el monto al que ascienden sus
egresos en el periódo de un mes.

Gráfico 3

¿Tengo un presupuesto de gastos?


Fuente: Elaboración propia con base en datos del cuestionario diagnóstico (2025)

Es propicio aclarar que, como se vió en el apartado de marco teórico, un presupuesto no es una
cantidad de dinero, si no un plan para hacer uso de dicho recurso. Los resultados obtenidos arrojan
que el 50% del alumnado asegura no poseer un presupuesto y el otro 50 % comenta que si lo tiene.

Gráfica 4

¿Tengo un monto (fijo o porcentaje) en mi presupuesto destinado al ahorro?


Fuente: Elaboración propia con base en datos del cuestionario diagnóstico (2025)


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, octubre, 2025, Volumen VI, Número 5 p 497 .

Únicamente un 38% manifiesta destinar una cantidad de sus recursos al ahorro, mientras el 62% de los
participantes carece del hábito de ahorrar.

Gráfico 5

Respondió Si a la pregunta anterior. ¿En dónde guarda esos ahorros?


Fuente: Elaboración propia con base en datos del cuestionario diagnóstico (2025)

Considerando únicamente a los sujetos que señalaron tener el hábito del ahorro, el 90% señaló
realizarlo en efectivo, mientras solamente el 10% lo lleva a cabo a través de una cuenta bancaria.

Gráfica 6

Si respondió “En una cuenta” a la pregunta anterior ¿En qué tipo de cuenta?


Fuente: Elaboración propia con base en datos del cuestionario diagnóstico (2025)


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, octubre, 2025, Volumen VI, Número 5 p 498 .

El presente ítem no corresponde a un enfoque dicotómico con el propósito de enumerar un abanico
más amplio de opciones correspondientes a posibles instrumentos financieros.

La totalidad de los participantes que resguardan sus recursos en una cuenta bancaria lo hacen en una
cuenta de nómina, dejando de lado opciones como cuenta bancaria con rendimientos, sociedad
financiera, instrumentos gubernamentales o casa de bolsa.

Gráfica 7

Actualmente ¿Solo soy estudiante o trabajo y estudio?


Fuente: Elaboración propia con base en datos del cuestionario diagnóstico (2025)

Se encontró el dato relevante que constituye que la población estudiantil se encuentra dividida en
partes iguales entre quienes se dedican de tiempo completo a sus estudios y quienes los combinan
con alguna actividad laboral.


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, octubre, 2025, Volumen VI, Número 5 p 499 .

Cuestionario final

Gráfico 8

¿Cuál es su nivel de satisfacción con respecto a su situación financiera?


Fuente: Elaboración propia con base en el cuestionario final (2025).

El 54% de los estudiantes se posicionó en un nivel neutral respecto a su situación financiera, mientras
que el 27% manifestó estar satisfecho, el 11% declaró sentirse muy satisfecho y el 8% insatisfecho.
Ningún estudiante se declaró muy insatisfecho.

Gráfico 9

¿Cuál considera que fue su nivel de aprendizaje en este curso?


Fuente: Elaboración propia con base en el cuestionario final (2025)


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, octubre, 2025, Volumen VI, Número 5 p 500 .

Se puede apreciar en la tabla el nivel de aprovechamiento que los alumnos estiman haber conseguido
con un 42% muy satisfecho y en igual proporción de 42% satisfecho; mientras que el 16% asume un
aprendizaje neutral.

Gráfico 10

¿Considera que el curso le brindó un beneficio para tu vida personal?


Fuente: Elaboración propia con base en el cuestionario final (2025)

El 73% de los alumnos valoran el beneficio del curso en su vida personal como muy satisfecho, el 23%
como satisfecho y el 4% neutral, ninguno en insatisfecho ni muy insatisfecho.

Gráfico 11

¿Qué tanto cree que aplicará en su vida personal lo que aprendió en este curso?


Fuente: Elaboración propia con base en el cuestionario final (2025)


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, octubre, 2025, Volumen VI, Número 5 p 501 .

Se observa en la tabla que el 50% de los participantes se asume como muy satisfecho en relación a
que los temas expuestos en el curso pueden aplicarse para mejorar su estilo de vida, el 46% satisfecho
y el 4% neutral.

Gráfico 12

¿Consideras importante que la educación superior imparta asignaturas de finanzas personales?


Fuente: Elaboración propia con base en el cuestionario final (2025)

Con un 88% que respondió muy importante y un 12% importante, esta pregunta obtuvo la respuesta
más contundente del cuestionario.

Gráfico 13

¿El curso te ayudó a comprender los conceptos básicos de finanzas personales?


Fuente: Elaboración propia con base en el cuestionario final (2025)


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, octubre, 2025, Volumen VI, Número 5 p 502 .

El 65% de los estudiados se conciben muy satisfechos en la comprensión obtenida en conceptos
básicos de finanzas personales a raíz de la implementación del curso, el 23% satisfecho y el 3% neutral.

Gráfico 14

¿Se siente más preparado para tomar decisiones financieras acertadas?


Fuente: Elaboración propia con base en el cuestionario final (2025)

Como resultado del curso, el 54% de los estudiantes aseveran sentirse muy satisfechos en su
preparación para la toma de decisiones financieras acertadas, mientras tanto el 38% se siente
satisfecho, el 4% neutral y en similar proporción insatisfecho.

DISCUSIÓN

Tal como exponen Ruiz y Cerrud (2023) la sociedad no cuenta con los mecanismos que garanticen la
educación financiera de los individuos; por lo cuál éstos no hacen el uso adecuado de sus recursos
gastando los mismos sin mesura, generando deuda y sin ahorrar de la manera adecuada.

De acuerdo a los datos obtenidos en los cuestionarios, particularmente en el instrumento de carácter
diagnóstico, cerca de la mitad de los participantes (46%) manifestó contar con conocimientos en
materia de finanzas personales. Es posible interpretar el dato antes compartido desde dos puntos de
vista contrarios: Uno positivo, argumentando que el porcentaje de desconocimiento no es claramente
mayoritario o, en contraste, como una señal de que persiste un nivel considerable de falta de
conocimiento.

También se indaga si el estudiante es consciente de los recursos que destina en un periodo mensual;
ante ello el 62% de los participantes responde afirmativamente, lo que refuerza una interpretación
optimista de los resultados. Tal apreciación se confirma posteriormente cuando se cuestiona al
alumno si dispone de un presupuesto para administrar sus gastos, obteniendo una respuesta
afirmativa en el 50% de los casos.


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, octubre, 2025, Volumen VI, Número 5 p 503 .

Sin embargo, el panorama inicialmente alentador comienza a debilitarse al analizar las respuestas
relativas a los hábitos de consumo; por ejemplo, en la pregunta relativa a la existencia de un apartado
del presupuesto destinado al ahorro, únicamente el 38% de los estudiantes manifestó contar con un
esquema de ahorro sistemático.

La situación se torna aún menos favorable al revisar la quinta pregunta, en la que se indaga acerca de
la modalidad empleada para dicho propósito: el 90% de quienes declararon ahorrar lo hacen de manera
física, mientras que solo el 10% indicó realizarlo a través de una institución financiera.

Si bien el ahorro es una práctica financiera favorable, practicarla de forma física no resulta la opción
más adecuada. Este hallazgo reafirma la necesidad de incorporar la educación financiera en los planes
de estudio de nivel superior.

Del mismo modo, al investigar sobre el tipo de cuenta que ése 10% de los ahorradores emplea, se
plantean las opciones de Cuenta de nómina, Cuenta bancaria con rendimientos, Sociedad financiera,
Instrumentos gubernamentales, Casa de bolsa u otra; la totalidad de los alumnos, con el hábito del
ahorro y que lo hacen en una institución dieron por respuesta que lo desarrollan en una cuenta de
nómina.

Los resultados obtenidos ponen de manifiesto la necesidad de fortalecer la educación financiera en
este sector, dado que, aunque se observa una disposición hacia la planeación y el ahorro, las prácticas
empleadas no resultan del todo adecuadas.

Mantener los recursos en efectivo implica una pérdida progresiva de valor como consecuencia de
fenómenos económicos, particularmente la inflación. Incluso las cuentas de nómina, dependiendo de
la institución bancaria y de las condiciones del producto contratado, pueden no generar rendimientos
o, en caso de hacerlo, ofrecer tasas mínimas que se sitúan por debajo del índice inflacionario; en ciertos
casos, además, conllevan cargos por manejo de cuenta que disminuyen aún más el valor real del
ahorro.

En tal sentido se recomienda emplear los recursos ahorrados en instrumentos de inversión, ya sean de
renta fija, variable o esquemas diversificados; para preservar el poder adquisitivo del capital e incluso
generar rendimientos superiores a la inflación.

Tal hallazgo también merece especial atención ya que pone en evidencia la necesidad de no solo
fomentar el ahorro, sino también el conocimiento de instrumentos financieros que abonen al
cumplimiento de las metas del individuo y contribuyan a aumentar su calidad de vida.

Resumiendo, si bien se intentó interpretar los resultados iniciales desde una perspectiva optimista,
otorgando validez a las afirmaciones de los participantes, lo cierto es que estos hallazgos resultan
preocupantes, especialmente al momento de trasladar los conocimientos declarados a la práctica,
donde se evidencia una carencia significativa de educación financiera por parte del alumnado.

Con el fin de contextualizar la situación económica de los estudiantes, en el cuestionario diagnóstico
se indagó si actualmente se dedican exclusivamente a estudiar o si cuentan con alguna actividad
remunerada, obteniéndose porcentajes idénticos de 50% en ambas condiciones.

Esto implica que la mitad del alumnado ya está generando ingresos propios, por lo que resulta
fundamental que conozca las estrategias para administrarlos de manera productiva y eficiente. Por su
parte, el 50% se incorporará próximamente al ámbito laboral y habrá de enfrentarse a los mismos
desafíos que sus compañeros, lo cual refuerza la necesidad de brindar formación en materia de
Finanzas Personales en la educación universitaria.


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, octubre, 2025, Volumen VI, Número 5 p 504 .

Ahora bien; como ya se ha manifestado, las finanzas personales suelen no formar parte de los
programas educativos, lo que conlleva a una administración inadecuada de los recursos, que tienden
a ser escasos (López, 2016).

Si se observa a la institución educativa desde una perspectiva empresarial, los estudiantes pueden
considerarse como los clientes, dado que son quienes reciben el servicio ofrecido y quienes evalúan la
calidad de la atención recibida en función del grado en que se satisfacen sus necesidades.

Bajo tal lógica, podría parecer suficiente aplicar una encuesta al alumnado para indagar sobre la
pertinencia de incorporar una asignatura de Finanzas Personales en la currícula formal, lo que dejaría
el asunto en un plano hipotético o de percepción externa.

No obstante, conforme a lo establecido en la metodología, se optó por impartir un curso especial de
Finanzas Personales a la totalidad de los estudiantes de la institución, con el propósito de
proporcionarles herramientas que favorezcan una gestión eficaz de sus recursos y, al mismo tiempo,
permitirles aprender y experimentar de manera directa los contenidos de la educación financiera, a fin
de que valoraran su utilidad y pertinencia.

De tal modo que después de haber llevado la asignatura de Finanzas Personales se aplicó un
instrumento de salida con reactivos en escala likert para conocer las impresiones de los educandos
sobre la idoneidad de la inclusión de la materia, así como su apreciación en el aprovechamiento
obtenido.

Se cuestionó a los participantes acerca del nivel de aprendizaje alcanzado con el curso, ante lo cual el
42% manifestó sentirse muy satisfecho y otro 42% satisfecho, lo que en conjunto representa que el
84% de los estudiantes percibieron la experiencia como efectiva. Estos resultados reflejan una
valoración altamente positiva tanto del proceso de enseñanza-aprendizaje como de la pertinencia y
aplicabilidad de los contenidos abordados.

Posteriormente, se solicitó a los alumnos que evaluaran el nivel de beneficio que el curso aportó a su
vida personal; el 73% se declaró muy satisfecho, el 23% satisfecho y un 4% se mantuvo neutral. Dichas
cifras evidencian que la mayoría del grupo reconoce un impacto significativo del curso en su
cotidianidad, lo cual respalda la pertinencia de incorporar este tipo de contenidos dentro de la
formación integral.

La quinta pregunta se centró en la aplicabilidad de los contenidos en la vida personal del estudiante,
obteniéndose un 50% de respuestas en la categoría ‘muy satisfecho’, un 46% en ‘satisfecho’ y un 4% en
posición neutral. Estos resultados sugieren que los estudiantes consideran los temas abordados como
pertinentes y logran establecer una conexión entre ellos y su contexto cotidiano.

Finalmente, se preguntó acerca de la importancia que los alumnos atribuyen —después de haber
recibido formación en educación financiera— a la inclusión de la asignatura de Finanzas Personales
dentro de la educación superior. Con un 88% de respuestas en la categoría ‘muy importante’ y un 12%
en ‘importante’, esta pregunta constituye la más concluyente del cuestionario.

Los resultados muestran un sólido respaldo de los estudiantes hacia la propuesta de incorporar
formalmente la asignatura en los planes de estudio.

Retomando la analogía del estudiante como cliente, se observa que este reconoce de manera explícita
la relevancia del servicio y demanda su inclusión dentro de la oferta educativa.


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, octubre, 2025, Volumen VI, Número 5 p 505 .

CONCLUSIÓN

La presente investigación tuvo como objetivo principal evaluar el impacto que tendría la incorporación
de una asignatura de Finanzas Personales en la currícula de las licenciaturas en Ciencias de la
Comunicación y Diseño Gráfico en una universidad privada de la ciudad de Monterrey. A partir de los
resultados obtenidos mediante la aplicación de un cuestionario diagnóstico y un instrumento final, así
como del desarrollo de una intervención educativa a lo largo de tres tetramestres, se obtienen las
siguientes conclusiones:

Los estudiantes presentan un bajo nivel inicial de conocimientos financieros, lo cual fue confirmado
por el cuestionario diagnóstico. Más del 50% de los participantes manifestaron no contar con hábitos
de ahorro, desconocimiento sobre conceptos básicos financieros y falta de planificación económica.

La aplicación del curso permitió observar mejoras en la percepción, conocimiento y autoconfianza
financiera. En el instrumento final, el 84% de los alumnos expresó satisfacción respecto a lo aprendido,
y un porcentaje similar consideró que ahora cuenta con herramientas para tomar decisiones
financieras más informadas.

Los contenidos abordados en la asignatura demostraron ser relevantes, aplicables y pertinentes al
contexto de los estudiantes. El 100% de los participantes valoró como importante o muy importante
que la educación superior incluya este tipo de asignaturas, lo que respalda la propuesta de su
formalización dentro del plan de estudios.

La mayoría de los estudiantes identificó mejoras en áreas clave como diagnóstico financiero personal,
consumo responsable, planeación de gastos, establecimiento de metas y prevención ante emergencias
económicas, lo que indica un cambio favorable en sus hábitos y actitudes.

La experiencia evidencia que es viable y valioso incluir contenidos de finanzas personales como parte
de la formación integral universitaria, incluso en programas académicos no vinculados directamente
con áreas económico-administrativas.


LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, Asunción, Paraguay.
ISSN en línea: 2789-3855, octubre, 2025, Volumen VI, Número 5 p 506 .

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